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INICIO DE ALTO VUELO EN EL NOCTURNO DE KARTING

Más de un centenar de pilotos en competencia, y muchísimos espectadores vivieron la jornada desde las gradas y perímetro del trazado. La fecha de apertura del Campeonato Nocturno de Karting, que se desarrolló la noche del sábado en el Kartódromo del Moto Club Reginense (Gral. E. Godoy) sobrepaso las expectativas.

Desde muy temprano comenzó a palpitar el Kartódromo del Moto Club Reginense con la realización de los Entrenamientos Oficiales Cronometrados que se desarrollaron en la tarde del sábado. Con la caída del sol, a las 20:00hs, se realizaron las clasificaciones; que dieron paso, ya con las luces encendidas, a las competencias con las series y finales, a partir de las 21:30hs. Que en el caso de la Categoría 150cc 4 Tiempos fueron en dos grupos, accediendo a la final los diez primeros de cada una, sumándose dos pilotos más a la final por medio de un repechaje.

El número de púbico que asistió al predio mostró un cerco perimetral y tribuna sin espacios libres. En la pista las competencias mostraron todos los matices que el Karting Fórmula Reginense ofrece en cada certamen y competencia.

A esto se sumó la presencia de pilotos de categorías del automovilismo nacional como Antonino García (TN – Clase3), Facundo Aldrighetti (Top Race – TRV6) o Juan Ignacio Alvarez (CARX – RC2), con varios pilotos de deferentes modalidades del automovilismo regional que optaron por participar de este gran evento deportivo.

En lo deportivo Facundo Aldrighetti tuvo un gran retorno, adjudicándose la victoria en la categoría 125cc. Dentro de la 150cc 4 Tiempos el triunfo fue para Franco Alvarez, mientras que en la Master el vencedor fue “Peco” Viegas. En la Junior Bauti Cruces se consagró como ganador. Gran aporte sumaron al espectáculo los mas pequeños de la categoría Escuela.

CATEGORIA ESCUELA

El inicio de las actividades competitivas se dieron con la Categoría Escuela, la que previo a su puesta en marcha se realizó un homenaje a la memoria de Martín Tinti, padre de uno de los pilotos participantes e histórico acompañante de la categoría.

Con un parque que mezcló pilotos con un año de experiencia y nuevos participantes que inician su carrera formativa en el automovilismo, dejaron un interesante espectáculo en pista con interesantes disputas de posiciones; que se dieron en la punta.

Participaron de la competencia: Tomas La Colla (Villa Regina), Bruno Tinti (Villa Regina), Martino Ceciva (Villa Regina), Francisco López (Gral. Roca), Máximo Rodríguez (Gral. Roca), Jaquín Fagan (Plaza Huincul), Nero Cisterna (Rincón de Los Sauces), Austin Garro Silva (Rincón de Los Sauces), Feliciano De Godos (Chichinales), Tiago Revert (Villa Regina) y Emiliano Langowski (Villa Regina)

CATEGORIA JUNIOR

En la final el liderazgo de la competencia lo tenía quien había conseguido el mejor tiempo en la clasificación y vencido en la serie de ordenamiento, Nicolás Ibargüen (Villa Regina). Fue la rotura del motor lo que le impidió sellar un arranque con triunfo. Una situación que capitalizó Bauti Cruces (Neuquén), quien de esta manera lograba su festejo máximo en la divisional. En el podio la segunda posición la ocupó Benjamín Olivero en su primera partición en la divisional a la que ascendió. La tercera posición fue para Leonardo Olmos (Gral. Roca).
Cruces inicia como líder el certamen con 21 unidades, seguido por Olivero y Olmos que igualan en la segunda posición a 6 puntos.

CATEGORIA MASTER

Puntaje ideal se llevó en el arranque del campeonato Gustavo “Peco” Viegas (Neuquén), quien finalmente se llevó el premio de la victoria en una final. Lo cual complemento con el haber logrado la pole y vencido en la serie de ordenamiento. Lo escoltó en el podio final Angel Scuadroni (Villa Regina) y Marcelo Gebel (Gral. Roca)
Viegas suma 24 unidades y lidera el campeonato, con Scuadroni como escolta a 5 puntos y el subcampeón, Armando Querejeta (Río Colorado) tercero a 7.

CATEGORIA 150cc 4 TIEMPOS

Con cerca de 40 kart en competencia, tras la clasificación en la que Franco Alvarez (Rincón de Los Sauces) se alzó con el mejor tiempo y sumando el punto que entrega el obtener la pole.
Fueron dos las series de ordenamiento y un repechaje final.

En la Serie A fue de punta a punta triunfo de Alvarez, siendo segundo Agustín Zuain (Choele Choel) y Antonino García (Luis Beltrán) el tercero
La Serie B tuvo como ganador a Piero Moriones (Gral. Roca), seguido por Nicolás Scuadroni (Villa Regina) y Lautaro Ambrossio (Neuquén) en la tercera posición.

Fue entretenida la final con varios sobrepasos, sin embargo en la punta Alvarez se quedó con una contundente victoria. Moriones fue su escolta en el podio, siendo tercero Zuain.
Manda Alvarez con 24 unidades en la punta del campeonato, con Moriones segundo a 3 puntos y Zuain tercero a 6.

CATEGORIA 125cc

Un importante parque de pilotos participantes, que remontó a años de gloria de la categoría fue lo que puso un broche espectacular a la apertura del certamen de verano 2022.
Comenzó revalidando el título de campeón de la mejor manera Nicolás Zottele (Villa Regina)
La serie lo tuvo al frente de la misma a Zottele con una intensa persecución y cambio de puntos en todas las posiciones detrás. Segundo culminó Facundo Aldrighetti (Villa Regina) y tercero Germán Sosa (Villa Regina).

En la final un error en la curva del sauce en el inicio de la competencia lo llevó a Zottele a hacer un trompo que lo relegó al fondo del extenso pelotón. Aldrighetti sorteó la situación delante de él, tomó la punta y lideró contundentemente hasta la bandera a cuadros.

Fue acompañado en el podio por Fabrizio Iogna (Villa Regina) y Marcos Mungai (Villa Regina). Tres pilotos que saben lo que es disfrutar el ser campeón de la histórica categoría del Karting Fórmula Reginense.
Aldrighetti lidera en el campeonato con 22 unidades. Iogna es segundo con 18 y Sosa tercero con 16.

En las próximas horas se oficializará la fecha de realización de la próxima fecha del calendario.

Link tiempos: https://speedhive.mylaps.com/Events/1947468
Link Imágenes fecha: http://www.motoclubreginense.com.ar/imagenes-nocturno-2022/nggallery/campeonato-verano-2022/campeonato-verano-22-1-fecha

Prensa Moto Club Reginense
www.motoclubreginense.com.ar

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    No obstante, desde 2022, Estados Unidos ha “invertido” un promedio de 35.300 millones de dólares por año en Ucrania (3). Mucho más que los 3.000 a 5.000 millones de dólares que Washington destinó cada año a Israel antes del ataque del 7 de octubre de 2023 y el equivalente a casi la mitad de los gastos militares anuales para Afganistán entre 2001 y 2019 –un esfuerzo para financiar una ocupación militar y operaciones directas–. El nivel de apoyo a Ucrania se sitúa, por lo tanto, en algún punto intermedio entre la ayuda brindada a un aliado histórico en Medio Oriente y el compromiso de una intervención directa en el campo de batalla en su propio nombre. Pero a Trump poco le importa todo eso: la guerra en Ucrania no es la de Estados Unidos, sino la de su antiguo rival Joseph Biden…

    Errores de cálculo

    Evidentemente, la magnitud de la ayuda occidental llevó a Kiev a cometer un error y la alentó a rechazar la negociación. En la primavera boreal de 2022, incluso antes de que Occidente le proporcionara su apoyo militar, la resistencia ucraniana podía enorgullecerse de haber frustrado la operación de cambio de régimen fomentada por el Kremlin y de haber minimizado las pérdidas territoriales. Después de cuatro semanas de combates, los beligerantes estaban cerca de llegar a un acuerdo. En Estambul, Kiev aceptó un estatus de neutralidad –es decir, renunció a adherirse a la Alianza Atlántica– y confirmó su intención de no dotarse de armas nucleares. A cambio, buscaba conseguir la retirada voluntaria de Moscú de los territorios que había ocupado desde el 24 de febrero. Sin embargo, Kiev necesitaba garantía de seguridad por parte de los líderes occidentales, quienes se la negaron. Boris Johnson se convirtió en el portavoz de la posición occidental durante una visita a la calle Bankova, sede de la Presidencia ucraniana. El Primer Ministro británico afirmó que nunca firmaría un acuerdo con Putin. Por eso, lo que ofrecían no eran garantías, sino armas (4).

    Europa deberá pagar la reconstrucción de Ucrania y, al mismo tiempo, afrontar los costos de su seguridad.

    Por un tiempo fue posible creer que dicha apuesta resultaría exitosa. Tras una primera contraofensiva, en noviembre de 2022, Kiev recuperó la ciudad de Jersón, ubicada en la orilla derecha del río Dnieper. Se desató la euforia. La palabra “negociaciones” se volvió tabú. No alinearse con los objetivos ucranianos –es decir, recuperar por la fuerza las fronteras de 1991– equivalía a firmar un pacto con el diablo. Los grandes medios de comunicación occidentales respaldaron el decreto ucraniano de octubre de 2022 que prohibía las negociaciones con Putin, a quien buscaban llevar ante la justicia internacional por crímenes de guerra (5).

    Sin embargo, la segunda contraofensiva ucraniana de junio de 2023 resultó en una derrota. En los medios de prensa, los estadounidenses expresaron su descontento: Kiev habría escatimado demasiado sus hombres para privilegiar ataques tácticos dispersos a lo largo del frente en lugar de enviar soldados en masa a los campos de minas rusos con la esperanza de traspasar las defensas del adversario y cortar el puente terrestre entre Rusia y Crimea (6). Bajo la presión de Washington, Kiev redujo la edad de reclutamiento de 27 a 25 años en abril de 2024, pero en diciembre se negó a bajarla a los 18 años. Así, la apuesta hecha en base a las exhortaciones occidentales fracasó trágicamente. Tanto el costo humano –cientos de miles de muertos y heridos– como los sacrificios exigidos a la sociedad fueron en vano (7).

    Como lógica consecuencia, durante el mismo período, Rusia experimentó una suerte inversa. El inicio de su “operación militar especial” resultó un fiasco. Los servicios de inteligencia rusos sobrestimaron los apoyos con los que contarían tanto por parte de la población como dentro de las élites ucranianas. El Ejército se estancó en los barrios periféricos de la capital ucraniana y fracasó en su intento de tomar el control del país. El Kremlin decidió entonces concentrar su dispositivo militar en el Donbass y Crimea. Concebida inicialmente como una expedición relámpago, la guerra fue cambiando de escala y de naturaleza. La movilización forzada decretada en septiembre de 2022 provocó una ola de protestas y exilios.

    Atrapada en su propia guerra, Rusia agravó su situación en materia de seguridad. Su “operación militar especial” tenía como objetivo, por un lado, prevenir que Ucrania se rearmara –antes de que Kiev recuperara por la fuerza las regiones separatistas prorrusas– y, por otro lado, poner un freno a la expansión de la OTAN hacia el Este. No obstante, unos meses después del inicio del conflicto, Rusia enardeció el patriotismo de un adversario que recibía un flujo continuo de armas y que contaba con el respaldo de una Alianza Atlántica reforzada con dos nuevos miembros: Suecia y Finlandia, que limitan con la zona ártica, estratégica para Moscú. Los dirigentes europeos reforzaron los batallones enviados al flanco oriental de la alianza, incluida Francia, que hasta entonces se oponía a una presencia permanente. La fuerza de reacción rápida de la OTAN cuadruplicó su número de efectivos; también continuó la construcción de la nueva base antimisiles estadounidense en Polonia, en donde los norteamericanos elevaron su presencia militar a 10.000 soldados. Lejos de calmarse, en Rusia las preocupaciones respecto de la seguridad se intensificaron por no haber previsto la fuerza y la unidad de la reacción occidental. Empero, al apostar por la consolidación de sus defensas detrás del Dnieper, Rusia logró estabilizar el frente. Los avances territoriales, como la toma de Bajmut en mayo de 2023, se consiguieron a costa del sacrificio de numerosas tropas, en un país ya golpeado por su crisis demográfica.

    El Presidente estadounidense parece elevar a Rusia al rango de nueva aliada.

    Si bien Rusia mostró debilidades militares, la resiliencia de su economía resultó sorprendente. El Banco Central había acumulado suficientes reservas para asumir una confrontación financiera con Occidente. Logró sostener eficazmente el rublo y salvar su sistema bancario a pesar del congelamiento de sus activos en Europa y Estados Unidos. En cuanto a las sanciones energéticas, terminaron volviéndose en contra de los propios impulsores europeos: el aumento de los precios del gas compensó la pérdida de los volúmenes enviados al Viejo Continente, dando tiempo a Rusia para reorientar sus exportaciones de hidrocarburos hacia Asia (8). El fracaso de la estrategia de aislamiento se volvió evidente porque, si bien Moscú se vio obligada a recurrir a “Estados parias”, como Corea del Norte o Irán, para obtener armas o soldados, la realidad es que no le faltaron socios económicos interesados en sus descuentos energéticos. Los países que forman el núcleo del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) vieron con preocupación la ofensiva punitiva financiera de Washington contra uno de sus miembros y profundizaron de forma preventiva su cooperación para reducir el uso del dólar en sus intercambios. En 2024, BRICS acogió a cinco miembros nuevos, entre los que destacan los Emiratos Árabes Unidos, un actor clave en las nuevas rutas del petróleo ruso (véase el artículo de págs. 12-14).

    ¿Acercamiento al hermano menor?

    Al elegir negociar cara a cara con Moscú, Trump le ofrece una vía de escape al Kremlin. El Presidente estadounidense parece elevar a Rusia al rango de nueva aliada. Las concesiones, por ahora sólo verbales, resultan vertiginosas: reanudación de las negociaciones sobre el desarme, promesa de reincorporación al G7 y, a largo plazo, levantamiento de las sanciones. Aunque el Presidente estadounidense trate de morigerar estas promesas en las próximas semanas, la solidaridad transatlántica parece estar ya profundamente deteriorada.

    Estas declaraciones podrían cerrar la era geopolítica que comenzó en 1949. Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos creó la Alianza Atlántica para imponer su influencia a la mitad de Europa, mientras que la otra mitad se alineaba primero con el bloque soviético y luego se unía al Pacto de Varsovia en 1955. Sin embargo, a fines de la década de 1980, el último líder soviético, Mijail Gorbachov, al frente de un país agotado por la carrera armamentista, se comprometió con una serie de concesiones unilaterales y desordenadas: aceptó la reunificación de Alemania y su adhesión a la OTAN sin obtener garantías escritas sobre la no expansión de la alianza occidental en Europa del Este. De este modo, el antiguo instrumento de seguridad sobrevivió a la Guerra Fría, y la Unión Europea, al expandirse, permaneció firmemente vinculada a Washington. Aunque en 1989 y 1990 se llegó a considerar por un momento la posibilidad de implementar un nuevo sistema de seguridad, no surgió ninguno alternativo tras la disolución de la URSS en 1991. Si bien el conflicto ruso-ucraniano tiene en parte su origen en esta oportunidad perdida, su resolución negociada está provocando una reconciliación ruso-estadounidense a espaldas de Europa.

    En Munich, el vicepresidente James David Vance incluso señaló una nueva dirección estratégica de Estados Unidos: “A Putin no le interesa ser el hermano menor en una coalición con China” (9). ¿Se trata del regreso a la estrategia de triangulación que había puesto en marcha el presidente estadounidense Richard Nixon en 1971 al acercarse al “hermano menor” (en ese entonces, China) para aislar mejor al enemigo principal (la URSS)? Si este es el “plan”, Trump tendrá dificultades para romper el eje Rusia-China. Pekín, si bien se molestó por el hecho consumado de la invasión rusa y le ha reprochado a Moscú su abuso de la amenaza nuclear, no le ha retirado su apoyo. China suministra de manera discreta tecnologías necesarias para el complejo militar-industrial ruso, al mismo tiempo que profundiza su cooperación militar con Moscú. Aunque desequilibrada, esta relación se basa en una fuerte frustración compartida respecto de un orden internacional dominado por Estados Unidos desde el final de la Guerra Fría.

    ¿Y Europa?… Europa se encuentra en la peor situación posible: ya debilitada por la crisis energética que ella misma provocó al renunciar –a petición de Washington– al gas ruso barato y pronto golpeada también por la guerra comercial decretada por la Casa Blanca, ahora se ve obligada a gestionar en soledad las consecuencias del revés occidental en Ucrania. Mientras la confrontación con Rusia alcanza un nivel incandescente y sus arsenales se han vaciado en favor de Kiev, Europa se prepara para aumentar de forma urgente su gasto militar, lo que implica comprar armamento estadounidense. Washington le exigía un “reparto de la carga” de la financiación de la alianza. Ahora la carga es doble: pagar la reconstrucción de Ucrania (que, a esta altura, Rusia deja de buena gana en manos de la Unión Europea) y, al mismo tiempo, asumir su propia seguridad. El gasto parece simplemente inasumible para los presupuestos europeos y augura nuevas divisiones.

    1. Benoît Bréville, “Liquidación electoral”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, enero de 2025.
    2. Philippe Descamps, “Affoler la meute”, Le Monde diplomatique, París, febrero de 2025.
    3. “Ukraine support tracker”, Kiel Institute for the World, 2024.
    4. Samuel Charap y Sergueï Radchenko, “¿Podría haber terminado la guerra en Ucrania?”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, julio de 2024. Volodimir Zelensky se esfuerza en negar el papel que habría desempeñado así Johnson; véase también Shaun Walker, “Zelensky rejects claim Boris Johnson talked him out of 2022 peace deal”, The Guardian, Londres, 12 de febrero de 2025.
    5. Véase, por ejemplo, “Soutenir l’Ukraine pour assurer la paix”, Le Monde diplomatique, 10 de enero de 2023.
    6. Alex Horton y John Hudson, “US intelligence says Ukraine will fail to meet offensive’s key goal”, The Washington Post, 17 de agosto de 2023.
    7. Hélène Richard, “Ucrania, una sociedad dividida por la guerra”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, noviembre de 2023.
    8. Hélène Richard, “Sanciones de doble filo”, Le Monde diplomatique, noviembre de 2022.
    9. Bojan Pancevski y Alexander Ward, “Vance wields threat of sanctions, military action to push Putin into Ukraine deal”, The Wall Street Journal, Nueva York, 14 de febrero de 2025.

     

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