Árida es un proyecto de diseño editorial digital que tiene por fin crear una revista de circulación en internet, destinada al público en general y la comunidad educativa del IUPA, y dispuesta para narrar la esfera cultural local, regional, nacional e internacional desde los recursos que permite la conectividad global, el acceso a los productos culturales y los procesos de creación artística.
Árida nace en el medio de la cuarentena y busca cumplir con el objetivo de pensar contenidos divulgativos que contribuyan a la formación artística y permitan reponer lo que ocurre extra curricularmente: la formación fuera del aula como lema.
La revista se funda sobre el manifiesto expreso de que “En algún árido sur nace un río que llega al mar. Rodeando pueblos y ciudades, que son testigos de su pasar, el río avanza surcando al tiempo. Porque el tiempo pasa y el río, con su danza y su música, es el mismo. A su alrededor, un valle de colores acompaña las pinceladas de otoños primaverales y veranos con viento sur. La danza y la música del río, las pinceladas sobre el valle y la letanía del viento sur se hacen uno en el gran escenario patagónico que, visto así, de árido no tiene nada. O quizás, lo tiene todo.”
A partir del martes 25 de agosto estará disponible la primera edición de la revista digital desde este enlace
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El Intendente Marcelo Orazi participó este jueves en la apertura de la jornada de trabajo del programa ‘Familias rionegrinas solidarias’ que se realizó en el Galpón de las Artes. En la oportunidad el Intendente destacó la importancia de la actividad ya que, sostuvo, significa “el primer paso para implementar el programa en nuestra ciudad”. “Hay…
Horacio Rosatti habilitó a los consejeros de la Magistratura en representación del Congreso y el estamento de los abogados para que hundan provisoriamente la acordada de la Corte Suprema, firmada por sus colegas Ricardo Lorenzetti y Carlos Rosenkrantz, para cambiar el mecanismo de selección de los jueces.
Detrás de la decisión se juega una pelea estratégica sobre el formato que tendrá la justicia argentina. Un experimentado funcionario judicial explicó a LPO que el proyecto de Lorenzetti y Rosenkrantz es un paso en un limitación de la injerencia de la política en los tribunales, no en favor de la democratización del poder más elitista del Estado, sino en una acentuación de ese rasgo, propiciando detrás de la bandera de lo «técnico» un mayor peso de las grandes empresas y los grandes estudios que las asesoran en la selección de los jueces.
Por eso, un tema absolutamente críptico para el ciudadano de a pie, es tapa de los grandes diarios y por eso también las asociaciones de empresas más concentradas, como el G6, salieron a respaldar públicamente la movida de Lorenzetti y Rosenkrantz, que antes de sumarse a la Corte eran abogados de muchas de esas mismas empresas.
No se trata de teorías conspirativas. Luego de la decisión del Consejo de la Magistratura de postergar el tema, el establishment más concentrado hizo conocer su desagrado. El Grupo de los Seis (G6), integrado por la Sociedad Rural, la UIA, la Bolsa de Comercio, la Cámara de Comercio, la Cámara de la Construcción y la Asociación de Bancos, emitió un poco usual comunicado apoyando la acordada de Rosenkrantz y Lorenzetti.
«El G6 insta al Consejo de la Magistratura, en el marco de sus funciones y atribuciones, a aprobar con celeridad el reglamento propuesto, lo que constituiría un paso concreto hacia el fortalecimiento institucional del país», ordenaron las cámaras que reúnen a los grandes actores del poder económico.
Detrás de discusión se juega una pelea estratégica sobre el formato que tendrá la justicia argentina. El proyecto de Lorenzetti y Rosenkrantz es un paso en un limitación de la injerencia de la política en los tribunales, no en favor de la democratización del poder más elitista del Estado, sino en una acentuación de ese rasgo, propiciando un mayor peso de las grandes empresas y los grandes estudios en la selección de los jueces.
Estas tensiones quedaron en evidencia durante la reunión del Consejo de la Magistratura de este miércoles. Cuando se analizaron los temas que se tratarán en el plenario previsto del próximo 15 de abril, la iniciativa de Rosenkrantz fue postergada. Con los sofisticados modos de la justicia, el abogado César Grau, identificado con el kirchnerismo, planteó que se había emocionado con el discurso que dio Rosenkrantz este lunes cuando presentó la iniciativa y propuso que el expediente se incluyera en el orden del día pero «no para votarlo, sino para habilitar el pase a la comisión de Reglamentación». Un elogio para enterrarlo.
En ese momento, en lo que pareció un movimiento cordionado, Rosatti respondió que se trataba de un proyecto que debía ser analizado en detalle y profundidad, según relató a LPO uno de los consejeros presentes. Esta jugada enfrió el pedido de tratamiento perentorio formulado por Rosenkrantz y las empresas que representaba. La postura de Rosatti contó con el respaldo de los representantes de los académicos, que responden a Diego Molea, el juez Diego Barroetaveña y los abogados Jimena De la Torre y Alberto Maques, quienes responden a Mauricio Macri y Daniel Angelici, respectivamente.
El consejero de los abogados, César Grau.
Pero la discusión no terminó allí. Más tarde, al reunirse la comisión de Selección, presidida por Fernanda Vázquez, que accedió a su silla por la lista de la minoría de los abogados pero con el auspicio de Molea, se criticó el apuro de Lorenzetti y Rosenkrantz por modificar el reglamento vigente, bajo el argumento de eliminar la «partidización» y la «discrecionalidad».
De La Torre adelantó que está «absolutamente de acuerdo con todos los términos de la acordada» pero aclaró que el tema «deberá discutirse en la comisión de Selección y la de Reglamentación y, en todo caso, votarse en plenario». Una manera de alargar el debate. De La Torre agregó que ella es autora de uno de los 14 proyectos sobre el tema, otra manera de avisarle que son los consejeros los que discuten cómo mejorar los mecanismos de selección de jueces y son muchas las ideas en danza, no sólo las de Rosenkrantz y Lorenzetti.
Es una acordada que ha sido presentada para ser sometida a este consejo, no es un libro cerrado ni mucho menos pero entiendo que hay muchas cosas para modificar. Es un colectivo donde los abogados seguimos viajando de parados y nos gustaría también poder sentarnos.
Esa advertencia coincidió con una pregunta demoledora que un diputado le hizo en los últimos días a un juez de la Corte: «¿Nosotros podemos meternos con las sentencias?». La respuesta por la negativa solo ameritó una lacónica onomatopeya del legislador: «Ah».
En la misma sintonía, el consejero Maques objetó este miércoles la premura de Rosenkrantz y Lorenzetti. «Es una acordada que ha sido presentada para ser sometida a este consejo, no es un libro cerrado ni mucho menos», afirmó y agregó: «es un colectivo donde los abogados seguimos viajando de parados y nos gustaría también poder sentarnos».
Maques es hombre de Angelici y, por propiedad transitiva, pertenecería al mismo esquema que termina en la figura de Karina Milei, quien definió el ascenso de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia y detonó la aspiración de Ricardo Lorenzetti.
Santiago Viola, representante del Ejecutivo en el Consejo.
Lorenzetti quedó del lado perdedor en la discusión por el Ministerio de Justicia, ya que como reveló LPO, respaldaba junto a los principales jueces de Comodoro Py la designación de Guillermo Montenegro.
Que se instale el tema de la necesidad de «limitar» la intervención política en la selección de jueces, justo cuando el flamante ministro Juan Bautista Mahiques remite al Senado el pliego para que de manera excepcional se extienda por cinco años la calidad de juez de la Cámara de Casación Federal de su papá, Coco Mahiques, no parece casualidad.
Una impugnación a la que contribuye el ministro cuando de manera pública oficia como un abogado de los Milei en la causa por la criptoestafa $Libra, proponiendo cursos de acción para anular las pruebas contra el presidente y su hermana. En esa misma sintonía, parece inscribirse la decisión de Mahiques de promover el ascenso a jueza de Ana Juan, esposa de Marcelo Martínez de Giorgi, que instruye la causa $Libra. Un verdadero escándalo.
Le sirve además el tema a Lorenzetti para raspar a su eterno rival por la postulación de su hijo, Emilio Rosatti, como juez federal de Santa Fe. En el Palacio Talcahuano podía percibirse este miércoles la bronca contenida contra la publicación de Clarín que reveló que el heredero del presidente de la Corte no había sacado la nota más alta para el orden de mérito, donde había quedado 9º, pero luego de la entrevista terminó más arriba. Precisamente el proyecto de Lorenzetti y Rosenkrantz busca limitar el peso de las entrevistas personales en la selección del orden de mérito de los que compiten por la calidad de juez.
Es por eso, que el deslizamiento más impactante es el que concretó Rosenkrantz, que de pasar los últimos tres años formando mayoría con Rosatti, pasó a alinearse con Lorenzetti. «Acaso ese cambio se explique por la confrontación de Milei con Clarín por las trabas para la fusión Telecom-Telefónica», analizó un consejero consultado por LPO. Rosenkrantz, antes de ser juez, fue abogado del grupo de medios al que Milei quiere imponer un draconiano pliego de condiciones para aprobarle la fusión, como reveló LPO en exclusiva.
La justicia de Bariloche ratificó el fallo del 2013. El gobierno de Río Negro tiene 90 días para garantizar que el empresario inglés Joseph Lewis permita el acceso al Lago Escondido. Los magistrados se pronunciaron tras analizar apelaciones que habían presentado en la causa tanto la provincia de Río Negro y Hidden Lake S.A (propiedad…
El Jefe de Gabinete continúa sumando escándalos que lo acercan a una renuncia.
Por Roque Pérez para NLI
El escándalo que rodea a Manuel Adorni suma un nuevo capítulo explosivo: según reveló el periodista Fabián Waldman en Futurock, el jefe de Gabinete habría dispuesto un vehículo oficial para uso personal de su esposa, Bettina Angeletti, que incluso sería utilizado por empleadas domésticas para realizar compras. La denuncia, de extrema gravedad institucional, se inscribe en una cadena de episodios que vienen poniendo bajo la lupa el uso de recursos públicos por parte del funcionario.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, la acusación aparece en un contexto donde el propio Adorni ya venía siendo cuestionado por mezclar lo público con lo privado de manera sistemática.
De los vuelos oficiales al uso personal del Estado
El antecedente más inmediato es el escándalo por el viaje a Nueva York durante la llamada “Argentina Week”, donde Angeletti participó de la comitiva oficial sin tener cargo público. El episodio generó fuertes críticas porque el propio Gobierno había establecido límites al uso de aeronaves oficiales para fines particulares.
La situación se volvió aún más delicada porque Adorni había defendido previamente restricciones para evitar privilegios de funcionarios y familiares, lo que dejó al descubierto una contradicción evidente entre discurso y práctica.
A esto se suma otro dato clave: el funcionario también fue cuestionado por viajes en vuelos privados a Punta del Este, cuyo financiamiento nunca quedó del todo claro, alimentando sospechas sobre el origen de los fondos.
En ese marco, la nueva denuncia sobre el uso de un auto oficial para tareas domésticas no hace más que profundizar la percepción de abuso de recursos del Estado.
La trama económica detrás de la familia Adorni
El nombre de Bettina Angeletti no aparece solo en estas polémicas. En los últimos días, fue denunciada judicialmente por posibles conflictos de intereses vinculados a su consultora privada, que habría tenido contratos con empresas relacionadas al Estado.
Según la presentación judicial impulsada por la diputada Marcela Pagano, existiría un entramado de relaciones comerciales que podría implicar beneficios indirectos para el entorno del funcionario, incluyendo contratos millonarios por servicios de consultoría.
En paralelo, también se pidió investigar la evolución patrimonial de la familia, ante la sospecha de que los niveles de gasto —viajes internacionales, vuelos privados y estilo de vida— no se condicen con los ingresos declarados.
Lejos de ser episodios aislados, distintos informes periodísticos coinciden en señalar un mismo patrón: uso de recursos estatales, beneficios para el entorno familiar y explicaciones poco consistentes.
El caso del viaje a Estados Unidos fue paradigmático: no solo generó críticas de la oposición, sino también cuestionamientos por posibles violaciones a la Ley de Ética Pública, que prohíbe expresamente utilizar bienes del Estado para beneficio personal o de familiares.
Ahora, con la denuncia difundida en Futurock, el foco se traslada a un aspecto aún más cotidiano pero igualmente grave: la utilización directa de bienes públicos —un auto oficial— para actividades privadas y domésticas.
El relato del ajuste frente a los privilegios
Todo esto ocurre en un contexto político donde el gobierno de Javier Milei construyó su legitimidad sobre la promesa de terminar con “los privilegios de la casta”. Sin embargo, los hechos que involucran a Adorni parecen ir en sentido contrario.
Desde el avión presidencial hasta los vuelos privados, pasando ahora por el presunto uso de vehículos oficiales para compras familiares, el caso empieza a configurar algo más que una serie de polémicas: un esquema de privilegios que contradice el discurso oficial.
La revelación de Waldman no solo agrega un nuevo elemento escandaloso, sino que plantea una pregunta de fondo: ¿hasta dónde llega el uso personal de los recursos del Estado por parte del jefe de Gabinete y su entorno?
Por ahora, el silencio oficial frente a esta última denuncia no hace más que aumentar las sospechas.
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