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Apuntes sobre medios y comunicación (9)

I La foto no sale movida en ese cuento en el que, donde debía estar una cosa, sale otra cosa. nomás un desplazamiento: azúcar en el libro de proust, números o clavos en la taza. como un chiste de payaso: olés la flor de plástico y te sale un chorro de agua. así cualquiera -con perdón- se hace el gracioso. hay, sin embargo, otros mundos que están en éste y un clavo te agujerea los ojos, y puede que sea o no sea un clavo, la sangre no te deja ver bien. cualquier foto, por más enfocada que estea, ha estado un poco siempre movida.

II
Si reciben un correo que dice: “Me puedo estimular/ con música y alcohol/ peró me excito más/ cuando es con vos” ¡No lo abran! Es Virus.

III
Lo que hace ajena a la voz es su falta, la imposiblilidad de decir lo que haría falta. la falta que le queda a la voz es, sin embargo, la posibilidad del arte. un modo de la desesperación, una manera que insiste en decir lo que no se puede decir. algo que da vueltas en la forma, en el modo.

IV Hube notado que en tiempos de pandemia no se ha usado tanto la expresión “viralizar” para referirse a la difusión en las redes.

V
Buena parte del discurso del activismo ecológico se sostiene en una distorsión idealizada del criterio de de salud: se considera a la Tierra como organismo enfermo, cuyo equilibrio primordial perfectamente saludable y total ha sido para siempre enfermado por la actividad humana.

VI
“A mind is like a parachute. It doesn’t work if it is not open” Frank Vincent Zappa

VII
Leído que lo hube literalmente con mis orejas, descubrí que yo no sé cómo se hace para cuidar de un amorcito que mordió el polvo por demás otra vez… ¿le damos guisqui y lexotanil? ¿salimos con nuestro amorcito a correr una vuelta a la manzana? ¿le proponemos jugar al poker por prendas? Seguro que de garchar no viene el asunto ¿Discutimos de política, de literatura, de música de los redondos hasta que se duerma? No sé, no sé, una mosca me jode detrás de la oreja. No tengo ni idea.

VIII
¿Por qué será que cualquier adolescente argentino es -en general- menos ingenuo, más vivo, más culto, más sensible, más conciente y más inteligente que los personajes adolescentes que protagonizan las pelis yanquis?.

IX
Qué buena es la rama del pino

que a veces se agita un poco

en el bosque para separar dos

escenas de la misma película.

X
“Un asesino a salario, demasiado decano, decide evadirse. Pero esto no le va a venir tan comprensible, puesto que tendrá que chocar a un clon mucho más joven” (cuando los que promocionan películas se ahorran la paga del taductor).

@mfernandez para trafkintu.com.ar

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    Por Alcides Blanco para NLI

    El otro Carlos Calvo: jurista, diplomático y antiimperialista antes del antiimperialismo

    Carlos Calvo nació en Buenos Aires en 1824 y fue uno de los juristas internacionales más influyentes de América Latina. Diplomático, historiador y especialista en derecho internacional, desarrolló su pensamiento en un contexto marcado por intervenciones militares europeas y presiones extranjeras sobre los países latinoamericanos recién independizados.

    Calvo observó un patrón que se repetía una y otra vez: potencias extranjeras que utilizaban reclamos de ciudadanos, empresas o acreedores como excusa para intervenir política o militarmente en Estados soberanos. Frente a eso, formuló una doctrina que hoy resulta incómodamente actual.

    Qué plantea la Doctrina Calvo

    La Doctrina Calvo se apoya en principios simples pero revolucionarios para su época:

    • Igualdad jurídica entre nacionales y extranjeros, sin privilegios especiales
    • Obligación de someterse a la justicia local del país donde surja el conflicto
    • Rechazo absoluto a la intervención extranjera, diplomática o militar

    En términos claros: ningún Estado extranjero tiene derecho a intervenir en otro país para defender intereses privados, mucho menos usando la fuerza. La soberanía no se negocia.

    Del siglo XIX a Trump: la doctrina frente al imperialismo moderno

    Lo sucedido en Venezuela con la invasión estadounidense y el secuestro de Nicolás Maduro es una violación directa y deliberada de la Doctrina Calvo y de todo el derecho internacional moderno.

    Estados Unidos actuó por fuera de cualquier jurisdicción, desconociendo al Estado venezolano, ignorando la legalidad internacional y utilizando la fuerza militar como herramienta política. Exactamente el tipo de conducta que Calvo denunció hace más de 150 años.

    Nada de esto es nuevo: cambia la excusa, pero no la lógica. Ayer era la “protección de ciudadanos”, hoy es la “defensa de la democracia”.

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    Calvo entendió algo clave: las intervenciones nunca son ideológicas, son económicas. Venezuela concentra las mayores reservas de petróleo del planeta, y desde su nacionalización se convirtió en un obstáculo estructural para los intereses de las grandes corporaciones energéticas.

    Cada vez que el Estado venezolano reafirmó el control sobre sus recursos, la respuesta fue escalando: bloqueos, sanciones, sabotajes, intentos de golpe y finalmente invasión directa.

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    Conclusión

    La Doctrina Calvo no es una reliquia académica: es una herramienta para entender el presente.
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