|

BAIROLETTO, UNA CUESTIÓN APARTE

Extractos de la investigación de la profesora e historiadora reginense Silvia Zanini presentada en las Primeras Jornadas de Historia del Delito en la Patagonia, organizadas por el GEHiSo y las Facultades de Humanidades y de Derecho y Ciencias Sociales (UNCo), General Roca.

BAIROLETTO: Una cuestión aparte

“Bairoletto anduvo por acá cuando quiso, anduvo varias veces.” (Egidio)

Juan B. Bairoletto se refugió en varias ocasiones en la colonia y sus andanzas en ella forman parte del repertorio popular. Muchos lo vieron solo, otros aseguran que andaba siempre acompañado:

“Bairoletto andaba solo, ¿banda? ¡No! Dicen que andaba solo y había gente que lo ayudaba.” (Enio Z.)

“Yo lo vi a Bairoletto, era chica y me lo crucé en un camino de la chacra ¡Tenía una estampa! ¡Muy educado! Ni sospeché que era él, después me dijeron. Con el sombrero y el poncho, en su caballo… ¡era impactante!” (Carolina)

“Siempre andaba con otros, no me acuerdo con quien pero siempre acompañado.” (María Rosa)

Nos relataba el señor Milanesi el encuentro que tuvo con ese personaje, lo que ocurrió en el año 32 cuando el Sr. Milanesi estaba a cargo de la CIAC (…) cabalgaba por la cercanía de la costa del río, dentro de los terrenos de la compañía (…) cuando divisó dos jinetes a los que se dirigió (…) se encontraban armados con Winchester el que llevaban cruzado sobre la montura además de pistola y abundante munición.”[21]

“¡Por las chacras estuvo… así que… y andaba por todo acá la zona! Caminaba todo el día, paraba un día o do, se iba, un día o do, se iba, porque la gente ya lo corría…” (Francisco)

“Había un tipo de la banda que era de acá, era Orellana.” (Aldo)

En los recuerdos de la gente se fue consolidando la imagen de bandolero social, crítico de los abusos, predicador de la justicia.

“…un almacén en el 90 y parece que se aprovechaba de la gente del monte que tenía chivas y Bairoletto apareció de noche y fue… estaba armado y recibió un balazo en la cabeza… rozando.” (Aldo)

“Al que le robó fue al de F. F. por allá, por Chichinales, por Otto Krausse que tenía un negocio y juntaba plata, dicen que fue y le robó. Por allá había una mafia bárbara.” (Enio Z.)

“Como un fantasma Bairoletto reaparece poco después en el Valle del río Negro. En enero de 1932 con otros dos sujetos asalta el boliche de Fernández Flores en jurisdicción de Villa Regina.”[22]

“…la casa de H. de donde asaltó Bairoletto pero no les hizo nada. Fue adentro, solamente agarró una alcancía que tenía uno de los chicos, un chanchito… –¡no! ¡¡Eso es mío!! Le dijo y se lo dejaron.” (Vittoria)

Aquí se evidencia su accionar de justiciero: asaltó a quienes se aprovechaban de los débiles (“gente del monte”). Otro de los testimonios relata una anécdota que evidencia aún más su accionar de vengador y justiciero:

“Bairoletto era muy querido por los pobres, recuerdo que una vez me contó un tipo que había estado en la banda con él y que estuvo preso conmigo en Pomona que había una viuda en Roca, cerca de la costa del río que iba a perder su chacra, tenía una deuda muy grande y el acreedor le iba a ejecutar la hipoteca, entonces le contaron a Bairoletto y él fue y le dijo a la mujer: -Ud. vaya y dígale que dentro de tantos días le va a dar la plata. Así hizo la mujer y efectivamente, a los pocos días él le llevó el dinero. ¿De dónde lo sacó? Vaya a saber, seguro que robado. Así que la mujer se lo dio y canceló la deuda y cuando el tipo volvía de la chacra lo pararon y le robaron de vuelta la plata. Por estas cosas la gente lo quería, lo protegía, la policía no lo podía agarrar. ¡Ojo! ¡Que cuando disparaba tiraba a matar!” (Enio P.)

En los testimonios anteriores si bien no lo explicitan subyace una defensa de Bairoletto, otros van más allá y aseveran que era una buena persona.

“Bairoletto estuvo por acá… dicen que no era malo.” (Aldo)

“Era generoso Bairoletto, con quien no le hacía nada… él le daba. ¡no era un criminal!¡No!” (María Rosa)

“No era malvado, al contrario, todos lo querían.” (Carolina)

“Lo defendían y lo querían porque les robaba a los ricos para darles a los pobres.” (Laura)

También están quienes tienen opiniones opuestas considerándolo un enemigo público, era para ellos una persona siniestra.

“Cuando estuvo Bairoletto acá fue terrible, que mucha gente lo conoció… ¡hizo desastres!”(Alejandrina)

“Había una época que era mala cuando andaba esa, la banda de Bairoletto que se llamaba (…) acá en Chichinales[23] mataron al padre de un peluquero que estaba aya, de Valle Azul (…) la época de Bairoletto fue masomeno del 25.” (Francisco)

“Había algunos que amenazaban diciendo que eran Bairoletto, le hacían mala fama, uno era el negro Peña.” (Aldo)

Para muchos era un personaje cruel y temido, como bien señala Hobsbawn:

“Este terror (y crueldad) forma parte de su imagen pública. Son héroes no a pesar del pánico y del horror que inspiran sus acciones sino debido en cierto modo a ellos.”[24]

Esta imagen que lo precedía no podía ser desconocida por los escasos policías encargados de la seguridad en la colonia.

“El comisario Cuestas, de muchas agallas, pero en una actuación contra Bairoletto fue corrido a balazo limpio y tuvo que retirarse.” (Atilio)

“Y vivían escondidos entre los matorrales de chilcas en la costa del río. Mas tarde asaltó a José Borsani. Lo ató pero no lo mató. Que él residía en la costa del río. Mas tarde los encuentra un hermano mío, entre las chilcas del río, haciendo y comiendo torta frita. Porque eran poderosos la policía les tenía miedo. ¡Dónde ponía el ojo ponía la bala!” (José Luis)

“La policía me daba risa porque cuando sabían que estaba agarraban por otro camino.” (María Rosa)

La fama de Bairoletto no se debía sólo a su prestigio como “justiciero”, “correcto y educado”, “respetuoso”, “no criminal”, “justo”, sino que otro elemento se sumaba para hacer de él un héroe y era su astucia para eludir a la policía sin arriesgarse a enfrentamientos directos.

“El 17 de mayo[25] Elmes, uno de los más peligrosos miembros de la banda huye hacia la costa del Colorado después de matar a un meritorio de apellido Reinoso, y al volver al valle a fines de ese mes da muerte a otro gendarme, el oficial Narciso Vidal. El 21 de abril al saberse que se encontraba en una chacra del Fuerte Gral. Roca la policía organiza una Comisión de 16 hombres (…) después de una accidentada y dificultosa persecución consiguen capturarlo (…) en cuanto a Bairoletto, como siempre logró fugar siendo perseguido por comisionados policiales.”[26]

“Y más tarde asaltó el boliche de Otto Krausse que al fin se entregaron solos a la policía.” (José Luis)

Este testimonio asegura que Bairoletto y sus compañeros se entregaron a la policía, probablemente son conclusiones a las que arriba al enterarse de la detención de Elmes.

Había chacareros que lo protegían, le daban alojamiento porque necesitaban escondites seguros, en la costa del río, en refugios construidos con chilcas, en un rancho.

“Decían que paraba en el Lote 10 del otro lado del río, que estaba Eusebio Ferreira. Todos le daban asilo porque les daba de comer y les daba dinero.” (Aldo)

“Bairoletto estaba en la chacra de Orellana yendo para la costa del río y él estaba, vivía ahí.” (Maria Rosa)

“Los chacareros protegían a Bairoletto y su banda.” (Enio P.)

“Luego del asalto de Villa Regina Bairoletto ha estado en el domicilio de Ignacio Villena, frente a la estación Mainqué y a fines de enero llegó al paraje El Cuy…”[27]

Y evidentemente en algún lugar debía conseguir municiones y provisiones. “Los bandidos gastan la mayor parte de su dinero en el bito local mismo y son en cualquier caso demasiado orgullosos y dadivosos para regatear.”[28]

“Se comentaba insistentemente las andanzas de Bairoletto por Villa Regina. También un amigo mío que trabajaba de guardabosque a orilla del río me comentaba que aquel le encargaba municiones para sus armas.” (Atilio)

“Teníamos negocio en el pueblo y le vendían aceite, cosas así, y mamá, con ella siempre fue muy respetuoso, muy respetuoso.” (María Rosa)

El relato local le ha adjudicado al bandido el haber morado en una cueva en la barda reginense cercana al poblado, la que aún hoy los chicos llaman “la cueva de Bairoletto”. Esta idea es dudosa y se diluye ante la evidencia de que en realidad esa cueva fue un intento de la Cooperativa La Reginense por realizar una bodega para la producción vitivinícola, proyecto que luego fue abandonado.

“La cueva de Bairoletto que dicen que ahí se escondía él cuando lo seguía la policía.” (Laura)

“Sí, sí, se escondía en una cueva que había en la sierra, sí, si todavía está…” (Rómula)

De todas las acciones delictivas de Bairoletto en la colonia el asesinato de Ana Sferco de Nelly es la más popular, en el sentido de conocida y relatada por todos, y se mantiene arraigada en la memoria del pueblo. En este caso se ajusta el concepto de Juárez cuando asegura:

“En general las muertes no se atribuyen al personaje principal sino a sus lugartenientes (…) son evidentes los signos que tienden a transformarlos en héroes en parte vengadores de una injusticia social y en parte dueños de una ética que se les atribuye y que no siempre puede demostrarse.”[29]

OTROS EXTRACTOS

***

Glosario:

[21] Diario El Tribuno, 7/11/60.
[22] CHUMBITA, Hugo, en Rev. Todo es Historia, Suplemento Nº 10, diciembre 1968.
[23] Chichinales. Nombre araucano de la planta “chilca” que crece en lugares húmedos y vulgarmente es conocida como romero. Es puerta de entrada al Alto Valle. Fecha de fundación 1879, primer fortificación en esta región.
[24] HOBSBAWN, Eric. Bandidos.
[25] De 1932.
[26] CHUMBITA, Hugo, en Rev. Todo es Historia, Suplemento Nº 10, diciembre 1968.
[27] CHUMBITA, H. En Rev. Todo es…, op. cit.
[28] Hobsbawn, Eric, Bandidos.
[29] Juárez, Francisco. Los bandidos rurales, p. 2.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Tres días para disfrutar del Festival de Arte

    En el marco del programa ‘Maratón Cultural’, a partir de hoy viernes y hasta el domingo se desarrollará el Festival de Arte en el Cine Teatro Círculo Italiano que se transmitirá vía streaming en vivo. La segunda edición de este programa provincial tiene a Villa Regina como sede y comenzó con las capacitaciones a los…

    Difunde esta nota
  • Tránsito: campaña para promover el respeto hacia los peatones

    Continuando con las actividades de educación vial, la Dirección de Tránsito y Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina lleva adelante la campaña ‘Regina respeta al peatón’ con el objetivo de que tanto conductores de vehículos como peatones tomen conocimiento de los derechos y obligaciones que tienen al transitar en la vía pública. La…

    Difunde esta nota
  • CORONAVIRUS: INFORME DIARIO DEL COMITÉ DE CRISIS DE REGINA

    ✅El Comité de Crisis local indicó que no se registran novedades en nuestra ciudad, por lo que no hay casos sospechosos. Se hizo hincapié en que se sigue de cerca los resultados de los cuatro casos sospechosos de General Roca teniendo en cuenta la cercana distancia de 45 kilómetros. En consecuencia, se pidió tomar mayor…

    Difunde esta nota
  • |

    #LIBRESDEACOSO

    Fue publicada en el Boletín Oficial, la modificación a la ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, incorpora como modalidad de violencia a la mujer el “acoso callejero”. Nueve de cada diez mujeres fueron víctimas de acoso callejero alguna vez El acoso callejero es una de las…

    Difunde esta nota
  • |

    Venezuela, Trump y el “otro” Carlos Calvo

     

    Mientras Donald Trump vuelve a mostrar el rostro más brutal del imperialismo norteamericano sobre Venezuela, vale recuperar a un Carlos Calvo que no es el recordado actor; nos referimos al jurista que, desde el siglo XIX, explicó con una lucidez asombrosa por qué estas invasiones no son errores ni excesos, sino parte constitutiva del poder imperial. La Doctrina Calvo no solo ayuda a entender lo que pasa hoy en Caracas: desnuda el ADN de la política exterior de Estados Unidos.

    Por Alcides Blanco para NLI

    El otro Carlos Calvo: jurista, diplomático y antiimperialista antes del antiimperialismo

    Carlos Calvo nació en Buenos Aires en 1824 y fue uno de los juristas internacionales más influyentes de América Latina. Diplomático, historiador y especialista en derecho internacional, desarrolló su pensamiento en un contexto marcado por intervenciones militares europeas y presiones extranjeras sobre los países latinoamericanos recién independizados.

    Calvo observó un patrón que se repetía una y otra vez: potencias extranjeras que utilizaban reclamos de ciudadanos, empresas o acreedores como excusa para intervenir política o militarmente en Estados soberanos. Frente a eso, formuló una doctrina que hoy resulta incómodamente actual.

    Qué plantea la Doctrina Calvo

    La Doctrina Calvo se apoya en principios simples pero revolucionarios para su época:

    • Igualdad jurídica entre nacionales y extranjeros, sin privilegios especiales
    • Obligación de someterse a la justicia local del país donde surja el conflicto
    • Rechazo absoluto a la intervención extranjera, diplomática o militar

    En términos claros: ningún Estado extranjero tiene derecho a intervenir en otro país para defender intereses privados, mucho menos usando la fuerza. La soberanía no se negocia.

    Del siglo XIX a Trump: la doctrina frente al imperialismo moderno

    Lo sucedido en Venezuela con la invasión estadounidense y el secuestro de Nicolás Maduro es una violación directa y deliberada de la Doctrina Calvo y de todo el derecho internacional moderno.

    Estados Unidos actuó por fuera de cualquier jurisdicción, desconociendo al Estado venezolano, ignorando la legalidad internacional y utilizando la fuerza militar como herramienta política. Exactamente el tipo de conducta que Calvo denunció hace más de 150 años.

    Nada de esto es nuevo: cambia la excusa, pero no la lógica. Ayer era la “protección de ciudadanos”, hoy es la “defensa de la democracia”.

    El petróleo como motor real de la agresión

    Calvo entendió algo clave: las intervenciones nunca son ideológicas, son económicas. Venezuela concentra las mayores reservas de petróleo del planeta, y desde su nacionalización se convirtió en un obstáculo estructural para los intereses de las grandes corporaciones energéticas.

    Cada vez que el Estado venezolano reafirmó el control sobre sus recursos, la respuesta fue escalando: bloqueos, sanciones, sabotajes, intentos de golpe y finalmente invasión directa.

    La Doctrina Calvo anticipó este conflicto: cuando un país periférico ejerce soberanía real, el imperialismo responde con violencia.

    El secuestro de Maduro y la negación de la soberanía

    El secuestro del presidente venezolano no es solo un hecho político: es un acto colonial. Supone que Estados Unidos se arroga el derecho de decidir quién gobierna y quién no, anulando la autodeterminación de los pueblos.

    Para Calvo, este tipo de acciones no eran anomalías sino el funcionamiento normal del sistema imperial, que necesita disciplinar a quienes se salen del libreto.

    Carlos Calvo versus el orden mundial actual

    El “otro” Carlos Calvo —el jurista— pensó un mundo donde los países latinoamericanos no fueran patios traseros, sino sujetos plenos de derecho. Por eso su doctrina fue combatida, invisibilizada y reemplazada por mecanismos favorables al capital extranjero.

    Hoy, frente a Trump y la ofensiva sobre Venezuela, Calvo vuelve a ser actual porque demuestra que el problema no es Maduro, ni el chavismo, ni Venezuela, sino la negativa de un país a ser colonia.

    Conclusión

    La Doctrina Calvo no es una reliquia académica: es una herramienta para entender el presente.
    La invasión estadounidense y el secuestro de Maduro confirman que el imperialismo sigue actuando como en el siglo XIX, solo que con un discurso más cínico.

    Mientras Trump ejecuta la política del garrote, Carlos Calvo sigue recordando que la soberanía no se pide permiso: se ejerce.

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta