Este 2 de junio se festeja un nuevo Día Nacional del Bombero Voluntario, y desde la institución reginense se invitó a la comunidad a acompañarlos con distintas actividades.
Este miércoles a las 15:00 hs realizarán una caravana por las calles de la ciudad, todavía no se conoce el recorrido pero la idea es recorrer las calles de Regina y que los ciudadanos puedan acompañar en sus vehículos, a su vez podrán seguir la caravana mediante un vivo que se realizará en el facebook de la institución.
También te invitan a enviarles fotos con ellos, dibujos o saludos que serán publicados en sus redes oficiales e informan que a partir de las 12:00hs se realizará una ofrenda floral con un toque de sirenas y un minuto de silencio en el monumento a los bomberos caídos en la institución; en su honor y su memoria.
«Ayúdanos compartiendo esta publicación para que todos los chicos de nuestra ciudad puedan participar y nos puedan ver. Festeja con nosotros desde tu casa, porque entre todos nos cuidamos”, cierra la invitación de la institución.
Esta fecha de celebración fue elegida ya que el 2 de junio de 1884 en el barrio de La Boca un inmigrante italiano llamado Tomás Liberti decidió la creación del Cuerpo de Bomberos Voluntarios.
En el caso de nuestra ciudad un grupo de vecinos reginenses visualizó la necesidad de contar en con un cuerpo de Bomberos Voluntarios, debido al incremento de incendios de Galpones de Empaque y Aserraderos de la zona. Se empezaron a congregar en la sede del consejo municipal y un 18 de Junio de 1960 quedó constituida la Comisión Provisoria Pro Cuerpo de Bomberos de Villa Regina.
La Municipalidad de Villa Regina, a través de la Secretaría de Obras y Servicios, puso en marcha el concurso de precios Nº 4/2021 para la construcción de veredas en la plaza del barrio 25 de Mayo. El presupuesto oficial es de $1.050.100. La apertura de las propuestas será el lunes 12 de abril a las…
El Intendente Marcelo Orazi recibió esta mañana a Octavio Soto y Elizabeth Lucero, la dupla reginense que participó de la 45º edición de la Regata del Río Negro y que se ubicó tercera en la categoría K2-Mixto. Acompañado por el Director de Deportes Damián Álvarez, Orazi los felicitó por el destacado papel que cumplieron en…
Esta mañana, quienes residen y quienes trabajan en el Hogar municipal La Esperanza fueron vacunados contra el COVID-19. En total son 11 personas que recibieron la aplicación de parte del personal de Salud Pública. La Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina Luisa Ibarra manifestó que la vacunación continuará en el Hogar…
Villa Regina es una de las ciudades de Río Negro en las que se desarrolla el programa Sábado Joven que permite que los jóvenes mayores de 14 años puedan actualizar su DNI los días sábados en la Delegación del Registro Civil. El Intendente Marcelo Orazi acompañó al Ministro de Gobierno y Comunidad de Río Negro…
Hasta mediados del siglo XX, los automovilistas argentinos circulaban por la izquierda, como todavía ocurre en el Reino Unido. El cambio de mano realizado en 1945 fue una de las transformaciones logísticas más grandes de la historia nacional y obligó a modificar rutas, colectivos, tranvías, señales de tránsito y hasta la fabricación de los automóviles.
Por Redacción de NLI
Hoy nadie duda de qué lado de la calle debe circular un vehículo en la Argentina. Es una de esas reglas que parecen haber existido desde siempre y cuya naturalidad impide preguntarse por su origen. Sin embargo, durante gran parte de la historia nacional ocurrió exactamente lo contrario: carruajes, tranvías y los primeros automóviles transitaban por la izquierda. La decisión de cambiar completamente el sentido de circulación no respondió a una moda ni a un capricho administrativo. Fue el resultado de profundas transformaciones económicas, tecnológicas y geopolíticas que estaban modificando el comercio mundial y la integración regional. Aquella jornada obligó a reorganizar la vida cotidiana de millones de personas y se convirtió en uno de los mayores operativos de coordinación realizados por el Estado argentino en tiempos de paz.
Cuando los argentinos circulaban «al revés»
La costumbre de circular por la izquierda tenía raíces muy antiguas. Provenía de tradiciones europeas que se remontaban a la época de los carruajes y de los jinetes armados, cuando mantener la mano derecha libre facilitaba el manejo de armas o el saludo entre quienes se cruzaban en el camino. Como muchas otras normas urbanas, esa práctica fue heredada durante la etapa colonial y permaneció vigente incluso después de la independencia.
Cuando aparecieron los primeros automóviles, a fines del siglo XIX, simplemente adoptaron las reglas ya existentes. Buenos Aires, Rosario, Córdoba y las principales ciudades argentinas convivieron durante décadas con vehículos que circulaban por la izquierda, mientras el crecimiento del parque automotor comenzaba a transformar el paisaje urbano. Los tranvías, los colectivos y los primeros ómnibus también fueron diseñados para ese sistema, al igual que buena parte de la señalización vial.
Sin embargo, el escenario internacional estaba cambiando rápidamente. La expansión de la industria automotriz estadounidense convirtió a los vehículos fabricados en ese país en protagonistas del mercado mundial. A diferencia del modelo británico, los automóviles norteamericanos estaban pensados para circular por la derecha y comenzaron a imponerse también en América Latina. La Argentina, cada vez más integrada comercialmente con sus vecinos, enfrentaba un problema creciente: compartía largas fronteras con países que ya utilizaban la circulación por la derecha o se preparaban para adoptarla.
El histórico cambio de 1945
El 10 de junio de 1945 quedó grabado como el día en que la Argentina cambió oficialmente de mano. Detrás de aquella decisión existía un enorme trabajo previo de planificación. Durante meses se reemplazaron señales de tránsito, se adaptaron cruces ferroviarios, se modificaron paradas de transporte público y se organizaron campañas informativas para evitar accidentes.
El desafío era gigantesco. No se trataba solamente de pedirles a los conductores que manejaran por el otro lado. Miles de colectivos debieron modificar sus recorridos, numerosos vehículos fueron adaptados y las autoridades desplegaron un importante operativo policial para acompañar las primeras horas del cambio. Los diarios de la época dedicaron amplias coberturas a explicar cómo debía comportarse la población durante esa jornada excepcional.
Uno de los argumentos centrales para adoptar la circulación por la derecha era la integración con Brasil, Uruguay y el resto de América del Sur, además de facilitar la importación de automóviles producidos bajo los estándares internacionales que comenzaban a consolidarse después de la Segunda Guerra Mundial. La decisión también respondía al crecimiento constante del transporte automotor, que exigía reglas homogéneas para reducir riesgos y simplificar la circulación entre provincias y países vecinos.
Sorprendentemente, el cambio se produjo con menos inconvenientes de los que muchos imaginaban. Aunque hubo episodios aislados y cierta confusión durante las primeras horas, la adaptación fue relativamente rápida. En pocos días, una costumbre arraigada durante siglos había comenzado a desaparecer.
Una decisión cotidiana que habla de un país en transformación
La historia del cambio de mano permite comprender que incluso las normas más elementales de la vida cotidiana responden a procesos históricos mucho más amplios. La circulación por la derecha no fue únicamente una cuestión de tránsito. Reflejó la creciente importancia de la industria automotriz, la necesidad de coordinar políticas públicas con los países vecinos y el papel del Estado en la organización de un territorio cada vez más complejo.
También muestra cómo las sociedades son capaces de modificar hábitos profundamente incorporados cuando existe planificación, información y una estrategia clara. Lo que durante generaciones había parecido inmutable dejó de serlo en una sola jornada, sin alterar el funcionamiento general del país.
Ochenta años después, muy pocos argentinos saben que sus abuelos aprendieron a conducir por el lado opuesto al actual. Cada vez que un automóvil toma una avenida o una ruta nacional, reproduce una decisión adoptada en 1945 que cambió para siempre la movilidad argentina. Es una de esas transformaciones silenciosas que, precisamente porque tuvieron éxito, terminaron desapareciendo de la memoria colectiva.
El economista e intelectual griego Yanis Varoufakis festejó el triunfo de la España multicultural en detrimento de Argentina, a la que asoció con la mercantilización del fútbol. En redes le recordaron que Grecia tiene campos de concentración para inmigrantes y que las cárceles españolas están repletas de magrebíes.
Varoufakis es uno de los intelectuales más venerados por la progresía internacional. De hecho, el economista fundó junto a Bernie Sanders de la Internacional Progresista. También fue el ministro de Finanzas de Grecia. Su gestión fue el comienzo de una de las peores crisis económicas de los últimos años. Rechazó las condiciones que Europa y el FMI le imponían al país para renegociar su deuda y promovió un referéndum para resistir el plan de ajuste. Triunfó su posición, pero renunció al día siguiente y Grecia debió aceptar un plan de ajuste mucho más duro que el inicial.
«La genialidad colectiva se impuso al individualismo deslumbrante para asegurar la Copa del Mundo para España. Una multiculturalidad sana y funcional también compartió la gloria. El fútbol logró superar -aunque fuera por poco- la desenfrenada mercantilización y las maniobras corporativas que estuvieron a punto de acabar con su espíritu», escribió en su Twitter citando un artículo de The Guardian sobre el triunfo de la selección española.
«Varoufakis, si mi país tuviera campos así para detener a los inmigrantes yo no estaría hablando de multiculturalismo sano y funcional (este es en Samos)», le respondió Eugenia Mitchelstein.
This is precisely what I am ashamed about. A patriot is one who loves his country but feels obliged to criticise his government when it is wrong – just as I do. https://t.co/aIOsklYO41
«Esto es precisamente lo que me avergüenza. Un patriota es quien ama a su país pero se siente obligado a criticar a su gobierno cuando este se equivoca; tal como hago yo», respondió Varoufakis.
El historiador Ernesto Semán le recordó al economista que los españoles «celebraron con el Rey y con un jugador que llevaba puesta la gorra de «Make Spain Great Again» y que habían presionado Lamine Yamal, su jugador estrella, para que jugara para España en lugar de hacerlo por Marruecos o Guinea Ecuatorial.
«Nada más multiculturalmente funcional que apropiarse del talento individual de los hijos de los oprimidos», escribió Walking Conurban tras asegurar que «las cárceles españolas están repletas de magrebíes y en toda Europa de exiliados de sus ex colonias».
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