| | |

SIN DEBATE NO HAY LICENCIA

El modelo extractivista se impone a la fuerza, Rio Negro no está exento de este tipo de políticas antidemocráticas. Las empresas demandan y los gobiernos cumplen. La sociedad defiende el medio ambiente.

Para construir el oleoducto y el puerto exportador en Punta Colorada, el Estado provincial se vio obligado a derogar la Ley 3.308 que prohibía las actividades petroleras en el golfo desde la década del ´90. Lo hizo sin debate previo, sin dejar ingresar a la legislatura a las asambleas y organizaciones ambientalistas, sin la debida consulta a las comunidades involucradas, y con la patota de la UOCRA custodiando el recinto como grupo de choque en aquella jornada legislativa de septiembre del 2022, todo esto, a las claras, dice algo.

Es necesario recalcar que la zona del Golfo San Matías presenta un delicado equilibrio en su biodiversidad, que a la vez allí se impulsan economías regionales como la pesca artesanal y el turismo. Actividades que generan 50.000 puestos laborales permanentes que se incrementan en temporada y que según las proyecciones se multiplicaran en los próximos años.

Sumado a esto se ponen en riesgo cuatro áreas naturales protegidas y un parque nacional en Río Negro: la Bahía de San Antonio, Punta Bermeja, Reserva Caleta de los Loros y Puerto Lobos, y el Parque Nacional Islote Lobos. Por el intercambio de flujos de agua también compromete la Península Valdés, en Chubut, reconocida como Patrimonio de la Humanidad. Sí, ahí donde de todas partes del mundo van a ver a las ballenas.

También la supervivencia de más de 150 especies de moluscos, crustáceos, peces, aves, tortugas y mamíferos marinos, como ballenas, lobos marinos, delfines, que habitan, migran, se reproducen y alimentan en el golfo San Matías. Es la principal zona de reproducción de la ballena franca austral en el Atlántico sudoccidental y del Pingüino de Magallanes, además de punto estratégico para más de 150 especies de aves migratorias. Por esto mismo, es la gran afluencia de turismo de todo el mundo.

“Queremos expresar enérgicamente que esta Audiencia carece de validez, que es nula y que vamos a iniciar las acciones administrativas y judiciales pertinentes. Violaron nuestros derechos, el más elemental: el derecho a la participación. Llenaron el gimnasio donde se realizó la audiencia fraudulenta en Sierra Grande para impedir la intervención de voces críticas. Además, al vernos llegar movilizados decidieron apelar a la violencia con grupos organizados por el intendente Enzo Tamburrini y dirigidos por su jefe de gobierno, José María Clemant, quién daba las órdenes para las agresiones”, comienza el comunicado compartido por las asambleas del Currú Leufú.

Afirman los asambleístas que Tamburrini, intendente de Sierra Grande, pidió llevar la Audiencia Pública a su localidad y desde entonces entendieron que el gobierno había resuelto imponer este proyecto a costa de degradar aún más los mecanismos democráticos.

Expresan en su comunicado “No logramos participar de la audiencia. De todos los oradores inscriptos de asambleas y organizaciones, sólo seis pudieron acreditarse. Al resto le negaron la entrada con razones arbitrarias. Desde temprano llenaron el gimnasio con gente que llevó el gobierno y la intendencia. Dijeron que iban a garantizar el ingreso de nuestros oradores pero no cumplieron. Las fuerzas policiales retrasaban el ingreso de integrantes de las asambleas controlando sus pertenencias, no dejaban entrar carteles ni banderas contra el proyecto. Mientras para las patotas y personas afines la entrada era libre y adentro abundaban los carteles y banderas de YPF.”

Agregan “Una de las oradoras de las asambleas que logró acreditarse reclamó a la funcionaria de Ambiente de la provincia, Dina Migani, sobre la prohibición del ingreso de muchos integrantes de las asambleas y denunció que afuera estábamos recibiendo golpes. La respuesta fue sacarla violentamente con la policía luego de amenazarla. Además, la funcionaria dijo no poder garantizar la seguridad que había comprometido para quienes estaban manifestándose contra la instalación del oleoducto.”

La secretaria de ambiente Migani, también empresaria petrolera ya que su empresa familiar (Quimpe srl) es proveedora de servicios e insumos para dichas actividades (infringiendo la ley de ética del funcionario público) presenció cómo negaban el ingreso a las personas ya acreditadas como oradoras. También presenció uno de los momentos en los que las patotas atacaron a asambleístas. “Fue testigo de todo y, sin embargo, decidió darle continuidad a la audiencia”, expresan en el comunicado.

Dina Migani, Secretaria de Ambiente de RN

Las asambleas habían invitado a participar a especialistas en cambio climático, energía, ecología, biólogos/as marinas, oceanógrafos que no pudieron participar, los dejaron bajo la lluvia, sin acceso a baños y cuando vieron que iban a permanecer hicieron que las patotas de la intendencia y la UOCRA los atacaran con golpes y empujones.

Previamente a la audiencia las asambleas realizaron una serie de gestiones para garantizar las condiciones de seguridad y participación ya que se avizoraba un clima de hostilidad y confrontación arengado por los mismos funcionarios. Al respecto, Organismos de Derechos Humanos se pusieron en contacto con la Secretaría de Derechos Humanos de Nación. También el Obispado de la Diócesis de Viedma y el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos habló con la gobernación y los jefes del operativo para advertir y evitar estas hostilidades. Todos asumieron el compromiso de garantizar nuestra integridad física y nadie cumplió. 

“Entendemos que están imponiendo el proyecto apelando a la violación de leyes, rompiendo con los estándares básicos de derechos humanos. Están imponiendo el proyecto con violencia y represión. YPF, la Secretaría de Ambiente de la empresaria Dina Migani y el intendente de Unión por la Patría Renzo Tamburrini arengan articuladamente discursos de odio contra el movimiento ambiental cuyos resultados están a la vista. Ante todo esto, las Asambleas de Río Negro, Chubut y organizaciones de Neuquén demandamos que esta Audiencia no es un acto administrativo válido. Lo que organizaron no fue una Audiencia Pública bajo normas vigentes, fue un acto sectorial violento, viciado y carente de voces críticas” afirman.  

El comunicado sentencia sobre el final, “Esta instancia nos da más claridad porque vuelve a poner de manifiesto que están impidiendo la expresión de quienes están en oposición. Si ellos están convencidos de su apoyo al proyecto, ¿por qué no nos dejan participar?, ¿a qué le tienen miedo? Tal vez lo que pretenden evitar es que aportemos análisis reales con los que peligre la legitimidad que están consiguiendo con mecanismos antidemocráticos, represivos, que incurren en la violación de derechos humanos, acuerdos y tratados internacionales”.

YPF promete crear 2500 puestos de trabajo con el proyecto pero no aclara que no serán permanentes. 2400 empleos serán momentáneos durante la ejecución de la obra y solo cien permanentes en la parte operativa de la terminal, esencialmente técnicos y de monitoreo a distancia. Referentes del sector empresarial y técnico reconocen que el horizonte exportador es de 10 años.

Multiplicar la extracción de crudo en Vaca Muerta a través del fracking, por un lado acorta el tiempo de producción, es decir menos años de trabajo; duplica el uso y la contaminación del agua y del aire, movimientos sísmicos en zonas aledañas e incremento de minería de arenas silíceas que ya se instalan en nuestra provincia. Todas estas acciones tienen graves consecuencias para la salud de la población, como ya está probado en juicios contra empresas petroleras. Como así también genera mayor desigualdad en los ingresos, como ya lo estamos sufriendo en ciudades donde el costo de vida se vuelve inaccesible para el 60% de los trabajadorxs.

En definitiva, un proyecto que no multiplica los puestos laborales permanentes, que tiene una duración acotada en el tiempo, pone en peligro la biodiversidad y la continuidad de economías regionales debe ser discutida en todas sus aristas por todos los actores involucrados. Para que se pueda poner en la balanza lo que se gana y se pierde, tanto en el presente como para los que vienen, porque justamente la defensa del medioambiente se encuentra directamente relacionada con la defensa de los derechos de las futuras generaciones.

Foto portada: CarolinaBlumenkranc

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Continúan abiertas las preinscripciones para la Escuela de Arte Popular

    La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina recuerda que hasta el 5 de marzo se encuentran abiertas las preinscripciones para las propuestas del ciclo 2021 de la Escuela de Arte Popular del IUPA. Los interesados en estudiar guitarra folclórica o danzas folclóricas de la mano de docentes de IUPA, pero en su…

    Difunde esta nota
  • Orazi y Buteler recorrieron el predio de la Liga Municipal de Veteranos

    El Intendente Marcelo Orazi junto al Ministro de Gobierno y Comunidad Rodrigo Buteler recorrieron el predio de la cancha donde se disputan los partidos pertenecientes a la Liga Municipal de Veteranos. En la oportunidad, el Ministro ratificó el acompañamiento del gobierno provincial para ejecutar la obra de luminarias que permitirá destinar más horas para los…

    Difunde esta nota
  • Gran cierre de la Fiesta del Inmigrante

    La XVI Fiesta del Inmigrante, segunda de carácter provincial, tuvo su cierre en la noche del domingo con la danza y música de las distintas colectividades y la presentación de Mauro Guiretti. El polideportivo Cumelen se vistió de los colores representativos de los países que fueron parte de la celebración: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba,…

    Difunde esta nota
  • | |

    Nuestro planeta, nuestra salud #DÍAMUNDIALDELASALUD

    Cada año para conmemorar el aniversario de la creación de la Organización Mundial de la Salud, el DÍA MUNDIAL DE LA SALUD, se aborda un lema que marca la agenda de trabajo y concientización, para los gobiernos, empresas y la sociedad. En esta oportunidad, el lema pone en análisis un tema que deberíamos ya entender…

    Difunde esta nota
  • |

    Los “círculos de piedra” del desierto africano que revelan una civilización anterior a los egipcios

     

    Tienen más de 6.000 años.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Complejos de enterramientos en recinto, algunos recientemente saqueados, en el desierto oriental de Sudán.

    Durante décadas, el desierto del Atbai —la inmensa región árida ubicada entre el Nilo nubio y el Mar Rojo— fue considerado apenas un corredor marginal entre los grandes mundos del Egipto antiguo y Nubia. Pero una investigación arqueológica publicada recientemente acaba de sacudir esa mirada: miles de estructuras funerarias monumentales descubiertas mediante imágenes satelitales revelan la existencia de una cultura pastoril sofisticada, organizada y profundamente marcada por el culto al ganado.

    El estudio, publicado en la revista científica African Archaeological Review, identificó una enorme red de enterramientos circulares de piedra distribuidos desde el sur de Egipto hasta las fronteras actuales de Eritrea. Los investigadores bautizaron estas construcciones como “Atbai Enclosure Burials” (AEB), es decir, “sepulturas de recinto del Atbai”.

    Una cultura desaparecida bajo la arena

    Las estructuras tienen una característica repetida: enormes círculos de piedra con tumbas humanas y animales en su interior. Muchas de ellas poseen restos de vacas, ovejas y cabras enterradas junto a personas, una señal contundente de la centralidad económica y espiritual que tenía el ganado para aquellas sociedades del Holoceno medio.

    Los arqueólogos sostienen que esta tradición funeraria habría existido entre el 4500 y el 2500 antes de Cristo, en pleno proceso de desertificación del Sahara y del noreste africano. En otras palabras: mientras el llamado “Sahara Verde” comenzaba a secarse lentamente, estas comunidades intentaban sobrevivir adaptándose a un entorno cada vez más hostil.

    La investigación plantea que el surgimiento y posterior desaparición de estos monumentos estuvo íntimamente ligado al final del denominado Período Húmedo Africano, una etapa climática en la que amplias zonas hoy desérticas estaban cubiertas de vegetación, lagunas y pasturas aptas para la cría de ganado.

    A medida que las lluvias retrocedieron hacia el sur y el territorio comenzó a secarse, las comunidades pastoriles debieron modificar sus formas de vida. Primero cambiaron la composición de sus rebaños y luego migraron hacia regiones más fértiles. Finalmente, muchas de esas sociedades desaparecieron o se transformaron radicalmente.

    El hallazgo que cambia la historia del noreste africano

    Uno de los aspectos más impactantes del trabajo es la magnitud del descubrimiento. Gracias al uso de sensores remotos y plataformas como Google Earth, el proyecto arqueológico logró registrar más de 90 mil estructuras vinculadas al patrimonio histórico del desierto sudanés, entre ellas campamentos nómades, minas antiguas y cementerios monumentales.

    Los investigadores remarcan que la arqueología del Atbai estaba prácticamente “en pañales” debido a las enormes dificultades de acceso y al histórico abandono académico de la región. Mientras Egipto y Nubia concentraban la atención internacional, enormes sectores del desierto oriental africano permanecían sin estudiar.

    Ahora, esas tumbas de piedra revelan que allí existió una tradición cultural propia, distinta de las civilizaciones nilóticas clásicas. Las evidencias indican incluso que estos pueblos pudieron haber desarrollado vínculos comerciales y culturales con comunidades del valle del Nilo, aunque conservando rasgos funerarios muy particulares.

    Uno de los complejos mejor estudiados, ubicado en Wadi Khashab, contiene más de 25 enterramientos humanos y animales distribuidos alrededor de una tumba principal. Allí aparecieron restos de ganado vacuno enterrado ceremoniosamente, una práctica que los investigadores asocian con el fenómeno conocido como “comportamiento centrado en el ganado”, presente en distintas culturas pastoriles del Sahara y África oriental.

    Satélites, saqueos y guerra

    El trabajo también expone una realidad brutal: muchos de estos sitios están siendo destruidos por la minería ilegal y los saqueos arqueológicos. En Sudán, además, la guerra civil volvió prácticamente imposible realizar excavaciones de campo, obligando a los científicos a depender casi exclusivamente de imágenes satelitales.

    Paradójicamente, la tecnología espacial terminó permitiendo reconstruir parte de la historia de pueblos olvidados que vivieron hace más de seis mil años entre dunas, montañas secas y rutas pastoriles hoy invisibles.

    Lo que emerge de las arenas del Atbai no es apenas un conjunto de tumbas antiguas. Es la prueba de que, mucho antes de los grandes imperios faraónicos, existieron sociedades complejas capaces de construir monumentos, desarrollar rituales funerarios elaborados y adaptarse durante siglos a uno de los ambientes más extremos del planeta.

     

    Difunde esta nota