QUE SEA LEY
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QUE SEA LEY

El miércoles 8 de agosto se vota en la cámara de senadores el proyecto de ley I.V.E (interrupción voluntaria del embarazo) más conocida como proyecto de legalización del aborto, el que de resultar aprobado se convertirá en ley. Por lo cual, todas las personas gestantes de nuestro país (ya sean mujeres u hombres trans) podrían poner fin a un embarazo no deseado en un hospital público, siendo totalmente gratuito e instrumentado por un profesional de la salud.

Ahora bien, si de legalidad o ilegalidad hablamos sería bueno repasar una serie de normas que integran nuestro ordenamiento y constituyen la fuente del derecho en nuestro país en correlación con el proyecto de ley I.V.E. Intentaré ser práctica y legible, sin demasiados tecnicismos, ya que suelen aburrir a quienes no les apasiona el derecho.

Nuestro código penal, que data del año 1921  ya establece una diferencia entre la persona nacida de la que no, al momento de aplicar penas, estableciendo una pena mínima de entre 8 a 25 años “al que matare a otro” mientras que a “la mujer que causare su propio aborto o consintiere en que otro lo causare” de 1 a 4 años y de 1 a 3 a “quien lo efectúe”El código penal argentino cercano a cumplir 100 años  plantea una dicotomía diferencial desde su génesis, que hoy se sigue discutiendo en medios con el único objetivo de desviar el verdadero eje del debate. La clandestinidad.

A su vez el famoso “derecho a la vida” es un derecho relativo, en tanto el “derecho a la libertad” resulta un derecho absoluto, aunque parezca lo contrario. Dicha conclusión surge ya que la ley misma diferencia a una persona que mata sin motivo aparente a la persona que lo hace para salvar su vida, su propiedad, como legítima defensa o en estado de necesidad.

En este sentido, algún despabilado podría decir que se estaría dañando el “derecho de un tercero” y aquí traigo a colación la teoría de la Dra. Aida Kemelmajer de Carlucci (ex jueza de la SCJ de Mendoza) que habla de la progresividad. A menor edad gestacional del feto, mayor autonomía de la madre a decidir sobre su cuerpo, a mayor edad gestacional del feto, menor autonomía de la mujer gestante. Vale aclarar, que el proyecto de ley permite la interrupción del embarazo hasta la semana 14 de gestación.

Debe dejar de criminalizarse una conducta que se realiza para ejercitar un derecho: el derecho que tiene la mujer a la autonomía de su cuerpo. No se puede castigar con la muerte a las mujeres más vulnerables que, como producto de problemáticas socio-educativas y el desinterés de la clase política argentina, tienen que realizarse abortos de manera clandestina en condiciones inseguras e insalubres. Porque la penalización es una sanción de última instancia. Porque pedimos igualdad y la pedimos a gritos. Por eso quienes estamos a favor de que esta ley se apruebe pedimos: educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.

CELESTE CARDELLI, ABOGADA – LA TAPA

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  • El creador de Claude pide frenar ya la IA porque en seis meses puede tomar el control global de internet

     

    Una alarma extrema a escala global se disparó este sábado luego que el CEO de Anthropic, Dario Amodei, pidiera frenar ya el avance de la Inteligencia Artificial (IA) porque, en un plazo de 6 a 12 meses, un ataque de un enjambre de agentes de IA autónomos puede tomar el control de internet y causar pérdidas a la economía mundial de escala catastrófica y en última instancia, provocar la extinción de los humanos.

    La alerta de Amodei pasó a otro nivel cuando el magnate Elon Musk y el CEO de OpenAI, Sam Altman, apoyaron su diagnóstico.

    La preocupación estalló al advertir que los modelos avanzados de IA que se automejoran, están desarrollando conductas agresivas y de rebeldía frente a las instrucciones de los humanos. El caso que destapó este riesgo fue el incidente Hugging Face, cuando agentes de IA avanzada de Open IA se coordinaron, rompieron el cerco diseñado para testear su evolución, se metieron en la web y atacaron a la empresa Huggin Face.

     Me preocupa que, en un plazo de 6 a 12 meses, un enjambre así pueda ser capaz de tomar el control de toda internet mediante una red persistente de bots 

    En ese experimento, 700 agentes autónomos de Inteligencia artificial de OpenAI escaparon de su entorno de pruebas aislado y vulneraron los servidores de la plataforma de código abierto Hugging Face, consiguiendo conexión a internet sin supervisión de humanos.

    «Me preocupa que, en un plazo de 6 a 12 meses, un enjambre así pueda ser capaz de tomar el control de toda internet mediante una red persistente de bots -lo que podría causar daños por cientos de miles de millones de dólares-, y que la magnitud del daño siga aumentando a partir de ahí si la IA se vuelve más potente sin las medidas de seguridad necesarias», dijo Amodei.

    La gravedad de las advertencias de Amodei llegaron incluso a generar un punto de coincidencia entre Elon Musk y Sam Altman, ambos fundadores de OpenAI pero actualmente envueltos en una fuerte pelea legal en la que Musk acusa a Altman de estafarlo y traicionar la idea original sin fines de lucro de la compañía creadora de ChatGPT.

     En Naciones Unidas advirtieron que la inteligencia artificial podría volverse incontrolable y exigen la prohibición urgente de las armas autónomas. 

    «Dario tiene razón», dijo Musk. Por su parte, Altman sostuvo: «Estoy de acuerdo con Dario en que necesitamos moderar el ritmo de la frontera. Este ha sido un tema principal de las discusiones que hemos tenido en OpenAI en las últimas semanas».

    En Naciones Unidas, en tanto, advirtieron que la inteligencia artificial podría volverse incontrolable y exigen la prohibición urgente de las armas autónomas, como se sospecha que se están testeando en la guerra de Ucrania.

    «Podría convertirse en un riesgo existencial para la humanidad si no se toman medidas», dijo el responsable de derechos humanos de la ONU, Volker Türk, que planteó el escenario de que los sistemas de IA se vuelvan tan poderosos que sus propios desarrolladores no puedan controlarlos.

    Altman junto a Trump en Casa Blanca.

    Türk le reclamó «límites claros» a los países desarrolladores de IA y a las empresas a cargo de sus cadenas de suministro. «Necesitamos verificación independiente y una cooperación mucho más estrecha en materia de seguridad dentro del sector», dijo.

    El mensaje de Türk apunta al corazón del problema: quienes están haciendo las alertas sobre el desmadre de la IA son las mismas compañías que las desarrollan, con todos los factores económicos, estratégicos y geopolíticos que juegan a la hora de medir la marcha futura de la IA, que llegan a plantear riesgos para la humanidad. 

    Al día siguiente de renunciar a Anthropic, el investigador Jacob Coxon dijo que «los modelos actuales no pueden causar un riesgo significativo, pero que esto sí ocurrirá cuando la IA se mejore sola». La declaración de este sábado de su jefe, Dario Amodei, confirma sus temores. De hecho, Amodei anunció que Anthropic contratará paneles externos para que auditen y supervisen el desarrollo de sus nuevos modelos de IA.

     Al día siguiente de renunciar a Anthropic, el investigador Jacob Coxon dijo que los modelos actuales no pueden causar un riesgo significativo, pero que eso sí ocurrirá cuando la IA se mejore sola y ese desarrollo podría llegar en apenas seis meses. 

    «Los modelos empiezan a ponerse muy peligrosos. Algunos piensan que en seis meses es plausible. Podría ser más, dos o tres años», agregó Coxon.

    Esas declaraciones sacudieron el entramado político norteamericano y empiezan a generar en los republicanos proyectos regulatorios de la IA a los que le viene escapando Donald Trump.

    Por caso, el senador republicano Ted Cruz definió como «aterradoras» las declaraciones de Coxon y adelantó que el Comité de Comercio del Senado se encamina a abordar en los próximos días la regulación de la IA.

    El senador republicano Ted Cruz, antes de hablar en la Convención Republicana de Dallas.

    «Necesitamos una regulación sustancialmente mayor en lo que respecta a la IA», dijo Cruz y detalló que, entre las medidas a analizar se incluyen los usos de la IA que generen amenazas biológicas y nucleares.

    Pero el marco geopolítico aparece como un obstáculo para el desacelere. El propio Cruz dijo que las regulaciones no deben afectar a Estados Unidos en su «carrera de la IA contra China».

    «Podríamos hacer que el gobierno interviniera y simplemente parara la industria de la IA en Estados Unidos, ¿y sabes qué pasaría? China alcanzaría en seis meses y avanzaría, y no tendríamos las herramientas para defendernos», dijo.