|

LA FAMILIA Y LA DIABETES

Este año el tema  para el Día Mundial de la Diabetes es «Familia y Diabetes»,  los objetivos de esta campaña mundial son: Aumentar la conciencia del impacto que la diabetes tiene en la familia y la red de apoyo de los afectados; y estimular el papel de la familia en la gestión,cuidado, prevención y educación de la diabetes. También promover el acceso asequible y equitativo para las familias a cuidados esenciales, medicamentos y tecnologías, educación para el autocontrol, entornos para vivir un estilo de vida saludable e información necesaria para prevenir la diabetes tipo 2.

Desde #latapa nos unimos a la comunidad de la salud pública de todo el mundo para concienciar sobre la prevención y control de la diabetes. En Argentina 4 de cada 10 personas tienen sobrepeso y 2 de cada 10 obesidad, estos son factores que elevan la posibilidad de desarrollar diabetes. Esta enfermedad  es el tercer factor de riesgo en importancia como causa de enfermedad y muerte en la mayoría de los países, debido al aumento del riesgo de enfermedades cardiovasculares que conlleva.

Tomy es un peque que tiene diabetes,  y junto con sus papás, personal de «Salud Mental del Hospital de Villa Regina», familiares, vecinos y la «Escuela Mar Abierto» a la que asiste como alumno realizaron éste vídeo informativo acerca de la enfermedad. Lo compartimos con ustedes.

Más de 425 millones de personas viven actualmente con diabetes. La mayoría de estos casos son diabetes tipo 2, que en gran parte se puede prevenir mediante la actividad física regular, una dieta sana y equilibrada y la promoción de entornos de vida saludables. 1 de cada 2 personas que actualmente viven con diabetes no está diagnosticada.  El diagnóstico y el tratamiento tempranos son claves para prevenir las complicaciones y lograr resultados saludables. Todas las familias se ven potencialmente afectadas por la diabetes y, por lo tanto, el conocimiento de los signos, síntomas y factores de riesgo para todos los tipos de diabetes es vital.

SÍNTOMAS

  • Sed excesiva.
  • Orinar frecuentemente.
  • Falta de energía.
  • Visión borrosa.
  • Cura lenta de heridas.
  • Entumecimiento de pies y manos.

Los síntomas pueden ser leves o ausentes en la diabetes 2. El sobrepeso y la obesidad, una dieta no saludable, la falta de ejercicio, la historia familiar y la presión arterial alta son factores de riesgo.

FRENEMOS SU AVANCE

El avance de la diabetes puede detenerse a través de una combinación de políticas públicas, legislación, cambios en el medio ambiente y sensibilización a la población para modificar los factores de riesgo, entre ellos la obesidad y el sedentarismo. 

Ejemplos de estas intervenciones incluyen impuestos a las bebidas azucaradas; prohibiciones a la publicidad de alimentos ultra procesados para niños; etiquetado de alimentos en el frente del paquete; y la promoción de espacios recreativos seguros y accesibles para fomentar la vida activa. La dieta saludable y 30 minutos de actividad física moderada casi todos los días pueden reducir drásticamente el riesgo de desarrollar diabetes.

DIABETES 1 Y 2

La diabetes mellitus tipo 1 aparece cuando el propio organismo destruye las células beta del páncreas, las que producen la insulina. Este tipo de diabetes suele darse en personas jóvenes. El tratamiento de la diabetes mellitus tipo 1 consiste en la inyección varias veces al día de la cantidad de insulina adecuada a cada situación.

La diabetes mellitus tipo 2, propia de sujetos mayores de 40 años,inicialmente el páncreas sí produce insulina, pero el problema es que estainsulina no funciona bien porque hay problemas en el lugar de acción de estahormona (las células del músculo o del hígado por ejemplo). Estos problemassuelen deberse a la presencia de obesidad, entre otros, de manera que una dietaadecuada y la práctica de ejercicio, para controlar el peso son el tratamientoinicial.

Portada: Hernán Ermantraut

Difunde esta nota

Te puede interesar

  • |

    Murió Alberto Iribarne, un hombre de Estado que atravesó décadas del peronismo

     

    La muerte de Alberto Iribarne cierra la trayectoria de un dirigente peronista que ocupó responsabilidades en distintos momentos de la democracia argentina: fue diputado nacional, convencional constituyente en 1994, ministro de Justicia durante el gobierno de Néstor Kirchner y embajador en Uruguay durante la presidencia de Alberto Fernández.

    Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI

    La noticia de la muerte de Alberto Juan Bautista Iribarne atravesó este sábado al peronismo y a buena parte de la dirigencia política argentina. El exministro de Justicia y exembajador argentino falleció tras una extensa trayectoria vinculada a la función pública y a la vida interna del Partido Justicialista, en un recorrido que comenzó mucho antes de su llegada al gabinete de Néstor Kirchner y que continuó, con distintos roles, durante varios gobiernos de signo peronista. La familia comunicó su fallecimiento y eligió poner el acento no solamente en los cargos que ocupó, sino también en la dimensión personal de quien definieron como un hombre afectuoso, solidario y de profundas convicciones.

    Una trayectoria que atravesó distintas etapas del peronismo

    Iribarne nació en Buenos Aires en 1950, se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires y desde joven estuvo ligado al peronismo. Su carrera política y administrativa se desarrolló durante décadas y lo llevó a ocupar responsabilidades tanto partidarias como institucionales, incluyendo funciones durante las administraciones de Carlos Menem y Eduardo Duhalde, antes de convertirse en una figura relevante del gobierno de Néstor Kirchner. También tuvo una participación particularmente significativa en la vida constitucional argentina al integrar la Convención Constituyente de 1994, que produjo una de las reformas más importantes de la Constitución Nacional desde la recuperación democrática.

    Esa trayectoria explica, en buena medida, el lugar que ocupó Iribarne dentro del universo político justicialista: no fue una figura construida alrededor de una única elección o de una coyuntura electoral, sino un dirigente formado en la administración pública y en las estructuras políticas del peronismo, con vínculos que atravesaron distintas generaciones y sectores internos. Su perfil estuvo más asociado a la construcción política y a la gestión que a la exposición permanente, una característica que varios de sus contemporáneos destacaron al recordarlo después de conocerse su muerte.

    Su llegada al Ministerio de Justicia se produjo en julio de 2005, después de la salida de Horacio Rosatti. El nombramiento quedó formalizado mediante el Decreto 905/2005, publicado en el Boletín Oficial, y convirtió a Iribarne en el tercer ministro que tuvo Néstor Kirchner en esa cartera durante su presidencia. Permaneció al frente del área hasta el final del mandato presidencial, en diciembre de 2007.

    Justicia, derechos humanos y la etapa de Néstor Kirchner

    El paso de Iribarne por el Ministerio de Justicia se produjo en una etapa particularmente significativa para la política argentina. El gobierno de Néstor Kirchner había colocado la cuestión de los derechos humanos y el juzgamiento de los responsables del terrorismo de Estado en un lugar central de su agenda, y durante la gestión de Iribarne continuaron desarrollándose políticas vinculadas con la protección de testigos y víctimas y con los procesos relacionados con las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura.

    La documentación oficial permite observar parte de esa orientación. En 2007, por ejemplo, una resolución firmada por Iribarne como ministro estableció medidas destinadas a fortalecer la protección de personas involucradas en procesos judiciales vinculados con graves violaciones a los derechos humanos y contempló la intervención de organismos de derechos humanos y de la Secretaría de Derechos Humanos para asistir a querellantes y testigos víctimas del terrorismo de Estado.

    Su gestión también estuvo atravesada por discusiones sobre el funcionamiento de la Justicia y por proyectos destinados a modificar aspectos del sistema penal. En esos años se impulsaron debates sobre reformas procesales, tiempos de los procesos, situación de las víctimas y funcionamiento de los organismos judiciales, en un contexto en el que el gobierno kirchnerista buscaba dejar atrás buena parte de las características que habían marcado la relación entre el Poder Ejecutivo y la Justicia durante décadas anteriores.

    El propio Iribarne reivindicaría años después una característica que atribuía a la relación de Kirchner con el Poder Judicial. En 2013, ya alejado del Gobierno, sostuvo que el expresidente había sido respetuoso de la independencia judicial y marcó diferencias con otras discusiones posteriores sobre el funcionamiento de la Justicia.

    Después de abandonar el Ministerio de Justicia, Iribarne continuó vinculado a la política y a la actividad pública. Su nombre llegó incluso a ser considerado para la representación argentina ante la Santa Sede, aunque aquella designación finalmente no prosperó. Más de una década después, durante la presidencia de Alberto Fernández, regresó a la diplomacia y fue designado embajador argentino ante Uruguay, cargo que ejerció entre 2020 y 2023.

    La despedida de un dirigente de perfil bajo

    La noticia generó rápidamente mensajes de dirigentes peronistas que habían compartido con Iribarne diferentes etapas de su recorrido político. Agustín Rossi lo recordó como un defensor de la causa peronista, mientras que Aníbal Fernández expresó públicamente su pesar y lo despidió como amigo. Las palabras elegidas por ambos reflejaron una característica que aparece recurrentemente en las semblanzas publicadas tras su muerte: la de un dirigente que mantuvo una presencia política sostenida, pero sin convertir la exposición personal en el centro de su actividad.

    La familia, por su parte, decidió resumir su legado desde un lugar diferente al de los cargos ocupados. En el mensaje difundido tras su fallecimiento, sus hijas Florencia e Inés señalaron que Iribarne fue un “hombre afectuoso y solidario, de profundas convicciones” y que hizo del compromiso social y político una forma de vida y de servicio. También remarcaron que, más allá de los honores y las responsabilidades institucionales, permanecían su generosidad, su palabra, sus enseñanzas y la huella dejada en quienes compartieron su camino.

    La muerte de Alberto Iribarne deja así el registro de una generación de dirigentes que atravesó buena parte de la historia política argentina posterior a la recuperación democrática, desde la reorganización institucional de los años ochenta hasta la reforma constitucional de 1994, pasando por los gobiernos justicialistas de los noventa, la crisis de 2001 y la reconstrucción política iniciada en 2003. Su recorrido fue, en ese sentido, el de un hombre que hizo de la función pública una parte central de su vida y que permaneció ligado al peronismo aun cuando cambiaron los gobiernos, las alianzas y las internas del movimiento.

     

    Difunde esta nota
  • Turismo trabaja dentro de la Red Argentina de Destinos Turísticos Inteligentes

    La Dirección de Turismo de la Municipalidad de Villa Regina trabaja sobre distintos enfoques para que la ciudad sea un destino emergente inteligente, seguro y accesible para fomentar el turismo de Cercanía en vista de la recuperación del sector. En este marco, la Red Argentina de Destinos Turísticos Inteligentes lanzó el autodiagnóstico asistido, una herramienta…

    Difunde esta nota
  • | |

    1ER. TOUR PATAGÓNICO DE KITE

    Se acerca la 1° Fecha del Tour Patagónico de Kitesurf, el popular evento deportivo que se llevará a cabo en el Parador de Punta Verde de la localidad de San Antonio Oeste. Quien está a cargo de la organización del evento es Iván Carpintero – Dueño e Instructor de Costa Sur Kitesurfing – y tiene grandes expectativas, espera…

    Difunde esta nota