El jóven futbolista granate es el deportista destacado de esta segunda edición.
Cerraron los Premios eTapas 2022 con la participación de 20 deportistas locales en etapa formativa que fueron destacadxs y elegidxs por sus propios profesores, siendo esta selección un premio en sí mismo. Qué más valedero que la persona que te ve entrenar todo el año, te elija. El deportista destacado del año es Mateo Vertúa de 16 años, jugador de fútbol de Círculo Italiano, el 10 del “granate”. Recibió 3.486 en la final y un total de 4.199 votos sumando las dos instancias. Solo en la final, entre lxs ocho deportistas se sumaron más de 12.000 votos.
En los eTapas buscamos destacar el compromiso, el compañerismo, la dedicación constante; eso es lo que le pedimos a cada profe con el que nos comunicamos. En el total de las dos instancias fueron casi 20mil votos en total. Detrás de ese esfuerzo, la familia, lxs amigxs y las instituciones. Por eso agradecemos a todos y todas las que colaboraron apoyando a su deportista brindando un poquito de su tiempo. Gracias.
El podio de los eTapas 2022
La instancia final fue ajustadísima entre los tres que hicieron podio, Emilio García (arquería) y Facundo Valdez (Karate) son quienes acompañan a Mateo como los tres más votados. El representante de Arquería del Valle sumó 3.053 votos en la final y un total de 4.105 votos. Los siguió el karateca del Dojo Santa Rita, Facu Valdez con 3.010 votos en la final y 3.881 en ambas instancias. Más abajo arrimó el basquetbolista del Atlético Regina, Emiliano Aguero con 1.789 votos en la final y un total de 2. 442.
También accedieron a esta última instancia Agustina Díaz volleybolista “Granate”, Paula Pacheco quien representa a SIAM en la disciplina Kick Boxing, la ciclista Milena Perez (MTB) y Valentina Casaccio del Club de hockey Atlétivco Integración Deportiva. Felicitaciones para todas!
Paula PachecoMilena PerezValentina CasaccioEmiliano AgueroAgustina Diaz
En la instancia clasificatoria el total de votos entre lxs 20 deportistas fue de 7.566. En la final se recibieron 12.426 votos.
También participaron de los Etapas 2da edición: Mirko Pavlin, Agus Gacía, Juli Gacía, Julia Vellila, Fer Parra, Vicky Balboa, Ambar Riffo, Suyai Sanhueza, Lauty Bernal, Fabricio Iogna, Valen Vodanovich y Diana Hepp. A todx ellxs, a sus familias, a sus profes y a sus clubes, también les agradecemos.
MARCOS COLETTO ESCRIBE PARA LA TAPA Después de que Jagger y Richards estuvieran abocados a sus carreras como solista y pasaran por una pelea a la que Keith título como la tercera guerra mundial, se juntan en enero del 89 en Barbados, fuman la pipa de la paz y hacen un regreso triunfal en el…
Carola Lorenzini desafió los prejuicios de su época, batió récords, cruzó sola el Río de la Plata y se convirtió en una pionera de la aviación argentina.
Por Alcides Blanco para NLI
Hubo una época en la que volar no era una actividad cotidiana, ni existían aeropuertos llenos de pasajeros, ni los aviones formaban parte del paisaje habitual de las ciudades, y mucho menos resultaba sencillo imaginar a una mujer tomando los controles de una aeronave para desafiar alturas, distancias y maniobras que incluso para los hombres constituían una actividad extraordinaria. En ese mundo nació Carola Lorenzini, una bonaerense que no provenía de una familia vinculada a la aviación ni pertenecía a una elite que pudiera financiar fácilmente una pasión costosa, sino que trabajó, ahorró, insistió y terminó abriéndose paso en un ambiente dominado casi por completo por hombres. Su historia contiene todos los elementos de una aventura extraordinaria —récords, vuelos solitarios, viajes por el país, exhibiciones y una muerte trágica—, pero reducirla a la figura romántica de la “aviadora gaucha” sería quitarle buena parte de su verdadero significado: Lorenzini fue una mujer que tuvo que conquistar no solamente el cielo, sino también el derecho a ocupar un lugar en un territorio profesional que su época consideraba esencialmente masculino.
Una mujer que primero tuvo que ganarse el derecho a volar
Carola Elena Lorenzini nació el 15 de agosto de 1899 en Empalme San Vicente, localidad bonaerense que actualmente conocemos como Alejandro Korn, y fue la séptima de ocho hermanos. Desde joven desarrolló una extraordinaria inclinación por el deporte y la actividad física: practicó equitación, remo, atletismo, salto, jabalina y hockey, y en 1925 llegó a consagrarse campeona de atletismo. Esa trayectoria ayuda a comprender que la aviación no apareció en su vida como una extravagancia aislada, sino como la continuación de una personalidad marcada por la competencia, el esfuerzo físico y la voluntad de superar límites. Antes de convertirse en una figura de la aeronáutica argentina trabajó como dactilógrafa en la Unión Telefónica, un empleo muy alejado de las imágenes heroicas que después acompañarían su nombre, pero que le permitió sostenerse económicamente mientras perseguía un objetivo que requería mucho más dinero y perseverancia de los que tenía disponibles.
El acceso a la aviación no fue sencillo. En 1931, después de enviar numerosas cartas y realizar reiterados pedidos, consiguió ser aceptada en el Aero Club Argentino y comenzó su formación como piloto. El esfuerzo económico fue considerable: según los registros oficiales, el curso la llevó a gastar sus ahorros y desprenderse de sus pertenencias para poder continuar con las clases. Aquella circunstancia resulta especialmente reveladora porque muestra que su carrera no nació de una oportunidad concedida desde arriba, sino de una insistencia personal que debió vencer simultáneamente obstáculos económicos y prejuicios sociales. En 1933 obtuvo finalmente su carnet de aviadora civil y, algunos años después, se convirtió en la primera mujer en obtener el título de instructora de vuelo en América del Sur, un reconocimiento que convirtió su nombre en referencia continental.
Su popularidad creció rápidamente porque Lorenzini no se limitó a pilotear aviones: convirtió el vuelo en una forma de competencia y de exploración. El 31 de marzo de 1935 estableció el récord sudamericano femenino de altura al alcanzar los 5.381 metros en un avión Ae C-3 de cabina cerrada, una marca que le valió reconocimientos y una medalla de oro otorgada por la Aviación Militar Argentina. La prensa comenzó a seguirla con atención y El Gráfico, una de las publicaciones deportivas más influyentes de la época, la llevó a sus páginas, contribuyendo a construir una imagen pública que combinaba la aviación moderna con una estética deliberadamente criolla. De allí surgió uno de sus apodos más conocidos, “la aviadora gaucha”, que la prensa utilizó para describir a una mujer que aparecía en fotografías con bombachas criollas, botas y campera de cuero, una identidad que no era un simple detalle de vestuario sino una forma de presentarse como argentina dentro de una actividad que todavía tenía fuertes referencias culturales europeas.
Del Río de la Plata a las catorce provincias
La dimensión de sus hazañas permite entender por qué Lorenzini terminó convertida en una celebridad. El 13 de noviembre de 1936 cruzó sola el Río de la Plata, en un vuelo que la llevó desde el aeródromo Rivadavia, en Morón, hasta Montevideo, mientras otra aviadora argentina, Isabel Gladisz, realizaba también el cruce. No se trataba solamente de una demostración de habilidad técnica: en aquellos años, atravesar el Río de la Plata en un avión pequeño implicaba enfrentarse a riesgos que la aviación contemporánea, con sus sistemas de navegación, comunicaciones y seguridad, permite dimensionar de otra manera. La aventura tenía además un componente simbólico, porque cada vuelo femenino que alcanzaba repercusión pública contribuía a cuestionar la idea de que la aviación debía ser un territorio reservado a los hombres.
Su relación con el territorio argentino también se volvió parte fundamental de su trayectoria. En 1940 realizó un viaje que unió las catorce provincias que entonces conformaban el país, una proeza que transformaba el avión en algo más que una máquina para competir: lo convertía en una herramienta para recorrer una geografía enorme y diversa. Lorenzini aterrizó en lugares donde la aviación todavía constituía un acontecimiento extraordinario y llevó su figura a distintas regiones del país, consolidando una popularidad que no se limitaba al ambiente aeronáutico. Su historia conectaba además con una Argentina que estaba atravesando una profunda transformación tecnológica, en la que el automóvil, el avión, la radio y otras nuevas formas de comunicación comenzaban a modificar la percepción de las distancias. Ella representaba, en cierta medida, a esa modernidad, pero lo hacía desde una identidad profundamente vinculada con el mundo rural y con una cultura popular que la prensa había convertido en parte de su personaje.
Ese contraste explica buena parte de su atractivo histórico. Lorenzini podía ser presentada simultáneamente como símbolo de modernidad y como figura criolla; como deportista de alto rendimiento y como mujer vinculada a las tradiciones argentinas; como pionera tecnológica y como personalidad popular. La aviación le permitió ocupar un espacio público que para muchas mujeres de su generación seguía siendo difícil de conquistar, y su éxito contribuyó a abrir un camino que posteriormente recorrerían otras pilotos. La propia Fuerza Aérea Argentina reconoce entre las pioneras de la aeronáutica a mujeres como Lorenzini, Adrienne Bolland, Alejandrina Dumont y Raquel Cabrera Bernet, destacando el papel que tuvieron en la construcción de nuevas vocaciones.
Una muerte que convirtió la hazaña en leyenda
El final de su vida tuvo una dimensión tan dramática como las hazañas que la habían hecho famosa. El 23 de noviembre de 1941, durante una exhibición aérea realizada en Morón con motivo de la visita de una escuadrilla de aviadoras uruguayas, Lorenzini realizó una maniobra acrobática que formaba parte de su repertorio, pero el vuelo terminó en un accidente fatal. Las reconstrucciones disponibles coinciden en que estaba utilizando un Focke-Wulf Fw-44 y que murió durante la maniobra, aunque las explicaciones sobre las circunstancias técnicas del accidente han sido objeto de distintas versiones históricas. El Museo Nacional de Aeronáutica señala que durante el vuelo invertido se produjo el desprendimiento de la palanca de comando, mientras otras reconstrucciones han señalado además las particulares condiciones en que se desarrolló aquella exhibición y el hecho de que el avión no fuera el que Lorenzini utilizaba habitualmente.
Tenía 42 años y había alcanzado una notoriedad extraordinaria para una mujer de su época. Su muerte no borró su figura; por el contrario, contribuyó a convertirla en leyenda, aunque esa dimensión trágica también produjo que durante mucho tiempo su historia fuera recordada principalmente por la manera en que murió y no por el largo proceso que había recorrido para llegar hasta allí. El Estado y distintas instituciones conservaron posteriormente su memoria: una biblioteca de la Fuerza Aérea Argentina lleva su nombre y custodia un archivo fotográfico digitalizado sobre su vida y trayectoria, mientras que en distintas localidades del país existen calles y espacios que recuerdan a la aviadora.
Pero quizás la mejor manera de comprender a Carola Lorenzini sea alejándose tanto de la imagen romántica de la heroína como de la tragedia final. Su verdadero legado se encuentra en la cadena de obstáculos que consiguió atravesar antes de convertirse en una pionera: una mujer que trabajaba para vivir, que tuvo que insistir para ser admitida en un club de aviación, que gastó sus ahorros para aprender a volar, que estableció récords, cruzó el Río de la Plata, recorrió las provincias argentinas y terminó ocupando un espacio que hasta entonces parecía reservado para otros. Su historia demuestra que las transformaciones culturales no siempre comienzan con grandes declaraciones políticas; muchas veces empiezan cuando alguien decide hacer algo que la sociedad de su tiempo considera impropio, improbable o directamente imposible.
Por eso, casi un siglo después de aquellos primeros vuelos, Carola Lorenzini no debería ser recordada solamente como la mujer que volaba acrobáticamente sobre Morón, sino como una figura que permite observar la Argentina desde una perspectiva mucho más amplia: la de una sociedad que comenzaba a incorporar tecnologías nuevas mientras todavía arrastraba estructuras sociales profundamente tradicionales. Lorenzini se movió exactamente en esa contradicción y logró convertirla en una oportunidad para abrir camino. Su avión podía elevarse miles de metros sobre el suelo, pero la verdadera distancia que consiguió recorrer fue otra: la que separaba aquello que una mujer podía hacer de aquello que su época estaba dispuesta a permitirle hacer. Y en esa conquista, mucho más que en cualquier récord, reside la razón por la que su nombre continúa perteneciendo a la historia argentina.
Tras la reunión con Sergio Massa y Máximo Kirchner en la que se llegó a un acuerdo para que haya una PASO presidencial en el peronismo, Axel Kicillof encaró esta semana un importante raid político que arrancó en Chaco y terminó con una reunión con Susan Segal en Buenos Aires y con una visita a Montevideo que incluyó una foto con el presidente uruguayo Yamandú Orsi.
El gobernador bonaerense se reunió el jueves con la presidenta del Council of the Americas, Susan Segal, en el Hotel Alvear. Fue un encuentro que duró una hora donde Kicillof trazó un diagnóstico de la situación del país. También participaron varios empresarios.
Este viernes, Kicillof viajó a Montevideo para participar del Tercer Congreso Panamericano, un ámbito que reúne a políticos progresistas de varios países. El presidente Yamandú Orsi lo recibió en la Torre Ejecutiva, la sede del poder político uruguayo.
Ambos líderes conversaron sobre cuestiones regionales y de los cambios geopolíticos que enfrenta hoy el mundo. Además, analizaron las oportunidades estratégicas para el Río de la Plata y para Latinoamérica.
Kicillof mencionó el reciente episodio que protagonizó Javier Milei en Brasil cuando asistió a una actividad de campaña de Flavio Bolsonaro, candidato de derecha que compite en las elecciones contra el presidente brasileño Luiz Inácio Lula Da Silva.
«No fue bueno para Argentina que el presidente de nuestro país fuera a Brasil y tuviera las apreciaciones y las palabras que tuvo con el presidente ese país. Eso ocasionó que hoy estemos en una situación de mucha fragilidad, hubo una degradación en el vínculo que para mí es grave, lo digo en calidad de gobernador de la provincia», dijo Kicillof.
Lo digo en rioplatense: Javier Milei metió la pata hasta el fondo.
Milei participó en el lanzamiento de la candidatura de Bolsonaro en São Paulo. Allí criticó que la Justicia brasileña no le permitiera visitar al ex presidente. Además, calificó a Lula de «ladrón» y de «diseminar el socialismo» en América Latina.
«Lo digo en rioplatense: Milei metió la pata hasta el fondo», dijo Kicillof, aunque aclaró -quizás para evitar nuevas tensiones- que ese tema no lo pudo hablar con Orsi.
Axel Kicillof en el Tercer Congreso Panamericano.
Kicillof y el jefe de Estado de Uruguay firmaron además dos convenios. Uno entre la provincia de Buenos Aires y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para llevar productos a la provincia de Buenos Aires.
El otro es sobre investigación científica. En este caso, entre la Comisión de Investigación Científica (CIC) de la provincia de Buenos Aires y la Universidad de la República de Uruguay.
El Tercer Congreso Panamericano se desarrolla en Montevideo con asistentes como los expresidentes de Chile, Gabriel Boric, y de Colombia, Ernesto Samper. El coordinador general del Congreso Panamericano, David Adler, dijo en la apertura que este espacio de debate apunta a una «visión alternativa» centrada en la cooperación, igualdad soberana, entendimiento mutuo y fraternidad.
Durante tres días se abordarán temas como la paz, la seguridad, la inteligencia artificial y la soberanía digital, en busca de «soluciones concretas y reales a los desafíos que hoy amenazan el bienestar de nuestros pueblos en todo el hemisferio», sostuvo Adler.
La vicepresidenta uruguaya y presidenta de la Asamblea General del Parlamento, Carolina Cosse, llamó en su discurso a no desanimarse ante las derrotas electorales en la región y destacó que en Perú y Colombia los candidatos de izquierda perdieron por un estrecho margen.
El ciclo ‘Mostrá tu talento’ que lleva adelante la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina en la biblioteca al aire libre de la Isla 58 ha tenido una gran recepción durante los domingos de verano. La propuesta está destinada a quienes cantan o tocan instrumentos y que no se dedican profesionalmente a…
La situación de los docentes civiles que trabajan en los institutos educativos de las Fuerzas Armadas es cada vez más crítica y se suma al drama económico que viene los militares activos y retirados.
LPO adelantó hace meses que el conflicto salarial de los docentes civiles de las Fuerzas Armadas llegó al punto que una docente cobrar poco más de 500.000 pesos y el atraso salarial alcanza el 106% respecto de otras jurisdicciones.
Un docente afectado por la crisis dijo a LPO que «no se trata solamente de cobrar poco.Se trata de trabajar, cumplir una jornada, formar alumnos, sostener instituciones educativas y, aun así, no llegar a fin de mes».
ATE describió en mayo la situación del sector como una verdadera «catástrofe salarial» y señaló que existen trabajadores que ni siquiera llegan al día 10 con su sueldo. También estimó una pérdida salarial cercana al 50% en el colectivo de civiles y docentes civiles de las Fuerzas Armadas, Seguridad e IOSFA.
El endeudamiento es otro de los drama que viven los docentes. En ese punto, denuncian que «cuando un trabajador cobra un salario que no alcanza para vivir, tiene solamente algunas alternativas: reducir el consumo, pedir ayuda a familiares, utilizar la tarjeta de crédito, sacar un préstamo o refinanciar una deuda anterior. Después llega la segunda tarjeta, otro préstamo el adelanto de haberes y finalmente comienza la conocida bola de nieve».
«No hace falta ser economista para comprender el mecanismo. Cuando el salario no alcanza, el crédito deja de ser una herramienta para financiar un proyecto y se transforma en una herramienta para sobrevivir», añadió.
Cuando un trabajador cobra un salario que no alcanza para vivir, tiene solamente algunas alternativas: reducir el consumo, pedir ayuda a familiares, utilizar la tarjeta de crédito, sacar un préstamo o refinanciar una deuda anterior. Después llega la segunda tarjeta, otro préstamo el adelanto de haberes y finalmente comienza la conocida bola de nieve
Este docente planteó que también que «allí aparece una diferencia fundamental respecto del endeudamiento del personal militar. Si un militar endeudado destina una parte importante de su salario al pago de créditos, la situación es grave. Pero si un docente civil que percibe alrededor de medio millón de pesos debe recurrir al mismo mecanismo para pagar alquiler, alimentos, transporte, medicamentos, servicios y gastos familiares, la deuda adquiere una dimensión mucho más destructiva sobre sus ingresos disponibles. Por eso, hablar de endeudamiento sin hablar de salarios es mirar solamente la consecuencia y ocultar la causa».
Por último, remarca que «el docente civil quedó atrapado en el inframundo salarial. La paradoja es brutal. Las Fuerzas Armadas necesitan formar a sus futuros oficiales, suboficiales y cadetes. Para eso necesitan docentes. Profesionales que enseñan matemática, lengua, historia, idiomas, informática, ciencias, pedagogía, ingeniería y las distintas disciplinas que sostienen el sistema educativo militar».
Sin embargo, culmina, «quienes realizan esa tarea reciben salarios que se encuentran muy por debajo de los que perciben docentes que realizan exactamente la misma función en otras jurisdicciones».
«La morosidad es el último capítulo. Antes estuvieron la pérdida salarial, la inflación, la falta de recomposición, las paritarias insuficientes y la imposibilidad de recuperar lo perdido», concluyó.
¿Qué fundamento tiene indignarse cuando se «vandaliza» un espacio público?¿Será por que es público y es de todxs? ¿Será que lxs enoja por que lo mantenemos todxs? ¿Será que se «rompe» algo de todxs? ¿Será que no les molesta cuando ven pintado «River campeón»?; ¿Será que no es lo mismo? ¿Será que es una forma…
Difunde esta nota
Un comentario
¡Gran idea la de destacar a los jóvenes en los diferentes deportes! ¡Felicitaciones a Mateo Vertúa, muy buen deportista, pero lo más lindo de él, es que es una excelente persona! Buen hijo, gran alumno, compañero, colaborador, siempre dispuesto a ayudar al otro. Merecido su primer lugar.
Muchas gracias por la iniciativa, sigan adelante.
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.
¡Gran idea la de destacar a los jóvenes en los diferentes deportes! ¡Felicitaciones a Mateo Vertúa, muy buen deportista, pero lo más lindo de él, es que es una excelente persona! Buen hijo, gran alumno, compañero, colaborador, siempre dispuesto a ayudar al otro. Merecido su primer lugar.
Muchas gracias por la iniciativa, sigan adelante.