Si hay algo importante que había perdido el equipo argentino de fútbol antes de la victoria con Nigeria era precisamente el habla. Cuando los conflictos aparecen las resistencias se levantan, y el silencio es un telón de acero que no permite ver ni oír el escenario. La imagen de Lionel Messi hablando con su equipo en el túnel antes de salir al segundo tiempo, o la de Mascherano con su técnico en una de las prácticas antes del partido, son el claro ejemplo que, cuando uno no habla de lo que le pasa: el malestar no se resuelve o inclusive aumenta.
Ganaron el poder de hablar cuando el silencio (o demasiado ruido) de los problemas los había perdido
Perder algo o alguien es un trauma que pone en jaque nuestros sentimientos e identidad, pero al mismo tiempo, es una oportunidad para seguir intentando…
En el mismo plano, la victoria de Perú en el último partido desató la ira de sus aficionados, y uno se pregunta…, ¿cómo puede ser que festejen si vuelven a su casa? La respuesta es simple: son aquellos que ganan cuando pierden.
Uno nace y ya pierde el cálido ambiente materno, pero ganamos el aire y la salida al mundo. Perdimos la capacidad para zarandearnos en los árboles pero ganamos esas ganas de correr. Perdemos para ganar. Y sino, preguntémosle a Panamá quien a pesar de perder por goleada (6-1) se puede alegrar por su único tanto.
Siguiendo con el mundial, qué podemos decir de la victoria de Corea ante Alemania: una verdadera sorpresa hasta para ellos mismos. Sin exagerar, la simpatía contagia, y uno ya se siente coreano. Los asiáticos también se vuelven, pero con una inmensa alegría, ¿porqué? Porque son aquellos que ganan cuando pierden.
Columnista de LaTapa. Publicó los siguientes librillos o grillos de letras: "A temperatura dos murmúrios", "Espuma brutal" , "O lado oculto do azul"; "Playa nudista para poemas vestidos" (Biblioteca de Las Grutas, único ejemplar y única edición). También, diversos textos en diferentes espacios digitales.
“Cerré un deal tremendo”, le escribió Mauricio Novelli a “Fran” Brizzio, un conocido al que contrataba para algunos trabajos. En el mismo chat agregó que el negocio era de “financiamiento para tech” y que sería “sin sponsors”. Mauricio quería festejar en Afrika, un boliche de la calle Junín en el barrio porteño de Recoleta. Esa noche no abría, pero Mauricio no se preocupó. Imaginó que habría otros momentos para festejar. Su vida, pensaba, estaba por cambiar. Pronto sería el multimillonario que siempre soñó.
Novelli se movía desde hacía años en el cruce entre el mundo cripto y el ecosistema libertario. Había construido su perfil vendiendo cursos de trading y eventos vinculados a las criptomonedas. El más conocido fue el TechForum, una conferencia que reunía desarrolladores, inversores e influencers del sector. Ese espacio terminaría funcionando como punto de contacto entre empresarios del universo cripto y el entorno político de Javier Milei. Los archivos recuperados de los dispositivos de Novelli —contratos, notas internas, facturas, registros de llamadas, borradores de mensajes— dan cuenta de una amistad con Milei de por lo menos cuatro años atrás, y permiten reconstruir con precisión la secuencia que rodeó el lanzamiento del token. No solo el diseño previo del negocio, sino también las horas frenéticas del 14 de febrero de 2025. Entre Buenos Aires, Dallas y una ciudad en Singapur, el tuit presidencial disparó el precio del activo y activó la cadena de decisiones que terminaría en el colapso del mercado. Los hallazgos indican que Milei —que afirmó no estar interiorizado— se encontraba, en realidad, en el interior más profundo de la estafa. Por eso la revelación es enorme. Prueba que el mandatario no desconocía el mecanismo. Había sido asesorado por quienes le acercaron el negocio. Él mismo consultó con sus personas de máxima confianza sobre la metodología, comprendía su rol —el de su hermana— y tenía un interés económico personal, y no público, en que circulara el tuit sin el cual la criptomoneda no habría existido siquiera como proyecto. Anfibia accedió al paquete de pruebas que indican que el presidente y su entorno más cercano no fueron ni completamente torpes ni enteramente sucios sino ambas cosas.
Los anexos del informe pericial aportan información detallada sobre Novelli, que habría convocado al presidente a publicar el tuit del 14 de febrero, cuando Milei invitó a los argentinos a conocer la criptomoneda $LIBRA. Quince días antes, cuando le escribió a su amigo que tenía el “deal tremendo”, Novelli visitó por última vez la Casa Rosada con su socio, Manuel Terrones Godoy y Hayden Davis, el desarrollador de $LIBRA. Minutos antes de la reunión, una billetera vinculada a Davis realizó una transferencia de quinientos mil dólares a una cuenta de la plataforma Kraken. Cuando terminó la reunión con el presidente, Davis volvió a mover dinero. Otros quinientos mil dólares a una billetera virtual por la plataforma BitGet. A lo largo de ese día, las operaciones continuaron. Según registros analizados por especialistas en blockchain, el volumen total de transferencias vinculadas al proyecto alcanzó casi cuatro millones de dólares distribuidos en distintas billeteras virtuales. Para la querella este punto es crucial porque estas operaciones deberían investigarse como una estafa a gran escala, con información privilegiada y negociaciones incompatibles con la función pública.
La reconstrucción de los registros telefónicos muestra que, en los minutos previos a las 19.01 —la hora del tuit—, el teléfono de Novelli se comunicó varias veces con el del presidente. Las llamadas se suceden una detrás de la otra. El dato es relevante porque Milei sostuvo después que había publicado el mensaje sin conocer en profundidad el proyecto. Sin embargo, la secuencia sugiere que el lanzamiento se discutía en tiempo real.
Novelli y su socio Manuel Terrones Godoy estaban en Dallas, supervisando las operaciones junto a Hayden Davis, mientras Javier Milei estaba en la quinta de Olivos con su hermana.
“I’m with Hayden!”, le whatsapeó Novelli a Dimitri, un amigo de Davis que vivía en Dallas y quería llevarlos de paseo.
La comunicación no termina con el tuit. Tras un breve silencio, los contactos se reanudan y aparecen llamadas desde el teléfono presidencial hacia el de Novelli. Las comunicaciones continúan durante varias horas, mientras el precio del token primero se dispara y luego se derrumba. Los registros muestran además otros contactos. En distintos momentos de la noche aparece una comunicación entre Novelli y Julian Peh, CEO de Kip Protocol, una de las empresas vinculadas al proyecto. También figuran intercambios con Karina Milei, con Santiago Caputo y con el entonces asesor Demian Reidel.
Los peritos detectaron además archivos y mensajes eliminados en el teléfono de Novelli. Entre el material recuperado aparece un borrador de contrato que habría servido como base para un eventual acuerdo entre Davis y Milei si el proyecto prosperaba. El texto detalla un supuesto entendimiento económico de cinco millones de dólares a cambio del apoyo público del presidente. El esquema de pagos contemplaba tres etapas: un desembolso inicial de 1,5 millones de dólares, el mismo monto después de una promoción del token en redes sociales por parte del mandatario y un último pago de 2 millones de dólares una vez formalizado un contrato de asesoría tecnológica con el Estado argentino. El documento fue recuperado por los peritos de la Dirección de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) después de haber sido eliminado del dispositivo de Novelli y no hay evidencia de que ese acuerdo se haya firmado. A su vez, se recuperó una carta de intención que incluía una propuesta para “implementar soluciones tecnológicas innovadoras” para aprovechar “las nuevas tecnologías en la República Argentina”
Pese a que ese borrador de contrato nunca llegó a firmarse, el documento resulta revelador porque anticipa con bastante precisión los roles que luego aparecerían en el desarrollo de $LIBRA. Allí se delinean las funciones de cada actor involucrado. Hayden Davis, a través de Kelsier Group, figura como desarrollador del proyecto cripto y operador financiero del token. Julian Peh aparece vinculado al desarrollo tecnológico y a la infraestructura blockchain sobre la que se apoyaría el sistema. Mauricio Novelli ocupa el rol de intermediario o “referenciador”: el puente entre el mundo cripto, los inversores y la política. Sergio Morales, por su parte, aparece mencionado como asesor técnico argentino y enlace con el entorno gubernamental. En conjunto, los nombres dibujan un esquema de funcionamiento: quienes aportaban la tecnología, quienes manejaban el dinero y quienes garantizaban la legitimidad política y el acceso al poder.
El análisis del teléfono de Mauricio Novelli también aporta un dato especialmente delicado. Entre los documentos recuperados aparecen dos comunicaciones de 2024 —un audio de WhatsApp y un mensaje de texto— que mencionan pagos para los hermanos Milei. El más explícito es una nota que el propio Novelli se envió a sí mismo y que explícita “Pago Javier kari”. El texto fue escrito unos minutos antes de las nueve y media de la noche del 1 de noviembre de 2024. Novelli pareció advertir su carácter comprometedor y decidió eliminarlo, pero las pericias lograron recuperarlo. El registro, además, coincide con una visita del trader a la Casa Rosada asentada en los ingresos oficiales.
El segundo documento es un audio de abril de ese mismo año en el que una administrativa de N&W, la empresa de Novelli, recibe instrucciones de pago. En el mensaje —hallado por la DATIP— el empresario le pide a una secretaria que realice varias transferencias. Entre ellas aparece una mención directa a Karina Milei. “También ya podemos pedir los 4000 de lo que hay que darle, viste, a Karina”, indica Novelli. El audio fue enviado el 2 de abril de 2024 y también coincide con un ingreso de Novelli a la Casa Rosada. Todos los caminos conducen a Karina quien horas antes le había autorizado su ingreso a la reunión presidencial.
Amigos son los amigos
En 2020, Novelli le contaba a Gus, su padre, que haría una transmisión en vivo en Instagram con el entonces panelista y economista Javier Milei. “Cuando lo veas, decile que soy admirador de él. Si lee los comentarios, soy el que lo admira sobre todo por su paciencia para no perder la cordura con la gente que le ponen enfrente”, escribió el padre. “¿Sabés de quién te hablo? Se la pasa puteando a los políticos”, respondió Novelli. Cuatro años después, Novelli se presentaría públicamente como “amigo de Kari y Javi Milei”.
Los archivos recuperados dan cuenta de un vínculo de años. De una amistad consolidada. Muestran también que, al momento del escándalo del 14 de febrero de 2025, Novelli intentó rápidamente despegarse del caso. “Qué asco la gente cómo me quería vincular a mí”, le escribió a la madre de su hija. “Estás en todas las noticias”, le respondió ella. Un amigo suyo, agendado como Toto, le envió otro mensaje “y viste cómo es esto, pasa un día, sale otro quilombo y ya nadie habla de esto”. Novelli respondió con risas, “experimenté a los kukas jajaja”.
Aunque escribiera risas en Whatsapp, los días posteriores a la criptoestafa, Novelli estaba aterrado. Creía que su vida podía correr riesgo. Cuando regresó a la Argentina desde Dallas, le pidió a su amigo “Fran” el contacto de “Bruno Seguridad”. Novelli buscaba desesperadamente un custodio. Era tanta la urgencia que sentía que cuando contactó a Bruno —ya sentado en el avión de regreso— le contó que anímicamente estaba “más o menos” y que quería saber si “podía disponer” de sus “servicios de custodia” para que lo fuera a buscar a Ezeiza. Cuando aterrizó, Novelli fue retenido en el sector de migraciones del aeropuerto. “Me retuvieron en la sala”, le escribió al custodio con el que recién había comenzado a entablar el vínculo. Finalmente, fue liberado y desde esos días quedó bajo el cuidado de “Chris”, un custodio que trabajaba con Bruno porque este último no tenía disponibilidad.
A quienes le preguntaban por su relación con el caso $LIBRA, les enviaba una nota de Infobae titulada “La empresa de Mauricio Novelli se despegó de la polémica $LIBRA: nuestra participación fue nula”. En medio del escándalo, la empresa de Novelli preparó un comunicado dirigido a su “comunidad de alumnos, clientes y seguidores” en el que negó cualquier relación con la criptomoneda $LIBRA. El texto sostenía que la compañía “no tiene ninguna vinculación con la criptomoneda $LIBRA ni con las reuniones o decisiones relacionadas con dicho proyecto” y afirmaba que su actividad se limita a la “formación en trading e inversiones”. También intentó desvincularse del Tech Forum Argentina 2024, señalando que las acusaciones difundidas en los medios estaban relacionadas con reuniones en ese evento, que describieron como “ajeno a NW Professional Traders”.
El padre de Novelli se mostraba preocupado por la relación entre el tuit presidencial y NW Traders, la empresa de su hijo. “Deciles que a las 9 pm vean la entrevista de Javier”, le escribió Mauricio ante la pregunta de su padre sobre qué contestarles a sus conocidos que le consultaban por LIBRA. “Están todos atentos y prendidos a la televisión”, respondió el padre, en referencia a la entrevista que Jonatan Viale le hizo a Milei sobre el escándalo. Cuando terminó, Novelli le escribió “se aclaró bastante con la entrevista”.
Durante la entrevista con Viale, Milei intentó justificar el tuit diciendo que había actuado “como ciudadano y no como presidente” al difundir la criptomoneda. En ese momento, el asesor Santiago Caputo intervino fuera de cámara, se acercó al mandatario e interrumpió la grabación. La pregunta se repite y la respuesta cambia. El fragmento no aparece en la emisión original, pero horas después se filtró el video completo de la entrevista.
La otra hermana y el sueño de una marca
Mientras los grandes medios golpeaban al presidente por la criptoestafa, en el teléfono de Novelli quedaba registrada otra escena. La de la intimidad impúdica de cómo se habla, se duda y se celebra en el backstage de la corrupción.
María Pía Novelli, su hermana y socia, funcionaba dentro de este esquema como su persona de mayor confianza. Lo que Karina es para Javier, ella lo era para su hermano. En distintos mensajes insistía en su ambición económica. “Quiero hacer guita”, le repetía, “hay que hacer guita a lo loco”. En esos mismos intercambios también fantaseaban con producir un documental sobre Javier Milei que esperaban vender a Paramount. El proyecto tenía como título: “Milei: más allá de las palabras”. La tesis del film buscaba responder una pregunta, ¿cómo un economista y activista logró conquistar la confianza y el voto de toda una nación?
“¿Es posible una marca de estilo de vida de Milei a largo plazo?”, se preguntaba Novelli.
Novelli le ofreció a Milei utilizar su marca, nombre e imagen para acuñar una moneda en su honor o abrir una línea de merchandising personal. En estos delirantes proyectos hay un común denominador con lo que después sería $LIBRA. Además del uso de la imagen de Milei, los proyectos podían servir para financiar a La Libertad Avanza o financiar proyectos públicos “ej. educación argentina, etc”, según indicaba el propio Novelli. Algo muy similar a las pymes argentinas que serían beneficiadas con LIBRA.
Por más que las imágenes parezcan inverosímiles o creadas por inteligencia artificial, Novelli hizo acuñar un ejemplar de la moneda “Sr. Presidente Javier Milei” en septiembre de 2024. Atravesó los primeros años de la gestión Milei tratando de sacarle el jugo a la confianza conseguida con el Presidente al calor del TechForum. El proyecto $LIBRA, entonces presentado como Viva la Libertad Project, fue la culminación completamente digitalizada de una idea anterior, pero no menos extravagante: convertir a Milei en una marca. Primero acuñable, luego mercantilizable, después tokenizable. La culminación del plan era un Milei transformado en criptoactivo, respaldado por los contratos en blockchain.
Un juego peligroso
Todo era un juego hasta que Novelli le acercó al proyecto a Hayden Davis y a Julian Peh. La fantasía empezó a adquirir otra escala. Lo que había sido una idea excéntrica —un criptoactivo inspirado en la figura presidencial— se convirtió en un negocio real que movería millones de dólares. Ya sea en el impracticable proyecto de la moneda material o en la versión digital de la criptomoneda, la figura de Milei, su participación personal y su promoción eran imprescindibles y garantía de la rentabilidad de los proyectos.
Con la ayuda de Davis, la idea de la marca Milei y la participación personal indispensable como garantía de valor —que hasta entonces se movían en el terreno del merchandising político, entre monedas conmemorativas y remeras— escaló a otra dimensión. Lo que había empezado como productos asociados a la figura del Presidente terminó convertido en un negocio de 286 millones de dólares.
Es posible que Milei nunca haya prestado demasiada atención a los proyectos más rudimentarios de Novelli. Pero cuando el volumen del negocio cambió, también cambió la escala de lo que estaba en juego. En cualquier caso, su nivel de participación era igual de relevante y decisivo.
Las revelaciones documentales dan cuenta de la raíz del escándalo del 14 de febrero de 2025. El fiscal federal, Eduardo Taiano, mantuvo bajo secreto desde el 17 de noviembre pasado el informe de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) que contenía los detalles de criptoestafa $LIBRA. Presionado por la publicación por parte de la abogada Natalia Volosin, que difundió el presunto borrador del acuerdo que habría firmado Milei y el creador del token, Hayden Davis, dos semanas antes del lanzamiento de la criptomoneda, y por las comunicaciones que trascendieron en las vísperas del día de lanzamiento de $LIBRA reveladas por el periodista Ariel Zak en la señal de noticias C5N, el viernes pasado la justicia finalmente permitió a las querellas acceder al material peritado del celular secuestrado del empresario y organizador del TechForum, Mauricio Novelli.
Los nuevos hallazgos del caso $LIBRA, que en un principio solo pusieron en cuestión la eficacia del dispositivo presidencial incluso para planificar una estafa, podrían convertirse en un quiebre definitivo en el derrotero judicial de Milei. El propio Presidente aparece ahora situado en el centro mismo de la escena de la estafa en un rol imprescindible. No se trataba de levantar muros más altos para alejar malas influencias, como adujo públicamente, sino que no podía salir bien, cegado por el beneficio personal que podía significarle incluso si el proyecto terminaba mal.
Novelli no arrastró a Milei hacia una estafa. En un comunicado, el Gobierno planteó que el presidente actuó “al igual que lo hace cotidianamente con muchos emprendedores que quieren lanzar un proyecto en Argentina para crear empleo y conseguir inversiones”. En ese mismo mensaje aseguraron que Milei al “no haber sido parte en ninguna instancia del desarrollo de la criptomoneda, luego de las repercusiones que el lanzamiento del proyecto tuvo y para evitar cualquier especulación y no darle mayor difusión, decidió eliminar la publicación”.
Los documentos y las comunicaciones reconstruidas muestran otra cosa. Milei no desarrolló el proyecto, pero tampoco hubiera existido sin Milei. Milei fue $LIBRA y $LIBRA fue Milei.
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Otra vez imágenes de misiles que surcan los cielos nocturnos, columnas de humo, los escombros al amanecer entre corridas, gritos y llantos. Otra vez anuncios solemnes en escenografías planificadas, hombres de traje, reuniones de alto nivel. Voces amenazantes que hablan de paz y libertad, voces acongojadas que llaman al diálogo y a la mesura, voces que cuentan armas de un lado y de otro. La infinidad de análisis sobre los actuales ataques y contraataques entre Estados Unidos-Israel e Irán, evidencian que las relaciones internacionales siguen pensándose en términos de una alta política habitada por intereses inconfesables, secretos diplomáticos, traiciones, aparatos de inteligencia, élites políticas, militares y económicas. Estas representaciones nos entregan pistas para dar sentido al funcionamiento del mundo en un momento gobernado por la incertidumbre, pero al mismo tiempo restringen nuestra mirada. Nos preguntamos aquí por la dimensión social que enmarca estas acciones estatales, es decir, las manifestaciones sociales que dan contexto, posibilitan y limitan los ataques y las respuestas a ellos.
Bombardear en nombre del pueblo
Las últimas dos intervenciones militares internacionales coincidieron en buscar la “decapitación” de los gobiernos de los países contra los que apuntaron. La operación militar clandestina de la administración Trump en Venezuela tuvo como objetivo la “extracción” del presidente Nicolás Maduro. En el caso de los últimos ataques ilegales a Irán, los primeros bombardeos de Israel y de Estados Unidos buscaron asesinar a los principales líderes políticos de la República Islámica, entre los que se encontraban el ayatola y líder supremo, Ali Khamenei. Ambos ejercicios de la violencia tuvieron un punto de continuidad con los anteriores: se hicieron en nombre de los pueblos. En el caso de Venezuela, en nombre del pueblo estadounidense —construido como víctima de las prácticas narco-terroristas del gobierno latinoamericano— y del venezolano —caracterizado como deseoso de paz, libertad y prosperidad—. Como dato a tener en cuenta, a diferencia de intervenciones pasadas (en Afganistán, Irak o Libia, solo para mencionar algunas), en su discurso, Trump no mencionó la palabra democracia. En cambio, explicitó que Estados Unidos gobernaría el país para asegurarse su subordinación a los intereses norteamericanos.
En cuanto al ataque contra la República Islámica de Irán, también se invocó la defensa del pueblo estadounidense, del israelí —ambos en peligro debido a que Irán fue caracterizado como el “Estado sponsor del terrorismo número uno del mundo”— y del iraní. Desde el estallido de las protestas de finales de diciembre y principios de enero en el país persa y en el marco del aplastamiento de las mismas por parte del gobierno, Trump les prometió “ayuda”. En su anuncio del comienzo de los bombardeos, al tiempo que los conminó a permanecer en sus hogares mientras estos durasen, les indicó “hacerse cargo de su propio gobierno” en cuanto terminaran. Y apuró: “esta podría ser su única posibilidad por generaciones”. Si bien en este caso se explicitó el objetivo de cambio de régimen, tampoco se articuló la palabra democracia. El anuncio de Benajmin Netanyahu corrió en el mismo sentido.
La dinámica de las calles
El antecedente inmediato a los ataques que comenzaron el pasado 28 de febrero fueron los de junio de 2025. Estos tuvieron como fondo los crecientes cuestionamientos a las acciones del gobierno de Israel en Gaza, que se dejaron oír tanto desde fuera del territorio israelí como desde dentro del mismo. Fuera de él, bajo la forma de flotillas humanitarias, manifestaciones colectivas de repudio y mediante el uso resonante de la palabra genocidio para describir las acciones de Israel en la Franja. Estos procesos se midieron cuantitativamente en una encuesta realizada por la consultora Gallup en la que se evidenció que, por primera vez desde el fatídico 2001, el pueblo estadounidense tiene mayor simpatía por los palestinos que por los israelíes.
Dentro del territorio israelí, las protestas contra el gobierno por parte de los propios israelíes habían crecido cuantitativa y cualitativamente y se habían retomado las acusaciones por corrupción contra el primer ministro israelí, quien incluso llegó a ser acusado de cometer crímenes de guerra. Terminado ese episodio del ataque contra Irán, se retomaron las protestas contra el gobierno de Netanyahu: en enero pasado, miles de israelíes volvieron a manifestarse en las calles de Tel Aviv y Jerusalén/Al-Quds contra lo que consideran como una deriva anti-democrática en Israel apuntando contra la reforma judicial que busca imponer el gobierno y pidiendo la liberación del último rehén que queda en manos de Hamas. Como nota interesante, algunas de las pancartas expresaban críticas contra Trump.
Las críticas al presidente de Estados Unidos también arreciaban en su territorio y la administración Trump enfrentaba sus propias movilizaciones. En este caso, gatilladas por la difusión de los archivos Epstein y contra ICE, la institución encargada de “extraer” a migrantes ilegales de suelo norteamericano, acusada de asesinatos, uso excesivo de la fuerza, detenciones arbitrarias y abusivas y la militarización de la cuestión migratoria. A fines de enero, los organizadores de estas manifestaciones demostraron su capacidad de coordinación y convocatoria masiva realizando el mismo día más de 300 protestas simultáneas en todo el país. La consigna: “ICE out of everywhere” (ICE fuera de todos lados).
Iniciados los ataques actuales contra Irán, muchos de estos manifestantes se organizaron rápidamente para demostrar en las calles su repudio a la nueva guerra. El malestar con el uso de la fuerza por parte de la población de Estados Unidos también fue medido, en este caso, por una encuesta realizada en conjunto por Reuters/Ipsos. A través de ella se demostró que solo un 27% de los estadounidenses aprueban la guerra contra Irán. El repudio a la guerra pudo verse también en las calles de algunas ciudades de Turquía y en algunas capitales europeas.
Las manifestaciones contra ICE fueron contemporáneas de una de las olas de protestas más importantes y masivas del pueblo iraní contra el gobierno desde la Revolución en 1979. En ellas participaron estudiantes, grupos de mujeres, organizaciones de trabajadores, comerciantes y organizaciones políticas. Las causas económicas que la impulsaron (alta inflación y fuerte devaluación del riyal iraní), rápidamente se articularon con otras de tinte político entre las que resonó de manera mayoritaria la demanda de la terminación de la República Islámica. El gobierno respondió con una represión brutal, dejando un saldo de entre miles y decenas de miles de muertos, dependiendo de la fuente. En su discurso de anuncio del ataque de 2026, Netanyahu afirmó que esas protestas habían sido posibilitadas por el ataque israelí del año anterior. Subrayar que estas manifestaciones fueron masivas no debe llevarnos a la conclusión apresurada de que el “pueblo” iraní está en contra del régimen. Lo que sí debe permitirnos concluir es que la República Islámica enfrenta oposiciones cada vez más contundentes y, dada la respuesta del gobierno, que la construcción de consensos le está resultando cada vez más dificultosa.
La prueba de que el “pueblo” iraní no está contra el régimen y que —aún más— buena parte de él continúa apoyando la República Islámica, fueron las manifestaciones también masivas de congoja y enojo por el asesinato del ayatola Khamenei. Si bien existieron algunas expresiones celebratorias en las calles de Teherán y de la diáspora iraní, no se comparan en número con las manifestaciones populares de duelo.
Desde la óptica shiíta, el asesinato de Khamenei por parte de Estados Unidos e Israel lo transforma en mártir. Esto tiene dos efectos relevantes. Primero, lo ubica en una línea histórica de muertes violentas en contextos de lucha contra la injusticia y la opresión. Segundo, traslada su muerte a la región sagrada. La noción de martirio lleva al asesinato de Khamenei a un más allá de trascendencia. Su muerte deviene, así, en una fuerza impulsora y lo hace centro de la devoción shiíta. Esto permite movilizar la identidad islámica. Lo que explica que estas manifestaciones de duelo se hayan replicado en distintos puntos del globo: Pakistán, India, Irak, Líbano, Bangladesh, Baréin, Yemen. Muchas de estas manifestaciones derivaron en ataques contra embajadas y consulados de Estados Unidos en esos países.
Entre estas, son de destacar las manifestaciones ocurridas en Irak, Yemen y Baréin. En el caso de Irak, de mayoría shiíta, las manifestaciones de duelo llevaron a grupos de manifestantes a atacar la Zona Verde en Bagdad. Se trata de un territorio amurallado construido por Estados Unidos luego de su invasión a Irak en 2003 y en la que se encuentran residencias de diplomáticos, embajadas y consulados. En Saná, capital de Yemen, la activa y potente minoría shiíta logró una movilización masiva en la que se desplegaron banderas de Palestina, Yemen e Irán. También en Baréin existen actualmente levantamientos que derivaron en enfrentamientos violentos entre grupos pertenecientes a la mayoría shiíta y las fuerzas de seguridad de la monarquía bareiní. Los manifestantes reclaman dar apoyo a Irán y echar a la 5ta Flota de Estados Unidos, apostada en el reino árabe. Estas manifestaciones, comenzadas antes de esta nueva ronda de ataques sobre Irán, buscan un cambio de régimen.
Durante los levantamientos que sacudieron al mundo árabe en 2010-2011, Baréin fue un caso que resonó puesto que fue el más afectado de los países del Golfo árabe. En esa oportunidad, el Consejo de Cooperación del Golfo, un organismo regional de seguridad colectiva que incluye a las monarquías árabes de la Península, intervino militarmente para defender al rey del país. Frente a estas nuevas protestas y enfrentamientos, el Consejo volvió a enviar tropas. Los países del Golfo se han abstenido de responder a los ataques de Irán contra instalaciones militares y políticas estadounidenses en sus territorios en respuesta a los ataques por parte de la potencia norteamericana. Diversas razones los movilizan, pero todos buscan conservar la estabilidad de la que por el momento han gozado en una región en la que movilizaciones populares, bombas y misiles son, hace varias décadas, moneda corriente. Una forma de asegurarla es no responder a Irán, no solo porque esos ataques podrían traer aún más incertidumbre, sino porque eso implicaría aliarse con Israel mientras sus poblaciones continúan apoyando la causa palestina.
Desacoples y discontinuidades
La historia de los enfrentamientos estatales se cuenta a través de dicotomías totalizantes, puesto que el ejercicio de la violencia no puede más que reposar sobre estas. Se escribe al respecto: se conmina a tomar posición. Los observadores hacen cálculos de fuerza, especulan y aventuran hipótesis, buscan y encuentran las razones, señalan posibles ganadores, identifican perdedores, advierten acerca de los peligros, iluminan algunas zonas, condenan a la oscuridad a otras.
Aquí busqué apuntar a una zona que tiende a permanecer a oscuras para subrayar desacoples, movimientos en paralelo, heterogeneidades y discontinuidades. En fin, para destacar cómo la vida se resiste a dejarse atrapar en categorías y políticas cerradas y totalizantes. Son solo flashes que no entregan más que pistas fragmentarias, pero que buscan destacar el movimiento y la potencia vital que insiste debajo de las palabras serias y graves, circulando entre los estallidos estruendosos, resurgiendo una y otra vez de entre los escombros.
El Intendente Marcelo Orazi encabezó esta mañana la presentación del anteproyecto de remodelación y refacción de la terminal de ómnibus de Villa Regina, una de las obras emblemáticas para la gestión y de gran importancia para la comunidad. En la oportunidad el jefe comunal confirmó que el Municipio recibió el primer desembolso de alrededor de…