Cuenta regresiva para ‘Tinta Urbana’, un evento único que reunirá muestra de tatuadores, tatuajes en vivo, festival con espectáculos urbanos (baile, batallas de rap, hip hop, básquet 3×3, skate), además de gastronomía y bebida local.
La cita es viernes 8 y sábado 9 a partir de las 18 horas en el polideportivo Cumelen. El costo de ingreso será de $100 por día, para lo cual ya están en venta las pulseras, en dos colores para los diferentes días, en Deportes, Cultura y Turismo.
‘Tinta Urbana’ es organizado por las Direcciones de Turismo, de Cultura y de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina y está diagramado de la siguiente manera:
-Gimnasio 1: Muestra de tatuadores y tatuajes en vivo
– Playón:
Patio Gastronómico: Espacios de gastronomía y bebida local, livings y espacios para sentarse.
Escenario con espectáculos urbanos: baile, batallas de rap, hip – hop entre otros.
El viernes 8, batallas de FreeStyle (1 vs1) y el sábado 9, batallas de FreeStyle (Modalidad nueva), en ambos casos a partir de las 18 horas. Habrá premios al primer y segundo puesto.
Espacio deportivo: 3×3 en basquet, skate, bmx.
Por otro lado, para participar del espacio gastronómico, los interesados pueden inscribirse hasta mañana jueves 7 en la Oficina de Turismo en el horario de 8 a 20 horas.
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La escena se repite cada vez con más frecuencia y expone una realidad alarmante. Este mediodía, estudiantes que intentaban viajar con el boleto estudiantil secundario en la línea 8 recibieron una respuesta tan contundente como preocupante: «No hay más secundario», les dijo el chofer del interno 722. A partir de allí, los jóvenes quedaron ante una disyuntiva imposible: pagar una tarifa que muchos no pueden afrontar o descender de la unidad y perder la posibilidad de llegar a la escuela o retornar a sus hogares.
Por Tomás Palazzo para NLI
El episodio no aparece como un hecho aislado. Según denuncian usuarios y familias, situaciones similares comienzan a multiplicarse en distintas líneas de transporte, en un contexto marcado por el aumento permanente de los combustibles, la crisis financiera que atraviesa el sector y la reducción de la asistencia estatal. Sin embargo, detrás de cada estudiante obligado a pagar o a bajarse de un colectivo existe una pregunta de fondo: ¿quién debe garantizar el acceso a la educación, las empresas privadas o el Estado?
Cuando la crisis la pagan los estudiantes
El boleto estudiantil no es un beneficio comercial ni una concesión graciosa de las empresas. Se trata de una herramienta destinada a garantizar el acceso a la educación pública, evitando que el costo del transporte se transforme en una barrera para miles de familias trabajadoras.
Cuando una empresa decide desconocer ese derecho o limitar su aplicación, el impacto no recae sobre balances empresariales ni sobre funcionarios. Lo sufren directamente los estudiantes. Cada viaje que deja de estar cubierto implica un gasto adicional para hogares que ya enfrentan aumentos constantes en alimentos, tarifas, alquileres y servicios.
La consecuencia es tan sencilla como brutal: estudiar se vuelve más caro. Y cuando la educación pública comienza a incorporar costos que antes estaban garantizados por políticas estatales, quienes terminan pagando son los sectores populares.
La situación remite inevitablemente a una larga historia de luchas estudiantiles. El reclamo por el boleto estudiantil forma parte de una tradición de organización juvenil que tuvo uno de sus capítulos más trágicos durante la dictadura con la recordada Noche de los Lápices, cuando estudiantes secundarios fueron secuestrados, torturados y desaparecidos tras participar, entre otras reivindicaciones, de la defensa de ese derecho. Por eso, cada retroceso en esta materia tiene una carga simbólica que trasciende la discusión económica.
El Estado se corre y los derechos quedan a merced de privados
La situación también expone una tendencia cada vez más visible durante la gestión de Milei: la retirada del Estado de áreas sensibles y la transferencia de responsabilidades públicas hacia actores privados.
Desde NLI ya habíamos advertido sobre este fenómeno el pasado 26 de mayo, cuando se conoció la eliminación de compensaciones para los pasajes gratuitos de personas con discapacidad, en una decisión que no tuvo la trascendencia necesaria ni la dimensión esperada, oculta tras el mando de discusiones internas o Declaracines Juradas no presentadas. En aquel caso, el Gobierno dejó de financiar una política pública y trasladó la carga económica a las empresas, convirtiéndolas de hecho en administradoras de un derecho que debería estar garantizado por el Estado.
Ahora el mecanismo parece repetirse. Mientras el transporte enfrenta aumentos de costos y problemas de financiamiento, los controles estatales brillan por su ausencia y los usuarios quedan atrapados en el medio. En lugar de garantizar el cumplimiento efectivo de los derechos adquiridos, el Gobierno parece optar por correrse y dejar que cada empresa resuelva la situación como considere conveniente.
El resultado es previsible: cuando los números no cierran, quienes primero sufren las consecuencias son los sectores más vulnerables.
Un nuevo golpe contra la educación pública
La negativa a reconocer el boleto estudiantil no puede analizarse únicamente como un conflicto de transporte. También constituye un nuevo capítulo en el deterioro de las condiciones de acceso a la educación pública.
Durante los últimos meses, estudiantes, docentes y universidades protagonizaron múltiples reclamos frente a recortes presupuestarios, pérdida salarial y reducción de programas de asistencia. Ahora, a ese escenario se suma la incertidumbre sobre una herramienta fundamental para que miles de jóvenes puedan asistir a clases.
Detrás de cada estudiante obligado a pagar un pasaje que antes estaba cubierto existe una definición política. Porque cuando el Estado abandona su rol de garante y permite que derechos básicos queden sujetos a la capacidad económica de empresas privadas, lo que está en discusión ya no es solamente una tarifa de colectivo. Lo que está en juego es la igualdad de oportunidades.
Y una vez más, quienes terminan soportando el peso del ajuste son aquellos que menos tienen y más necesitan de la presencia estatal para ejercer derechos que deberían estar fuera de cualquier discusión.
La oposición en la Legislatura bonaerense consiguió el quórum para iniciar la sesión especial y discutir proyectos vinculados a la crisis que atraviesa IOMA. Sin embargo, no pudo contar con los votos para aprobar ninguna iniciativa.
Sabiendo que la oposición llegaría al quórum, el peronismo opto por sentarse en las bancas apenas arrancó la sesión y con eso bloqueó la posibilidad de que los bloques opositores lleguen a los dos tercios para aprobar proyectos.
Tras el debate frustrado, los bloques opositores lanzaron fuertes críticas hacia el oficialismo y en particular hacia Axel Kicillof.
El jefe de los diputados del PRO, Alejandro Rabinovich, dijo que «un afiliado activo de IOMA pone el 4,8% de su sueldo y otro tanto el empleador y no está recibiendo prestaciones».
«El gobernador, o los que hablan por él, dicen que acá hay un problema que es de toda Argentina (en referencia a las críticas de Kicillof al recorte de fondos nacionales) y es siempre tirar la pelota afuera», agregó.
En tanto, el radical Diego Garciarena (UCR) abrió una conferencia de prensa improvisada en el hall de acceso a la cámara de Diputados tras el fracaso en el tratamiento de los proyectos. «Acabamos de terminar una cesión rápida, acelerada, donde quedó clara una cosa: Kicillof no quiere hablar de IOMA. Mientras nosotros estamos acá, una persona que no escucha sigue sin audífonos, un enfermo de cáncer sigue sin medicación, una persona internada está esperando la prótesis y otra está esperando para internarse y no puede hacerlo», dijo Diego Garciarena (UCR) al salir del recinto.
Un afiliado activo de IOMA pone el 4,8% de su sueldo y otro tanto el empleador y no está recibiendo prestaciones. Pero el gobernador, o los que hablan por él, dicen que acá hay un problema que es de toda Argentina.
«Esta Cámara no quiso debatir el tema que tiene centralidad política para más de 2.200.000 afiliados», dijo Alejandra Lorden (UCR) y apuntó al presidente de IOMA, Homero Giles. «El IOMA está peor que hace un año y medio que vino Giles aquí. Por eso queremos hablar de un tema que es central para la salud de los bonaerenses», dijo.
Andrés De Leo (Coalición Cívica) apuntó al problema que está generando el IOMA en los hospitales municipales. Según explicó, junto con PAMI, la mayoría de las prestaciones son internaciones y operaciones de IOMA. Y son los municipios quienes se están haciendo cargo de esos costos.
En tanto, desde La Libertad Avanza, Juan Osaba dijo que «con este tipo de maniobras queda en claro que ni a Kicillof ni a los diputados kirchnerismo le importan los problemas que sufren los afiliados de IOMA. Le dan la espalda a temas de salud pública que son tan importante como el pago a médicos y proveedores».
En principio, la sesión estaba pautada para el lunes, pero el peronismo decidió pasarla al jueves especulando con la posibilidad de que la oposición no logre juntar los votos para iniciar la sesión especial.
Durante semanas, los legisladores de Fuerza Patria buscaron que el Homero Giles vaya a la Legislatura a exponer sobre la crisis que atraviesa la obra social del Estado bonaerense. Esa era la única carta que tenía el oficialismo para bajar la sesión especial pedida por la oposición.
La crisis en el IOMA recrudeció en los últimos meses. Los descuentos de los afiliados pasaron de 13.000 pesos en 2023 a 100.000 por estos días. Pero, además, tienen que abonar encima de cada consulta con un profesional médico.
El organismo no tiene fondos para costear la atención de los afiliados. Uno de los puntos que cuestiona la oposición es que los aportes van a Rentas Generales y desde ahí sólo una parte va a la obra social. Por eso, algunos de los proyectos que se incluyeron en el pedido de sesión especial piden la autarquía del IOMA.
Buen fin de semana para nuestros embajadores deportivos. En Motocross Pablo Galletta tuvo una destacada actuación en el inicio de campeonato Sur de la República que tuvo su primer fecha en el Motocross club Neuquén, el piloto reginense obtuvo el 3er puesto en la categoría MX1. Por otro lado, Manu Navarro sigue de racha positiva…
Ese instinto está plasmado en la visión de quienes hoy se encuentran fundando una nueva institución deportiva en la ciudad, luego de poco más de ocho décadas la ciudad de Villa Regina sienta un precedente histórico; la creación de un Club Atlético ni más ni menos. Infinitas serán las veces que pensaremos y planificaremos el…
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