El Intendente Marcelo Orazi participó esta mañana vía zoom del acto encabezado por la gobernadora Arabela Carreras en el que se firmó el contrato de obra con la empresa ING CO SRL que ejecutará los trabajos para dotar de los servicios de agua potable, red eléctrica y alumbrado público al loteo Barazzutti.
La obra beneficiará a 107 familias que, de esta manera, podrán empezar a construir sus viviendas, demanda una inversión del Estado provincial de $ 22.141.002,15 y está enmarcada en el programa ‘Suelo Urbano’.
El acuerdo fue suscripto por la interventora del IPPV Inés Pérez Raventos y el representante de la empresa Ernesto Pasaron.
En la oportunidad Orazi destacó “la decisión política de la gobernadora de impulsar y llevar adelante el programa ‘Suelo Urbano’ en la provincia y, a partir de las gestiones que hicimos desde el Municipo, Regina ha sido una de las primeras ciudades en oficializar su implementación”.
“En nuestro caso estamos regularizando la situación de estos lotes para que sus beneficiarios puedan comenzar a construir sus viviendas, después de muchos años de espera. Esta gestión se ha propuesto una planificación ordenada de la ciudad, no queremos más improvisación cuando nos referimos a una demanda tan seria y sensible como lo es la vivienda”, manifestó Orazi.
Por su parte, Carreras indicó que “Villa Regina ha sido uno de los Municipios muy proactivos en materia de diálogo y de trabajo en conjunto con el IPPV y logramos avanzar en la provisión de servicios para estos lotes”.
Este viernes será la apertura del Campeonato Mundial FIM de Motocross 2023 con el MXGP Patagonia Argentina, esta mega competencia internacional comenzará con un pre-evento sin precedentes que será con entrada libre y gratuita. La competencia se disputará el 11 y 12 de marzo en Villa La Angostura. La cita será el viernes 10 de…
Hoy por la mañana, el juez Álvaro Meynet dictó sentencia, informó que el ginecólogo Leandro Javier Rodriguez Lastra fue declarado culpable penalmente del delito de incumplimiento de sus deberes de funcionario público y posteriormente expresó en función del artículo 86 del código penal cuando un aborto se considera no punible. También resaltó que Rodríguez Lastra…
La firma estadounidense Excelerate Energy opera desde hace años el buque regasificador en Bahía Blanca. Ese barco transforma el gas natural licuado importado en gas apto para inyectar en la red troncal. Hasta ahora su negocio fue ese: cobrar por el servicio de regasificación. La novedad es que el gobierno oficializó su inscripción también como comercializadora e importadora de GNL.
El movimiento coincide con la reorganización del esquema de compras externas que impulsa el Gobierno. Desde fines de enero, el Gobierno puso en marcha una profunda reorganización del esquema de compras externas de gas natural licuado (GNL) que hasta ahora estaba centrado en empresas bajo el control del Estado como ENARSA y Cammesa, que actuaban como comprador y intermediario directo para cubrir los picos de consumo invernal.
Ese modelo implicaba que el Estado contrataba buques en el mercado internacional a precios globales (por ejemplo, entre USD 12 y USD 17 por millón de BTU), y luego vendía ese gas a las distribuidoras a valores tres veces menores, en línea con el Plan Gas, subsidió la diferencia con recursos fiscales.
El nuevo diseño, formalizado en la Resolución 33/2026, apunta a seleccionar mediante licitación pública a un único operador privado que concentre la compra de GNL en el exterior, coordine la logística marítima y comercialice el gas regasificado en el mercado local, utilizando la terminal de Escobar como nodo clave.
Esa decisión implica retirar al Estado de su rol de intermediario y plantea un interrogante central: cómo se trasladarán los costos internacionales al mercado interno y hasta qué punto el viejo esquema de subsidios será reemplazado o reajustado para que el costo del gas no termine recayendo sobre la demanda residencial e industrial sin amortiguación estatal.
Si Excelerate logra convertirse en el único importador, tendría dos fuentes de renta. Por un lado, el margen comercial sobre el GNL que compra en el exterior. Por otro, el canon por regasificar ese mismo gas. Esa doble condición le permitiría ofrecer precios más agresivos en la licitación de compras de gas para el invierno.
La Unidad Transitoria de Empresas (UTE) que integran YPF y ENARSA concentra la coordinación operativa y los servicios portuarios, incluido el tramo de unos 50 kilómetros de gasoducto que conecta el puerto con la red nacional. Allí está el nudo del negocio.
Si Excelerate logra convertirse en el único importador, tendría dos fuentes de renta. Por un lado, el margen comercial sobre el GNL que compra en el exterior. Por otro, el canon por regasificar ese mismo gas. Es una integración vertical completa. Compra, trae, transforma y entrega. Todo en una misma estructura.
En el sector privado admiten que esa doble condición le permitiría ofrecer precios más agresivos en la licitación frente a la UTE. Puede resignar margen en la comercialización y compensarlo con la tarifa de regasificación. O viceversa. La competencia pura se vuelve más difusa cuando un mismo jugador maneja dos eslabones críticos de la cadena.
El encargado del área de Energía, daniel González.
En 2025 Argentina importó alrededor de 22 cargamentos de gas natural licuado (GNL) para atender la demanda, según licitaciones adjudicadas por la empresa estatal ENARSA para abastecer los picos invernales por un monto total cercano a USD 600 millones.
Este patrón de importaciones en 2025 muestra que, pese a Vaca Muerta, el país sigue dependiendo fuertemente del GNL importado en los meses más fríos para sostener el suministro energético. El que controle esa canilla, controla un flujo de divisas clave.
El GNL sigue siendo el seguro de última instancia. Un ex funcionario del área energética lo resumió así: «No es lo mismo contratar un servicio que depender de un proveedor integral. Cuando el mismo actor fija el precio del gas y además cobra por regasificarlo, la capacidad de negociación del Estado se achica».
El ex funcionario aclaró que «la cuestión no es ideológica», aunque inevitablemente tiene implicancias políticas. «El capitalismo necesita reglas claras y organismos que eviten abusos de posición dominante. Cuando un actor concentra importación, logística y transformación, el mercado deja de ser un mercado y se parece más a un embudo», apuntó.
No es lo mismo contratar un servicio que depender de un proveedor integral. Cuando el mismo actor fija el precio del gas y además cobra por regasificarlo, la capacidad de negociación del Estado se achica.
Excelerate, por su parte, argumenta que su experiencia técnica y su presencia global le permiten optimizar costos. Opera en distintos continentes y negocia volúmenes significativos de GNL en el mercado internacional. En un contexto de volatilidad de precios, esa escala puede ser una ventaja. Pero la pregunta es otra. ¿Puede el Estado garantizar que esa ventaja no se traduzca en dependencia estructural? Porque el gas no es un producto más. Es insumo industrial, calefacción domiciliaria y generación eléctrica. Es economía real.
El antecedente reciente de crisis energéticas mostró que cuando falta gas, el costo lo paga la producción. Paradas de plantas, cortes a industrias, mayores subsidios. La energía es como el sistema circulatorio de la economía: si se obstruye, el cuerpo entero se resiente.
En un país que todavía destina millones de dólares a equilibrar su balanza energética, cada decisión pesa. El avance de Excelerate abre una discusión que excede una licitación. Se discute quién maneja el flujo del gas en los meses críticos. Y, en el fondo, quién fija las condiciones de un mercado estratégico.
La Tapa relanza el hashtag #YOMESUMO para que en estas fiestas la pirotecnia se la metan en el c… cajón! y te invitamos a utilizarlo en todas las publicaciones que hagas en referencia a “Regina ciudad libre de pirotecnia” para lograr definitivamente una maduración social a través del compromiso y la empatía, respetando a todo…
El Grupo México del magnate Germán Larrea aparece como el caballo del comisario de la administración libertaria para quedarse con el Belgrano Cargas, el tren de cargas más importante de la Argentina. A tal punto que en el sector ferroviario comentan que ejecutivos de ese holding frecuentan diariamente las oficinas del Belgrano Cargas en Palermo.
El dato circuló con fuerza entre empresarios y técnicos del sector. Un vocero de la empresa lo negó a LPO. Es que si se confirmara, empañaría todo el proceso licitatorio que el gobierno pretende adjudicar en las próximas semanas.
Sin embargo, el nivel de discusión que tiene este grupo con el gobierno se asemeja bastante a las condiciones que pone una empresa que está a punto de asumir la conducción del ferrocarril, más que a un competidor en ua licitación abierta. La gente del Grupo México le marcó al Gobierno de Milei tres límites para hacerse cargo del Belgrano Cargas: no acepta que le adosen una línea de pasajeros, rechaza el sistema de Open Access y descarta un modelo de licitación atomizado donde por un lado se liciten las vías, por otro los talleres y en un tercer rubro el material rodante.
Sucede que mientras que el tren de cargas es el que genera rédito económico, el de pasajeros tiene que ser subsidiado por el Estado. Es por eso que en los ’90, cuando Carlos Menem privatizó los ferrocarriles lo hizo con el criterio que suele utilizarse a nivel mundial: obligar a que los concesionarios de carga también se hagan cargo de un ramal de pasajeros. Sin embargo, el Grupo México aclaró al gobierno de Milei que no acepta ese modelo.
«Los mexicanos están dejando bien clarito al gobierno de Milei bajo qué condiciones juegan», confirmó a LPO un empresario ferroviario. A fines de noviembre visitó Buenos Aires del CEO de la filial ferroviaria del grupo, que maneja un doble discurso: en México dicen que la posibilidad de invertir en la Argentina no está entre sus prioridades y en la Argentina afirman que están muy interesados en quedarse con el Belgrano Cargas.
Los mexicanos están dejando bien clarito al gobierno de Milei bajo qué condiciones juegan.
El dueño del Grupo México es el magnate Germán Larrea Mota-Velasco, que no está en un buen momento con el gobierno de Claudia Sheinbaum, que le tiene pisada la habilitación de una mega mina de cobre en baja California. El cobre es el core bussines de este grupo, que tiene minas en México, España y Perú. En otra señal de su momento complejo en México, el año pasado intentó crecer en el sistema financiero, pero perdió la pulseada para quedarse con la operación del Citibanamex.
Aunque el Belgrano Cargas aparece como el principal interés del grupo de Larrera, en el sector afirman que la apuesta va más allá y el objetivo es avanzar sobre el control del sistema ferroviario de cargas en su conjunto, incluyendo también la línea San Martín, clave para la salida de la producción agrícola, minera e industrial de la región del Cuyo a los puertos.
El presidente Javier Milei.
El grupo se quedó en los 90 con el tren de cargas que conecta a México con Texas y desarrollo know how en el tipo de cargas que trabajaría en la Argentina.
Sin embargo, la licitación plantea algunos desafíos. Al grupo mexicano no le convence el sistema Open Access que es uno de los puntos requeridos por el sector agroexportador. Ese sistema habilita a distintos operadores a circular por la misma infraestructura pagando un canon, algo que el Gobierno evalúa como forma de fomentar competencia.
El ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, es uno de los más fervientes defensores de la modalidad Open Access.
Para los mexicanos ese esquema diluye los incentivos a invertir, porque quien pone el capital no controla ni la vía ni la carga. La idea del Open Acces cobró fuerza durante el gobierno de Macri cuando Guillermo Dietrich se embanderó detrás de los intereses de los agroexportadores que reclamaban esta modalidad. Sin embargo, en el Grupo México recuerdan el antecedente del Reino Unido, donde la fragmentación del sistema terminó en mayores costos, menor eficiencia y una red ferroviaria degradada.
Aunque el Belgrano Cargas aparece como el principal interés del grupo de Larrera, en el sector afirman que la apuesta va más allá y el objetivo es avanzar sobre el control del sistema ferroviario de cargas en su conjunto, incluyendo también la línea San Martín, clave para la salida de la producción agrícola y minera a los puertos.
Con los mismos argumentos explican el rechazo al esquema de desintegración de la licitación, frente a la idea de la Casa Rosada de separar la concesión de las vías, los talleres y la operación, además de vender el material rodante existente para financiar obras. El planteo mexicano es exactamente el opuesto: sin control integral del sistema, el negocio no cierra. Más carga, trenes más largos y previsibilidad operativa son las únicas variables que permiten ganar competitividad frente al camión y justificar inversiones de largo plazo.
En el mercado estiman que poner en valor el sistema ferroviario argentino requiere inversiones cercanas a los 3.000 millones de dólares. El grupo mexicano asegura tener la espalda para afrontar ese desembolso, pero pone una condición central: que el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) sea aplicable a las privatizaciones ferroviarias.
Pero la avanzada mexicana deberá enfrentar intereseslocales. Un consorcio de grandes agroexportadoras -ACA, Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill y Dreyfuss- impulsa una propuesta alternativa para quedarse con el Belgrano Cargas. En paralelo, la minera Rio Tinto sigue de cerca la definición del esquema logístico, clave para sus proyectos de litio y cobre.
Felipe Núñez, director del BICE y asesor de Ministerio de Economía, dedicó la mañana del miércoles a compartir tuits rechazando que el cierre de Fate se deba a la apertura de importaciones, como sostuvo la propia empresa.
«Este sistema laboral destruye a las empresas y por ende también a los trabajadores pero después hay que fumarse a los impresentables del centro que te cuestionan la reforma laboral», escribió Núñez, que compartió un posteo que culpa al sindicato de izquierda por haber «fundido» a Fate.
En el medio Núñez también maltrató a los aliados del gobierno, a los que llamó «impresentables del centro», que pidieron algunos cambios en la reforma laboral y a los que todavía necesita para aprobar la ley.
Este discurso que el gobierno intenta instalar sobre la reforma laboral es un arma de doble filo porque la mayoría de los economistas serios coinciden en que este proyecto no genera empleo por sí solo.
Es que ante la caída del consumo y de la actividad, los empresarios no necesitan tomar nuevos empleados por lo que la herramienta de la reforma laboral no les sirve. Para lo único que podría servirles es para abaratar las indemnizaciones.
Por el contrario, algunos economistas sostienen que la reforma sería más útil en un contexto de crecimiento de los puestos laborales. Es decir que el gobierno está agitando una expectativa sobre el proyecto que después se les podría volver en contra si la actividad sigue sin repuntar.
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