|

VILLA REGINA: NO ERA EL NOMBRE ORIGINAL, NI NACIÓ UN 7 DE NOVIEMBRE.

Del sueño de Cipolletti a la obra de Bonoli, pasaron 25 años.

Hace 120 años, el 6 de septiembre de 1899, el Ing. Cesar Cipolletti entregaba al Sr. Emilio Civit, Ministro de Obras Públicas de la Nación, su informe “Estudio de Irrigación – Ríos Negro y Colorado”, en el cual dice: «En cuanto al agua, la hay suficiente para regar más de un millón de hectáreas, es decir más de la mitad de todo el Egipto…». El sueño del Ing. Cipolletti era ejecutar las obras de riego en el Valle Superior del río Negro y posibilitar el asentamiento en la zona de varias colonias que albergara agricultores italianos.

1899 – El Ing. Cipolletti (primero a la derecha), junto a otros ingenieros colaboradores del Estudio de Irrigación.

Después de terminados los estudios del sistema hidráulico, Cipolletti retorna a su patria Italia y realiza una Conferencia en el Aula Magna del Colegio Romano, en Roma ante los soberanos y las destacadas persona-lidades parlamentarias de la Banca y el Comercio, buscando interesar a un Consorcio Bancario, para que con los Gobiernos de Italia y la Argentina, junto con la Empresa del Ferrocarril Sud, pudieran realizar los trabajos proyectados colonizando las tierras con familias italianas. Pero el Ingeniero Cipolletti, no tuvo la fortuna de encontrar el apoyo que necesitaba, políticamente no eran tiempos propicios. Igualmente el Gobierno Argentino lo reclama nueva-mente para que desarrolle su propio proyecto de regulación de aguas y canalización a través del Dique Cordero/Ballester, pero el 23 de enero de 1908, lo sorprende la muerte, en cercanía de las Islas Canarias, en el barco «Tommaso di Savoia» que lo traía a la Argentina. Pero la idea de formar en el Alto Valle varias colonias italianas continuó presente.

Felipe Bonoli, nació y se graduó en ingeniería en Roma. Formaba parte del grupo de ingenieros contratados por el Gobierno Argentino. Y en enero de 1908 viajaba junto a Cipolletti al momento de fallecer. Meses después se casaría con Benedicta, la hija de gran visionario. Ya en Argentina, el destino de Bonoli lo lleva a Mendoza, donde junto a sus cuñados instalan una empresa metalúrgica. Pero nunca pudo olvidar “el sueño” de su suegro y el desarrolla que él comprendía para Río Negro.

Colonia Regina a inicio o mediados de 1925.

Del deseo a la realidad. Todos los nombres.

Ottavio Dinalle entre 1922 y 1923 viajó por varias provincias argentinas (incluida Río Negro) buscando zonas aptas para la radicación de colonos italianos, en este largo recorrido también pudo constatar que la inmigración itálica ya establecida estaba expuesta a diferentes especulaciones económicas y en algunos casos se encontraba en peores condiciones de las que habían dejado en Italia. Era necesario planificar la llegada!

Dinalle realizó varios proyectos de colonización “planificada” para las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Río Negro. Cuando en 1923 se encuentra con el Ing. Felipe Bonoli el reconocimiento de las ideas y proyectos de ambos fue inmediato. Bonoli tenía la capacidad técnica y la ventaja de ser el yerno de Cipolletti (excelentemente conceptuado en ambas naciones) y Dinalle contaba con línea directa a Roma y a Mussolini.

Los dos coincidieron que la mejor región para iniciar un proceso de colonización italiana era el Valle del Río. La primera colonia se ubicaría entre el Km. 1094 (hoy Chichinales) y el Km. 1120 (hoy Ing. L. A. Huergo), en la tierras  de los herederos de Manuel Zorrilla.

Para esta primera colonia, el nombre propuesto era “Vittorio Veneto”, pero el agradecimiento político pudo más y culmina llamándose “Colonia Regina Pacini de Alvear”.

Recordemos que solo cinco años antes, entre 23 de octubre y 2 de noviembre de 1918, se había desarrollado la batalla de Vittorio Veneto, que enfrentó a las fuerzas armadas del Reino de Italia con las del Imperio austrohúngaro durante la Primera Guerra Mundial y significó la derrota definitiva del Imperio.

También pensaron realizar una segunda colonia en cercanía de la Estación de Chimpay, esta se llamaría “Monte Grappa” (Montaña en la Región del Veneto que se convirtió en el pilar más importante de la defensa italiana durante la guerra del 1914 a 1918). Idea que no prosperó.

Pero volvamos. Idealmente Regina nace en la mente de sus creadores como “Vittorio Veneto”. En octubre de 1923, la CIAC ya conformada  como sociedad había iniciado los trabajos en los terrenos adquiridos a los Zorrila, pero para su completa legalidad solo faltaba la firma en el decreto aprobatorio del Presidente de la República, Marcelo T. de Alvear, quien estaba casado con la cantante de ópera, hija de italianos nacida en Portugal, Regina Pacini.

Sr. Presidente, gracias por la firma. Manden telegrama informando que cambiamos el nombre de la Colonia, desde ahora se llamará “Colonia Regina Pacini de Alvear”, si bien en la práctica era «Colonia Regina Alvear». Igualmente hasta que el nuevo nombre se fue haciendo conocido, era más fácil y sencillo ubicar al nuevo pueblo por su situación dentro del tendido del Ferrocarril Sud, es decir el “Km 1106”.

A principios del siglo XX, todos los países que pretendían mostrarse como potencias ante el mundo, debían poseer mínimamente colonias en el exterior. Italia no podía ni quería ser menos, si bien no contaba con el poderío militar y económico necesario para realizarlo. Pero si ya contaba con colonos italianos dispersos por todo el mundo. Entre ellos, los de Colonia Regina. Testimonio orales reginenses cuentan que no faltaron ideólogos que pensaron hacer del pueblo un enclave italiano en la Patagonia, como el Peñón de Gibraltar. Al parecer esta idea llegó a los oídos del Presidente M.T de Alvear, quien les recordó que estaban en territorio argentino. La respuesta reginense solo fue “literal”, procedieron a can-celar “Pacini de Alvear” quedando solo “Colonia Regina”. La colonia creció y en algún momento pasó a ser “Villa Regina”.

Otra particularidad, es encontrar reiteradas veces, en libros y artículos periodísticos de la época fundacional, esta cita: “Pueblo y Colonia de Villa Regina”. Donde el “pueblo” sería la parte céntrica y la “colonia” toda la zona de chacras. Hoy esta diferencia ya no existe, pero en aquellos años se ve que demarcaba dos mundos distintos, distanciados por algo más que un par de kilómetros.

¿¿¿Y si organizamos los festejossss????  Pero necesitamos poner una fecha!!!!

Como no había una data expresa de fundación, se seguía festejando el aniversario sin fecha cierta, hasta que en Octubre de 1958 se establece la fecha que todos recordamos. “La Municipalidad por resolución unánime de los Sres Concejales según consta en al Acta 25 / 58, decidieron fijar como fecha de Fundación de Villa Regina, el 7 de Noviembre de 1924, tomándose en base para ello que en dicho día, el señor Presidente de la Nación Argentina, Dr. Marcelo T. de Alvear, firmó el Decreto Nro. 18.728 de aprobación de los Estatutos de Colonización de, la (C.IAC.) Compañía Italo Argentina de Colonización”.

Con esta resolución los reginenses unificaron los festejos en un solo día, y dejaron de realizarlo en cualquier momento del año. Al parecer, algunos chacareros colonos no quedaron conformes con fecha elegida. Para ellos, tenía mayor significancia, seleccionar un día relacionado al inicio de la producción, y no uno que evocara “el procedimiento administrativo” de la Compañía con la cual tuvieron serias diferencias.      

No deja de llamar a la atención,  que la fecha propuesta para el aniversario (que con el tiempo todos recuerdan como fecha de fundación), es decir, el 7 de Noviembre de 1924, pero para ese día… Regina ya estaba fundada!!

Siguiendo a Pantaleone Sergi dice: “De hecho, los trabajos se iniciaron el 23 de octubre de 1924: en esa fecha fueron levantadas una pequeña cabaña de madera y dos carpas para acoger a los primeros en llegar”.

Hoy es el 95º Aniversario de Regina. Pero hace 61 años, desde 1958, que se festeja todos los 7 de noviembre. Y los restantes 34 años en que día o días se celebraron??? Veamos que decía Franco González:

5 de marzo de 1925 –   “Durante varios años, el Pueblo y Colonia de Villa Regina recordó esta fecha como día de la inauguración de la «Colonia Regina Pacini de Alvear». Este día, se celebró una gran reunión en la Chacra 109, «Ex Isla San Alberto «, a la que asistieron entre otros, S.E. el Embajador de Italia en la Argentina, Conde Luis Aldrovando Marescotti Di Viano ; el Presidente de la Sociedad Italiana en la Argentina, Signore Vendemíatto ; el Commendatore, Héctor Valsecchi, Presidente de la C.I.A.C. ; Autoridades del Gobierno Argentino ; accionistas de los Bancos Italianos ; el Gerente de la Compañía, Ingeniero Felipe Bonoli ; Autoridades de la Comuna de Villa Regina ; Periodistas de los Diarios «La Prensa» y «La Nación» ; vecinos y colonos; imponiéndose a los visitantes del desarrollo de la Colonización”.

29 de Abril de 1945“Siendo Presidente de la Comuna Reginense, el Ing. Jorge Antonio Bonorino, se conmemora por primera vez un Aniversario de Villa Regina, debido a que la producción se inició ese día del año 1925, se celebró el 20 Aniversario”.

La figura del Ing. Felipe Bonoli. Casi olvidado por la ciudad que fundo???!!!

Iniciábamos diciendo: “Del sueño de Cipolletti a la obra de Bonoli, pasaron 25 años”. Cuando Bonoli asume la Gerencia de CIAC en 1924 tenía 41 años, pero desde 1908 conocía y compartía la visión del Ing. Cipolletti.

Con la llegada al poder del fascismo en Italia, es probable que Bonoli haya detectado que era el momento justo para intentar formar una colonia italiana en el Alto Valle. Sin contactos políticos es impensable que haya podido trasladar desde Italia 400 familias para fundar Regina. Probablemente fue más oportunista que fascista.  

En enero de 1930 (solo 6 años luego de la fundación) Bonoli renuncia a la Gerencia de la CIAC. Pantaleone Sergi dice: “dejó el trabajo porque no estaba de acuerdo con la actitud vejatoria de la sociedad con respecto a los cesionarios” .Regresó por primera vez en 1949, por la inauguración del Busto al Ing. Cesar Cipolleti, emplazado en la esquina de 25 de Mayo y Don Bosco. Y volvió en 1960 con motivo de celebrarse el 36º Aniversario de la Ciudad, de esta su última visita tomamos parte de su discurso transcripto por Franco González.

(…) “después de largo periodo que duró mi ausencia.. -si se me permiten usar esta palabra- ya que circunstancias adversas y dolorosas, me habían obligado a alejarme de este lugar, en que había consagrado todo mi entusiasmo juvenil, todas mis energías, toda mi pasión. (…) Han pasado ya 36 años de la fundación de la Colonia, deseo recordar en estas circunstancia mis primeros pasos,  para llevar a cabo la obra que me había propuesto, con el propósito de demostrar cómo se había podido encarar el problema de Colonización, con familias de agricultores italianos, inmigrados, contando con los medios financieros necesarios. (…) La emoción que me invade desde ayer, es tan grande, que no tengo palabras para describirla. Igual es la satisfacción de encontrar a todos los colonos contentos, por haber triunfado en la lucha.

Me propongo visitarlos en sus propias chacras, y es cierto que mucho de ellos ya dejaron para siempre esta tierra de lágrimas, encontraré a los hijos y nietos que seguirán, en perfección, cuanto hicieron sus padres, son éstos que están llamados no solo a intensificar siempre más los trabajos, sino a compenetrarse de la gran misión que se le ha confiado, de una estrecha unión en esta nuestra segunda patria

(…) Desgraciadamente nos sorprendieron los años de crisis, empezando en el año 1928, cuando los productos ya no tenían valor alguno.

El desaliento entre los colonos empezó a cundir, empezando también mi lucha con los Banqueros y Directores de la Compañía por una parte, para conseguir mayor apoyo financiero, más necesario que nunca.

Había que defender de cualquier forma la producción, renunciando por el momento al cobro de los intereses y cuotas de amortización, de las deudas contraídas por los colonos.  

(…) No obstante todos mis afanes, la mayoría de los colonos no me demostraron ya la confianza necesaria, creyendo haber sido objeto de un engaño.

(…)…”El Directorio de la C.I.A.C, influenciado por la decisión del I.C.L.E, consideraba que el Ingeniero Bonoli no se cansaba de pedir siempre mayores ayudas a favor de los colonos, no era ya persona grata y adoptó actitudes que me obligaron a retirarme definitivamente de la colonia…”

Desde que dejara Villa Regina en 1930 hasta que falleciera en 1967, Bonoli continuo con su espíritu de colono fundador trabajando para otras empresas en Bolivia (1940), en Jujuy (1956), en Colombia (1956) y a los 84 años lo sorprende la muerte cuando trabajaba en “otro proyecto más” de colonización con italianos en Senillosa. Sí, a solo 116 km. de Villa Regina!!! No habría nada de casualidad si vemos que el COPADE neuquino se fundó en 1963, y uno de los primeros integrantes del mismo fue el Ing. Felipe Bonolli Cipolletti, hijo del fundador de Regina.

Monumento recordatorio del Ing. Felipe Bonoli, ubicado en la Plaza de Jubilados.

Bonoli descansa en el cementerio local. Y su recuerdo apenas perdura en el nombre de una calle que tiene 2 cuadras y ½, cuadras que no llegan ni a los 100 metros cada una!!! Y un monumento pequeño y casi hecho a “mitad” en una plaza. Para él, no hubo ni una avenida, ni un barrio, ni una plaza, con su nombre! Demasiado poco para quien diera el impulso primero y fundamental para que hoy exista Villa Regina.      


En el año 2012, desde el lunes 5 al miércoles 7 de noviembre, nos visitó Pantaleone Sergi, historiador, escritor y periodista italiano, autor del extenso artículo de investigación “Un modelo fascista de emigración italiana en Argentina. Así nació Villa Regina, en Alto Valle de Río Negro”, realizado en base a documentos encontrados en la Fundación Ugo Spirito de Roma. Con total razón Pantaleone Sergi, propone en su artículo, que la historia conocida de Regina es solo el segundo capítulo, y él con gran estilo nos propone leer el primero!! Aquí lo dejamos en descarga. Buena lectura!!!    

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Patricia decidió diferenciarse de la corrupción de los Milei y no le preocupa que se enoje Karina

     

     Patricia Bullrich empezó a hacer más explícita sus diferencias con los casos de corrupción que rodean al círculo de Javier Milei y se metió de lleno en su proyecto para representar al establishment que comparten la misma incomodidad.

    El quiebre interno entre el grupo de Karina con Bullrich se aceleró en las últimas semanas y terminó de desbordar con el escándalo de Manuel Adorni. En el entorno de la ministra admiten que el caso impactó de lleno sobre la relación con Karina Milei y «la banda» que rodea a la secretaria general.

     [«Patricia quiere ser la candidata del establishment en el 2027»]

    «Patricia pensó que después de lo de Adorni no le iban a pegar más, pero siguieron», dijeron a LPO en el círculo íntimo de la ministra. Bullrich arrastra desde hace meses un creciente malestar con el armado de Karina Milei y los Menem.

    A la hermana presidencial no le importó sacarla del Ministerio de Seguridad para mandarla a la Cámara de Senadores con el objetivo de licuarle su volumen político. Bullrich no quería ser candidata, pero sin darse cuenta, Karina la corrió del lugar incómodo de ministra donde la podían echar por decreto. Ahora, en la Cámara Alta, tiene libertad de juego.

    En el bullrichismo sostienen que con Patricia se empieza a consolidar el espacio político que representa a los votantes del PRO y a los sectores empresarios que respaldan el ajuste económico de Milei, pero se molestan con los escándalos de corrupción y el funcionamiento del círculo presidencial.

    «Orden fiscal, baja de inflación, reformas y seguridad, pero sin corrupción y respetando principios republicanos», resumen cerca de Bullrich.

    La ministra cree que el caso Adorni dañó especialmente al karinismo y expuso un problema político más profundo alrededor de la administración libertaria. Por eso empezó a mostrarse como una alternativa de continuidad económica, pero con mayor institucionalidad y volumen político.

     La ministra cree que el caso Adorni dañó especialmente al karinismo y expuso un problema político más profundo alrededor de la administración libertaria. Por eso empezó a mostrarse como una alternativa de continuidad económica, pero con mayor institucionalidad y volumen político 

    En definitiva, Bullrich sale a disputar el lugar de representación electoral que pretende Mauricio Macri que, como contó LPO, empezó a trabajar nuevamente en una candidatura presidencial propia y decidió endurecer su enfrentamiento con Milei.

    El ex presidente incluso impulsó el duro comunicado del PRO contra el oficialismo y ordenó al bloque votar la remoción de Adorni, una decisión que cayó pésimo en la Casa Rosada, como adelantó en exclusiva La Política Online.

     [Macri le pidió a los diputados del PRO que voten la remoción de Adorni]

    El tema preocupó tanto a Macri que lo mandó a Fernando de Andreis a pegarle a Bullrich: «Me parece que lo mejor que podría hacer Patricia por el país es dejar de pasar de un lugar al otro, de un partido a otro», chicaneó el armador de Mauricio.

    En el entorno de Bullrich interpretaron el ataque como una señal de que Macri detectó que la ministra empezó a disputarle el mismo electorado y el mismo vínculo con el establishment. La senadora mira las encuestas que la ubican con mejor imagen que Javier Milei y triplica a Mauricio Macri. 

    La ex ministra mantiene diálogo con importantes empresarios y sectores de poder económico como Paolo Rocca, Héctor Magnetto y otros hombres fuertes del establishment que empiezan a pensar escenarios alternativos para 2027.

    Por eso cerca de Bullrich repiten que la ministra quiere transformarse en «el plan A del establishment y el plan B de Milei». Si el desgaste del gobierno crece y Milei llega debilitado a la elección que ponga en riesgo la reelección, la senadora cree que puede negociar para quedar como la candidata presidencial del espacio libertario ampliado.

     

    Difunde esta nota
  • «GastroArte» y «Desde el Galpón» son las dos propuestas, con las que Regina adhirió al programa provincial ‘Más cultura’

    El Intendente Marcelo Orazi y el Secretario de Estado de Cultura de Río Negro Ariel Ávalos firmaron este viernes el convenio de mutua adhesión al Programa “Más Cultura” para el desarrollo de dos programas municipales ‘GastroArte’ y ‘Desde el Galpón’ durante la temporada invierno 2021 con el fin de difundir y promover el arte y…

    Difunde esta nota
  • Comenzaron los trabajos para reparar el caño de impulsión de cloacas

    Tras la llegada del material, después del mediodía comenzaron los trabajos tendientes a normalizar el servicio de cloacas, luego de la rotura de uno de los caños de impulsión de la red cloacal de barrio Belgrano. La tarea que lleva adelante el personal de la Secretaría de Obras y Servicios se concentra a la altura…

    Difunde esta nota
  • Rally ‘Ciudad de Villa Regina’: Martínez manda en la general

    Se corrió este sábado la primera etapa de la tercera fecha del Campeonato Regional de Rally denominada ‘Ciudad de Villa Regina’. El piloto local Rauly Martínez, navegado por Matías Giménez, terminaron al frente de la clasificación general y de su divisional la A6. Dentro de la N2 manda Mauro Debassa – Ángel Rivero, en la…

    Difunde esta nota
  • El Triatlón abrió el telón de ‘Vendimia Celebra 2021’

    El neuquino Francisco Moisés se coronó ganador de la General y Natalia Cabrera, oriunda de Cervantes, se quedó con el primer puesto en la categoría Damas en el Triatlón de la Vendimia, organizado por la Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina. La competencia se desarrolló en la mañana de ayer en la…

    Difunde esta nota
  • Ucrania: una paz que avanza a la fuerza

     

    En menos de 72 horas, la relación transatlántica cambió de naturaleza y todo parece indicar que los ucranianos han perdido la guerra. El 12 de febrero de 2025, el flamante secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, dio inicio a las negociaciones de paz en Ucrania. Ya desde un comienzo cedió ante las dos principales exigencias de Moscú: la no adhesión de Kiev a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y la ratificación de las “nuevas realidades territoriales”, es decir, la anexión de cuatro regiones ucranianas a Rusia, así como también de Crimea. Al día siguiente, tras una larga conversación telefónica con Vladimir Putin, el presidente Donald Trump anunció su intención de reunirse con su par ruso en Arabia Saudita –sin los ucranianos ni los europeos– y expresó su deseo de que pronto se organicen elecciones en Ucrania. Finalmente, el 14 de febrero, en un discurso pronunciado en una conferencia en Munich, el vicepresidente estadounidense, más que abordar la cuestión ucraniana, reprochó a los dirigentes europeos el hecho de que deshonraran las aspiraciones de sus propios pueblos restringiendo la libertad de expresión en las redes sociales o anulando las elecciones en Rumania por supuestas injerencias rusas (1).

    Semanas antes, Trump había lanzado una ofensiva comercial al aumentar los aranceles a las importaciones de Canadá, México y la Unión Europea, y también había expresado sus intenciones anexionistas sobre Groenlandia (2). Sin embargo, de ahora en adelante, ya no se trata tan sólo de manipular a sus “aliados” para que compren más armas o para equilibrar la balanza comercial. Al declarar que Estados Unidos no les concedería garantías de seguridad ni a Ucrania ni a las tropas europeas que pudieran desplegarse para hacer cumplir un eventual alto el fuego, Trump inevitablemente sembró dudas sobre la solidaridad estadounidense en caso de un ataque al territorio de un miembro de la OTAN. Sin su contrapartida de seguridad, el vínculo transatlántico se parecería más bien a una completa relación de dependencia.

    No obstante, desde 2022, Estados Unidos ha “invertido” un promedio de 35.300 millones de dólares por año en Ucrania (3). Mucho más que los 3.000 a 5.000 millones de dólares que Washington destinó cada año a Israel antes del ataque del 7 de octubre de 2023 y el equivalente a casi la mitad de los gastos militares anuales para Afganistán entre 2001 y 2019 –un esfuerzo para financiar una ocupación militar y operaciones directas–. El nivel de apoyo a Ucrania se sitúa, por lo tanto, en algún punto intermedio entre la ayuda brindada a un aliado histórico en Medio Oriente y el compromiso de una intervención directa en el campo de batalla en su propio nombre. Pero a Trump poco le importa todo eso: la guerra en Ucrania no es la de Estados Unidos, sino la de su antiguo rival Joseph Biden…

    Errores de cálculo

    Evidentemente, la magnitud de la ayuda occidental llevó a Kiev a cometer un error y la alentó a rechazar la negociación. En la primavera boreal de 2022, incluso antes de que Occidente le proporcionara su apoyo militar, la resistencia ucraniana podía enorgullecerse de haber frustrado la operación de cambio de régimen fomentada por el Kremlin y de haber minimizado las pérdidas territoriales. Después de cuatro semanas de combates, los beligerantes estaban cerca de llegar a un acuerdo. En Estambul, Kiev aceptó un estatus de neutralidad –es decir, renunció a adherirse a la Alianza Atlántica– y confirmó su intención de no dotarse de armas nucleares. A cambio, buscaba conseguir la retirada voluntaria de Moscú de los territorios que había ocupado desde el 24 de febrero. Sin embargo, Kiev necesitaba garantía de seguridad por parte de los líderes occidentales, quienes se la negaron. Boris Johnson se convirtió en el portavoz de la posición occidental durante una visita a la calle Bankova, sede de la Presidencia ucraniana. El Primer Ministro británico afirmó que nunca firmaría un acuerdo con Putin. Por eso, lo que ofrecían no eran garantías, sino armas (4).

    Europa deberá pagar la reconstrucción de Ucrania y, al mismo tiempo, afrontar los costos de su seguridad.

    Por un tiempo fue posible creer que dicha apuesta resultaría exitosa. Tras una primera contraofensiva, en noviembre de 2022, Kiev recuperó la ciudad de Jersón, ubicada en la orilla derecha del río Dnieper. Se desató la euforia. La palabra “negociaciones” se volvió tabú. No alinearse con los objetivos ucranianos –es decir, recuperar por la fuerza las fronteras de 1991– equivalía a firmar un pacto con el diablo. Los grandes medios de comunicación occidentales respaldaron el decreto ucraniano de octubre de 2022 que prohibía las negociaciones con Putin, a quien buscaban llevar ante la justicia internacional por crímenes de guerra (5).

    Sin embargo, la segunda contraofensiva ucraniana de junio de 2023 resultó en una derrota. En los medios de prensa, los estadounidenses expresaron su descontento: Kiev habría escatimado demasiado sus hombres para privilegiar ataques tácticos dispersos a lo largo del frente en lugar de enviar soldados en masa a los campos de minas rusos con la esperanza de traspasar las defensas del adversario y cortar el puente terrestre entre Rusia y Crimea (6). Bajo la presión de Washington, Kiev redujo la edad de reclutamiento de 27 a 25 años en abril de 2024, pero en diciembre se negó a bajarla a los 18 años. Así, la apuesta hecha en base a las exhortaciones occidentales fracasó trágicamente. Tanto el costo humano –cientos de miles de muertos y heridos– como los sacrificios exigidos a la sociedad fueron en vano (7).

    Como lógica consecuencia, durante el mismo período, Rusia experimentó una suerte inversa. El inicio de su “operación militar especial” resultó un fiasco. Los servicios de inteligencia rusos sobrestimaron los apoyos con los que contarían tanto por parte de la población como dentro de las élites ucranianas. El Ejército se estancó en los barrios periféricos de la capital ucraniana y fracasó en su intento de tomar el control del país. El Kremlin decidió entonces concentrar su dispositivo militar en el Donbass y Crimea. Concebida inicialmente como una expedición relámpago, la guerra fue cambiando de escala y de naturaleza. La movilización forzada decretada en septiembre de 2022 provocó una ola de protestas y exilios.

    Atrapada en su propia guerra, Rusia agravó su situación en materia de seguridad. Su “operación militar especial” tenía como objetivo, por un lado, prevenir que Ucrania se rearmara –antes de que Kiev recuperara por la fuerza las regiones separatistas prorrusas– y, por otro lado, poner un freno a la expansión de la OTAN hacia el Este. No obstante, unos meses después del inicio del conflicto, Rusia enardeció el patriotismo de un adversario que recibía un flujo continuo de armas y que contaba con el respaldo de una Alianza Atlántica reforzada con dos nuevos miembros: Suecia y Finlandia, que limitan con la zona ártica, estratégica para Moscú. Los dirigentes europeos reforzaron los batallones enviados al flanco oriental de la alianza, incluida Francia, que hasta entonces se oponía a una presencia permanente. La fuerza de reacción rápida de la OTAN cuadruplicó su número de efectivos; también continuó la construcción de la nueva base antimisiles estadounidense en Polonia, en donde los norteamericanos elevaron su presencia militar a 10.000 soldados. Lejos de calmarse, en Rusia las preocupaciones respecto de la seguridad se intensificaron por no haber previsto la fuerza y la unidad de la reacción occidental. Empero, al apostar por la consolidación de sus defensas detrás del Dnieper, Rusia logró estabilizar el frente. Los avances territoriales, como la toma de Bajmut en mayo de 2023, se consiguieron a costa del sacrificio de numerosas tropas, en un país ya golpeado por su crisis demográfica.

    El Presidente estadounidense parece elevar a Rusia al rango de nueva aliada.

    Si bien Rusia mostró debilidades militares, la resiliencia de su economía resultó sorprendente. El Banco Central había acumulado suficientes reservas para asumir una confrontación financiera con Occidente. Logró sostener eficazmente el rublo y salvar su sistema bancario a pesar del congelamiento de sus activos en Europa y Estados Unidos. En cuanto a las sanciones energéticas, terminaron volviéndose en contra de los propios impulsores europeos: el aumento de los precios del gas compensó la pérdida de los volúmenes enviados al Viejo Continente, dando tiempo a Rusia para reorientar sus exportaciones de hidrocarburos hacia Asia (8). El fracaso de la estrategia de aislamiento se volvió evidente porque, si bien Moscú se vio obligada a recurrir a “Estados parias”, como Corea del Norte o Irán, para obtener armas o soldados, la realidad es que no le faltaron socios económicos interesados en sus descuentos energéticos. Los países que forman el núcleo del BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) vieron con preocupación la ofensiva punitiva financiera de Washington contra uno de sus miembros y profundizaron de forma preventiva su cooperación para reducir el uso del dólar en sus intercambios. En 2024, BRICS acogió a cinco miembros nuevos, entre los que destacan los Emiratos Árabes Unidos, un actor clave en las nuevas rutas del petróleo ruso (véase el artículo de págs. 12-14).

    ¿Acercamiento al hermano menor?

    Al elegir negociar cara a cara con Moscú, Trump le ofrece una vía de escape al Kremlin. El Presidente estadounidense parece elevar a Rusia al rango de nueva aliada. Las concesiones, por ahora sólo verbales, resultan vertiginosas: reanudación de las negociaciones sobre el desarme, promesa de reincorporación al G7 y, a largo plazo, levantamiento de las sanciones. Aunque el Presidente estadounidense trate de morigerar estas promesas en las próximas semanas, la solidaridad transatlántica parece estar ya profundamente deteriorada.

    Estas declaraciones podrían cerrar la era geopolítica que comenzó en 1949. Tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos creó la Alianza Atlántica para imponer su influencia a la mitad de Europa, mientras que la otra mitad se alineaba primero con el bloque soviético y luego se unía al Pacto de Varsovia en 1955. Sin embargo, a fines de la década de 1980, el último líder soviético, Mijail Gorbachov, al frente de un país agotado por la carrera armamentista, se comprometió con una serie de concesiones unilaterales y desordenadas: aceptó la reunificación de Alemania y su adhesión a la OTAN sin obtener garantías escritas sobre la no expansión de la alianza occidental en Europa del Este. De este modo, el antiguo instrumento de seguridad sobrevivió a la Guerra Fría, y la Unión Europea, al expandirse, permaneció firmemente vinculada a Washington. Aunque en 1989 y 1990 se llegó a considerar por un momento la posibilidad de implementar un nuevo sistema de seguridad, no surgió ninguno alternativo tras la disolución de la URSS en 1991. Si bien el conflicto ruso-ucraniano tiene en parte su origen en esta oportunidad perdida, su resolución negociada está provocando una reconciliación ruso-estadounidense a espaldas de Europa.

    En Munich, el vicepresidente James David Vance incluso señaló una nueva dirección estratégica de Estados Unidos: “A Putin no le interesa ser el hermano menor en una coalición con China” (9). ¿Se trata del regreso a la estrategia de triangulación que había puesto en marcha el presidente estadounidense Richard Nixon en 1971 al acercarse al “hermano menor” (en ese entonces, China) para aislar mejor al enemigo principal (la URSS)? Si este es el “plan”, Trump tendrá dificultades para romper el eje Rusia-China. Pekín, si bien se molestó por el hecho consumado de la invasión rusa y le ha reprochado a Moscú su abuso de la amenaza nuclear, no le ha retirado su apoyo. China suministra de manera discreta tecnologías necesarias para el complejo militar-industrial ruso, al mismo tiempo que profundiza su cooperación militar con Moscú. Aunque desequilibrada, esta relación se basa en una fuerte frustración compartida respecto de un orden internacional dominado por Estados Unidos desde el final de la Guerra Fría.

    ¿Y Europa?… Europa se encuentra en la peor situación posible: ya debilitada por la crisis energética que ella misma provocó al renunciar –a petición de Washington– al gas ruso barato y pronto golpeada también por la guerra comercial decretada por la Casa Blanca, ahora se ve obligada a gestionar en soledad las consecuencias del revés occidental en Ucrania. Mientras la confrontación con Rusia alcanza un nivel incandescente y sus arsenales se han vaciado en favor de Kiev, Europa se prepara para aumentar de forma urgente su gasto militar, lo que implica comprar armamento estadounidense. Washington le exigía un “reparto de la carga” de la financiación de la alianza. Ahora la carga es doble: pagar la reconstrucción de Ucrania (que, a esta altura, Rusia deja de buena gana en manos de la Unión Europea) y, al mismo tiempo, asumir su propia seguridad. El gasto parece simplemente inasumible para los presupuestos europeos y augura nuevas divisiones.

    1. Benoît Bréville, “Liquidación electoral”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, enero de 2025.
    2. Philippe Descamps, “Affoler la meute”, Le Monde diplomatique, París, febrero de 2025.
    3. “Ukraine support tracker”, Kiel Institute for the World, 2024.
    4. Samuel Charap y Sergueï Radchenko, “¿Podría haber terminado la guerra en Ucrania?”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, julio de 2024. Volodimir Zelensky se esfuerza en negar el papel que habría desempeñado así Johnson; véase también Shaun Walker, “Zelensky rejects claim Boris Johnson talked him out of 2022 peace deal”, The Guardian, Londres, 12 de febrero de 2025.
    5. Véase, por ejemplo, “Soutenir l’Ukraine pour assurer la paix”, Le Monde diplomatique, 10 de enero de 2023.
    6. Alex Horton y John Hudson, “US intelligence says Ukraine will fail to meet offensive’s key goal”, The Washington Post, 17 de agosto de 2023.
    7. Hélène Richard, “Ucrania, una sociedad dividida por la guerra”, Le Monde diplomatique, edición Cono Sur, noviembre de 2023.
    8. Hélène Richard, “Sanciones de doble filo”, Le Monde diplomatique, noviembre de 2022.
    9. Bojan Pancevski y Alexander Ward, “Vance wields threat of sanctions, military action to push Putin into Ukraine deal”, The Wall Street Journal, Nueva York, 14 de febrero de 2025.

     

    Difunde esta nota

Un comentario

Deja una respuesta