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«NOS VAMOS A GUIAR POR LOS DECRETOS NACIONALES Y PROVINCIALES»

Estas son las frases salientes del intendente de Villa Regina Dr. Marcelo Orazi expresadas en la reciente conferencia de prensa brindada por el Comité de Crisis en el Municipio reginense.

«Ratificamos algunas medidas de protección, como la obligatoriedad del barbijo en la vía pública y dentro de los comercios»

«La intención del municipio es que la gente no circule, es un tema complicado con la función de los bancos pero después de las 15hs creo que logramos aplacar la ciudad»

«Un porcentaje mayor de los que no cumplían han tomado conciencia de la situación que estamos viviendo»

«Está prohibida la actividad deportiva al aire libre, porque llevaría a que haya mucha gente en circulación»

«Por ahora no está habilitado el delibery el día domingo»

«Nos vamos a guiar por los decretos nacionales y provinciales»

«No nos tenemos que relajar porque no tengamos ningún caso en Regina»

«Los intendentes vamos a tener la facultad de ir viendo como funciona cada localidad para ir tratando de ver que podemos flexibilizar»

«El destino de las donaciones las resuelve el comité de crisis, la municipalidad cumple la función de acopio»

«En el decreto no distinguimos un horario especial para la atención de personas mayores, pero está establecido que de 07 a 09 hs recomendamos que concurran las personas mayores de 60 años»

CONFERENCIA DE PRENSA COMITÉ DE CRISIS 17/04

Publicado por Municipio de Villa Regina en Viernes, 17 de abril de 2020

Foto: Archivo

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  • Caputo apeló a la contabilidad creativa para dibujar una baja de USD 20.000 millones de la deuda externa

     

     El Gobierno mostró una baja fuerte de la deuda pública en mayo, en el documento sobre la evolución de la deuda externa que produce la Secretaría de Finanzas que conduce Federico Furiase. Una reducción de casi USD 20.000 millones según ese documento oficial.

    La página 3 del boletín de deuda de abril mostraba una deuda bruta de USD 496.676 millones al 30 de abril. Un mes después, la misma página del informe de mayo la ubicó en USD 479.273 millones. La caída fue de USD 17.403 millones. En la deuda en situación de pago normal, la baja fue de USD 17.398 millones. Y el dato más ruidoso aparece en la composición: la deuda pagadera en moneda extranjera cayó USD 20.546 millones, mientras la deuda en moneda local subió el equivalente a USD 3.148 millones.

    El salto llama la atención por una razón simple. Una baja de semejante tamaño en deuda en dólares suele tener un costo visible. O se paga con reservas, o entra financiamiento fresco, o se produce una reestructuración con acreedores. Nada de eso ocurrió en una escala compatible con el número que mostró Economía. No hubo un agujero equivalente en las reservas. Tampoco una lluvia de dólares privados. El conejo salió de otra galera.

    La clave está en las Letras Intransferibles. Son títulos emitidos por el Tesoro y colocados dentro del balance del Banco Central, muchas veces a cambio de reservas usadas para pagar deuda. Funcionan como pagarés del propio Estado contra el propio Estado. Figuran como activos del Central, pero tienen un problema histórico: no se venden en el mercado. No sirven para intervenir con fuerza sobre la liquidez. Son papeles atrapados en una vitrina.

    El despertar del dólar le complica a Caputo la deuda en pesos

    El Gobierno decidió rescatar parte de esas Letras. Para hacerlo, el Banco Central aprobó sus estados contables de 2025, registró una utilidad de $34,3 billones, constituyó reservas por $11,4 billones y transfirió $24,4 billones al Tesoro como dividendos. De ese monto, $18,4 billones se aplicaron a recomprar Letras Intransferibles en poder del propio Central, por un valor nominal original estimado en USD 21.700 millones. Otros $6 billones quedaron como depósitos del Tesoro en la entidad.

    Con esto Toto perdió la fineza del trader sofisticado. Es un dibujo burdo, se le ven todas las costuras. Ya no es ingeniería financiera, es obscenidad contable.

    Ahí aparece el juego de espejos. El Banco Central genera utilidades. Luego gira pesos al Tesoro. El Tesoro toma esos pesos y se los devuelve al Banco Central para cancelar deuda que tenía con el mismo Banco Central. Es un viaje circular. Como si un almacenero se pagara una deuda a sí mismo, anotara el cobro en la libreta y después anunciara que mejoró su patrimonio.

    Caputo rescató Letras con vencimientos entre 2029 y 2032. Economía las tomó valuándolas a precios de mercado internacional, por encima del valor contable previo que tenían registrado. Ahí nace el punto más sensible de toda la operación. Las ganancias del Banco Central surgen, en parte, de revaluar esos papeles. Y esos mismos papeles son luego cancelados con pesos derivados de esa revaluación. 

    «Con esto Toto perdió la fineza del trader sofisticado. Es un dibujo burdo, se le ven todas las costuras. Ya no es ingeniería financiera, es obscenidad contable», apuntó un ex funcionario del Banco Central. 

    El argumento oficial sostiene que la medida limpia el balance del BCRA. Milei siempre dijo que ese saneamiento era condición para levantar el cepo. Bajo esa lógica, un Central cargado de pasivos, títulos ilíquidos y compromisos cruzados no podía convivir con una apertura cambiaria. 

    La operación no elimina una deuda con acreedores privados ni reduce compromisos con organismos multilaterales. Cancela deuda del Tesoro con el Banco Central. Es decir, deuda dentro del propio Estado. La deuda externa real es otra cosa: bonos en manos de fondos de inversión, compromisos con bancos, préstamos de organismos multilaterales y obligaciones que no se resuelven con un asiento contable entre dos oficinas públicas.

    En medio de elogios, el FMI le exigió a Caputo que implemente un esquema de metas de inflación

    Por eso la comparación exige cuidado. Una Letra Intransferible en el activo del Banco Central no es lo mismo que un Global en manos de un fondo de Wall Street. Tampoco es lo mismo que un vencimiento con el FMI, el BID o el Banco Mundial. En el primer caso, el Estado se debe a sí mismo. En el segundo, debe dólares a terceros. Y esos terceros no aceptan balances creativos como forma de pago. Piden cash, rollover o más tasa.

    La operación no elimina una deuda con acreedores privados ni reduce compromisos con organismos multilaterales. Cancela deuda del Tesoro con el Banco Central. Es decir, deuda dentro del propio Estado. La deuda externa es otra cosa: bonos en manos de fondos de inversión, compromisos con bancos, préstamos de organismos multilaterales y obligaciones que no se resuelven con un asiento contable entre dos oficinas públicas.

    La operación además choca con una de las obsesiones del Fondo Monetario: la autonomía real del Banco Central frente al Tesoro. El organismo viene mirando con recelo la fusión operativa entre Economía y la autoridad monetaria. Tasas, balances, liquidez, deuda y reservas aparecen cada vez más mezclados. En esa mesa, el Central queda menos como árbitro y más como auxiliar contable del Palacio de Hacienda.

    El propio dato oficial de mayo deja ver la maniobra. En abril, las amortizaciones, canjes y cancelaciones habían sido por USD 35.050 millones, contra financiamiento, canjes y emisiones por USD 39.150 millones. El resultado neto del mes fue positivo en USD 4.101 millones y la deuda terminó subiendo. En mayo ocurrió lo contrario: hubo financiamiento por USD 29.564 millones, pero amortizaciones, canjes y cancelaciones por USD 48.519 millones. La operación neta dio negativa en USD 18.955 millones y la deuda bruta bajó a USD 479.273 millones.

    La foto acumulada también cuenta la historia. Al 31 de diciembre de 2025, la deuda bruta era de USD 455.077 millones. En abril, las variaciones acumuladas de 2026 sumaban USD 41.600 millones y llevaban el stock a USD 496.676 millones. En mayo, después del rulo, las variaciones acumuladas bajaron a USD 24.196 millones y el stock quedó en USD 479.273 millones. 

    El contraste con la deuda externa es más incómodo para el relato oficial. Según el INDEC, la deuda externa bruta total de la Argentina alcanzó los USD 320.305 millones al cierre del cuarto trimestre de 2025. Es un récord nominal. Contra los USD 276.137 millones del cuarto trimestre de 2024, el aumento fue de USD 44.168 millones en un año. Y contra los USD 285.951 millones del cierre de 2023, el incremento durante la gestión Milei fue de USD 34.354 millones.

    El desglose muestra dónde está el peso del endeudamiento. El gobierno concentró USD 174.999 millones. Las sociedades no financieras, hogares e instituciones sin fines de lucro sumaron USD 106.474 millones. El Banco Central registró USD 32.315 millones. Las sociedades captadoras de depósitos, otros USD 5.244 millones. Y otras sociedades financieras, USD 1.273 millones. En el tramo del gobierno central, los organismos internacionales explicaron USD 97.255 millones, con el FMI en torno a USD 57.230 millones. Los tenedores de títulos de deuda concentraron otros USD 59.066 millones.

    Ese es el punto que incomoda. El Gobierno puede mostrar una baja fuerte de la deuda bruta del Tesoro gracias a una operación con el Banco Central. Puede decir que sanea el balance. Puede decorar el número. Pero la deuda externa con acreedores de verdad creció exponencialmente.

     

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  • Losada se alineó con Patricia y le avisó a Milei que no va a rechazar el pliego de la cuñada de Alconada

     

    Carolina Losada se sumó a la rebelión encabezada por Patricia Bullrich y le avisó a Javier Milei que no votará a favor de retirar el pliego para jueza de María Verónica Michelli, la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon.

    La senadora santafesina integra el bloque de la UCR, pero es muy cercana a la Casa Rosada y vota todo junto a La Libertad Avanza. Pero ahora se despegó y no avalará el pedido del gobierno para retirar el pliego.

    «Yo voy a avalar a la jueza porque no encuentro ninguna explicación que me parezca para sacarle mi firma», declaró Losada en Cadena 3 Rosario. «La verdad que no sé qué hay detrás, pero lo que hay adelante no alcanza como para que lo apoyemos», agregó la radical que fue una de las firmantes del dictamen en la Comisión de Acuerdos.

    Patricia aprovecha la torpeza de Karina con los pliegos para plantar un desafío directo a Milei

    El desplante de Losada muestra otra fisura del gobierno y también la capacidad de daño de Patricia, que logró despertar a algunos oficialistas que venían avalando sin chistar los pedidos de los Milei. 

    Un dato para sumar a esta trama es que Bullrich acaba de sumar al gobierno de Maxi Pullaro en Santa Fe a su mano derecha Federico Angelini, después de su renuncia al gobierno nacional. Losada tiene una relación tirante con Pullaro, pero lo que resalta es el movimiento de Patricia sobre el armado provincial.

    Yo voy a avalar a la jueza porque no encuentro ninguna explicación que me parezca para sacarle mi firma. No sé qué hay detrás, pero lo que hay adelante no alcanza como para que lo apoyemos

    A la rebelión de Bullrich también se sumó el formoseño Francisco Paoltroni, que el año pasado volvió al bloque de La Libertad Avanza de donde se había ido casualmente por rechazar el pliego de Ariel Lijo para la Corte Suprema.

    Ahora, Paoltroni dijo que querer retirar el pliego de Michelli «es una desprolijidad muy grande». El formoseño habló de «una impericia» de quienes mandaron los pliegos y resaltó que Michelli en el concurso quedó en el puesto 19, por lo que alguien maniobró mucho para que sea la elegida.

    Otro dos senadores libertarios que podrían sumarse a Bullrich son los cordobeses Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero, muy cercana a la jefa del bloque. 

    Fiel a su estilo, Juez fue ambiguo y dijo que «no hay atajo jurídico» para retirar el pliego, aunque evitó confirmar si votará a favor o en contra. «Ese pliego debe ser tratado. Tendrá los votos o no, eso es otra discusión», declaró el cordobés

     

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    «No hay más secundario»: empresas de colectivos descargan la crisis sobre los estudiantes y ponen en jaque un derecho conquistado

     

    La escena se repite cada vez con más frecuencia y expone una realidad alarmante. Este mediodía, estudiantes que intentaban viajar con el boleto estudiantil secundario en la línea 8 recibieron una respuesta tan contundente como preocupante: «No hay más secundario», les dijo el chofer del interno 722. A partir de allí, los jóvenes quedaron ante una disyuntiva imposible: pagar una tarifa que muchos no pueden afrontar o descender de la unidad y perder la posibilidad de llegar a la escuela o retornar a sus hogares.

    Por Tomás Palazzo para NLI

    El episodio no aparece como un hecho aislado. Según denuncian usuarios y familias, situaciones similares comienzan a multiplicarse en distintas líneas de transporte, en un contexto marcado por el aumento permanente de los combustibles, la crisis financiera que atraviesa el sector y la reducción de la asistencia estatal. Sin embargo, detrás de cada estudiante obligado a pagar o a bajarse de un colectivo existe una pregunta de fondo: ¿quién debe garantizar el acceso a la educación, las empresas privadas o el Estado?

    Cuando la crisis la pagan los estudiantes

    El boleto estudiantil no es un beneficio comercial ni una concesión graciosa de las empresas. Se trata de una herramienta destinada a garantizar el acceso a la educación pública, evitando que el costo del transporte se transforme en una barrera para miles de familias trabajadoras.

    Cuando una empresa decide desconocer ese derecho o limitar su aplicación, el impacto no recae sobre balances empresariales ni sobre funcionarios. Lo sufren directamente los estudiantes. Cada viaje que deja de estar cubierto implica un gasto adicional para hogares que ya enfrentan aumentos constantes en alimentos, tarifas, alquileres y servicios.

    La consecuencia es tan sencilla como brutal: estudiar se vuelve más caro. Y cuando la educación pública comienza a incorporar costos que antes estaban garantizados por políticas estatales, quienes terminan pagando son los sectores populares.

    La situación remite inevitablemente a una larga historia de luchas estudiantiles. El reclamo por el boleto estudiantil forma parte de una tradición de organización juvenil que tuvo uno de sus capítulos más trágicos durante la dictadura con la recordada Noche de los Lápices, cuando estudiantes secundarios fueron secuestrados, torturados y desaparecidos tras participar, entre otras reivindicaciones, de la defensa de ese derecho. Por eso, cada retroceso en esta materia tiene una carga simbólica que trasciende la discusión económica.

    El Estado se corre y los derechos quedan a merced de privados

    La situación también expone una tendencia cada vez más visible durante la gestión de Milei: la retirada del Estado de áreas sensibles y la transferencia de responsabilidades públicas hacia actores privados.

    Desde NLI ya habíamos advertido sobre este fenómeno el pasado 26 de mayo, cuando se conoció la eliminación de compensaciones para los pasajes gratuitos de personas con discapacidad, en una decisión que no tuvo la trascendencia necesaria ni la dimensión esperada, oculta tras el mando de discusiones internas o Declaracines Juradas no presentadas. En aquel caso, el Gobierno dejó de financiar una política pública y trasladó la carga económica a las empresas, convirtiéndolas de hecho en administradoras de un derecho que debería estar garantizado por el Estado.

    Ahora el mecanismo parece repetirse. Mientras el transporte enfrenta aumentos de costos y problemas de financiamiento, los controles estatales brillan por su ausencia y los usuarios quedan atrapados en el medio. En lugar de garantizar el cumplimiento efectivo de los derechos adquiridos, el Gobierno parece optar por correrse y dejar que cada empresa resuelva la situación como considere conveniente.

    El resultado es previsible: cuando los números no cierran, quienes primero sufren las consecuencias son los sectores más vulnerables.

    Un nuevo golpe contra la educación pública

    La negativa a reconocer el boleto estudiantil no puede analizarse únicamente como un conflicto de transporte. También constituye un nuevo capítulo en el deterioro de las condiciones de acceso a la educación pública.

    Durante los últimos meses, estudiantes, docentes y universidades protagonizaron múltiples reclamos frente a recortes presupuestarios, pérdida salarial y reducción de programas de asistencia. Ahora, a ese escenario se suma la incertidumbre sobre una herramienta fundamental para que miles de jóvenes puedan asistir a clases.

    Detrás de cada estudiante obligado a pagar un pasaje que antes estaba cubierto existe una definición política. Porque cuando el Estado abandona su rol de garante y permite que derechos básicos queden sujetos a la capacidad económica de empresas privadas, lo que está en discusión ya no es solamente una tarifa de colectivo. Lo que está en juego es la igualdad de oportunidades.

    Y una vez más, quienes terminan soportando el peso del ajuste son aquellos que menos tienen y más necesitan de la presencia estatal para ejercer derechos que deberían estar fuera de cualquier discusión.

     

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    La serie española que tienes que ver si te gustó ‘La casa de papel’: con Álex González y Silvia Alonso

     

    Desde el éxito indiscutible de la serie La casa de papel, las series sobre atracos se han multiplicado. En las plataformas de streaming hemos podido disfrutar de series como Tú también lo harías en Disney+ o El robo del siglo, El asalto al Banco Central y Caleidoscopio en Netflix. La novedad es que estas series no se centran solo en el robo, sino que también nos explican los problemas personales de los protagonistas y las razones por las que han tomado la decisión de perpetrar el atraco. Para los que les gustan este tipo de ficciones, otra buena opción puede ser la serie Ladrones: la tiara de santa Águeda que se estrenará el próximo 18 de junio en la plataforma de streaming Disney+, dirigida por Inma Torrente (Valeria, Los enviados) y protagonizada por los actores Álex González, Silvia Alonso y Asier Etxeandia. Esta nueva serie narra un robo imposible que tiene lugar en una isla paradisíaca y se puede definir como un thriller en el que se combina la acción, la aventura y el romance.

    La serie Ladrones: la tiara de santa Águeda ha sido producida por Disney+, que sigue apostando por las ficciones españolas, en colaboración con Plano a Plano (El príncipe, Allí abajo, Valeria, Un cuento perfecto). Una serie de solo 6 episodios que viene a rellenar el vacío dejado por La casa de papel, ya que, aunque ya se está rodando la temporada 2 del spin-off Berlín, sus seguidores tienen ganas de más robos y amores imposibles. Esta serie ha sido rodada en localizaciones de República Dominicana, Málaga y Madrid y puede ser una buena opción para los seguidores de La casa de papel.

    Esta nueva serie de atracos imposibles está dirigida por Inma Torrente (Valeria, Los enviados), aunque ha contado con Alejandro Bazzano (Mar de plástico, La casa de papel, Cicatriz) como director de dos episodios. Los creadores son los guionistas Verónica Marzá (Mar de plástico, Cicatriz), Pablo Roa (Vis a vis, La casa de papel, Cicatriz) y Fernando Sancristóbal (La casa de papel, Tierra de lobos). El actor Álex González junto con Verónica Marzá, Pablo Roa, César Benítez y Ángel Armada son los productores ejecutivos.

    Ladrones serie

    ¿Qué pasa en la serie Ladrones: la tiara de santa Águeda?

    La protagonista de esta serie es Amber (Silvia Alonso), la cual es una de las más brillantes ladronas del mundo que, después de un robo fallido en Las Vegas, prepara su próximo golpe. Esta vez el objetivo de esta atrevida ladrona será la tiara de santa Águeda, una joya valorada en 240 millones de dólares, que portará durante su boda la hija del magnate mexicano del petróleo Emilio Villegas (Asier Etxeandia) y que se encuentra en Isla Esperanza, un lugar perdido en el Pacífico.

    Amber lleva tres años preparándose para realizar el robo y para lograrlo se ha infiltrado en la familia Villegas como institutriz. Este plan se tuerce cuando aparece en la isla el ladrón Rui (Álex González) con el que tuvo una complicada relación en Las Vegas durante otro de sus atracos.

    La vicepresidenta de producción original de Disney+ España Sofía Fabregas ha indicado lo siguiente sobre esta producción: ·»Desde Disney+ España estamos orgullosos y satisfechos de dar un paso más en nuestra producción original y continuar con nuestro compromiso con ficciones de calidad que lleguen a todos los espectadores. Ladrones: la tiara de santa Águeda, es una ambiciosa serie enmarcada en el género de robos que ofrece ingredientes de comedia romántica y de acción. Además del gran trabajo de guion de los creadores Verónica Marzá, Pablo Roa y Fernando Sancristóbal; Álex González y Silvia Alonso elevan cada secuencia consiguiendo una serie única y adictiva».

    Ladrones serie

    El reparto de esta serie de acción, comedia y misterio

    Los protagonistas de la serie Ladrones: la tiara de santa Águeda son el actor Álex González, al que conocemos por ficciones como Desde el mañana, Operación Marea Negra, El Príncipe y Vivir sin permiso, y la actriz Silvia Alonso a la que hemos visto en Sin instrucciones o ‘Fuerza de Paz, También tiene un papel de peso el actor Asier Etxeandia al que hemos visto en ficciones como Dolor y gloria, La novia o Sky Rojo.

    Además en el reparto de esta serie, están los actores Antonio Pagudo, Olga Hueso, Albert Baró, Alicia Jaziz, Jan Buxaderas, Eduardo Gómez, Cumelén Sanz, Oliver Ruano, Milena Radulovic, Saibon Wang y Ainhoa Santamaría, entre otros muchos.

    La serie Ladrones: la tiara de santa Águeda es uno de los estrenos más esperados de 2025 en Disney+. Además, a esta plataforma de streaming van a llegar este año las series Daredevil: Born Again, la temporada 4 de The Bear, la temporada 2 de Andor, Alien: Planeta Tierra, Ironheart, Entrepreneurs, Paradise, Chad Powers, Custodia compartida y Pesadillas: La desaparición.

     

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