la-importancia-de-tratar-los-desechos-correctamente

La importancia de tratar los desechos correctamente

En el marco del Día Mundial del Reciclaje, la Dirección de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Municipalidad de Villa Regina recuerda que esta fecha está pensada para que todos los seres humanos tomen conciencia de la importancia que tiene tratar los desechos correctamente y así proteger el ambiente.

Se entiende por reciclaje el proceso por el cual un producto ya utilizado, en principio destinado al deshecho, es procesado para que pueda ser reutilizado, disminuyendo así el impacto ambiental de nuestros hábitos de consumo.

El vidrio, el papel y el metal son, por el momento, los materiales que más habitualmente se reciclan.

En este sentido, el área de Ambiente y Desarrollo Sustentable agrega que en Villa Regina existen Puntos Limpios distribuidos en distintos sectores que están a disposición de los reginenses para que puedan depositar sus envases, garantizando así su reciclaje y que puedan tener una segunda vida.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • |

    ALTO AHÍ… ¡SOMOS PERSONAS!

    El Ministerio de Seguridad de la Nación a cargo de Patricia Bullrich, dispuso a través de la Resolución 956/2018, el “Reglamento general para el empleo de las armas de fuego por parte de los miembros de las fuerzas federales de seguridad”.   Como antecedente de este reglamento, se nos viene a la mente el precedente…

    Difunde esta nota
  • Denuncian el colapso de la Ruta 34 y van a la Justicia para exigirle obras a Milei

     

    El colapso vial tiene entre sus principales exponentes a la Ruta Nacional N° 34, corredor estratégico del norte que, a la espera de su concesión, registra un avanzado grado de deterioro que ya está provocando un aumento exponencial de accidentes.

    El reciente choque fatal a la altura de lo localidad santafesina de Cañada Rosquín que dejó cuatro víctimas fatales (entre ellas dos menores) volvió a encender los reclamos de autoridades locales y provinciales frente a lo que definen un «abandono» por parte del gobierno de Javier Milei.

    «Se paga con vidas la falta de respuestas», dijo presidenta comunal de Cañada Rosquín, Eugenia Racciatti. En tanto, el senado provincial Esteban Motta presentará un recurso de amparo ante la Justicia Federal acusando un «abandono total» de la traza y exigiendo a Vialidad Nacional que se haga cargo de las obras «urgentes».

     La ausencia de obras y el aumento de los accidentes van de la mano. En 2024, el Observatorio de Seguridad Vial registró 36 víctimas fatales. En lo que va de 2026, ya se registraron 13 muertes solo en el departamento santafesino de San Martín. 

    «Los pozos son más grandes que lo que queda de asfalto», dijo Motta a LT10 y focalizó en el tramo crítico que une Cañada Rosquín con Casas y Las Bandurrias.

    La ausencia de obras y el aumento de los accidentes van de la mano. En 2024, el Observatorio de Seguridad Vial registró 36 víctimas fatales. En lo que va de 2026, ya se registraron 13 muertes solo en el departamento santafesino de San Martín.

     El freno de los trabajos en la Ruta 34 a la altura de San Pedro podría derivar en 200 despidos. 

    Por su volumen de cargas, la Ruta 34 es definida por el Observatorio como la más peligrosa del país. Se trata de un corredor estratégico que conecta el Noroeste Argentino (NOA) con el centro del país. Por ahí pasa buena parte de la producción citrícola y de granos de la región.

    Pese a eso, el gobierno libertario no avanzó con obras de ningún tipo. Precisamente por esa parálisis, en la Uocra de Jujuy alertaron en las últimas horas latentes despidos masivos.

    Concretamente, el freno de los trabajos en la Ruta 34 a la altura de San Pedro podría derivar en 200 despidos.

    Medios europeos exponen el desastre vial de Milei y advierten que el 70% de las rutas están detonadas

    «La empresa no está cobrando y no cuenta con los recursos necesarios para sostener el ritmo de ejecución», dijo el secretario general de Uocra Jujuy, Ramón Neyra, que expuso que la Nación le adeuda a la contratista entre cinco y seis certificaciones.

    En ese sentido, el gremio filtró la advertencia de la empresa, que puso un plazo de 40 días máximo para regularizar la situación, caso contrario avanzará con los despidos. La ralentización de esas tareas vienen reflejando un recorte del personal que pasó de 380 trabajadores a 200.

    «El nivel de preocupación es muy alto. Es la única obra con financiamiento nacional activo en la provincia y no puede detenerse de esta manera», agregó Neyra.

    En pleno colapso de las rutas nacionales en Jujuy, el Gobierno puso en Vialidad a un pediatra que elabora cerveza artesanal

    Más allá de sus particularidades, el deterioro de la Ruta 34 es general y golpea la logística de Tucumán, Salta, Jujuy, Santa Fe y Santiago del Estero

    «Ponemos en riesgo la vida permanentemente en estas condiciones», dijo el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, que, al igual que lo hicieron 150 intendentes este martes frente al Ministerio de Economía nacional, cuestionó que el gobierno de Milei no destine a obras viales el porcentaje que por ley debería destinar del impuesto a los combustibles.

    El gobierno santafesino tuvo que hacerse cargo de la reparación de una alcantarilla rota que había cortado durante varios días el paso por la Ruta Nacional 34 a la altura de Lehmann. Vialidad Nacional no había respondido a los reclamos.

    Frente al colapso vial de la ruta en esa provincia y ante la ausencia respuestas de Nación, la gestión de Maximiliano Pullaro se hizo cargo de la reparación de un tramo de la traza que estaba cortado por el colapso de una alcantarilla a la altura de la localidad de Lehmann.

    La Ruta 34, en el tramo que va de Angélica (Santa Fe) a Santiago del Estero, integra la Etapa III a licitar de la Red Federal de Concesiones que impulsa Toto Caputo. Sin embargo, en la región coinciden que la traza requiere de obras «urgentes» que no pueden esperar los procesos burocráticos. 

     

    Difunde esta nota
  • |

    «Se produjo un incremento en la demanda relacionada con la ansiedad, la angustia y el temor al contagio»

    Jessica Hughes es la Jefa del servicio de Salud Mental comunitaria del Hospital Área Programa Villa Regina que cuenta con un equipo de profesionales que está compuesto por psicólogos, psiquiatras y operadores en salud mental. En estos tiempos de pandemia se ha incrementado la vulnerabilidad de muchos de los usuarios que el equipo de Salud…

    Difunde esta nota
  • Otras dos mujeres le prestaron 100 mil dólares a Adorni para que se compre una casa en un country

     

    Otras dos mujeres le prestaron 100 mil dólares a Manuel Adorni para que se pudiera comprar una casa en un country Extaltación de la Cruz cuando ya era funcionario de Javier Milei.

    Según reveló La Nación, el 15 de noviembre de 2024 Adorni y su esposa Bettina Angeletti recibiorn una crédito no bancario de Graciela Isabel Molina de Cancio, quien habría aportado 85.000 dólares, y Victoria María José Cancio, que prestó 15.000 dólares.

    El mismo día del crédito Angeletti adquirió la casa del country Indio Cuá que Adorni no informó en su declaración jurada. En ese momento era el secretario de Comunicación de la Nación y tampoco informó ese cambio en su patrimonio cuando asumió como jefe de gabinete a fines de 2025.

    Adorni ya había recibido 200 mil dólares de otras dos mujeres jubiladas, Beatriz Viegas, de 72 años, y de Claudia Sbabo, de 64. Consultada por La Nación, Sbabo dijo que ni lo conocía a Adorni, que usó esa plata para comprarse un departamento en Caballito por la mitad de su valor. 

    En el entorno de Karina dicen que Adorni les miente: «Tenemos miedo que aparezca más mugre»

    Adorni había informado que Graciela Molina de Cancio y Victoria Cancio eran sus acreedoras en su declaración jurada, pero se desconocían los detalles sobre esa deuda. La Nación reveló que el monto que declaró Adorni es de cerca del 50% de la cifra total del crédito garantizado por la hipoteca de noviembre de 2024. El funcionario informó en su presentación ante la Oficina Anticorrupción una deuda de 43.860.000 pesos con Molina de Cancio (que tomó en dólares) y una de 7.740.000 con Cancio.

    La escribana que intervino en la operación fue Adriana Nechevenko, la misma que certificó las compras de la casa del countru y el departamento de Caballito.

    El fiscal que lleva adelante la investigación sobre Adorni por presunto enriquecimiento ilícito, Gerardo Pollicita, citó a declarar a Nechevenko para este miércoles como testigo.

    La fiscalía le pidió además a la escribana todos los documentos vinculados a las operaciones en las que hayan intervenido Adorni o su mujer. 

     

    Difunde esta nota
  • ESTA ABIERTA LA INSCRIPCIÓN A BECAS DEL CONCEJO DELIBERANTE

    El Concejo Deliberante de Villa Regina informó que a partir del 17 de mayo, inició el llamado a inscripción para SOLICITUD (1era vez) y RENOVACIÓN de becas de ayuda económica. El plan de becas dependiente del CD de Villa Regina está enmarcado dentro de la ordenanza 041/2021 que indica la «creación de la Comisión Especial…

    Difunde esta nota
  • Y nosotros, a salvo

     

    Cuando un acontecimiento conmueve a una sociedad, se buscan respuestas para  estabilizarla y así contener el temor que provoca la angustia. Dependiendo de qué acontecimiento se trate, la respuesta puede demorar más o menos. Cuánto más rápido llegue, menos posibilidades de abrir el espacio para la interrogación y el despliegue de las aristas de aquello que causa escozor.

    En cuestiones de seguridad ciudadana los discursos que clausuran aparecen de inmediato: “la justicia es una puerta giratoria”, las “penas son blandas”, hay que “meter bala”. En casos de corrupción, se instala el “son todos chorros”, los “políticos son todos iguales” o “más de lo mismo”. Y así podríamos seguir casi hasta el infinito. 

    En el caso del tiroteo en una escuela de la localidad santafesina de San Cristóbal, esto sucede de forma muy fallida. Los argumentos que están más a la mano parecen no bastar. Algo de la materialidad de los hechos ofrece algunas pistas: hay un adolescente muerto y otros heridos. Hay familias para las cuales este evento marca un antes y un después en sus trayectorias vitales. Hay una escuela a la que se le exigen respuestas de manera incondicionada. Hay una comunidad que aún no sabe del todo qué habrá de duelar. Hay una brecha generacional que la aceleración tecnológica —pero no sólo— vuelve muy difícil saldar. Hay un aire familiar entre el chico que dispara en una escuela y un espejo en el que hoy muchos no quisieran verse reflejados, pero que es el norte de quien gobierna este país: Estados Unidos. 

    Entre las estrategias más comunes para explicar situaciones que provocan malestar está la imputación de “culpas” y la identificación de “culpables”. El repertorio puede ser heterogéneo pero el efecto es similar: quedarse “a salvo” de las implicancias que trae el hecho. 

    La culpa es del chico. “Un adolescente típico”. A pesar de las declaraciones de distintos docentes y personas cercanas al estudiante, algunos medios insistieron en encontrar signos que permitan psicopatologizarlo. La patologización del sujeto es un recurso útil para acallar todas aquellas conductas que ponen en escena un malestar producido por la propia sociedad. Se patologiza aquel comportamiento que pone en riesgo la actitud “esperada” por una sociedad como la nuestra, que tiende a normalizar sus propios efectos “iatrogénicos”. Entre los signos que permiten esa patologización se encuentran los cortes autoinflingidos en los brazos, una práctica recurrente en adolescentes, que bien podría conducir el debate público -como sí realizaron algunos expertos- hacia la cuestión de la salud mental como derecho humano. Más aún la cuestión de la salud mental como hecho social y político, como modo de tramitar o gestionar el sufrimiento psíquico que produce la sociedad en la que vivimos.

    La culpa es de la familia. Cuando las explicaciones psicopatologizantes se quedan cortas, se apela a la familia. El problema no es el adolescente -se sentencia- sino sus padres, uno de los cuales, además, padecería “alucinaciones” y por eso estaría medicado. Por si fuera poco, se agrega que estaría atravesando un divorcio. Este es el segundo recurso privatizador del conflicto que el drama trae a escena. La familia tradicional-patriarcal es para este sistema, en efecto, uno de sus pilares. Un desvío en el cual lo que se espera de ella -el divorcio- puede ser pensado, luego, como el causante del malestar del adolescente que lo pudo haber empujado a cometer ese acto de violencia. Una vez más, en lugar de deconstruir esa concepción hegemónica y muchas veces opresiva del vínculo, se la vuelve a afirmar al ubicar su supuesto derrumbe como el desencadenante del hecho funesto. Se tejen así las tramas que sostienen, todavía hoy, formas de sufrimiento social.

    La culpa es de los compañeros. Antes de dirigir la mirada a la institución Escuela se posa la vista sobre los “malos compañeros”. Ahora otros adolescentes serían los responsables de inducir la conducta violenta por medio de las formas de “hostigamiento” que, si bien siempre existieron -se afirma- ahora habrían escalado. Lo que en estos casos queda sin interrogar es ¿qué marcas sociales, qué índices sociohistóricos hacen posible aún hoy esas modalidades del desprecio y agresión entre pares? ¿Qué nos dicen acerca de las modalidades contemporáneas del lazo social esos modos de forjar comunidad en la agresión hacia otros? ¿En dónde se gestan esas prácticas? ¿Qué tipo de identidad se afirma en y con ellas? ¿Cuáles son los espacios propicios para desactivarlas? 

    La culpa es de las redes sociales. Se razona con alguna veracidad que son las redes sociales los catalizadores de la comunidad de castigo que, conducidas por el algoritmo, convierten a los adolescentes en autómatas de la violencia. Si bien hay mucho de cierto, eso sólo no alcanza. Las RRSS son el epifenómeno de una constelación de transformaciones sociales que debemos interrogar con más detenimiento. ¿Qué explica e implica que sea allí donde los adolescentes pasan la mayor parte de su tiempo? ¿Qué formas del lazo social se producen allí? ¿Qué voces predominan? ¿Quién establece las reglas? ¿Quién acumula en virtud de ellas?

    La culpa es de la Escuela. Quizás lo más fácil sea responsabilizar a una de las instituciones más esenciales pero también más vapuleadas de la sociedad: la Escuela. Ella sería la principal responsable de no prestar atención al individuo, cuando debe formar al ciudadano. Ella no sabría distinguir hostigamiento de bullying. Ella debería saber sobreponerse a todo lo que atenta contra ella misma para actuar como “debe hacerlo”. Como si la Escuela no formase parte de la sociedad que la acoge (y ataca); como si contara con todos los recursos presupuestarios, pedagógicos y humanos para estar a la altura de los desafíos del presente. Como si ella sola y por sí misma pudiera y debiera ser el reservorio moral de una sociedad dañada.  

    La culpa es del Gobierno. Cuando la culpa no es de la Escuela es de quienes la dejan sin presupuesto y enseña con el ejemplo a deshumanizar, a denigrar, a ningunear, a violentar a sus adversarios. Esto es cierto y no. Lo es en cuanto a  que desde hace años la Escuela está siendo asfixiada presupuestariamente, desprestigiada y deslegitimada para poder justificar esa asfixia. Pero aún así y a pesar de todo, es en las escuelas donde se produce aún ese milagro de aprender a leer, a escribir; a respetar los tiempos de los otros, a tratar a esos otros como un igual; a poner límites a los improperios, a los atropellos, al incumplimiento de las reglas y el derecho que se practica en la cúspide del poder.

    La culpa es de la comunidad. Una población pequeña que debería funcionar con la lógica propia de las comunidades, vincularse a través del sentimiento y no del interés, de la afectividad y no del cálculo, del cuidado de otros y no del desprecio, que debería ocultar las armas que usan para cazar y no dejarlas al alcance de adolescentes. Pero se olvida que esas comunidades de pequeña escala están sometidas a los mismos imperativos de las grandes urbes. Más aún, quizás en ellas y en virtud de esos mismos rasgos, los mandatos se sientan con mayor fuerza, el peso de la mirada del otro sea más incisivo, el desgaste, el agobio, el desamparo que hoy nos gobierna, se experimente de manera más intensa. ¿Qué redes de contención comunitarias podemos reforzar para evitar o amortiguar los golpes? ¿Cuáles salidas aún propicia esa pequeña escala? ¿Cuáles ya están para siempre perdidas?

    Si todavía quisiéramos encontrar más culpables, podemos señalar a ese gran Otro: el capitalismo neoliberal, que reorganiza -como dice Vladimir Saflatle- las formas del deseo, del lenguaje y del trabajo. Y nos impone, sin que muchas veces lo percibamos, desear determinadas cosas, hablar de determinado modo y trabajar bajo ciertos regímenes. Esa trama compleja está cargada de anhelos que, lejos de emanciparnos, nos atan a bienes (espirituales o materiales) que sólo nos colman de maneras efímeras. Nos hace hablar no sólo excluyendo con violencias otros lenguajes que podrían proveernos de formas de valoración heterogéneas, sino violentando todo aquello que desborde la lógica de la identidad y la identificación. Nos somete a modalidades de trabajo opresivas que, una vez normalizada la crisis, se tornan cada vez más competitivas, obligándonos a multiplicar esfuerzos hasta niveles insoportables por temor a quedar fuera del sistema. 

    Estas formas de enajenación, de violencia y expoliación sólo pueden ser gestionadas a costa de altas dosis de sufrimientos psíquico-sociales. Algunas veces esos sufrimientos se condensan en hechos que interrumpen nuestra cotidianidad a la manera en que un lapsus se cuela en la corriente continua de la conciencia, invitándonos a ir más allá de lo que creemos saber. Tener una escucha atenta como sociedad es lo menos que podemos hacer cuando estamos ante él.

    La entrada Y nosotros, a salvo se publicó primero en Revista Anfibia.

     

    Difunde esta nota

Deja una respuesta