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TODO MAL, TODO MAL

Los “Ticos”, además de su frase de cabecera que es "PURA VIDA" también tienen el modismo "TODO BIEN TODO BIEN", dentro del positivismo y de la alegría con la que viven potencian esa respuesta protocolar redoblando la apuesta. Las cosas no solo están bien, están bien por dos, siempre. En #RioNegro podemos tomar el modismo costarricense pero a la inversa. Decir que está todo mal, sabe a poco: "Toda mal, todo mal" esboza una cercanía más pura a la realidad que nos planta cara hoy en el #AltoValle.

Desde provincia se tomó la decisión que el departamento de Gral. Roca vuelva a FASE 1 y se comunicó mediante conferencia de prensa. Los municipios no sostuvieron las medidas provinciales, más allá de las protestas manijeadas por empresarios regionales que fue acompañada por parte de la ciudadanía. Al otro día, reunión de la Gobernadora con intendentes y empresarios para dar marcha atrás. ¿No es más fácil hacer la reunión antes de tomar las decisiones? Seguramente.

Ahora no hay vuelta a la Fase 1, sino una fase intermedia. Un cachivahe por donde se lo mire, estés o no de acuerdo con las medidas. Como cuesta pensar que un Gobierno Provincial tome decisiones sin consultar a quienes deben ponerlas en práctica, nos da lugar a despertar las teorías conspirativas, y a esta altura del problema lo conspiranoico a veces resulta más cercano a la realidad que lo que vende la política misma d adentro hacia afuera. Entonces, ¿es una estrategia avanzar sobre medidas que saben no van a ser acompañadas por los municipios para luego cuando estalle el sistema de salud, (y ojo que la mecha está cada vez más corta) desligarse de culpas? , ¿cómo pueden confundir casos positivos con activos después de 5 meses? Estrategia o yerro, sea cual sea el fundamento, todo mal todo mal

Hace un rato largo que venimos insistiendo desde nuestro espacio la necesidad de poner en relevancia la escasez de Unidades de Terapia Intensiva en la región. Durante la conferencia brindada por las autoridades provinciales, el ministro de salud de la provincia Zgaib dio datos específicos sobre UTI en el Alto Valle, cuántas UTI hay, cuantas sumaron, totales en la región (públicas y privadas), etc; pero no dio el dato más importante, el que impacta y genera conciencia, el que te pega el cachetazo porque expresa el quilombo en el que estamos metidos, claro, a su vez es el dato que expone que el gobierno provincial no supo manejar esta situación pandémica. ¿Cuál es el número de ocupación de UTI? ¿Qué disponibilidad de camas hay hoy? Si es que hay. Durante la conferencia la gobernadora Carreras dijo, "estamos al límite de las posibilidades del sistema de salud", yo tomaría la palabra "límite" literal (Límite: punto que señala el fin de una cosa … suele indicar un punto que no puede sobrepasarse) y agregaría, que ese límite llega con el recurso humano agotado y saturado física y emocionalmente. Pésimo combo.

Lo cierto es que NO hay UTI libre en la región del Alto Valle. El recurso humano de salud está fusilado, preocupado, estresado. Por ejemplo, en Regina hay 5 terapistas (2 especialistas y 3 generalistas idóneos), 2 con covid. O sea, TRES profesionales para más de 100mil personas. Y el gobierno insiste en la idea de responsabilizar a la población por la cantidad de casos (según sus datos el 95% de los casos surgen de encuentros sociales ¿No será mucho?), esta estrategia pone de manifiesto el fracaso de las políticas públicas que se implementaron. Desde el Gobierno también se insiste en la falsa dicotomía entre economía y salud, mientras tanto se garantiza el funcionamiento de los diferentes sectores de la economía concentrada.

El registro diario de salud ya no es registro hace rato. El control se perdió del todo cuando aparecieron las internaciones domiciliarias asumiendo casos positivos por convivencia pero sin realizarles hisopados. El bamboleo al que están expuestos los trabajadores de la salud, es imposible de explicar: precarización, falta de capacitación, bajos recurso de insumos, presión social, exposición al virus, etc. La función del comité de crisis quedó desdibujada al poco tiempo de iniciada la pandemia y solo terminó maquillando reclamos y números.

Ya se empezó a seleccionar la atención de pacientes. Posta. Pasó en Cipolletti, en Allen, en Roca, y ayer se viralizó un caso en Regina de un abuelo de 87 que hace 5 días necesita UTI y no hay. Su nieta por privado me contó que los médicos le dijeron que necesita si o si ir a terapia. No lo trasladan dentro de Regina, ni a otro hospital o clínica del circuito Alto Valle. Esta es la situación a la que no había que llegar. La responsabilidad de la situación crítica en salud por falta de UTI entre otras cosas, siempre es del estado. Pero no por eso hay que dejar de ser conscientes de donde estamos parados más allá de las responsabilidades del estado. Todo mal, todo mal…

Entonces, si tenés contactos en salud podés estar un toque (muy poquito) relajado, si no cuidate! Sabés que en estos casos los apellidos garpan… y en este en particular, los abuelos no tienen lugar.

Si tenés una pyme y te preocupan los horarios de atención y tus ventas aggiornate y empezá a leer sobre e-commerce que estamos en el 2020. 70 millones dispone el gobierno provincial para paliar la crisis de los comercios. Pero el grueso de los trabajadores son informales. ¿Cómo llega la ayuda económica ahí? El duro panorama se completa con el abandono de los sectores más necesitados de la población. La asistencia económica tiene que estar dirigida a los barrios populares y en la gente que si o si necesita del día a día para llevar comida a la mesa, siempre.

La curva de contagio no para de ascender en todo el Alto Valle. Durante 150 días estiramos este momento deseando que la inversión sea dirigida a salud y no re direccionada para salvar arcas municipales. El sistema de salud no se fortaleció lo necesario durante la cuarentena, claramente la inversión fue insuficiente. El sistema de salud sufrió un deterioro por décadas el los dirigentes políticos presenciaron sin chistar. ¿En una semana cómo vamos a estar? Igual o peor, más allá de los números que dibujen.

Los controles en las comunas no existieron. En los cruces interprovinciales tampoco. En las rutas provinciales menos. Las medidas se respetaron poco. Y ahora se empieza a ver que la policía tiene la cadena floja y se le solicita colaboración a gendarmeria. Las grandes ciudades de la provincia como Roca, Bariloche y Cipolletti, fueron noticia en los últimos días por casos de abuso de autoridades policiales. Claro que solo nos enteramos cuando se viraliza desde cuentas personales. Cartón lleno.

TODO MAl… TODO MAL…

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  • La cruzada de la extrema derecha contra la democracia

     

    El fragmento que publicamos pertenece al artículo: “La nueva cruzada. Derecha radical versus democracia, derechos, ONU y cooperación internacional”.

    Introducción

    El autoritarismo, el conservadurismo y la crisis de la democracia representativa están hoy en el centro de un debate crucial sobre la naturaleza del Estado y el futuro de la política, las sociedades y las instituciones nacionales e internacionales.

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    Las fronteras entre la derecha tradicional, que aceptaba las reglas de la democracia liberal, y la nueva y agresiva extrema derecha se hicieron cada vez más tenues. Los discursos racistas, xenófobos, supremacistas y homófobos se han vuelto cada vez más comunes, mientras que las agendas autoritarias son ahora abiertamente perseguidas por actores políticos que ya ocupan posiciones de poder o que pronto pueden conquistarlas (Mudde, 2019). Como en todo el mundo, la mayoría de los partidos progresistas y de izquierda abrazaron hace tiempo la democracia y la agenda económica liberal, mientras que la extrema derecha se transformó gradualmente en el principal espacio social de rebelión política y desafío al statu quo (Stefanoni, 2021). Al explorar los sentimientos de miedo, ansiedad e inseguridad que impregnan cada vez más nuestras sociedades –alimentados por incertidumbres económicas, cambios étnicos y demográficos, crisis climática, violencia, inestabilidad social, cambios en las reglas sociales y la imprevisibilidad del futuro–, las fuerzas de extrema derecha ocupan espacios cada vez mayores en la arena política global. Como los actores políticos tradicionales parecen incapaces de ofrecer una perspectiva creíble del futuro basada en la expansión de los derechos y la inclusión (Danowiski y Castro, 2019), la extrema derecha desafía de forma agresiva los mecanismos establecidos de límites y contrapesos, la participación política y las instituciones representativas. Aspectos críticos de la democracia liberal son atacados hoy, tales como la libertad de prensa y la independencia de los sistemas judiciales. Tanto en el ámbito nacional como en el internacional, las políticas de protección o de ampliación de los derechos humanos son activamente buscadas.

    El esfuerzo para destruir las instituciones que representan el debate colectivo, las negociaciones y los procesos de toma de decisiones comienza a nivel nacional, pero tiene claras y peligrosas implicaciones que trascienden las fronteras, a medida que se desarrolla en la arena global. Las organizaciones y las instituciones internacionales se ven directamente afectadas en este proceso. Cuando los actores de extrema derecha asumen responsabilidades gubernamentales, tienden a socavar el sistema multilateral.

    El ascenso de la extrema derecha fue objeto de extensa investigación académica en la última década, así como foco de contraposición activa por parte de movimientos políticos, think tank y organizaciones de la sociedad civil (Estrada Campos, 2023; Löwy, 2019). Este intenso escrutinio dejó claro que los actores de extrema derecha en todo el mundo siguen patrones típicos de comportamiento y discurso público. 

    Además, fortalecen constantemente su red y la coordinación política global, hasta el punto de que podemos referirnos a un movimiento transnacional de extrema derecha (Forti, 2024; Abrahamsen et al., 2024) o una auténtica “internacional reaccionaria” (Goldstein, 2024). Como sugiere Musharbash (2021), los actores políticos de extrema derecha “se imaginan a sí mismos como participantes en una lucha global contra un enemigo global”.

    Los actores de extrema derecha en todo el mundo siguen patrones típicos de comportamiento y discurso público. 

    A pesar de las importantes especificidades nacionales o regionales, este es sin duda un fenómeno global con fuertes vínculos transnacionales que, por ese motivo, debe ser estudiado y tratado como tal.

    Los vínculos transnacionales de la extrema derecha se formaron a través de referencias intelectuales comunes y una red creciente de espacios internacionales: como el Foro de Madrid (creado en 2020 por el partido español de extrema derecha Vox y muy activo en América Latina con el objetivo de promover la “iberoesfera”), Atlas Network (que reúne a más de 500 think tank e institutos que promueven agresivamente políticas públicas neoliberales y antiambientales en un centenar de países), y los capítulos nacionales de la Conservative Political Action Conference (CPAC), creada originalmente en los Estados Unidos, que ya presentó conferencias en Brasil, México, Argentina, Paraguay, Hungría, Polonia, Israel, Corea del Sur, Japón y Australia. A través de los años, las reuniones de la CPAC fueron oportunidades para que líderes y operadores de extrema derecha se conocieran y establecieran conexiones personales (entre otros, Orbán, Meloni, Trump, Bolsonaro, Milei y Kast ya asistieron a reuniones de la CPAC).

    Un análisis preliminar de las interacciones transnacionales de los actores de este espectro político indica que ya tuvieron un impacto significativo en la agenda y en los procedimientos del sistema multilateral, influyendo así en la política internacional. La visión de mundo de la extrema derecha entra en conflicto directo con uno de los principales pilares del sistema de gobernanza luego de la Segunda Guerra Mundial: la cooperación entre los Estados miembros en el sistema de las Naciones Unidas y en otras organizaciones regionales e internacionales, que producen normas comunes, bienes públicos globales y foros de negociación de conflictos. El principio subyacente de esta colaboración es que se necesita una pérdida relativa, mutuamente acordada y negociada, de la soberanía nacional para hacer frente a los desafíos globales (como la crisis climática) y para lograr bienes públicos internacionales y objetivos compartidos (como la Agenda 2030 y sus Objetivos de Desarrollo Sostenible promovidos por la ONU).

    En sentido contrario, en los últimos años, la acción diplomática de los gobiernos nacionales liderados por actores de extrema derecha se concentró en crear obstáculos a cuestiones y agendas específicas (como la igualdad de género o la eliminación gradual de los combustibles fósiles) y en el intento de rediseñar sectores enteros del sistema multilateral considerados contrarios a determinados valores morales o a una visión estrecha de los intereses nacionales. Los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas son uno de los principales objetivos de estos actores.

    Los mecanismos de derechos humanos de las Naciones Unidas son uno de los principales objetivos de estos actores.

    Con este texto, buscamos contribuir a la creciente literatura sobre el impacto de la extrema derecha en las relaciones internacionales y en la política global (Estrada Campos, 2023), analizando de manera específica cómo esta tendencia transnacional tiene efectos concretos en el sistema multilateral. Para esto, dividimos el capítulo en dos partes. En la primera, discutimos un tipo ideal de actores de extrema derecha como una lente analítica que nos permite investigar este fenómeno global. En la segunda parte, analizamos cómo los elementos de estos tipos ideales weberianos interactúan con el sistema multilateral. Nuestro enfoque son las tensiones entre el discurso y las prácticas de la extrema derecha y los elementos centrales de la arquitectura multilateral, como las normas internacionales, la flexibilización del concepto de soberanía, los valores de inclusión y derechos.

    Todos los tonos de la derecha

    (…)

    Tras analizar material empírico e histórico, así como la bibliografía sobre el tema, sugerimos que algunas estructuras cognitivas son comunes en la actual tendencia global de la extrema derecha. En términos weberianos, estas estructuras pueden componer un tipo ideal, lo suficientemente abstracto como para dar cabida a las numerosas diferencias entre los actores políticos de extrema derecha en diferentes regiones del mundo. De este modo, podemos comprender mejor la lógica de experiencias históricas específicas. Además del desprecio o la actitud negativa hacia las instituciones democráticas liberales, tal y como subraya Mudde, proponemos destacar otras cinco características comunes que son especialmente relevantes para analizar las implicaciones del fortalecimiento global de la extrema derecha para la gobernanza internacional y el futuro del orden mundial multilateral (2). Son las siguientes:

    1. El rechazo de la asociación entre derechos (políticos, sociales, económicos, ambientales, de género, sexuales, reproductivos, religiosos, etcétera) y la igualdad, la inclusión y el progreso.

    2. La exaltación del nativismo y el patriotismo como resultado de la búsqueda de una comunidad homogénea idealizada y la exigencia de lealtad al Estado como representante legítimo de la comunidad homogénea.

    3. La lógica amigo-enemigo.

    4. Tradicionalismo, con la exaltación de un pasado idílico y mítico, cuando prevalecían las jerarquías sociales y los valores morales claros.

    5. La aceptación de la violencia como instrumento legítimo de interacción social y política.

    Existe un consenso en que parte de la explicación del auge global de la extrema derecha reside en la crisis cada vez más profunda de la democracia liberal. Por lo tanto, no es de extrañar que una característica común a todos los actores autoritarios sea la crítica o el rechazo de esta forma de organización de la vida política. Sanahuja y López Burian (2020) sugirieron que los cambios estructurales en el funcionamiento del capitalismo globalizado hegemónico explican esta tendencia. Especialmente después de la crisis financiera mundial de 2008, la progresiva precarización del trabajo, el empeoramiento de las condiciones de vida (y de las expectativas) tanto de la nueva clase trabajadora informal de las plataformas digitales como de la clase media tradicional y la degradación de los servicios públicos provocada por las políticas económicas y de austeridad neoliberales minaron la cohesión social en Europa y América. El resentimiento generalizado hacia las elites políticas, culturales y económicas establecidas y su aislamiento de la vida de la gente común alimentan la crisis de legitimidad de las democracias liberales, de la que se aprovechan los actores políticos de extrema derecha (Levitsky y Ziblatt, 2018).

    Cuando logran llegar al gobierno, los partidos de extrema derecha degradan activamente la democracia y las instituciones de sus países. A medida que se rechazan los valores pluralistas de la democracia liberal, se atacan las instituciones que permiten que estos florezcan. La libertad de expresión y los derechos de las minorías están bajo constante ataque. El equilibrio de poderes se ve atacado, se favorece el poder ejecutivo en detrimento del judicial y del legislativo, lo que genera una fuerte concentración de poder. El conformismo social, el convencionalismo y la sumisión a las autoridades establecidas son los pilares del autoritarismo (Mudde, 2010). Por lo tanto, es posible detectar una clara tendencia autoritaria. 

    A medida que se rechazan los valores pluralistas de la democracia liberal, se atacan las instituciones que permiten que estos florezcan.

    La extrema derecha contra los derechos

    La era posterior a la Segunda Guerra Mundial, especialmente desde finales de la década de 1940 hasta principios de la de 2000, fue llamada a menudo “la edad de oro de los derechos humanos” o, según la definición del académico  estadounidense Louis Henkin (2019), “la era de los derechos”. El 10 de diciembre de 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó por unanimidad la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH). En las seis décadas siguientes, la ONU aprobó nueve tratados fundamentales que abarcan una amplia gama de derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales, y que constituyen los fundamentos del derecho internacional de los derechos humanos. En 1993, la Asamblea General de la ONU estableció la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) y definió su mandato para promover y proteger los derechos humanos a nivel mundial.

    Aunque las violaciones de estos derechos hayan persistido y, a menudo, las grandes potencias hayan sido políticamente selectivas (y abiertamente cínicas) a la hora de elegir qué abusos denunciar o, por el contrario, ignorar, desde hace tiempo hay un reconocimiento creciente de la importancia de proteger y promover los derechos humanos como fundamentales para la dignidad humana, la igualdad y la paz. El establecimiento de instituciones y mecanismos internacionales (como el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas) y órganos regionales (como el Sistema Interamericano de Derechos Humanos) contribuyó al avance de las normas y los estándares de derechos humanos. Además, la lucha contra el colonialismo y los movimientos por los derechos civiles promovieron de manera significativa los principios de los derechos humanos, la igualdad racial y el derecho a la autodeterminación. La búsqueda de derechos se ha expandido en los ámbitos nacional e internacional e incluye los derechos de las mujeres, de la comunidad LGBTQIA+, de las comunidades indígenas, de los sectores racialmente oprimidos de la sociedad, de las víctimas de la opresión del Estado, así como los derechos sexuales y reproductivos y los derechos ambientales.

    En el siglo XXI, sin embargo, los ataques contra las instituciones de derechos humanos y de inclusión se han multiplicado, ya que un número creciente de actores (tanto del Sur Global como de los países desarrollados) ha comenzado a cuestionar el concepto de universalidad de los derechos humanos y está utilizando su poder político para erosionar lo que Hannah Arendt (1951) definió como “el derecho a tener derechos”. Los gobiernos de extrema derecha forjaron alianzas de facto con otros actores autoritarios y religiosos que comparten una visión del mundo basada en la aspiración de volver a una supuesta edad de oro de jerarquías sociales, raciales y geográficas claramente definidas y de dominio patriarcal indiscutible. El orden, la tradición, la familia, la religión, la patria y la lealtad son los pilares del discurso público de estos grupos. Como observa Teitelbaum (2020), estos actores también coinciden en criticar la difusión del secularismo, la democracia y la globalización. Así, tienden a centrarse en la defensa de los derechos de propiedad y religión en oposición a los derechos basados en la igualdad y la dignidad humana (Leigh, Zulver y Escoffier, 2023, pp. 1-28).

    Los gobiernos de extrema derecha forjaron alianzas de facto con otros actores autoritarios y religiosos que comparten una visión del mundo basada en la aspiración de volver a una supuesta edad de oro de jerarquías sociales, raciales y geográficas claramente definidas y de dominio patriarcal indiscutible.

    En oposición al “derecho a tener derechos” y al impulso hacia los derechos sociales y civiles que, en términos generales, caracterizan los procesos de democratización y apertura de las sociedades, la extrema derecha se centra casi exclusivamente en las libertades individuales –una concepción restrictiva basada en la idea de libertad económica sin interferencia del Estado– y en la defensa de los “valores” conservadores dentro del núcleo fundamental de la sociedad, es decir, la familia tradicional. Desde esta perspectiva, los resultados de la competencia económica ilimitada y no regulada –la desigualdad, el deterioro de las condiciones de vida de las clases populares y medias, la creciente influencia política de los multimillonarios– se consideran naturales y funcionales para el orden social. Por el contrario, las políticas sociales, la planificación económica y la justicia administradas por el Estado contrastan con la libertad. La elección de la píldora roja (libertad) en la película Matrix (1999) se ha convertido en un icono del mundo cultural online de la extrema derecha. La libertad se busca contra la “catedral”, es decir, las elites intelectuales liberales, que tienen una visión cosmopolita y “globalista” del mundo, opuesta a los valores tradicionales.

    Según esta lógica, los actores políticos de extrema derecha tienden a considerar las instituciones democráticas liberales, los movimientos feministas y LGBTQIA+ y las burocracias nacionales e internacionales como amenazas a las libertades individuales y obstáculos para la implementación de políticas “fuertes” contra las personas ajenas que amenazan los valores tradicionales (Norris e Inglehart, 2019). El análisis de Wendy Brown (2019) abre la puerta a la comprensión del desprecio por las instituciones, las leyes y las normas que se describen como limitadoras de la libertad individual. Se involucró en el debate sobre el tema y conectó las discusiones sobre visiones autoritarias del mundo, neoliberalismo y tradicionalismo. Brown investiga la interacción entre las formulaciones neoliberales de libertad y resentimiento; argumenta que la asociación del nacionalismo con una versión del liberalismo centrada en la defensa de la soberanía y el antiestatismo nos permite hacer referencia a la “libertad autoritaria”.

    La visión neoliberal del mundo, basada en los escritos de Friedrich Hayek (2001) y ampliamente implementada en todo el mundo desde los gobiernos de Reagan y Thatcher, a principios de la década de 1980, demolió el tejido colectivo de las sociedades y basa el nuevo orden social en los mercados y la moralidad. El neoliberalismo defiende la distopía de un orden no igualitario en el que los individuos y las familias serían pacificados políticamente por los mercados y la moral, y sometidos a un Estado autónomo, autoritario, pero despolitizado (Brown, 2019, p. 17). Así, los valores tradicionales se presentan como un complemento esencial de los mercados libres, y se enfatiza la capacidad de la tradición para producir armonía social, conformidad e integración. La inclusión, los derechos civiles, el constitucionalismo, la justicia social y la distribución de recursos a través de políticas estatales son atacadas por grupos sociales que se aferraron a un concepto de libertad basado en la expansión de la racionalidad del mercado a todas las esferas de la vida y que está despojado de las valencias políticas que lo vinculan a la soberanía popular (Brown, 2019, p. 13).

    El neoliberalismo defiende la distopía de un orden no igualitario en el que los individuos y las familias serían pacificados políticamente por los mercados y la moral, y sometidos a un Estado autónomo, autoritario, pero despolitizado.

    La difusión global de las teorías económicas de Hayek, Ludwig Von Mises, Milton Friedman y la llamada Escuela Austriaca de Economía se ha propagado durante décadas a través de una densa y sofisticada red de institutos de investigación y think tank, cuyos orígenes se remontan a la creación de la Mont Pelerin Society en 1947 (Mirowski y Plehwe, 2015) y de la que Atlas Network representa hoy la cara más visible e influyente.

    La búsqueda de una comunidad homogénea idealizada

    La defensa y reivindicación de la tradición es una de las normas cruciales invocadas por los actores políticos de extrema derecha. Los principios del sufragio universal, la libertad de participación política y la separación de poderes llegan a ser cuestionados y considerados valores extraños, impuestos desde afuera. Esta es también una tendencia de otras perspectivas conservadoras, pero en este caso observamos la reivindicación de una agencia y una postura voluntarista peculiares (Abrahamsen et al., 2024, p. 24). Esta idea es destacada en las políticas adoptadas por Rusia durante el gobierno de Vladimir Putin, pero también está presente en muchos otros países. Un concepto es el nativismo, que, según Mudde (2019, p. 33), es una combinación de nacionalismo y xenofobia. Las tradiciones nacionales se sitúan en el centro del discurso público, alimentan la búsqueda de un grupo original, que suele basarse en núcleos étnicos, raciales o religiosos. El humanismo, la lógica del cuidado y la empatía por los seres humanos en general se tratan como una amenaza para la comunidad nacional homogénea idealizada. La búsqueda de una comunidad uniforme tiene efectos profundos sobre la disposición a negociar, crear y mantener instituciones que permitan un proceso constante de conciliación de diferencias y normas de coexistencia o, en otras palabras, que abran un espacio social para la resolución pacífica de conflictos o para la transformación política: las bases conceptuales del sistema multilateral.

    La idealización de una comunidad homogénea basada en valores tradicionales y “nacionales” expresa un profundo desprecio por la pluralidad y se traduce en resistencia a los derechos de las minorías. Las amenazas imaginarias contra esta sociedad idealizada le dan sentido a la existencia de la extrema derecha y son el gran combustible político de estos movimientos. En muchos casos, la inmigración se vincula con el temor a la delincuencia, el terrorismo o la dilución de la identidad nacional. Es habitual encontrarse con la manipulación de las preocupaciones del público en materia de seguridad y la defensa de políticas de inmigración más estrictas, controles fronterizos y, en ocasiones, la expulsión de determinados grupos. Este discurso basado en el miedo resulta muy atractivo para las personas que se sienten vulnerables ante los cambios demográficos o que perciben a los inmigrantes como una amenaza económica o para la seguridad (Helbling y Meierrieks, 2022; Edo y Giesing, 2020). El miedo, justificado o no, al aumento de la delincuencia en una determinada zona o país lleva a solicitar una intervención fuerte del Estado para aumentar la percepción de seguridad, que casi siempre tiene un componente nativista, ya que los “extranjeros” son vistos como la fuente fundamental de inseguridad para los “nativos”. La seguridad se refiere a individuos y colectivos, principalmente a la nación o la raza, y tiene un componente cultural, económico y físico. Por lo tanto, casi todas las cuestiones políticas se perciben a través del prisma de una amenaza al orden natural que crea inseguridad, y esta debe tratarse con mano dura. El discurso sobre la seguridad y la lucha contra la inmigración fue fundamental, por ejemplo, para el éxito electoral de José Antonio Kast y de otros candidatos de extrema derecha en las elecciones presidenciales de Chile en 2025. Invocar el “método Bukele” para hacer frente a la delincuencia, en detrimento del estado de derecho y de los principios del debido proceso, se convirtió en el lema de todos los actores políticos de extrema derecha en las Américas.

    El lema adoptado por los líderes autoritarios de todo el mundo –mi país por encima de todo, ignorando las normas y las leyes– expresa una visión de la soberanía en la que los conceptos de nación y patria se priorizan en términos absolutos. Esto se deriva del valor atribuido a la nación homogénea, de la comprensión del entorno internacional en términos competitivos y vacíos desde el punto de vista moral, y del desprecio por las visiones cosmopolitas. Una visión del mundo basada en la concepción anacrónica “vestfaliana” de la soberanía absoluta de los Estados-nación se opone directamente al acuerdo sobre cesiones parciales y negociadas de la soberanía nacional, que son la base del sistema multilateral construido después de 1945.

    Invocar el “método Bukele” para hacer frente a la delincuencia, en detrimento del estado de derecho y de los principios del debido proceso, se convirtió en el lema de todos los actores políticos de extrema derecha en las Américas.

    Esta diferencia ontológica en relación con las relaciones internacionales quedó patente en la sesión inaugural de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada el 24 de septiembre de 2019. El primero en intervenir, el secretario general de la ONU, António Guterres, pronunció un discurso preocupado por los retos globales contemporáneos y la necesidad de “hacer todo lo posible para evitar la gran fractura y mantener un sistema universal: una economía universal con respeto universal por el derecho internacional; un mundo multipolar con instituciones multilaterales fuertes”. Inmediatamente después de él, como manda el protocolo de la ONU, hablaron Bolsonaro y, a continuación, Trump. En el discurso de Guterres, las palabras más recurrentes fueron “personas”, “derechos”, “mundo” y “humanidad”. Bolsonaro repitió “Brasil” 41 veces. Los términos más utilizados por Trump fueron “naciones”, “países”, “América” y “americanos”; se refirió 18 veces a los Estados Unidos. Ambos presidentes mencionaron a Dios cinco veces. Con el lenguaje de la Guerra Fría, evocaron el “espectro del socialismo” (Trump) y la “crueldad del socialismo” (Bolsonaro) como grandes amenazas para el orden mundial (Summa, 2020, p. 23). Trump presentó un manifiesto apasionado por el nacionalismo: “El futuro no pertenece a los globalistas. El futuro pertenece a los patriotas. El futuro pertenece a las naciones soberanas e independientes que protegen a sus ciudadanos”. También despreció abiertamente el papel de las Naciones Unidas en la definición de normas comunes: “No hay ninguna circunstancia en la que Estados Unidos permita que entidades internacionales pisoteen los derechos de nuestros ciudadanos” (Trump, 2019).

    Ya en su segundo mandato, en otro discurso ante la Asamblea General, el 23 de septiembre de 2025, Trump no solo descartó a la ONU por irrelevante, sino que también cuestionó los propios principios de la Organización: mantenimiento de la paz, organización de respuestas a los desafíos globales, promoción de la cooperación internacional y financiación del desarrollo. Volvió a evocar una política centrada exclusivamente en los intereses nacionales y dejó claro su desprecio por la Organización: “La mayoría de las veces […] lo único que parecen hacer [en la ONU] es escribir una carta con palabras muy duras y luego no darle ningún seguimiento”. (…).

    1. (Nota de Anfibia): Este texto se escribió antes de la derrota de Viktor Orbán en Hungría, frente a Péter Magyar. 
    2. Preferimos no utilizar la definición de orden mundial liberal, ya que muchos de los principales Estados miembros de las Naciones Unidas, incluso miembros permanentes del Consejo de Seguridad, nunca fueron democracias liberales.

    La entrada La cruzada de la extrema derecha contra la democracia se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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    ENCUESTA: Kicillof arrasa y Milei se cayó del podio

     

    El gobernador bonaerense es el dirigente político con mejor imagen positiva.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    Una nueva encuesta nacional volvió a sacudir el tablero político argentino: el gobernador bonaerense Axel Kicillof aparece como el dirigente con mejor imagen del país, mientras que Javier Milei quedó fuera del top 3 en medio de un marcado deterioro de su valoración pública.

    El relevamiento, difundido en los últimos días, confirma un cambio de clima que ya venían insinuando distintos estudios: el desgaste del Gobierno empieza a impactar directamente en la figura presidencial, que pierde centralidad incluso en el ranking de dirigentes mejor valorados.

    Kicillof consolida su liderazgo

    El dato más contundente del informe es el posicionamiento de Kicillof, que no solo lidera la tabla de imagen sino que amplía diferencias con el resto de los dirigentes. La encuesta lo ubica como el político con mejor percepción pública, consolidándolo como principal referencia opositora a nivel nacional.

    No se trata de un fenómeno aislado. Otros estudios recientes ya mostraban al mandatario bonaerense en ascenso, capitalizando el rechazo al ajuste económico y la pérdida de poder adquisitivo en amplios sectores sociales.

    En ese contexto, su figura aparece asociada a una alternativa política frente al rumbo económico actual, lo que explica su crecimiento sostenido en la consideración pública.

    Milei fuera del podio y en caída

    Del otro lado, el dato más significativo es la caída de Milei, que queda desplazado del podio de dirigentes con mejor imagen. El retroceso no solo es simbólico: refleja un deterioro que distintas encuestas vienen registrando en los últimos meses.

    El desgaste está directamente vinculado al impacto del ajuste económico, la recesión y la falta de mejoras en la vida cotidiana. Estudios recientes muestran que la desaprobación del Gobierno crece mientras se consolida una percepción negativa en amplios sectores de la sociedad.

    Incluso indicadores como el Índice de Confianza en el Gobierno vienen marcando caídas sostenidas, con especial impacto en el conurbano bonaerense y en los sectores jóvenes.

    Un nuevo escenario político

    El corrimiento de Milei del top 3 y el ascenso de Kicillof no son solo una foto del presente: empiezan a delinear un escenario político distinto de cara a lo que viene.

    Mientras el oficialismo enfrenta el desgaste de la gestión y una economía que no logra mejorar las condiciones de vida, la oposición comienza a reordenarse alrededor de figuras con mayor nivel de aceptación.

    En ese marco, la encuesta deja una señal clara: el humor social está cambiando y, con él, también el mapa de poder. La caída de Milei y el crecimiento de Kicillof no son hechos aislados, sino parte de una tendencia que empieza a consolidarse en la opinión pública.

     

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  • EL “ALBO” CAMPEÓN INVICTO DEL TORNEO INTEGRACIÓN EN U19

    El Básquet del Club Atlético Regina volvió a cortar las redes en una categoría formativa después de mucho tiempo. La categoría U19 se coronó campeón del Torneo Integración (Alto Valle de Río Negro y Neuquén) sin perder ningún partido, ganó los 12 juegos que disputó, nueve de la etapa regular y los tres del cuadrangular…

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    La Cultura Reginense en números (2017/2018/2019)

    ¿Es poca o es mucha la actividad artística/cultural que se desarrolla en Regina?. ”En Regina, nunca pasa nada!!!”, ¿es cierta esta afirmación? ¿Cuál es el aporte del sector privado? ¿Qué actividades aportan las instituciones culturales? ¿Cuál es el rol de la juventud en el tejido cultural reginense? ¿Se podría crear el Consejo Local de Cultura?…

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    SUPERIOR TRIBUNAL DE HIDDEN LAKE

    El Poder Judicial de Río Negro rechazó la apertura del camino Tacuifí, el trayecto corto y accesible al Lago Escondido, y ordenó que el único ingreso posible sea a través de 33 kilómetros de senderos de montaña, partiendo desde El Bolsón y con el cruce de varios ríos correntosos, subidas y bajadas muy escarpadas con tramos de bosque…

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