Todos los 31 de mayo es el Día Mundial sin Tabaco y se acompaña con una consigna, una campaña internacional y aún así la batalla parece desigual frente al lobby empresarial, las luces de los stands en kioscos y comercios, las presiones de grupos sociales y las publicidades llamativas de los cigarrillos industriales.
Debido a políticas más restrictivas, altos precios y un cambio cultural, más de un millón de personas dejaron el tabaco en los últimos 15 años. Desde el 2005 que se ve una baja en el consumo. Sin embargo, todavía se fuma tabaco en una alta franja de la población. Como decía, en Argentina baja su presencia pero todavía uno de cada cinco mayores fuma (el 22%), lo que representa una de las tasas más altas de la región.
Cada año mueren en el mundo ocho millones de personas por causa del tabaquismo, le dicen «hábito» pero en realidad es una epidemia. Siete millones por ser fumadoras y más de un millón por el humo ajeno. Sobran los motivos para dejar de fumar aunque son muchas las barreras psicológicas y emocionales que lo impiden. Solo un 4% de las personas que intentan dejar de fumar sin apoyo profesional lo logran. El acompañamiento profesional puede duplicar con creces las probabilidades de éxito para abandonar el tabaco.
No se trata solo de las altas probabilidades de contraer una enfermedad, y en miles de casos morir, sino de una cadena interminable de efectos que lleva incluso al descubrimiento de micropartículas de plástico de filtros de cigarrillo en las fosas oceánicas más profundas del planeta, en el Pacífico. Se tiran al suelo 4,5 billones de colillas al año. Una sola colilla contamina 100ls de agua.
Cada año mueren en el mundo ocho millones de personas por causa del tabaquismo, le dicen «hábito» pero en realidad es una epidemia. Siete millones por ser fumadoras y más de un millón por el humo ajeno.
En Argentina, hay 45 mil personas que mueren al año por enfermedades relacionadas con el tabaco. El tabaquismo daña casi todos los órganos del cuerpo. Cada cigarrillo contiene más de 5000 productos tóxicos. La mitad de las personas fumadoras muere de una enfermedad relacionada al consumo de tabaco y viven en promedio 10-15 años menos respecto a las no fumadoras.
Hay un aspecto positivo: se fuma menos que hace una década. Más de un millón de personas dejaron el cigarrillo en estos últimos 15 años. Pero todavía fuman un 22,2% de las personas mayores de 18 años. Uno de cada cinco adultos. Y se concentra entre las de 25 y 49 años.
Más de un millón de personas dejaron el cigarrillo en estos últimos 15 años.
“Ha mermado la cantidad de fumadores, hace 13 años teníamos un 29% y ahora un 22% en adultos, han colaborado las leyes. La más importante es la que dispone los ambientes cerrados libres de humo”, recalca la médica Cristina Borrajo, coordinadora de la sección Tabaquismo de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR) en diálogo con Tiempo Argentino.
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina agradece a los y las artistas que participaron de las intervenciones artísticas durante las jornadas de vacunación COVID-19 desarrolladas viernes y sábado en el Galpón de las Artes. Docentes y alumnos de la Escuela Municipal de Arte ‘Eduardo Andreussi’ estuvieron presentes brindando momentos de música…
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Carolina Moisés se convirtió esta semana en la vicepresidenta primera del Senado, después de separarse del peronismo que lidera José Mayans. Pese a las acusaciones por haber acordado con Patricia Bullrich su designación, reivindica su arrojo por ocupar el espacio vacío que había dejado el formoseño por una puja reglamentaria.
La senadora jujeña fue objeto de críticas del kirchnerismo desde los inicios del gobierno de Javier Milei por haber votado a favor del RIGI en la Ley Bases y mantuvo una encarnizada pelea con La Cámpora por la conducción del PJ en su provincia.
Moises no se deja correr por el fantasma de la «ruptura». «No podemos seguir mintiendo con la unidad. ‘Hagamos la unidad ficticia, porque sí, todo amontonado porque si no está unido y amontonado, sos un traidor’. Tenés que salir de ahí», asegura y agrega: «si se rompe algo no hay problema, el peronismo ya está roto».
Su pelea es contra la hegemonía del peronismo porteño y el del conurbano, que ubica determinante en Cristina: «Le vendieron una campaña de victimización por la cual cobraron varios con este ‘Cristina libre’ y después no funcionó», dice.
-Acabás de salir del interbloque peronista y llegaste a la vicepresidencia primera del Senado. ¿Qué significa eso para lo que pretendes expresar dentro del peronismo?
-Dentro del Senado, lo que buscamos es generar un espacio institucional que ocupe los lugares de poder que les corresponden a las minorías para representar los intereses de los argentinos y argentinas a través de propuestas que reflejen alternativas ante la agenda que impone el Gobierno nacional y, sobre todo, teniendo como prioridad la defensa de los intereses del interior, de las provincias del norte grande. Desde lo político, lo que espero es que el peronismo empiece un proceso de renovación, de reconciliación con la sociedad y de reconstrucción de su representatividad y sus liderazgos.
A Cristina le vendieron una campaña de victimización, por la cual cobraron varios, con este ‘Cristina libre’ y después no funcionó.
-¿Desde esta vicepresidencia vas a poder expresarlo, para poder acumular en esa dirección?
-Sé que el lugar de la vicepresidencia provisional del Senado puede ser un rol formal, que se suma a ordenar las sesiones, o un rol altamente político que pueda representar un peronismo diferente. Quisiera que ese sea el objetivo. Me ha sorprendido la visibilidad pública y mediática que ha tenido esta decisión. Las sesiones preparatorias suelen ser muy formales, cortas, sin mayores sorpresas. El lugar le corresponde, por cultura institucional, a la primera minoría y la primera minoría es el peronismo. Es la primera minoría en el resultado electoral del 2023. Es la primera minoría en el resultado electoral del 2025. Es la primera minoría en cada una de ambas cámaras. Pero también hay muchos peronismos.
-En el otro bloque peronista dijeron que querían proponer a Lucía Corpacci.
-Esto sí lo quiero aclarar: en el Senado de la Nación, el interbloque Populares, antes interbloque Unión por la Patria, había decidido no ocupar ningún lugar en las comisiones y esto lo acredita que hasta el día de hoy se han conformado ocho comisiones y el interbloque no ha presentado ninguna integración y tampoco propuso a nadie para ese lugar a la vicepresidencia. Yo el martes dije ‘ante un espacio vacío que le corresponde al peronismo, pues perfectamente lo puedo ocupar en representación de un peronismo, que no es díscolo, como dijeron algunos en algunos diarios. Tampoco es un peronismo con peluca, tampoco es un peronismo traidor, es un peronismo que quiere recuperar la competitividad, que quiere volver a ganar, que quiere ser protagonista en el debate y que quiere tener la fuerza que históricamente tuvo el peronismo cuando gobernó y cuando fue oposición.
Entonces, me opongo totalmente a la estrategia parlamentaria que se planteó por el interbloque. Y no lo digo ahora, digamos, esto fue un proceso. Convicción Federal se crea en marzo del 2025, justamente porque no estábamos de acuerdo con la estrategia parlamentaria, con esta ausencia permanente en el debate, con la falta de propuestas superadoras, con mirar siempre para atrás en el espejo retrovisor.
Yo el martes dije ‘ante un espacio vacío que le corresponde al peronismo, pues perfectamente lo puedo ocupar en representación de un peronismo, que no es díscolo, como dijeron algunos en algunos diarios. Tampoco es un peronismo con peluca, tampoco es un peronismo traidor, es un peronismo que quiere recuperar la competitividad, que quiere volver a ganar.
Estuvimos un año con proyectos muy claros, como por ejemplo el de redistribución del impuesto a los combustibles. Nunca se operó ni se trabajó ese proyecto. Propusimos un proyecto de distribución de los ATN que incluso todos los gobernadores del país y el jefe de la Ciudad de Buenos Aires tomaron, se lo apropiaron y lo plantearon como una decisión política de ellos. Ni aún en esa instancia el interbloque agarró esto para instalarnos en la agenda parlamentaria, teniendo la oportunidad de tener el aval de todos los gobernadores que todos tienen presencia acá.
Y la última fue cuando terminó el plenario exprés de tres días que había convocado Patricia Bullrich para tratar la reforma laboral en diciembre. Nosotros nos reunimos con la CGT y todo el interbloque. Habíamos coincidido en una estrategia para rechazar la reforma laboral. Participamos de los plenarios. Cuando viene la CGT, la noche que Bullrich termina diciendo ‘los escuchamos, pero mañana vamos a firmar el dictamen’, esa noche la CGT se entera que el bloque no podía firmar un dictamen porque había decidido no integrar las comisiones. O sea, dejarnos en una posición de debilidad con un tema tan importante que era defender a los trabajadores y trabajadoras ante una embestida del gobierno con un tratamiento exprés, con todos los laburantes preocupados y la CGT activa poniendo todo en riesgo.
-Los que critican tu ascenso dentro del Senado en un cargo que, a mi criterio, es -síntoma de los problemas del peronismo en el Senado dicen que vos diste el portazo en el bloque mientras se estaba tejiendo o preparando justamente la trama de tu asunción eventual como vicepresidenta. O sea, cargan a la cuenta de tu portazo que coronaste como vicepresidenta en acuerdo con Bullrich. ¿Qué respondés a esa crítica?
-Primero, yo no traicioné a nadie, o sea, yo no me fui con Milei, no soy libertaria, no tengo peluca. De hecho, hasta el color violeta no me encanta. Simplifican la conducción partidaria y del bloque. Las razones por las cuales nosotros tomamos esta decisión. ¿Por qué? Porque no pueden justificar que esto termina siendo el síntoma, como bien vos decís, de un proceso de deterioro, de una forma sectaria, de conducir, de una lógica de amigo-enemigo de forma permanente, donde no podés hablar con nadie más porque automáticamente te tildan de traidor, ni siquiera para consensuar una ley, o para ordenar una votación, o para saber qué votan los otros. Nosotros fuimos 33 durante dos años, necesitamos ser 37 y nunca fuimos capaces de lograr convencer a cuatro. ¿De quién es la culpa? Del que no quiere convencer. Yo siempre dije: ‘¿Para qué te sirven 33 si nunca se da 37 y nunca vas a llegar a 37?’.
Que yo sea vicepresidenta hoy del Senado es solamente fruto de todos los errores del interbloque, de la conducción del interbloque, porque respeto y admiro a todos los integrantes del interbloque. Lo que yo cuestiono es la estrategia parlamentaria de la conducción respecto a nuestra ruptura.
-Lo que para tus adversarios o excompañeros de bloque es una traición, a tu criterio es fruto de errores o falta de conducción en el bloque o en el peronismo en general. Pero la salida del bloque se da en el momento en que el oficialismo está buscando aislar al kirchnerismo, o despojarlo. ¿Tu salida también termina siendo funcional a lo que busca el oficialismo?
-El oficialismo tiene la obligación de construir el poder y construir el número de parlamentarios. Cuando el kirchnerismo gobernó, fue un fracaso. Tenía mucho más número. Empezaba de un peso mucho mayor y dejaron 300 vacantes en la Justicia porque no supieron. Siempre usan la simplificación para justificar sus propios errores y la acusación permanente, porque lamentablemente el peronismo, o sea el Partido Justicialista, para decirlo correctamente, termina así. Dentro de una lógica amigo-enemigo, también termina en una lógica obediencia de vida o traición. Yo no entiendo la lógica de obsecuencia, obediencia debida o traición. En el medio está Milei, en el medio perdimos contra Milei y yo, en este caso, no formo parte de los 44 aliados de Bullrich. Vamos a seguir siendo opositores a Milei. Tenemos nuestra propia capacidad, experiencia parlamentaria y vamos a ocupar las comisiones, vamos a presentar nuestros proyectos y vamos a votar ley por ley lo que consideremos mejor para la Argentina, sin dejar de ser oposición.
-En esta vocación que vos expresás junto a otros legisladores peronistas de defender los intereses de las provincias, ¿cómo se puede construir oposición sin quedar eclipsados por el poder de un gobierno tan avasallante?
Usando criterio político y buscando un equilibrio siempre, digamos, entre lo dogmático que te paraliza, que te deja los lugares vacíos.
-Si no votás con la mayoría de los peronistas y coincidís en alguna votación con el oficialismo, ¿eso no desdibuja tu perfil opositor?
-Yo voté la Ley de Glaciares porque es un tema estratégico para Jujuy. En Jujuy, tenemos ocho hectáreas de glaciar, nada más, no tenemos ningún glaciar, tenemos ocho hectáreas de periglaciar y, por cómo está redactada la ley, la Puna se congela y se descongela. Entonces cualquier punta de un cerro de la Puna que se congele seis días al año pasa a ser periglaciar. Por un lado, tuve que votar una propuesta del gobierno modificada por los cambios que se le hicieron y se adaptaron, que tiene que ver directamente con una facultad constitucional de que los recursos naturales son de las provincias.
Estamos hartos que desde Buenos Aires, desde lo político-partidario, tres porteños, cuatro o cinco o el espíritu AMBA, terminen definiendo lo que le pasa al resto del país.
Y lo voy a decir: esta ley de Glaciares se escribió hace 15 años, la escribieron tres porteños y yo estuve en aquella cámara cuando Bonasso promovió la Ley de Bosques, otro porteño. Discutí con Bonasso, que también fue ideólogo de esta ley. Primero porque Bonasso no salía de la General Paz, no tenía la menor idea de lo que significan las economías regionales. Pero este señor dijo ‘a partir de mañana acá no se tala más un árbol del bosque nativo. ¿Había que cuidarlo? Sí. ¿Había que armar una ley de presupuestos mínimos? Sí. ¿Había que hacer un ordenamiento territorial? Sí. Ahora, ¿que me diga un porteño a mí cómo son y qué tengo que hacer con los bosques nativos de Jujuy? Ahí está la falta de criterio y esta narrativa en la que lamentablemente hemos terminado enredados ahora, con la Ley de Glaciares.
En mi propio bloque, le dije: ‘Señor Bonasso, ¿qué hacemos con la producción tabacalera? Las estufas se alimentan de leña, ¿dejamos de producir tabaco? ¿Qué hacen las algodoneras? ¿Qué hacen los yerbateros? Porque básicamente el insumo para la producción era a través de eso. Estamos hartos que desde Buenos Aires, desde lo político-partidario, tres porteños, cuatro o cinco o el espíritu AMBA, terminen definiendo lo que le pasa al resto del país.
-¿Querés ser gobernadora de tu provincia?
-No te voy a negar que es un sueño que a veces toma vida con más intensidad y otras veces lo guardamos de sueño para otro momento.
-¿Cuándo toma vida con más intensidad?
-En algún momento pensé que podíamos reconstruir este peronismo ganador del que yo hablo a nivel nacional. Y si nosotros tenemos que ser una generación bisagra para que se produzca la renovación, para que se renueve nuestra doctrina, para que en el peronismo vuelva a renacer esa llama de construcción de poder y de consensos, ojalá pudiéramos abrir la puerta para que nuevas generaciones entren a dinamizar el pensamiento, para que logremos reconciliarnos con la sociedad. Porque la verdad es que el peronismo tiene un problema: habla un lenguaje que la gente no entiende, que ha quedado totalmente desactualizado. Entonces digo ojalá seamos nosotros la bisagra que veamos aparecer a quienes van a ser presidentes, gobernadores, intendentes de un peronismo renovado, fuerte y que realmente comprenda, sintetice y abrace a la sociedad argentina con todos sus matices.
-¿Y en el peronismo jujeño?
-En Jujuy quise lo mismo, quiero lo mismo, pero las condiciones estructurales no se dan porque, a pesar de que hay un gobierno radical totalmente agotado, fracasado y en el que la gente ya no confía, el peronismo sigue desmembrado y sectario. Tuve una batalla campal por el Partido Justicialista. Lo que yo quería en diciembre del 2024 era conducir al PJ de Jujuy para capitalizar mi rol opositor al gobierno. Lamentablemente no tuve la oportunidad de hacer eso y, en las provincias, algunas piezas del tablero las podés acomodar y podés pensar en que es posible ganar esa gobernación y una de esas piezas del tablero que se tenía que acomodar en tiempo y forma era el partido, para retomar la conducción y legitimar los liderazgos. Con esta disputa que tuve con la chica de La Cámpora (NdR: se refiere a la exdiputada Leila Chaher), le propuse a Cristina (Kirchner) hasta una presidencia rotativa pero fracasó todo…
-¿Vos llegaste a negociar con Cristina?
-Hablé con Cristina dos veces, siendo presidenta ya del partido.
-¿No hubo un momento donde ella aceptó que la presidencia fuera rotativa entre vos y Leila Chaher?
-Hubo dos instancias. Por eso yo digo que echarle toda la culpa a Cristina sería bastante injusto porque, en realidad, quien tiene la culpa es La Cámpora, Máximo Kirchner y todo su entorno, digamos, que lamentablemente producen que Cristina comete errores.
-Pero, insisto, entonces…
-Sí, yo me junté en diciembre. Es más, ella al día siguiente se iba ya al Calafate. O sea, me junté en diciembre, les llevé un trabajo que hicimos con una consultora muy importante a nivel nacional, de una encuesta presencial, donde hicimos un cualitativo y cuantitativo con un diagnóstico de Jujuy, no solamente de lo político, imagen y demás, sino de la competitividad del peronismo, de cómo calzaba eso proyectado al 27, analizando también cuáles eran los temas importantes para Jujuy.
Porque como yo nunca había hablado con ella desde que había votado el RIGI, me acuerdo que parte de la de la conversación que tuvimos fue para explicarle porque yo había votado el RIGI, porque el 62% de los jujeños cree en la minería como un desarrollo estratégico y otro tanto dice que es una de las pocas formas para generar trabajo genuino con sueldos de calidad.
Entonces yo fui y le dije: ‘Mirá, Cristina, nos peleamos por el RIGI pero te quiero mostrar que yo lo voté porque en Jujuy estaban de acuerdo con esto’. Debo reconocer que me dio un montón de tiempo, me preguntó muchas cosas de Jujuy, de la gente, de los problemas del gobierno radical, del colapso de Gerardo Morales, de la reforma constitucional. Hablamos un montón. Y finalmente le dije: ‘Mirá, yo te traigo una propuesta para resolver lo del partido. Integremos las dos listas proporcionalmente 50 y 50 o 30, 30 y 30, si queremos convocar a la pata peronista de la vieja guardia, y te propongo que hagamos una presidencia rotativa’.
Yo fui y le dije: ‘Mirá, Cristina, nos peleamos por el RIGI pero te quiero mostrar que yo lo voté porque en Jujuy estaban de acuerdo con esto’. Debo reconocer que me dio un montón de tiempo, me preguntó muchas cosas de Jujuy, de la gente, de los problemas del gobierno radical, del colapso de Gerardo Morales, de la reforma constitucional. Hablamos un montón.
Es más, ella me preguntó por qué quería empezar yo, si quería ser gobernadora de Jujuy el 27, en vez de darle el inicio a la chica de La Cámpora. Entonces le dije que en realidad, para que exista un ‘27, tiene que haber un ‘25 y, para ganar el ’25, tenemos que empezar ya… en diciembre del ‘24. ¿Por qué? Porque yo tengo que cristalizar ese rol opositor, porque tengo que convocar a todos los demás sectores, porque tenemos que construir una propuesta para los jujeños y jujeñas, que en la intermedia no nos daba tanta densidad, pero sí el tema de los liderazgos, las intendencias y demás. Tenemos que armar una estrategia electoral para ganar la elección que seguro la adelantan. Y después tenemos que ir a octubre para que tu chica Leyla, sea la diputada nacional, que era lo que ella pedía. Te garantizo eso. Me dijo: ‘yo me voy a Calafate, lo voy a pensar, lo voy a consultar’. Le dejé el trabajo, se lo llevó. Cuando llegó febrero, la decisión estaba tomada claramente.
-¿Cuando se jodió el peronismo de Jujuy?
-No… está jodido… Ayer le contaba a mi equipo de trabajo que la elección del peronismo la pierde en el 2013, ya la intermedia del 2013, siendo gobernador Eduardo Fellner.
-Pero para que pierda justamente Fellner en 2013. ¿Qué pasó? Por ejemplo, durante el kirchnerismo el Gobierno nacional volcaba recursos a través de la Tupac Amaru para construir socialmente en Jujuy, digamos, y no a través del PJ, que había empezado…
-No, no, no es tan así. Digamos, para empezar, con sinceridad, quiero mirar la semana que viene. Y el desafío ahora es reconstruir el peronismo a nivel nacional y usar toda aquella experiencia y volcarla hoy a la crisis de identidad que tiene el justicialismo, los peronismos en todas sus versiones y aportar a esta ruptura. No podemos seguir mintiendo con la unidad. ‘Hagamos la unidad ficticia, porque sí, todo amontonado y porque, si no está unido y amontonado, sos un traidor’. Tenés que salir de ahí. Si para eso sirve que yo sea la vicepresidenta del Senado, si se rompe algo no hay problema. Si se rompe el peronismo… ya está roto. Estaba roto en el 2021. No me vas a llevar al 2003, a Jujuy, el pasado. No podemos seguir mirando por el pasado porque parte de lo que yo cuestiono de la conducción nacional del Partido Justicialista es que todo el tiempo dice que fuimos, entregamos las computadoras, apoyamos tal cosa… bueno, y sí, lo hiciste, se acabó. La sociedad cambió, los chicos de 20 años de hoy no se acuerdan lo que hiciste hace 10 años porque hace 10 años tenían 10 años. ¿A quién le vamos a hablar? ¿A los de 20? ¿A los de 30? ¿Los de 40? A esa generación hay que hablarle. Para hablar de esa generación, tenemos que aprender de nuevo el lenguaje. Para aprender un nuevo lenguaje tengo que abrir la cabeza, el corazón, la inteligencia.
-¿Y cómo se pone en marcha eso?
-Nosotros ya pasamos por esta etapa que está viviendo el peronismo nacional. Entonces me di cuenta que hay una oportunidad, es decir, todo lo que nosotros ya pasamos en Jujuy capaz que le sirve a este peronismo, que hoy necesita que se rompan cosas. Como decía Perón, para una tortilla hay que romper un montón de huevos. No hay que tenerle miedo a romper cosas. Porque la única manera de que reconstruyamos esto es siendo honestos en todas nuestras posiciones.
-¿Con qué otros dirigentes te ves construyendo esa alternativa del peronismo?
-Hay un montón.
-¿No querés nombrar a ninguno?
-Un montón. Confío en muchos compañeros y compañeras que hoy tienen el poder para hacer lo que yo hice. Y saben que quisieran hacerlo. Pero, bueno, hay circunstancias políticas, personales, de aspiraciones, que los obligan un poco a tener, otros tiempos, a tener otras prioridades.
No hay que tenerle miedo a romper cosas. Porque la única manera de que reconstruyamos esto es siendo honestos en todas nuestras posiciones.
-¿Creés que, como el peronismo habla una lengua que no hablan los pibes de 20 o no habla la sociedad en general, corre el riesgo de quedarse chiquito como la UCR?
-Sí, corre el riesgo. Es más, te diría… ¿como en la UCR? Corremos el riesgo transformarnos en la Coalición Cívica, que no tiene ni un gobernador, ni un intendente. O sea, a ese nivel mido el riesgo en el peronismo. Por eso también me animo a hacer esto. O sea, me tengo que aguantar que me digan traidora dos o tres p cinco días más, o capaz que dos semanas más. No importa, digamos, porque a mí los peronistas me conocen, o sea, el peronismo nacional en todas sus vertientes. El riesgo es enorme porque estamos en nuestro mínimo histórico. Voy a los títulos: «el peronismo, en su mínimo histórico en el Senado», «el peronismo perdió y no tiene ningún cargo en la conducción de la Autoridad de Cámara». No, no, no, si hay una peronista ocupando el lugar del peronismo.
-¿Qué pensás de Victoria Villarruel?
-La verdad que es una mujer muy inteligente. Hay muchas mujeres inteligentes ahora en el Senado…
-Siempre hubo…
-Sí, siempre hubo, pero ahora es como que hay perfiles altos, además de mujer, de inteligencia… Lleva ahí una tarea bastante difícil. Sobrevivir a la interna del gobierno nacional es tremendo, sobre todo cuando parte de la interna la tenés acá, conduciendo el bloque, un bloque donde tiene una representatividad de varios sectores de la interna de Milei, de su mesa política, teniendo que ir a corroborar en una mesa política cada una de las decisiones que se toman en cualquier ámbito, porque tienen que consensuar. También te digo que podría haber tomado nota el peronismo. Si nosotros, con el Frente de Todos, mientras éramos gobierno, armábamos una mesa así, capaz que no nos hubiera ido tan mal. Ellos son muy inteligentes en ese tema de armar una dinámica y sobrellevar, digamos, su propia interna. A mí llevame a un debate del peronismo que te hable de una reforma laboral competitiva, que realmente piense en la inteligencia artificial, en el impacto de la tecnología, en las comunicaciones y demás. Si el peronismo no tiene una definición de cuál es la propuesta que tiene en uno de los temas que más le preocupan a la gente y encima en uno de los puntos débiles del gobierno de Milei…
-¿Por qué es un punto débil?
-Porque el problema que va a tener Milei es la crisis de empleo, que es lo que quiere tapar con esta reforma laboral, inventando que va a generar trabajo o que va a mejorar el existente. Ya lo dije en mi discurso: ni va a mejorar el trabajo ni va a mejorar las condiciones laborales, y lo único que hace es deteriorar todo el ámbito del trabajo formal en blanco para igualarlo con todo el ámbito del trabajo informal y en negro y llevar a toda esa masa laburante para abajo en el consumo, en la calidad de vida, en infraestructura, en el acceso a los servicios y en la posibilidad de desarrollarse a través de la educación. Ahora, ¿eso significa que el peronismo no pueda tener una propuesta alternativa, cuando el tema del trabajo es uno de los puntos neurálgicos que ellos atacan, atacaron y lamentablemente lograron aprobar con esta reforma laboral, en vez de nosotros tener una posición de debate ante la sociedad, con una estrategia parlamentaria y política que sea viable?
-¿Puede un gobernador, en este contexto de asfixia financiera, ser un candidato competitivo a presidente en el 27?
-Sí, porque en realidad, si bien están asfixiados y bastante complicadas todas las capacidades financieras de las provincias, eso no quita que haya representatividad, que puedan crecer y que puedan reflejar liderazgos que formen parte de este debate. No hay una cosa por la otra, me parece.
-¿Para vos tiene chances el peronismo?
-Tiene chances, si empieza a hacer los deberes. Ahora, como le dije a Cristina, acá en Jujuy había chances para el 27 si empezábamos a hacer los deberes desde diciembre del ‘24. O sea, en tres años de laburo, todavía estamos a tiempo. Todavía estamos a tiempo de no convertirnos en la izquierda declarativa, chistosa y obstruccionista. La verdad es que rompí el algoritmo. Me atacaron los kirchneristas, me atacó La Cámpora, me atacó la izquierda, me atacaron los libertarios, me atacaron todos en la última semana.
-¿Qué lugar tiene para vos Cristina en ese peronismo que se puede llegar a reconstruir?
-Debería encontrar el lugar correcto porque todos la respetamos, todos formamos parte de su gobierno. Todos reconocimos la brillantez de su estrategia para armar el Frente de Todos. Pero un poco la crisis empezó después con la imposibilidad de construir consensos y equilibrar el poder, ya dentro de nuestro propio gobierno. Cuando ella decidió ser la presidenta del partido, nadie lo objetó. Sí, muchos pensamos que tenía que haber una competencia. Cristina es presidenta del partido porque bajan a Quintela.
Cristina debería haber convocado como presidenta del partido a todos los gobernadores y ese partido debería haberse abierto y debería haber generado todos los espacios de construcción colectiva y de debate. Y si querés, un piso para La Cámpora, un piso para el peronismo del interior, el quincho para la juventud, el fondo del garaje para los chicos que quieren hacer redes sociales. Cantidad de cosas podés hacer si querés construir representatividad y poder.
Si existió una lista de Quintela es porque en el peronismo había una necesidad de cuestionar su conducción, de superarla y de ganar o de perder, pero mínimamente tener la posibilidad competir. Si no quisieran, nunca hubiera tenido un candidato en esa lista y tenía candidatos de todo el país. ¿Qué representaban? ¿Esa dicotomía del antikirchnerismo? No, no, no, representaban un peronismo que quería ser respetado, que quería ser escuchado y que quería renovarse. Después se termina bajando en la Justicia esa lista. Bueno, quizá fue el segundo error, pero ponele, se baja la lista. Sentate a conversar y armá una lista de unidad. Respetá que existe otro peronismo que quiere participar y que quiere ocupar la conducción partidaria. Nadie hubiera cuestionado a Cristina si hubiera hecho eso, hubiera convocado a Quintela, a los gobernadores o uno por provincia. Elegí al que quieras, pero elegí al que gana. No elegís al que pierda.
-Pero sigue tallando.
-Creo que parte del problema de Cristina es que es una mamá y tuvo un gran problema de decir ‘o me gana la mamá o me gana la conductora’ y lamentablemente el hijo ganó la partida y el peronismo se transformó en una cosa sectaria. Aún cuando a ella la meten presa, todos estuvimos ahí, con diferencias. Todos, todos, todos estuvimos ahí defendiéndola, porque realmente el lawfer es una barbaridad. Ante esa realidad, ella debería haber convocado como presidenta del partido a todos los gobernadores y ese partido debería haberse abierto y debería haber generado todos los espacios de construcción colectiva y de debate. Y si querés, un piso para La Cámpora, un piso para el peronismo del interior, el quincho para la juventud, el fondo del garaje para los chicos que quieren hacer redes sociales. Cantidad de cosas podés hacer si querés construir representatividad y poder. Y lamentablemente eligió encerrarse. Le vendieron una campaña de victimización por la cual le cobraron varios con este «Cristina libre» y después no funcionó. Todos quisiéramos que Cristina esté libre pero no depende de nosotros, lo que depende de nosotros es construir poder para que el peronismo vuelva a representar a las mayorías, para que podamos ocupar estas bancas, para que la gente pueda confiar en nosotros, para sostener un gobierno que le permita a la Argentina vivir mejor.
El Jefe de Gabinete continúa sumando escándalos que lo acercan a una renuncia.
Por Roque Pérez para NLI
El escándalo que rodea a Manuel Adorni suma un nuevo capítulo explosivo: según reveló el periodista Fabián Waldman en Futurock, el jefe de Gabinete habría dispuesto un vehículo oficial para uso personal de su esposa, Bettina Angeletti, que incluso sería utilizado por empleadas domésticas para realizar compras. La denuncia, de extrema gravedad institucional, se inscribe en una cadena de episodios que vienen poniendo bajo la lupa el uso de recursos públicos por parte del funcionario.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, la acusación aparece en un contexto donde el propio Adorni ya venía siendo cuestionado por mezclar lo público con lo privado de manera sistemática.
De los vuelos oficiales al uso personal del Estado
El antecedente más inmediato es el escándalo por el viaje a Nueva York durante la llamada “Argentina Week”, donde Angeletti participó de la comitiva oficial sin tener cargo público. El episodio generó fuertes críticas porque el propio Gobierno había establecido límites al uso de aeronaves oficiales para fines particulares.
La situación se volvió aún más delicada porque Adorni había defendido previamente restricciones para evitar privilegios de funcionarios y familiares, lo que dejó al descubierto una contradicción evidente entre discurso y práctica.
A esto se suma otro dato clave: el funcionario también fue cuestionado por viajes en vuelos privados a Punta del Este, cuyo financiamiento nunca quedó del todo claro, alimentando sospechas sobre el origen de los fondos.
En ese marco, la nueva denuncia sobre el uso de un auto oficial para tareas domésticas no hace más que profundizar la percepción de abuso de recursos del Estado.
La trama económica detrás de la familia Adorni
El nombre de Bettina Angeletti no aparece solo en estas polémicas. En los últimos días, fue denunciada judicialmente por posibles conflictos de intereses vinculados a su consultora privada, que habría tenido contratos con empresas relacionadas al Estado.
Según la presentación judicial impulsada por la diputada Marcela Pagano, existiría un entramado de relaciones comerciales que podría implicar beneficios indirectos para el entorno del funcionario, incluyendo contratos millonarios por servicios de consultoría.
En paralelo, también se pidió investigar la evolución patrimonial de la familia, ante la sospecha de que los niveles de gasto —viajes internacionales, vuelos privados y estilo de vida— no se condicen con los ingresos declarados.
Lejos de ser episodios aislados, distintos informes periodísticos coinciden en señalar un mismo patrón: uso de recursos estatales, beneficios para el entorno familiar y explicaciones poco consistentes.
El caso del viaje a Estados Unidos fue paradigmático: no solo generó críticas de la oposición, sino también cuestionamientos por posibles violaciones a la Ley de Ética Pública, que prohíbe expresamente utilizar bienes del Estado para beneficio personal o de familiares.
Ahora, con la denuncia difundida en Futurock, el foco se traslada a un aspecto aún más cotidiano pero igualmente grave: la utilización directa de bienes públicos —un auto oficial— para actividades privadas y domésticas.
El relato del ajuste frente a los privilegios
Todo esto ocurre en un contexto político donde el gobierno de Javier Milei construyó su legitimidad sobre la promesa de terminar con “los privilegios de la casta”. Sin embargo, los hechos que involucran a Adorni parecen ir en sentido contrario.
Desde el avión presidencial hasta los vuelos privados, pasando ahora por el presunto uso de vehículos oficiales para compras familiares, el caso empieza a configurar algo más que una serie de polémicas: un esquema de privilegios que contradice el discurso oficial.
La revelación de Waldman no solo agrega un nuevo elemento escandaloso, sino que plantea una pregunta de fondo: ¿hasta dónde llega el uso personal de los recursos del Estado por parte del jefe de Gabinete y su entorno?
Por ahora, el silencio oficial frente a esta última denuncia no hace más que aumentar las sospechas.