se-coordinaron-aspectos-para-la-construccion-del-vacunatorio

Se coordinaron aspectos para la construcción del vacunatorio

Tras el encuentro concretado hace menos de una semana entre el Intendente Marcelo Orazi y la Primera Dama Fabiola Yáñez en Olivos, este lunes visitó la ciudad Claudia Silveiro de su equipo de trabajo para coordinar aspectos de la construcción del vacunatorio pediátrico anunciado en esa oportunidad.

Silveiro fue recibida por el Intendente Marcelo Orazi y el Secretario de Gobierno Guillermo Carricavur. Su agenda incluyó la visita al terreno donde se construirá el vacunatorio ubicado en calles Continentes y San Lorenzo, espacio donde también se levantará el Centro de Desarrollo Infantil (CDI). Luego participaron de una reunión con personal del hospital local y responsables de las empresas Chimenti y Zigma.

El Intendente expresó que “estoy realmente muy contento, el miércoles me recibió la Primera Dama y ya comenzamos a trabajar en lo que será el vacunatorio con el que contaremos en la ciudad. El lugar elegido es el ideal para su ubicación por los barrios de influencia, así que seguimos avanzando en esta obra”.

Recordemos que el vacunatorio es impulsado, gestionado y articulado junto a la Fundación Alberto Lavalle.

Difunde esta nota

Te puede interesar

  • Legislatura: Después del «mapita de Malvinas», los libertarios votaron un subsidio a ex combatientes

     

     El bloque libertario apoyó tres proyectos vinculados a las Islas Malvinas, un reclamo ninguneado por Milei y la ministra Monteoliva durante el Mundial.

    La principal iniciativa vinculada a Malvinas que trató la Legislatura fue extender el subsidio que cobran los ex combatientes que fueron empleados en la Ciudad y ya comenzaron los trámites de jubilación o están jubilados.

    El proyecto fue elaborado por la legisladora radical Fernanda Mollard y por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad y resultó aprobado por unanimidad.

    Además, el parlamento porteño dio luz verde a otras dos iniciativas vinculadas a Malvinas. Uno está referido a la colocación de carteles informativos en la escuela Islas Malvinas y otro a la colocación de una placa conmemorativa.

    Trump defendió el derecho de la Scaloneta a mostrar la bandera de Malvinas y dejó en ridículo a Milei 

    Durante el Mundial, la ministra de Seguridad Alejandra Monteoliva había minimizado el reclamo de soberanía argentino y en la previa al partido con Inglaterra avisó que los hinchas no podrían ingresar al estadio con banderas que tuvieran «el mapita de Malvinas».

    Consumado el triunfo de la Selección y cuando la imagen de los jugadores junto a la bandera de «Las Malvinas son argentinas» había dado la vuelta al mundo, Milei escribió que la actitud de los jugadores era asimilable a los «Berrinches de adolescente termo mononeuronal».

     

    Difunde esta nota
  • Lunghi acusó al intendente de Azul de abandonar en Tandil a personas vulnerables y amenaza con denunciarlo

     

     Una fuerte tensión se desató entre dos municipios vecinos de la provincia. El intendente radical de Tandil, Miguel Lunghi, acusó a su par de Azul, el camporista Nelson Sombra por el «traslado compulsivo e irregular» de personas en grado de extrema vulnerabilidad social y económica.

    Concretamente, el tandilense denunció que 11 personas de un mismo grupo familiar fueron transportadas en un vehículo municipal de Azul «y abandonadas en una estación de trenes en desuso» de Tandil «con el evidente propósito de transferir de manera fáctica y desarticulada la asistencia integral de los mismos a este municipio».

    En una dura carta, Lunghi intimó a Sombra a reparar la situación denunciada en el plazo de 48 horas, con el regreso a Azul de la familia en cuestión y resarciendo económicamente al municipio de Tandil por los gastos destinados a atender a estas personas.

     «Ante la emergencia social provocada por la imprudencia de su administración, la Municipalidad de Tandil debió desplegar de forma inmediata sus recursos humanos, logísticos y financieros para resguardar la integridad psicofísica de las once personas», acusó Lunghi a Sombra 

    «Dicha conducta, desplegada por funcionarios dependientes de su Secretaría de Desarrollo de la Comunidad, no solo vulnera los principios elementales de la solidaridad y el federalismo municipal, sino que configura una flagrante violación al marco normativo vigente», agregó el intendente radical en la nota a Sombra.

    Antes, desde la gestión municipal de Azul, el secretario de Desarrollo, Omar Seoane dijo que la familia en cuestión se presentó en el Municipio y solicitó voluntariamente ser trasladada a Tandil.

    «Obramos de buena fe. Lo que hicimos fue aportarle el transporte a una familia que se quería radicar en otra localidad», dijo Seoane.

    Lunghi habló de incumplimiento de la ley provincial de Protección de los Derechos del Niño y de infracciones administrativas en las que puso de relieve la ausencia de comunicación institucional y protocolo social entre ambas gestiones locales.

    «Ante la emergencia social provocada por la imprudencia de su administración, la Municipalidad de Tandil debió desplegar de forma inmediata sus recursos humanos, logísticos y financieros para resguardar la integridad psicofísica de las once personas», acusó Lunghi, que pasó factura de la «erogación presupuestaria extraordinaria» que le demandó a su comuna la atención de esa familia.

     Obramos de buena fe. Lo que hicimos fue aportarle el transporte a una familia que se quería radicar en otra localidad 

    Por todo eso, además del resarcimiento financiero, intimó al intendente de Azul a remitir un «informe técnico detallado» donde se justifiquen los fundamentos jurídicos y sociales que motivaron el traslado.

    También, Lunghi reclamó identificar a los funcionarios que ordenaron y ejecutaron el operativo y «arbitrar los medios urgentes para coordinar el retorno seguro y la asunción definitiva de la asistencia de la familia en su jurisdicción de origen».

    En caso de «silencio, negativa o respuesta evasiva», Lunghi amenazó con iniciar acciones civiles por cobro de gastos, promover las denuncias pertinentes ante el Tribunal de Cuentas de la Provincia «y evaluar la radicación de denuncias penales».

     Según consta en la denuncia a la que tuvo acceso LPO, Puyou sostuvo que uno de los trasladados le informó que «fueron dejados en la estación». Se trata de una familia que reside en el predio «Los Piletones», un asentamiento de Azul cuyas familias se encuentran en situación de vulnerabilidad. 

    Previo a eso, el concejal radical Agustín Puyou denunció a Omar Seoane, de «incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad, agravado por la presencia de menores y adultos en situación de vulnerabilidad».

    Según consta en la denuncia a la que tuvo acceso LPO, Puyou sostuvo que uno de los trasladados le informó que «fueron dejados en la estación». Se trata de una familia que reside en el predio «Los Piletones», un asentamiento de Azul cuyas familias se encuentran en situación de vulnerabilidad.

    Kicillof tuvo que ayudar a un intendente de La Cámpora a pagar el aguinaldo 

    Días atrás esa familia atravesó una situación de violencia. El concejal radical dijo haberse comunicado con el secretario de Gobierno local, Xavier Cabrera Cisneros, solicitando custodia policial para que la familia pueda reingresar en su hogar, que abandonó tras el conflicto intrafamiliar.

    Al día siguiente, el padre de la familia le contó al concejal que estaba en Tandil, que no habían hablado con el municipio tandilense y que «los dejaron tirados como perros».

    Ante esa denuncia, Seoane rechazó las acusaciones abandono de persona y sostuvo sobre la presentación del edil radical: «Me parece una mala maniobra política», sostuvo.

     

    Difunde esta nota
  • Se retira el asfalto existente en calle Libertad

    En el marco de la obra de pavimentación de calle Libertad, desde la mañana de este jueves la empresa Quidel está retirando la carpeta asfáltica existente. Esta tarea es una de las previstas en el plan de trabajos elaborado por la adjudicataria, que tuvo como trabajos iniciales la demolición del cordón cuneta. El Intendente Marcelo…

    Difunde esta nota
  • |

    Karadagián vs. Gatica: Hace 69 años, una pelea que debía ser un show terminó en tragedia

     

    El 10 de agosto de 1957, Martín Karadagián y José María “El Mono” Gatica protagonizaron en La Bombonera un insólito enfrentamiento entre un luchador de catch y uno de los grandes boxeadores populares de la Argentina. Lo que había sido pensado como un espectáculo y una ayuda económica para Gatica terminó, apenas 18 minutos después, con una lesión que marcaría para siempre al ídolo del boxeo.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Hay historias deportivas que parecen inventadas por un guionista. Y hay otras que, justamente por haber ocurrido de verdad, resultan todavía más extraordinarias. La que protagonizaron Martín Karadagián y José María “El Mono” Gatica pertenece a esa segunda categoría. Hace exactamente 69 años, el 10 de agosto de 1957, un campeón del catch y una de las máximas figuras del boxeo argentino se subieron a un ring montado en La Bombonera para protagonizar un combate que pretendía combinar espectáculo, deporte y solidaridad. Terminó siendo otra cosa.

    La primera aclaración es importante porque con el paso del tiempo la historia quedó asociada al Luna Park, escenario mítico del boxeo argentino y lugar donde Gatica había construido buena parte de su leyenda. Pero aquella tarde el enfrentamiento se realizó en la cancha de Boca. El Archivo General de la Nación conserva incluso el registro fílmico de aquel acontecimiento y confirma la fecha y el escenario: 10 de agosto de 1957, estadio de Boca Juniors.

    El protagonista del catch era Martín Karadagián, un armenio nacido en Buenos Aires que había convertido la lucha profesional en un espectáculo de masas mucho antes de que aparecieran en televisión los inolvidables “Titanes en el Ring”. Karadagián era un personaje extraordinario: atleta, empresario, luchador y, sobre todo, un hombre que entendía como pocos el valor del espectáculo. Sabía que para triunfar no alcanzaba con pelear: había que construir personajes, historias y rivalidades capaces de atrapar al público.

    Del otro lado estaba José María Gatica, el “Mono”, uno de los grandes ídolos populares que produjo el boxeo argentino. Había sido una figura gigantesca en el Luna Park, donde sus combates convocaban multitudes, y había construido una relación particularmente intensa con los sectores populares. Pero en 1957 su situación era muy diferente a la de sus años de gloria.

    Gatica: del Luna Park y la gloria a una Argentina que había cambiado

    Para comprender aquella pelea hay que mirar más allá del ring. Gatica había sido una figura estrechamente vinculada al peronismo y, después del golpe de Estado de 1955 que derrocó a Juan Domingo Perón, quedó atravesado por el nuevo clima político. Su carrera ya no era la misma, sus mejores años deportivos habían quedado atrás y sus problemas económicos se habían profundizado.

    El “Mono” había ganado mucho dinero durante su carrera, pero también había gastado buena parte de aquella fortuna. Para colmo, el contexto político posterior a la caída de Perón complicó todavía más sus posibilidades de volver a ocupar el lugar que había tenido en el boxeo argentino. En ese escenario apareció la propuesta de Karadagián.

    La idea era sencilla en apariencia: realizar un espectáculo que enfrentara a dos figuras de disciplinas diferentes y, al mismo tiempo, generarle un ingreso a Gatica. El encuentro fue promocionado como una especie de combate extraordinario, una rareza deportiva que permitía poner frente a frente al campeón del catch y al célebre boxeador.

    Había, además, un acuerdo. No se trataba de una pelea convencional. Los dos hombres habían ensayado y se suponía que el enfrentamiento debía mantener ciertos códigos del espectáculo. El público debía disfrutar de la mezcla de boxeo y lucha sin que aquello terminara convirtiéndose en una verdadera batalla.

    Pero algo salió mal.

    Dieciocho minutos que cambiaron la historia

    Aquella tarde de invierno el clima tampoco acompañó. El cielo gris y el frío conspiraron contra la expectativa de una multitud. La cancha de Boca no se llenó como habían imaginado los organizadores y el escenario distó bastante de convertirse en el gigantesco acontecimiento popular que se había proyectado.

    Aun así, cuando comenzó el combate, el espectáculo rápidamente adquirió otro tono.

    Gatica era boxeador. Su instinto estaba asociado al combate cuerpo a cuerpo, a la competencia, a imponerse sobre el rival. Karadagián, en cambio, pertenecía a otro universo: el de las tomas, las llaves, las caídas y la teatralidad del catch. Lo que debía ser una demostración controlada comenzó a endurecerse.

    Según los relatos posteriores, Gatica se tomó la pelea más en serio de lo acordado. Karadagián respondió desde su propio terreno y utilizó una toma que terminó provocándole una grave lesión en una de las piernas al boxeador. El enfrentamiento duró apenas 18 minutos. Lo que había comenzado como espectáculo terminó con Gatica lesionado y con una consecuencia que lo acompañaría durante el resto de su vida.

    La versión más difundida sostiene que la lesión fue producto de una acción deliberada de Karadagián ante la pérdida de control del combate. Pero también existen relatos que ponen el acento en que Gatica había roto previamente las reglas acordadas y que el luchador simplemente respondió dentro de la lógica de su disciplina. Lo que sí permanece fuera de discusión es el desenlace: Gatica quedó con una lesión permanente en una de sus piernas y caminó rengo hasta su muerte, seis años después.

    Y allí aparece uno de los elementos más trágicos de la historia. Gatica no era simplemente un boxeador lesionado. Era un ídolo popular que ya atravesaba una etapa de decadencia. Aquella tarde, el hombre que alguna vez había llenado el Luna Park terminó protagonizando un espectáculo que pretendía ayudarlo y que, paradójicamente, terminó agregando otra herida a una vida que ya venía golpeada.

    Dos leyendas populares frente a frente

    Con el paso del tiempo, la pelea adquirió una dimensión casi mitológica. En buena medida porque Karadagián y Gatica representan dos maneras diferentes de entender el deporte popular argentino.

    Gatica era el boxeo como ascenso social, como identidad de barrio, como orgullo de los sectores populares. Su figura estaba profundamente vinculada con el público que encontraba en sus peleas una representación de sus propias luchas y aspiraciones. Karadagián, por su parte, fue uno de los grandes constructores de la cultura del espectáculo deportivo argentino. Años después convertiría esa capacidad en un fenómeno televisivo gigantesco con Titanes en el Ring.

    Por eso aquella tarde en La Bombonera fue mucho más que una pelea extraña. Fue el encuentro de dos mundos que, en la Argentina de los años 50, podían convivir perfectamente: el deporte y el espectáculo, la competencia y la ficción, el ídolo deportivo y el personaje popular.

    También quedó como una muestra de que detrás de los grandes nombres existen seres humanos atravesados por sus propias circunstancias. Karadagián quería montar un espectáculo y ayudar a un colega. Gatica necesitaba dinero y buscaba mantenerse cerca del mundo que lo había convertido en famoso. Ninguno de los dos podía imaginar que aquella tarde gris terminaría convertida en uno de los episodios más recordados de sus vidas.

    Karadagián todavía tendría por delante décadas de gloria y terminaría transformándose en uno de los personajes más reconocibles de la televisión argentina. Gatica, en cambio, tendría un final mucho más doloroso. El 12 de noviembre de 1963, a los 38 años, murió luego de ser atropellado por un automóvil en Avellaneda.

    Pero la imagen de ambos sobre aquel ring permanece.

    El 10 de agosto de 1957, en La Bombonera, Martín Karadagián y José María Gatica protagonizaron una pelea que debía ser una fiesta y terminó convertida en tragedia. No fue en el Luna Park, aunque el mítico estadio porteño estuvo presente simbólicamente durante todo el episodio: era el lugar donde Gatica había construido su leyenda y el escenario que, inevitablemente, aparecía en la memoria de todos cuando se hablaba del “Mono”.

    Sesenta y nueve años después, aquella tarde sigue siendo una de esas historias que explican por qué el deporte argentino no puede entenderse solamente a través de resultados, campeonatos y estadísticas. Porque a veces, detrás de una pelea, hay una época entera.

     

    Difunde esta nota
  • | |

    EMERGENCIA PESQUERA, MERLUZA EN EXTINCIÓN

    La merluza es uno de los recursos principales de la economía regional por excelencia del Golfo San Matías y constituye para el pueblo argentino el producto de mar de mayor consumo. La gobernadora Arabela Carreras declaró la Emergencia Pesquera en el Golfo de San Matías por el término de un año, con el objetivo de…

    Difunde esta nota
  • Recomendaciones para proteger las cañerías de aguas domiciliarias ante la ola de frío

    En invierno es necesario prestar atención a las instalaciones sanitarias del hogar, ya que pueden congelarse y hasta fisurarse ante la exposición a las bajas temperaturas. Por este motivo y ante el pronóstico de intensos fríos en la región, desde Aguas Rionegrinas compartieron recomendaciones  para proteger las cañerías externas y evitar su congelamiento. El  primer…

    Difunde esta nota

Deja una respuesta