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Libro: «Papá» de Federico Jeanmaire

En esta columna literaria ya reseñamos dos o tres libros de este escritor, libros que obtuvieron premios destacados y el reconocimiento de la crítica.

En esta entrega la idea es comentar una de las primeras novelas de este autor, escrita en 2003. Este libro posee carácter autobiográfico y en su momento funcionó como instrumento de duelo. El escrito tuvo su origen cuando Jeanmaire y su familia recibieron una triste noticia vinculada a la salud de su padre:

“El cáncer es irreversible y una cuestión de tiempo»

La ficción toma como protagonista central al hijo menor de un padre enfermo. Este joven se apoya en la escritura para poder asimilar la agonía eterna del progenitor:

“Por eso creo que estoy escribiendo. Porque por un rato necesito sentirme a resguardo entre las palabras, a salvo dentro del más familiar de mis ambientes. Y porque, además, esta noche necesito ser valiente, de alguna manera.” (pág. 112)

La escritura, como práctica, emerge y se consolida como un acto defensivo y como escenario propicio para la introspección. Durante estos lapsos el protagonista buscará decodificar las claves de un amor sin cauce entre un padre recto y un hijo sentimentalmente independiente.

Los recuerdos se atropellan y transportan al personaje hacia su niñez y adolescencia para revisar eventos sustanciales a través de una óptica diferente, adulta. Desde que tiene memoria la imagen de su padre se caracterizó por una robustez ideológica y política, una visión que sólo consideraba a los valientes en la toma de decisiones importantes. Nunca proyectó una figura paternal afectada por el miedo y la inestabilidad que acompañan a las personas que transitan enfermedades terminales.

La desgracia familiar encuentra al protagonista en su rol de hijo, pero también en su papel de padre de un nene de nueve años que ya empieza a cuestionar uno de los grandes temas de la vida: la muerte. Este punto puede habilitar el siguiente interrogante:

¿Terminamos de formarnos como hijos/as cuando llegamos a ser padres/madres?

Dejamos abierta esta pregunta con la intención de que cada lector busque sus respuestas.

La temática planteada en este libro es dura, pero la pluma magistral de Federico Jeanmaire contribuye en la asimilación de los golpes bajos.

¿Esta novela es una realidad llevada a la ficción? Sí, como muchos buenos libros de literatura. Nuestro trabajo como lectores será ver qué puerta de acceso tomamos para disfrutar de esta historia.

Comparto un fragmento del libro que puede servir como herramienta al momento de separar la ficción de la realidad:

“Siempre he preferido la belleza a la verdad. La verdad se me antoja un poco imposible. No le creo. Nunca le he creído del todo a ninguna verdad. No sé. Ni siquiera he podido creer completamente en las verdades más mías. En las íntimas, en las propias. Por suerte, para mí, la literatura no se hace con verdades. Como cualquier otro arte, la literatura es una discusión infinita. Y el hipotético día en que se termine con esta discusión, ese día también habrá terminado la literatura (…) Lo literario nace de lo ilegítimo de lo imposible. No se lleva bien con las verdades o, en el mejor de los casos, anda buscando de manera casi desesperada alguna verdad novedosa. Y si bien las verdades propias ayudan a escribir, nunca son para siempre, nunca son del todo verdades.” (pág. 132)

Al momento de recomendar un libro los interrogantes previos a la sugerencia pueden tener diferentes matices. En el mundo de los libros la expresión “tenés que leer este libro” suele dejarnos en un estado de reflexión interna y en ese momento comienza a gestarse la verdadera incógnita que puede llevarnos a entrelazarnos con el libro ofrecido.

Los lectores de Federico Jeanmaire y todos aquellos que deseen conocer su obra encontrarán en este libro un tema trascendente tratado con originalidad y sutileza literaria.

Papá

Jeanmaire Federico

Edhasa, 2015

176 páginas

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