La zona de confort se configura por el consenso, y este consenso se consolida con las decisiones y los objetos. El celular es uno de los objetos que hace a dicha zona de confort, hay consenso en que uno debe tenerlo, he ahí una expresión de la tecnocracia.
Si antes, la violencia se enmarcaba en la represión, el miedo y el deber ser o hacer, que venía, por cierto, desde el afuera (cárcel, fábrica, shoping, dictaduras); hoy, la violencia es anónima, sistémica y se traslada al interior de las personas, produciendo zombies del rendimiento y la virtualidad, en un exceso de positividad de la información y spamización del lenguaje, así como también de una comunicación no comunicativa que encuentra al Yo hipertrofiado.
Si en la modernidad predominaba la negatividad represiva, nuestra contemporaneidad es lo opuesto por la auto-explotación. La violencia de la conformidad es la suma acelerada de lo igual, egos aislados que se confrontan entre sí. Hay en cada uno de nosotros una implosión por exceso, el sujeto es preso y vigilante de sí mismo.
La realidad es contable y aditiva en un tiempo transparente, según lo refiere Byung Chul Hang. En este tiempo transparente de plataformas iguales, la violencia se torna uniforme, respondiendo al mismo meme del conformismo que, se aloja ya: en nuestra psiquis incapaz de decir No. Los extremos no son los más adecuados, ni el de la modernidad ni el del hoy, sino fijémonos en los polos de este planeta: fríos, bien fríos.
Columnista de LaTapa. Publicó los siguientes librillos o grillos de letras: "A temperatura dos murmúrios", "Espuma brutal" , "O lado oculto do azul"; "Playa nudista para poemas vestidos" (Biblioteca de Las Grutas, único ejemplar y única edición). También, diversos textos en diferentes espacios digitales.
La Municipalidad de Villa Regina informa que, a partir de lo dispuesto en la Resolución N° 3455 del Ministerio de Salud de Río Negro, se suspende la realización de las Ligas Municipales de Fútbol: Veteranos, Femenino, LIMUFI y Futsal. Esta decisión se enmarca en el artículo 2 de la mencionada Resolución que establece la suspensión…
Este sábado de 16 a 20 horas tendrá lugar la Feria ReEmprender especial ‘Día de la madre’ en la Plaza de los Primeros Pobladores. Además de poder comprar el regalo a nuestros artesanos y expositores se podrá disfrutar de espectáculos musicales y de una cabina fotográfica para retratar un momento especial junto a mamá, actividades…
Tanta rabia acelerada de salivaChorreando unaY otra vezSobre la almohada Sube la velocidadQue baja por la lenguaY paffUn escupitajo eyectado al universoDe lo diverso de todas las infamias ¡Qué bueno!Podrías frenar un pocoY abrir una vocalPara arrastrar lo que se fueCon la máxima velocidadDe cualquier ingrata posibilidad Arrastrándose el agua de un resquicioIntermolecularDe aerolitos sometidos…
Este domingo se llevó a cabo en el polideportivo Cumelen una nueva competencia de básquet 3×3, en este caso el último del año organizado por @3x3basquetregina con el apoyo de la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina. En este último torneo, al igual que en los anteriores, se debió limitar el cupo…
La paralización de la modernización del Tanque Argentino Mediano y la compra de vehículos Stryker usados a Estados Unidos no es un hecho aislado: es una definición política que resigna industria nacional, transferencia tecnológica y autonomía estratégica en nombre del alineamiento automático con Washington.
Por la Redacción de NLI
La política de Defensa del gobierno de Milei volvió a encender alarmas. Mientras se congela el desarrollo y la actualización del histórico Tanque Argentino Mediano (TAM), se avanza en la adquisición de blindados Stryker usados provenientes del Ejército de Estados Unidos. La ecuación es simple y preocupante: menos industria nacional, menos trabajo argentino y más dependencia externa.
El TAM no es un simple vehículo militar, señala el periodista Walter Onorato. Es uno de los desarrollos más emblemáticos de la industria de defensa argentina, fruto de un esquema mixto que combinó ingeniería local con aportes tecnológicos extranjeros, permitiendo durante décadas sostener capacidades propias de producción, mantenimiento y modernización. La actualización del sistema no sólo implicaba mejorar la flota, sino preservar conocimiento acumulado y una cadena industrial estratégica.
Sin embargo, bajo la actual gestión, ese proceso quedó virtualmente paralizado. Las restricciones presupuestarias y administrativas impactaron de lleno en la operatividad: incluso la compra de insumos básicos para mantenimiento se vio afectada, dejando unidades fuera de servicio. No fue la obsolescencia lo que frenó al TAM, sino decisiones políticas concretas.
En paralelo, el entonces ministro de Defensa Luis Petri firmó una carta de intención para adquirir vehículos Stryker a Estados Unidos. El anuncio, realizado en el Pentágono, dejó en evidencia que la operación excede lo técnico y se inscribe en un alineamiento geopolítico explícito.
Los Stryker son vehículos diseñados para transporte de tropas y operaciones de movilidad táctica. No reemplazan al TAM, no cumplen la misma función y, además, llegan usados, con menor vida útil y mayores costos de mantenimiento. Según trascendió, la operación implicó alrededor de 100 millones de dólares por 27 unidades, una cifra significativa si se considera que se trata de material ya utilizado en conflictos como Irak y Afganistán.
El contraste con otras alternativas regionales resulta elocuente. El blindado Guaraní, desarrollado en Brasil, ofrecía unidades nuevas, posibilidad de transferencia tecnológica y participación de componentes argentinos en su fabricación. Además de resultar más conveniente desde el punto de vista industrial, fortalecía la integración regional. Aun así, fue descartado.
Como señala Walter Onorato en EnOrsai, la decisión de abandonar la modernización del TAM y optar por Stryker usados implica resignar una cadena industrial propia y profundizar la dependencia externa, incluso pagando más por menos. No se trata solamente de una compra militar: es un modelo de país.
La llegada de las primeras unidades fue presentada como un avance en la modernización del Ejército. Sin embargo, los límites son claros: no son anfibios —una característica clave en un país atravesado por ríos—, no generan producción local y no transfieren tecnología. La supuesta modernización no impacta en la industria argentina ni fortalece capacidades estratégicas propias.
La paradoja es evidente. Mientras se justifica el ajuste con el argumento de la austeridad, se desmantela un proyecto nacional y se desembolsan millones de dólares en equipamiento usado importado. El recorte cae sobre la producción argentina; la billetera se abre para compras externas alineadas con la agenda de Washington.
Este episodio se inscribe en un marco más amplio que incluye la compra de aviones F-16 y el acercamiento a la OTAN. La defensa deja de pensarse como política de Estado con perspectiva soberana y pasa a funcionar como señal ideológica de alineamiento automático.
La pregunta de fondo es inevitable: ¿qué autonomía estratégica puede sostener un país que abandona sus propios desarrollos para depender de material usado importado?
Lo que está en juego no es solamente un sistema de armas. Es el modelo de desarrollo. Y en ese terreno, el gobierno de Milei vuelve a elegir dependencia antes que soberanía.
La Legislatura rionegrina aprobó en segunda vuelta la modificación de la Ley 3.308, para habilitar el desarrollo de actividad hidrocarburífera en la zona en el Golfo San Matías con 40 votos a favor 1 en contra, dos ausencias y una abstención, desde la Multisectorial Golfo San Matías/Defendamos a Nuestro Golfo que reúne asambleas, organizaciones, vecinos…