Personal de la Secretaría de Obras y Servicios de la Municipalidad de Villa Regina trabajó en la reparación del caño que impulsa los líquidos cloacales desde la red troncal de bombeo de barrio Belgrano hasta la laguna. Las tareas se centraron a la altura de la plaza César Rondini en barrio Don Bosco.
De acuerdo a lo informado desde el área que estuvo a cargo de los trabajos, en la rotura del caño inciden los arranques y paradas que hace la bomba cuando corta y se estima que también se vea afectado por las vibraciones causadas por la proximidad de la ruta nacional 22 ya que coincide con la temporada en que aumenta el tránsito de camiones pesados.
Como si el país hubiera entrado al otro lado de Hawkins, una seguidilla de hechos insólitos, climáticos y políticos parece confirmar que algo raro está pasando en la Argentina. Olas gigantes donde no deberían existir, diluvios urbanos, accidentes tan improbables que rozan lo fantástico y un relato económico que no cierra ni con luces de Navidad.
Por Tomás Palazzo para NLI
Desde hace semanas, la sensación es la de estar mirando una temporada nueva de Stranger Things, pero con mate, empanadas y conferencias de prensa. En el pueblo imaginario de Hawkins había portales; acá, los portales se abren en la costa, en las autopistas y en los informes oficiales.
El clima como mensaje del “otro lado”
Por un lado la ola gigante en la costa bonaerense, un meteotsunami que dejó víctimas, heridos y una pregunta flotando en el aire: ¿qué hace una ola de ese tipo en un balneario familiar? El mar avanzó como si alguien hubiera abierto una grieta invisible entre dimensiones, recordando que la naturaleza no suele pedir permiso cuando se la ignora.
No olvidemos el diluvio en el AMBA, con autos flotando en la Panamericana, shoppings anegados y barrios convertidos en lagunas improvisadas. No fue ciencia ficción: fue agua, granizo y caos real. Pero el clima, como en las mejores series, parecía insistir con una advertencia que algunos prefieren no escuchar.
Señales pequeñas, rarezas gigantes
En medio de ese escenario, apareció una escena digna de guion surrealista: un vidrio que cae desde lo alto y le pega en la cabeza a un hombre que tomaba café tranquilamente. Nada sobrenatural, dirán algunos. Pero en tiempos extraños, incluso lo cotidiano parece cargado de un simbolismo inquietante: nadie está del todo a salvo cuando el mundo pierde estabilidad.
En Stranger Things, el mal no siempre aparece de golpe. A veces se manifiesta en detalles mínimos, en ruidos extraños, en objetos que caen sin explicación. La Argentina de hoy parece moverse en ese mismo registro.
La economía como el monstruo invisible
Y entonces llega el capítulo final, el más político de todos. El nuevo IPC de diciembre marcó 2,8% y volvió a subir, mientras desde el Gobierno insisten en que la inflación “está bajando”. El problema es que, en el mundo real, los precios subieron mucho más del 30% anual, aunque el relato oficial intente vender otra historia.
Como Henry Creel antes de convertirse en algo más oscuro, hay personajes que niegan la realidad que tienen enfrente. Negar el cambio climático, negar los datos que no convienen, negar lo que la gente siente en el bolsillo. En Hawkins eso abría portales. En la Argentina, abre una brecha cada vez más grande entre el discurso y la vida cotidiana.
No hace falta decirlo explícitamente. Las analogías están ahí, flotando en el aire, como las luces titilando cuando algo del otro lado se acerca. Cuando la realidad se niega sistemáticamente, lo extraño deja de ser excepción y se vuelve norma.
La pregunta no es si estamos viviendo una versión local de Stranger Things. La pregunta es cuánto más va a durar esta temporada y quién va a animarse, de una vez, a cerrar el portal.
La Dirección de Obras Públicas, a través de su Director Gabriel Benatti, hizo un relevamiento en la calle Passin, desde la Avenida General Paz hasta el Barrio La Unión. Se encontraron con 19 luminarias quemadas, 12 de ellas destruidas adrede. A raíz de esta situación, durante el día de hoy, se procederá a reparar la…
Llega marzo, y con él un montón de nuevos sueños y esperanzas. Es que por estas latitudes desde los primeros días de febrero y dependiendo de la región en particular y la variedad, comienza la tan esperada vendimia. La poda de la vid que se realiza en otoño, cuando la planta se encuentra en su…
La intervención del Puerto de Ushuaia dispuesta por el gobierno nacional no es una decisión técnica ni administrativa: es un movimiento político de alto voltaje, con implicancias geopolíticas directas y un mensaje disciplinador a las provincias. Bajo el pretexto de “reordenar” la operatoria portuaria, Milei avanzó sobre una jurisdicción provincial estratégica y dejó servido en bandeja uno de los enclaves clave del Atlántico Sur.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
La bandera de EE. UU. flameó en la Base Naval de Ushuaia, Tierra del Fuego, en abril de 2024, durante la visita de la Generala del Ejército estadounidense Laura Richardson
La Resolución 4/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación, publicada hoy en el Boletín Oficial, dispuso la suspensión de la habilitación del Puerto de Ushuaia por 12 meses y su intervención administrativa directa por parte del Estado nacional, quitándole a la Provincia de Tierra del Fuego el control efectivo del principal puerto austral del país. La medida se dictó a horas de la reunión de Milei en Davos con Donald Trump.
No se trata de una coincidencia. El ex diputado nacional Alejandro “Topo” Rodríguez lo dijo sin rodeos: Milei manoteó el Puerto de Ushuaia y hoy lo pondrá al servicio de Trump. No es una denuncia liviana ni una exageración retórica. El propio texto de la resolución reconoce el carácter estratégico, geopolítico y militarmente sensible del puerto, subrayando su rol en el abastecimiento antártico, la custodia de aguas australes y la logística regional.
MILEI MANOTEÓ EL PUERTO DE USHUAIA Y HOY LO PONDRÁ AL SERVICIO DE TRUMP
Antes de encontrarse con Donald Trump en Davos, el Presidente @JMilei hizo suspender la habilitación del Puerto de Ushuaia y dispuso su intervención administrativa, para que sea manejado directamente por el… pic.twitter.com/yJETqVDVWH
El gobierno nacional justifica la intervención alegando desvío de fondos portuarios, deterioro de infraestructura y fallas de seguridad. Sin embargo, el remedio elegido no es la coordinación ni la asistencia: es la toma directa del control, mediante una resolución administrativa de un organismo creado por DNU, sin debate federal ni instancia política previa.
El mensaje es claro: las provincias no gobiernan recursos estratégicos si esos recursos resultan útiles al proyecto nacional de Milei. Tierra del Fuego es el caso testigo, pero el antecedente es extensible a cualquier jurisdicción que administre puertos, vías navegables o nodos logísticos relevantes.
La resolución no solo suspende la habilitación, sino que habilita a la Agencia Nacional de Puertos y Navegación —con apoyo de la ex AGP y fuerzas federales— a administrar fondos, infraestructura, equipamiento y operación, desplazando en los hechos a la autoridad provincial.
Puerto, Antártida y alineamiento externo
El punto más grave no está solo en la forma, sino en el sentido político de la decisión. En los fundamentos de la resolución, Milei hizo consignar expresamente que Ushuaia es clave por su ubicación en el Atlántico Sur y su cercanía con la Antártida, destacando su valor estratégico para campañas científicas, logística y control territorial.
Ese párrafo, lejos de ser técnico, es una confesión política. Milei no está pensando el puerto desde una lógica de desarrollo nacional soberano, sino como activo geopolítico negociable en el marco de su alineamiento automático con Estados Unidos. En Davos, Milei no va a hablar de federalismo ni de soberanía: va a ofrecer “seguridad jurídica” y activos estratégicos.
La advertencia de Rodríguez apunta al corazón del problema: el riesgo de que el Puerto de Ushuaia sea ofrecido para uso militar y comercial extranjero, debilitando la posición argentina en el Atlántico Sur y la Antártida, una región donde la disputa de poder global es cada vez más explícita.
La decisión de Milei sienta un precedente temerario. Si el Poder Ejecutivo puede intervenir un puerto provincial estratégico mediante una resolución administrativa, invocando “interés público”, entonces el federalismo queda reducido a una formalidad vacía.
Hoy es Ushuaia. Mañana puede ser cualquier puerto, aeropuerto o infraestructura clave. La lógica es siempre la misma: centralizar, disciplinar y poner al servicio de intereses externos lo que debería ser política de Estado nacional y federal.
Por eso la pregunta no es solo qué hará Tierra del Fuego. La pregunta es qué harán los demás gobernadores frente a una avanzada que no distingue signos políticos cuando se trata de concentrar poder y recursos estratégicos.
El Puerto de Ushuaia no es una caja, no es una ficha de negociación y no es un botín de guerra ideológica. Es una pieza central de la soberanía argentina. Y Milei acaba de moverla sin pedir permiso.
La líder de la Coalición Cívica deberá presentarse mañana ante la Justicia luego de que el fiscal Germán Camafreita denunciara haber sido intimidado tras ordenar allanamientos en una causa sensible. El expediente expone audios, llamados y un patrón de aprietes que vuelve a poner a Carrió en el centro de la escena judicial.
Por Ignacio Álvarez Alcorta para NLI
La Justicia citó para este martes a Elisa Carrió para que dé explicaciones luego de la denuncia presentada por el fiscal Germán Camafreita, quien aseguró haber sido amenazado por la exdiputada nacional tras los allanamientos al domicilio de Matías Yofe, en el marco de una causa que investiga a una presunta banda dedicada a denuncias falsas y extorsiones.
Según consta en el informe elevado por el funcionario judicial, Carrió lo llamó telefónicamente el 2 de enero, pocas horas después de los procedimientos realizados en una vivienda ubicada en Pilar, y lanzó una serie de advertencias que quedaron asentadas en el expediente.
“No sabés en qué te estás metiendo”
De acuerdo al relato de Camafreita, durante esa primera comunicación Carrió le dijo que “no sabía en qué me estaba metiendo”, que “iba a terminar preso” y que ella avanzaría “en forma despiadada” contra él. Incluso, según el fiscal, la exlegisladora aseguró que al día siguiente sería “portada de todos los medios nacionales”.
En el mismo llamado, Carrió cuestionó el allanamiento, afirmó que “se violaban derechos fundamentales” y sostuvo que se trataba de una “causa armada”, en un tono que el fiscal describió como intimidante.
Minutos después, siempre según el informe judicial, la dirigente de la Coalición Cívica volvió a comunicarse, esta vez a los gritos, para advertirle que lo denunciaría en el Juzgado Federal.
Llamados, disculpas a medias y nuevas amenazas
El episodio no terminó ahí. Dos horas más tarde, luego de que se le facilitara el número de expediente para que pudiera interiorizarse formalmente de la causa, Carrió volvió a llamar. En esa comunicación ensayó una especie de disculpa, pero inmediatamente retomó el tono confrontativo.
Camafreita dejó asentado que la exdiputada le dijo que Prefectura Naval Argentina radicaría una denuncia por el allanamiento ilegal, insistiendo en la supuesta irregularidad del procedimiento y reforzando la presión sobre el fiscal interviniente.
Denuncia formal y un posible “modus operandi”
La escalada derivó en una presentación formal. La semana pasada, la Fiscalía de la Unidad Funcional de Instrucción N°3 de Pilar denunció a Elisa Carrió y a la abogada Albana Zoppolo ante el Tribunal de Disciplina del Colegio de Abogados de San Isidro, por las amenazas y presiones sufridas durante el desarrollo del procedimiento judicial.
En el oficio, el fiscal puso a disposición todas las actuaciones labradas para que el Colegio evalúe la conducta profesional de ambas letradas durante los hechos denunciados.
En paralelo, en tribunales se investiga algo todavía más delicado: la posible existencia de un “modus operandi” por parte de dirigentes políticos que, ante causas que los incomodan, recurrirían a amenazas, aprietes y denuncias cruzadas para condicionar el accionar de fiscales y jueces.
La citación judicial a Carrió abre un capítulo incómodo para una dirigente que construyó su figura pública enarbolando banderas de ética y transparencia. Esta vez, sin discursos ni micrófonos, deberá responder ante la Justicia.
El futbolista reginense Germán Lanaro jugador de la U Católica, equipo tricampeón de la liga chilena volvió a jugar luego de una larga recuperación tras la lesión y posterior operación de los ligamentos de una de sus rodillas. Surgido de las inferiores del Círculo Italiano es referente del equipo chileno hace varios años, consiguió 9…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.