El Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina Francisco Lucero brindó detalles sobre los trabajos que se ejecutan en la calle Libertad, desde Belgrano hasta la Avenida General Paz.
La obra a cargo de la empresa Quidel se puso en marcha en enero pasado y el ritmo que lleva actualmente hace prever que se cumplirá con los tiempos estipulados en el contrato, que es de 5 meses.
“Es una obra muy esperada por toda la comunidad y también por parte del Intendente Marcelo Orazi”, manifestó Lucero en declaraciones a Mirate TV.
Sobre las características que tendrá la calle una vez finalizado el plan de trabajos, Lucero precisó que “lucirá renovada porque se recambia totalmente el asfalto, se construirá un boulevard entre General Paz y Castelli y un cordón delimitador entre Castelli y Belgrano”.
Señaló que “entre la Avenida General Paz y Castelli quedará un estacionamiento a 45º, habrá un espacio verde reducido en cada extremo del boulevar. Incluye acceso peatonal, construcción de rampas para personas con discapacidad tanto en la Libertad como en las intersecciones”.
Por otro lado, indicó que se construirá una bicisenda en todo el tramo, que tendrá un delimitador sobre la margen norte con una franja amarilla que determinará el sentido ya que tendrá doble mano.
Además se cambiará toda la luminaria a LED, desde la General Paz hasta San Martín, tanto las globas como las luces altas.
Francisco Lucero, Secretario de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina.
Niños y niñas reginenses de entre 5 y 10 años ya disfrutan de la colonia de invierno organizada por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina. La actividad se desarrolla los lunes, miércoles y viernes en distintos barrios de la ciudad. Esta semana, de 14 a 15,30 horas, tiene lugar en la…
Cuando le sonó el celular, Soledad acababa de retirar a su hijo de la escuela, en Rosario. Siempre se alternaban con su compañero Carlos, nunca iban los dos a buscarlo. Pero ese día por suerte fueron juntos porque también tenían que retirar a una amiguita de Emiliano. Como en cualquier salida de colegio, la calle era un despelote de autos, bocinas, gritos de pibes y pibas. Cruzaron. Ya en la vereda, Soledad miró el teléfono: el que llamaba era su abogado, Ramiro Fresneda. Atendió, no hubo respuesta. Se habrá confundido, pensó. Era el mediodía del martes 10 de marzo de 2026. Yo sabía que ese día él tenía la audiencia con el juez. Pero, te juro, en ningún momento pensé en eso. Ni un ojalá, ni nada. El teléfono volvió a sonar. Fresneda, otra vez.
—¿Podés hablar?
—Sí.
—Sole, encontraron los restos de tu viejo— le dijo en un perfecto cordobés.
Soledad apoyó la espalda en una pared justo detrás suyo y se largó a llorar. Lo miró a Carlos, todavía con el teléfono en la mano. Él me hizo la cara de entiendo todo, sé lo que te están diciendo.
—¿Qué pasó, mamá? —preguntó su hijo.
—Encontraron al abuelo.
A Emiliano se le iluminó la cara y dijo:
—¡Sus huesitos!
Mario Nívoli fue el primero de los doce cuerpos identificados la semana pasada en el excentro clandestino La Perla, de Córdoba.
***
Fernando no sabía muy bien con qué se iba a encontrar. O, mejor dicho, con cuánto se iba a encontrar. La noche anterior había subido a un micro en Retiro para recorrer los 1250 kilómetros que lo separaban de los restos de su padre. Unas 18 horas después llegó a San Miguel de Tucumán. Fue directo a la dirección que le habían pasado. Una especie de depósito o galpón de color amarillo. Lo recibió Selva, del Equipo Argentino de Antropología Forense. Cruzaron un patio y llegaron a un anexo. Sobre una mesa, un esqueleto. Fue muy shockeante ver que mi viejo estaba entero.
La primera reacción de Fernando fue buscar alguna señal. Una marca, algo que pudiera reconocer. Cuando de chico le contaban de su papá sentía que le estaban hablando de alguien muy lejano. Él no tenía una tumba donde llevarle una flor, sentarse a llorar y decir acá está. Ahora, casi pegado a esos huesos, rodeado de cajas con otros restos que esperan, Fernando lo ve, lo toca, lo siente.
—¿Te dejo solo? — pregunta Selva.
—No, por favor. Solo, no. Quiero saber.
Y ahí Selva le empieza a contar: este orificio es un disparo, en este otro se ve que la bala rozó pero no entró, este hueso está así y este otro asá.
Mientras se enteraba de cómo y dónde mataron a su padre, con cuántas balas, acompañado de quiénes, Fernando lo supo: Este es mi viejo.
Raúl Ernesto Araldi fue identificado en 2010. Fue encontrado en el Cementerio Norte de Tucumán.
***
Mucho antes de que Soledad Nívoli recibiera la noticia del hallazgo de los restos de su padre —49 años después de desaparecido— y de que Fernando Araldi Oesterheld pudiera tocar los huesos del suyo —35 años después—, hubo una investigación preliminar, una exhumación, un análisis de laboratorio y un análisis genético. Detrás de todas esas etapas está el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que desde 1984 trabaja en la búsqueda, identificación y restitución de personas desaparecidas. Es un proceso largo. En muchos casos, como los de Nívoli y Araldi, puede llevar muchos años.
Virginia Urquizu es coordinadora de la Unidad de Casos, el área que se encarga del vínculo con las familias. Es decir: son quienes están en contacto permanente con el pariente, desde que lo llaman para explicarle el proceso hasta la restitución de los restos. En medio de todo eso, los de Casos hacen la llamada tan esperada, la que confirma la identificación.
“Los familiares tienen la noticia de primera mano —dice Urquizu— Intentamos por todos los medios que esa noticia no sea de manera telefónica.” Lo que les dicen es que hay avances y los convocan a una reunión presencial, que puede ser en las oficinas del EAFF o en la casa del familiar.
El teléfono de Manuel Miguel sonó a fines de abril de 2011, a 33 años de la desaparición de su mamá, Lilia Mabel Venegas Ballarini. Le dijeron que iban a viajar a Mar del Plata y que querían charlar con él y su hermano para conocerlos. El encuentro fue el 2 de mayo, en la casa de Manuel. Nos reunimos con mi hermano y nuestras familias. Estuvimos charlando un rato largo de cómo es el trabajo de ellos… sin tener idea de lo que estaba pasando realmente. Y bueno, después de varios mates y cafés, nos dicen que habían encontrado los restos de mi vieja, y nos trajeron un expediente enorme.
El caso de Fernando Araldi Oesterheld fue distinto. Cuando recibió la llamada, lo supo. Me dijeron si podía pasar con mi primo por el EAAF, y yo les dije: Lo encontraron.
“Hay familiares a los que le anunciás que tenés novedades y te responden ok, cuándo nos vemos. Hay otros que te hacen preguntas e intentan sacarte información. Y hay otros que se dan cuenta enseguida”, dice Urquizu. Por eso ese vínculo es tan particular y cercano. “Al llamar, tampoco sabés con qué te vas a encontrar, en qué situación y en qué momento está la persona”, agrega.
Manuel Miguel tenía seis meses y su hermano un año y medio cuando la triple A secuestró a su padre, Carlos Miguel. Fue en octubre de 1974, aún no había comenzado la dictadura militar. Lo interceptaron en La Plata, iba en un auto hacia Buenos Aires junto a su compañero Rodolfo Francisco “El turco” Achem. Ese mismo día sus cuerpos aparecieron acribillados en Sarandí, Avellaneda.
Cuatro años después, el 4 de mayo de 1978, secuestraron a Lilia Mabel en Mar del Plata. Y de ella no se supo nada más, hasta que el EAAF logró identificar sus restos.
Manuel y su hermano se criaron con sus abuelos maternos. No recuerda en qué momento le contaron que su mamá era una desaparecida. Lo supo siempre. Pero hasta el día que le dijeron apareció, sentía que no tenía un cierre de la historia. Había logrado reconstruir algo de su vida a través de lo que le contaban sus abuelos, otros familiares y sobrevivientes. Sabíamos que había sido desaparecida, pero nunca más supimos nada sobre qué había pasado con ella. Entonces haberla encontrado fue como encontrar la pieza del rompecabezas que nos faltaba. Y a mí ese día fue como que se me abrió la cabeza por completo.
Manuel es docente de Ciencias Naturales y preceptor en escuelas secundarias. En 2012, un año después de haberse encontrado con los restos de su mamá, sus alumnos le propusieron contar la historia en un trabajo de investigación que presentaron en Jóvenes y Memoria, un programa de la Provincia de Buenos Aires. A partir de ahí, cada año, para el aniversario del Golpe, recorren escuelas dando charlas. Todo lo que no había podido decir antes, lo pude expresar a partir de ese día. Es como una terapia para mí poder compartir lo que significó haber encontrado los restos.
Manuel no recuerda en qué momento le contaron que su mamá era una desaparecida. Lo supo siempre.
“Para cualquier sujeto el problema de la muerte está anudado directamente al problema de la inscripción simbólica de esa muerte”, dice la psicoanalista Fabiana Rousseaux. Frente a la muerte los seres humanos necesitamos hacer una ritualización, un proceso simbólico en torno a ese acontecimiento. Pero para eso, se necesita la certificación. La certeza. “Cuando estamos ante una desaparición, el proceso es inverso, porque vos tenés que construir psíquicamente esa pérdida sin ninguna certificación que venga de la realidad”, explica Rousseau quien, además, coordinó el Plan Nacional de Acompañamiento a Testigos y Víctimas del Terrorismo de Estado y fundó el Centro de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos Dr. Fernando Ulloa.
Lo dijo el genocida Rafael Videla en esa famosa conferencia de prensa de 1979: los desaparecidos “son una incógnita, no tienen entidad, no están ni vivos ni muertos».
“Es muy tortuoso para los familiares, porque ¿cuándo es el momento donde uno dice bueno, no lo espero más, o dice bueno, se murió?”, explica Rousseaux.
Fernando tenía 1 año al momento en que los militares secuestraron a su madre, Diana Irene Oesterheld, el 7 de agosto de 1976. A él lo dejaron en la Casa Cuna de Tucumán, de donde luego lo rescataron sus abuelos paternos. Diana es una de las cuatro hijas desaparecidas de Héctor Oesterheld, también desaparecido.
Lo dijo el genocida Rafael Videla en esa famosa conferencia de prensa de 1979: los desaparecidos “son una incógnita, no tienen entidad, no están ni vivos ni muertos».
El papá de Fernando, Raúl Araldi, cayó un año después, también en Tucumán. Fernando es hijo, nieto y sobrino de desaparecidos.
Cuando la secuestraron, la mamá estaba embarazada de seis meses, por lo que busca a un hermano. También a un primo.
Hasta los 9 años, Fernando pensaba que sus papás habían muerto en un accidente. Pero un día encontró, en una revista Humor, una entrevista que le habían hecho a su abuela materna, Elsa Sánchez de Oesterheld, reconocida abuela de Plaza de Mayo. Ahí ella contaba que toda su familia estaba desaparecida. Un tiempo después, en unas vacaciones en Villa Gesell con ella, Fernando se lo preguntó. Y ella le contó toda la historia.
Mis abuelos paternos me parece que no asimilaron ni reconocieron nunca la muerte de su hijo. Pero supongo que era también un mecanismo de defensa, propio de un padre que inclusive hasta le han dicho que el desaparecido es una figura, no se sabe, no está ni muerto ni vivo, es un desaparecido. Ellos siempre pensaban que mi viejo podía estar en otro lado y que no quería volver.
Ambos murieron unos años antes de que el EAAF identificara los restos de Raúl. De sus nueve desaparecidos, Fernando sólo recuperó los restos de uno, su papá.
Soledad estaba dormida en brazos de su mamá Graciela cuando el 14 de febrero de 1977 un grupo de militares entró a la casa de Córdoba y se llevó a su papá, Mario Nívoli. A Graciela la sentaron en la cama con la bebé a upa y le dijeron:
—Usted críe a sus hijos.
Para Graciela, eso fue la sentencia de muerte de su compañero Mario.
Cuando volvió la democracia, Soledad tenía 6 años. Su mamá los juntó a ella y a su hermano en una pieza y les contó la historia. Les dijo que a su papá se lo habían llevado, que estaba muerto pero no sabían dónde estaban sus restos.
Mi mamá tomó una decisión que no sé si fue sabia o no, pero fue su decisión, que fue la de comunicarnos siempre que mi papá estaba muerto. Y luego, cuando ella entendió que era el momento en que nosotros podíamos recibir la palabra desaparecidos, sí nos habló de eso.
Soledad cree que les transmitió la certeza de la muerte para que pudieran vivir en paz. Por supuesto que uno puede transmitir discursivamente esto y expresarlo racionalmente. Pero cada vez que sonaba un timbre en la madrugada, ella se sobresaltaba. Yo sé que ella lo esperó, yo sé que lo esperaba.
Su mamá los juntó a ella y a su hermano en una pieza y les contó la historia. Les dijo que a su papá se lo habían llevado, que estaba muerto pero no sabían dónde estaban sus restos.
Para Rousseaux, “con la desaparición se produjo una cuestión interesante que es la presencia permanente. No es que se produjo la desaparición. Esos padres, esas madres o esos hijos, esas hijas se constituyeron en una presencia permanente”.
¿Pero qué pasa cuando lo incorpóreo, lo que para muchos sólo estuvo en fotos o en las historias de los otros, se materializa? ¿Qué ven los familiares en ese esqueleto o en esos huesos amontonados en una urna?
Urquizu dice: “Es el momento de encuentro después de casi 50 años con la materialidad, sabiendo que esos restos pertenecen a su familiar”.
Es una mamá que se acuesta al lado del esqueleto de su hijo. Otra que agarra el cráneo y lo tiene un rato a upa. Es un nieto que saca la guitarra y le canta una canción a su abuelo. Es Fernando buscando señales, marcas, pero sabiendo que ese es su viejo. Es Manuel llorando ante lo poco que quedó de su mamá porque a ella la mataron con un explosivo.
Es también una hija que no quiso saber nada con los restos de su papá. Pero el día de la inhumación, un instante antes de enterrarlo, necesitó verlos. Entonces alguien del EAAF abrió la urna con un destornillador, ese que siempre llevan en la mochila por si acaso.
Para Soledad era casi imposible que en las excavaciones de La Perla encontraran a su papá, porque, según su propio razonamiento, la fecha del secuestro no coincidía con los entierros que se hicieron allí. Por eso la llamada de su abogado la tomó por sorpresa. Pero la razón y lo discursivo muchas veces no coinciden con lo corporal: hace un mes que Soledad está ordenando su casa como nunca antes. Haciendo lugar, dice ella. ¿Haciendo lugar para qué? ¿O para quién?
El lunes 16, Soledad viajó a Córdoba con su compañero, su hijo y su tía, la hermana de su papá, a la audiencia oficial de notificación. Para encontrarse con los restos, todavía falta. Según los testimonios de la investigación preliminar, en ese lugar había fosas comunes que fueron removidas y los cuerpos, trasladados a otro lugar. Por eso lo que se encontró en las excavaciones fueron restos dispersos y desarticulados en sedimento de relleno. Queda a la espera ver qué cajita, qué algo, qué sobrecito nos entregarán de él, más allá de tener la certeza de que está, de que estuvo ahí.
Hace un mes que Soledad está ordenando su casa como nunca antes. Haciendo lugar, dice ella. ¿Haciendo lugar para qué? ¿O para quién?
El camino de la Justicia es paralelo al del EAAF. Cuando a los familiares se les comunica la identificación y tienen la posibilidad de ver los restos, no se los pueden llevar en el momento. “La Justicia nos permite a nosotros este primer acercamiento, por ser quienes mantuvimos toda la comunicación con el familiar”, detalla Urquizu. El EAAF los pone en contacto con la dependencia judicial correspondiente, donde los familiares tienen que notificarse oficialmente. Es un trámite presencial que no tiene una duración estipulada. Y que muchas veces queda parado, porque los familiares no avanzan. No todos tienen los mismos tiempos.
En el mientras tanto, pueden visitar los restos todas las veces que quieran. Como los huesos de su papá estaban en Tucumán, Fernando pidió que los envíen a Buenos Aires, donde él vive. Antes de poder llevárselos, lo fue a ver algunas veces más. Siempre ves un esqueleto y vos mentalmente le pones la carne a ese esqueleto y le pones el rostro, le pones todo. Me hubiera encantado ponerle una voz, pero no pude.
Una vez que sale la notificación oficial, la que certifica el vínculo entre el familiar y el cuerpo, el EAAF le restituye los restos a la familia. Se los entrega en una urna. Las personas pueden elegir entre inhumarlos o cremarlos. En cualquier caso, no pueden llevárselos a sus casas. La mayoría de las veces, se entierran los huesos o se esparcen las cenizas en espacios específicos que tienen algunos cementerios para homenajear a los desaparecidos, como el de la Chacarita, el de Avellaneda o el de Lanús. O en parques, como el Bosque de la Memoria en Tucumán. También pueden enterrarse en nichos privados familiares. Muchas cenizas fueron esparcidas en parroquias, iglesias y también en el Río de la Plata.
“En la mayoría de las restituciones y de las inhumaciones que hemos tenido, tanto en cementerios como acompañando a familiares al Parque de la Memoria para esparcir las cenizas, todo el ritual se vive de una manera celebratoria”, dice Urquizu. La alegría es poder tener respuestas, certezas. Durante las ceremonias se leen poemas, se canta, se toca algún instrumento, se llevan fotos. Y en muchos casos funcionan también como reencuentro familiar o se suman compañeros de militancia, sobrevivientes, amigos de la infancia. Como esa despedida final, ese entierro simbólico en el cementerio de Flores que describe Sebastián Hacher en Cómo enterrar a un padre desaparecido (2012).
El porcentaje de desaparecidos identificados es muy bajo en relación a la cantidad de denuncias registradas. El EAAF logró recuperar 1652 restos o cuerpos, de los cuales más de 800 aún no pudieron ser identificados, porque ninguna muestra coincide con su perfil genético. Por eso es tan importante que quienes sospechan que pueden tener un familiar desaparecido entreguen una muestra de sangre. Con una gota, basta.
La alegría es poder tener respuestas, certezas. Durante las ceremonias se leen poemas, se canta, se toca algún instrumento, se llevan fotos.
¿Qué pasa con la gran mayoría de familiares que aún no pueden encontrarse con los restos de sus desaparecidos? “Pienso que en estos casos, habrán buscado otras vías de ritualización”, dice Rousseaux y recuerda un acto histórico, en 2014, el día que Néstor Kirchner convirtió en casa de memoria a la ESMA. Esa mañana algunos familiares se acercaron y dejaron coronas de flores en las escalinatas con los nombres de sus desaparecidos.
Hace 20 años, cuando la idea de encontrar el cuerpo de Mario Nívoli era incierta, Soledad y su familia plantaron un lapacho rosado en el Bosque de la Memoria de Rosario. Florece cada primavera y es lugar de encuentro, de mates, de visita. Hasta le festejaron ahí un cumpleaños a su hijo. Cuando lleguen los restos de Mario hallados en la Perla, a los huesitos, como dijo Emiliano, los enterrarán ahí.
El proyecto de ordenanza del Ejecutivo Municipal que establece la colocación de radares para el control de velocidad en el ejido de Villa Regina tuvo tratamiento y aprobación en el Concejo Deliberante. La iniciativa adhiere a la Ley Nacional 23.363 que en el artículo 4 inciso ñ) establece la homologación y remite a la Ley…
La Cámara de Diputados sancionó por amplia mayoría (sumó 155 votos a favor, 56 en contra, registró 19 abstenciones y se computaron 25 ausencias) la ley regulatoria de producción de cannabis medicinal y cáñamo industrial. Todos los detalles que tiene la nueva legislación que promete crear un mercado de u$s 500 millones y fomentar más…
Axel Kicillof enfrenta un momento crítico con las finanzas de la provincia. El gobernador es víctima de la doble tenaza del modelo económico de Javier Milei. Por un lado un feroz ajuste de recursos por parte del Ministerio de Economía que hizo recaer sobre la provincia de Buenos Aires el ajuste mayor. Pero al mismo tiempo la pérdida de poder adquisitivo en los bonaerenses que se traduce en un impacto directo sobre los sectores más vulnerables.
Las consecuencias de esas políticas tienen un correlato directo en Casa de Gobierno. «No vengas a pedirnos ayuda porque acá no hay más nada», fue la respuesta de un funcionario del gobierno a un intendente.
Los intendentes escalan las demandas de los puntos más críticos del conurbano hacia el gobierno de Kicillof, pero la ayuda parece haber llegado al límite. Quizás por eso, el gobernador reunirá la semana próxima a intendentes oficialistas y opositores. Según trascendió, el objetivo es repasar el estado de situación de las finanzas.
La situación parece haber cruzado un umbral crítico. De acuerdo al último relevamiento del Indec, la tasa de desocupación en el Gran La Plata (incluye a la capital provincial y a los distritos de Berisso y Ensenada) alcanzó el 9,5% en el cuarto trimestre del año pasado. El registro no solo supera la media nacional, sino que también implica un salto frente al trimestre previo donde el desempleo había sido del 8,1%.
En diciembre, Kicillof consiguió una autorización de la Legislatura para avanzar con un esquema de financiamiento por más de USD3.600 millones. Sin embargo, el gobierno nacional es quien tiene que dar luz verde para que la provincia emita deuda.
La situación parece haber cruzado un umbral crítico. De acuerdo al último relevamiento del Indec, la tasa de desocupación en el Gran La Plata (incluye a la capital provincial y a los distritos de Berisso y Ensenada) alcanzó el 9,5% en el cuarto trimestre del año pasado.
Luis Caputo autorizó una parte de ese endeudamiento destinada a pagar compromisos en dólares contraídos durante el gobierno de María Eugenia Vidal. En los primeros días de marzo, el gobernador hizo un desembolso de poco más de USD420 millones. De los cuales 191,5 millones fueron capital y 233 millones intereses. Esos pagos fueron la quinta cuota de amortización de bonos en moneda extranjera.
Luis Caputo.
El gobierno libertario sabe que dejar a una provincia como Buenos Aires sin chances de refinanciar su deuda supone un problema de consecuencias impredecibles para el propio gobierno libertario. Con repercusiones -quizás- en el resto de la provincias.
Mientras tanto, en La Plata apuestan a poder tomar deuda para invertir en Infraestructura. Es que sin ayuda del gobierno nacional, las obras en la provincia marchan a un ritmo demasiado lento para las aspiraciones presidenciales de Kicillof.
En Nación son reacios a autorizar esos endeudamientos toda vez que no se trata de pagar vencimientos de deuda, sino de contraer nuevos compromisos para invertir en desarrollo.
«No se le autorizó ni se le va a autorizar nueva deuda a Kicillof. Solo se va a autorizar sobre el rollover de su deuda», dijo a LPO una fuente de la Rosada.
En los últimos días la posibilidad de endeudamiento sumó un nuevo escollo cuando el riesgo país llegó a 623 puntos básicos, rozando así un nuevo récord anual.
El riesgo país determina el precio a pagar al momento de contraer deuda. Ese índice se conforma a partir de la tasa de interés de la Reserva Federal de los Estados Unidos, más los puntos que suponen el riesgo país de Argentina. Hoy la tasa de interés de la Reserva Federal está entre 3,75 y 4,0%.
Una tasa de interés de cuatro puntos, más un riesgo país para el caso de Argentina de 600 puntos supone una tasa de endeudamiento del 10% en dólares para el país.
Por estos días, Caputo cajonea los pedidos del gobierno de Kicillof. El jueves el ministro dijo que el gobierno libertario descarta salir a buscar deuda. En un simposio del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas dijo que el gobierno tiene los recursos para pagar vencimientos de capital hasta julio de 2027 y que los recursos para eso serán la venta de activos, es decir empresas públicas.
EL MAYOR DAÑO DE LAS POLÍTICAS DE MILEI SIGUE CAYENDO SOBRE LA PROVINCIA DE BUENOS AIRESLa desocupación informada por @INDECArgentina para el cuarto trimestre de 2025, que aumentó y marca 7,5% como promedio nacional, registra preocupantes picos muy por encima de la media en… pic.twitter.com/zHlLJb33Lt
Esas palabras de Caputo parecen cerrar la puerta a un permiso para que el gobierno de Kicillof pueda salir a emitir deuda. Si Caputo busca salidas «alternativas» difícilmente firme los pedidos para contraer deuda que enviaron desde La Plata. En tanto, se sabe que para Kicillof, desprenderse de activos del Estado bonaerense de ninguna manera supone una opción.
Cómo sea, hubo en los últimos meses una ventana para tomar deuda por debajo de los 10 puntos de interés que algunas provincias aprovecharon. A fines de febrero, Entre Ríos salió a buscar unos 500 millones a siete años con una tasa cercana al 9,5% anual. Terminó consiguiendo 300 millones y pagó 9,875% de interés.
Córdoba tomó a fines de enero, 800 millones, a una tasa de 8,95%. En tanto, Santa Fe colocó, en diciembre, deuda por 800 millones a una tasa de 8,10%. Hoy, con el riesgo país en 633 las provincias no podrían tomar deuda a menos del 10,5%.
Carolina Moisés se convirtió esta semana en la vicepresidenta primera del Senado, después de separarse del peronismo que lidera José Mayans. Pese a las acusaciones por haber acordado con Patricia Bullrich su designación, reivindica su arrojo por ocupar el espacio vacío que había dejado el formoseño por una puja reglamentaria.
La senadora jujeña fue objeto de críticas del kirchnerismo desde los inicios del gobierno de Javier Milei por haber votado a favor del RIGI en la Ley Bases y mantuvo una encarnizada pelea con La Cámpora por la conducción del PJ en su provincia.
Moises no se deja correr por el fantasma de la «ruptura». «No podemos seguir mintiendo con la unidad. ‘Hagamos la unidad ficticia, porque sí, todo amontonado porque si no está unido y amontonado, sos un traidor’. Tenés que salir de ahí», asegura y agrega: «si se rompe algo no hay problema, el peronismo ya está roto».
Su pelea es contra la hegemonía del peronismo porteño y el del conurbano, que ubica determinante en Cristina: «Le vendieron una campaña de victimización por la cual cobraron varios con este ‘Cristina libre’ y después no funcionó», dice.
-Acabás de salir del interbloque peronista y llegaste a la vicepresidencia primera del Senado. ¿Qué significa eso para lo que pretendes expresar dentro del peronismo?
-Dentro del Senado, lo que buscamos es generar un espacio institucional que ocupe los lugares de poder que les corresponden a las minorías para representar los intereses de los argentinos y argentinas a través de propuestas que reflejen alternativas ante la agenda que impone el Gobierno nacional y, sobre todo, teniendo como prioridad la defensa de los intereses del interior, de las provincias del norte grande. Desde lo político, lo que espero es que el peronismo empiece un proceso de renovación, de reconciliación con la sociedad y de reconstrucción de su representatividad y sus liderazgos.
A Cristina le vendieron una campaña de victimización, por la cual cobraron varios, con este ‘Cristina libre’ y después no funcionó.
-¿Desde esta vicepresidencia vas a poder expresarlo, para poder acumular en esa dirección?
-Sé que el lugar de la vicepresidencia provisional del Senado puede ser un rol formal, que se suma a ordenar las sesiones, o un rol altamente político que pueda representar un peronismo diferente. Quisiera que ese sea el objetivo. Me ha sorprendido la visibilidad pública y mediática que ha tenido esta decisión. Las sesiones preparatorias suelen ser muy formales, cortas, sin mayores sorpresas. El lugar le corresponde, por cultura institucional, a la primera minoría y la primera minoría es el peronismo. Es la primera minoría en el resultado electoral del 2023. Es la primera minoría en el resultado electoral del 2025. Es la primera minoría en cada una de ambas cámaras. Pero también hay muchos peronismos.
-En el otro bloque peronista dijeron que querían proponer a Lucía Corpacci.
-Esto sí lo quiero aclarar: en el Senado de la Nación, el interbloque Populares, antes interbloque Unión por la Patria, había decidido no ocupar ningún lugar en las comisiones y esto lo acredita que hasta el día de hoy se han conformado ocho comisiones y el interbloque no ha presentado ninguna integración y tampoco propuso a nadie para ese lugar a la vicepresidencia. Yo el martes dije ‘ante un espacio vacío que le corresponde al peronismo, pues perfectamente lo puedo ocupar en representación de un peronismo, que no es díscolo, como dijeron algunos en algunos diarios. Tampoco es un peronismo con peluca, tampoco es un peronismo traidor, es un peronismo que quiere recuperar la competitividad, que quiere volver a ganar, que quiere ser protagonista en el debate y que quiere tener la fuerza que históricamente tuvo el peronismo cuando gobernó y cuando fue oposición.
Entonces, me opongo totalmente a la estrategia parlamentaria que se planteó por el interbloque. Y no lo digo ahora, digamos, esto fue un proceso. Convicción Federal se crea en marzo del 2025, justamente porque no estábamos de acuerdo con la estrategia parlamentaria, con esta ausencia permanente en el debate, con la falta de propuestas superadoras, con mirar siempre para atrás en el espejo retrovisor.
Yo el martes dije ‘ante un espacio vacío que le corresponde al peronismo, pues perfectamente lo puedo ocupar en representación de un peronismo, que no es díscolo, como dijeron algunos en algunos diarios. Tampoco es un peronismo con peluca, tampoco es un peronismo traidor, es un peronismo que quiere recuperar la competitividad, que quiere volver a ganar.
Estuvimos un año con proyectos muy claros, como por ejemplo el de redistribución del impuesto a los combustibles. Nunca se operó ni se trabajó ese proyecto. Propusimos un proyecto de distribución de los ATN que incluso todos los gobernadores del país y el jefe de la Ciudad de Buenos Aires tomaron, se lo apropiaron y lo plantearon como una decisión política de ellos. Ni aún en esa instancia el interbloque agarró esto para instalarnos en la agenda parlamentaria, teniendo la oportunidad de tener el aval de todos los gobernadores que todos tienen presencia acá.
Y la última fue cuando terminó el plenario exprés de tres días que había convocado Patricia Bullrich para tratar la reforma laboral en diciembre. Nosotros nos reunimos con la CGT y todo el interbloque. Habíamos coincidido en una estrategia para rechazar la reforma laboral. Participamos de los plenarios. Cuando viene la CGT, la noche que Bullrich termina diciendo ‘los escuchamos, pero mañana vamos a firmar el dictamen’, esa noche la CGT se entera que el bloque no podía firmar un dictamen porque había decidido no integrar las comisiones. O sea, dejarnos en una posición de debilidad con un tema tan importante que era defender a los trabajadores y trabajadoras ante una embestida del gobierno con un tratamiento exprés, con todos los laburantes preocupados y la CGT activa poniendo todo en riesgo.
-Los que critican tu ascenso dentro del Senado en un cargo que, a mi criterio, es -síntoma de los problemas del peronismo en el Senado dicen que vos diste el portazo en el bloque mientras se estaba tejiendo o preparando justamente la trama de tu asunción eventual como vicepresidenta. O sea, cargan a la cuenta de tu portazo que coronaste como vicepresidenta en acuerdo con Bullrich. ¿Qué respondés a esa crítica?
-Primero, yo no traicioné a nadie, o sea, yo no me fui con Milei, no soy libertaria, no tengo peluca. De hecho, hasta el color violeta no me encanta. Simplifican la conducción partidaria y del bloque. Las razones por las cuales nosotros tomamos esta decisión. ¿Por qué? Porque no pueden justificar que esto termina siendo el síntoma, como bien vos decís, de un proceso de deterioro, de una forma sectaria, de conducir, de una lógica de amigo-enemigo de forma permanente, donde no podés hablar con nadie más porque automáticamente te tildan de traidor, ni siquiera para consensuar una ley, o para ordenar una votación, o para saber qué votan los otros. Nosotros fuimos 33 durante dos años, necesitamos ser 37 y nunca fuimos capaces de lograr convencer a cuatro. ¿De quién es la culpa? Del que no quiere convencer. Yo siempre dije: ‘¿Para qué te sirven 33 si nunca se da 37 y nunca vas a llegar a 37?’.
Que yo sea vicepresidenta hoy del Senado es solamente fruto de todos los errores del interbloque, de la conducción del interbloque, porque respeto y admiro a todos los integrantes del interbloque. Lo que yo cuestiono es la estrategia parlamentaria de la conducción respecto a nuestra ruptura.
-Lo que para tus adversarios o excompañeros de bloque es una traición, a tu criterio es fruto de errores o falta de conducción en el bloque o en el peronismo en general. Pero la salida del bloque se da en el momento en que el oficialismo está buscando aislar al kirchnerismo, o despojarlo. ¿Tu salida también termina siendo funcional a lo que busca el oficialismo?
-El oficialismo tiene la obligación de construir el poder y construir el número de parlamentarios. Cuando el kirchnerismo gobernó, fue un fracaso. Tenía mucho más número. Empezaba de un peso mucho mayor y dejaron 300 vacantes en la Justicia porque no supieron. Siempre usan la simplificación para justificar sus propios errores y la acusación permanente, porque lamentablemente el peronismo, o sea el Partido Justicialista, para decirlo correctamente, termina así. Dentro de una lógica amigo-enemigo, también termina en una lógica obediencia de vida o traición. Yo no entiendo la lógica de obsecuencia, obediencia debida o traición. En el medio está Milei, en el medio perdimos contra Milei y yo, en este caso, no formo parte de los 44 aliados de Bullrich. Vamos a seguir siendo opositores a Milei. Tenemos nuestra propia capacidad, experiencia parlamentaria y vamos a ocupar las comisiones, vamos a presentar nuestros proyectos y vamos a votar ley por ley lo que consideremos mejor para la Argentina, sin dejar de ser oposición.
-En esta vocación que vos expresás junto a otros legisladores peronistas de defender los intereses de las provincias, ¿cómo se puede construir oposición sin quedar eclipsados por el poder de un gobierno tan avasallante?
Usando criterio político y buscando un equilibrio siempre, digamos, entre lo dogmático que te paraliza, que te deja los lugares vacíos.
-Si no votás con la mayoría de los peronistas y coincidís en alguna votación con el oficialismo, ¿eso no desdibuja tu perfil opositor?
-Yo voté la Ley de Glaciares porque es un tema estratégico para Jujuy. En Jujuy, tenemos ocho hectáreas de glaciar, nada más, no tenemos ningún glaciar, tenemos ocho hectáreas de periglaciar y, por cómo está redactada la ley, la Puna se congela y se descongela. Entonces cualquier punta de un cerro de la Puna que se congele seis días al año pasa a ser periglaciar. Por un lado, tuve que votar una propuesta del gobierno modificada por los cambios que se le hicieron y se adaptaron, que tiene que ver directamente con una facultad constitucional de que los recursos naturales son de las provincias.
Estamos hartos que desde Buenos Aires, desde lo político-partidario, tres porteños, cuatro o cinco o el espíritu AMBA, terminen definiendo lo que le pasa al resto del país.
Y lo voy a decir: esta ley de Glaciares se escribió hace 15 años, la escribieron tres porteños y yo estuve en aquella cámara cuando Bonasso promovió la Ley de Bosques, otro porteño. Discutí con Bonasso, que también fue ideólogo de esta ley. Primero porque Bonasso no salía de la General Paz, no tenía la menor idea de lo que significan las economías regionales. Pero este señor dijo ‘a partir de mañana acá no se tala más un árbol del bosque nativo. ¿Había que cuidarlo? Sí. ¿Había que armar una ley de presupuestos mínimos? Sí. ¿Había que hacer un ordenamiento territorial? Sí. Ahora, ¿que me diga un porteño a mí cómo son y qué tengo que hacer con los bosques nativos de Jujuy? Ahí está la falta de criterio y esta narrativa en la que lamentablemente hemos terminado enredados ahora, con la Ley de Glaciares.
En mi propio bloque, le dije: ‘Señor Bonasso, ¿qué hacemos con la producción tabacalera? Las estufas se alimentan de leña, ¿dejamos de producir tabaco? ¿Qué hacen las algodoneras? ¿Qué hacen los yerbateros? Porque básicamente el insumo para la producción era a través de eso. Estamos hartos que desde Buenos Aires, desde lo político-partidario, tres porteños, cuatro o cinco o el espíritu AMBA, terminen definiendo lo que le pasa al resto del país.
-¿Querés ser gobernadora de tu provincia?
-No te voy a negar que es un sueño que a veces toma vida con más intensidad y otras veces lo guardamos de sueño para otro momento.
-¿Cuándo toma vida con más intensidad?
-En algún momento pensé que podíamos reconstruir este peronismo ganador del que yo hablo a nivel nacional. Y si nosotros tenemos que ser una generación bisagra para que se produzca la renovación, para que se renueve nuestra doctrina, para que en el peronismo vuelva a renacer esa llama de construcción de poder y de consensos, ojalá pudiéramos abrir la puerta para que nuevas generaciones entren a dinamizar el pensamiento, para que logremos reconciliarnos con la sociedad. Porque la verdad es que el peronismo tiene un problema: habla un lenguaje que la gente no entiende, que ha quedado totalmente desactualizado. Entonces digo ojalá seamos nosotros la bisagra que veamos aparecer a quienes van a ser presidentes, gobernadores, intendentes de un peronismo renovado, fuerte y que realmente comprenda, sintetice y abrace a la sociedad argentina con todos sus matices.
-¿Y en el peronismo jujeño?
-En Jujuy quise lo mismo, quiero lo mismo, pero las condiciones estructurales no se dan porque, a pesar de que hay un gobierno radical totalmente agotado, fracasado y en el que la gente ya no confía, el peronismo sigue desmembrado y sectario. Tuve una batalla campal por el Partido Justicialista. Lo que yo quería en diciembre del 2024 era conducir al PJ de Jujuy para capitalizar mi rol opositor al gobierno. Lamentablemente no tuve la oportunidad de hacer eso y, en las provincias, algunas piezas del tablero las podés acomodar y podés pensar en que es posible ganar esa gobernación y una de esas piezas del tablero que se tenía que acomodar en tiempo y forma era el partido, para retomar la conducción y legitimar los liderazgos. Con esta disputa que tuve con la chica de La Cámpora (NdR: se refiere a la exdiputada Leila Chaher), le propuse a Cristina (Kirchner) hasta una presidencia rotativa pero fracasó todo…
-¿Vos llegaste a negociar con Cristina?
-Hablé con Cristina dos veces, siendo presidenta ya del partido.
-¿No hubo un momento donde ella aceptó que la presidencia fuera rotativa entre vos y Leila Chaher?
-Hubo dos instancias. Por eso yo digo que echarle toda la culpa a Cristina sería bastante injusto porque, en realidad, quien tiene la culpa es La Cámpora, Máximo Kirchner y todo su entorno, digamos, que lamentablemente producen que Cristina comete errores.
-Pero, insisto, entonces…
-Sí, yo me junté en diciembre. Es más, ella al día siguiente se iba ya al Calafate. O sea, me junté en diciembre, les llevé un trabajo que hicimos con una consultora muy importante a nivel nacional, de una encuesta presencial, donde hicimos un cualitativo y cuantitativo con un diagnóstico de Jujuy, no solamente de lo político, imagen y demás, sino de la competitividad del peronismo, de cómo calzaba eso proyectado al 27, analizando también cuáles eran los temas importantes para Jujuy.
Porque como yo nunca había hablado con ella desde que había votado el RIGI, me acuerdo que parte de la de la conversación que tuvimos fue para explicarle porque yo había votado el RIGI, porque el 62% de los jujeños cree en la minería como un desarrollo estratégico y otro tanto dice que es una de las pocas formas para generar trabajo genuino con sueldos de calidad.
Entonces yo fui y le dije: ‘Mirá, Cristina, nos peleamos por el RIGI pero te quiero mostrar que yo lo voté porque en Jujuy estaban de acuerdo con esto’. Debo reconocer que me dio un montón de tiempo, me preguntó muchas cosas de Jujuy, de la gente, de los problemas del gobierno radical, del colapso de Gerardo Morales, de la reforma constitucional. Hablamos un montón. Y finalmente le dije: ‘Mirá, yo te traigo una propuesta para resolver lo del partido. Integremos las dos listas proporcionalmente 50 y 50 o 30, 30 y 30, si queremos convocar a la pata peronista de la vieja guardia, y te propongo que hagamos una presidencia rotativa’.
Yo fui y le dije: ‘Mirá, Cristina, nos peleamos por el RIGI pero te quiero mostrar que yo lo voté porque en Jujuy estaban de acuerdo con esto’. Debo reconocer que me dio un montón de tiempo, me preguntó muchas cosas de Jujuy, de la gente, de los problemas del gobierno radical, del colapso de Gerardo Morales, de la reforma constitucional. Hablamos un montón.
Es más, ella me preguntó por qué quería empezar yo, si quería ser gobernadora de Jujuy el 27, en vez de darle el inicio a la chica de La Cámpora. Entonces le dije que en realidad, para que exista un ‘27, tiene que haber un ‘25 y, para ganar el ’25, tenemos que empezar ya… en diciembre del ‘24. ¿Por qué? Porque yo tengo que cristalizar ese rol opositor, porque tengo que convocar a todos los demás sectores, porque tenemos que construir una propuesta para los jujeños y jujeñas, que en la intermedia no nos daba tanta densidad, pero sí el tema de los liderazgos, las intendencias y demás. Tenemos que armar una estrategia electoral para ganar la elección que seguro la adelantan. Y después tenemos que ir a octubre para que tu chica Leyla, sea la diputada nacional, que era lo que ella pedía. Te garantizo eso. Me dijo: ‘yo me voy a Calafate, lo voy a pensar, lo voy a consultar’. Le dejé el trabajo, se lo llevó. Cuando llegó febrero, la decisión estaba tomada claramente.
-¿Cuando se jodió el peronismo de Jujuy?
-No… está jodido… Ayer le contaba a mi equipo de trabajo que la elección del peronismo la pierde en el 2013, ya la intermedia del 2013, siendo gobernador Eduardo Fellner.
-Pero para que pierda justamente Fellner en 2013. ¿Qué pasó? Por ejemplo, durante el kirchnerismo el Gobierno nacional volcaba recursos a través de la Tupac Amaru para construir socialmente en Jujuy, digamos, y no a través del PJ, que había empezado…
-No, no, no es tan así. Digamos, para empezar, con sinceridad, quiero mirar la semana que viene. Y el desafío ahora es reconstruir el peronismo a nivel nacional y usar toda aquella experiencia y volcarla hoy a la crisis de identidad que tiene el justicialismo, los peronismos en todas sus versiones y aportar a esta ruptura. No podemos seguir mintiendo con la unidad. ‘Hagamos la unidad ficticia, porque sí, todo amontonado y porque, si no está unido y amontonado, sos un traidor’. Tenés que salir de ahí. Si para eso sirve que yo sea la vicepresidenta del Senado, si se rompe algo no hay problema. Si se rompe el peronismo… ya está roto. Estaba roto en el 2021. No me vas a llevar al 2003, a Jujuy, el pasado. No podemos seguir mirando por el pasado porque parte de lo que yo cuestiono de la conducción nacional del Partido Justicialista es que todo el tiempo dice que fuimos, entregamos las computadoras, apoyamos tal cosa… bueno, y sí, lo hiciste, se acabó. La sociedad cambió, los chicos de 20 años de hoy no se acuerdan lo que hiciste hace 10 años porque hace 10 años tenían 10 años. ¿A quién le vamos a hablar? ¿A los de 20? ¿A los de 30? ¿Los de 40? A esa generación hay que hablarle. Para hablar de esa generación, tenemos que aprender de nuevo el lenguaje. Para aprender un nuevo lenguaje tengo que abrir la cabeza, el corazón, la inteligencia.
-¿Y cómo se pone en marcha eso?
-Nosotros ya pasamos por esta etapa que está viviendo el peronismo nacional. Entonces me di cuenta que hay una oportunidad, es decir, todo lo que nosotros ya pasamos en Jujuy capaz que le sirve a este peronismo, que hoy necesita que se rompan cosas. Como decía Perón, para una tortilla hay que romper un montón de huevos. No hay que tenerle miedo a romper cosas. Porque la única manera de que reconstruyamos esto es siendo honestos en todas nuestras posiciones.
-¿Con qué otros dirigentes te ves construyendo esa alternativa del peronismo?
-Hay un montón.
-¿No querés nombrar a ninguno?
-Un montón. Confío en muchos compañeros y compañeras que hoy tienen el poder para hacer lo que yo hice. Y saben que quisieran hacerlo. Pero, bueno, hay circunstancias políticas, personales, de aspiraciones, que los obligan un poco a tener, otros tiempos, a tener otras prioridades.
No hay que tenerle miedo a romper cosas. Porque la única manera de que reconstruyamos esto es siendo honestos en todas nuestras posiciones.
-¿Creés que, como el peronismo habla una lengua que no hablan los pibes de 20 o no habla la sociedad en general, corre el riesgo de quedarse chiquito como la UCR?
-Sí, corre el riesgo. Es más, te diría… ¿como en la UCR? Corremos el riesgo transformarnos en la Coalición Cívica, que no tiene ni un gobernador, ni un intendente. O sea, a ese nivel mido el riesgo en el peronismo. Por eso también me animo a hacer esto. O sea, me tengo que aguantar que me digan traidora dos o tres p cinco días más, o capaz que dos semanas más. No importa, digamos, porque a mí los peronistas me conocen, o sea, el peronismo nacional en todas sus vertientes. El riesgo es enorme porque estamos en nuestro mínimo histórico. Voy a los títulos: «el peronismo, en su mínimo histórico en el Senado», «el peronismo perdió y no tiene ningún cargo en la conducción de la Autoridad de Cámara». No, no, no, si hay una peronista ocupando el lugar del peronismo.
-¿Qué pensás de Victoria Villarruel?
-La verdad que es una mujer muy inteligente. Hay muchas mujeres inteligentes ahora en el Senado…
-Siempre hubo…
-Sí, siempre hubo, pero ahora es como que hay perfiles altos, además de mujer, de inteligencia… Lleva ahí una tarea bastante difícil. Sobrevivir a la interna del gobierno nacional es tremendo, sobre todo cuando parte de la interna la tenés acá, conduciendo el bloque, un bloque donde tiene una representatividad de varios sectores de la interna de Milei, de su mesa política, teniendo que ir a corroborar en una mesa política cada una de las decisiones que se toman en cualquier ámbito, porque tienen que consensuar. También te digo que podría haber tomado nota el peronismo. Si nosotros, con el Frente de Todos, mientras éramos gobierno, armábamos una mesa así, capaz que no nos hubiera ido tan mal. Ellos son muy inteligentes en ese tema de armar una dinámica y sobrellevar, digamos, su propia interna. A mí llevame a un debate del peronismo que te hable de una reforma laboral competitiva, que realmente piense en la inteligencia artificial, en el impacto de la tecnología, en las comunicaciones y demás. Si el peronismo no tiene una definición de cuál es la propuesta que tiene en uno de los temas que más le preocupan a la gente y encima en uno de los puntos débiles del gobierno de Milei…
-¿Por qué es un punto débil?
-Porque el problema que va a tener Milei es la crisis de empleo, que es lo que quiere tapar con esta reforma laboral, inventando que va a generar trabajo o que va a mejorar el existente. Ya lo dije en mi discurso: ni va a mejorar el trabajo ni va a mejorar las condiciones laborales, y lo único que hace es deteriorar todo el ámbito del trabajo formal en blanco para igualarlo con todo el ámbito del trabajo informal y en negro y llevar a toda esa masa laburante para abajo en el consumo, en la calidad de vida, en infraestructura, en el acceso a los servicios y en la posibilidad de desarrollarse a través de la educación. Ahora, ¿eso significa que el peronismo no pueda tener una propuesta alternativa, cuando el tema del trabajo es uno de los puntos neurálgicos que ellos atacan, atacaron y lamentablemente lograron aprobar con esta reforma laboral, en vez de nosotros tener una posición de debate ante la sociedad, con una estrategia parlamentaria y política que sea viable?
-¿Puede un gobernador, en este contexto de asfixia financiera, ser un candidato competitivo a presidente en el 27?
-Sí, porque en realidad, si bien están asfixiados y bastante complicadas todas las capacidades financieras de las provincias, eso no quita que haya representatividad, que puedan crecer y que puedan reflejar liderazgos que formen parte de este debate. No hay una cosa por la otra, me parece.
-¿Para vos tiene chances el peronismo?
-Tiene chances, si empieza a hacer los deberes. Ahora, como le dije a Cristina, acá en Jujuy había chances para el 27 si empezábamos a hacer los deberes desde diciembre del ‘24. O sea, en tres años de laburo, todavía estamos a tiempo. Todavía estamos a tiempo de no convertirnos en la izquierda declarativa, chistosa y obstruccionista. La verdad es que rompí el algoritmo. Me atacaron los kirchneristas, me atacó La Cámpora, me atacó la izquierda, me atacaron los libertarios, me atacaron todos en la última semana.
-¿Qué lugar tiene para vos Cristina en ese peronismo que se puede llegar a reconstruir?
-Debería encontrar el lugar correcto porque todos la respetamos, todos formamos parte de su gobierno. Todos reconocimos la brillantez de su estrategia para armar el Frente de Todos. Pero un poco la crisis empezó después con la imposibilidad de construir consensos y equilibrar el poder, ya dentro de nuestro propio gobierno. Cuando ella decidió ser la presidenta del partido, nadie lo objetó. Sí, muchos pensamos que tenía que haber una competencia. Cristina es presidenta del partido porque bajan a Quintela.
Cristina debería haber convocado como presidenta del partido a todos los gobernadores y ese partido debería haberse abierto y debería haber generado todos los espacios de construcción colectiva y de debate. Y si querés, un piso para La Cámpora, un piso para el peronismo del interior, el quincho para la juventud, el fondo del garaje para los chicos que quieren hacer redes sociales. Cantidad de cosas podés hacer si querés construir representatividad y poder.
Si existió una lista de Quintela es porque en el peronismo había una necesidad de cuestionar su conducción, de superarla y de ganar o de perder, pero mínimamente tener la posibilidad competir. Si no quisieran, nunca hubiera tenido un candidato en esa lista y tenía candidatos de todo el país. ¿Qué representaban? ¿Esa dicotomía del antikirchnerismo? No, no, no, representaban un peronismo que quería ser respetado, que quería ser escuchado y que quería renovarse. Después se termina bajando en la Justicia esa lista. Bueno, quizá fue el segundo error, pero ponele, se baja la lista. Sentate a conversar y armá una lista de unidad. Respetá que existe otro peronismo que quiere participar y que quiere ocupar la conducción partidaria. Nadie hubiera cuestionado a Cristina si hubiera hecho eso, hubiera convocado a Quintela, a los gobernadores o uno por provincia. Elegí al que quieras, pero elegí al que gana. No elegís al que pierda.
-Pero sigue tallando.
-Creo que parte del problema de Cristina es que es una mamá y tuvo un gran problema de decir ‘o me gana la mamá o me gana la conductora’ y lamentablemente el hijo ganó la partida y el peronismo se transformó en una cosa sectaria. Aún cuando a ella la meten presa, todos estuvimos ahí, con diferencias. Todos, todos, todos estuvimos ahí defendiéndola, porque realmente el lawfer es una barbaridad. Ante esa realidad, ella debería haber convocado como presidenta del partido a todos los gobernadores y ese partido debería haberse abierto y debería haber generado todos los espacios de construcción colectiva y de debate. Y si querés, un piso para La Cámpora, un piso para el peronismo del interior, el quincho para la juventud, el fondo del garaje para los chicos que quieren hacer redes sociales. Cantidad de cosas podés hacer si querés construir representatividad y poder. Y lamentablemente eligió encerrarse. Le vendieron una campaña de victimización por la cual le cobraron varios con este «Cristina libre» y después no funcionó. Todos quisiéramos que Cristina esté libre pero no depende de nosotros, lo que depende de nosotros es construir poder para que el peronismo vuelva a representar a las mayorías, para que podamos ocupar estas bancas, para que la gente pueda confiar en nosotros, para sostener un gobierno que le permita a la Argentina vivir mejor.
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