La semana que viene se pondrán en marcha los trabajos para dotar de los servicios de agua potable, red eléctrica y alumbrado público al loteo Barazzutti. Así se lo confirmó el responsable de la empresa INGOO SRL Ernesto Pasaron al Intendente Marcelo Orazi en una reunión que mantuvieron en la mañana de este martes.
Las tareas se iniciarán con la instalación del transformador y la realización del tendido eléctrico para el alumbrado público. Luego continuará con la red eléctrica y agua potable.
“Se trata de una gran noticia para los vecinos de estos 107 lotes que desde hace años esperan contar con los servicios para poder iniciar la construcción de sus viviendas. Gracias a la decisión de la Gobernadora Arabela Carreras de implementar el programa ‘Suelo Urbano’ podremos cumplir con esta obra”, manifestó el Intendente Orazi tras el encuentro.
Recordemos que el 28 de julio se abrieron los sobres de la licitación y el pasado 22 de septiembre se firmó el acuerdo correspondiente entre la interventora del IPPV Inés Pérez Raventos y Pasaron, que fue refrendado por la Gobernadora Carreras en un acto en el cual Orazi participó vía Zoom.
Pasó un nuevo fin de semana que pudo ser disfrutado en la ciudad a partir de las propuestas de la Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina. El viernes se llevó a cabo ‘Coloreando mi ciudad’ edición Soy Turista en la que unos 20 niños y niñas de entre 8 y 12 años…
Javier Milei se vio con Donald Trump en Davos para sumarse a su Consejo de Paz, pero a los pocos minutos volvió a defender los acuerdos comerciales con China, el principal enemigo del estadounidense. Lo que parece una contradicción, es en realidad una necesidad: el presidente necesita que el gigante asiático le renueve el swap, como contó LPO.
En una entrevista con Bloomberg, Milei dijo que «China es un gran socio comercial» de la Argentina y que «implica un montón de oportunidades para expandir mercados».
El presidente respondió de esa forma a una pregunta sobre el pedido de Scott Bessent para que saque a China de Argentina. Milei dijo que el planteo del Secretario del Tesoro fue en clave geopolítica y «eso no está en conflicto». Y usó un argumento básico para defender los acuerdos al asegurar que Estados Unidos también comercializa con China.
«Mi plan es abrirme a la Unión Europea, abrirme a EFTA, abrirme a Estados Unidos y abrirme a China. Yo quiero una economía abierta. Mire el peso que tiene la economía china en el mundo y usted va a entender que tengo que tener comercio con China», agregó Milei, que también señaló que «no está probado» que China tenga una base espacial en Neuquén.
El problema de Milei es que, como contó LPO, a mitad de año se vence el swap por USD 18.000 millones que la Argentina tiene con China y que explican buena parte de las reservas del país. Si China decide no renovar ese acuerdo, la Argentina debería pagar entre USD 2.750 millones y USD 5.000 millones de un tramo que se activó. No hay dólares para pagarlo.
China ya tuvo un gesto con Milei y renovó el swap en 2024, pese a que el libertario venía atacando sistemáticamente a Beijing. Esa renovación tuvo una cláusula no escrita de que Milei deje de insultar a China, algo que cumplió. Pero no cumplió con otra condición que era su visita de Estado al gigante asiático.
El agravante para Milei es que el swap por USD 20.00O con Estados Unidos que se anunció en la campaña, nunca se concretó. Con esa cifra, el gobierno argentino podría acaso analizar una ruptura con China como exigió Bessent, pero sin esos fondos es imposible.
La urgencia de la renovación del swap también podría explicar el reciente «gesto» de un grupo de diputados libertarios que viajó a China casi en secreto para visitar el Partido Comunista y empresas emblemáticas como Huawei. El viaje fue pagado por los chinos.
El teléfono está sobre la mesa de la oficina que Gabriel Bornoroni tiene a 50 metros de Plaza España, en el corazón de Nueva Córdoba, el bastión del voto libertario en Córdoba. El teléfono no deja de vibrar: «Hay muchos pedidos de reuniones y estoy haciendo todo; me estoy juntando con todos los que me piden reuniones porque en la charla vos podés encontrar a la persona verdadera y también te da la posibilidad de poder planificar el futuro con esa persona», dice. Luego dará pistas de ese futuro que «planifica» y en el que no descarta un acuerdo con el schiarettismo, esa vieja guardia del peronismo que tan bien se lleva con el círculo rojo cordobés.
-¿Considerás que el bloque de LLA está consolidado? ¿O el viaje a China fue una muestra de que puede haber fugas?
-Es un bloque completamente consolidado, somos equipo, colaboramos mutuamente entre nosotros y tenemos un claro objetivo: estamos para llevar adelante la reforma que envía el Presidente Milei, y ahí hay una claridad y un alineamiento absoluto.
-¿Cuáles son las prioridades legislativas de este año al margen de la reforma laboral?
-La prioridad es la que envía el Presidente. Cuando el Presidente envía la ley, esa ley es prioridad porque el Presidente, que es nuestro líder, está marcando una Argentina distinta.
En un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo.
-¿Qué aprendiste del año pasado, cuando tuvieron tantas derrotas legislativas, de la construcción de consensos y mayorías?
-Aprendí que en un momento en que se necesitaba consolidar el rumbo, algunos bloques prácticamente terminaron siendo, no voy a utilizar la palabra golpista, pero institucionalmente incorrectos y no colaboraron con la Argentina. Pusieron la mayor cantidad de obstáculos para que las cosas salgan mal. Por suerte tenemos un Presidente que tiene mucho huevo, entonces salimos de esa coyuntura. Pero se portaron muy mal en el momento que la Argentina necesitaba que la política muestre unidad.
-¿Identificabas a estos sectores con el kirchnerismo o también hubo sectores de los gobernadores?
-Sí hubo del sector del medio, que se hace llamar del medio; y del kirchnerismo, siempre. Pero sin los del medio, el kirchnerismo no tiene la potencia que creen tener.
Ahora, ¿por qué el kirchnerismo tiene la potencia que tiene? Porque colaboran con ellos los del medio.
-¿Y que estrategia tenés ahora, ya con esta primera minoría, para ese sector del medio?
-Lo que siempre hicimos: mucho diálogo. Votaron al presidente Milei, el Presidente hace un plan y envía al Congreso las leyes para ese plan. Es el plan que votó el pueblo y deberían acompañarlo. Tengo la expectativa de que los diputados del medio acompañen, que sigan llevando adelante su idea, pero acompañen lo que los argentinos hemos votado. Los argentinos hemos pedido que se hagan reformas porque nos cansamos de vivir en la miseria cuando somos un país que históricamente fue potencia y por culpa de nuestros dirigentes políticos estamos en la miseria.
-En ese marco, la pregunta es si la reforma laboral que impulsa Milei es en sí misma una generadora de empleo; o bien el empleo privado está vinculado al desarrollo económico.
-Me remito a la historia nuestra, tenemos un 45% de desocupados, la actual ley no está funcionando. Hay un miedo de los empleadores que terminan poniendo en negro a sus empleados, haciendo un injerto que es lo que tiene que solucionar la ley.
La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema.
La ley le tiene que dar las posibilidades al empleador y al trabajador para que ese 45% de trabajadores que están en negro ingresen en blanco. La ley tiene que acompañar y por eso se llama modernización.
-En los últimos dos años en Córdoba hubo una pérdida de empleos de unos 11.000 puestos de trabajo de calidad, en blanco, y unas 3.500 unidades productivas de todo tipo cerraron. ¿Vos garantizás que la «modernización» es la herramienta para que se recuperen esos puestos de calidad?
-La modernización laboral va a dar la posibilidad de que muchas pymes que hoy no están contratando, vuelvan a contratar. Y eso creo que es lo más importante, darle las herramientas tanto al empleador como al empleado para que vuelvan a estar dentro del sistema y no se estén escondiendo del sistema. Eso va a generar los puestos de trabajo.
-¿Vos ya te sentís el candidato a gobernador de un polo no peronista en Córdoba?
-No. La Libertad Avanza va a presentar candidato a gobernador, sin lugar a dudas.
Pero eso es una decisión del presidente Milei y de Karina Milei. Nosotros estamos trabajando para poder darle, en el caso de Córdoba, las herramientas necesarias a los votantes para que elijan un gobernador que sea libertario.
-¿Cuál es el armado no peronista que Bornoroni, como jefe de la Libertad Avanza en Córdoba, proyecta, imagina, quisiera?
-De este lado van a estar todos los que quieran una Córdoba distinta a la de este gobierno. Acá tenemos un ciclo terminado y lo estamos viendo todos.
Schiaretti y Llaryora son completamente distintos. Es demasiado pronto para hablar de una alianza con Schiaretti, pero van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.
-Decís que todos los que estén alineados con la idea de la libertad van a estar en este frente opositor al «peronismo que está gobernando».¿Hay lugar en este frente de la Libertad Avanza para sectores peronistas que hoy no están gobernando pero que gobernaron, como el schiarettismo?
-Todos los que abracen la idea de la libertad, no importa del partido que vengan, van a tener un lugar acá. Están todos incluidos.
-¿Hacés una diferenciación política entre Schiaretti y Llaryora?
-Sí, son completamente distintos.
-¿Y vos harías una alianza con Schiaretti?
-Es demasiado prematuro estar hablando de alianzas de ese calibre. Yo sí te digo esto: van a tener lugar todos los que quieran abrazar la idea de libertad del Presidente.
-Hacia afuera se ve que hay un acuerdo de LLA con el Frente Cívico de Luis Juez y con sectores PRO de Patricia Bullrich ¿Hay posibilidad de un acuerdo con el resto del PRO?
-Los que utilizan un sello partidario para ser funcionales al llaryorismo, y lo digo bien, llaryorismo, con ese sector obviamente no vamos a trabajar.
-¿Cuál es el análisis sobre todo del radicalismo en Córdoba y la posibilidad de que converjan?
-Aspiramos a abrirle las puertas a todos los que quieran abrazar la idea de la libertad. Quiero dar claridad: el que se quiera sumar tiene las puertas abiertas. Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.
Con Luis Juez vengo trabajando y cada día nos llevamos mejor. Con Rodrigo (de Loredo) hace mucho que no hablo, pero con los radicales hablo con todos.
-Juez perdió tres elecciones de gobernador. De Loredo perdió dos elecciones de intendente consecutivas. En la estrategia electoral, ¿creés que esas dos candidaturas están agotadas?
-Ellos fueron candidatos en otros momentos. En cada elección hay un momento histórico. Ahora, sin lugar a dudas, el ciclo está terminado: va a haber un cambio de gobierno. Y lo va a representar La Libertad.
-En los últimos años la oposición de Córdoba tuvo como principal escollo que a nivel nacional el jefe de esa espacio, concretamente Mauricio Macri, terminó jugando siempre a favor del peronismo, concretamente para Schiaretti. ¿Esta vez va a ser distinto?
-Milei ama a Córdoba. Y los cordobeses lo aman a él.
-Pero son dos cosas distintas.
-Y si ama a Córdoba, seguramente va a querer un cambio de gobierno.
-¿No hay margen de una negociación como la que hubo entre Macri y Schiaretti?
-Va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios. Eso es lo que quiere. Y eso lo puede representar un nuevo gobierno.
Porque este gobierno tiene la posibilidad de hacerlo y no lo está haciendo. Ahí vamos a este nuevo gobierno.
-¿Cómo definís políticamente a Luis Juez?
-Un aliado.
-¿Cómo definís políticamente a Rodrigo de Loredo?
-No hablo con él desde hace mucho tiempo.
Milei va a querer que Córdoba tenga un gobierno como se merece. Como hace él, que baja impuestos, baja gastos, baja ñoquis, baja ministerios.
-¿En qué puntos ves que estamos ante un fin de ciclo del peronismo en Córdoba?
-En la carga impositiva, en la seguridad y en las formas.¿Y por qué digo las formas? (Y voy a llegar hasta acá). Vemos el refreshing que le han hecho al Gobierno provincial y quiénes son las cabezas que han puesto. Ahí estamos viendo hacia dónde está apuntando el Gobierno provincial.
-¿Cuál es tu análisis respecto de la gestión de Daniel Passerini?
-La ciudad está en la misma sintonía que la provincia. Está muy descuidada, Passerini no está cumpliendo con los objetivos por los cuales llegó a la Intendencia.
-¿Tu candidatura a gobernador está atada al éxito económico de Milei? ¿O va por una cuerda separada?
-Las candidaturas de la Libertad de Avanza van a estar atadas a lo que decida el presidente Milei y Karina Milei pase lo que pase. Si le va bien al Gobierno, que le va a ir fantástico, o si no le va tan bien, siempre va a ser una decisión del Presidente y de Karina.
La Secretaria de Desarrollo Social, Luisa Ibarra, entregó el monopatín eléctrico en el marco del sorteo realizado el 12 de enero entre los contribuyentes que abonaron las boletas por tasas retributivas de los meses de octubre, noviembre y diciembre, como así también a los que efectuaron el pago anual. El ganador fue Rubén Alberto Bertín,…
En la plaza de los próceres se llevará a cabo a partir de las 18hs del miércoles 6 de abril un evento repleto de actividades deportivas al aire libre por el dia mundial de la actividad física. El día 6 de abril, se celebra el Día Mundial de la Actividad Física y la Dirección de…
Después de los bombardeos en Caracas durante la noche, la mañana del sábado fue de extraña tranquilidad en otros estados de Venezuela. Colegas me mandaron desde Puerto Ordaz, a casi 700 kilómetros de la capital, fotografías de la gente saliendo a hacer las compras y a trabajar como si nada pasara. En el país hay, hace tiempo, una cotidianidad desenganchada y fatigada de la política.
En Venezuela, una parte de la vida diaria parece seguir, ajena a la foto de Nicolás Maduro fotografiado esposado y en jogging. Podría ser la imagen de un líder pandillero o de un narco. Da igual. Pero es un presidente convertido en criminal por la justicia estadounidense. Y por el propio Donald Trump. Mientras el presidente de Estados Unidos, que gobierna más allá de sus fronteras, anuncia que controlarán Venezuela hasta que ocurra una transición, un sector importante de la población venezolana sigue en la suya, aparentemente desimplicada de la política. El peso de la vida diaria lo insume todo.
Las diversas crisis económicas y la política gubernamental han lastrado el liderazgo de Maduro. Pocos llorarán por él. Tampoco habrá movilizaciones masivas pidiendo por María Corina Machado, sobre quien Trump, en la conferencia de prensa de hoy, dijo que no tiene “apoyo interno ni respeto del país”.
En Venezuela hay, hace tiempo, una cotidianidad desenganchada y fatigada de la política.
En el resto del mundo, apenas blandas declaraciones. Las condenas esperables de los gobiernos de México, Brasil y Colombia. En Argentina, celebran Milei, sus ministros y legisladores. También Mauricio Macri. Lula da Silva y Claudia Sheinbaum han criticado la incursión militar y sobre todo, el presidente de Brasil destaca lo más relevante: Trump cruzó la línea de lo aceptable y recuerda las históricas injerencias de EEUU en la región. La Union Europea se ve tensionada por las distintas posiciones con respecto a Trump. El bloque europeo solo reivindicó el respeto al derecho internacional. Festejan Giorgia Meloni y Emmanuel Macron. Una sorpresa: la líder francesa de extrema derecha, Marine Le Pen, rechazó la incursión de los Estados Unidos, alegando que “la soberanía de los Estados nunca es negociable”. El premier de Gran Bretaña, Keir Starmer, invocó el derecho internacional, pero advirtió que no derramará lágrimas por Maduro.
Lo cierto es que, mientras reina ese aparente letargo interior y exterior, el movimiento de Trump rompe los consensos instaurados en los últimos cuarenta años por las dinámicas del multilateralismo y las normativas que establecen la ONU, la OEA y, en última instancia, el derecho público internacional. Estados Unidos confirma un poder que legitima la ruptura de los principios de autodeterminación estatal y quiebra al Estado Nación como concepto.
Trump está decidido a reconfigurar la política exterior norteamericana saliéndose de cualquier libreto imaginado en las últimas décadas. Y para ello posee un contexto favorable con importantes líderes de derechas radicales que apoyan su gobierno. Y además se considera artífice de victorias electorales, como las de Javier Milei y la del presidente electo hondureño Nasry Asfura. La fortuna está con Trump y eso lo lee cualquier avesado astrólogo del poder.
Una sorpresa: la líder francesa de extrema derecha, Marine Le Pen, rechazó la incursión de los Estados Unidos, alegando que “la soberanía de los Estados nunca es negociable”.
La defensa militar y la inteligencia venezolana fallaron. La seguridad que exhibía Maduro en diversas entrevistas o presentaciones públicas se desmoronó en pocas horas. La incursión a Venezuela se fue rediseñando. Comenzó en el Mar Caribe, con el despliegue de una potente flota de la Armada estadounidense. La presión fue aumentando, pero a pocos pareció importarle. Las tropas estadounidenses estaban estacionadas frente a Venezuela desde agosto. Durante algo más de cuatro meses pasaron de atacar impunemente a embarcaciones sospechadas de llevar drogas a Estados Unidos —al menos 35 ataques y más de 115 muertos— a retener cargueros petroleros y sancionar y bloquear a algunos de esos buques.
Esto ya inauguró un potencial peligro para la estabilidad del régimen venezolano: no hay quien sobreviva políticamente en ese país si se toca la columna vertebral petrolera.
Mientras tanto, la narrativa de la guerra contra las drogas —que se construye desde los años cincuenta en Estados Unidos— se fue asociando a la necesidad de recuperar el petróleo y los activos que Venezuela le había quitado al país.
Trump está decidido a reconfigurar la política exterior norteamericana saliéndose de cualquier libreto imaginado en las últimas décadas. Y hoy tiene un contexto favorable con importantes líderes de derechas radicales que apoyan su gobierno.
Esta vez, Trump contaba con tres elementos a su favor para avanzar.
Primero, consenso entre la ciudadanía norteamericana para apresar a Maduro. La encuesta de Harris Poll y Harvard Caps —realizada entre el 2 y el 4 de diciembre de 2025— revelaba que más del 70 por ciento estaba de acuerdo con derrocar a Maduro y hacerlo enfrentar un juicio.
Segundo, la debilidad política, económica y militar de Maduro y su régimen.
Tercero, que no recibiría grandes condenas de otros grandes jugadores internacionales.
Entonces Trump avanzó, rompió todas las reglas y abrió un nuevo escenario. Se dio tiempo para bromear con que ha superado la Doctrina Monroe —América para los americanos— y ahora habrá que rebautizarla como Doctrina Donroe. Y justificó la decisión de pasar por encima del Congreso para garantizar el efecto sorpresa del ataque. Es una doctrina del vale todo.
Esto ya inauguró un potencial peligro para la estabilidad del régimen venezolano: no hay quien sobreviva políticamente en ese país si se toca la columna vertebral petrolera.
Mientras tanto, el progresismo latinoamericano —que siempre cargó como un peso la experiencia chavista y madurista— hoy solo se aferra a la normativa internacional de sostener con poco énfasis alguna discusión en las redes y los devaluados foros internacionales. La ONU, la OEA y ninguna otra organización o bloque pudieron conducir a los Estados Unidos a una salida diplomática. Trump, en nombre de la seguridad de los Estados Unidos, las desconoce. Reivindica la fuerza. Ha establecido el caos como parte de su gobernanza internacional. Esto rompe cualquier certidumbre política y recupera el carácter violento y sin mediación de la política. Ese poder impone reglas precarias y obliga a los países débiles a tomar posición. Roma no paga traidores y eso el presidente norteamericano lo ha hecho saber (parte de ese laboratorio se inició con los aranceles).
Es interesante: mientras Trump reclama la influencia sobre el hemisferio occidental e indica la posibilidad de un segundo ataque, el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, llama a los motorizados a defender el país. A su vez, mientras por el canal VTV circulan imágenes sobre ataques a los cuarteles y la vicepresidenta, Delcy Rodríguez, indica que van a defender Venezuela y que el único presidente es Maduro, una parte importante de la población en Venezuela se busca la vida como lo hace casi todos los días. Existe una profunda desconexión entre la política y las vidas ciudadanas.
Se abre un nuevo escenario en Venezuela. Trump advirtió que la transición será larga y que Machado no puede estar al frente de la tarea. La estructura gubernamental y militar chavista se mantiene y, por ahora, no fue arrasada. Por lo tanto, sus actores están disponibles para futuras negociaciones con los Estados Unidos. Hoy, de alguna manera, comienza una transición en Venezuela. No sabemos cómo termina. Lo que sí sabemos es que el gobierno de Maduro está herido y que cuenta con demasiadas debilidades locales y regionales para torcer grandes dosis de injerencia norteamericana. Maduro y su esposa, Cilia Flores, serán juzgados mientras se realiza la transición y todo entrará en una zona de realpolitik, por ahora, desconocida. Queda por observar qué pasará con el petróleo y el impacto de ésta incursión en el bloque de poder chavista. También: cómo influirá el aterrizaje del gobierno estadounidense en el resto de los países de la región. ¿Qué papel jugará Argentina? ¿Cómo reaccionará Colombia? ¿Lo aceptará Brasil sin chistar?
El progresismo latinoamericano —que siempre cargó como un peso la experiencia chavista y madurista— hoy solo se aferra a la normativa internacional de sostener con poco énfasis alguna discusión en las redes y los devaluados foros internacionales.
Habría que considerar algunas cosas más: Trump logró una gran legitimación de los emigrados venezolanos en la región, de una parte de la población norteamericana que prontamente deberá participar de las elecciones intermedias de 2026 y una significativa capacidad militar y liderazgo frente a China y Rusia en un hemisferio donde ambos países tienen intereses económicos y geopolíticos.
Veni, vidi, vici. Hoy Trump jugó y —por ahora— ganó.