El neuquino Francisco Moisés se coronó ganador de la General y Natalia Cabrera, oriunda de Cervantes, se quedó con el primer puesto en la categoría Damas en el Triatlón de la Vendimia, organizado por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina.
La competencia se desarrolló en la mañana de ayer en la Isla 58, únicamente en la modalidad individual.
Moisés empleó un tiempo de 1h 37m 05s y Cabrera, 1h 57m 44s.
Ayer por la tarde lxs trabajadores de La Reginense tuvieron una reunión con el intendente de la ciudad Marcelo Orazi, quien los recibió en el municipio. En esta oportunidad los obreros de la sidrera estuvieron representados por Juan Caniupán, Alicia Monsalve y Sergio Gallardo. En un encuentro productivo el mandatario se comprometió con respecto al…
TRABAJADORXS SIN TRABAJO, COOPERATIVA SIN PRODUCCIÓN, INTERVENCIÓN ¿PARA QUÉ? Los trabajadorxs de la icónica Cooperativa La Reginense, nuevamente como hace menos de un año atrás, se encuentran reclamando nada más y nada menos lo que les pertenece: Sus sueldos, sus aportes, el pago de la obra social; y la reactivación de la empresa para poder…
Esta mañana el Intendente Marcelo Orazi recibió a Fernando Gatti y Alejandro Mackielo pertenecientes a la Brigada de Fiscalización del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Nación, quienes arribaron a la ciudad para coordinar aspectos vinculados al funcionamiento de las maquinarias correspondientes al equipamiento para la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU). También…
El 8 de enero de 2026, Milei recibió en la Casa Rosada a un grupo de militantes libertarios, influencers y activistas de la llamada “batalla cultural”. La audiencia fue presentada oficialmente como un “saludo protocolar”, pero el detalle de los asistentes y sus trayectorias deja al descubierto algo más profundo: un armado político-cultural sostenido por personas que, mientras demonizan al Estado en el discurso, mantienen o mantuvieron vínculos concretos con él.
No se trata solo de contradicciones individuales. El encuentro expone el ADN del mileísmo: un proyecto que necesita del Estado para legitimarse, aunque lo niegue públicamente.
Carlos Alberto Carosia
Productor y gestor político. Actúa como articulador entre el universo libertario digital y el poder formal. Es quien convierte militancia de redes en acceso real a la Casa Rosada. No discute ideas: ordena, conecta y habilita.
Aunque el espacio que integra rechaza la intermediación política y la “rosca”, Carosia cumple exactamente ese rol: intermediario político clásico, pero sin asumirlo públicamente. Aspiracional a «gente de bien», buscó hacer sus necesidades más alto de donde le daba residiendo en el exclusivo Club de Campo Haras San Pablo, allá por 2022, y por no pagar le subastaron sus bienes.
Marina Aldana Biagetti
Una de las voces más difundidas del libertarismo en redes. Construye identidad desde el rechazo a lo colectivo y la exaltación del mérito individual. Funciona como figura emocional, clave para captar adhesiones desde el relato personal.
Mientras reniega del Estado y cuestiona políticas públicas, solicitó y obtuvo una eximición del Impuesto al Automotor por su condición de persona con discapacidad, un beneficio otorgado por el mismo Estado que dice despreciar. El derecho estatal aparece legítimo cuando es propio, ilegítimo cuando es ajeno.
Eric Iván Acosta
Militante libertario con anclaje territorial. Aporta conocimiento práctico de la gestión local y funciona como puente entre el discurso libertario y realidades municipales.
Pese a su prédica contra el empleo público y “la casta”, trabajó para el municipio de Santa Fe, es decir, fue parte del aparato estatal que hoy denuncia como ineficiente y parasitario.
Con ganas de figurar, a su cuenta de Twitter la siguen 11 personas.
Walter Edgardo Díaz
Aporta una mirada disciplinada y de orden, muy valorada dentro del mileísmo. Su perfil encaja con sectores libertarios que reivindican fuerzas armadas y autoridad.
Fue parte integrante de la Armada Argentina hasta su baja en 2021 con el grado se Suboficial Principal, pasando a recibir su pensión del sistema estatal de retiros y pensiones. Mientras el discurso libertario cuestiona jubilaciones y sistemas previsionales, él formó parte de uno de los regímenes especiales del Estado.
Geraldine Mariana Prais
Figura provocadora y de alto impacto mediático. Su función es romper consensos, generar polémica y mantener al libertarismo en agenda a través del escándalo permanente.
Se presenta como antisistema, pero su visibilidad y capital simbólico se construyen gracias a la amplificación mediática y política que hoy le garantiza el poder estatal. Se postuló a Concejal en Esteban Echeverría y su posteo fue un cúmulo de faltas de ortografía (si así escriben los que comunican…).
Gabriel Nicolás Morel
Militante digital orgánico. Participa en campañas coordinadas de redes, ataques discursivos y operaciones de sentido. Es parte del aparato comunicacional informal del mileísmo.
Rechaza la militancia tradicional, pero opera como militante profesional, replicando lógicas de aparato político que el propio libertarismo dice combatir.
Leonardo Luis Antonio Griffo
Operador, se define como cristiano, maestro mayor de obras y personal trainer.
Se lo conoce en las redes como «Vikingo Liberal» y como parece ser la regla de estos comunicadores, escribe bastante mal.
Aspirante a Creador Digital, su página de Facebook tiene 8 seguidores.
Juan Manuel Uriarte Rinaldi
Militante con presencia territorial y digital. Funciona como engranaje entre el activismo online y la estructura partidaria de La Libertad Avanza. En sus posteos se lo ve militando en la Comuna 10 de la Ciudad de Buenos Aires.
Denuncia a los partidos políticos tradicionales, pero milita activamente dentro de una estructura partidaria clásica, con jerarquías y lineamientos centrales.
Flavio Martín Arenales
Desde sus redes promueve un discurso anti-centralista, pero responde a una conducción hipercentralizada en la figura de Milei.
En julio de 2024, dio una entrevista en el canal de streaming Carajo, en la que señaló que “Las Fuerzas del Cielo” nacieron la noche previa al balotaje presidencial de 2023, cuando él llevó a un acto un cartel de cartón con la leyenda “Las Fuerzas del Cielo – Virrey del Pino”. Este cartel fue alzado por Milei tras su discurso como presidente electo.
Tiene 50 años y hace menos de diez que vive en la zona rural de Virrey del Pino, con su pareja y un hijastro, aunque también tiene hijos de un matrimonio anterior. Es el casero de un predio de varios terrenos, cuyo patrón le dio el espacio en el que está construyendo su casa.
Votó a Néstor Kirchner en 2003, pero no a Cristina: “Nunca la quise; yo solamente con mirarla me doy cuenta que es una cínica”.
César Alberto Alejandro
Integrante del núcleo de acompañamiento. Perfil bajo, pero funcional al armado general
Vive en Agustín Roca, en el partido de Junín, provincia de Buenos Aires. Trabaja, según su descripción en Facebook, como prensa y relator en Junín Moto Club, un complejo deportivo de moto y karting, y como auditor en la Asociación Mutual Amacar.
Dice ser autor del «Himno a Milei».
Cinthya Romina Laurencio
Difusora constante del mensaje libertario. Su función es la amplificación acrítica del discurso oficial.
Vive en Misiones, desde donde reproduce consignas contra el “adoctrinamiento”, pero milita un relato único sin matices ni debate interno.
Jimena Sabrina Etchevarría
Parte del armado femenino libertario. Aporta diversidad estética al espacio.
Residente en Villa Ballester, es licenciada en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Palermo y fue editora en La Nación +.
María Alejandra Morsicato
Defensora ideológica del programa económico libertario. Con 49 años, participa en debates justificando ajuste y desregulación.
Es abogada y estudió la Especialización en Derecho de Familia en la Universidad Nacional de Córdoba, según su descripción en Facebook. En 2023 creó un emprendimiento de macetas y decoración.
Nicolás Ricardo Sosa
Militante joven, parte de la renovación generacional del libertarismo.
Aspirante a influencer, es de Almirante Brown y en su biografía escribió “UX/UI Specialist. Sueño con ver al conurbano libre de kirchnerismo”
Graciela Del Carmen Travaglini
Ejerció como docente antes de jubilarse. Con 70 años, ive en Loma Hermosa, Tres de Febrero. En sus publicaciones comparte opiniones sobre actualidad en apoyo a Milei y contra el kirchnerismo, y el mismo presidente (siempre tan ocupado) suele escribirle.
Diego Valenzuela la recibió en una visita oficial.
Damián Ezequiel Miguel Acosta
Conocido como “El Tío Tepa”, trabaja como director comercial de una empresa del rubro automotor, aunque es monotributista «C». En diálogo con Chequeado, Acosta contó cómo empezó a dar la “batalla cultural”: “Todo empezó hace 3 años. Mi hijo vino y me mostró un video de Javier Milei, y ahí encontré a una persona que gritaba y se expresaba como la mayoría de los que trabajamos y hacemos las cosas bien (sic). Dije: ‘¡Es él!’. Desde entonces aporto mi granito de arena y doy la batalla cultural desde las redes, a mi manera, como una persona común”.
Ángel Gabriel Kalenberg
Humorista y actor cultural. Su tarea es suavizar y banalizar ideas violentas mediante el humor.
Niega el rol cultural del Estado, pero se beneficia de circuitos culturales construidos históricamente con políticas públicas.
Samantha Ayelén Aquino Sosa
Militante joven y activista digital. Representa la captación de nuevas generaciones. Salteña, el año pasado fue candidata a diputada.
Un patrón que se repite
Lejos de ser excepciones, las contradicciones son el hilo conductor del encuentro. El mileísmo no rechaza al Estado: rechaza que el Estado funcione para otros. Para los propios, hay exenciones, cargos, trayectorias, legitimación y puertas abiertas en la Casa Rosada.
A través del Decreto 126/21, la Municipalidad de Villa Regina llama a concurso abierto de antecedentes para cubrir el cargo de Juez de Falta Suplente. Los interesados deberán reunir los siguientes requisitos: *Poseer título de Abogado, con no menos de 2 años de ejercicio en la profesión. Deberán acompañar certificaciones del colegio de abogados y/o…
El avión Boeing C 40 Clipper de la Fuerza Aérea norteamericana despegó de la Base Conjunta Andrews, cerca de Washington, el viernes 23 de enero a las 18.06. Casi todas las autoridades oficiales guardaron silencio sobre su recorrido. A las 22.12 aterrizó en San Juan de Puerto Rico, y a las 23.36 despegó nuevamente, para arribar a las 8.40 del sábado 24 a Buenos Aires. A las 11.22 del domingo 25 llegó a Tierra del Fuego, donde fue fotografiado en plena pista. La imagen se viralizó a los pocos minutos. Y también el misterio.
¿Quiénes venían en el avión? No fue la primera llegada de una comitiva estadounidense sin aviso a la provincia. A falta de información oficial, tanto de la Nación como de la Provincia, reconstruimos artesanalmente el paso a paso de la delegación.
Eran veintitrés personas: siete miembros de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos (pertenecientes al comité bipartidario de Energía y Comercio), cuatro funcionarios de la Embajada de Estados Unidos en Argentina (uno de ellos un traductor), y el resto familiares de los congresistas, asesores en temas ambientales y un médico. Entre los senadores estaba Morgan Griffith, figura central del Comité, influyente republicano y representante del noveno distrito de Virginia.
Sin que casi nadie supiera de la visita, la comitiva visitó el Parque Nacional Tierra del Fuego, ícono de la oferta paisajística del Fin del Mundo. Después almorzó en la ex hostería Alakush, situada dentro del área natural protegida, y por la tarde regresó al centro para alojarse en el hotel Las Hayas.
La única comunicación de un organismo oficial la dio la embajada norteamericana, que rompió el misterio con un escueto comunicado. Allí se habló de reuniones con funcionarios y científicos para “abordar la degradación de entornos naturales, la tramitación de permisos para la gestión de minas y residuos, el procesamiento de minerales críticos, la investigación en salud pública y la seguridad médica”.
Pero la reunión fue privada, en otro hotel de las afueras de Ushuaia el lunes 26, y los organismos invitados se despegaron uno por uno de cualquier vínculo con la organización. La Universidad Nacional de Tierra del Fuego (Untdf) admitió una invitación y envió cuatro representantes, mientras que desde el Centro Austral de Investigaciones Científicas (Cadic, dependiente del Conicet) explicaron que “algunos investigadores acudieron pero por interés propio”. Fueron tres del organismo. Es decir que los siete congresales y sus colaboradores se reunieron con solo siete personas de la provincia, varias de las cuales dijeron haber ido a título personal.
El encuentro duró cerca de una hora y el temario fue “muy básico” para la magnitud del traslado y de la logística, dijeron fuentes que estuvieron allí. “No pareció que ese hubiera sido el objetivo central del viaje”, agregaron.
Solo la senadora nacional por Tierra del Fuego, Cristina López (Fuerza Patria) se dio por enterada de lo ocurrido y en un comunicado pidió explicaciones al Gobierno nacional. Se quejó de la nula información oficial y de la falta de intervención del Congreso para autorizar la actividad.
El encuentro duró cerca de una hora y el temario fue “muy básico” para la magnitud del traslado y de la logística, dijeron fuentes que estuvieron allí.
Sin más, el avión se fue de Ushuaia en las primeras horas del martes 27 y a las 9.30 aterrizó en Neuquén. La delegación tenía previsto recorrer el yacimiento de Vaca Muerta.
Desinformación y sospechas
Mientras los congresistas norteamericanos preguntaban sobre la clase de aves que hay en Tierra del Fuego y la importancia de la ubicación geográfica de la isla, sin mayores detalles, la mayoría de la población fueguina vinculaba la llegada de la delegación del gobierno de Estados Unidos con otro episodio ocurrido cinco días antes: la intervención federal del puerto de Ushuaia.
“Qué casualidad, intervienen el puerto y de inmediato viene una delegación del gobierno con intereses geopolíticos en la zona”. Con más o menos euforia, mensajes de este tipo se replicaron durante todo ese fin de semana en redes sociales y charlas de café.
Pero este clima no es nuevo. En Tierra del Fuego hace meses que rondan la desinformación y las sospechas sobre las operaciones estadounidenses en la zona. Habría que preguntarse por qué. Acaso las suspicacias hayan empezado en abril de 2024, cuando el presidente Javier Milei llegó de madrugada a la ciudad de Ushuaia. Fue para participar de un acto junto a la generala y entonces jefa del Comando Sur de las fuerzas armadas estadounidenses, Laura Richardson. Milei fue directo desde el Aeropuerto al gimnasio de la Base Naval, vestido de fajina. En el lugar no había ninguna autoridad provincial. Ni el intendente de la ciudad, Walter Vuoto, ni el gobernador Gustavo Melella.
Allí, además de los saludos protocolares, el Presidente habló de dos temas distintos, pero relacionados: la construcción de una Base Naval Integrada en la península de la capital fueguina y la creación de un Polo Logístico Antártico que funcionaría en el mismo lugar como una gran estación de servicios para los buques civiles y militares que operan en la Antártida. La base naval sería, claro, un enclave de Defensa, para cuidar los intereses soberanos en un sitio geográficamente estratégico como el Atlántico Sur. El polo logístico es otra cosa: una idea de negocios que alguna vez se pensó para diversificar la matriz productiva fueguina.
Como sea, en aquella madrugada de abril se deslizó la idea de un interés norteamericano por “colaborar” con esas obras. ¿De qué forma? ¿A cambio de qué? La falta de precisiones dio lugar a los primeros rumores: desde una base de submarinos hasta una presencia militar estadounidense permanente en la zona. Las versiones no tardaron en tomar cuerpo.
Para colmo, en una visita con menos repercusión mediática, en mayo de 2025 vino a Ushuaia el sucesor de Richardson en el Comando Sur, Alvin Holsey. Hubo una reunión protocolar con militares del Área Naval Austral, escasa información oficial, y más rumores.
En aquella madrugada de abril se deslizó la idea de un interés norteamericano por “colaborar” con esas obras. ¿De qué forma? ¿A cambio de qué? La falta de precisiones dio lugar a los primeros rumores: desde una base de submarinos hasta una presencia militar estadounidense permanente en la zona.
Cinco meses después, en octubre, tropas estadounidenses realizaron en la ciudad ejercicios de entrenamiento militar. Fue parte de la operación Tridente – que también abarcó Mar del Plata y Puerto Belgrano -, autorizada por Milei mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que obvió el pase por el Congreso.
Y mientras tanto, persiste un conflicto con la empresa Leolabs, de origen norteamericano pero creada en Ushuaia y con domicilios en el Reino Unido, que en 2022 instaló en el municipio de Tolhuin un radar de uso potencialmente militar. Autorizado y luego inhabilitado por la gestión de Alberto Fernández, el artefacto sigue en el mismo lugar, mientras la empresa hace lobby ante Milei para que le permitan reactivarlo. Se trata de una antena presentada como parte de un emprendimiento privado para monitorear la “basura espacial” en las órbitas bajas de la Tierra, de modo de evitar colisiones con satélites. El radar fue emplazado dentro de la Estancia El Relincho, a unos once kilómetros del poblado situado en el medio de la isla.
Después de que un informe del ministerio de Defensa de Alberto Fernández advirtiera sobre su potencial uso militar, las autoridades nacionales mandaron desactivar el aparato, que quedó sin personal de la empresa en las instalaciones y con apenas una custodia policial. Aunque hay versiones de que igual podría operarse de forma remota, desde cualquier otra parte del mundo. Mientras, Leolabs difundió acuerdos con gobiernos como el del Reino Unido o el de Estados Unidos para cumplir funciones militares con su red mundial de radares.
Controlar el puerto, la geopolítica y los negocios
Tierra del Fuego era un territorio nacional hasta su provincialización en 1991, durante la presidencia de Carlos Menem. Fue en ese contexto que, el 25 de septiembre de 1992, la ex Administración General de Puertos le cedió a la flamante provincia “el dominio, administración y explotación del puerto de Ushuaia”. Para esa tarea, se creó la Dirección Provincial de Puertos (DPP). El convenio de transferencia de la terminal portuaria fijó algunas condiciones. Por ejemplo, que los ingresos del puerto “sean contabilizados de manera independiente de las rentas generales provinciales y aplicados exclusivamente a cubrir gastos de administración, operación, capacitación e inversiones vinculadas a la actividad portuaria”. La Nación también se atribuyó facultades de contralor, y la potestad de sanciones en caso de incumplimiento.
La relación navegó por aguas tranquilas durante 33 años, pero en 2025, ya con Milei en el poder y enfrentado con el díscolo gobernador fueguino Melella, el escenario se agitó. En octubre de 2025, la Administración Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN) hizo una auditoría con resultados lapidarios. El informe halló desde fallas estructurales y de seguridad, hasta falta de inversión en obras y el presunto desvío de fondos hacia fines ajenos a la actividad portuaria.
El puerto de Ushuaia constituye un factor de desarrollo económico clave para Tierra del Fuego, tanto por los servicios que presta a embarcaciones turísticas, de carga y de pesca, como por su condición estratégica para el tráfico marítimo hacia y desde la Antártida.
La auditoría se activó después de que la Legislatura fueguina sancionara, en julio, la Ley 1596, que autorizó a la Provincia a utilizar fondos portuarios para morigerar el déficit de la Obra Social del Estado (Osef). También señalaron préstamos por $4200 millones que el puerto le concedió al gobierno provincial para terminar un hospital y comprar equipamiento sanitario.
Con estos argumentos como eje, la ANPyN se salteó otras posibles sanciones menos drásticas (como multas o apercibimientos) y el 20 de enero decidió la intervención federal.
El puerto de Ushuaia constituye un factor de desarrollo económico clave para Tierra del Fuego, tanto por los servicios que presta a embarcaciones turísticas, de carga y de pesca, como por su condición estratégica para el tráfico marítimo hacia y desde la Antártida.
Los cerca de 700 barcos a los que presta múltiples servicios le aseguran un presupuesto anual del orden de los $22.000 millones.
En el caso de los cruceros turísticos, las más de 500 recaladas anuales (540 previstas para esta temporada) implican un creciente movimiento de pasajeros que, por ejemplo en 2024, representó 232.107 personas, contando 87.935 tripulantes y 144.172 cruceristas.
Ese movimiento de gente deriva en una actividad económica extra para la ciudad, ya que aunque pernoctan en los barcos, los pasajeros consumen en comercios locales y contratan servicios turísticos y de transporte.
El año pasado, de los 675 buques que pasaron por el muelle, 511 fueron de pasaje, 34 de pesca y 30 de carga.
Por otra parte, al estar situado a solo 1000 kilómetros de la Antártida, el puerto posee una importancia fundamental en el movimiento de buques desde y hacia ese continente, y concentra actualmente cerca del 90% del tráfico marítimo antártico.
El 20 de enero, una comitiva nacional se presentó en el edificio portuario y tomó el control. Si bien la medida abarca el manejo administrativo y de la infraestructura portuaria, lo cierto es que el organismo asumió la conducción total de la terminal, en plena temporada alta de cruceros. Para ello desplazó al presidente de la Dirección Provincial de Puertos de Tierra del Fuego, Roberto Murcia, junto a sus colaboradoes inmediatos, y sólo permitió el ingreso de una veintena de trabajadores, todos ligados a la Unión del Personal Superior Ferroviario (UPSF) de Tierra del Fuego, el gremio que había radicado la denuncia sobre las irregularidades en el puerto. De hecho, aunque no fue designado oficialmente un interventor, esa función le fue asignada a Juan Avellaneda, secretario general del sindicato, quien se convirtió en el nexo principal con el titular de la ANPyN, Iñaki Arreseygor.
La intervención se resolvió por el plazo de un año prorrogable por otro, y la resolución dejó claro que el costo de oponerse a los nuevos lineamientos de gestión podría ser la inhabilitación completa de la terminal.
La reacción de la gestión de Melella fue negar cada una de las imputaciones y considerar a la intervención como un “avasallamiento” que viola el federalismo y la Constitución. De hecho, al cierre de esta nota se iba a presentar una acción judicial ante los tribunales federales de Ushuaia, bajo esa línea de argumentos.
Murcia retrucó que no había motivos para interceder en el puerto justo en una época de máxima actividad, cuando se estaban atendiendo cientos de cruceros y se esperaban 540 recaladas de barcos en la temporada.
La intervención se resolvió por el plazo de un año prorrogable por otro, y la resolución dejó claro que el costo de oponerse a los nuevos lineamientos de gestión podría ser la inhabilitación completa de la terminal.
El funcionario explicó que la ley 1596 de desvío de fondos a la obra social provincial “no llegó a aplicarse nunca” debido a los cuestionamientos que generó. Y dijo que los recursos prestados al Gobierno constituyen una inversión porque son devueltos en cuotas, con intereses y con garantía bancaria.
La sombra china
Más allá de la evidente pérdida de un polo de desarrollo económico y estratégico que implica para Tierra del Fuego desprenderse de la administración del puerto de Ushuaia, lo ocurrido en los últimos días (y acaso en los últimos meses) respecto de las relaciones del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos abre todo tipo de lecturas sobre los futuros acontecimientos en la provincia.
¿La intervención del puerto es un capítulo más de la disputa política entre el gobierno libertario y un gobernador kirchnerista que resiste las medidas de Milei? ¿O es un paso más de la escalada norteamericana sobre intereses geopolíticos en el Atlántico Sur? ¿Es ambas cosas?
Clarín publicó este lunes una nota firmada por los generales Jorge Fabián Berredo y Edgar Calandin donde advierten: “Cuando el cambio climático transforma condiciones y reduce barreras naturales, y grandes potencias relativizan los consensos multilaterales, los espacios extremos dejan de ser periferia y pasan a integrarse a las dinámicas centrales d epoder, energía y seguridad. En el Ártico, la expansión de capacidades y presencia precedió a la discusión y la reinterpretación de las normas. Esa secuencia constituye una advertencia directa para el extremo sur”.
Aunque la visita a Ushuaia de la delegación de congresistas estadounidenses fue vinculada socialmente con la intervención del puerto, debido básicamente a la cercanía temporal entre ambos acontecimientos, tampoco habría que descartar objetivos que exceden la dinámica política local y se sitúan en una escala más internacional, como la disputa global de Estados Unidos en su afán de ser el grán policía de Occidente.
Hay quienes hacen lecturas más jugadas. “Tierra del Fuego va a ser la Groenlandia del sur – dice a Revista Anfibia Enzo Girardi, experto en geopolítica y docente de la UNSAM – Trump nos la va a pedir, es la puerta a la Antártida y una ruta alternativa para los misiles continentales. Y, lamentablemente, nosotros se la vamos a dar. Vamos a ejercer una soberanía nominal”.
¿La intervención del puerto es un capítulo más de la disputa política entre el gobierno libertario y un gobernador kirchnerista que resiste las medidas de Milei? ¿O es un paso más de la escalada norteamericana sobre intereses geopolíticos en el Atlántico Sur?
El interés de Estados Unidos por “colaborar” con la Base Naval Integrada de Ushuaia surgió después de que se publicara en la prensa nacional la supuesta intención del gobierno chino por hacer lo propio. Y el actual gobernador Melella tiene en agenda avanzada dos inversiones chinas en la isla: la industrialización del gas de regalías a través de la instalación de una planta de úrea (un compuesto sintético para producir resinas o fertilizantes) y metanol en la ciudad de Río Grande, por parte de la empresa Shaanxi Chemical Industry Group (unos 800 millones de dólares) y la construcción de una usina termoeléctrica en Ushuaia por parte de la firma Rainbow International Xi’an Engineering (unos 65 millones de dólares).
Portales especializados de la provincia, como Agenda Malvinas, interpretaron que la misteriosa comitiva norteamericana no llegó a Ushuaia para visitar paisajes ni para monitorear puertos intervenidos, sino para bloquear el avance chino sobre recursos naturales estratégicos. Las piezas se mueven con poco disimulo, como en un tablero de TEG. Para entender mejor el mapa, habrá que esperar a los próximos meses.