El descontento: he allí la fuerza histórica afectiva capaz de hacer que se bifurque el curso de la cosas.
Frédéric Lordon
Hasta ahora no he escuchado que un gobierno decrete un día para parar un poco y animarse a ponerse en el lugar de la gente; o inclusive, se haga un paro a sí mismo para repensar y coordinar más allá de los partidismos y pretensiones de campaña. Tampoco he escuchado a los sindicatos u otros organismos del Estado a proclamarse en auto-paro.
Paro porque no puedo, necesito pensar, consultar, dialogar, esperar, descansar… Interrumpirse a sí mismo, he ahí la cuestión. Aunque en realidad, nadie quiere parar, la vida es movimiento. Sin embargo, cuando uno viaja, quiere frenar a ver el paisaje.
Parar genera ambigüedad, ya que la actividad y la pasividad se conjugan, se tocan, se confunden. El paro es un sonambulismo que no sabemos hacia donde nos lleva…
Tampoco podemos quedarnos quietos ante las injusticias sociales, por eso el inconsciente colectivo manda esta vez. El paro plantea una quietud inquietante, haciendo tambalear al poder reinante, siendo una clara expresión de que la tolerancia entre aquellos que defienden o representan a las personas, y los que gobiernan se resquebraja…
El poder es la capacidad de interrumpir al otro, según refiere Osho. Uno interrumpe al otro y ya ejerce su poder. Podríamos imaginar a los líderes de las naciones como los elegidos para la interrupción masiva. Cualquier centralización del poder va a tener fuerzas que reaccionen opuestamente, la historia de las civilizaciones lo demuestra en sus acciones y reacciones. Por ende, la centralización, insisto, no parece ser la manera más adecuada de organizar un grupo o una nación.
Por otro lado, el Estado y los mercados dan la impresión que conviviesen bajo un mismo techo, pero cada cual haciendo la suya, y hasta persiguiéndose tal cual Tom y Jerry.
Mientras tanto, el verdadero paro sucede en los bolsillos de la mayor parte de la población, siguen habiendo despidos, el hambre aumenta, y la desigualdad social prospera, y en esto ya no hay ambigüedad, hay pura verdad. Perdón, Macri también hizo paro…, para hacer una doble selfie.
Columnista de LaTapa. Publicó los siguientes librillos o grillos de letras: "A temperatura dos murmúrios", "Espuma brutal" , "O lado oculto do azul"; "Playa nudista para poemas vestidos" (Biblioteca de Las Grutas, único ejemplar y única edición). También, diversos textos en diferentes espacios digitales.
El próximo sábado 28 las actividades en el marco del ‘Mes de la Niñez’ se desarrollarán en los siguientes barrios: *Pulmón Ecológico, CGT y Tierra del Fuego: concentración en Pulmón Ecológico *Gardín y Progreso: concentración en Gardín *25 de Mayo *Don Rodolfo Habrá juegos, sorpresas y refrigerio en los diferentes sectores entre las 15 y…
La movilización por los 50 años del golpe de Estado desbordó la Plaza de Mayo y se convirtió en una de las más masivas desde el regreso de la democracia, en una jornada que excedió el repudio a la dictadura y se transformó en un mensaje político directo contra el gobierno de Javier Milei.
Las organizaciones de derechos humanos estimaban que la convocatoria superó incluso la de mayo de 2017 contra el fallo del 2×1 de la Corte Suprema, cuando cerca de medio millón de personas coparon el centro porteño. Esta vez, la plaza se volvió por momentos irrespirable, colmada por una marea humana que desbordó todas las diagonales y llegaba hasta la 9 de Julio.
La impactante masividad de la movilización, dejó en una posición incómoda al gobierno de Milei que volvió a publicar un video para ofrecer su versión sobre la «Memoria Completa» de lo que pasó en los 70, pero esta vez sin la audacia del video del Tata Yofre del primer año del gobierno. La nueva emisión fue un interminable pastiche de 73 minutos, que busca polarizar con el kirchnerismo y se contradice en varios tramos.
El reclamo volvió a poner en el centro las cifras del terrorismo de Estado: 30 mil desaparecidos, el robo sistemático de bebés y más de 500 nietos apropiados, de los cuales apenas 140 recuperaron su identidad. Pero el tono de la movilización mostró que el eje ya no es solo memoria histórica, sino también una reacción frente a lo que amplios sectores interpretan como un intento de relativizar esos crímenes.
La movilización por los 50 años del golpe de Estado desbordó la Plaza de Mayo y se convirtió en una de las más masivas desde el regreso de la democracia, en una jornada que excedió el repudio a la dictadura y se transformó en un mensaje político directo contra el gobierno de Javier Milei.
Pero además del repudio al negacionismo libertario, las consignas apuntaron a la crisis económica que sigue golpeando el bolsillo de las amplias mayorías. En la plaza se mezclaron las banderas clásicas de derechos humanos con carteles que apuntaban directamente al ajuste del gobierno y la situación de los trabajadores. En Tucumán, instalaron un cajón fúnebre de cartón que velaban a los jubilados de la era Milei.
La masividad de la marcha sorprendió a los organizadores y funcionó como un catalizador de la oposición a Milei, que incluyó importantes gestos de unidad en el peronismo, que estuvo presente en la Plaza con sus principales dirigentes. Desde Axel Kicillof hasta Sergio Massa, desde La Cámpora hasta la CGT.
Mientras el Gobierno difundía un mensaje de casi dos horas que retomó la idea de que el golpe fue necesario para terminar con la guerrilla, en la calle se consolidaba una narrativa completamente opuesta.
El contraste fue brutal: de un lado, un discurso oficial que muchos calificaron de anacrónico; del otro, una movilización que mostró capacidad de convocatoria transversal.
Mientras el Gobierno difundía un mensaje de casi dos horas que retomó la idea de que el golpe fue necesario para terminar con la guerrilla, en la calle se consolidaba una narrativa completamente opuesta.
La desorientación del gobierno fue tal que Milei, que en reiteradas ocasiones atacó al ex presdiente Raúl Alfonsín, terminó reivindicándolo en otro intento por polarizar con el kirchnerismo. «El coraje es hacer lo correcto cuando aún la mayoría esté en contra. En la materia en cuestión, Alfonsín se ha destacado mucho más», dijo en un giro forzado.
La movilización también tuvo fuerte respaldo político opositor. Además de la presencia de Kicillof y Massa, dirigentes del peronismo se volcaron masivamente a las calles. La columna más grande fue la de La Cámpora, que como todos los 24 de Marzo se concentró en Libertador frente a la sede de la ex Esma, que el kirchnerismo convirtió en un Museo por la Memoria.
Desde allí, marcharon hasta San José 1111 bajo la consigna «los genocidas presos, Cristina libre». La ex presidenta, desde el balcón de su departamento en el que permanece presa saludó a la columna que desbordó esa zona del barrio de Constitución.
Como adelantó LPO, la marcha también sirvió de marco para concretar un gesto político potente hacia la interna del peronismo. Cristian Jerónimo, uno de los líderes de la CGT, se acercó a la ex ESMA, donde concentraba la columna de La Cámpora, y se fundió en un abrazo con Máximo Kirchner.
Pero la masividad no se limitó a Buenos Aires. En Rosario, el Parque Nacional a la Bandera estuvo colmado y los organismos de derechos humanos estimaban más de 150 mil personas. Las columnas de sindicatos, movimientos sociales y partidos políticos avanzaban separadas por miles de asistentes sueltos: familias, jóvenes y chicos que le dieron a la marcha un carácter masivo y transversal: «hubo una movilización ciudadana muy importante», dijo un experimentado militante del peronismo rosarino a LPO.
Escenas similares se replicaron en Córdoba, Tucumán y otras ciudades del país donde hace un año Milei obtenía un triunfo contundente en las elecciones intermedias.
No es un dato menor, en mayo de 2017, medio millón de personas se volcaron a las calles para repudiar el 2×1 de la Corte Suprema que beneficiaba a los militares presos. En ese entonces, la multitud cuestionó al gobierno de Mauricio Macri que también intentaba avanzar con discursos de impunidad y negacionismo.
La Secretaría de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina informa que el camión que realiza la recolección de residuos domiciliarios los días martes, jueves y domingos por los barrios Albino Cánova, Piana, Puerto Argentino, Mitre, Los Ángeles, Malvinas y Belgrano comenzará su recorrido a las 23 horas. Mientras tanto, el recorrido que…
Las cinco fuerzas federales llevarán a cabo una inédita protesta el próximo 2 de abril en reclamo a los bajos salarios. Es la primera vez en la historia que miembros de Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y Policía Federal convocan de manera conjunta a una protesta, que en este caso consistirá en un abrazo solidario en el edificio Centinela de Retiro, sede de la Gendarmería.
La situación de los efectivos de seguridad, exhibe una profunda contradicción con la narrativa del gobierno que, por un lado, dice «cuidar a quienes nos cuidan» y por el otro paga salarios por debajo de la línea de la pobreza a los efectivos, que tienen que buscar un trabajo alternativo para llegar a fin de mes, como manejar un Uber.
Si a esto se le suma la crisis de la obra social Iosfa, el combo es explosivo. Los integrantes d elas fuerzas de seguridad habían pasado a la obra social de los militares que vació el ex ministro Luis Petri, dejándola en una situación tan terminal que fue necesario liquidarla. Ahora el gobierno la dividió en dos: OSFFESEG para las fuerzas de seguridad y OSFA para los militares. Y prometió un plan muy básico de OSDE para gendarmes y prefectos. Pero todo está en el aire. La realidad es que los uniformados están casi sin prestación médica. «Los grupos de Whasapp están en llamas», confirmó a LPO un uniformado.
La ex ministra Patricia Bullrich benefició a los jefes de la Gendarmería por su relación personal con el jefe de la fuerza, Claudio Miguel Brilloni. Esto tuvo un doble efecto que está eclosionando ahora: generó un malestar en los rangos bajos que no fueron alcanzados por la mejora salarial, y bronca en el resto de las fuerzas que se sintieron discriminadas.
La situación de los efectivos de seguridad, exhibe una profunda contradicción con la narrativa del gobierno que, por un lado, dice «cuidar a quienes nos cuidan» y por el otro paga salarios por debajo de la línea de la pobreza a los efectivos, que tienen que buscar un trabajo alternativo para llegar a fin de mes, como manejar un Uber.
Pero la preocupación más fuerte que corre por estas horas en la Casa Rosada apunta a la cuestionada ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, a quien señala como una «académica» sin capacidad de conducción de las fuerzas.
«Monteoliva no tiene don de mando y puso como segundo a un chico que no entiende donde está», explicó a LPO un experto en seguridad con paso por varias gestiones.
El volante convocando a la protesta que circula en los grupos de Whatsapp y las redes.
Existe además un antecedente que genera escalofríos en el Gobierno. Algunos funcionarios de primer nivel recuerdan que fue la misma Monteoliva la que conducía el ministerio de Seguridad de Córdoba cuando el 3 y 4 de diciembre de 2013, la Policía se acuarteló y la Capital provincial vivió horas dramáticas. Por este hecho, la ministra fue eyectada del cargo.
A la crisis de los salarios, hay que sumar la interna de la ministra de Seguridad con un su ex jefa Bullrich porque la ministra decidió cerrar filas con Karina Milei en su feroz interna con la actual senadora. En el marco de esta disputa es que Bullrich cuestionó la represión a un camarógrafo de A24 en una marcha contra la Ley de Glaciares. Como derivada de esa tensión, Monteoliva tiene un enfrentamiento durísimo con el jefe de la Gendarmería, Brilloni.
Otro ejemplo de la gestión errática de Alejandra Monteoliva se produjo semanas atrás cuando la ministra levantó o dejó que levanten la custodia de las fuerzas federales a 60 establecimientos vinculados a la colectividad judía en la Capital y encendió protestas -por ahora reservadas- de la DAIA.
El timing de Monteoliva no podía ser peor: la decisión se tomó justo cuando Irán catalogó a Javier Milei como enemigo y en la semana del aniversario del atentado a la embajada de Israel.
Lo más preocupante del caso es que la ministra, ante la revelación exclusiva de LPO, negó el hecho y una simple constatación personal en la sede de la DAIA le hubiera permitido confirmar su veracidad. «O miente o no le informan, que sería peor», afirmó a LPO un funcionario al tanto de las tensiones que levantó el caso.
La Isla 58 cuenta con un nuevo atractivo: la biblioteca al aire libre, ubicada en la zona donde se encuentra el avistaje de aves. Este espacio fue inaugurado con el objetivo de ofrecer una propuesta innovadora en el marco de la pandemia que nos atraviesa desde el año pasado. Pero además con el fin de…
El satélite de observación SAOCOM 1B, construido por la empresa estatal rionegrina INVAP, ya está plegado y listo para su embarque en el avión Antonov AN 124, uno de los más grandes del planeta, que ya se encuentra en el aeropuerto de Bariloche. El traslado se iniciará con la salida del satélite desde las instalaciones…