Si hay algo importante que había perdido el equipo argentino de fútbol antes de la victoria con Nigeria era precisamente el habla. Cuando los conflictos aparecen las resistencias se levantan, y el silencio es un telón de acero que no permite ver ni oír el escenario. La imagen de Lionel Messi hablando con su equipo en el túnel antes de salir al segundo tiempo, o la de Mascherano con su técnico en una de las prácticas antes del partido, son el claro ejemplo que, cuando uno no habla de lo que le pasa: el malestar no se resuelve o inclusive aumenta.
Ganaron el poder de hablar cuando el silencio (o demasiado ruido) de los problemas los había perdido
Perder algo o alguien es un trauma que pone en jaque nuestros sentimientos e identidad, pero al mismo tiempo, es una oportunidad para seguir intentando…
En el mismo plano, la victoria de Perú en el último partido desató la ira de sus aficionados, y uno se pregunta…, ¿cómo puede ser que festejen si vuelven a su casa? La respuesta es simple: son aquellos que ganan cuando pierden.
Uno nace y ya pierde el cálido ambiente materno, pero ganamos el aire y la salida al mundo. Perdimos la capacidad para zarandearnos en los árboles pero ganamos esas ganas de correr. Perdemos para ganar. Y sino, preguntémosle a Panamá quien a pesar de perder por goleada (6-1) se puede alegrar por su único tanto.
Siguiendo con el mundial, qué podemos decir de la victoria de Corea ante Alemania: una verdadera sorpresa hasta para ellos mismos. Sin exagerar, la simpatía contagia, y uno ya se siente coreano. Los asiáticos también se vuelven, pero con una inmensa alegría, ¿porqué? Porque son aquellos que ganan cuando pierden.
El Poder Judicial dispuso el receso judicial y administrativo invernal de doce días, entre el 12 y el 23 de julio. La Resolución de presidencia establece también cuales son los organismos que deberán tener el personal necesario para cumplir las funciones de feria, con los temas urgentes, aquellos que por sus características no tienen suspensión…
Con un fin de semana largo cargado de actividades se disfrutó de la Perla del Valle. Con muy buena recepción el viernes, sábado y domingo se llevó a cabo la propuesta ‘Tardes Dulces’ en las instalaciones de la Oficina de Turismo: acompañando un cafecito emprendedoras invitadas deleitaron a los visitantes con repostería y pastelería artesanal….
Había una cosa de la cual no estaba segura, esa era la quisicosa. El asunto era el siguiente, ¿cómo descifrar el enigma? Se preguntó mientras se rascaba el pedúnculo de la vejiga no resuelta. Resolvió dirigirse hacia a la Estación del Diccionario que quedaba a unos pocos centímetros de sus cejas, mientras la cosa avanzaba…
Donald Trump dio otro paso en su evidente estrategia de usar el conflicto de soberanía por las Islas Malvinas para molestar al Reino Unido, que se niega a acompañarlo en su fallida incursión militar en Medio Oriente. Ahora, directamente habló de una eventual guerra entre Argentina y Gran Bretaña y se ofreció como mediador. Delirante, pero real.
Y lo hizo desde Irlanda, donde abogó por la unificación de los territorios irlandeses, una línea roja para los gobiernos británicos. «Las Islas Malvinas…acá vamos de nuevo. Son muy interesantes. El Reino Unido tiene algunos problemas con la inmigración, con la energía, así que no lo sé. No sé si estarán dispuestos a viajar tan lejos. Están muy lejos», empezó Trump en respuesta a una pregunta de los periodistas irlandeses, sobre el conflicto de las Malvinas.
Lo hizo el marco de su visita oficial a Irlanda, donde ofreció una conferencia de prensa junto al primer ministro irlandés, Micheál Martin, y sugirió que podría intervenir en un eventual conflicto armado entre Argentina y Reino Unido. «Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese potencial desastre. Si lo hacen, probablemente podré resolverlo», aventuró.
«Pero ahora mismo hay dos países que no están contentos con la situación en las Malvinas. Devolver las Malvinas… es una buena pregunta», continuó.
Es imposible, conociendo el estilo transaccional de Trump, no vincular su repentino interés por las Malvinas con la tensión que mantiene con el gobierno laborista inglés por su negativa a intervenir en la guerra en Irán.
Esto explica la idea de «revisar» la posición estadounidense de neutralidad sobre la soberanía de las Malvinas, que deja flotando la administración republicana, pero no termina de concretar en ninguna acción concreta que -por ahora- vaya más allá de las declaraciones.
Las Islas Malvinas…acá vamos de nuevo. Son muy interesantes. El Reino Unido tiene algunos problemas con la inmigración, con la energía, así que no lo sé. No sé si estarán dispuestos a viajar tan lejos. Están muy lejos.
Pero en la pelea con Inglaterra, Trump solo usa a las Malvinas. En Irlanda reiteró su petición de que el Reino Unido abra el Mar del Norte a la extracción de petróleo y gas y respaldó una posible unidad de Irlanda, entre el actual territorio independiente y el que permanece bajo control de los ingleses.
La visita de Trump a Irlanda incluyó protestas contra su presencia en Dublin, donde se mostraron banderas palestinas y se cuestionó la guerra en Medio Oriente.
Protestas contra Trump en Dublin.
«Me disgusta tener que decir esto, pero ellos podrían observar lo que hemos hecho, al igual que otros europeos, ya saben, amo a Europa. Mi madre era de Escocia y mi padre de Alemania. Amo a Europa. Siento una inclinación natural hacia ella».
Estoy seguro de que me llamarán para intervenir en ese potencial desastre. Si lo hacen, probablemente podré resolverlo. Ahora mismo hay dos países que no están contentos con la situación en las Malvinas.
«Me duele ver lo que está sucediendo en Europa. Me disgusta ver lo que ocurre con el comercio. Me disgusta ver lo que pasa con la energía. Y me disgusta ver lo que sucede con la inmigración. Ay, esa inmigración… lo que se están haciendo a sí mismos; simplemente se están destruyendo», agregó.
Sobre la unificación de Irlanda, Trump señaló: «¿Cómo podría ser algo malo, ¿verdad? Me encantaría verla unificada. Creo que sería un gran logro, un gran motivo de orgullo para todos, si eso sucediera».
«Va a ocurrir tarde o temprano… Bien podría ocurrir ahora. Ahora bien, el Reino Unido tendrá algo que decir al respecto, obviamente. Pero creo que sería algo magnífico», concluyó.
Ante la nueva situación respecto al COVID-19 que implica el peligro de expansión de la nueva cepa denominada ‘Manaos’, el Comité de Crisis de Villa Regina recuerda que se encuentran en plena vigencia las normativas nacionales, provinciales y municipales que establecen las medidas preventivas sanitarias a adoptar por la población en general y los protocolos…
Los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte firmaron un comunicado conjunto en donde expresan la voluntad de avanzar en un proceso de autodeterminación del Reino Unido y reclaman la vuelta de estos tres países a la Unión Europea.
El comunicado plantes que Plaid Cymru de Gales, el Partido Nacional Escocés (SNP) y Sinn Féin de Irlanda del Norte «se unen para reafirmar nuestro compromiso de trabajar constructivamente unos con otros en defensa de los intereses compartidos de nuestros pueblos. Compartimos la convicción de que las naciones y comunidades que representamos merecen mayores ambiciones, mayores oportunidades económicas y una voz más fuerte a la hora de determinar su propio futuro».
El texto sostiene que «el escenario político en estas islas está cambiando. Por primera vez, los habitantes de estas islas tienen primeros ministros en Escocia, Gales e Irlanda del Norte que están comprometidos con la independencia del Reino Unido. Para quienes observan lo que ocurre en estas islas -y para quienes lo hacen desde todo el mundo- no podría haber una señal más clara de que la era de Westminster está llegando a su fin».
«Creemos que existe una alternativa mejor: naciones que trabajen juntas como iguales, compartiendo ideas y conocimientos, y construyendo relaciones basadas en el respeto mutuo y los intereses comunes. El impulso está detrás de nuestros movimientos; creemos que se avecina un cambio constitucional. Por lo tanto, nos comprometemos a fortalecer la cooperación entre nuestros partidos e identificar áreas prácticas en las que el trabajo conjunto pueda generar una diferencia real», agregó.
Entre las propuestas se incluyen «una economía más fuerte y más justa: compartir ideas y experiencias sobre cómo construir economías productivas y prósperas que creen buenos empleos, combatan la desigualdad y garanticen que la riqueza y las oportunidades se distribuyan de manera más justa».
Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones
«Rechazamos el modelo económico quebrado de Westminster y, en su lugar, construiremos economías que promuevan la justicia social y reduzcan la desigualdad en nuestras naciones», apuntan.
Otro de los ejes propuestas es «ampliar nuestros propios recursos energéticos, particularmente nuestros vastos recursos de energías renovables, para reducir las facturas de las familias y las empresas. La riqueza energética de nuestras naciones debe estar al servicio de las necesidades de nuestros pueblos».
El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea
Uno de los puntos fuertes de la declaración es la intención de estos tres países de volver a al Unión Europea. «El Brexit ha perjudicado nuestras economías y limitado las oportunidades para nuestros pueblos. Europa es nuestro hogar común y creemos que el futuro de nuestras naciones está dentro de la Unión Europea», afirman.
«Queremos trabajar juntos para reconstruir y fortalecer esas relaciones europeas, generando mayores oportunidades para el comercio, la inversión, la cultura y la cooperación. Nuestras naciones tienen derecho a la autodeterminación», enfatizan.
Por último, Escocia, Gales e Irlanda del Norte destacan que «ningún gobierno de Westminster tiene derecho a bloquear la democracia ni a socavar el principio de que nuestros pueblos deben decidir su propio futuro».
«Reconocemos que nuestros partidos tienen diferentes posiciones constitucionales y que cada nación determinará su futuro a su manera y en su propio momento», concluyó.