| |

LA VIGILIA CONTINÚA

La vigilia había comenzado hacía ya tres décadas, La Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal Seguro y Gratuito venía abriendo un camino, que muchxs fuimos encontrando cada unx a su tiempo.

El 8 de agosto, esa fecha que esperábamos desde que se consiguió la media sanción en diputados, nadie podrá negar que fue un día histórico;

La vigilia era mundial: desde distintos rincones llegaban mensajes de apoyo, intervenciones, actividades,  manifestaciones artísticas que se sumaron a la logística feminista de todo nuestro territorio.

Energía y conciencia cristalizada en movimiento social que crece, se visibiliza cada día más y a su paso siembra revolución.

Spot: Despenalización del Aborto en Argentina · 2018

La semana pasada escuelas, sindicatos, universidades, casas, plazas se preparaban para el encuentro; ponernos orgullosxs nuestros pañuelos y estar hermanadxs genera esa magia que solo entre brujxs se puede lograr.

Afuera del Congreso, la lluvia y el frío no amedrentaron, el refugio era estar juntxs. Casi dos millones de personas movilizadas por autogestión: a dedo, con amigxs, con agrupaciones, juntando, pidiendo prestado.

Mate calentito, radio abierta, intervenciones, caminar, mirarnos, maravillarnos por el ingenio de lxs compañerxs, leyendo cada cartel, cada tanto preguntar qué pasaba “adentro” (en la comodidad, en el privilegio de las bancas), indignarnos con quien este al lado, que aunque no se su nombre no es unx desconocidx. 

El resultado de la sesión no sería sorpresivo, sabíamos de los obstáculos, de los intereses en juego.
Aún así, la vigilia exortaba
“Que sea Ley”.

Un panorama adverso, ante una realidad que exige: mientras el proyecto se debatía en diputados moría una piba de 20 años en Salta, dos días antes de la discusión en el senado otra piba de 22 años en Santiago del Estero, a una semana del rechazo del proyecto de ley de “Interrupción voluntaria del embarazo”, otra mujer muere en Buenos Aires víctima de un aborto clandestino. El Estado es responsable.

Exigimos políticas públicas eficientes y nuestrxs representantes responden con posicionamientos personales. El Estado es Responsable.

Los abortos no dejan de existir, y la clandestinidad nos interpela con cada muerte. El estado es responsable.
La vigilia continúa y hasta que sea ley nos tenemos entre nosotrxs.

TAMARA FERNANDEZ-LA TAPA

También te puede interesar:
https://latapa.com.ar/la-marea-verde-no-se-detiene/
https://latapa.com.ar/que-sea-ley/
https://latapa.com.ar/socorro-rosa-villa-regina/
https://latapa.com.ar/aborto-arriba-la-celeste/

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • ¡Gracias por la música y la danza!

    La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina agradece a los y las artistas que participaron de las intervenciones artísticas durante las jornadas de vacunación COVID-19 desarrolladas viernes y sábado en el Galpón de las Artes. Docentes y alumnos de la Escuela Municipal de Arte ‘Eduardo Andreussi’ estuvieron presentes brindando momentos de música…

    Difunde esta nota
  • |

    Libro: «Las primas» de Aurora Venturini

    El 4 de diciembre de 2007, el jurado integrado por Juan Ignacio Boido, Juan Forn, Rodrigo Fresán, Alan Pauls, Sandra Russo; Guillermo Saccomano y Juan Sasturain otorgó el Premio Novela de Página/12 a Las primas que se presentó bajo el seudónimo de Beatriz Portinari.  La noche de la entrega del premio, Aurora Venturini abrió su…

    Difunde esta nota
  • Un zaguero de Brown de Adrogué afectado por coronavirus recibió donaciones

    Matías Rodríguez, de 20 años, este mediodía recibió en su domicilio de la zona de Esteban Echeverría (Luis Guillón), donaciones de artículos de limpieza, higiene personal y alimentos no perecederos por parte de la institución ‘tricolor’ que lo asiste desde un principio de la afectación, y de Lugones, titular de Aprevide, como lo informó Brown…

    Difunde esta nota
  • | |

    CHUBUT FRENA EL GLIFOSATO, ¿Y LAS MINERAS?

    FABRICIO CARDELLI ESCRIBE PARA LATAPA Chubut se convirtió en la primera provincia del país en prohibir el glifosato, entre idas y vueltas del gobernador. La idea de esta columna es dar un pantallazo de una problemática global: los controles a las multinacionales. Qué dijo el presidente Mauricio Macri sobre el herbicida y qué dice la…

    Difunde esta nota
  • |

    Los sentineleses y la frontera final de los derechos humanos

     

    En la diminuta isla Sentinel del Norte vive uno de los últimos pueblos completamente aislados del planeta. Su historia, su modo de vida y su decisión de mantenerse lejos del mundo moderno abren un debate incómodo: ¿cómo se garantiza el respeto a los derechos humanos cuando un pueblo exige que nadie cruce su frontera?

    Por Alcides Blanco para NLI

    Un pueblo antiguo frente al mundo moderno

    Los sentineleses habitan Sentinel del Norte desde hace al menos 30.000 o 40.000 años, según estimaciones arqueológicas sobre la ocupación del archipiélago andamanés. Son descendientes de las primeras migraciones humanas que salieron de África y siguieron rutas costeras por el Índico. Su aislamiento actual no es un retiro reciente: es un proceso de larga data marcado por la defensa del territorio y, probablemente, por la memoria colectiva de contactos violentos que sufrió la región tras la llegada de potencias coloniales.

    A diferencia de otros pueblos vecinos —granandamaneses, jarawa u onge— los sentineleses lograron sostener su aislamiento, y eso les permitió mantener una continuidad cultural casi absoluta.


    Cómo viven: lo que se sabe desde la distancia

    La investigación sobre ellos es excepcional justamente porque evitan todo contacto. Lo poco que se conoce surge de observaciones a distancia, vuelos controlados y breves interacciones fallidas.

    Algunas características aceptadas por la antropología:

    • Subsistencia por caza, pesca y recolección. Se los ha visto capturar peces, cangrejos y moluscos en aguas poco profundas. En tierra cazan pequeños animales y recolectan frutos del bosque.
    • Tecnología simple pero adaptada. Fabrican arcos largos, flechas de punta afilada y lanzas. Aprovechan con habilidad restos de barcos encallados para producir herramientas metálicas, sin que eso implique ningún tipo de cambio cultural mayor.
    • Viviendas ligeras. Usan estructuras pequeñas, techadas con hojas, aptas para un clima tropical sin estaciones marcadas.
    • Navegación de corto alcance. No emplean embarcaciones oceánicas, pero sí balsas o canoas sencillas que les permiten desplazarse por la zona de arrecifes sin alejarse de la isla.
    • Organización social imprecisa. No hay datos sobre linajes, jefaturas o sistemas de parentesco. Se observa una comunidad pequeña —50 a 150 personas— lo que sugiere grupos familiares extensos y cooperación permanente.
    • Ausencia de agricultura. No se han detectado cultivos ni señales de domesticación vegetal; dependen por completo del entorno natural.
    • Uso restringido del fuego. Se ha observado humo en algunas temporadas, lo que indica control del fuego, aunque no se ha documentado su empleo en grandes fogones ni trabajos complejos.

    Su cultura, aunque desconocida en sus detalles, se mantiene íntegra porque nunca hubo imposición externa, ni colonización, ni misiones religiosas, ni programas de “integración”.


    La política del no contacto

    India mantiene una política estricta: prohibición absoluta de acercarse a Sentinel del Norte. El objetivo es doble: proteger a los sentineleses de enfermedades letales para las que no tienen defensas y evitar que turistas, aventureros o misioneros enfrenten ataques que son, en realidad, actos de defensa territorial.

    Lo ocurrido en 2018 con el joven misionero estadounidense John Chau —muerto al intentar ingresar ilegalmente para evangelizarlos— dejó claro que cualquier intento de contacto forzado es un error ético y sanitario.


    Derechos humanos: el derecho a la distancia

    El caso sentineles pone en primer plano un derecho poco discutido: el derecho a no ser contactado, una extensión radical del derecho a la autodeterminación. Lo que en otros pueblos se expresa como autonomía territorial, en Sentinel es una frontera física y simbólica que no debe cruzarse.

    Para los organismos internacionales y para los Estados, respetar los derechos humanos en este caso no implica intervenir, sino aceptar que la primera y única voluntad expresada por este pueblo es mantenerse aislado. Protegerlos implica garantizar que esa elección se sostenga.

     

    Difunde esta nota