| |

PERRO SUELTO CUIDADO

Vecinos de la ciudad recibieron una notificación por parte del municipio como pre aviso de multa si continúaban alimentando a perros callejeros. Desde #LaTapa, Luciano Ramirez, estudiante de abogacía, nos explicó porque no pueden prohibirnos de llevar a cabo esta acción, por cierto bondadosa y humanizada. Y además, nos explicó que la Ordenanza Municipal 014-14 hace cargo al municipio de los animales que deambulen en la vía pública, siendo el máximo organismo local quien debe ocuparse de su cuidado médico, esterilización y puesta en adopción.

Nunca es sorpresivo, que organizaciones intermedias complementen determinados trabajos que le corresponde al máximo organismo local, hace tiempo que las intermedias suplementan cuestiones que escapan al ejecutivo y legislativo reginense. Pero en esta situación particular, quienes toman la posta son los ciudadanos de a pie, sin mediación de ninguna institución, motivados solo por la sensibilidad social ante los animales que indefensos viven en la calle. Se viene gestando y contagiando, una responsabilidad social para con los animales (digna del ser humano, a veces olvidada) que rompe barreras generacionales y que con ayuda de las redes sociales se viraliza y alcanza altos grados de solidaridad.

La castración gratuita, la colaboración municipal con las ONGs locales, el quirófano móvil nos ponen a la vanguardia del cuidado de los animales en la zona. Decidir multar a quienes colaboran desinteresadamente es un paso atrás ante tanto avance de consciencia en relación a la responsabilidad social con los animales, y en especial los “callejeros”. Es irrisorio que se haga hincapié en un acto humanizado y voluntario para con un ser desprotegido, y se intente prohibirlo.

La solución más simple y absurda; siempre es prohibir. Lo complejo, costoso y razonable; es pensar, investigar y buscar soluciones profundas, que de seguro llevan tiempo, pero terminan por hacer desaparecer la problemática. Este es el camino por el que hay que continuar.

Gráfica: Germán Busin
Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • REM: El mercado empeora las previsiones sobre inflación, empleo y crecimiento

     

     El mercado corrigió sus expectativas. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central muestra un cambio de clima: donde antes había optimismo, ahora aparecen revisiones pesimistas. Más inflación. Más desempleo. Menos crecimiento. 

    El dato más sensible es la inflación. Para marzo, los analistas ajustaron al alza su pronóstico al 3% mensual, medio punto más que en el relevamiento anterior. No es un movimiento menor. Es el segundo mes consecutivo de corrección al alza. Y afecta al IPC núcleo, que sube a 2,9%, lo que sugiere que la inercia inflacionaria sigue viva, más allá de impactos puntuales de regulados o estacionales.

    El deterioro no se queda en el corto plazo. Para todo 2026, la inflación esperada sube a 29,1%, con una corrección de 1,7 puntos respecto del REM previo. Es un número clave: rompe la narrativa de desaceleración sostenida.

    Prat Gay se suma a las críticas del establishment: «No hay programa económico que enamore si no genera empleo

    En paralelo, la actividad económica muestra señales más ambiguas. El crecimiento esperado para 2026 baja a 3,3%, recortando 0,1 puntos frente al relevamiento anterior. Puede parecer marginal. Pero en economía, las revisiones son más importantes que los niveles. Porque indican dirección. Y la dirección, en este caso, es hacia abajo.

    Esa desaceleración convive con un dato más preocupante: el mercado ya descuenta más desempleo. Para el primer trimestre de 2026, la tasa sube a 7,6%, una suba de 0,3%. Y para fin de año se proyecta en 7,3%, con un salto de 0,6 puntos respecto del REM previo.

    El crecimiento esperado para 2026 baja a 3,3%, recortando 0,1 puntos frente al relevamiento anterior. Puede parecer marginal. Pero en economía, las revisiones son más importantes que los niveles. Porque indican dirección. 

    El frente financiero también muestra cambios. La tasa esperada para abril baja a 26,8% , una caída de 3,2%, y para diciembre se ubica en 23,4%.  En apariencia, es una buena noticia. 

    En el frente cambiario, el mercado corrige a la baja el dólar de corto plazo. Para abril, lo ubica en $1.420, $32 menos respecto al REM previo. Pero hacia fin de año lo proyecta en $1.700. La suba interanual arroja 17,4%. La señal es clara: el atraso cambiario se sostiene en el corto plazo, pero no es sostenible en el mediano.

    El único dato que mejora es el frente externo. Las exportaciones suben a USD 93.235 millones, USD 498 millones más que la estimación previa, mientras que las importaciones bajan a USD 79.121 millones, una reducción de USD 1.083 millones. El resultado es un superávit comercial mayor: USD 14.114 millones. Pero hay trampa. Parte de esa mejora viene por la caída de importaciones, es decir, por menor actividad. 

    En lo fiscal, el superávit primario esperado para 2026 cae levemente a $16 billones, $80 mil millones menos que en el REM previo. Sigue siendo alto. Pero también muestra que el margen se empieza a achicar. Ajustar tiene costos. Y esos costos empiezan a aparecer en los números.

     «El programa sigue en pie, pero ya no es incuestionable», afirmó a LPO un operador financiero. El REM funciona como una encuesta de confianza. Y esta vez, esa confianza retrocedió.

    El mensaje del REM es menos épico que los discursos oficiales. Pero más honesto. El mercado no ve colapso. Pero tampoco ve consolidación. Ve algo más incómodo: un equilibrio frágil, sostenido por expectativas que ya no mejoran, sino que empiezan a empeorar.

     

    Difunde esta nota
  • | |

    ¿EN DÓNDE QUEDA EL PENSAMIENTO?

      Serendipias de la composición A veces uno busca algo, pero encuentra otra cosa. ¿Cómo ubicar un pensamiento? Podríamos plantearnos que hay un efluvio que se distribuye en la mente, activándose ante las circunstancias. Ahora, ¿hay pensamiento por fuera de la mente?  Tropezamos con pensamientos que pueden ser rocas, nos levantamos con pensamientos que pueden…

    Difunde esta nota
  • Orazi firmó convenio que beneficiará con el servicio de cloacas a más de 600 familias

    El Intendente Marcelo Orazi firmó en Buenos Aires el convenio para una obra de gran importancia para más de 600 familias: el proyecto de la colectora cloacal para el sector suroeste de Villa Regina por un monto aproximado de $68 millones. Tras más de 6 años de espera, los vecinos de los barrios Tinti Méndez,…

    Difunde esta nota
  • Fracasó una licitación de deuda de Caputo y el riesgo país se disparó

     

     La confianza no aparece. Y el mercado lo muestra sin eufemismos. El riesgo país subió 3,9% y cerró en 634 puntos. La señal clara es que la economía argentina todavía no logra convencer. 

    Esa falta de confianza pega en el corazón de la estrategia oficial. El Gobierno apostó a financiarse en dólares en el mercado local para evitar depender de Wall Street. Pero los resultados empiezan a quedar cortos. En la segunda vuelta de la última licitación, el Tesoro apenas logró colocar USD 34 millones del Bonar 2028, muy lejos de los USD 100 millones que buscaba captar. 

    La lectura del economista Hernán Letcher va en esa línea. «Los dólares encepados se están agotando. En las últimas licitaciones, los montos ofrecidos quedaron por debajo de los límites que había fijado Economía. En el caso del AO27 se colocaron USD 97 millones y en el AO28 apenas USD 34 millones», señaló. El dato es más profundo de lo que parece: en la segunda vuelta, donde el precio ya está fijado, cada vez hay menos oferta dispuesta a convalidar esas tasas.

    Caputo ahora busca un salvataje de Israel e Italia y el mercado sospecha que el swap del Tesoro está caído

    El gráfico es elocuente. Las ofertas rechazadas en segunda vuelta vienen cayendo licitación tras licitación. No es que sobra demanda. Es al revés: se está achicando. 

    Los dólares encepados se están agotando. En las últimas licitaciones, los montos ofrecidos quedaron por debajo de los límites que había fijado Economía. En el caso del AO27 se colocaron USD 97 millones y en el AO28 apenas USD 34 millones.

    En paralelo, los dólares empezaron a moverse. Subieron por segunda rueda consecutiva y reflejan esa tensión. El dólar blue cerró en $1.425, con un alza del 0,7%, el MEP en $1.434,33  con 0,5%) y el contado con liqui en $1.486,41. 

    Desde el otro lado del espectro ideológico, Ricardo Arriazu puso el foco en el mismo problema. «La palabra confianza es compro dólares o no compro dólares. Eso es todo Argentina», sintetizó. Y fue más allá: «En las universidades no enseñan cómo funciona una economía donde la unidad de cuenta no es su moneda nacional. En Argentina, cuando la gente tiene miedo, no demanda pesos: demanda dólares».

    Arriazu también dejó una definición incómoda para el Gobierno. «La confianza se define como la tasa de retorno ajustada por riesgo. Y el problema argentino es el riesgo. Un país que defaulteó nueve veces cantando el himno nacional es un estafador serial», lanzó. 

    Ese telón de fondo se ve con claridad en la cuenta corriente. En febrero registró un déficit de USD 115 millones y acumuló cinco meses consecutivos en rojo. Aunque el número fue menor que en meses previos, no cambió la tendencia. Desde junio de 2024, solo tres meses cerraron con superávit, todos asociados a liquidaciones extraordinarias del agro.

    La confianza se define como la tasa de retorno ajustada por riesgo. Y el problema argentino es el riesgo. Un país que defaulteó nueve veces cantando el himno nacional es un estafador serial.

    El problema es estructural. El superávit comercial no alcanza para cubrir el déficit en turismo ni los pagos de intereses de la deuda. A eso se suma la salida de capitales. La compra de dólares a la que se refería Arriazu. Solo en febrero, la fuga fue de USD 2.131 millones. Desde la flexibilización parcial del cepo, ya suma USD 37.732 millones. Es un drenaje constante, com

    Hacia adelante, el panorama se vuelve más delicado. El tipo de cambio real sigue apreciándose. El índice del BCRA cayó a 84,7 puntos, por debajo del promedio de 90,1 de febrero. Eso implica menor competitividad, justo cuando las monedas de los socios comerciales se deprecian. La economía, así, se encarece en dólares.

     

    Difunde esta nota
  • |

    “No hacemos política”: Rodrigo de Paul, la ilusión de la neutralidad y la política que no se nombra

     

    Las declaraciones del futbolista y una inocencia figurada.

    Por Alcides Blanco para NLI

    “Nosotros no hacemos política, nosotros no entendemos de esos lugares.” La frase de Rodrigo de Paul, pronunciada en medio de tensiones alrededor del fútbol argentino, no sólo busca desmarcar a la Selección de la coyuntura: también pone en escena una idea profundamente arraigada —y profundamente discutible— sobre el rol de las figuras públicas.

    Leída en superficie, la declaración parece un gesto de prudencia, una invitación a concentrarse en “lo deportivo”. Sin embargo, observada con mayor detenimiento —y a la luz de la teoría política— revela algo más complejo: una concepción empobrecida de lo político y, al mismo tiempo, una intervención política en sí misma.

    La política como lo que incomoda

    La afirmación de que “no entendemos de esos lugares” no sólo delimita un campo —el de “los políticos”— sino que también excluye a los propios jugadores de la posibilidad de pensar, opinar o intervenir en lo común. Allí aparece lo que el sociólogo Pierre Bourdieu llamaba una forma de violencia simbólica: una aceptación naturalizada de los límites impuestos sobre lo que cada uno “puede” o “debe” decir según su posición social.

    El futbolista, en esta lógica, queda reducido a su función técnica. Corre, juega, representa. Pero no piensa lo público. No opina. No interviene. Una división funcional que, lejos de ser neutral, es profundamente política.

    Arendt: aparecer en público es hacer política

    Desde la perspectiva de célebre filósofa e historiadora Hannah Arendt, esta separación no se sostiene. Para Arendt, la política no es un ámbito especializado reservado a dirigentes o funcionarios, sino el espacio donde los individuos aparecen ante otros, hablan y actúan en común.

    En ese sentido, la mera condición de figura pública ya implica una inscripción en lo político. No porque de Paul milite o aspire a un cargo, sino porque su palabra —como referente de la Selección— circula, impacta y construye sentido. Negar esa dimensión no lo coloca fuera de la política: simplemente lo ubica en una posición específica dentro de ella, la de quien intenta presentarse como neutral.

    Y ahí aparece una de las claves arendtianas: la neutralidad en el espacio público es, en sí misma, una forma de acción política, porque contribuye a definir qué temas se discuten y cuáles se silencian.

    El gesto que contradice la palabra

    El problema se vuelve todavía más evidente cuando se lo contrasta con hechos recientes. Hace apenas semanas, de Paul integró la delegación del Inter Miami CF que visitó la Casa Blanca y fue recibida por Donald Trump tras consagrarse campeón de la MLS.

    No se trató de un encuentro privado ni anecdótico: fue un acto institucional, cargado de simbolismo, en el corazón del poder político estadounidense. Hubo discursos, intercambios, regalos y gestos protocolares, en una ceremonia que forma parte de la tradición política de ese país.

    Allí, incluso, el propio Trump destacó la presencia de las figuras del plantel y compartió un espacio de reconocimiento público con ellas, en un contexto atravesado por tensiones internacionales.

    La pregunta es inevitable:
    ¿eso no es política?

    Si la política, como planteaba Arendt, es el espacio donde los individuos aparecen y actúan en lo común, entonces la visita a la Casa Blanca no puede ser leída como un hecho neutro. Es, en sí misma, una escena política.

    Entre el discurso y la práctica

    Lo que aparece entonces no es una ausencia de política, sino una tensión entre lo que se dice y lo que se hace. Por un lado, se afirma una distancia: “no hacemos política”. Por otro, se participa de actos institucionales, se interactúa con líderes mundiales y se forma parte de dispositivos simbólicos de poder global.

    Esta contradicción no es individual, sino estructural. Como señalaba Antonio Gramsci, toda figura con capacidad de influencia cumple —quiera o no— una función en la disputa por el sentido común. En ese marco, los deportistas de élite no son ajenos a la política: son actores dentro de ella, aunque muchas veces sin asumirlo explícitamente.

    El silencio como posición

    Volvamos entonces a la frase inicial: “No hacemos política”.

    Lejos de clausurar el debate, lo abre. Porque lo que allí se expresa no es una ausencia, sino una forma específica de intervención: la política del repliegue, de la neutralidad declarada, del “no me meto”. Pero, como advierten tanto Arendt como Bourdieu, ese gesto no está vacío. Tiene efectos. Ordena el campo. Define qué voces son legítimas y cuáles no.

    Y en ese punto, la cuestión deja de ser si los futbolistas “deben” o no hacer política. La cuestión es otra, más incómoda y más profunda: aunque no lo quieran, ya la están haciendo.

     

    Difunde esta nota
  • Fin de semana en La Hormiga

    Este fin de semana La cooperativa La Hormiga Circular te ofrece una agenda variada. DURANTE EL MES DE AGOSTO VELVET PRESENTÓ EL CICLO SONORO VISUAL, SEED; EN EL HALL DE LA  COOPERATIVA ARTÍSTICA.–VIERNES 20 SE PRESENTA «IVAN LOZANO» DJ / PRODUCTOR PATAGÓNICO. QUIEN ACTUALMENTE DESEMPEÑA SU TRABAJO EN BUENOS AIRES CAPITAL, EN LOS EVENTOS MÁS DESTACADOS.ESTE PROYECTO,…

    Difunde esta nota