| |

BON VA

Una encuesta es una investigación realizada sobre  una  muestra  de  sujetos  representativa  de  un  colectivo  más  amplio, no nos sorprende que ésta en particular coincida de alguna manera con una editorial publicada en #latapa hace poco más de un año atrás (“Existe una ruptura entre la política y los reginenses”) un día después de las últimas elecciones municipales donde el 35% del padrón electoral no cumplió con su deber cívico.

Los resultados son un claro reflejo del desinterés por el sistema democrático, del desapego por las metodologías y actores políticos reinantes en nuestra ciudad. Igual que hace año y pico atrás.

Con el apoyo del 24% del padrón (poco más de 6.000 votos) se puede llegar a intendente en Villa Regina.

La encuesta realizada por #latapa durante esta semana refuerza esta idea de quiebre y alejamiento del ciudadano común frente a la política tradicionalista. ¿Por qué?. Más del 60% de los votos de un muestreo que superó los 1.2k fueron destinados a personas que no están sumergidos en la política clásica, que no cobran un sueldo pago por los contribuyentes, que por supuesto hacen política de forma activa; pero a partir de instituciones públicas y sociales, o desde la exigencia de luchas con conciencia de clase legitimadas en la dignidad de necesidades básicas y la justicia misma.

El muestreo representa el 14% del total de los votantes de la última elección municipal

La gente se expresa a diario, habla (hace) política en redes, en el almacén del barrio, en la fila cuando hace el trámite, por wathsapp, en esta encuesta; y los mensajes se envían aunque a veces no lleguen a destino. Este mensaje dispara bifurcado, para la política activa desde dentro y desde fuera de los cuadros.

Demanda una mutación posmoderna de quienes están enquistados, si es que por cuestiones arraigadas a políticas vetustas y primitivas no permiten ser erradicados directamente y suplantados, pero también exige una participación activa de ciudadanos comunes que se encuentran fuera de los espacios políticos pero cuentan con la representación de gran parte de la población, pero ya no solamente para actuar desde lo social y humano, sino con la asunción de un mayor grado de compromiso dando un salto cualitativo y rompiendo con el postulado de “no ensuciarse con la política tradicional” con la idea opuesta de “limpiarla y transparentarla”.

Aspirar a darle mayor preponderancia, profesionalismo y protagonismo, como también restándole algo de funcionalidad al Concejo Deliberante es una manera de empezar a torcer el rumbo, el CD es quien puede y debe marcar agenda, estimular o mover el piso del ejecutivo para que Regina empiece a crecer nuevamente en todos los sectores posibles.

Ante la complejidad que presentan las estructuras cimentadas durante años que obligan a pertenecer para participar de un ejecutivo, rearmar un CD competente con la llegada de nuevos actores políticos es un gran primer paso para todos los reginenses.

DATOS DE LOS PERFILES:

APELLIDONOMBREEDADPROFESIÓN U OCUPACIÓN
ÁvilaMarcela Alejandra41Contadora Pública Nacional egresada de la Universidad Nacional de la Plata.
Benatti Gabriel Alejandro50Presidente del C.A.R desde el 2015. 
BonGonzalo Demian35Contador Público Nacional de la Universidad Nacional de Quilmes. Trabaja en Poder Judicial de la Provincia de Río Negro. Profesor en CEM Nº 83
CaillyEduardo Rodolfo64Abogado – Actual secretario (Agosto 2019) de Coordinación del municipio de Villa Regina. Presidente del Concejo Deliberante 2011-2015
CalderónJosé Humberto67Comerciante – Ex Moño Azul – Presidente de la Asoc. Bomberos Voluntarios de VR y de la Federación de Bomb. Voluntarios de Río Negro
CorreaCarlos Roberto49Profesora de enseñanza primaria, recibida en el Instituto de Formación Docente de Villa Regina. Desde diciembre de 2015 es Coordinador del Consejo Escolar Alto Valle Este II
DagaMáximo47Tec. en Comercio Exterior
DardikNorma Alicia56Licenciada en Obstetricia de la Universidad Nacional de La Plata
Duran Rodrigo Emanuel37Inst. Ntra. Sra. del Rosario
Flores SuarezErnesto66
GallardoGustavo Daniel39Kinesiólogo – Presidente del Comité Radical de Villa Regina.
GarréMaximiliano Sebastián36Actual Concejal por el Frente para la Victoria.
MaidanaAdrián Alberto48Locutor y propietaria de FM 
MenegonDaniel Jorge56Productor
MercanteMarcelo Raúl53Lic. en Kinesiología y Fisioterapia
MoralesSilvia Beatriz47Profesora de enseñanza primaria, recibida en el Instituto de Formación Docente de Villa Regina.
Ocampo Gustavo Raúl58Farmacéutico
OraziMarcelo Roberto57Abogado
PaillapiMaría Eugenia40Locutora en FM Conceptos 96.9 – En 2019 candidata a Legisladora por la Coalición ARI (No electa) 
RodríguezCarlos Luis56Bioquímico de la Universidad Nacional del Sur. 
TofoniVerónica Marcela41Comerciante
VallejoDomingo R.65Actual Concejal por el Frente para la Victoria.
VazzanaCarlos Antonio59Prof. de Educación Física
VergaraNatalia Paola42
Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • |

    Estrenan en YouTube un documental sobre el bombardeo a Plaza de Mayo

    La actriz María Fiorentino y su colega Claudio Rissi le ponen la voz a la cinta sobre esa jornada lluviosa que comenzó al mediodía y se prolongó hasta bien entrada la noche. «El filme deja de lado el aspecto meramente político de este suceso para indagar en los relatos de algunos de sus sobrevivientes y…

    Difunde esta nota
  • |

    NIÑAS, NO MADRES

    Socorristas en Red lanzó la campaña llamada ‘En un mundo justo las niñas no son madres’, con el objetivo de visibilizar que en la Argentina cada 3 horas una niña de 10 a 14 años es forzada a gestar, parir y criar. “Las queremos vivas de risa, vivas jugando” . NIÑAS, NO MADRES. Socorristas es…

    Difunde esta nota
  • Reaparecidos

     

    Cuando le sonó el celular, Soledad acababa de retirar a su hijo de la escuela, en Rosario. Siempre se alternaban con su compañero Carlos, nunca iban los dos a buscarlo. Pero ese día por suerte fueron juntos porque también tenían que retirar a una amiguita de Emiliano. Como en cualquier salida de colegio, la calle era un despelote de autos, bocinas, gritos de pibes y pibas. Cruzaron. Ya en la vereda, Soledad miró el teléfono: el que llamaba era su abogado, Ramiro Fresneda. Atendió, no hubo respuesta. Se habrá confundido, pensó. Era el mediodía del martes 10 de marzo de 2026. Yo sabía que ese día él tenía la audiencia con el juez. Pero, te juro, en ningún momento pensé en eso. Ni un ojalá, ni nada. El teléfono volvió a sonar. Fresneda, otra vez.

    —¿Podés hablar?     

    —Sí.

    —Sole, encontraron los restos de tu viejo— le dijo en un perfecto cordobés. 

    Soledad apoyó la espalda en una pared justo detrás suyo y se largó a llorar. Lo miró a Carlos, todavía con el teléfono en la mano. Él me hizo la cara de entiendo todo, sé lo que te están diciendo. 

    —¿Qué pasó, mamá? —preguntó su hijo. 

    —Encontraron al abuelo.

    A Emiliano se le iluminó la cara y dijo: 

    —¡Sus huesitos!

    Mario Nívoli fue el primero de los doce cuerpos identificados la semana pasada en el excentro clandestino La Perla, de Córdoba. 

    ***

    Fernando no sabía muy bien con qué se iba a encontrar. O, mejor dicho, con cuánto se iba a encontrar. La noche anterior había subido a un micro en Retiro para recorrer los 1250 kilómetros que lo separaban de los restos de su padre. Unas 18 horas después llegó a San Miguel de Tucumán. Fue directo a la dirección que le habían pasado. Una especie de depósito o galpón de color amarillo. Lo recibió Selva, del Equipo Argentino de Antropología Forense. Cruzaron un patio y llegaron a un anexo. Sobre una mesa, un esqueleto. Fue muy shockeante ver que mi viejo estaba entero.

    La primera reacción de Fernando fue buscar alguna señal. Una marca, algo que pudiera reconocer. Cuando de chico le contaban de su papá sentía que le estaban hablando de alguien muy lejano. Él no tenía una tumba donde llevarle una flor, sentarse a llorar y decir acá está. Ahora, casi pegado a esos huesos, rodeado de cajas con otros restos que esperan, Fernando lo ve, lo toca, lo siente.

    —¿Te dejo solo? — pregunta Selva.

    —No, por favor. Solo, no. Quiero saber.

    Y ahí Selva le empieza a contar: este orificio es un disparo, en este otro se ve que la bala rozó pero no entró, este hueso está así y este otro asá. 

    Mientras se enteraba de cómo y dónde mataron a su padre, con cuántas balas, acompañado de quiénes, Fernando lo supo: Este es mi viejo.   

    Raúl Ernesto Araldi fue identificado en 2010. Fue encontrado en el Cementerio Norte de Tucumán.

    ***

    Mucho antes de que Soledad Nívoli recibiera la noticia del hallazgo de los restos de su padre —49 años después de desaparecido— y de que Fernando Araldi Oesterheld pudiera tocar los huesos del suyo —35 años después—, hubo una investigación preliminar, una exhumación, un análisis de laboratorio y un análisis genético. Detrás de todas esas etapas está el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), que desde 1984 trabaja en la búsqueda, identificación y restitución de personas desaparecidas. Es un proceso largo. En muchos casos, como los de Nívoli y Araldi, puede llevar muchos años.

    Virginia Urquizu es coordinadora de la Unidad de Casos, el área que se encarga del vínculo con las familias. Es decir: son quienes están en contacto permanente con el pariente, desde que lo llaman para explicarle el proceso hasta la restitución de los restos. En medio de todo eso, los de Casos hacen la llamada tan esperada, la que confirma la identificación.

    Desde 1984, el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) trabaja en la búsqueda, identificación y restitución de personas desaparecidas.

    “Los familiares tienen la noticia de primera mano —dice Urquizu— Intentamos por todos los medios que esa noticia no sea de manera telefónica.” Lo que les dicen es que hay avances y los convocan a una reunión presencial, que puede ser en las oficinas del EAFF o en la casa del familiar. 

    El teléfono de Manuel Miguel sonó a fines de abril de 2011, a 33 años de la desaparición de su mamá, Lilia Mabel Venegas Ballarini. Le dijeron que iban a viajar a Mar del Plata y que querían charlar con él y su hermano para conocerlos. El encuentro fue el 2 de mayo, en la casa de Manuel. Nos reunimos con mi hermano y nuestras familias. Estuvimos charlando un rato largo de cómo es el trabajo de ellos… sin tener idea de lo que estaba pasando realmente. Y bueno, después de varios mates y cafés, nos dicen que habían encontrado los restos de mi vieja, y nos trajeron un expediente enorme. 

    El caso de Fernando Araldi Oesterheld fue distinto. Cuando recibió la llamada, lo supo. Me dijeron si podía pasar con mi primo por el EAAF, y yo les dije: Lo encontraron.  

    “Hay familiares a los que le anunciás que tenés novedades y te responden ok, cuándo nos vemos. Hay otros que te hacen preguntas e intentan sacarte información. Y hay otros que se dan cuenta enseguida”, dice Urquizu. Por eso ese vínculo es tan particular y cercano. “Al llamar, tampoco sabés con qué te vas a encontrar, en qué situación y en qué momento está la persona”, agrega.

    Manuel Miguel tenía seis meses y su hermano un año y medio cuando la triple A secuestró a su padre, Carlos Miguel. Fue en octubre de 1974, aún no había comenzado la dictadura militar. Lo interceptaron en La Plata, iba en un auto hacia Buenos Aires junto a su compañero Rodolfo Francisco “El turco” Achem. Ese mismo día sus cuerpos aparecieron acribillados en Sarandí, Avellaneda. 

    Cuatro años después, el 4 de mayo de 1978, secuestraron a Lilia Mabel en Mar del Plata. Y de ella no se supo nada más, hasta que el EAAF logró identificar sus restos.   

    Manuel y su hermano se criaron con sus abuelos maternos. No recuerda en qué momento le contaron que su mamá era una desaparecida. Lo supo siempre. Pero hasta el día que le dijeron apareció, sentía que no tenía un cierre de la historia. Había logrado reconstruir algo de su vida a través de lo que le contaban sus abuelos, otros familiares y sobrevivientes. Sabíamos que había sido desaparecida, pero nunca más supimos nada sobre qué había pasado con ella. Entonces haberla encontrado fue como encontrar la pieza del rompecabezas que nos faltaba. Y a mí ese día fue como que se me abrió la cabeza por completo. 

    Manuel es docente de Ciencias Naturales y preceptor en escuelas secundarias. En 2012, un año después de haberse encontrado con los restos de su mamá, sus alumnos le propusieron contar la historia en un trabajo de investigación que presentaron en Jóvenes y Memoria, un programa de la Provincia de Buenos Aires. A partir de ahí, cada año, para el aniversario del Golpe, recorren escuelas dando charlas. Todo lo que no había podido decir antes, lo pude expresar a partir de ese día. Es como una terapia para mí poder compartir lo que significó haber encontrado los restos. 

    Manuel no recuerda en qué momento le contaron que su mamá era una desaparecida. Lo supo siempre.

    “Para cualquier sujeto el problema de la muerte está anudado directamente al problema de la inscripción simbólica de esa muerte”, dice la psicoanalista Fabiana Rousseaux. Frente a la muerte los seres humanos necesitamos hacer una ritualización, un proceso simbólico en torno a ese acontecimiento. Pero para eso, se necesita la certificación. La certeza. “Cuando estamos ante una desaparición, el proceso es inverso, porque vos tenés que construir psíquicamente esa pérdida sin ninguna certificación que venga de la realidad”, explica Rousseau quien, además, coordinó el Plan Nacional de Acompañamiento a Testigos y Víctimas del Terrorismo de Estado y fundó el Centro de Asistencia a Víctimas de Violaciones de Derechos Humanos Dr. Fernando Ulloa.

    Lo dijo el genocida Rafael Videla en esa famosa conferencia de prensa de 1979: los desaparecidos “son una incógnita, no tienen entidad, no están ni vivos ni muertos».

    “Es muy tortuoso para los familiares, porque ¿cuándo es el momento donde uno dice bueno, no lo espero más, o dice bueno, se murió?”, explica Rousseaux.

    Fernando tenía 1 año al momento en que los militares secuestraron a su madre, Diana Irene Oesterheld, el 7 de agosto de 1976. A él lo dejaron en la Casa Cuna de Tucumán, de donde luego lo rescataron sus abuelos paternos. Diana es una de las cuatro hijas desaparecidas de Héctor Oesterheld, también desaparecido. 

    Lo dijo el genocida Rafael Videla en esa famosa conferencia de prensa de 1979: los desaparecidos “son una incógnita, no tienen entidad, no están ni vivos ni muertos».

    El papá de Fernando, Raúl Araldi, cayó un año después, también en Tucumán. Fernando es hijo, nieto y sobrino de desaparecidos. 

    Cuando la secuestraron, la mamá estaba embarazada de seis meses, por lo que busca a un hermano. También  a un primo.    

    Hasta los 9 años, Fernando pensaba que sus papás habían muerto en un accidente. Pero un día encontró, en una revista Humor, una entrevista que le habían hecho a su abuela materna, Elsa Sánchez de Oesterheld, reconocida abuela de Plaza de Mayo. Ahí ella contaba que toda su familia estaba desaparecida. Un tiempo después, en unas vacaciones en Villa Gesell con ella, Fernando se lo preguntó. Y ella le contó toda la historia.

    Mis abuelos paternos me parece que no asimilaron ni reconocieron nunca la muerte de su hijo. Pero supongo que era también un mecanismo de defensa, propio de un padre que inclusive hasta le han dicho que el desaparecido es una figura, no se sabe, no está ni muerto ni vivo, es un desaparecido. Ellos siempre pensaban que mi viejo podía estar en otro lado y que no quería volver.

    Ambos murieron unos años antes de que el EAAF identificara los restos de Raúl. De sus nueve desaparecidos, Fernando sólo recuperó los restos de uno, su papá.

    Soledad estaba dormida en brazos de su mamá Graciela cuando el 14 de febrero de 1977 un grupo de militares entró a la casa de Córdoba y se llevó a su papá, Mario Nívoli. A Graciela la sentaron en la cama con la bebé a upa y le dijeron:

    —Usted críe a sus hijos.

    Para Graciela, eso fue la sentencia de muerte de su compañero Mario.

    Cuando volvió la democracia, Soledad tenía 6 años. Su mamá los juntó a ella y a su hermano en una pieza y les contó la historia. Les dijo que a su papá se lo habían llevado, que estaba muerto pero no sabían dónde estaban sus restos. 

    Mi mamá tomó una decisión que no sé si fue sabia o no, pero fue su decisión, que fue la de comunicarnos siempre que mi papá estaba muerto. Y luego, cuando ella entendió que era el momento en que nosotros podíamos recibir la palabra desaparecidos, sí nos habló de eso. 

    Soledad cree que les transmitió la certeza de la muerte para que pudieran vivir en paz. Por supuesto que uno puede transmitir discursivamente esto y expresarlo racionalmente. Pero cada vez que sonaba un timbre en la madrugada, ella se sobresaltaba. Yo sé que ella lo esperó, yo sé que lo esperaba. 

    Su mamá los juntó a ella y a su hermano en una pieza y les contó la historia. Les dijo que a su papá se lo habían llevado, que estaba muerto pero no sabían dónde estaban sus restos.

    Para Rousseaux, “con la desaparición se produjo una cuestión interesante que es la presencia permanente. No es que se produjo la desaparición. Esos padres, esas madres o esos hijos, esas hijas se constituyeron en una presencia permanente”.

    ¿Pero qué pasa cuando lo incorpóreo, lo que para muchos sólo estuvo en fotos o en las historias de los otros, se materializa? ¿Qué ven los familiares en ese esqueleto o en esos huesos amontonados en una urna?

    Urquizu dice: “Es el momento de encuentro después de casi 50 años con la materialidad, sabiendo que esos restos pertenecen a su familiar”. 

    Es una mamá que se acuesta al lado del esqueleto de su hijo. Otra que agarra el cráneo y lo tiene un rato a upa. Es un nieto que saca la guitarra y le canta una canción a su abuelo. Es Fernando buscando señales, marcas, pero sabiendo que ese es su viejo. Es Manuel llorando ante lo poco que quedó de su mamá porque a ella la mataron con un explosivo. 

    Es también una hija que no quiso saber nada con los restos de su papá. Pero el día de la inhumación, un instante antes de enterrarlo, necesitó verlos. Entonces alguien del EAAF abrió la urna con un destornillador, ese que siempre llevan en la mochila por si acaso.  

    Para Soledad era casi imposible que en las excavaciones de La Perla encontraran a su papá, porque, según su propio razonamiento, la fecha del secuestro no coincidía con los entierros que se hicieron allí. Por eso la llamada de su abogado la tomó por sorpresa. Pero la razón y lo discursivo muchas veces no coinciden con lo corporal: hace un mes que Soledad está ordenando su casa como nunca antes. Haciendo lugar, dice ella. ¿Haciendo lugar para qué? ¿O para quién?

    El lunes 16, Soledad viajó a Córdoba con su compañero, su hijo y su tía, la hermana de su papá, a la audiencia oficial de notificación. Para encontrarse con los restos, todavía falta. Según los testimonios de la investigación preliminar, en ese lugar había fosas comunes que fueron removidas y los cuerpos, trasladados a otro lugar. Por eso lo que se encontró en las excavaciones fueron restos dispersos y desarticulados en sedimento de relleno. Queda a la espera ver qué cajita, qué algo, qué sobrecito nos entregarán de él, más allá de tener la certeza de que está, de que estuvo ahí. 

    Hace un mes que Soledad está ordenando su casa como nunca antes. Haciendo lugar, dice ella. ¿Haciendo lugar para qué? ¿O para quién?

    El camino de la Justicia es paralelo al del EAAF. Cuando a los familiares se les comunica la identificación y tienen la posibilidad de ver los restos, no se los pueden llevar en el momento. “La Justicia nos permite a nosotros este primer acercamiento, por ser quienes mantuvimos toda la comunicación con el familiar”, detalla Urquizu. El EAAF los pone en contacto con la dependencia judicial correspondiente, donde los familiares tienen que notificarse oficialmente. Es un trámite presencial que no tiene una duración estipulada. Y que muchas veces queda parado, porque los familiares no avanzan. No todos tienen los mismos tiempos.

    En el mientras tanto, pueden visitar los restos todas las veces que quieran. Como los huesos de su papá estaban en Tucumán, Fernando pidió que los envíen a Buenos Aires, donde él vive. Antes de poder llevárselos, lo fue a ver algunas veces más. Siempre ves un esqueleto y vos mentalmente le pones la carne a ese esqueleto y le pones el rostro, le pones todo. Me hubiera encantado ponerle una voz, pero no pude.

    Una vez que sale la notificación oficial, la que certifica el vínculo entre el familiar y el cuerpo, el EAAF le restituye los restos a la familia. Se los entrega en una urna. Las personas pueden elegir entre inhumarlos o cremarlos. En cualquier caso, no pueden llevárselos a sus casas. La mayoría de las veces, se entierran los huesos o se esparcen las cenizas en espacios específicos que tienen algunos cementerios para homenajear a los desaparecidos, como el de la Chacarita, el de Avellaneda o el de Lanús. O en parques, como el Bosque de la Memoria en Tucumán. También pueden enterrarse en nichos privados familiares. Muchas cenizas fueron esparcidas en parroquias, iglesias y también en el Río de la Plata.  

    “En la mayoría de las restituciones y de las inhumaciones que hemos tenido, tanto en cementerios como acompañando a familiares al Parque de la Memoria para esparcir las cenizas, todo el ritual se vive de una manera celebratoria”, dice Urquizu. La alegría es poder tener respuestas, certezas. Durante las ceremonias se leen poemas, se canta, se toca algún instrumento, se llevan fotos. Y en muchos casos funcionan también como reencuentro familiar o se suman compañeros de militancia, sobrevivientes, amigos de la infancia. Como esa despedida final, ese entierro simbólico en el cementerio de Flores que describe Sebastián Hacher en Cómo enterrar a un padre desaparecido (2012). 

    El porcentaje de desaparecidos identificados es muy bajo en relación a la cantidad de denuncias registradas. El EAAF logró recuperar 1652 restos o cuerpos, de los cuales más de 800 aún no pudieron ser identificados, porque ninguna muestra coincide con su perfil genético. Por eso es tan importante que quienes sospechan que pueden tener un familiar desaparecido entreguen una muestra de sangre. Con una gota, basta.

    La alegría es poder tener respuestas, certezas. Durante las ceremonias se leen poemas, se canta, se toca algún instrumento, se llevan fotos.

    ¿Qué pasa con la gran mayoría de familiares que aún no pueden encontrarse con los restos de sus desaparecidos? “Pienso que en estos casos, habrán buscado otras vías de ritualización”, dice Rousseaux y recuerda un acto histórico, en 2014, el día que Néstor Kirchner convirtió en casa de memoria a la ESMA. Esa mañana algunos familiares se acercaron y dejaron coronas de flores en las escalinatas con los nombres de sus desaparecidos. 

    Hace 20 años, cuando la idea de encontrar el cuerpo de Mario Nívoli era incierta, Soledad y su familia plantaron un lapacho rosado en el Bosque de la Memoria de Rosario. Florece cada primavera y es lugar de encuentro, de mates, de visita. Hasta le festejaron ahí un cumpleaños a su hijo. Cuando lleguen los restos de Mario hallados en la Perla, a los huesitos, como dijo Emiliano, los enterrarán ahí. 

    La entrada Reaparecidos se publicó primero en Revista Anfibia.

     

    Difunde esta nota
  • El consumo de carne es el más bajo en más de 20 años y el derrumbe de la faena supera los dos dígitos

     

    La crisis de la industria de la carne se profundiza y quedó expuesta en los datos del reciente informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra) que expuso que el consumo de carne es el más bajo en más de 20 años y el derrumbe de la faena supera los dos dígitos.

    Así, en febrero, la industria frigorífica tuvo uno de los niveles de actividad más bajos de los últimos 47 años para ese mes, ocupando el puesto 37.

    En tanto, el promedio móvil de los últimos doce meses del consumo per cápita fue de 47,3 kilos por año, el indicador más bajo de los últimos 21 años medidos por la entidad.

    Los números van en línea con los despidos y suspensiones que vienen aplicando algunos de los frigoríficos integrantes del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas ABC, como el caso de Arrebeef, que días atrás suspendió a casi 400 contratados que se desempeñan en la planta de Pérez Millán, en Ramallo.

    En el primer bimestre de 2026 operaron 345 establecimientos según la estadística oficial, faenando un total de 1,943 millones de vacunos, un 11,1% menos que en el mismo bimestre de 2025 (-242,19 mil cabezas).

    El frigorífico Arrebeef suspendió a casi 400 trabajadores 

    La fuerte suba que registró la carne en las últimas semanas fue un factor clave en el derrumbe récord del consumo. Según el IPC-GBA, carnes y derivados tuvo una aceleración que llevó la variación mensual por encima del 7% en febrero.

    Entre los cortes vacunos, paleta, cuadril y nalga fueron los que más subieron (8,1% y 8,0%). El precio promedio del kilo de asado se ubicó en $ 16.852,4.

    Pero hay zonas del Conurbano donde ese precio es mucho más elevado. Eso incluso provocó comentarios sarcásticos en el sector, donde se envían imágenes de cortes en supermercados de Europa con precios en algunos casos más accesibles que en el país de las vacas.

    «Sí van a hacer asado les paso un dato, compren la costilla de vaca en Italia, está más barato», expuso en un chat un miembro de la industria frigorífica junto con la imagen de una bandeja de costilla a 10 euros el kilo.

     

    Difunde esta nota
  • La pelea entre Karina y Bullrich amenaza con truncarle a Aleart su carrera a la intendencia de Rosario

     

     La interna entre Karina Milei y Patricia Bullrich impactó en el armado libertario de Rosario, donde la interna dejó en vía muerta a uno de los nombres que hasta hace poco aparecía como apuesta fuerte para disputar la intendencia: Juan Pedro Aleart.

    El ex conductor del programa más visto de televisión saltó a la política apadrinado por Bullrich y en las elecciones pasadas encabezó la lista de concejales de La Libertad Avanza y también compitió como convencional constituyente, pero el resultado electoral no terminó de consolidarlo como esperaba.

     [El desafío de Bullrich que despertó la ira de Karina]

    Aleart quedó segundo perdiendo contra el kirchnerista Juan Monteverde. En paralelo, ganó la categoría de convencionales constituyentes por el departamento Rosario, que le habría dado plataforma para un lanzamiento más impactante, pero voló bajito.

    En su entorno admiten que el desempeño global quedó por debajo de las expectativas, donde se lo imaginaba disputando el liderazgo del espacio en la ciudad como sí sucedió con otros candidatos de la farándula local.

    Juan Pedro Aleart

    Sin embargo, lo que terminó de enfriar su proyección fue la interna entre Patricia Bullrich y Karina Milei. Como adelantó LPO, la pelea se hizo evidente tras la aprobación de la Reforma Laboral cuando la ex ministra de Seguridad montó un show para apropiarse del éxito legislativo. Luego de esto, Bullrich sintió el trato frío y la veloz pérdida de poder que la alejó del círculo íntimo del presidente y ahora teme perder la jefatura del bloque.

    Es que algo similar le pasó a su candidato en Rosario. Tras la elección local, Aleart intentó dar un salto rápido y le planteó a Bullrich que el Concejo Municipal le quedaba chico y buscó ser candidato a diputado nacional.

    En ese momento, Bullrich que todavía era ministra, hizo un movimiento propio de una dirigente amateur y le elevó el planteo a Karina Milei. La jugada cayó pésima en la mesa chica libertaria. Karina, con línea directa con Romina Diez, su principal armadora en Santa Fe, le transmitió el planteo y la reacción fue inmediata.

     A Aleart le bloquearon la jefatura del bloque en el Concejo, que finalmente quedó en manos de Franco Volpe. Patricia Bullrich teme sufrir una medida similar en la Cámara de Senadores de la Nación 

    Diez, que también sonaba para encabezar la lista nacional aun estando a mitad de mandato, interpretó la maniobra como una avanzada sobre su territorio. La tensión escaló rápido y el conflicto sumó un eslabón a la disputa entre Bullrich y el karinismo.

    Como consecuencia, a Aleart le bloquearon la jefatura del bloque en el Concejo, que finalmente quedó en manos de Franco Volpe. Patricia Bullrich teme sufrir una medida similar en la Cámara de Senadores de la Nación.

    Bloque libertario del Concejo Municipal de Rosario

    En Rosario, Aleart fue corrido totalmente de las decisiones importantes y en paralelo, Diez dejó de integrarlo en actividades políticas y comenzó a reducir su margen de acción dentro del espacio.

    Los libertarios no disimulan el malestar: «no es confiable», dicen y enseguida recuerdan que responde a Patricia». La mancha venenosa llega a la concejala Samanta Arias, otra bullrichista que tampoco mantiene una convivencia pacífica en el bloque. En el Concejo Municipal creen que la bancada de La Libertad Avanza se va a quebrar más temprano que tarde.

       [Bullrich en crisis por el golpe de poder de Karina, teme que le saquen la jefatura de bloque]   

    Como sea, hoy el ex periodista aparece relegado y en el Concejo, donde La Libertad Avanza logró un bloque de cinco bancas, el clima interno no es el mejor. Según pudo saber LPO, las tensiones entre los cinco concejales libertarios son constantes: disputas de poder, peleas permanentes y una convivencia marcada por falta de liderazgos claros.

    En ese contexto, Aleart quedó atrapado en el peor escenario: sin conducción interna, sin respaldo y con su vínculo con Bullrich convertido en un problema. La interna nacional, que buscaba disciplinar a la ministra, terminó golpeando de lleno en Rosario y congeló su proyecto para la intendencia.

     

    Difunde esta nota
  • |

    #LIBRESDEACOSO

    Fue publicada en el Boletín Oficial, la modificación a la ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres, incorpora como modalidad de violencia a la mujer el “acoso callejero”. Nueve de cada diez mujeres fueron víctimas de acoso callejero alguna vez El acoso callejero es una de las…

    Difunde esta nota

Deja una respuesta