Extractos de la investigación de la historiadora reginense Silvia Zanini presentada en las Primeras Jornadas de Historia del Delito en la Patagonia, organizadas por el GEHiSo y las Facultades de Humanidades y de Derecho y Ciencias Sociales (UNCo), General Roca.

Relatando el asesinato de Ana

Familiares de la víctima han redactado de esta forma los acontecimientos:

“En 1928 les golpea muy fuerte la adversidad con un trágico episodio relacionado con un asalto ejecutado por gente de la Banda de Bairoletto a un boliche vecino en la zona de chacras que le decían el “Rancho Grande”. Un anochecer Ana cruzaba un baldío para ir a comprarle cigarrillos al esposo, llevaba en sus manos una linterna, los delincuentes tiraron hacia la luz y cinco balas le dieron fatalmente, vivió sólo cinco días, plenamente conciente aferrándose a la vida, las ilusiones, con sus solo 20 años, dejaba una pequeña de dos meses. No había medios, la medicina era primaria. Este hecho sacudió tristemente a la familia, la colonia y a toda la zona. A su entierro llegó gente de todo el valle, la solidaridad, la confraternidad estaban presentes.”[30]

Resulta sugestivo que inclusive los mismos familiares intenten encontrar rasgos de sensibilidad, compasión y remordimiento en los bandidos:

“¡Que curioso! Resulta que en la tumba le pusieron la foto de mi tía, mi mamá siempre se cruzaba el Salado y se venía al cementerio y se encontró con que la foto no estaba… la buscó, la buscó y la foto no apareció más… entonces se pensaba que tal vez los que habían tirado, los que la habían matado, que posiblemente ellos se habían sentido mal, después, al enterarse que no había sido un peligro para ellos esa linterna que venía… Y después fue una conmoción de todo el Valle, porque vino gente que no era gente de Regina, mucha gente de afuera… de Allen, de Roca, de Huergo, vinieron de todos lados cuando falleció ella, porque conmocionó a todos… y… sino hubiera aparecido. Si se hubiera despegado hubiera aparecido alrededor… no… posiblemente esta gente se haya sentido mal…” (Elena)

Luego las versiones se van modificando:

“La Compañía colonizadora había implantado una sucursal en la III zona de este producto [cooperativa de víveres para el consumo] al lado del boliche del Moro y esta sucursal la atendía el Sr. Nelly que se había instalado allí con su señora. Coincide que la señora de Nelly va a comprar cigarrillos para su esposo en ese boliche, se encuentra con la banda de Bairoletto en pleno asalto a ese boliche. Al ver que ya… a ella, para que no declare, recibió un tiro en el pecho, ultimándola y otro tiro al bolichero, ultimándolo también. Este de nombre Virgilio Muner. ¡Ahí nomás dos muertos![31] (José Luis)

“¿Sabe por que ha sido? Porque él fue a Roca a pedir el crédito, como tenia negocio acá cerca, la cooperativa, y entonces había pedido el crédito 300 pesos para poder comprar y con eso se ve que la banda de Bairoletto lo vieron, lo siguieron, el venía con tren y después venia a pie a la colonia hasta la chacra, ellos lo siguieron de a caballo… a la fuerza, lo ataron. La mujer… la tenía la culpa el marido porque él era de la cooperativa de acá y él le dijo a la señora: -vos ¿me compraste cigarrillos hoy? Era medio seco, -no, dice, me olvidé! Y claro, ella con los chicos… – Bueno, andate enseguida a comprarme! Y era noche… y como estaba adentro todo ese despiole que le robaban y tres o cuatro caballos estaban afuera y vieron a ella y le tiraron creyendo que era un hombre.” (Hermenegilda)

“No sé si fue él o uno de sus secuaces… a la noche fue al boliche y no sé que quería que no le querían dar y entonces ella se puso el sobretodo del marido y… iba corriendo a avisar a los vecinos que estaba y le dispararon.” (María Rosa)

Por un lado los criminales son justificados con la circunstancia de la confusión generada en la oscuridad: “pensaron que era un hombre” y por otro lado la figura del marido como culpable del hecho por haberla mandado de noche a comprar cigarrillos, por no haber sospechado, por tener dinero del crédito. Y a pesar de que esta muerte conmocionó a la colonia por la inocencia de la víctima no ha sido suficiente para empañar la imagen de Bairoletto.

OTROS EXTRACTOS

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Glosario:

[30] Material aportado por la hermana de la víctima.
[31] El señor Muner fue herido levemente.

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