PROYECTOS PRESENTADOS EN EL CONCEJO DELIBERANTE
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PROYECTOS PRESENTADOS EN EL CONCEJO DELIBERANTE

PROYECTOS PRESENTADOS EN EL CONCEJO DELIBERANTE

Este es un resumen de los proyectos tratados en la sesión del jueves 06 de mayo, que fueron remitidos para ser analizados a las diferentes comisiones.

Uno de ellos es el Proyecto de ordenanza (exp. 311) mediante el cual se propone crear en el ámbito del concejo deliberante de Villa Regina el CONSEJO LOCAL DE PERSONAS MAYORES. Presentado por el Bloque Frente de Todos.

El mismo expresa sobre su creación en el ámbito del Concejo Deliberante de Villa Regina y define su integración por una persona representante de las diferentes organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, vinculadas al enfoque y que día a día tratan con adultos mayores.

El proyecto estipula en relación a sus funciones y objetivos para el Consejo Local de las Personas Mayores; “a) dictar su propio reglamento; b) asesorar y aconsejar al poder ejecutivo municipal mediante la presentación de proyectos o la elevación de informes en la implementación de la política necesaria para mejorar la calidad de vida de las personas mayores; c) participar en los programas que se desarrollen relativos a las personas mayores realizando un monitoreo y evaluación de los mismos; d) propender las relaciones intergeneracionales potenciando y reivindicando la experiencia vivida como fuente de conocimiento y saberes; e) crear y actualizar base de datos relativos a la temática tales como: registro de hogares para personas mayores habilitados registro de problemáticas sociales y habitacionales de la población mayor, registro de instituciones que promuevan los derechos de las personas mayores y otros registros necesarios para contar con la información necesaria para la toma decisiones en la materia; f) firmar convenio o adherir a programas que trabajan en la problemática de personas mayores con organismos privados o públicos del Estado Nacional, Provincial o Municipal; g) difundir los derechos de la personas mayores como forma de propiciar su cumplimiento por parte de toda la comunidad y h) mejorar la calidad de vida de las personas mayores organizando actividades recreativas, culturales y sociales en las cuales sean participes fundamentales”.

Este proyecto, fue remitido para su tratamiento específico a la Comisión de Asuntos Sociales.

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Otro Proyecto de Ordenanza (exp. 316) que propone incorporar el principio de PERSPECTIVA DE GÉNERO como norma y lineamiento de formulación, seguimiento, ejecución y evaluación del presupuesto de gastos y recursos de la Administración Pública Municipal. Presentado por el Bloque Frente de Todos.

Y estipula que a los efectos de esta ordenanza “se entiende por presupuesto con perspectiva de género a la estrategia de visibilización y análisis de las acciones presupuestarias destinadas a mujeres y a promover la igualdad entre los géneros y el respeto a la diversidad sexual”.

Además, “la incorporación de la perspectiva de género en el presupuesto se hará efectiva a través de los siguientes instrumentos: a) la etiquetación a nivel de programa, proyecto y actividad en la medida, que incluya acciones dirigidas a las mujeres y a promover la igualdad entre los géneros y el respeto a la diversidad sexual; b) la incorporación de lenguaje inclusivo en la descripción de los programas y sus objetos; c) la inclusión de promoción de la igualdad de Género como uno de los ejes en el Plan General de Acción de Gobierno”.

Este proyecto de ordenanza fue remitido para su tratamiento a la Comisión de Asuntos Sociales.

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Otro Proyecto de Ordenanza (exp. 326) ingresado propone la adhesión a la Ley Nacional número 25.643 de TURISMO ACCESIBLE y a la Ley Provincial número 4.455 Proyecto presentado por el Bloque Somos Villa Regina.

En el contexto local, el presente proyecto prevé la autorización al “Poder Ejecutivo Municipal a celebrar convenios de colaboración con organismos, instituciones, ONG y cualquier otra entidad internacional, nacional y provincial, con fines de crear opciones en materia de Turismo Accesible para la ciudad de Villa Regina”.

“En concordancia con lo establecido en la ley D n° 2055, impone para los servicios que brinden en Río Negro los operadores y prestadores turísticos, en lo referente a la atención que se debe ofrecer y garantizar, con trato personalizado, a quienes padecen alguna discapacidad física, psíquica o sensorial, con problemas o dificultades de acceso a las infraestructuras y servicios asociados a la actividad turística”.

La Ley Nacional establece como “turismo accesible es el complejo de actividades originadas durante el tiempo libre, orientado al turismo y la recreación, que posibilitan la plena integración «desde la óptica funcional y psicológica» de las personas con movilidad y o comunicación reducidas, obteniendo durante las mismas la satisfacción individual y social del visitante y una mejor calidad de vida”.

Este proyecto pasó para su tratamiento en específico a la Comisión de Asuntos Jurídicos.

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Otro ingreso fue el Proyecto (exp. 323) que propone declarar de Interés Municipal al MURAL DE LA DIVERSIDAD “DIVERSES”, Sito en la calle 9 de Julio zona edificio de la Cooperativa “La Hormiga Circular”, que se inaugurará el día 17 de mayo del 2021. El presente es un proyecto conjunto de las Concejales Claudia Maidana (JSRN) y María Eugenia Paillapi (SVR).

El mencionado proyecto establece “que el Mural de la Diversidad se llamará «diverses» en referencia a un movimiento de ideas jóvenes de prosperidad y de avances en el logro de derechos, pero también, como un mensaje de reconocimiento de la lucha que han venido haciendo muchas personas de nuestra comunidad”.

La fecha de inauguración del mismo “es el diecisiete de mayo (17 de mayo) del corriente año, debido a que es el Día Internacional de la Lucha Contra la Discriminación por Orientación Sexual e Identidad de Género teniendo en cuenta la relevancia de la fecha la consideramos apropiada para hacer la presentación de tal proyecto”.

Y agrega “que este Mural manifiesta no sólo la presencia de la diversidad de géneros y orientaciones sexuales en nuestra comunidad, sino todo nuestro trabajo de lucha hecho y por hacer, así como también la incansable pelea que han dado quienes antecedieron la lucha Lesbianas, Gays, bisexuales, transgénero, travestis, transexuales, queers, intersexuales, asexuales y toda persona que nos identifique con las anteriores (LGTBQIA+)”.

Proyecto de declaración remitido a la Comisión de Asuntos Sociales para su tratamiento en particular.

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    Belgrano y el gesto de 1813 que anticipó la educación pública argentina

     

    En 1813 Manuel Belgrano destinó los 40.000 pesos de su premio militar a dotar cuatro escuelas públicas. La historia de ese legado y su vigencia dos siglos después.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Cada 11 de septiembre, cuando la Argentina recuerda a los maestros y vuelve sobre la figura de Domingo Faustino Sarmiento, existe una tentación comprensible pero históricamente incompleta: pensar que la educación pública argentina comenzó con el gran proyecto escolar de la segunda mitad del siglo XIX. Sarmiento tuvo, sin dudas, un papel decisivo en la expansión de la enseñanza primaria, la formación profesional de los docentes y la construcción de instituciones educativas. Pero mucho antes de aquella etapa, cuando las Provincias Unidas todavía estaban atravesadas por la guerra de la Independencia y ni siquiera existía el Estado nacional argentino tal como lo conocemos, Manuel Belgrano ya había pensado la educación como una responsabilidad pública y como una herramienta indispensable para construir la nueva sociedad. En 1813, después de recibir una importante recompensa por sus victorias militares, tomó una decisión que todavía sorprende por su dimensión: resolvió destinar los 40.000 pesos del premio a la dotación de cuatro escuelas públicas de primeras letras.

    No se trata de una tradición transmitida únicamente por los manuales escolares. El Archivo General de la Nación conserva el documento mediante el cual el Gobierno aprobó el destino de esos fondos, y la documentación oficial identifica expresamente las cuatro ciudades: Tarija, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero. El 27 de abril de 1813 quedó formalizada la decisión. Belgrano había recibido aquel premio por sus servicios a la causa revolucionaria y decidió que el dinero no se incorporara a su patrimonio personal, sino que se transformara en un fondo destinado a la educación.

    La diferencia no es menor. El documento original del reglamento redactado por Belgrano el 25 de mayo de 1813 comienza señalando que había resuelto dotar las cuatro escuelas con los cuarenta mil pesos que le había concedido la Asamblea. El artículo primero establece que el capital debía distribuirse en 10.000 pesos para cada escuela, de manera que sus réditos permitieran sostenerlas. El reglamento incluso fija el destino de esos recursos: una parte debía utilizarse para el sueldo del maestro y otra para los gastos necesarios de funcionamiento. No estamos, entonces, frente a una declaración abstracta sobre la importancia de educar: Belgrano estaba diseñando un mecanismo concreto para financiar escuelas públicas.

    Un reglamento para formar ciudadanos

    El valor histórico del documento aumenta cuando se lo lee completo. Belgrano no se limitó a entregar dinero y dejar que otros decidieran qué hacer con él. Escribió personalmente el reglamento que debía organizar las cuatro escuelas, estableciendo criterios para la elección de los maestros, sus obligaciones, la enseñanza, la disciplina y hasta determinados gastos cotidianos.

    Uno de los aspectos más significativos aparece en el artículo 18. Allí Belgrano sostiene que el maestro debía procurar con su conducta inspirar en sus alumnos “amor al orden”, respeto, moderación y dulzura en el trato, sentimientos de honor, amor a la virtud y a las ciencias, inclinación al trabajo y desapego del interés particular. También debía fomentar un espíritu que llevara a los alumnos a preferir el bien público al privado.

    La formulación resulta extraordinariamente significativa para 1813. La escuela que imaginaba Belgrano no debía limitarse a enseñar a leer y escribir: debía formar ciudadanos. Y el maestro tenía que ser, por su propia conducta, parte de esa formación. El reglamento establecía además que el acceso al cargo docente debía realizarse mediante oposición, una forma temprana de pensar la selección y profesionalización de quienes estaban al frente de la enseñanza.

    Belgrano también contemplaba a los sectores más pobres. El proyecto incluía recursos para materiales escolares y establecía previsiones para que los niños que no pudieran afrontarlos no quedaran excluidos. Esa concepción encaja con otras expresiones del propio Belgrano sobre la importancia de la educación para el desarrollo de los pueblos. En una de las formulaciones que el Estado argentino ha recuperado de su pensamiento sostuvo: “Un pueblo culto nunca puede ser esclavizado”.

    Hay allí una concepción política de la educación que merece ser recuperada: la libertad conquistada por las armas necesitaba ser sostenida por ciudadanos capaces de ejercerla.

    Las cuatro escuelas y una deuda que atravesó dos siglos

    El destino posterior de aquellas cuatro escuelas fue mucho más complejo que lo que suele contar la efeméride.

    La documentación del Instituto Nacional Belgraniano señala que las escuelas funcionaron de manera discontinua debido a las guerras de Independencia y a los enfrentamientos internos posteriores. También registra problemas con el envío del dinero y con las rentas destinadas a sostenerlas. Es decir, el proyecto educativo de Belgrano quedó atrapado en las mismas dificultades políticas y financieras que atravesaron a las Provincias Unidas durante aquellos años.

    La primera en abrir fue la de Santiago del Estero. Según el Instituto Nacional Belgraniano, comenzó a funcionar en 1822, por iniciativa del gobernador Felipe Ibarra, y se estima que permaneció abierta hasta 1826. Belgrano ya había muerto cuando aquella escuela comenzó sus actividades, pero la apertura representaba el cumplimiento, aunque fuera parcial y tardío, de la voluntad expresada nueve años antes.

    En Jujuy, la situación fue diferente. El Instituto Belgraniano registra la inauguración de la escuela en 1825, con funcionamiento hasta aproximadamente 1828. La historia posterior de aquel legado terminó dando lugar, casi dos siglos más tarde, a la Escuela N.º 452 “Legado Belgraniano”, inaugurada en San Salvador de Jujuy en 2004, después de una obra que había comenzado en 1999. La institución existe actualmente y continúa llevando ese nombre, aunque su edificio es, naturalmente, contemporáneo y no el establecimiento de 1813.

    El caso de Tarija es todavía más extraordinario porque la ciudad pasó a formar parte de Bolivia después de la independencia. La escuela prevista por Belgrano no se concretó en el siglo XIX. Según los Anales del Instituto Nacional Belgraniano, el Poder Ejecutivo argentino creó formalmente la escuela mediante un decreto de abril de 1967 y Argentina financió el proyecto, la construcción y el equipamiento. El establecimiento fue entregado al Gobierno boliviano el 27 de agosto de 1974, bajo el nombre de Escuela Argentina Manuel Belgrano, es decir, 161 años después de la donación original.

    Tucumán tuvo la historia más prolongada y problemática. El propio Estado argentino reconoció décadas después que allí quedaba una deuda pendiente. En 2022, el Ministerio de Educación de la Nación anunció la construcción de una nueva Escuela de la Patria Manuel Belgrano y habló explícitamente de la necesidad de “saldar definitivamente” esa deuda histórica. En mayo de 2023 comenzaron obras de ampliación y refacción del establecimiento, destinadas a los niveles inicial y primario, con nuevas aulas y espacios deportivos para una comunidad educativa de alrededor de 1.300 estudiantes.

    Y la historia no terminó allí. La Escuela de la Patria Manuel Belgrano continúa funcionando en Tucumán: en julio de 2025 el Ministerio de Educación provincial informó que el establecimiento funcionaba normalmente y en 2026 alumnos de esa escuela participaron en los actos oficiales por el aniversario de la Independencia.

    El recorrido de las cuatro escuelas permite comprender algo que suele perderse cuando se reduce la historia a una fecha y una estatua: el proyecto de Belgrano fue inmediato en su concepción, pero extraordinariamente lento en su concreción. Santiago del Estero y Jujuy tuvieron experiencias escolares tempranas pero discontinuas; Tarija necesitó 161 años para materializarse en la forma que conocemos; y Tucumán atravesó una larga historia institucional que todavía obligó al Estado argentino a realizar obras en el siglo XXI.

    Belgrano murió pobre, pero dejó una idea de riqueza pública

    El gesto adquiere todavía mayor dimensión cuando se observa qué ocurrió con el propio Belgrano.

    No convirtió aquella recompensa militar en una fortuna personal. Y tampoco terminó su vida disfrutando de una posición económica acorde con el reconocimiento que había recibido. Murió el 20 de junio de 1820 en una situación de extrema precariedad económica, después de años de servicio, enfermedades, dificultades financieras y salarios que el Estado le adeudaba.

    El contraste es poderoso, aunque debe ser contado sin convertirlo en una leyenda sentimental. No sería correcto afirmar que Belgrano quedó pobre exclusivamente porque donó los 40.000 pesos: su situación económica tuvo múltiples causas. Pero sí es un hecho que cuando tuvo la posibilidad de disponer de una importante recompensa personal decidió transformarla en un fondo destinado a escuelas.

    En su respuesta al reconocimiento de la Asamblea aparece con claridad el principio que guiaba aquella decisión. Belgrano sostuvo que “ni la virtud ni los talentos tienen precio” y que resultaba despreciable para un hombre de bien convertir el servicio público en una búsqueda de riqueza. Por eso decidió destinar los 40.000 pesos a las cuatro escuelas.

    No hace falta idealizarlo para reconocer la magnitud de esa elección.

    Belgrano tuvo la oportunidad de convertir una recompensa por sus victorias en patrimonio propio y decidió convertirla en patrimonio educativo.

    Antes de Sarmiento ya existía una idea de educación pública

    Reconocer esto no significa quitarle importancia a Sarmiento. Todo lo contrario: permite ubicarlo correctamente.

    Cuando Sarmiento impulsó décadas después la expansión de la enseñanza primaria, la formación de maestros y la creación de escuelas normales, trabajó sobre un problema mucho más amplio y con instrumentos estatales que Belgrano no tenía a su disposición. La posterior Ley 1420 de 1884 tampoco fue obra de Belgrano ni de Sarmiento en forma individual. La educación pública argentina fue el resultado de un proceso prolongado en el que participaron gobiernos, provincias, legisladores, maestros, educadores y comunidades.

    Pero Belgrano fue uno de sus antecedentes fundamentales.

    En 1813 ya había pensado en escuelas públicas de primeras letras; había previsto recursos para sostenerlas; había reglamentado su funcionamiento; había establecido criterios para seleccionar a los maestros; había definido obligaciones pedagógicas y morales para ellos y había pensado en la provisión de materiales para los alumnos.

    Todo eso ocurrió antes de la independencia definitiva, antes de la Constitución de 1853 y más de setenta años antes de la Ley 1420.

    Por eso el documento conservado por el Archivo General de la Nación merece ser leído no como una curiosidad de museo, sino como una pieza de la historia política argentina. El manuscrito de 1813 muestra a un dirigente revolucionario pensando que una patria nueva no podía sostenerse solamente con ejércitos, armas y declaraciones políticas. Necesitaba escuelas.

    Y esa idea sobrevivió a las guerras, a la anarquía, a los incumplimientos administrativos y a los cambios territoriales.

    Dos siglos después, algunas de aquellas escuelas siguen existiendo y otras fueron reconstruidas o refundadas bajo el nombre de Belgrano. La de Tarija quedó como una expresión concreta de un compromiso argentino que finalmente se materializó en Bolivia; la de Jujuy convirtió en edificio escolar contemporáneo una deuda histórica que había atravesado 191 años; la de Tucumán continúa funcionando y conserva el nombre de Escuela de la Patria; y Santiago del Estero fue la primera en poner en marcha, en 1822, una experiencia que duraría algunos años.

    No todas las escuelas que Belgrano imaginó sobrevivieron. No todas se construyeron cuando él quiso. No todo el dinero llegó a cumplir el destino previsto. Pero la idea sobrevivió.

    Y quizás allí esté el verdadero legado.

    Manuel Belgrano no solamente dejó una bandera. Dejó una concepción de patria en la que el conocimiento debía ser un bien público y la educación una herramienta para que la libertad pudiera ser ejercida por el conjunto de la sociedad.

    En 1813, en medio de una guerra y cuando la Argentina todavía estaba naciendo, recibió dinero por haber ganado batallas.

    Eligió convertirlo en escuelas.

    Ese gesto, más de dos siglos después, sigue siendo una de las mejores definiciones de lo que significa pensar la patria como algo que pertenece a las generaciones que vienen.

     

  • Denuncian que Jalil acordó leyes con el Gobierno a cambio de rutas para «el Lázaro Báez catamarqueño»

     

    Hizo ruido en Catamarca la entrega de la concesión por 20 años de buena parte de la autopista Rosario-Córdoba a la unión de empresas integrada por Guido Mogetta S.A., empresa que tiene el dominio absoluto de la obra pública catamarqueña y que es sindicada como la «preferida» del gobernador Raúl Jalil.

    La empresa de la familia del ex secretario de Transporte de Milei, Franco Mogetta, se quedó con los peajes del tramo Centro de la Red Federal de Concesiones promovida por Toto Caputo. Son 682 kilómetros que además incluye tramos de las rutas 19 y 34.

    Fuentes al tanto de estas licitaciones advierten que la adjudicación en cuestión fungió como prenda de negociación de Jalil con el Gobierno para definir el voto de legisladores catamarqueños en próximas leyes de interés de Milei, entre ellas la eliminación de las PASO.

    Jalil con Franco Mogetta cuando era el secretario de Transporte de Milei.

    «Mogetta es el Lázaro Báez catamarqueño», sostuvo una fuente de esa provincia que enumeró una serie de obras clave que el gobierno de Jalil otorgó a Guido Mogetta S.A. La más significativa fue la Ruta Provincial N.º 43, por casi 1.500 millones.

    Luego, aparecen la Ruta 1 -por casi 878 millones y donde Mogetta fue el único oferente-, el Paseo Religioso Virgen del Valle -por casi 250 millones- y hasta lo que se presentó como «el puente más largo de Catamarca», inaugurado la semana pasada sobre el río Santa María.

    Los cálculos de las obras más recientes exponen que el gobierno de Jalil adjudicó a Mogetta obras por más de 3.500 millones.

    Hay casos, como la remodelación del Dique Jumeal (por más de 160 millones) donde la licitación quedó desierta y la gestión Jalil recurrió a contratar directamente a Mogetta.

    Los cálculos de las obras más recientes exponen que el gobierno de Jalil adjudicó a Mogetta obras por más de 3.500 millones.

    Como contó LPO, el grupo Mogetta también está asociado con la poderosa empresa cordobesa Boeto y Buttigliengo Constructora (BBC) como contratistas en la explotación de Galaxy Lithium, en la puna catamarqueña.

    Crisis del litio en Catamarca: la empresa de Mogetta se sumó a la ola de despidos 

    Un dato que ponen en Catamarca para ilustrar el estrecho lazo que une a Jalil con la contratista es que, a través de un «convenio de colaboración» entre el Ministerio de Educación y Mogetta se lanzó un «Campus de Entrenamiento Laboral» para formar a operadores de maquinaria vial. 

    «La provincia pone recursos para formar a los empleados de Mogetta», cuestionan en Catamarca.

    Para la concesión otorgada por Caputo días atrás, Guido Mogetta se impuso sobre otras seis ofertas proponiendo una tarifa de 1.399 + IVA para el peaje.

    A la semana siguiente de la entrega de la concesión de la autopista Rosario-Córdoba a Mogetta, el Gobierno logró aprobar en Diputados la reforma de la carta orgánica del Banco Central. Ahí, los diputados de Jalil no mostraron resistencia y se abstuvieron. 

     

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