Él está solo. Pareciera que no necesita a nadie. Sin embargo, hay algo que sí necesita de verdad: saludar. Puede ser en una esquina, en el medio de calle, en una partecita de alguna vereda, al frente de alguna casa o plaza, o incluso, al costado de un auto. Sí, es el saludador que no para de saludar… Por un momento levanta una mano, la menea como si fuese la vela de un barco, su barquito de saludos. A veces, observa el aire como si fuese una persona y le sonríe. Una mañana fría de otoño lo encontré dándole un abrazo a un semáforo en rojo.
El saludador responde a una respuesta que le llega desde adentro ¿No hay pregunta? Como si la responsabilidad por saludar fuese el ancla de su barquito de saludos. No hay mar, pero las montañas se visten de blanco, ellas lo saludan sin moverse. El saludador las siente en el medio del pecho, se da unas sacudidas de alegría, pega un saltito y les devuelve el saludo.
Cada vez que lo cruzo, algo de mí, de mi mirada, de la mirada de la mirada que en él se esconde, añora un encuentro. Pero el saludador, va más allá de mí, o de ellxs, porque su saludo trasciende el aquí de lxs otrxs, y se disipa en la infinitud de todos los saludos posibles…
Columnista de LaTapa. Publicó los siguientes librillos o grillos de letras: "A temperatura dos murmúrios", "Espuma brutal" , "O lado oculto do azul"; "Playa nudista para poemas vestidos" (Biblioteca de Las Grutas, único ejemplar y única edición). También, diversos textos en diferentes espacios digitales.
El próximo sábado a las 17 horas se presentará la obra de títeres ‘Charles y el escarabajo gigante’ en el SUM de la Escuela de Arte de Villa Regina. La función es parte del Circuito Infantil de Teatro y Títeres para las Infancias 2021. La entrada es gratuita pero, debido a los cupos limitados, es…
Hace unos días en Villa Regina ocurrió un gran incendio en el aserradero Tapatá ubicado al pie de la barda norte, en la zona del Parque Industrial reginense, según nos contó Carlos Llanquimán, bombero especializado, fue uno de los incendios más grandes que le tocó vivir en sus 22 años de experiencia en la ciudad….
Una actuación de salvataje en plena retirada. Está llegando al ciclo cumplido el 1er mandato como presidente de MM, y los problemas en el país no están siquiera encauzados. Como sociedad sufrimos una alta polarización, una vez más desde un poder ejecutivo se realiza un programa sin consenso de todos los actores sociales. Lo que…
El uso de la capacidad instalada cayó a 61%, un rango que la ubica por debajo de 2020, el año del confinamiento por la pandemia de covid. Por entonces, ese índice había caído al 61,8. Son datos del Indec que difundió en las últimas horas el gobierno de Axel Kicillof.
Es que la caída en la producción industrial tiene un impacto directo en Buenos Aires toda vez que la provincia aporta nada menos que el 48,9% al Producto Bruto Interno (PBI) industrial. Le siguen muy lejos la Ciudad de Buenos Aires (12%), Santa Fe (10,3%) y Córdoba (7,7%).
La capacidad instalada es la producción máxima que una planta puede sostener con la maquinaria y el personal disponibles. Cuando la utilización baja, las máquinas paran. Sin embargo, los costos fijos siguen. Los márgenes se comen con el tiempo. Menos producción hoy, menos inversión mañana y la amenaza del cierre.
Los datos oficiales muestran que el 2019, la capacidad instalada de la industria era del 62,8%, y en 2020, el año de la pandemia, descendió a 61,8%. Después hizo un pico -modesto- en 2022 del 66% pero ahora están en el 61%.
«La crisis industrial no se refleja solo en la pérdida de empleo y la subutilización de la capacidad instalada: de manera estructural, la destrucción de más de 22.400 empresas desde la asunción del Gobierno nacional es un fenómeno grave y transversal a todos los sectores», dijo el ministro de Economía bonaerense, Pablo López, en una serie de posteos.
Uno de los rubro más afectados en la industria textil, que enfrenta una intensa apertura importadora. Allí, la caída desde 2023 es del 23,3%. También sufren el impacto rubros como los minerales no metálicos que registraron una caída del 22,6%. También los productos de metal bajaron 22,4%.
Para el ministro de Kicillof, el cuadro es claro: sin una mejora sostenida de los ingresos y del empleo, la producción industrial no tiene perspectivas de recuperación. La caída del consumo interno, sumada a la presión importadora, reduce el mercado para las empresas locales y profundiza la pérdida de puestos de trabajo, especialmente en las ramas más sensibles.
LPO contó que la industria está pagando el mayor costo del ajuste. Los números no admiten eufemismos. La capacidad instalada atraviesa el peor nivel desde 2002.
Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025, cerraron 19.114 empresas, según las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo. Esa caída se tradujo en una pérdida de algo más de 264.000 puestos de trabajo registrados.
Si se mira con lupa, la destrucción es cotidiana. Esas 19.114 empresas cerradas equivalen a casi 29 empresas por día. Son alrededor de 1,2 cierres por hora. Y la pérdida de empleo formal promedia unas 394 personas por día, es decir, unas 16 personas por hora, que dejaron de tener trabajo en el registro formal.
A veces son momentos de re-descubrimiento. Si podemos compartir nuestras ideas, podemos comenzar a construir ese nuevo tejido de historias que nos hacen personas de nuestra comunidad
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