Este fin de semana se celebra en Villa Regina la #FiestadelaVendimia2020 y la Dirección de Cultura con Silvia Alvarado a la cabeza tuvo el atino de crear dos escenarios para poder generar más espacios para artistas locales, quienes estarán compartiendo la escena cultural de la #Vendimia con colegas regionales y nacionales.
Esta dirección, desde su asunción se ha caracterizado por revalorizar a la gran cantidad y calidad de artistas de la ciudad.
Las aperturas en el escenario principal estarán vinculadas a la danza y al teatro relacionadas a diferentes temáticas, alrededor de 150 artistas (bailarines, coreógrafos, músicos, cantantes) serán partícipes de los inicios de las jornadas en el Cono Randazzo.
Silvia Alvarado, Dir. Cultura VR
El escenario principal será el icónico Anfitreatro «Cono Randazzo» y el Alternativo se estructurará en la «Plaza de los Próceres». Compartimos el cronograma de la #Vendimia2020.
Fiesta Vendimia 2020
En el escenario Alternativo el cronograma es el siguiente:
El viernes las presentaciones comenzarán a las 20,30hs y actuarán: Zule Vega, Solcito del Valle, Mica/ Polo/ Uli y Germán, JeCe, Permitidos, Indio Gavilani, De la misma sangre, Cepeda Quiroga Dúo y Achesur.
El sábado arrancarán a las 19,00hs con: Rabioso Bufón, 4to. B, Hora libre, Nasty People, Reyser y cierra la cultura HIP HOP con batallas de freestyle formato exhibición + Dj Pako Solo, ( a partir de las 22:30hs) un número de vanguardia, ideal para conocer el movimiento y terminar bailando como se merece un sábado de fiesta.
El domingo los shows se iniciarán a las 20,30hs con Makabro, Asdrubal, Camello Doppler, Ovnibus, Última alternativa, Luz de Luna y La lokura.
El juez Alejandro Slokar recibió el máximo honor académico que otorga la Universidad de Morón: el título de Doctor Honoris Causa. El acto de entrega se llevó a cabo el 4 de junio y reunió a importantes dirigentes y referentes políticos, empresariales, sociales y judiciales.
Frente a un auditorio colmado, la presentación de la condecoración estuvo a cargo del ex juez de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Eugenio Raúl Zaffaroni y del Padre Carlos Accaputo, quienes resaltaron la prolífica trayectoria de Slokar.
Zaffaroni reconoció el privilegio que supone pronunciar unas palabras en tan significativa ocasión y recordó la enriquecedora relación que lo une con Slokar, signada por intensas discusiones teoricas que confluyeron en el célebre Tratado de Derecho Penal, elaborado por ambos junto con el Fiscal Alejandro Alagia. A su vez, elogió a Slokar y destacó la responsabilidad humanista que trae apareja la honorifica distinción que se le otorga.
El Padre Carlos Accaputo explicó que es tarea de la política construir un orden justo en términos sociales, cuyo imperativo debe ser el bien común entendido como construcción de una comunidad, mientras que la labor propia de la iglesia reside en la caridad, traducida en amor al pueblo. En ese sentido llamó a reconstruir la política y conminó a aquellos que la ejercen a asumir la responsabilidad. Finalmente, resaltó que la Justicia Social es lo fundamental para que todos puedan vivir con dignidad.
Al recibir la distinción como Doctor Honoris Causa el jurista advirtió que: «Sin Justicia Social cualquier proyecto de país es inviable» y luego expresó: «La Justicia Social constituye la dimensión más excelsa de la Justicia y es una condición irrenunciable para la conformación democrática de una Argentina moderna, integrada, mínimamente viable». Sobre ello, recordó al Papa Francisco cuando denunció que «en vez de pagar Justicia Social, pagan el gas pimienta».
Asimismo, dijo que «toda decisión sobre las necesidades sociales no es económica, también es jurídica, antes ética. Cuando los recursos para la supervivencia escasean y acecha la intemperie, la comunidad no puede subordinase al cálculo de utilidad de los más fuertes, sino al amparo prioritario de los más vulnerables». Y remató: «Si la economía regula la escasez, el Derecho gestiona la dignidad».
Al cierre de su exposición, Slokar concluyó: «La Justicia Social constituye el presupuesto de legitimidad del sistema político-institucional que se garantiza, fundamentalmente, cuando el Poder Judicial activa enérgicamente su imperativo decisorio».
Estuvieron presentes, los diputados Miguel Angel Pichetto, Mario «Paco» Manrique, Fernanda Miño, Nicolás Tortta y Guillermo Michel, el ministro de Justicia de la PBA, Martín Mena, el presidente del BAPRO, Juan Cuattromo, el ex ministro de Trabajo Carlos Tomada, el ex intendente Julio Alak, el vicerrector de la UBA, Emiliano Yacobitti, Jorge Knoblovits (DAIA), Raúl O. Pleé (Fiscal General ante la Cámara Federal de Casación), Alejandro «Peluca» Gramajo (Secretario General UTEP), el premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, el ex gobernador y ex canciller Felipe Solá, Joaquin Da Rocha y Carlos Balbín, ex procuradores del Tesoro de la Nación, Victor Santa María (SUTERH), y Mariano Cascallares, consejero de la Magistratura de la Provincia de Buenos Aires.
La distinción reconoce la trayectoria sobresaliente de Slokar en el campo del derecho penal y de los derechos humanos. A lo largo de su carrera, el magistrado se ha destacado por su rol protagónico en los juicios por los crímenes cometidos durante la última dictadura militar en Argentina. La Universidad de Morón, con más de seis décadas de historia, reafirma así su compromiso con los valores de la democracia, la justicia y la memoria, al enaltecer la obra de quien ha dedicado su vida profesional a la defensa del orden jurídico y la protección de los derechos fundamentales.
Mauro, 37 años, ricotero, entra en el autódromo de San Martín minutos antes de que el Indio salga a escena y se arrodilla. Besa el barro y apoya la cabeza en la bandera enrollada. El amigo se para y abre las manos mirando al cielo, como si la lluvia que no cae desde hace seis meses en Mendoza, fuera una bendición y no lo único que le falta a su viaje.
—Llegué. Acá estoy pelado. ¡Acá estoy!- dice, uniformado con pañuelo árabe, sweater, jean topper blancas, una bandera que dice Misiones y la cara del indio, la frase: “tu esqueleto me trajo hasta aquí”. Salió hace 43 horas desde Misiones en un micro que se rompió dos veces en el camino. La última fue definitiva, a 20 kilómetros de llegar. Se bajó con el bolso y empezó a hacer dedo con sus tres amigos. Se dividieron en dos para poder llegar y todavía no pudieron reencontrarse. Tampoco saben cómo ni cuándo van a volver.
***
Un día antes, al anochecer, la Ruta 7 empieza a cargarse. Los camiones entorpecen la hilera de autos y micros que marchan desde Buenos Aires hacia Mendoza: uno de cada cinco, uno de cada cuatro, uno de cada tres, dos seguidos; todos, llevan la insignia. En esta religión hay, como en casi todas, un solo Dios; pero las maneras de adorarlo y simbolizarlo, incluso de nombrarlo, son de libre albedrío: Indio o Patricio Rey, la reproducción del arte de Rocambole en cualquier disco, todas las frases que se hayan escrito en los treinta años de esta banda que hace una década se redujo a su líder.
“Vamos a misa”, dice el ploteado en el parabrisas y en el capot de un Peugeot 307; “El que abandona no tiene premio”; “El lujo es vulgaridad”; “Vivir sólo cuesta vida”; “Tu esqueleto me trajo hasta aquí”; “Este infierno es encantador”; “Nadie es capaz de matarte en mi alma”; “Lo mejor de nuestra piel es que no nos deja huir”.
No llevar bandera es traicionar el rito, como el católico que no se hace la señal de la cruz al pasar por una Iglesia. Que todos sepan que se es parte, es casi una condición.
Belén y Kevin, de 26 y 38 años, entran en la estación de servicio de Rufino a los gritos y cantando. Se olvidaron la bandera en La Plata y no se bancan los 700 kilómetros que quedan con el auto despojado de identidad.
—¿Tenés cinta aisladora? —le piden a la vendedora.
—Sí.
—¿De qué color?
—Negro.
—¡Esaaa! —grita Belén. A las 11 de la noche y con dos grados se ponen a “plotear” el Clio en el estacionamiento. Andrés, el más joven de los ocho que viajan juntos en dos autos, corta la cinta y Kevin la pega con una cuidada desprolijidad: se toma el tiempo para que las curvas sean curvas y que la distancia entre las letras sea más o menos pareja. El resto le festeja cada cinta que pega. Cuando termina, todos toman distancia para mirar cómo se ve desde lejos: INDIO.
Ahora sí. Se sacan la foto y arrancan.
Las banderas van enganchadas en el baúl y cubren toda la parte trasera de los autos. La fiesta ya empezó. Esta vez hace demasiado frío; si se pudieran abrir las ventanillas, se escucharían las voces entonando y desafinando un tema atrás del otro a todo volumen. Como ahora en la estación de servicio del kilómetro 350: un Fiat Palio musicaliza con Gulp y afuera los viajeros comparten una cerveza. Cada auto que llega se suma al ritual: el saludo, casi como un código, es cantar un poco de la canción que suena y mover la cabeza como afirmando lo que los une. Así, siempre el mismo gesto, tan emocionante como estúpidamente igual, se repite en cada parada; sean 450 kilómetros como en último recital, en diciembre de 2011 en Tandil, sean los mil que hay que hacer esta vez para llegar a Mendoza. En cada parada, una y otra vez.
***
Elba no lo puede creer.
—Imagínese que acá no tenemos ningún turismo. Es la que gente que anda de paso nomás o los viajantes. Pero ayer… Ayer eran micros, micros y micros —dice mientras sirve el desayuno en el Parque Hotel Laboulaye, un alojamiento rutero en el kilómetros 490 de la 7.
Se calcula que entre el jueves y el viernes pasaron por ahí unas 50 mil personas. Novecientos o mil micros y cinco mil autos.
—Esto yo no lo vi nunca, jamás, ni con el fútbol ni con nada —confirma el mito la señora— Cuando me dijeron que estemos preparados, yo no lo creía. ¿Quién es este indio que la gente hace tanto viaje para verlo? Ni que fuera la Virgen de San Nicolás. Después me dijeron que son los Redonditos de ricota. A esos sí los escuche, pero ¿tan famosos son? —pregunta con el sentido común del que mira desde afuera. Los que están adentro parecen haberlo perdido.
—Gente grande, familias con chicos… Algo deben tener. La gente no es tonta.
Cada ricotero tiene su ritual de entrada: besar el piso, alzar las manos y agradecerle a alguien -o algo- más allá de lo terrenal; correr como si hubiera por delante una línea de llegada; gritar, saltar, rodar. Llegar es también cumplir una promesa.
Como si se tratara de alcanzar la cima del Aconcagua, cruzar a nado el Río de la Plata o caminar hasta Luján. El momento se saborea como un logro personal, casi un sacrificio.
Como si haber pagado una entrada de 300 pesos no alcanzara para tener derecho a ver el show. Algo de la operación básica del capitalismo se pierde en el transe. O se borra, porque sólo así puede haber mística. Y eso es lo que ellos necesitan. Nada más puede justificar el esfuerzo.
Despojado de eso, el fenómeno se vuelve absurdo. Sus 120 mil protagonistas, simples víctimas de la industria del entretenimiento.
La furia empieza con el anuncio. Un día, casi sin rumores previos, ocurre la aparición: Carlos Solari sale de la caja de cristal que se construyó para sobrellevar una popularidad que dice que no le gusta, que dice no quiere ni buscó; que dice ni siquiera entiende.
—14 de septiembre. Mendoza.
Con ese mensaje anónimo y sin sujeto alcanza. Como un virus que inocula hasta el último ricotero del país, la noticia entra en el cuerpo, la maquinaria se pone en marcha. Todos los recursos -propios, prestados o robados-, se ponen a disposición de una logística que empieza en ese instante y continúa los dos o tres meses que faltan para la peregrinación.
Para muchos será corta: un avión y un lindo hotel que se paga con tarjeta de crédito. Para otros, empieza por ver cómo juntar los 300 pesos que esta vez cuesta la entrada.
Él, Carlos Alberto Indio Solari, llegó en un chárter privado desde San Fernando. Sus músicos, en aviones de línea. Hace tiempo que el líder de la multitud dejó de tocar por el mango: se calcula que con este show embolsó unos 15 millones de pesos. Lo suficiente para recluirse otros dos años; lo suficiente para no trabajar nunca más, si quiere.
¿Cómo será la cabeza y el ego de un tipo que sabe que genera esto? No hay fanatismo que pueda obnubilar tanto como para no preguntarse esto cuando en el kilómetro 850, a 140 del destino y a 16 horas de haber salido, el tránsito se frena de manera imprevista: son diez kilómetros de cola, una hora después serán 20, dos más tarde ya llega a 30. Cuatro horas para avanzar 10 mil metros. Los más impacientes van por la banquina; al rato, de la banquina ya pasan a la tierra lindante a los alambrados o, directamente, al otro lado de la autovía para acelerar en contramano.
—Imaginate al Indio en la suite del 5 estrellas viendo esto por la tele. No hay manera de no sentirte poderoso —dice uno de los fanáticos en el auto.
La gente se baja, prepara un fernet al costado de la ruta o en el baúl, camina por el medio de los autos o charlando con el que maneja; avanzan a un promedio de 2,5 kilómetros por hora, envueltos en banderas; hablan de lo que se viene a la noche, de que hay que abrigarse, comprar Fernet, ubicarse bien para Jijiji.
Una botella de gaseosa cortada y doblada hacia afuera para no lastimarse. Una parte de Fernet y dos de Coca Cola. Laura y Marcela preparan el trago para el grupo en una barra improvisada en el baúl de un cero kilómetro, varias horas antes del recital. En la división de roles de esta noche, a ellas les toca armar el porro.
Fernet, Coca Cola, marihuana y cerveza; la mezcla acompaña las horas de espera. Una semana antes del recital, en los alrededores del autódromo ya había cinco carpas; tres días antes, cincuenta; el viernes más de cien.
El día del show, a partir del mediodía, llega la multitud. Y los alrededores del autódromo colapsan. Hay autos, traffics y micros seis kilómetros a la redonda. Desde esa distancia parte la peregrinación caminada.
—Voy a verlo por primera vez. No lo puedo creer —dice Ignacio, un uruguayo de 25 años que llegó desde Montevideo con cinco amigos en uno de los treinta micros que partieron el viernes.
—Vengo de San Antonio de Padua. A todos lados desde hace 20 años —dice Carlos. Una hora antes de que empiece el recital vendió las últimas dos petacas de vodka a 20 pesos. Las otras 98 a 25. En tres horas y media recaudó dos mil pesos limpios.
—Me pagué el viaje. Negocio redondo.
Como él, son muchos los que se financian el viaje con puestos improvisados de alcohol o comida, venta de pósters y remeras.
El autódromo de la ciudad San Martín es un continuo de cabezas y capuchas, de banderas y brazos alzados; desde el centro de la multitud no se ve el horizonte: sigue y sigue. La sensación de eternidad se vuelve miedo cuando en el segundo tema todo ese centro empieza a bambolearse como si lo estuvieran revolviendo. Empujan para un lado y para el otro, no se puede salir, hay que ir en puntas de pie porque si uno se cae, todos caerán encima, empiezan los gritos y aparece el pánico. El Indio sigue cantando. Desde dónde él está, desde arriba, lo que se ve es otra cosa: 120 mil personas coreando su nombre, cantando que se vaya a tocar a la luna y que la luna van a copar.
—Esto es una ciudad. ¿Se dan cuenta? Somos una ciudad —dice. Decir que tiene una ciudad a sus pies sería demasiado.
Y sigue:
—Me dicen que este es el show con entrada paga más multitudinario que se haya hecho. Yo se los agradezco. No me voy a cansar de agredecérselos.
Al mensaje demagógico, la respuesta es crítica.
—¿Cómo no lo vas a agradecer? Si te hacemos millonario. Dale, cantá loco, cantá —dice alguien.
Suena el primer acorde del próximo tema y ya nada se cuestiona: cada letra es coreada como el padre nuestro. Se la cantan a él, a alguien que no está, a la cara unos a otros, amigos o desconocidos.
Es como en el carnaval: la riqueza y la pobreza, el origen de cada uno, se olvidan en la fiesta. La multitud es homogénea cuando se hace masa, como un rebaño de ovejas obedientes. Al menos no en lo que dura este rito no hay robos ni descontrol; ni una sola pelea.
—Acá todos queremos vivir la fiesta. No hay intereses ni egoísmo. Yo le convido porro a uno que tiene una 4×4 y él me da birra. Estamos todos para lo mismo —dice Paco. Llegó en un Renault 9 desde Wilde con cuatro amigos más. Un poco de ropa, unas frazadas para dormir en el auto, cuatro botellas de Fernet, tres vinos, 5 cervezas y una heladerita con hielo. Pero calcularon mal: a las seis de la tarde ya no tenían más alcohol.
Sufriendo el mismo frío, vibran las mismas letras, acusadas de ser las más crípticas del rock nacional y que, sin embargo, crean eslóganes e identificación como pocas otras.
La fe no desconoce el sacrificio.
—Indio, ¡la concha de tu madre! ¿Te resbalás? ¿Te duele la garganta? Vení acá hijo de puta —grita uno cuando a cinco temas de empezar el show, la llovizna se hace lluvia y cae a dos grados bajo cero sobre cuerpos transpirados, aplastados, mal dormidos, colmados de alcohol.
—Hoy más que nunca prepárense para hacer el pogo más grande del mundo —dice Solari justo a la medianoche, después de dos horas de show en las que hubo tantos clásicos de los Redondos como de su etapa solista.
Las luces se apagan y empieza a sonar Jijiji. Como la asunción del Indio Solari a la categoría de líder, que esta canción y no otra sea el himno de cierre, no admite explicaciones. Desde los primeros shows de los Redondos fue así. Y nadie quiere que cambie. El ritual repetido, una y otra vez, es lo que moviliza. Es lo que se va a buscar, lo que se disfruta.
Al borde de la hipotermia, todos saltan en una euforia irrepetible. Los gritos, ya afónicos, son los más fuertes de la noche. Se arman rondas por todo el autódromo y los cuerpos se cruzan, chocan, giran, van y vienen; las banderas se agitan. La sensación de que se termina es más excitante todavía. “Estos chicos son como bombas pequeñitas”, dice la canción, y la metáfora se vuelve literal en este instante, pequeñas explosiones individuales que hacen estallar el estadio. La fiesta ser repite de una punta a la otra, replicada en 120 mil. Hasta que la luz se apaga y sólo queda el silencio. Por unos segundos todos siguen mirando el escenario.
Lo que quedaba de energía se acaba de ir. Real o no, el legendario temblor que los ricoteros afirman se siente. No sólo es mito, también es realidad.
Karina Milei y los primos Martín y Lule Menem empezaron a rediseñar la estrategia electoral para el 2027, contemplando la posibilidad de llegar a acuerdos con los gobernadores aliados en vez de plantarles candidatos propios competitivos.
Ese plan es, en realidad, el que promovía Santiago Caputo hasta el año pasado pero había quedado aplastado por el triunfo nacional de LLA en octubre, cuando se demostró que la idea de ir con candidatos puros que defendía la hermana presidencial no era descabellada. Sin embargo, Karina y los Menem estarían explorando un giro incipiente, en la relación con los gobernadores, a raíz de la caída de la imagen de Javier Milei en las encuestas.
Hasta en los sondeos de los consultores que miden para el oficialismo, los números son complicados. «Al final se impone el realismo», confió a LPO un libertario al tanto de esas discusiones.
El incipiente cambio de estrategia comprende, incluso, al territorio porteño. Como informó LPO, Jorge Macri y Karina atraviesan una etapa de mejor sintonía política, que coincide con un distanciamiento entre el jefe de gobierno y su primo, Mauricio Macri, y un incremento de la tensión entre Patricia Bullrich y la hermana presidencial.
En ese contexto, podría darse una confluencia hasta hace poco tiempo impensada para los planes del PRO y LLA en el distrito porteño: Jorge Macri podría llevar de candidata a vicejefa a Pilar Ramírez, mano derecha de Karina en la Legislatura, si finalmente hay acuerdo.
Karina y los Menem estarían explorando un giro incipiente, en la relación con los gobernadores, a raíz de la caída de la imagen de Javier Milei en las encuestas.
Para el resto de las jurisdicciones, el gobierno le encargó al ministro del Interior, Diego Santilli, que lubrique los acuerdos. El funcionario se reunió el miércoles pasado con el gobernador Raúl Jalil, el senador catamarqueño Guillermo Andrada y el diputado Sebastián Nóblega, con el objetivo de conseguir el apoyo de los legisladores para la eliminación de las PASO, otra pieza clave en el plan reeleccionario de Milei, que no está fácil.
El mismo día pero más tarde, Lule Menem y el ministro recibieron en Balcarce 50 al salteño Gustavo Sáenz. El caso de Salta tiene un condimento extra. Como anticipó LPO, Santilli y el subsecretario General de la Presidencia le garantizaron a Sáenz que la senadora María Emilia Orozco, que derrotó a la lista del oficialismo salteño en 2025, bajará el tono de sus críticas a la gestión provincial. Si el acuerdo avanza, Orozco podría declinar su candidatura a gobernadora y presentarse como candidata a intendenta de la capital de Salta.
Un caso especial es Neuquén. El gobierno tiene excelente relación con el gobernador Figueroa, pero la senadora Nadia Márquez viene de ganar la elección de medio término y es una protegida de Martín Menem, que no descarta proponerla como vice de Milei si hay acuerdo con el neuquino.
Acuerdos similares trabaja el gobierno para las provincias de San Juan, donde gobierna Marcelo Orrego, y Santa Fe, distrito de Maximiliano Pullaro. Ya en los comicios para convencionales constituyentes de 2025, Karina había dispuesto que el candidato del gobierno fuera en ese turno el libertario Nicolás Mayoraz, que salió cuarto cómodo.
Todavía muy incipiente, en la Rosada no descartan que también terminen acordando con el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, pero en gran medida dependerá de que tanto acompañen al gobierno sus diputados y senadores en las próximas votaciones, confiaron a LPO fuentes al tanto de las conversaciones.
Chaco, Entre Ríos y Mendoza, lideradas por Leandro Zdero, Rogelio Frigerio y Alfredo Cornejo, son jurisdicciones que el oficialismo ya resignó. Allí, los libertarios ya pactaron para las elecciones intermedias.
La senadora neuquina Nadie Marquez.
Entre los gobernadores aliados también se cuenta a Rolando Figueroa, el gobernador de Neuquén. En esa provincia, los libertarios cuidan celosamente el ascenso de la senadora Nadia Márquez, que llegó a oficiar casi de jefa de bloque de Diputados en las sombras por su capacidad para cubrir los flancos que ofrecía el cordobés Gabriel Bornoroni.
Márquez viene de ganar la elección de medio término y es una protegida de Martín Menem, que no descarta proponerla como vice de Milei si hay acuerdo con el neuquino.
Un caso igual de delicado es Tucumán, donde el gobernador Osvaldo Jaldo a jugado fuerte con Milei en cada instancia crítica del gobierno nacional, pero los libertarios mantienen una fuerte disputa con el gobierno provincial liderada por el ex viceministro Lisandro Catalán.
Por eso, en la Rosada no descartan apelar a la estrategia de concentrarse en la pelea por la capital provincial. En esa provincia, el diputado Federico Pelli terminó desplazando en las encuestas a Catalán, pero en vez de candidatearlo a la gobernación podrían jugar su ficha a la intendencia de San Miguel de Tucumán.
Pelli trepó abruptamente en la consideración pública tucumana después del cabezazo que le metió el puntero Marcelo «Pichón» Segura, cuando intentaba acercar colchones a los afectados por las inundaciones.
Este miércoles se dará inicio a los trabajos de restauración y reparación del skate park ubicado sobre el Paseo de la Avenida 9 de Julio. Las tareas estarán a cargo de Marcos Ulloa, ‘Liso’, quien con una estética de graffiti intervendrá este espacio para dejarlo en condiciones de manera que pueda ser disfrutado por quienes…
El Banco Central abrió una licitación para la impresión en el exterior de 400 millones de billetes de 20 mil pesos mientras avanza el vaciamiento de Casa de Moneda, la empresa estatal que históricamente tuvo a su cargo la fabricación del dinero circulante argentino.
La operación equivale a una emisión nominal de 8 billones de pesos y contempla la entrega escalonada de los billetes entre abril y agosto de 2027. Según el pliego, los proveedores deberán entregar el material terminado en Buenos Aires bajo modalidad internacional CIP, con transporte y seguro incluidos, un esquema diseñado para imprentas extranjeras especializadas en moneda de seguridad.
Sin embargo, hace menos de un año el gobierno de Milei ratificó por decreto (ver abajo) que una de las funciones centrales de Casa de Moneda es la fabricación de dinero circulante para el Estado Nacional.
Esteban Paulón, diputado socialista
A pesar de todo, la empresa atraviesa una profunda reestructuración impulsada por Federico Sturzenegger que incluyó despidos, retiros voluntarios y la paralización de distintas áreas productivas. Fuentes gremiales denunciaron que se trata de un vaciamiento.
En ese contexto, el diputado Esteban Paulón presentó un pedido de informes para que el ministro de Economía, Luis Caputo, y el Banco Central expliquen por qué se resolvió avanzar con una contratación internacional en lugar de utilizar la capacidad instalada de la empresa estatal.
Además, el socialista pidió conocer si Casa de Moneda fue consultada o evaluada para participar de la producción de los billetes y reclama que se den a conocer los estudios comparativos de costos, plazos de entrega y capacidad operativa utilizados para justificar la decisión.
El socialista pidió conocer si Casa de Moneda fue consultada o evaluada para participar de la producción de los billetes y reclama que se den a conocer los estudios comparativos de costos, plazos de entrega y capacidad operativa utilizados para justificar la decisión
Es que Milei le exige al Congreso que cada vez que los legisladores presenten un proyecto expliciten cómo se va a financiar. Ahora, Paulón están preguntando si la compra en el exterior significará un ahorro o por lo contrario es más onerosa para el Tesoro.
Entre otros puntos, el socialista pidió detalles sobre la cantidad de trabajadores alcanzados por retiros voluntarios, despidos o jubilaciones desde la llegada de Javier Milei y si existe un plan para discontinuar la impresión de moneda por parte de la compañía.
El socialista pidió detalles sobre la cantidad de trabajadores alcanzados por retiros voluntarios, despidos o jubilaciones desde la llegada de Javier Milei y si existe un plan para discontinuar la impresión de moneda por parte de la compañía
La polémica se produce en medio de la crisis que atraviesa Casa de Moneda desde que el Banco Central rescindió los contratos de fabricación de billetes que representaban más del 90 por ciento de sus ingresos.
Esa decisión dejó a la empresa en una situación financiera crítica y aceleró el proceso de reconversión impulsado por la administración libertaria.
Por otro lado, fuentes vinculadas a Casa de Moneda señalaron a LPO que la licitación internacional contempla únicamente los costos de producción y traslado hasta Buenos Aires, pero no incluiría otros gastos asociados a la logística de seguridad necesaria para transportar los billetes desde el puerto o aeropuerto hasta los tesoros donde finalmente quedan almacenados.
«Los distintos gobiernos aseguraron siempre que imprimir afuera era más caro justamente por esos costos adicionales. Ahora se sostiene que resulta más económico traerlos del exterior que fabricarlos en el país», cuestionaron fuentes gremiales que hablaron con LPO.
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina invita a presenciar la obra de teatro ‘Cuerpos presentes’ el miércoles 24 a las 21 horas en el Galpón de las Artes. Los cupos son limitados. Las reservas deben hacerse al 2984-650817. Difunde esta nota
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