La Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina gestionó el primer DNI a un extranjero que reside en nuestra ciudad hace más de 40 años. En un trabajo en conjunto con la Dirección General de Migraciones se asesoró al vecino para que pudiera regularizar su situación y en la jornada de hoy recibió su documento.
En este sentido, las personas interesadas en obtener información sobre el trámite pueden acercarse a la oficina de la Secretaría ubicada en Uspallata Sur 169 de lunes a viernes de 8 a 12 horas.
El Concejo Deliberante de Villa Regina da a conocer el listado de beneficiarios de becas municipales e informa que se disponen de 5 días hábiles para realizar impugnaciones. Este plazo rige a partir de hoy viernes 17 y se extiende hasta el jueves 23 inclusive, dándose cumplimiento a lo establecido en la ordenanza 041/2021. Aclara…
El 14 de junio de cada año se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre. Su objetivo es el de concienciar a todo el mundo sobre la necesidad de disponer de sangre y productos sanguíneos seguros para transfusiones, y sobre la crucial contribución que efectúan los donantes de sangre voluntarios y no remunerados a…
Mientras crecen las especulaciones y versiones en torno a la recepción que se le hará a la scaloneta y las actividades que hará el seleccionado una vez que aterrice su avión en el país, la AFA difundió un video que expone la alianza que mantiene con el gobierno de Axel Kicillof.
Se trata de los avances de las obras en el Estadio Único «Diego Armando Maradona» de La Plata, al que la AFA le agregó la denominación «Tricampeones del Mundo». «¡La nueva Casa de la Selección Argentina!», anunció la entidad comandada por Claudio «Chiqui» Tapia.
Como contó LPO, al calor de las gestiones para el regreso de Tapia a la Ceamse, a finales de 2024, la AFA avanzó en un acuerdo para manejar el Estadio Único a cargo del Estado bonaerense.
Siguen las obras y mejoras planificadas para la puesta en valor del Estadio Único de La Plata – Tricampeones del Mundo ¡La nueva Casa de la Selección Argentina! pic.twitter.com/bN5I2IKA8Q
El acuerdo se anunció la intención de transformar ese escenario como «La Casa del Fútbol Argentino» e implica llevar partidos de la Selección, de la Copa Argentina y copas internacionales.
Ahora, se agregó el rótulo «Tricampeones del Mundo», en una alusión directa a la scaloneta. El mensaje fue leído en el ámbito político como una señal de la AFA a Kicillof, de cara a los preparativos para recibir a la selección.
La puesta en valor y obras en proceso de ejecución que avanzaron en esta etapa tienen que ver con un estudio estructural de techo dele estadio para colocación de cubierta, obra de campo de juego, nuevo sistema de drenaje espina de pescado, obra de iluminación LED de campo de juego.
También, se comenzó con la puesta en valor de instalaciones en accesos, de baños y vestuarios, del sistema de presurización de agua potable. Además, un nuevo sistema de acción ante incendios, de riego automático, carros de iluminación para el campo de juego y césped natural big rolls.
Axel Kicillof no quiere apurar un acuerdo con Cristina Kirchner y Sergio Massa y decidió patear por lo menos hasta en marzo del año próximo el inicio de las negociaciones. El gobernador cree que el tiempo juega a su favor y prefiere enfocarse en crecer en la sociedad, alejado de las «roscas» de la política.
En La Plata no quieren saber nada con enredarse en la interna del peronismo. No desesperan por la unidad y hasta aseguran que sería muy positivo que otros candidatos salgan a instalarse como candidatos a la presidencia, para no tener que hacerse cargo, por ejemplo, de «la inflación de Massa».
Este análisis fue confirmado a LPO por tres dirigentes del axelismo, con acceso a las conversaciones del espacio político que conduce el gobernador.
«Hay que concentrarse en trabajar el vínculo directo entre Kicillof y los argentinos de a pie.», afirmó uno de ellos. Ese -aseguran- es el capital más importante del gobernador. «Si hay un acuerdo en marzo mejor. Sino iremos a una PASO o en listas distintas. Todas esas opciones están bien», agrega otra de las fuentes consultadas.
La posibilidad de listas separadas no produce desasosiego alguno en el entorno del gobernador. ¿Qué pasa si producto de ir divididos el peronismo pierde? «Aquel que saque siete puntos tendrá que explicar la derrota», afirman.
Si hay un acuerdo en marzo mejor. Sino iremos a una PASO o en listas distintas. Todas esas opciones están bien.
En el entorno de Kicillof buscan mantenerse alejados de las presiones de Máximo para forzar una negociación. No entienden cómo un día lo comparan con Augusto Vandor, el dirigente de la UOM asesinado a balazos tras plantear diferencias con Juan Domingo Perón, y una semana después le plantean que los convoque al diálogo.
Quizás el principal desafío para el gobernador -y también para el resto del peronismo- sea mantener la templanza hasta marzo en medio de fuertes tensiones internas.
Serán largos meses para La Cámpora donde la sensibilidad es total. Por caso esta semana Mayra Mendoza y Lucía Cámpora no dudaron en apuntar contra el axelismo sugiriendo una maniobra en redes orquestada desde La Plata para desacreditar a Anabel Fernández Sagasti, a quien el propio bloque peronista dejó sin la posibilidad de votar a distancia.
Massa en un partido de fútbol con intendentes del Conurbano.
Ya sin la espuma del mundial, Kicillof busca ahora consolidar un armado nacional que tendrá algunas particularidades. Nadie se quedará en las provincias con la franquicia del Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Pero además, no existirán los armadores clásicos. Hubo experiencias con Carlos Caserio, en Córdoba, y con Marcelo Casaretto, en Entre Ríos, que no salieron bien. Fueron desautorizados como armadores de Kicillof.
Por el contrario, serán ministros, intendentes y legisladores cercanos al gobernador quienes saldrán a recorrer y armar en el interior. Andrés Larroque coordinará esa tarea pero todos harán incursiones a las provincias para generar volumen político a la candidatura presidencial.
«El viejo esquema de caudillos provinciales empoderados, armando para un candidato presidencial ya no corre», afirmó a LPO una de las fuentes consultadas. En su lugar habrá referentes bonaerenses que harán avanzadas en las provincias. En La Plata ponene como ejemplo las gestiones que Alberto Descalzo y Julio Pereyra hicieron en Corrientes y que sirvieron para el viaje, semanas más tarde, de Kicillof.
El viejo esquema de caudillos provinciales empoderados, armando para un candidato presidencial ya no corre.
«Sobre todo en las provincias que no gobierna, el peronismo en las provincias está fragmentado en varios sectores, si Kicillof legitima a un sector, por defecto rompe con el otro», explican. Por eso es que en el queipo político de Kicillof se decidió que no habrá cierres definitivos con nadie. Al menos por ahora.
Por caso, este viernes, Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi estuvieron en Mendoza donde encabezaron la inauguración de un local del MDF y mantuvieron reuniones con dirigentes políticos, sindicales y representantes de distintos sectores productivos.
Los vuelos a las provincias se sucederán en los próximos días. Todos con el objetivo de ir generando acuerdos para luego trabajar en el desembarco de Kicillof.
Mientras tanto, Kicillof mantiene sus recorridas por la provincias. Bolívar, General La Madrid, Almirante Brown, Lomas, Luján, Talpalqué son algunos de los distritos que visitó en los últimos días. La definición del candidato a gobernador bonaerense es un tema acaso tan complejo como la elección del candidato presidencial. Acaso por eso, Máximo Kirchnen ya mandó a decir que está dispuesto a pelear por esa candidatura.
En muchos lugares del interior argentino, el cierre del ferrocarril significó mucho más que perder un servicio de transporte. Algunas localidades quedaron sin tren, sin trabajo y, con el tiempo, prácticamente sin habitantes. Pero hubo pueblos que llegaron a tener una vida cultural sorprendente: clubes, cines, bibliotecas, bailes y comercios que hoy cuesta imaginar cuando se observan sus calles silenciosas.
Por Redacción de NLI
Hay una Argentina que no aparece en los grandes mapas turísticos. Está formada por pequeños pueblos que alguna vez tuvieron estación ferroviaria, almacén, escuela, club social, iglesia, taller mecánico y una plaza donde se conocían todos. Algunos llegaron a tener una actividad cultural que hoy asociamos exclusivamente con las grandes ciudades: proyectaban películas, organizaban bailes, recibían compañías teatrales y tenían sociedades de fomento que funcionaban como verdaderos centros comunitarios. Después, lentamente, muchas de esas localidades comenzaron a vaciarse. El tren dejó de pasar, las oportunidades laborales desaparecieron y las nuevas generaciones se marcharon. Lo que quedó fueron edificios abandonados y una memoria que todavía sobrevive entre quienes nacieron allí.
Cuando el tren llevaba también cultura
Durante buena parte del siglo XX, el ferrocarril fue mucho más que una infraestructura destinada a trasladar pasajeros y mercancías. Para cientos de pueblos argentinos representaba el vínculo cotidiano con el resto del país. Por sus vías llegaban diarios, cartas, medicamentos, herramientas, alimentos y visitantes. Pero también llegaban músicos, compañías teatrales, proyectores cinematográficos y películas.
El desarrollo del cine ambulante tuvo una importancia especial en esos lugares. Antes de que existieran salas modernas y antes de que la televisión ingresara masivamente a los hogares, una función cinematográfica podía convertirse en el acontecimiento de la semana. En algunos pueblos la proyección se realizaba en salones de clubes, sociedades de fomento o edificios improvisados como salas de espectáculo.
La experiencia tenía algo que hoy resulta difícil de reproducir. Ver una película no era una actividad doméstica: implicaba salir de casa, encontrarse con vecinos, comprar una entrada y compartir durante un par de horas una misma historia con toda la comunidad. El cine era entretenimiento, pero también era una forma de sociabilidad.
En muchos pueblos, además, el club cumplía funciones que excedían ampliamente al deporte. Allí funcionaban bibliotecas, salones de baile, comisiones de ayuda, espacios para reuniones políticas y sociales, canchas y, en algunos casos, verdaderas salas culturales.
El edificio podía ser modesto, pero su importancia para la comunidad era enorme.
El pueblo que desaparece cuando desaparecen sus instituciones
El problema comenzó cuando cambió la estructura económica que había permitido crecer a aquellas localidades. La mecanización de las tareas rurales redujo la necesidad de trabajadores, mientras las rutas comenzaron a desplazar progresivamente al ferrocarril como principal medio de comunicación.
La situación se profundizó con las sucesivas políticas de cierre de ramales ferroviarios aplicadas durante distintas etapas de la historia argentina. Cuando una estación dejaba de funcionar, el impacto se multiplicaba. El almacén vendía menos, el hotel recibía menos pasajeros, el taller perdía clientes y la escuela comenzaba a tener menos alumnos.
El proceso no ocurría de un día para otro. Era una especie de erosión demográfica. Primero se iba una familia; después otra. Los jóvenes viajaban a las ciudades para estudiar y muchos ya no regresaban. Los comercios reducían sus horarios y finalmente cerraban. El club comenzaba a tener menos socios. La biblioteca perdía lectores. El cine dejaba de proyectar películas.
Y entonces ocurría algo fundamental: el pueblo no solamente perdía habitantes. Perdía lugares de encuentro.
Esa diferencia es importante para comprender por qué muchas localidades terminaron convirtiéndose en pueblos fantasma. Una comunidad puede sobrevivir con pocos habitantes si conserva instituciones, servicios y vínculos. Pero cuando desaparecen simultáneamente la estación, el comercio, la escuela, el club y los espacios culturales, mantener una población estable se vuelve cada vez más difícil.
Cine Club Colón de Roque Pérez
Las ruinas de una Argentina que todavía vive en la memoria
Hoy pueden encontrarse en distintas provincias edificios que alguna vez fueron centros de una intensa vida comunitaria. Antiguos cines con sus fachadas deterioradas, estaciones convertidas en museos, clubes sostenidos por unos pocos socios y viejas bibliotecas donde los libros permanecen como testigos de una época distinta.
Para quienes recorren esos lugares, resulta difícil imaginar que allí alguna vez hubo cientos de personas esperando el tren, familias caminando hacia el cine o multitudes reunidas para un baile.
Pero las ruinas no cuentan toda la historia.
En muchos pueblos, antiguos habitantes regresan periódicamente para fiestas, aniversarios o reuniones familiares. Los clubes recuperan actividades. Algunas estaciones ferroviarias son restauradas. Viejas salas vuelven a utilizarse para eventos culturales. La memoria se convierte así en una forma de resistencia frente al abandono.
Hay algo profundamente argentino en esa relación con los pueblos ferroviarios. La nostalgia no se explica solamente por el deseo de recuperar un pasado idealizado. También existe el reconocimiento de que aquellas pequeñas localidades representaban una forma de integración territorial en la que el desarrollo no estaba concentrado exclusivamente en las grandes ciudades.
Un cine de pueblo podía parecer insignificante frente a las grandes salas de Buenos Aires o Rosario. Una biblioteca con unos pocos cientos de libros podía parecer modesta frente a una universidad. Un club con una cancha de tierra difícilmente podía competir con las grandes instituciones deportivas. Pero para quienes vivían allí, esos espacios eran el centro de la vida social.
Por eso, cuando desaparecieron, desapareció algo mucho más grande que un edificio.
La historia de esos pueblos permite pensar qué significa realmente desarrollar un territorio. No alcanza con construir una ruta o inaugurar una obra aislada. Una comunidad necesita transporte, escuelas, hospitales, trabajo, conectividad y también lugares donde encontrarse.
Quizás por eso las viejas estaciones, los clubes y los cines abandonados producen una sensación tan particular. No son solamente edificios viejos. Son las huellas materiales de una sociedad que alguna vez tuvo otra distribución territorial y otra relación con el tiempo.
Y detrás de cada fachada descascarada existe una historia que merece ser contada: la de las personas que llegaron, trabajaron, formaron familias, fueron al cine, bailaron, viajaron en tren y construyeron una vida en lugares que hoy muchas veces apenas aparecen en un mapa.
Porque un pueblo no desaparece solamente cuando deja de tener habitantes. También desaparece cuando dejamos de recordar para qué existió.
Tras jugarse durante el fin de semana la séptima fecha de la Liga de Fútbol Femenino, la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina comparte la tabla de posiciones. Difunde esta nota
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