Vecinos de la ciudad recibieron una notificación por parte del municipio como pre aviso de multa si continúaban alimentando a perros callejeros. Desde #LaTapa, Luciano Ramirez, estudiante de abogacía, nos explicó porque no pueden prohibirnos de llevar a cabo esta acción, por cierto bondadosa y humanizada. Y además, nos explicó que la Ordenanza Municipal 014-14 hace cargo al municipio de los animales que deambulen en la vía pública, siendo el máximo organismo local quien debe ocuparse de su cuidado médico, esterilización y puesta en adopción.
Nunca es sorpresivo, que organizaciones intermedias complementen determinados trabajos que le corresponde al máximo organismo local, hace tiempo que las intermedias suplementan cuestiones que escapan al ejecutivo y legislativo reginense. Pero en esta situación particular, quienes toman la posta son los ciudadanos de a pie, sin mediación de ninguna institución, motivados solo por la sensibilidad social ante los animales que indefensos viven en la calle. Se viene gestando y contagiando, una responsabilidad social para con los animales (digna del ser humano, a veces olvidada) que rompe barreras generacionales y que con ayuda de las redes sociales se viraliza y alcanza altos grados de solidaridad.
La castración gratuita, la colaboración municipal con las ONGs locales, el quirófano móvil nos ponen a la vanguardia del cuidado de los animales en la zona. Decidir multar a quienes colaboran desinteresadamente es un paso atrás ante tanto avance de consciencia en relación a la responsabilidad social con los animales, y en especial los “callejeros”. Es irrisorio que se haga hincapié en un acto humanizado y voluntario para con un ser desprotegido, y se intente prohibirlo.
La solución más simple y absurda; siempre es prohibir. Lo complejo, costoso y razonable; es pensar, investigar y buscar soluciones profundas, que de seguro llevan tiempo, pero terminan por hacer desaparecer la problemática. Este es el camino por el que hay que continuar.
La Secretaría de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina trabaja desde este martes en la limpieza y desobstrucción de las cañerías del sistema cloacal en un sector del loteo Ledda donde se produjo un desborde de líquidos cloacales. Al respecto, el Secretario del área Francisco Lucero manifestó que en el lugar estuvieron…
Los Valles rionegrinos se caracterizan por un paisaje lleno de colores vivos, exquisitos aromas, vinos de primera línea y sabores de recetas que se pasan de generación en generación. Por eso te invita a conocer su oferta turística extendida a lo largo de toda la región valletana. Uno de los principales atractivos que te invitan…
La Legislatura comenzará a tratar una ampliación presupuestaria que confirma el fracaso de la pauta inflacionaria de Milei. Por el momento el gobierno de Jorge Macri corrió la meta al 27%.
«En el mes de abril la inflación acumulada superará la estimación anual establecida inicialmente en el presupuesto aprobado por la Legislatura para el corriente año», dice la nota que Jorge Macri envió al parlamento porteño.
Para establecer la cifra anual de inflación, la Ciudad se basa en el cálculo de Nación. El problema para Jorge Macri es que, a diferencia de Milei, debe pedir autorización a la Legislatura para readecuar y redestinar partidas presupuestarias.
En el presupuesto que envió al Congreso, Toto Caputo calculó 10,1% de inflación anual, una cifra que con el 8,9% acumulado hasta marzo ya es imposible de conseguir.
Por eso, el gobierno envió a la Legislatura una ampliación de 2,6 billones de pesos. El expediente tendrá acompañamiento del PRO, sus aliados y el bloque libertario.
Los aumentos salariales de los empleados públicos suelen estar atados a la ampliación presupuestaria. Hasta 2024 era casi una tradición que todos los espacios políticos acompañaran el pedido del Ejecutivo.
Sin embargo, en los últimos años se acabó la mayoría automática para esa cuestión. De hecho, en el peronismo no acompañarán el proyecto y tampoco lo hará la izquierda.
«Sea sinceridad o sea sincericidio, la ampliación presupuestaria de Jorge Macri ya refleja el fracaso del plan de Milei», twitteó Claudia Neira del bloque peronista. El PJ reclama que además de la ampliación, el gobierno deje de cobrarle Ingresos Brutos a los monotributistas.
Los libertarios lograron que la Legislatura discuta los proyectos del RIGI y la Inocencia Fiscal en la Ciudad, dos polémicas iniciativas que rechazan la mayoría de las fuerzas. Es una incógnita si el oficialismo logrará conseguir los votos.
Desde el 7 de diciembre, la Municipalidad de Villa Regina, a través de la Dirección de Obras Públicas, puso en marcha un plan de recambio de luminarias en distintos sectores de la ciudad. Hasta el momento, se han cambiado 300 luminarias y las zonas en las que se ha trabajado son las siguientes: Paseo del…
El campo esta parado sobre la super cosecha de soja y no tiene ganas de liquidar más allá de lo indispensable para operar el negocio. Les molesta el dólar atrasado o las retenciones altas, que son las dos caras de la misma discusión.
Toto Caputo necesita de manera cada vez más desesperada que liquiden para pagar los vencimientos de deuda. Por eso, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, intentó convencerlos con una exposición en Washington: con menos brecha cambiaria, menos retenciones, buen precio internacional y un tipo de cambio más ordenado, al productor le conviene vender la soja ahora.
Werning desplegó esos argumentos en un cuadro prolijo, de esos que cierran perfecto en una presentación. Pero en el campo miran otra cosa. Miran lo que queda después de pagar alquileres, insumos, deudas y la campaña siguiente. Y ahí los números no cierran tan fácil.
La discusión no es menor porque toca el corazón del modelo. El Gobierno necesita que la cosecha liquide dólares, sostenga el precio de la divisa y alimente las reservas. El campo responde que una cosa es el precio teórico y otra muy distinta el resultado económico. En esa diferencia se trabó la soja. Y por eso, detrás de la discusión técnica, asoma una pelea mucho más concreta: si el sector más competitivo del país no ve negocio, los dólares que espera la Casa Rosada pueden tardar bastante más de lo que dicen los PowerPoint oficiales.
El gráfico del Banco Central tiene una parte cierta. Werning mostró que, descontadas las retenciones y valuado al tipo de cambio paralelo, el precio doméstico que recibe hoy el productor está entre los más altos del gobierno de Milei. La explicación oficial se apoya en cuatro puntos: retenciones más bajas, del 26 por ciento contra el 33 por ciento previo; menor brecha cambiaria; un tipo de cambio más unificado; y una soja en torno de los 420/427 dólares la tonelada. La conclusión: el productor recibe más dólares efectivos que antes.
En el campo responden que esa cuenta está bien hecha y mal contada. Germán Iturriza, consultor y hombre escuchado en el sector, lo resumió con crudeza. Dijo que un productor puede mirar esos gráficos y reírse, no porque sean falsos sino porque muestran apenas una parte de la película. «Hoy el precio que recibe un productor, tanto en pesos como en dólares, está afectado por situaciones locales. Está todo bien con la parte internacional, con que la macro esté sin brecha o con una brecha muy chica, pero lo que te está pasando es que el resultado de la operación no te está rindiendo en términos económicos», explicó.
Hoy el precio que recibe un productor, tanto en pesos como en dólares, está afectado por situaciones locales. Está todo bien con la parte internacional, con que la macro esté sin brecha o con una brecha muy chica, pero lo que te está pasando es que el resultado de la operación no te está rindiendo en términos económicos.
Iturriza puso el dedo donde más duele. Sostuvo que desde noviembre la inflación en pesos siguió subiendo, con una columna cercana al 15 por ciento desde las elecciones, mientras el tipo de cambio nominal quedó retrasado. Entonces el productor ve que Chicago marca 427 dólares y la soja local ronda los 430, pero cuando hace la cuenta de bolsillo descubre que el negocio no cierra. «Hoy el productor está vendiendo una soja a 420.000 cuando podía haber vendido a 500.000 en noviembre. Eso tiene un impacto muy grande para pagar alquileres, para pagar insumos», dijo. No discute el precio de pizarra. Discute la renta que queda después del recorrido.
El dato que más inquieta al mercado es otro y también lo subrayó Iturriza. Al 15 de abril, con datos oficiales de la Secretaría, se había vendido menos de 5 millones de toneladas de soja sobre una cosecha esperada de 49 a 50 millones. Es decir, alrededor del 10 por ciento. Ese número vale más que cualquier discurso porque el productor vota con la venta. Si el negocio fuera tan atractivo como dice el Banco Central, la soja ya estaría saliendo.
Lejos de una negativa general a vender, el campo está mostrando una conducta bastante más selectiva. Sale fuerte con maíz, con girasol y con lo que queda de trigo, pero retiene la soja hasta el último minuto. Ahí aparece otro dato que rompe el relato oficial sobre una supuesta especulación abstracta. En maíz ya se vendieron 23 millones de toneladas contra 13 millones del año pasado. Son 10 millones más. En girasol, las declaraciones juradas llegaron a 1 millón de toneladas contra apenas 60.000 toneladas a la misma semana del año pasado. El trigo también muestra buenas ventas, aunque algo por debajo en términos porcentuales. La señal es clarísima: el campo no se sienta arriba de todo. Se sienta arriba de la soja.
La explicación que circula en las rutas, en las cooperativas y en las mesas de comercialización es muy argentina. Muchos productores esperan una mejora de condiciones. Una baja adicional de retenciones. Un dólar soja con otro nombre. Un incentivo.
Iturriza recordó que el propio Gobierno fue cambiando las reglas durante el año pasado, urgido por los dólares: primero bajó a 26, luego volvió a 33, después regresó a 26 con la promesa de permanencia y más tarde ensayó retención cero para la chicharrita en septiembre, una ventana que se cerró rápido por presión de Estados Unidos. Con ese antecedente, el productor supone que si espera puede conseguir algo mejor.
Lejos de una negativa general a vender, el campo está mostrando una conducta bastante más selectiva. Sale fuerte con maíz, con girasol y con lo que queda de trigo, pero retiene la soja hasta el último minuto.
Ese comportamiento además complica otro eslabón delicado: la molienda. Las plantas están trayendo soja paraguaya con régimen de importación temporal, algo que no es nuevo, pero sienten la falta de mercadería local. En el último trimestre de 2025 la molienda había tenido un impulso excepcional por los derechos de exportación en cero, con un volumen de ventas inédito para esa parte del año. Ahora el esquema volvió a su lógica tradicional: el productor guarda la soja hasta el borde y aprovecha la fortaleza de otros cultivos. En el sector explican que la pata local no está empujando y que eso le pone arena al engranaje industrial.
El problema más serio, sin embargo, no está en esta cosecha sino en la próxima. Iturriza advirtió que la nueva campaña «viene muy complicada» porque la urea subió entre 50% y 60%, el gasoil también pegó un salto fuerte y eso impacta de lleno en las labores. El productor arrastra costos hundidos, ve precios en pesos a la baja y, cuando proyecta la siembra de trigo o maíz, encuentra márgenes negativos o muy ajustados. La escena se repite en las zonas productivas: incluso los más eficientes están viendo que con este tipo de cambio y el futuro que descuenta el mercado, los números no dan.
Ahí aparece la falla estructural del razonamiento oficial. El Gobierno mejoró un precio relativo pero empeoró el negocio total. En el Excel del Banco Central puede verse un ingreso mejor medido en dólares efectivos. En el bolsillo del productor aparece otra cosa: inflación en pesos, costos dolarizados, fertilizantes más caros por la guerra, gasoil en alza y una rentabilidad que se achica.
En el entorno rural agregan otro dato de color que no es menor. El productor medio no funciona como un financista sofisticado que liquida y se refugia en fondos comunes de inversión. Cobra en pesos, paga en pesos y, si le sobra algo, compra dólares.
Por eso la pelea con Werning excede un cuadro del Banco Central. Lo que el Gobierno presenta como una demostración de normalidad, el campo lo ve como una verdad parcial que tapa el problema de fondo. El gráfico puede mostrar cuánto recibe hoy el productor en dólares. No dice cuánto gana y si le conviene vender.
Donald Trump y Lula tuvieron una reunión de más de tres horas en el Salón Oval que confirma la buena sintonía entre ambos. Si bien el encuentro se produce en medio de las tensiones por los aranceles y la intención del bolsonarismo de lograr apoyo electoral del trumpismo, en la comitiva brasileña fueron optimistas.
«Hablaron de todo y priorizaron preservar la excelente relación», dijo con un halo de misterio un integrante del equipo que acompaña el presidente pero que sugiere que la Casa Blanca no quiere intervenir en las elecciones.
En relación a los aranceles, detallaron que «es un poco más complicado porque hay que abordar elementos técnicos. De todas formas, hay predisposición».
Otro de los puntos abordados fueron investigaciones sobre el sistema de pagos Pix que Estados Unidos busca interceder en favor de las empresas norteamericanas y la disputa por minerales estratégicos como las tierras raras en el que, como adelantó LPO, Washington tiene un acuerdo avanzado con Brasil.
Folha de San Pablo publicó que la reunión fue planteada como una «reunión de trabajo» de perfil bajo y no como una visita de Estado formal. La Casa Blanca mantuvo una preparación discreta y hasta último momento hubo incertidumbre sobre el formato protocolar del encuentro.
Hablaron de todo y priorizaron preservar la excelente relación», dijo con un halo de misterio un integrante del equipo que acompaña el presidente pero que sugiere que la Casa Blanca no quiere intervenir en las elecciones
Trump luego calificó a Lula como «muy dinámico» y aseguró que hablaron sobre comercio, aranceles y otros asuntos clave, adelantando que habrá nuevas reuniones entre representantes de ambos países en los próximos meses para profundizar las negociaciones.
El presidente de EEUU posteó: «Acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el muy dinámico Presidente de Brasil. Discutimos muchos temas, incluido el Comercio y, específicamente, los Aranceles».
Acabo de concluir mi reunión con Luiz Inácio Lula da Silva, el muy dinámico Presidente de Brasil. Discutimos muchos temas, incluido el Comercio y, específicamente, los Aranceles
La reunión transcurrió muy bien. Nuestros Representantes están programados para reunirse y discutir ciertos elementos clave. Se programarán reuniones adicionales en los próximos meses, según sea necesario», culminó.
Lula dio una conferencia de prensa al finalizar al reunión y dijo que «la relación con Trump es sincera» y pidió que «Estados Unidos vuelva a ver a Brasil como un socio». «Fue un amor a primera vista y tiene que seguir así», bromeó.
El líder brasileño descartó que el magnate quiera intervenir en las elecciones y reclamó con énfasis la importancia que Brasil pueda incorporarse como miembro permanente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.