Por instrucción de Intendente Marcelo Orazi se realizó esta mañana una reunión para analizar aspectos técnicos-jurídicos relacionados con la toma de posesión de la terminal de ómnibus teniendo en cuenta el vencimiento de la concesión el próximo 30 de agosto.
De la misma participaron el Secretario de Gobierno Guillermo Carricavur, el presidente del Concejo Deliberante Edgardo Vega, el asesor externo Gustavo Arias y los asesores legales del Municipio.
En la oportunidad se abordaron cuestiones legales vinculadas a la finalización del contrato, tras lo cual la Municipalidad tomará posesión de la terminal y se constatará notarialmente el estado edilicio y se exigirá la documentación respaldatoria del activo y pasivo correspondiente.
Al término del encuentro, Carricavur manifestó que “en cuanto a lo edilicio, con el área de Obras Públicas nos abocaremos a los trabajos que sean necesarios para una prestación de servicios acorde a la demanda de los usuarios”.
“Esto en forma previa a los trabajos integrales de remodelación interna y externa que se llevarán a cabo en el marco del convenio firmado con el Ministerio de Transporte de Nación”, indicó.
Cabe aclarar que luego se evaluará cómo seguirá la administración de la termina en el futuro.
El presupuesto oficial de $74.915.195, es aportado por el Gobierno Nacional, a partir de un convenio firmado con el Ministerio de Transporte. La obra tiene un plazo de ejecución de 9 meses e incluye la mejora del acceso a la planta alta del edificio, que en una segunda etapa, se convertirá en un centro de actividad…
La Tapa relanza el hashtag #YOMESUMO para que en estas fiestas la pirotecnia se la metan en el c… cajón! y te invitamos a utilizarlo en todas las publicaciones que hagas en referencia a “Regina ciudad libre de pirotecnia” para lograr definitivamente una maduración social a través del compromiso y la empatía, respetando a todo…
Antes de que sea inaugurada la Estación Solar en la Plaza “Primeros Pobladores”, ya se produjeron roturas en las instalaciones. Los botones que proveen de agua, tanto caliente como fría, fueron forzados, por lo que se tuvo que realizar la reparación de los mismos. Pedimos a los ciudadanos que cuiden y respeten los espacios públicos…
Análisis crítico pedagógico del plan Secundaria Aprende en la Ciudad de Buenos Aires. Debilitamiento disciplinar, riesgo de superficialidad, sobrecarga docente y reforma sin consenso.
Por Tomás Palazzo para NLI
La implementación de Secundaria Aprende, oficializada hoy mediante la Resolución 223-26 del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires, introduce una transformación profunda en la organización de la escuela secundaria. El gobierno porteño la presenta como una modernización necesaria. Sin embargo, desde una mirada pedagógica rigurosa, la reforma exhibe debilidades estructurales, epistemológicas y organizativas que abren interrogantes serios sobre el futuro del aprendizaje en el nivel medio.
El punto más controvertido no es la innovación en sí misma, sino la ausencia de construcción colectiva con docentes y comunidades educativas, sumada a cambios curriculares que alteran la identidad disciplinar histórica de la secundaria argentina.
Debilitamiento de las disciplinas y riesgo de superficialidad conceptual
El eje más sensible del plan es la reorganización curricular en torno a laboratorios, talleres y espacios integrados que reemplazan la estructura clásica de materias como Historia, Geografía, Biología o Física.
Aunque formalmente no se eliminan campos de conocimiento, la pérdida de asignaturas autónomas con carga horaria definida sensiblemente menor produce un efecto pedagógico concreto: disminuye el espesor conceptual sistemático de cada disciplina.
La enseñanza disciplinar no es un capricho tradicional. La Historia, por ejemplo, requiere:
Trabajo con fuentes
Construcción de periodización
Análisis de procesos estructurales
Comprensión de categorías como Estado, capitalismo o imperialismo
Cuando estos contenidos se diluyen en proyectos transversales, existe el riesgo de que se aborden de manera episódica o fragmentaria. La interdisciplinariedad es valiosa, pero sin una base disciplinar sólida se convierte en transversalidad superficial.
En Ciencias Naturales ocurre algo similar: la Biología no es simplemente “trabajo por proyectos”, sino comprensión acumulativa de sistemas complejos. Si la integración curricular reduce la progresión conceptual, el aprendizaje pierde profundidad.
Eliminación de la repitencia tradicional sin sistema robusto de acompañamiento
Otro punto crítico es la sustitución del modelo de repitencia anual por un esquema de avance por niveles.
Desde una perspectiva pedagógica progresista, la repitencia masiva no mejora aprendizajes. Sin embargo, su eliminación exige:
Evaluaciones diagnósticas rigurosas
Seguimiento personalizado real
Recursos humanos suficientes
Formación docente específica
El problema es que el plan no garantiza que el sistema tenga la estructura material necesaria para sostener ese acompañamiento intensivo.
Sin esos recursos, el avance continuo puede transformarse en promoción fragmentada sin consolidación cognitiva.
Sobrecarga y redefinición del rol docente sin condiciones estructurales claras
La personalización de trayectorias y los planes individuales de aprendizaje suponen:
Más planificación
Más evaluación continua
Más reuniones interdisciplinarias
Más seguimiento individual
Esto redefine el trabajo docente, pero no se explicitan con claridad:
Nuevos tiempos institucionales pagos
Reducción de carga administrativa
Formación específica masiva
Recursos adicionales
Una reforma pedagógica ambiciosa sin inversión estructural termina recayendo en la voluntad individual del docente. Y eso no es política educativa: es delegación de responsabilidad.
Y con menos plata…
A este rediseño estructural se le suma un dato imposible de ignorar: la inversión educativa en la Ciudad viene perdiendo peso dentro del presupuesto desde hace casi dos décadas. Mientras en 2007 el área de Educación representaba alrededor del 27–29 % del presupuesto total porteño y en 2010 todavía alcanzaba el 26,6 %, la participación cayó de manera sostenida hasta tocar un piso cercano al 17,8 % en 2021. Recién en los presupuestos 2024–2026 se observa una leve recuperación hasta la zona del 20 %, aunque aún muy por debajo de los niveles de la década anterior. Es decir, la reforma “Secundaria Aprende” no llega en un contexto de expansión presupuestaria robusta sino después de una pérdida de casi nueve puntos porcentuales del esfuerzo relativo en educación, lo que vuelve legítima la pregunta pedagógica de fondo: ¿cómo se sostiene una transformación estructural ambiciosa cuando el sistema viene funcionando con menor prioridad presupuestaria dentro del esquema general de la Ciudad?
Falta de evidencia empírica local que respalde la transformación
El discurso oficial apela a modelos internacionales de flexibilidad curricular. Sin embargo:
No existe evaluación pública de pilotos locales sostenidos en el tiempo.
No se presentan estudios longitudinales que demuestren mejora de aprendizajes en contextos similares al sistema porteño.
Los resultados nacionales en matemática y lengua muestran déficits estructurales que requieren fortalecimiento disciplinar, no dilución.
La pregunta pedagógica es incómoda pero necesaria:
¿Es prudente flexibilizar la estructura curricular cuando los aprendizajes básicos ya muestran fragilidad?
Ambigüedad en la definición de contenidos mínimos y estándares
En el modelo tradicional, los programas disciplinares fijaban contenidos claros por año. En el nuevo esquema:
Se priorizan capacidades
Se habla de saberes fundamentales
Se promueve evaluación formativa
Pero la falta de explicitación pública detallada de contenidos mínimos por nivel puede generar:
Desigualdades entre escuelas
Interpretaciones heterogéneas
Brechas internas según capacidad institucional
La autonomía sin estándares claros profundiza desigualdades.
Riesgo de aumento de inequidad educativa
Paradójicamente, una reforma que dice buscar inclusión puede generar el efecto contrario.
Las escuelas con:
Mayor estabilidad docente
Equipos directivos consolidados
Recursos tecnológicos
Podrán implementar mejor la personalización.
Las escuelas con mayor vulnerabilidad social podrían enfrentar:
Dificultades de seguimiento
Fragmentación organizativa
Mayor desorientación pedagógica
Sin políticas compensatorias explícitas, la flexibilidad tiende a amplificar desigualdades preexistentes.
Reforma inconsulta y debilitamiento de la legitimidad pedagógica
Uno de los aspectos más cuestionados es el procedimiento.
Una transformación de esta magnitud debería incluir:
Debate público amplio
Participación de docentes
Consulta a institutos de formación
Espacios reales de construcción curricular colectiva
La pedagogía no se impone por resolución administrativa. La escuela secundaria tiene una tradición histórica que no puede rediseñarse unilateralmente sin generar resistencia y desconfianza.
El debate de fondo: modernización o desestructuración
La discusión no es entre innovación y conservadurismo.
La pregunta central es otra:
¿La secundaria necesita más flexibilidad o más profundidad disciplinar para enfrentar la crisis de aprendizaje?
Si la reorganización curricular:
Reduce horas disciplinares explícitas
Debilita identidad de materias
Aumenta carga docente
No garantiza inversión
entonces la reforma puede convertirse en una modernización formal sin fortalecimiento cognitivo real.
Conclusión: cambio estructural con riesgos pedagógicos concretos
Secundaria Aprende propone una transformación ambiciosa. Pero desde un análisis pedagógico crítico emergen debilidades claras:
Posible superficialización de contenidos.
Dilución disciplinar.
Sobrecarga docente.
Falta de evidencia local robusta.
Riesgo de inequidad.
Ausencia de consenso amplio.
La innovación educativa requiere más que rediseño curricular: exige planificación estructural, financiamiento y legitimidad colectiva.
Sin esos pilares, la reforma puede alterar la arquitectura histórica de la secundaria sin garantizar mejores aprendizajes.
«Se va a votar cuando sepamos que se gana». Esta fue la frase con la que, en los últimos días, se retiraron del despacho del gobernador cordobés Martín Llaryora un par de ministros de su extrema confianza. Y es lo mismo que admiten otros que estuvieron cerca de él en las últimas recorridas por el interior provincial.
Con lo cual, la idea de votar entre marzo y abril del año próximo con la intención de despegar lo máximo posible la contienda provincial del escenario nacional parece ahora sólo ser una alternativa. Una posibilidad más. Pero no la decisión final como creen algunos oficialistas y la mayoría de la oposición en Córdoba.
Descartando así, además, una receta que usó con asiduidad el cordobesismo en los últimos turnos electorales: en 2015, De la Sota y Schiaretti fijaron la fecha para julio; en 2019, la abrumadora victoria de Schiaretti se produjo en mayo -resultado que, dicen, aceleró el llamado de CFK a Alberto Fernández- y en 2023, Llaryora logró la ajustada victoria en junio. Todos los comicios separados de la atmósfera nacional.
En esta oportunidad, atado fundamentalmente y de manera lógica a las encuestas, pero también al desarrollo de la gestión, lo complejo del rompecabezas en la oposición y las tensiones propias del cordobesismo, crece ‘el plan B’: votar cerca o directamente en octubre. Con todo.
Alternativa que en las últimas horas reconoció un llaryorista paladar negro a LPO. «Se miran las encuestas, hay que terminar las obras y ojo que a lo mejor Milei no llega con el aire que tiene ahora», dijo y agregó el clima interno en la convivencia entre Llaryora y Schiaretti: «si no terminan de conversar lo que tienen que charlar… es a fondo».
Esto último implica, incluso, que Llaryora juegue en la discusión del peronismo nacional para el respaldo a candidatos en octubre del 2027.
Se miran las encuestas, hay que terminar las obras y ojo que a lo mejor Milei no llega con el aire que tiene ahora
En estas semanas, el gobernador cordobés empujó algunas fichas en ese sentido. Como lo contó LPO, hubo funcionarios suyos que se mostraron con tropa de Axel Kicillof en Mar del Plata; Llaryora tampoco desconoce que crece el rumor de un frente de todo el peronismo en el Congreso como lo dijo Miguel Pichetto y es lo que genera fuertes fricciones entre el rionegrino y los schiarettistas; y, como lo soltó de manera pícara un massista el fin de semana largo «probablemente, Sergio (Massa) y Martín (Llaryora) hablen más entre ellos de lo que nosotros pensamos». Condimentos nacionales que contribuyen a la teoría de votar en octubre.
Los aspectos locales son los riesgos de una transición larga en caso de una derrota prematura (posibilidad que no pasa por la cabeza de los llaryoristas) y el impacto en el esquema opositor. Llaryora persigue un objetivo en el que hasta algunos peronistas dejaron de creer en el último tiempo: fracturar la oposición. Sobre todo, la sólida sociedad que hoy muestran Gabriel Bornoroni y Luis Juez.
El llaryorismo puro cree que el diputado debería seguir en el Congreso si en una misma parada se pone en juego un pleno; y, por otra parte, confía en que la mala relación que hoy tienen Juez con el radical Rodrigo de Loredo no tiene vuelta atrás. Podrían los dos competir por separados.
Además, los que cultivan el plan octubre incluyen en la receta un principio de diálogo con los intendentes por la ‘re-re’, el bloqueo a las reelecciones que les hizo Schiaretti y que hoy tiene a varios inquietos. No sólo entre los intendentes del PJ y la UCR, sino también entre algunos ministros que tomaron licencia en su segundo período en la Unicameral para asumir en el gabinete llaryorista.
El Intendente Marcelo Orazi firmó esta mañana el convenio para implementar en la ciudad el programa ‘Centros Rionegrinos de Abordaje Integral de las Adicciones’ (CRAIA). El mismo fue rubricado con la Directora Ejecutiva de la Agencia para la Prevención y Asistencia ante el Abuso de Sustancias y de las Adicciones, Mabel Dell Orfano. Estos Centros…
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