|

REGINA, ¿LAICA O RELIGIOSA?

El jueves 13 de septiembre el concejo deliberante (CD) de la ciudad aprobó por unanimidad otorgar un aporte económico a una de las tantas iglesias que se han instalado en nuestra ciudad durante los últimos años. Es sabido que la Constitución Nacional (CN) en su artículo 2 sostiene el culto católico apostólico romano pero también es cierto que en un análisis general propone un país laico por lo que ésta decisión del CD interpela nuestra carta magna y, a la vez, a nosotros mismos. 

Las instituciones locales recurren diariamente al CD con pedidos de aportes económicos en carácter colaborativo para la realización de eventos, viajes, reacondicionamiento de infraestructura, compra de materiales, etc; y vale destacar que en la mayoría de los casos el CD está presente.

Pero, en tiempos de crisis donde se complejiza encontrar soluciones profundas, e inclusive algunas rápidas y temporarias a cuestiones cotidianas, debido (en parte) a la difícil situación económica de la ciudad que no difiere de la provincial ni de la nacional;

¿es necesario destinar nuestros recursos económicos a organizaciones que segmentan a partir de las creencias personales, cuando instituciones públicas que brindan servicios primarios tienen deficiencias notorias?

El debate “Separación Iglesia de Estado” está en la agenda, decantó fuertemente del compromiso del movimiento femenino en la lucha por la legalización del aborto clandestino y la influencia de la iglesia católica sobre la decisión del Congreso Nacional el pasado 8 de agosto.

Sin embargo, no es la idea primaria recaer sobre una institución en particular, que de seguro aporta al trabajo social de un determinado sector que elige ser parte de un condicionado grupo. La idea principal del artículo es poner sobre la mesa el tema y hacerlos (nos) partícipes de decisiones que nos competen e interpelan como ciudadanos.

¿Estás de acuerdo con la resolución del CD? ¿Considerás que esos aportes debieran estar destinados a otras instituciones o a problemáticas que requieran soluciones inmediatas?.

Podés dejar tu opinión en nuestra fanpage.

Portada: Gabriele-Münter "Meditation" (1917)

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Se lleva adelante un plan de recambio de luminarias

    Desde el 7 de diciembre, la Municipalidad de Villa Regina, a través de la Dirección de Obras Públicas, puso en marcha un plan de recambio de luminarias en distintos sectores de la ciudad. Hasta el momento, se han cambiado 300 luminarias y las zonas en las que se ha trabajado son las siguientes: Paseo del…

    Difunde esta nota
  • |

    LA MESA ESTÁ FUMIGADA

    El agronegocio convirtió a todo el sistema alimentario en un riesgo para la salud. Hasta un típico menú que el nutricionismo considera saludable. Te presentamos con datos oficiales e investigaciones de la ciencia o informes autogestivos de matrices ambientales, que demuestran como un menú saludable es impactado negativamente por el agronegocio a través de residuos…

    Difunde esta nota
  • Primavera sin estrellas amarillas: jóvenes multiplicadores de la educación vial

    La Dirección de Tránsito y Protección Civil de la Municipalidad de Villa Regina ha llevado adelante en distintas instituciones educativas de nivel medio la campaña ‘Primavera sin estrellas amarillas’ con la finalidad de concientizar y reflexionar sobre ciertas conductas que como conductores de vehículos y peatones se tienen arraigadas en la cultura vial, convencidos de…

    Difunde esta nota
  • Morgan Stanley advierte que Milei tiene un rojo de USD 5.000 millones para enfrentar los vencimientos de este año

     

    Morgan Stanley puso el foco donde el Gobierno quiere mostrar resultados. El banco destacó que la Argentina pagó la deuda de enero sin sobresaltos. Pero el informe agrega una advertencia clave: la estrategia sirve en el corto plazo. Más adelante, la tensión vuelve. 

    El arranque de 2026 fue ordenado. En los primeros días del año, el Tesoro canceló unos USD 4.300 millones de deuda en moneda extranjera. Es cerca del 21% de los vencimientos totales del año, estimados en USD 19.900 millones. El mercado lo tenía descontado. Y se cumplió. 

    «El cumplimiento de las obligaciones era plenamente esperado por el mercado, a pesar del anuncio de último momento de un Repo por USD 3.000 millones que incrementó las divisas disponibles en el BCRA y, a su vez, permitió al Tesoro comprar las divisas suficientes para efectuar el pago», señala el informe.

    La suba de la inflación agrava el problema de la deuda en pesos y Caputo enfrenta otro vencimiento grande

    Según el banco, ese pago fue posible por una combinación puntual. Aporte de organismos, manejo fino de caja y el repo por USD 3.000 millones que reforzó las reservas del Banco Central. Una estrategia que tiene pocas chances de repetirse. 

    El informe aclara que las necesidades brutas de divisas para 2026 ascienden a USD 38.700 millones. El número incluye intereses y amortizaciones de toda la deuda en moneda extranjera. Es el dato central del paper. 

    Proyectamos que las principales fuentes de divisas para el Gobierno nacional serán USD 5.000 millones provenientes de organismos multilaterales y USD 6.000 millones de bonos en moneda extranjera, tanto externos como domésticos. Esto deja una brecha de USD 5.000 millones para 2026, que surge de flujos netos negativos del FMI y de los bonos en moneda extranjera. El Tesoro deberá comprar estas divisas al BCRA o directamente a través de operaciones en bloque.

    De ese total, unos USD 18.900 millones corresponden a bonos duales que ajustan por dólar pero se pagan en pesos. No requieren dólares billete. Así, la necesidad efectiva baja a USD 19.900 millones. De ese monto, USD 8.700 millones son intereses y USD 11.100 millones capital. 

    Morgan Stanley estima que parte se puede cubrir con USD 5.000 millones de organismos multilaterales y otros USD 6.000 millones vía emisiones de deuda en moneda extranjera, tanto externas como locales. Aun así, queda un bache de unos USD 5.000 millones. 

    El informe señala que ese faltante debería cubrirse con compras del Tesoro al Banco Central o con operaciones financieras específicas. Ninguna de las dos opciones es neutra para las reservas. Por eso el banco es claro en su recomendación. Ve valor en posiciones de corto plazo en deuda argentina. Especialmente en los tramos que vencen con el primer trimestre del año. 

    «Proyectamos que las principales fuentes de divisas para el Gobierno nacional serán USD 5.000 millones provenientes de organismos multilaterales y USD 6.000 millones de bonos en moneda extranjera, tanto externos como domésticos. Esto deja una brecha de USD 5.000 millones para 2026, que surge de flujos netos negativos del FMI y de los bonos en moneda extranjera. El Tesoro deberá comprar estas divisas al BCRA o directamente a través de operaciones en bloque», asegura el informe. 

    El punto más delicado es el FMI. En 2026 vencen unos USD 4.400 millones. Y, a diferencia de 2025, la Argentina sería pagadora neta por unos USD 2.300 millones. Es una salida adicional de divisas en un año cargado. 

    La lógica es simple: los pagos inmediatos están cubiertos. El problema aparece más adelante. Hacia el segundo trimestre, las necesidades de dólares se vuelven más exigentes. Y las fuentes de financiamiento, más inciertas. Ahí es donde el riesgo crece. 

    Morgan Stanley también analiza el roll over. Señala que varios vencimientos en dólares son con el propio sector público y pueden renovarse. Incluye letras del Tesoro y compromisos con el Banco Central. Eso alivia, pero no resuelve. 

    El punto más delicado es el FMI. En 2026 vencen unos USD 4.400 millones. Y, a diferencia de 2025, la Argentina sería pagadora neta por unos USD 2.300 millones. Es una salida adicional de divisas en un año cargado. 

    El banco ve difícil ampliar el programa con el Fondo. La deuda ya ronda los USD 57.000 millones, más de trece veces la cuota. Incluso con buena relación política, el margen es limitado. 

    En ese contexto, el informe deja abierta la puerta a un regreso al mercado internacional. Habla de una posible emisión antes de julio. Un bono a entre 7 y 12 años, con tasa superior al 10%. Caro, pero funcional para cubrir vencimientos. 

    La conclusión es prudente. Morgan Stanley reconoce que el Gobierno logró ordenar el frente inmediato. Pero advierte que la estrategia es de corto alcance.

     

    Difunde esta nota