Sin atención en Desarrollo Social

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La Secretaría de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina informa que debido a la confirmación de casos positivos de Covid-19 y de manera preventiva las oficinas ubicadas en Uspallata Sur 169 permanecerán cerradas hasta nuevo aviso.

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    Un ADN solidario

    Si de algo podemos fiarnos es de la solidaridad con la que orgullosamente podemos contar cuando la necesidad se vuelve «primer plano». Está claro que no todo se resuelve con movilizaciones solidarias, pero cada vez que alguien se propone a colaborar por una causa en común, el pueblo se hace presente. Hace dos años atrás…

  • Menem reprochó a los empresarios que no se juegan por MIlei: «El que apuesta ahora va a ser más beneficiado»

     

    Martín Menem participó de la inauguración de la 47ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), en Puerto Iguazú. 

    En su exposición, el presidente de la Cámara de Diputados defendió el programa económico del Gobierno, cuestionó a la oposición por la morosidad y repasó la agenda parlamentaria y política de los próximos meses. 

    Pero en su discurso hizo un particular reclamo a los empresarios presentes que a juicio del gobierno no están apoyando el modelo económico libertario ni la candidatura de Milei en 2027.

    En ese marco, Menem dijo que «Milei va a ser el primer presidente no peronista en ser reelecto» pero sostuvo que «dependemos de quienes están acá presentes (los empresarios) que jueguen. No esperen a ver que va a pasar, porque somos todos parte».

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    «¿Qué es jugar?», le re-preguntó el periodista José del Río que estaba de moderador. «Que los que tienen que invertir no esperen a ver que pasa», respondió. 

    En ese tono, planteó que «la mayor ayuda que puede recibir este modelo, que saben que es previsible, que saben que mientras podamos seguiremos bajando impuestos y que no se cambiarán las reglas del juego». 

    La mayor ayuda que puede recibir este modelo, que saben que es previsible, que saben que mientras podamos seguiremos bajando impuestos y que no se cambiarán las reglas del juego

    «Apostar a la Argentina, pero no después que gane Milei, ahora porque el que apueste ahora será beneficiado», remarcó.

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    En otro tramo de la charla, Martín Menem minimizó la crisis de morosidad que afecta a cerca de 6 millones de argentinos y señaló que  a la oposición «no le interesan los deudores, sino afectar la credibilidad del programa oficial»

    «Ellos van a tratar de quebrar las expectativas y nosotros vamos a tratar de mantener las expectativas bien altas. Tienen un gran relato, nosotros tenemos la obligación de mostrar realidades», culminó.

     

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    Cuando el sábado a la noche se bailaba en el club del barrio

     

    Los bailes de los clubes de barrio fueron una tradición argentina que reunió música, familias, jóvenes y comunidad durante décadas. Una mirada a aquella vida social.

    Por Alcides Blanco para NLI

    Hubo un tiempo en que para salir un sábado a la noche no hacía falta conocer la cartelera de una discoteca, reservar una mesa ni cruzar media ciudad buscando el lugar de moda. En buena parte de la Argentina, alcanzaba con caminar unas pocas cuadras hasta el club del barrio, donde podía haber baile, orquesta, buffet, pista, rifas, juegos, partidos, reuniones y, sobre todo, gente conocida. Durante décadas, esas instituciones fueron mucho más que espacios deportivos: funcionaron como verdaderos centros comunitarios en los que distintas generaciones compartían buena parte de su tiempo libre. En los años 60 y 70, los grandes bailes de carnaval y las fiestas organizadas por clubes llegaron a convocar multitudes, con artistas populares, orquestas y precios accesibles.

    El sábado empezaba mucho antes del baile

    La preparación para el baile también formaba parte del ritual. Había que decidir qué ponerse, arreglarse un poco más de lo habitual y, en el caso de los adolescentes, negociar con los padres la hora de regreso. Para muchos jóvenes, el club era además uno de los pocos lugares donde podían encontrarse con amigos y compañeros fuera de la escuela, el trabajo o la familia. La pista se convertía así en un territorio de sociabilidad donde se cruzaban generaciones y grupos que durante la semana tenían rutinas completamente diferentes. En algunos barrios, además, el baile estaba directamente vinculado con la identidad de la institución: el club organizaba la fiesta, vendía las entradas, contrataba a los músicos y convertía sus instalaciones deportivas en un salón de celebraciones.

    La escena podía ser muy sencilla: mesas alrededor de la pista, familias conversando, parejas jóvenes esperando que empezara la música y chicos que entraban y salían del salón. En otros casos, especialmente cuando llegaban artistas reconocidos, el acontecimiento adquiría una dimensión mucho mayor. Boca Juniors, Vélez Sarsfield, San Lorenzo y otros clubes fueron escenario de grandes bailes populares, en los que podían presentarse figuras de enorme convocatoria. En los años 60 tuvieron presencia artistas como Los Cinco Latinos y Los Gatos, mientras que durante los 70 los bailes de clubes porteños llegaron a reunir a figuras como Sandro, Palito Ortega, Leonardo Favio y Joan Manuel Serrat.

    La música también contaba la transformación de una sociedad que estaba cambiando rápidamente. El tango seguía presente, pero convivía con la música tropical, el folklore, el pop y el naciente rock nacional. En una misma década podían coexistir una orquesta de tango, una banda de música tropical y un conjunto juvenil que tocaba canciones eléctricas. Esa mezcla no era solamente musical: expresaba el encuentro entre generaciones y la incorporación de nuevas formas de vestirse, bailar y relacionarse. El baile era uno de los lugares donde los cambios culturales podían verse en vivo, sin necesidad de que nadie los explicara.

    El club como segunda casa

    El fenómeno no apareció de la nada. Los clubes de barrio se habían consolidado durante las décadas anteriores como organizaciones sociales profundamente arraigadas en los barrios populares y de clase media, vinculadas al deporte, la educación física, las actividades culturales y la vida comunitaria. Investigaciones sobre la historia de estas instituciones destacan precisamente su papel en la formación de la cultura popular argentina durante las décadas de 1930 y 1940.

    Por eso el club podía ser, para una familia, una especie de segunda casa. Allí se jugaba al fútbol, al básquet o al baby fútbol, se practicaba gimnasia, se organizaban campeonatos de cartas, se festejaban cumpleaños y se realizaban reuniones sociales. También estaban el buffet, el salón, las comisiones de vecinos y las actividades de las distintas categorías deportivas. En algunos lugares había biblioteca, teatro o cine. La institución pertenecía al barrio porque el barrio participaba activamente de su funcionamiento, una diferencia importante respecto de buena parte de los espacios de entretenimiento posteriores, cada vez más organizados alrededor del consumo.

    Los bailes tenían además una dimensión económica. Para muchos clubes, las fiestas constituían una fuente de ingresos que permitía financiar actividades deportivas y mantener las instalaciones. No era extraño que una noche de gran convocatoria sirviera para recaudar fondos destinados a comprar equipamiento, reparar el techo del gimnasio o sostener alguna disciplina infantil. El espectáculo y la vida comunitaria se mezclaban entonces de una manera que hoy puede resultar extraña: la diversión del sábado podía contribuir a pagar el funcionamiento cotidiano de una institución del barrio.

    Hacia fines de los 70 y durante las décadas siguientes, ese mundo comenzó a transformarse. Las nuevas formas de entretenimiento, la expansión de las discotecas, los cambios en las pautas de consumo y las modificaciones en la vida urbana fueron quitándole centralidad a los grandes bailes de club. Una mirada retrospectiva sobre aquella época señala justamente que hasta los años 70 los clubes podían concentrar una vida social intensa que luego comenzó a fragmentarse.

    La desaparición de aquellos bailes no significó solamente el reemplazo de un tipo de música por otro. También representó la pérdida progresiva de un espacio de encuentro territorial, donde era posible conocer a personas de distintas edades sin que existiera necesariamente una finalidad comercial detrás. El club seguía siendo club, pero algunas de las funciones sociales que había concentrado comenzaron a repartirse entre gimnasios, centros comerciales, discotecas, restaurantes, televisión y, mucho después, las nuevas formas de comunicación digital.

    Quizás por eso, cuando alguien recuerda aquellos sábados de baile, no está evocando únicamente una canción o una pista. Está recordando una forma de vivir el barrio. La entrada podía costar poco, la orquesta podía tocar durante horas y alguien podía terminar la noche sentado en una mesa conversando con personas que conocía desde hacía años. En tiempos en que buena parte del entretenimiento se consume de manera individual y a través de una pantalla, aquellos salones representan una experiencia diferente: la de una comunidad que se reunía físicamente para divertirse, encontrarse y, de paso, sostener la institución que consideraba propia.

    Los clubes de barrio todavía existen y muchos continúan cumpliendo funciones sociales fundamentales. Lo que cambió fue el lugar que ocupan dentro de la vida cotidiana. Aquellas pistas de baile llenas durante los sábados y carnavales forman parte de una Argentina que ya no existe de la misma manera, pero que dejó una huella profunda en la memoria de varias generaciones. Y quizá la mejor forma de entender aquellos bailes no sea preguntarse solamente qué música sonaba, sino qué clase de sociedad necesitaba reunirse en un club para bailar hasta la madrugada.

     

  • Continúan las capacitaciones para agentes municipales

    La Municipalidad de Villa Regina, a través del Área Mujer y Diversidad y organizado por la Comisaría de Familia, continúa  con las capacitaciones para los agentes municipales en la temática “Tipos de violencia”. Las mismas se desarrollarán mañana miércoles y el viernes de 14 a 16 horas en el Galpón de las Artes. Estas capacitaciones…

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