Por instrucción de Intendente Marcelo Orazi se realizó esta mañana una reunión para analizar aspectos técnicos-jurídicos relacionados con la toma de posesión de la terminal de ómnibus teniendo en cuenta el vencimiento de la concesión el próximo 30 de agosto.
De la misma participaron el Secretario de Gobierno Guillermo Carricavur, el presidente del Concejo Deliberante Edgardo Vega, el asesor externo Gustavo Arias y los asesores legales del Municipio.
En la oportunidad se abordaron cuestiones legales vinculadas a la finalización del contrato, tras lo cual la Municipalidad tomará posesión de la terminal y se constatará notarialmente el estado edilicio y se exigirá la documentación respaldatoria del activo y pasivo correspondiente.
Al término del encuentro, Carricavur manifestó que “en cuanto a lo edilicio, con el área de Obras Públicas nos abocaremos a los trabajos que sean necesarios para una prestación de servicios acorde a la demanda de los usuarios”.
“Esto en forma previa a los trabajos integrales de remodelación interna y externa que se llevarán a cabo en el marco del convenio firmado con el Ministerio de Transporte de Nación”, indicó.
Cabe aclarar que luego se evaluará cómo seguirá la administración de la termina en el futuro.
Empieza a levantar la temperatura, se acerca la primavera, toma mayor protagonismo el turismo en la costa atlántica y el pintoresco balneario de Las Grutas aparece como destino. La villa tiene mucho más que ofrecer que sus hermosas playas paradisiacas de aguas templadas. Como todas las primaveras el Avistaje de Fauna Marina es el foco…
Gabriel Katopodis y Julio Alak entraron en las últimas semanas en la «lista corta» de Axel Kicillof en la pelea por gobernación bonaerense. El ministro de Infraestructura saca una luz de ventaja en los sondeos que manejan en Casa de Gobierno, pero lo sigue de cerca el experimentado intendente de La Plata, considerado un «primus inter pares» por sus colegas.
Katopodis y Alak fueron mencionados en las últimas semanas como los candidatos más fuertes del axelismo, en una lista nutrida que incluye a Jorge Ferraresi, muy respetado por su gestión pero de persistente perfil bajo en los medios. «Ferraresi quiere ser el gran ministro de Obras Públicas de Kicillof presidente», afirmó a LPO uno de sus colegas.
También se menciona en La Plata a Carli Binaco y Andrés «Cuervo» Larroque. Se trata, por supuesto, de los candidatos propios de Kicillof, que luego deberán ir a una negociación interna con los postulantes de Cristina Kirchner y Sergio Massa.
Semanas atrás, en una cumbre del Movimiento Derecho al Futuro, la línea interna de Kicillof en el peronismo, el gobernador les pidió a los cinco que salgan a recorrer la provincia sin generar fricciones entre ellos.
Katopodis tiene a su favor las herramientas que le dan su gestión como ministro de Obras Públicas bonaerense y antes de Alberto Fernández en la Nación. Esa tarea le permitió y le permite capitalizar el reparto de obras a los distritos con fotos con los intendentes en cada punto de la provincia.
Katopodis y Alak fueron mencionados en las últimas semanas como los candidatos más fuertes del axelismo, en una lista nutrida que incluye a Jorge Ferraresi, muy respetado por su gestión pero de persistente perfil bajo en los medios.
En tanto, Alak y Ferraresi son candidatos que miden bien en sus zonas de influencia y arrastran una larga militancia peronista que nadie les discute . Alak tiene fuerte injerencia en la capital provincial y en los distritos cercanos como Berisso, Ensenada y Magdalena. Logró además poner en valor la capital provincial con un shock de obras, luego de la deslucida gestión del macrista Julio Garro.
Julio Alak, Axel Kicillof y Florencia Saintout.
Algo similar sucede con Ferraresi. Sus números vuelan en Avellaneda y también en Quilmes y Lanús. Pero por fuera de esos distritos del sur del conurbano el conocimiento sobre su figura pública se diluye.
Ferraresi renunció a la intendencia para buscar nuevos rumbos y abocarse de lleno a la campaña a gobernador. Al frente del municipio quedó su esposa Magdalena Sierra quien tendrá algo más de un año para instalarse como la sucesora.
Sin embargo, ahora podría volver en breve al gobierno municipal como jefe de asesores en una jugada que sorprende porque su deseo era abocarse de lleno a su instalación como candidato. Desde Avellaneda confirman que su regreso es una posibilidad aunque desmienten que el motivo de esa vuelta sea un pedido de los funcionarios del gabinete.
En cuanto a Alak, el intendente de La Plata encaró una campaña similar a la que le permitió recuperar la capital provincial: juntar a la vieja guardia el peronismo y consolidar poder desde allí. Ya hizo algunos actos con Eduardo Duhalde y reunió a ex intendentes y legisladores de la Quinta Sección.
Jorge Ferraresi.
En cuanto a Larroque y Bianco, en el peronismo creen que sus candidaturas son parte de una jugada para darle más opciones a Kicillof en la negociación final, en la que podrían aparecer otros candidatos que hoy aparecen por el medio, como los que integran la flamante Liga de Intendentes, entre los que se menciona a Federico Otermin y Federico de Achaval. O algún «independiente» como el intendente de Malvinas, Leo Nardini.
Bianco fue designado por Kicillof como armador bonaerense y en ese rol estuvo este sábado en un plenario en el interior bonaerense, donde reclamo a los distintos referentes del axelismo que empiecen a unificar la representación por distrito, para ir más ordenados a la negociación o pelea final con el kirchnerismo.
«Si hay negociación y Kicillof termina siendo el candidato a presidente del peronismo, va a poder condicionar la elección del candidato a gobernador, tal vez vetando a un ultra cámpora como Mayra Mendoza, pero no va a poder elegir el candidato», afirmó a LPO un intendente que sigue de cerca las negociaciones.
Una negociación en la que nadie se atreve a descartar que sobre el final aparezca Sergio Massa como el candidato a gobernador de la unidad, aunque por ahora el ex ministro de Economía asegura que lo tienta más la pelea presidencial.
Un grupo de adultos mayores fueron invitados por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina a visitar la biblioteca al aire libre que se encuentra en la Isla 58. Allí compartieron una jornada de recreación y esparcimiento muy dinámica en la cual interactuaron con el personal a cargo de la biblioteca y…
La historia de SIAM durante el peronismo y el cierre de Whirlpool bajo Javier Milei exponen dos estrategias económicas enfrentadas. Mientras el Estado peronista impulsó crédito, producción y consumo, Whirlpool abandonó la fabricación local y convirtió su negocio argentino en un esquema 100% importador.
Hay una imagen que permite resumir buena parte de la discusión económica argentina: una heladera SIAM fabricada en el país y una moderna planta de Whirlpool en Pilar que, apenas tres años después de su inauguración, terminó cerrada y puesta en venta.
No son historias idénticas ni pertenecen al mismo momento histórico. Pero permiten observar dos decisiones políticas y económicas radicalmente diferentes frente a la industria: qué hace el Estado cuando una empresa produce en Argentina y qué ocurre cuando las condiciones favorecen la importación por encima de la fabricación local.
La comparación adquiere particular fuerza porque ambas historias están vinculadas con bienes que ingresaron profundamente en la vida cotidiana de las familias: heladeras y lavarropas.
SIAM y Perón: cuando el Estado apostó a producir
Cuando Juan Domingo Perón llegó a la Presidencia en 1946, SIAM ya era una empresa industrial importante. Sin embargo, durante el primer peronismo encontró un escenario en el que el crédito estatal, la protección industrial, el crecimiento del mercado interno y la expansión del consumo favorecieron su desarrollo.
El Banco de Crédito Industrial Argentino se convirtió en una herramienta fundamental para financiar la industria. SIAM estuvo entre las empresas que recibieron una participación particularmente importante de esos créditos durante el período 1946-1955.
La investigación citada en nuestra nota anterior registra que los préstamos destinados a SIAM-SIAT llegaron a representar aproximadamente el 10% en 1946, el 12% en 1947, el 13% en 1948, el 14% en 1951, el 18% en 1952 y el 19% en 1953 de los créditos considerados en los sectores correspondientes.
No se trató simplemente de regalar dinero a una empresa. El esquema combinó financiamiento estatal, protección industrial, regulación de importaciones y estímulo a la producción nacional.
El Estado también construyó mercado
La otra cara de esa política fue la expansión del consumo.
El crecimiento de los ingresos y las ventas en cuotas permitieron que sectores cada vez más amplios pudieran acceder a bienes durables. En el caso de las heladeras, la investigación histórica señala que la redistribución del ingreso, las restricciones a las importaciones y la generalización de los sistemas de venta a plazos impulsaron la demanda.
El resultado fue extraordinario. La producción argentina de heladeras eléctricas pasó de 6.967 unidades en 1946 a 151.200 en 1955.
SIAM fue una de las empresas centrales de esa expansión. Sus ventas de heladeras eléctricas pasaron de 11.693 unidades en 1948 a 73.928 en 1955.
La diferencia con el presente no está solamente en cuántas heladeras se fabricaban. Está en la concepción económica que había detrás: la industria debía producir, los trabajadores debían poder consumir y el Estado debía intervenir para que ambas cosas fueran posibles.
La heladera que cambió la vida cotidiana
El impacto no quedó encerrado en las estadísticas industriales.
En 1947 apenas el 3,4% de los hogares argentinos tenía una heladera eléctrica. El 20,4% utilizaba todavía heladeras alimentadas con barras de hielo.
La llegada de la refrigeración eléctrica modificó las rutinas familiares. Permitió conservar durante más tiempo carne, leche, verduras y otros alimentos perecederos, redujo la necesidad de realizar compras cotidianas y transformó la organización del trabajo doméstico.
La heladera pasó así de ser un objeto excepcional a convertirse progresivamente en un bien asociado al confort y a una nueva calidad de vida.
Según la investigación sobre la evolución de los bienes durables, en 1946 había una heladera por cada 28 familias. En 1950 era una por cada 14 y en 1955 una por cada seis.
La industrialización podía medirse entonces también dentro de las cocinas.
Whirlpool: tres años después, la fábrica cerró
La historia de Whirlpool en Pilar presenta un recorrido muy diferente.
En 2022, la multinacional estadounidense inauguró una fábrica de lavarropas en Fátima, Pilar, después de invertir 52 millones de dólares. La planta tenía una superficie de 30.453 metros cuadrados cubiertos y había sido concebida como una de las instalaciones más modernas de la compañía a nivel mundial y como plataforma regional de producción.
El proyecto contemplaba una capacidad de hasta 300.000 unidades anuales, con aproximadamente el 70% de la producción destinada a la exportación, principalmente hacia Brasil.
En 2023, primer año completo de funcionamiento, Whirlpool incorporó incluso un segundo turno y retomó las exportaciones de lavarropas hacia Brasil después de más de dos décadas.
Pero el escenario cambió con la llegada de Javier Milei a la Presidencia.
Del segundo turno al cierre definitivo
Durante 2024, Whirlpool comenzó a reducir turnos y personal. Según la información publicada por El Modelo, la empresa enfrentó una caída del consumo interno, mayores dificultades para competir con productos importados y la necesidad de revisar su estructura regional de producción.
Finalmente, en noviembre de 2025, comunicó el cierre definitivo de la planta y la interrupción de la fabricación de lavarropas en Argentina.
Ahora, en septiembre de 2026, la compañía puso en venta el complejo industrial.
La operación completa una transformación profunda: Whirlpool mantiene su presencia comercial en Argentina, pero abandonó la fabricación local y funciona bajo un esquema 100% importador. Los lavarropas provienen principalmente de Brasil, mientras accesorios, electrodomésticos y repuestos llegan desde plantas ubicadas en otros países.
De producir para el mundo a importar para el mercado
El contraste resulta difícil de ignorar.
En 2022, Whirlpool llegó a Argentina con una planta concebida para producir 300.000 lavarropas por año, exportar el 70% y utilizar al país como plataforma regional. Tres años después, esa fábrica estaba cerrada.
La propia información sobre la empresa establece una relación temporal directa entre el cambio de escenario y la llegada de Javier Milei: durante 2024 comenzaron las reducciones de turnos y personal y en noviembre de 2025 se produjo el cierre definitivo.
No corresponde afirmar, sin embargo, que el Gobierno haya ordenado el cierre de Whirlpool. Lo que sí permite establecer la fuente es que la empresa tomó la decisión en un contexto que cambió después de la llegada de Milei y que terminó adoptando un modelo completamente importador.
Y esa precisión es fundamental.
Porque la discusión no debería reducirse a si Whirlpool es responsable de cerrar una fábrica o si el Gobierno es responsable directo de la decisión. La cuestión de fondo es qué tipo de estructura productiva favorecen las reglas económicas vigentes.
Dos modelos frente a una misma pregunta
La comparación entre SIAM y Whirlpool no consiste en idealizar una empresa privada del pasado ni en afirmar que toda industria puede sobrevivir indefinidamente bajo cualquier circunstancia.
La diferencia aparece en otro lugar.
Durante el primer peronismo, el Estado utilizó crédito, protección industrial y herramientas económicas para fortalecer la producción local, mientras el crecimiento de los ingresos y las ventas en cuotas ampliaban el mercado interno.
En el caso de Whirlpool, una inversión industrial de 52 millones de dólares terminó con la fábrica cerrada, la producción interrumpida y el inmueble puesto en venta, mientras la compañía conserva su actividad comercial mediante importaciones.
Una Argentina buscaba fabricar el electrodoméstico que entraba en la casa de una familia. La otra terminó importándolo.
Y ahí aparece la pregunta incómoda para el presente: ¿qué sucede con el trabajo, los proveedores, las capacidades productivas y el conocimiento industrial cuando una economía deja de necesitar que esos productos se fabriquen dentro del país?
La heladera, el lavarropas y una discusión que vuelve
La historia de SIAM demuestra que una política industrial puede tener consecuencias que exceden ampliamente a una fábrica. Cuando una heladera llegaba a una vivienda, detrás había una cadena que involucraba trabajadores, máquinas, crédito, producción y consumo.
La historia de Whirlpool muestra el movimiento contrario: una planta moderna, con una inversión millonaria y capacidad exportadora, dejó de fabricar y pasó a formar parte de un esquema importador.
La comparación no permite borrar las diferencias entre 1946 y 2026. Pero sí deja planteada una discusión que el discurso libertario suele presentar como una cuestión puramente contable: ¿qué pierde una sociedad cuando producir deja de ser un objetivo económico y comprar afuera pasa a ser la alternativa dominante?
Porque una fábrica no es solamente un edificio.
Es trabajo. Es conocimiento. Es capacidad productiva. Es una cadena de proveedores. Y, sobre todo, es la posibilidad de que un país no quede condenado a ser simplemente el lugar donde se venden productos fabricados por otros.
La vieja heladera SIAM todavía puede servir para recordar algo que hoy parece incómodo: la industria nacional alguna vez fue pensada como una herramienta para transformar la vida de las familias. La fábrica de Whirlpool, vacía y en venta, obliga a preguntarse qué lugar ocupa esa idea en la Argentina de Milei.
Fuentes
Aisenberg, I., & Rein, R. (2024). Las vidas paralelas de dos emprendedores inmigrantes: Torcuato Di Tella y Ezra Teubal. Temas de Historia Argentina y Americana, 32(2), 109-128.
Belini, C. (2010). La promoción industrial durante el peronismo. Impacto y límites de la ley de industrias de interés nacional (1944-1958). Temas de Historia Argentina y Americana, 16, 59-97.
Rocchi, F. (2022). La transformación de la vida cotidiana: la evolución de los bienes durables en Argentina, 1920-1970. Historia Crítica, 84, 29-55.
Dirección General de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires. (2021). Los primeros gobiernos peronistas. Continuemos Estudiando.
El Modelo. (3 de septiembre de 2026). Se va: Whirlpool ya no fabrica en Argentina y vende su planta de Pilar.
El área Mujer y Diversidad de la Municipalidad de Villa Regina firmó con la Universidad Nacional del Comahue el convenio marco que va a posibilitar la capacitación para los empleados municipales de la implementación de la Ley Micaela (Ley Nº 27.499). Objetivo de la capacitación: Trabajar específicamente en la incorporación de la transversalidad de género…
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.