Una protesta liderada por oficiales retirados desató una fuerte tensión este lunes en Mar del Plata, donde el jefe de la departamental local, comisario mayor Cristian Fontana, fue atacado a golpes por uno de los manifestantes.
Entre los reclamos centrales, aparece la exigencia de un aumento salarial del 80%, mayor cobertura de IOMA, subir a 12 mil pesos el valor de las horas Cores (extra) y un aumento del 50% de las horas Polad (servicios adicionales).
La protesta que llegó a cortar un carril de la neurálgica avenida Independencia se hizo frente a la Comisaría Primera y tuvo como portavoz al ex jefe de la policía marplatense, Marcelo Di Pasqua, desafectado en 2017 por el gobierno de María Eugenia Vidal, acusado por el supuesto encubrimiento de un narcotraficante.
También armador local durante 2025 de «Unión y Libertad», uno de los sellos filo-libertarios que compitieron en las pasadas legislativas, Di Pasqua sostuvo a los medios locales que la protesta «no tiene banderías políticas».
Al lugar de apersonó el comisario mayor Fontana que, mientras era abordado por un grupo de familiares y retirados, fue golpeado por un manifestante.
#URGENTE Le pegaron una trompada al jefe de la Departamental de Mar del Plata, Cristian Fontana, en la movilización que realizan familiares y efectivos retirados para pedir aumentos salariales y mejores prestaciones médicas para la policía. pic.twitter.com/a53kT4tR19
La escena se da días después del fuerte conflicto que se registró en Santa Fe, donde el gobernador Maximiliano Pullaro tuvo que ceder al intenso reclamo policial, levantó sanciones contra quienes habían abandonado el servicio y otorgó subas que bordean el 50%.
En declaraciones a 0223, Di Pasqua dijo que, si bien hay puntos en común con la protesta santafesina, en Mar del Plata «no se verá afectada la seguridad» ya que la movilización la realizan principalmente familiares y policías retirados, aunque sostuvo que los efectivos «apoyan el reclamo».
La protesta tuvo como portavoz al ex jefe de la policía marplatense, Marcelo Di Pasqua, desafectado en 2017 por el gobierno de María Eugenia Vidal, acusado por el supuesto encubrimiento de un narcotraficante.
«El policía que recién ingresa cobra entre 800 y 900 mil pesos de bolsillo y un comisario a cargo, alrededor de 2 millones de pesos. Esto hace que haya policías que salen a trabajar de Uber. Conozco comisarios que lo hacen», agregó.
Fuentes con llegada a los manifestantes señalaron a LPO que la escalada de las protestas dependían mucho de cómo se iba a resolver el conflicto en Santa Fe y que si en esa provincia los uniformados lograban su cometido, eso podría generar reacciones en otras jurisdicciones, como Buenos Aires.
Di Pasqua dijo que los efectivos que respaldan la protesta no aparecieron en el corte porque «no pueden levantar la voz porque son sancionados».
La última vez que se desató una protesta policial de efectivos de la Bonaerense fue el 9 de septiembre de 2020 en plena pandemia y a las puertas de la Quinta de Olivos. Por esa rebelión, en 2021 el entonces ministro de Seguridad Sergio Berni desafectó a 400 policías.
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Lejos de ser un marino británico al servicio del Imperio, Enrique Jones fue un comerciante y capitán dedicado a la actividad privada, protestante de origen, que se integró plenamente a la sociedad porteña tras la Revolución. Casado dos veces en Buenos Aires, dedicado a la pesca lobera y al comercio marítimo en la Patagonia y el Atlántico Sur, su nombre quedó ligado a Malvinas por un documento clave de 1813 que hoy incomoda al relato colonial británico.
Por Guillermo Carlos Delgado Jordan para NLI
Un inglés común, no un agente imperial
Enrique Libanus Jones —también citado como Henry Jones en documentos de época— no fue un oficial de la Corona ni un aventurero enviado por Londres, sino un comerciante privado que se declaró nacido en Londres (aunque algunos investigadores lo dan nacido en Gales), hijo legítimo de William (Guillermo) Jones y Mary (María) Tildesley o Tisley, de religión protestante, como él mismo declaró formalmente ante la Iglesia Católica en Buenos Aires en 1817.
Del Atlántico Norte al sur del mundo
Para comienzos de la década de 1810, Jones ya estaba instalado en Buenos Aires y participaba activamente del circuito marítimo y comercial del Atlántico Sur, especialmente en la pesca de lobos marinos, una actividad lucrativa en la época por el valor del cuero y la grasa.
Era propietario y capitán del bergantín El Rastrero, una nave de uso comercial, típica de la navegación lobera. En 1812, El Rastrero realizó un viaje exitoso a bahía San José, en la actual Península Valdés, de donde regresó con miles de cueros de lobo marino. Ese antecedente explica el paso siguiente.
El documento de 1813 y el vínculo con Malvinas
El 30 de enero de 1813, Enrique Jones presentó una solicitud formal ante el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata para que su bergantín pudiera dirigirse a las Islas Malvinas y las costas del sur con fines de pesca lobera.
Estos barcos eran típicos del comercio marítimo de fines del siglo XVIII y principios del XIX: de vela, relativamente pequeños, rápidos y maniobrables, adecuados para faenas en costas agrestes y abiertas como las de la Patagonia y el Atlántico Sur, alejadas de rutas comerciales regulares.
El dato es central: Jones pidió permiso, reconoció autoridad y actuó dentro del marco administrativo del Estado rioplatense. No navegó “por su cuenta” ni bajo respaldo británico.
Ese documento, conservado en el Archivo General de la Nación, es una de las pruebas históricas más incómodas para el discurso colonial posterior: un súbdito británico solicitando autorización a Buenos Aires para operar en Malvinas, veinte años antes de la ocupación militar inglesa de 1833.
Comerciante
Toda la trayectoria conocida de Jones lo muestra como un empresario marítimo, no como un actor político ni militar. Tras sus viajes con El Rastrero, continuó participando en emprendimientos comerciales vinculados a la Patagonia, incluso asociándose con otros comerciantes del período.
Algunas de sus expediciones terminaron en naufragios y pérdidas, algo habitual en una actividad riesgosa y sin respaldo estatal. Aun así, su figura aparece reiteradamente en documentos locales, lo que refuerza su condición de vecino conocido y tolerado por las autoridades.
La continuidad de la actividad económica de Enrique Jones después de 1813 puede seguirse con bastante precisión en los registros del período. En 1814, su nombre aparece asociado al naufragio de la goleta Bella Elisa (o Lovely Eliza) en el golfo San Jorge, cuando la nave se dirigía hacia la Patagonia en una nueva expedición vinculada a la pesca de lobos marinos, un episodio que ilustra tanto la persistencia de Jones en el negocio como los riesgos extremos de esa navegación. Lejos de retirarse, en 1815 volvió a emprender viajes comerciales, esta vez en sociedad con otros comerciantes, entre ellos Carleton Allsopp, operando embarcaciones como el bergantín Antílope en tareas combinadas de pesca y transporte marítimo.
Al año siguiente, en 1816, amplió aún más el alcance de sus operaciones, participando en expediciones que incluían el traslado de caballos y peones a la Patagonia para la captura de ganado cimarrón, una actividad complementaria destinada a abastecer y sostener las tripulaciones de los buques loberos. En ese mismo entramado de negocios, Jones se integró en sociedades comerciales con otros empresarios y colonos de la región, entre ellos Luis Vernet, figura que años más tarde tendría un rol central en los intentos de colonización y regulación de la pesca en las Islas Malvinas, lo que vuelve a situar a Jones dentro de un circuito económico plenamente inserto en la órbita rioplatense y previo a cualquier pretensión británica sobre el archipiélago.
La conversión religiosa y el arraigo porteño
El 11 de abril de 1817, Enrique Jones firmó un acto de reconciliación con la Iglesia Católica Romana en la entonces Catedral de Buenos Aires. Allí declaró:
ser protestante,
haber nacido en Londres,
ser hijo legítimo de Guillermo Jones y María Tildesley.
El motivo era claro y habitual en la época: contraer matrimonio con una mujer católica porteña.
El 1.º de mayo de 1817, Jones se casó con Bonifacia Falcón Martínez Fontes, su primera esposa. Este paso marca un punto de inflexión: Jones deja de ser solo un comerciante extranjero y se integra formalmente a la sociedad local.
Tras quedar viudo, Enrique Jones volvió a casarse, esta vez con María Isabel de Elía Warnes, también porteña. Con ella tuvo descendencia en Buenos Aires que llega hasta nuestros días, consolidando su arraigo definitivo.
Este dato es clave para entender su figura: Jones no regresó a Inglaterra, no fue un aventurero ocasional y no actuó como emisario de ningún poder colonial. Su vida familiar, su descendencia y sus vínculos sociales quedaron en el Río de la Plata.
Tal vez nacido en Londres, británico sin dudas, reconoció al Estado argentino en formación, se convirtió al catolicismo para casarse, formó familia en Buenos Aires y desarrolló su actividad económica bajo reglas locales.
Cuando Gran Bretaña ocupó Malvinas en 1833, Enrique Jones llevaba años de vida porteña, matrimonios locales y descendencia argentina. Su pedido de 1813 queda así como una prueba documental previa, incómoda y concreta, de que las islas eran administradas desde Buenos Aires y reconocidas como tales incluso por súbditos británicos.
Fuentes y bibliografía consultadas
Archivo General de la Nación (Argentina) Solicitud presentada por Enrique (Henry) Jones ante el gobierno de las Provincias Unidas del Río de la Plata para que el bergantín El Rastrero pueda dirigirse a las Islas Malvinas y costas del sur con fines de pesca lobera, 30 de enero de 1813.
Registros parroquiales de Buenos Aires
Harambour, Alberto Lobos, pieles y capitales. La economía lobera en el Atlántico Sur (siglos XVIII y XIX). Publicaciones académicas sobre la explotación lobera en Patagonia y el Atlántico Sur.
Destéfani, Laurio H. Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur: antecedentes históricos y jurídicos. Análisis documental sobre la administración rioplatense previa a 1833.
Bonicatto, Carolina; Canclini, Arnoldo Estudios sobre comerciantes y navegantes extranjeros en Buenos Aires durante el período revolucionario.
CONICET – Repositorio Digital Trabajos académicos sobre la pesca lobera, comerciantes británicos y circuitos económicos en la Patagonia oriental y el Atlántico Sur durante las primeras décadas del siglo XIX.
Observatorio Malvinas – Universidad Nacional de Lanús Compilaciones documentales y análisis históricos sobre soberanía argentina en Malvinas y antecedentes administrativos previos a la ocupación británica de 1833.
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