La Municipalidad de Villa Regina informa que el gobierno provincial dispuso de $100 millones de pesos para asistir a los sectores comerciales que se han visto afectados por las actuales medidas que dispuso el Gobierno Nacional debido a la situación sanitaria por COVID-19.
Las personas interesadas en los subsidios a los comercios pueden inscribirse desde este miércoles 26 de manera online en el sitio oficial de la Agencia CREAR.
Los montos van hasta $45.000 en los monotributistas (en la categoría superior) y hasta $70.000 en los comerciantes responsables inscriptos.
Las “actividades económicas”, incluyendo a los sectores alcanzados por los subsidios son por ejemplo: alquileres de vehículos, equipos, salones de eventos y de prendas; servicios de transporte, en sus distintas variantes; discotecas, salones de bailes, servicios de entretenimientos, restaurantes, hoteles y todo tipo de alojamiento; agencias de viaje y servicios turísticos; gimnasios; servicios culturales, como así también guarderías y jardines maternales.
Las planillas de solicitud de subsidios se encuentra en la página web de la Agencia Crear (www.crear.rionegro.gov.ar) y completar el formulario en “Apoyo para los sectores comerciales”.
Se trata de un subsidio. En el formulario se debe adjuntar constancia de Afip, Ingresos Brutos, Habilitación Municipal y constancia de CBU bancario.
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Este domingo 7 la ciudad de Villa Regina festeja su 97 aniversario con espectáculos en vivo en el anfiteatro “Cono Randazzo” los días viernes, sábado y domingo; la previa será con artistas locales y los cierres estarán a cargo de artistas de renombre nacional. Por supuesto tendrá el típico desfile de instituciones, gastronomía, feriantes y…
Cuando el vocero presidencial calificó a la Argentina como un «país bananero», desató una fuerte polémica. Sin embargo, la mayor contradicción no estaría en la frase en sí, sino en que el propio gobierno de Javier Milei impulsa políticas que, para sus críticos, acercan al país a la definición histórica de una «república bananera»: exportación primaria, extranjerización de los recursos estratégicos, dependencia de intereses foráneos y pérdida de soberanía.
Por Roque Pérez para NLI
¿Qué significa realmente «república bananera»?
La expresión «república bananera» fue acuñada en 1904 por el escritor estadounidense O. Henry para describir a países centroamericanos cuya economía dependía casi exclusivamente de la exportación de bananas y cuyo funcionamiento político estaba condicionado por grandes corporaciones extranjeras, especialmente la United Fruit Company.
Con el tiempo, el concepto dejó de referirse únicamente al monocultivo para transformarse en una categoría política. Hoy suele describir a Estados caracterizados por instituciones débiles, corrupción, dependencia económica, primarización de la economía y una fuerte influencia de potencias extranjeras sobre sus decisiones soberanas.
Precisamente por ese significado histórico fue que la frase del vocero presidencial generó rechazo. Porque si existe un debate abierto en la Argentina actual es si las políticas del Gobierno están fortaleciendo o debilitando la capacidad del Estado para decidir sobre sus propios recursos estratégicos.
Un modelo basado en materias primas y apertura irrestricta
Desde su llegada al poder, el gobierno de Javier Milei sostiene que la Argentina debe especializarse en aquellas actividades donde posee ventajas comparativas: agro, minería, petróleo y gas, relegando cualquier estrategia activa de industrialización.
A esa orientación económica se suma el impulso para modificar la legislación sobre tierras rurales. El proyecto promovido por el oficialismo elimina el límite nacional del 15% de tierras rurales en manos extranjeras y delega esa regulación en las provincias, además de flexibilizar otras restricciones vigentes. Diversos sectores políticos, académicos y ambientales advierten que esos cambios facilitarían una mayor extranjerización de recursos estratégicos y zonas con importantes reservas de agua y minerales.
Para los defensores del proyecto se trata de atraer inversiones. Para sus detractores, representa un paso más hacia un modelo donde los activos estratégicos nacionales quedan crecientemente bajo control de capitales extranjeros.
La discusión remite, justamente, al origen del concepto de «república bananera»: países cuya riqueza natural termina administrada por grandes intereses privados externos mientras el Estado reduce su capacidad de regulación.
La otra característica: corrupción e instituciones debilitadas
Otra de las características históricas asociadas al concepto de «país bananero» es la debilidad institucional acompañada por sospechas permanentes de corrupción.
Paradójicamente, el Gobierno que utilizó esa expresión enfrenta desde hace meses distintos cuestionamientos públicos. Entre ellos aparecen las denuncias derivadas del caso $LIBRA, las investigaciones periodísticas sobre supuestos pedidos de retornos conocidos mediáticamente como el «3%», las polémicas vinculadas con funcionarios del Ejecutivo, los gastos de Adorni, los vínculos de Espert y diversas causas que aún continúan en distintas instancias judiciales.
Más allá del resultado que finalmente tengan esas investigaciones, la contradicción política resulta evidente: mientras se descalifica al país utilizando un concepto asociado históricamente a corrupción y captura del Estado, el propio oficialismo convive con denuncias que alimentan ese mismo debate público.
Soberanía exterior: Washington, Tel Aviv y el alineamiento absoluto
La definición clásica de «república bananera» también incluía otro elemento central: la subordinación política frente a potencias extranjeras.
En ese aspecto, la política exterior de Javier Milei ha marcado un giro sin precedentes. El Presidente ha manifestado reiteradamente que sus principales aliados son Estados Unidos e Israel, alineando la política internacional argentina con las posiciones de Donald Trump y del gobierno israelí prácticamente sin matices.
Ese alineamiento se expresó en votaciones internacionales, acuerdos diplomáticos, cambios en la política exterior e incluso en decisiones simbólicas que modificaron décadas de tradición diplomática argentina.
Los críticos sostienen que ese esquema reduce los márgenes de autonomía estratégica del país y condiciona decisiones soberanas en función de intereses geopolíticos externos.
La reacción oficial también contrasta con la actitud que el propio Gobierno mostró frente a la reivindicación de la causa Malvinas durante el Mundial. Mientras la Selección Argentina posó orgullosamente junto a una bandera en defensa de la soberanía nacional antes del encuentro frente a Inglaterra, desde el oficialismo surgieron voces que cuestionaron ese gesto y buscaron desalentar la presencia de símbolos vinculados a las islas en los estadios, en línea con las restricciones impulsadas por la FIFA. La contradicción resulta difícil de disimular: se intenta exhibir firmeza frente a un buque británico después de haber quedado expuesto por una actitud que muchos interpretaron como complaciente con las exigencias internacionales y distante del histórico reclamo argentino sobre Malvinas.
La paradoja de llamar «bananero» al país
El término utilizado por el vocero presidencial nació hace más de un siglo para describir economías dependientes, con Estados débiles y gobiernos condicionados por grandes intereses extranjeros.
Por eso la polémica excede una frase desafortunada.
Porque mientras desde la Casa Rosada se utiliza «país bananero» como un insulto dirigido hacia la Argentina, la orientación económica del Gobierno apuesta a profundizar la especialización en materias primas, flexibilizar los límites para la compra de tierras por capitales extranjeros, reducir la intervención estatal sobre sectores estratégicos y sostener un alineamiento internacional casi automático con Washington y Tel Aviv.
En definitiva, la mayor contradicción no parece estar en la utilización del término, sino en que muchas de las políticas impulsadas por la propia administración libertaria son presentadas por sus críticos como rasgos que históricamente definieron precisamente aquello que el vocero pretendió utilizar como descalificación: una auténtica «república bananera».
El Gobierno aceleró esta semana en el proceso licitatorio de una serie de tramos de la Red Federal de Concesiones por la que pretende dar en concesión por 20 años alrededor de 9.000 kilómetros de rutas nacionales.
Para dos corredores estratégicos -el tramo Porturario Sur y el Mediterráneo-, el consorcio integrado por la constructora Plantel y por Creditech -empresa del Grupo Corven- presentó una propuesta en la que ofreció un rango de tarifa 25% inferior a la de su competidor más cercano.
Ese panorama genera fuertes expectativas en Plantel y Creditech de cara a lo que viene. En el consorcio tienen la convicción de que se confirmará la adjudicación de las propuestas económicas presentadas para ambos corredores «por ser las más convenientes para el interés público».
«Recibimos este resultado con entusiasmo y con el compromiso de aportar nuestra experiencia y capacidades para el desarrollo de un proyecto estratégico para la infraestructura vial del país», señalaron desde el consorcio.
Y agregaron: «La complementariedad entre Plantel y Creditech nos permitió presentar una propuesta sólida y competitiva, que combina capacidad técnica, capital de trabajo, gestión operativa y respaldo financiero y patrimonial para brindar un servicio eficiente, seguro y sustentable para el interés público».
Los dos corredores sobre los que presentó ofertas este consorcio abarcan 1.309,07 kilómetros de rutas nacionales estratégicas, posicionándose como uno de los proyectos más relevantes de esta etapa del proceso licitatorio.
Plantel es una firma que tiene más de 15 años de experiencia en obras viales. El Grupo Corven, en tanto, es un grupo industrial nacional con más de 57 años de trayectoria, que actualmente posee más del 30% del mercado de motos en Argentina.
Los dos corredores sobre los que presentó ofertas este consorcio abarcan 1.309,07 kilómetros de rutas nacionales estratégicas, posicionándose como uno de los proyectos más relevantes de esta etapa del proceso licitatorio.
El Tramo Portuario Sur se extiende a lo largo de 636,75 kilómetros, sobre la Ruta Nacional N.º 9, entre Campana y San Nicolás, y la Ruta Nacional N.º 188, desde San Nicolás hasta Realicó (La Pampa).
Por su parte, el tramo Mediterráneo comprende 672,32 kilómetros de la Ruta Nacional N.º 7, desde Luján (provincia de Buenos Aires) hasta el límite entre Córdoba y San Luis, incluyendo la conexión con la Ruta Nacional N.º 8 y un tramo de la Ruta Provincial N.º 35.
ESCRIBE MARIANA HERRERO EVANS A través de los siglos la mujer fue adquiriendo derechos que no tenía, así empezó a ir a la Universidad, a votar, a casarse con quién eligiera, a llevar pantalones en público, a usar bikini, a tener propiedades, a tener la patria potestad de sus hijos, a no tener hijos, a…
✅ En ocasión de una nueva celebración de Carnaval, la Dirección de Turismo y distintos comercios de la Gastronomía Reginense y Turismo Rural, invitan a disfrutar de una nueva propuesta, denominada «Carnaval de Sabores» 🤖👺🎊 . 📆 Desde el 17 hasta el 23 de Febrero 🕗 De 20 a 22 horas 🕙 ✅ Productos locales…
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