Si hay algo importante que había perdido el equipo argentino de fútbol antes de la victoria con Nigeria era precisamente el habla. Cuando los conflictos aparecen las resistencias se levantan, y el silencio es un telón de acero que no permite ver ni oír el escenario. La imagen de Lionel Messi hablando con su equipo en el túnel antes de salir al segundo tiempo, o la de Mascherano con su técnico en una de las prácticas antes del partido, son el claro ejemplo que, cuando uno no habla de lo que le pasa: el malestar no se resuelve o inclusive aumenta.
Ganaron el poder de hablar cuando el silencio (o demasiado ruido) de los problemas los había perdido
Perder algo o alguien es un trauma que pone en jaque nuestros sentimientos e identidad, pero al mismo tiempo, es una oportunidad para seguir intentando…
En el mismo plano, la victoria de Perú en el último partido desató la ira de sus aficionados, y uno se pregunta…, ¿cómo puede ser que festejen si vuelven a su casa? La respuesta es simple: son aquellos que ganan cuando pierden.
Uno nace y ya pierde el cálido ambiente materno, pero ganamos el aire y la salida al mundo. Perdimos la capacidad para zarandearnos en los árboles pero ganamos esas ganas de correr. Perdemos para ganar. Y sino, preguntémosle a Panamá quien a pesar de perder por goleada (6-1) se puede alegrar por su único tanto.
Siguiendo con el mundial, qué podemos decir de la victoria de Corea ante Alemania: una verdadera sorpresa hasta para ellos mismos. Sin exagerar, la simpatía contagia, y uno ya se siente coreano. Los asiáticos también se vuelven, pero con una inmensa alegría, ¿porqué? Porque son aquellos que ganan cuando pierden.
Columnista de LaTapa. Publicó los siguientes librillos o grillos de letras: "A temperatura dos murmúrios", "Espuma brutal" , "O lado oculto do azul"; "Playa nudista para poemas vestidos" (Biblioteca de Las Grutas, único ejemplar y única edición). También, diversos textos en diferentes espacios digitales.
La investigación judicial por la presunta estafa con la criptomoneda $LIBRA sumó un nombre inesperado: la panelista y conductora Yanina Latorre. Chats filtrados con uno de los principales investigados del caso revelan conversaciones sobre promociones en redes y hasta referencias directas a Milei.
Por Leticia Graciani Fainel para NLI
La causa judicial que investiga la promoción y el colapso de la criptomoneda $LIBRA, el escándalo financiero que salpica al entorno político y mediático de Javier Milei, acaba de sumar un nombre que nadie esperaba: Yanina Latorre. La aparición de la mediática en el expediente se conoció luego de que circularan chats con Mauricio Novelli, empresario señalado como uno de los nexos centrales del proyecto cripto.
El dato no es menor. El caso $LIBRA ya es considerado uno de los mayores escándalos políticos y financieros de la actual gestión: la criptomoneda fue promocionada en redes por Milei en 2025, su valor se disparó en cuestión de minutos y luego se desplomó abruptamente, generando pérdidas millonarias para miles de inversores mientras un pequeño grupo obtuvo enormes ganancias.
Los chats que la conectan con la trama
Las conversaciones difundidas muestran a Yanina Latorre intercambiando mensajes con Novelli sobre posibles publicaciones promocionales en Instagram vinculadas a contenidos que él quería difundir. Según las capturas, el empresario (amigo de Milei y uno de los impulsores de la estafa) le propuso realizar varias “historias” pagas en redes sociales, un formato típico de publicidad encubierta que suele utilizarse en campañas digitales.
En uno de los mensajes, Novelli le plantea directamente avanzar con tres publicaciones durante el mes. Latorre responde afirmativamente y pregunta si se trataba de posteos separados. En el intercambio también se menciona la posibilidad de registrarse en una plataforma de criptomonedas para obtener una recompensa económica.
Las capturas muestran incluso un tramo que agrega combustible a la polémica: Novelli le comenta que acababa de regresar de la Casa Rosada y menciona haber hablado con el presidente. Ante eso, la propia Latorre pregunta si el tema estaba relacionado con Milei, porque —según el chat— el mandatario la habría llamado días antes.
De los influencers a la política
El episodio reabre una sospecha que atraviesa toda la investigación: la utilización de influencers y figuras mediáticas para amplificar proyectos financieros de dudosa transparencia.
La lógica es conocida en el ecosistema cripto: cuentas con gran cantidad de seguidores promocionan tokens o plataformas con mensajes aparentemente espontáneos, lo que impulsa inversiones rápidas antes de que el precio colapse. En el caso de $LIBRA, ese mecanismo habría funcionado a gran escala luego de la promoción inicial desde las redes del propio Milei.
La causa judicial busca determinar justamente si existió instigación a la inversión o manipulación del mercado, además de establecer quiénes se beneficiaron con el colapso posterior del token.
Un escándalo que no deja de crecer
La irrupción de Yanina Latorre en el expediente no implica, por ahora, una imputación judicial directa. Sin embargo, el simple hecho de que su nombre aparezca en chats con uno de los investigados vuelve a mostrar hasta qué punto la trama del caso $LIBRA se extendía más allá del mundo financiero.
Desde empresarios cripto hasta funcionarios, pasando por operadores políticos y figuras mediáticas, el escándalo parece seguir ampliando su radio de alcance. Y cada nueva filtración confirma algo que la oposición repite desde el inicio del llamado “criptogate”: que el proyecto que Milei difundió como una oportunidad de inversión terminó transformándose en una de las mayores controversias políticas y económicas de su gestión.
Mientras la Justicia sigue analizando teléfonos, billeteras virtuales y mensajes privados, el expediente suma nombres y conexiones. Y ahora, para sorpresa de muchos, también aparece en escena una de las voces más ruidosas de la televisión argentina.
El Intendente, Marcelo Orazi, luego de acordar algunas cuestiones con la Ministra de Seguridad de Rio Negro, Betiana Minor, reunió a todos los funcionarios policiales de la localidad y la zona, con el objetivo de avanzar en medidas estrictas para trabajar de manera conjunta en la seguridad. Coincidieron en que el camino es trabajar en…
El próximo viernes 25 se llevará a cabo la capacitación sobre la Ley Micaela al primer grupo del personal de la Municipalidad de Villa Regina. La misma será dictada por la Universidad Nacional del Comahue a partir del convenio que en marzo firmó el Área Mujer y Diversidad del Municipio y la Universidad. La misma…
En el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, se inauguró el equipamiento del Área Mujer y Diversidad de la Municipalidad de Villa Regina adquirido con fondos del programa provincial ‘Consolidarnos’. De esta manera, la oficina quedó equipada con una PC de escritorio completa, una netbook, una impresora, dos escritorios, entre…
«Hay una suerte de estrangulamiento en la actividad privada. Entonces hay que discutir si se quiere que ese proceso desinflacionario se siga acentuando, con riesgos para la actividad, o ir un poco más lento», afirmó el presidente del Banco Macro, Jorge Brito, que pidió medidas para aflojar el apretón monetario y facilitar el crédito.
No es habitual que un empresario de ese nivel deslice críticas tan abiertas a la política económica. Pero su pedido no movió un milímetro la estrategia de Caputo y Milei, que entre recesión e inflación, eligen la primera. Aunque en realidad por ahora tienen de las dos.
Pero el equipo económico no está dispuesto a hacer nada que ponga en peligra el ancla del dólar barato. La estabilidad cambiaria del Gobierno se explica también por la desaparición de pesos. Ese es un driver del programa económico: el frente externo se sostiene porque el frente monetario se vuelve cada vez más restrictivo.
Lo más interesante en este sentido no pasó en el mercado cambiario sino en el mercado de pesos. En las últimas semanas Banco Central compró divisas e inyectó casi 3 billones de pesos en la economía (porque cada compra de dólares implica emitir) pero aun así la cantidad total de dinero cayó. Todos los agregados monetarios se contrajeron.
La aparente contradicción se resuelve mirando al Tesoro. En enero vencieron cerca de USD 2.700 millones de deuda en dólares. Para pagarlos, el Tesoro compró esas divisas al Banco Central y entregó alrededor de 4 billones, pesos que quedaron fuera de circulación. La absorción fue mayor que la emisión. Resultado: menos liquidez.
En las últimas semanas Banco Central compró divisas e inyectó casi 3 billones de pesos en la economía (porque cada compra de dólares implica emitir) pero aun así la cantidad total de dinero cayó.
En febrero el Central siguió comprando dólares agresivamente, pero el Tesoro no intervino en el mercado cambiario. Sin embargo, los pesos tampoco aparecieron. El motivo es simple: ambos organismos los retiraron por otras vías. El BCRA absorbió mediante pasivos remunerados y ventas de dólar futuro; el Tesoro lo hizo colocando deuda pública.
El esquema funciona como un circuito cerrado: se emiten pesos para acumular reservas y luego se los elimina para que no presionen sobre el dólar.
Por eso el mercado sigue con atención la licitación de esta semana. Luis Caputo necesita pesos para compensar las compras de divisas del Central y sostener el ancla cambiaria.
El presidente del Banco Macro, Jorge Brito.
Este miércoles Caputo buscará refinanciar vencimientos por 7,2 billones de pesos. La última colocación mostró la lógica del programa: el Tesoro consiguió 9,02 billones frente a vencimientos por 8 billones, un roll over del 123% que permitió retirar dinero adicional del mercado. No es solo financiamiento: es política monetaria tercerizada en el mercado.
En la última licitación se vio el funcionamiento con claridad: mientras el Central compraba USD 214 millones, el Tesoro absorbía cerca de 1,7 billones de pesos adicionales vía deuda. El efecto inmediato fue una caída del dólar mayorista, que perforó los 1.400 pesos, pero también una economía cada vez más fría.
Para la licitación de esta semana, el menú vuelve a ser amplio. Habrá letras y bonos ajustados por CER, títulos dólar linked y la novedad de un bono en moneda dura. El BONAR 2027, con cupón del 6% anual, permitirá colocar hasta USD 150 millones ampliables a USD 250 millones mediante una segunda vuelta.
El esquema funciona como un circuito cerrado: se emiten pesos para acumular reservas y luego se los elimina para que no presionen sobre el dólar.
La decisión cobra relevancia porque este viernes vencen USD 1.000 millones de Bopreales, una prueba directa para la estabilidad cambiaria. Para evitar tensiones, la Secretaría de Finanzas busca refinanciar parte de este financiamiento con la incorporación sistemática de bonos en dólares dentro de las licitaciones quincenales, con un programa total de emisión de hasta USD 2.000 millones.
En los hechos, la remonetización prometida para la fase cuatro del programa quedó archivada. La suba de la inflación obligó al Gobierno a retirar prácticamente todos los pesos emitidos desde comienzos del año.
El plan estabiliza precios restringiendo liquidez. Las tasas explican el costo social del esquema. Hoy el 25% de la deuda fintech está en mora, frente al 7,4% de un año atrás. De los 12,6 billones de pesos prestados por el sistema no bancario, casi 3 billones presentan dificultades de cobro.
Las familias destinan el 33% de sus ingresos al pago de créditos y billeteras virtuales, mientras el endeudamiento total ya equivale al 140% del ingreso mensual. Incluso la banca tradicional muestra deterioro: los créditos irrecuperables más que se triplicaron en doce meses, pasaron del 2% al 6,5%.
El problema deja de ser financiero y pasa a ser estructural. Cuando el crédito reemplaza al salario, el consumo deja de traccionar la actividad. Ahí aparece la clave política del modelo. El Gobierno celebra la estabilidad cambiaria, pero esa calma se apoya en tasas altas y en la absorción permanente de pesos. Es una transferencia silenciosa: el dinero no llega al comercio porque queda capturado antes por el sistema financiero.
El propio Milei lo dijo sin rodeos. Mientras millones de argentinos enfrentan salarios deteriorados y un ajuste económico brutal, el mandatario afirmó que si hoy diera una conferencia podría cobrar hasta 500 mil dólares. La frase generó polémica por el contraste entre el discurso de austeridad que impulsa su gobierno y la valoración millonaria que hace de sus charlas.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
Una cifra que desató polémica
Durante una entrevista reciente, Milei habló de su futuro después de la política y explicó cómo imagina su vida una vez que deje el poder. Allí lanzó la frase que rápidamente se viralizó: “Hoy si yo diera una conferencia la podría cobrar 500 mil dólares”, aunque aclaró que fuera del cargo el precio “valdría la mitad”.
El mandatario incluso describió su proyecto personal para cuando deje la política: retirarse a escribir, convivir con sus perros y dedicarse a dar conferencias en distintos países.
La cifra llamó la atención por varias razones. Primero, porque el propio Milei en el pasado hablaba de montos muy inferiores: antes de llegar a la presidencia sus charlas se pagaban entre 10 mil y 20 mil dólares, según había declarado en entrevistas años atrás.
El salto de valor que ahora menciona —hasta medio millón de dólares— refleja el capital político y mediático que cree haber acumulado desde que llegó al poder.
El contraste con la realidad económica
Las declaraciones no pasaron desapercibidas en un contexto donde el gobierno impulsa un fuerte ajuste fiscal, caída del consumo y pérdida del poder adquisitivo.
Incluso el propio Milei reconoció desde el inicio de su gestión que el plan económico implicaría un período duro para la sociedad, con recortes del gasto público y consecuencias negativas para la actividad económica en el corto plazo.
En ese marco, la idea de conferencias valuadas en cientos de miles de dólares aparece para muchos como un símbolo del contraste entre la retórica libertaria y la realidad social.
De economista mediático a marca global
Antes de llegar a la presidencia, Milei ya había construido una carrera mediática como economista, escritor y conferencista. Ese perfil internacional es el que ahora proyecta explotar cuando termine su carrera política.
Sin embargo, la afirmación de que una charla suya podría costar 500 mil dólares abrió un debate inevitable:
¿Es una exageración retórica?
¿Una forma de autopromoción política?
¿O la construcción de una “marca Milei” para el circuito global de conferencias?
Lo cierto es que, en medio de una Argentina golpeada por la recesión y el ajuste, la frase terminó alimentando una discusión incómoda para el gobierno: la distancia cada vez más visible entre la vida cotidiana de los argentinos y la elite política que gobierna.