En los próximos días, la Municipalidad de Villa Regina recibirá la totalidad del equipamiento para la gestión de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) en los basurales y el equipamiento para potenciar la clasificación y separación de los mismos, además de dotar de infraestructura necesaria para la mejora de las condiciones laborales de los recicladores urbanos.
La semana pasada arribó uno de los camiones que se suma a la excavadora y el autoelevador eléctrico que habían llegado días atrás. En tanto, la primera tanda llegó en diciembre e incluye: una trituradora de vidrio, una guillotina de neumáticos, 10 puntos verdes móviles de arrastre, chipeadora de ramas y un carrito recolector para recicladores urbanos.
Próximamente se completará el equipamiento con el camión restante.
“Esto es el producto, en principio, de una firme política ambiental y del trabajo y las gestiones realizadas por el Director de Ambiente y Desarrollo Sustentable Hugo Curzel junto al gobierno provincial ante Nación, que derivó en la firma del convenio con el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Nación”, destacó el Intendente Marcelo Orazi.
Recordemos que Villa Regina es uno de los 55 municipios del país en acceder a este equipamiento y el único en Río Negro.
Al despertarme en el día de ayer, encontré a mi compañera viendo atentamente una película que estaban dando por cable. Al presta atención veo que se trataba de Mujer Bonita. Un clásico de los 90 que inmediatamente me trajo a la mente un maravilloso artículo del filósofo José Pablo Feinmann.
Es verdad que en la película Mujer bonita, Hollywood, vendió un cuento de hadas moderno, pero JP Feinmann supo leer ahí algo más que romance y vestidos caros. En su célebre texto “Julia Roberts contra el capitalismo salvaje”, el filósofo supo desarmar la película hasta mostrar su núcleo ideológico: una crítica —suave, edulcorada, pero crítica al fin— al capitalismo financiero depredador. Sí, el mismo que volvió a invadir nuestras vidas con el ascenso al poder de Javier Milei, un presidente que, como Edward Lewis, no habla de producir sino de destruir, no habla de trabajo sino de costos laborales, y no concibe al Estado ni a las empresas como espacios de organización social, sino como objetos a ser desarmados y liquidados. Todo es un loop que nos lleva y trae a los 90.”
Edward Lewis, es un millonario obsceno, no produce nada. No fabrica, no crea, no emplea. Se dedica a desarmar empresas, las desguaza en mil pedazos para convertirlas en papeles, negociables en mesas de “inversionistas” que multiplican su valor sin producir absolutamente nada. La película muestra al capital financiero en estado puro. Vivian Ward, una prostituta de Hollywood Boulevard, entiende algo que el magnate no: que ganar dinero sin producir nada es moralmente vacío. Ella, que vende su cuerpo, conserva una ética; él, que compra empresas, no sabe nada de eso.
Un detalle que me llamó mucha la atención y que Feinmann lo dejó pasar, es que Edward Lewis es una persona rota. El millonario menciona la ausencia de un padre que abandona a su madre, y lo hace en términos de odio y ruptura. Cuenta que su primer gran negocio fue comprar la empresa de su propio padre para desmantelarla y venderla en partes.
No es un detalle menor, el odio es el acto fundacional de su identidad como empresario del capital financiero, es lo que conocemos con el nombre de neoliberalismo. Edward no hereda la empresa para continuarla, la destruye. No la transforma, no la moderniza, no la hace más productiva: la hace desaparecer. Es un parricidio simbólico. Matar al padre equivale a matar el modelo de capitalismo que ese padre representaba: probablemente productivo, industrial, ligado al trabajo y a la continuidad.
El paralelismo con Javier Milei es evidente y perturbador. Así como Edward Lewis compra la empresa del padre para hacerla desaparecer, el actual presidente argentino construyó su identidad política prometiendo dinamitar el Estado, destruir lo público y borrar toda forma de capitalismo productivo nacional. En ambos casos, el gesto fundacional no es crear algo nuevo, sino odiar y demoler lo existente. El parricidio simbólico se transforma en programa económico.
El modo de acumulación de Edward nace del odio: ganar dinero destruyendo lo que otros han construido con esfuerzo. Por eso no produce nada. Por eso no crea empleo. Por eso sólo sabe comprar, desarmar y liquidar. El millonario de la película es un hijo que confunde emancipación con demolición. Cree que ser libre es arrasar con todo lo anterior. No supera al padre: lo borra. Y al hacerlo, inaugura su adhesión total al capitalismo financiero salvaje, abstracto, sin rostro ni responsabilidad social. ¿Te suena conocido?.
Ahora volquemos un instante la mirada sobre Vivian Ward. Ella no sólo vende “placer”, en el guion queda muy claro, vende tiempo, disponibilidad corporal y fuerza de trabajo. Es exactamente lo que describe Karl Marx en El Capital: el trabajador no vende el producto, vende su capacidad de trabajar durante un lapso determinado. Vivian negocia por hora, por noche, por semana. Hay tarifa, contrato verbal, condiciones, penalidades y hasta cláusulas implícitas. Edward no compra a Vivian: alquila su fuerza de trabajo, como cualquier capitalista alquila mano de obra. La diferencia es sólo el rubro. No hay romanticismo ahí: hay mercado.
Han intentado vender esta película como una moderna historia de princesa. Lamento decirles que no, en esta historia Vivian produce valor en términos económicos, no son mercancías materiales. Produce servicio. Edward, en cambio, no produce nada. Vive de la valorización abstracta del capital. En términos clásicos, Vivian está más cerca del trabajo productivo que Edward, aunque el sistema declare lo contrario.
Y podemos darle una rosca más de tuerca. Vivian pertenece al sector más desprotegido del proletariado como son los repartidores del estilo Rappi. No tiene derechos laborales. No tiene seguridad social. No tiene estabilidad. No controla el proceso, ni el resultado, pero la prostituta tiene lo aventaja al repartidor en un aspecto: cobra por adelantado porque sabe que el capital incumple.
Volvamos al texto de Feinmann, el filósofo señaló otra arista, con ironía nos cuenta sobre la inversión de roles: la prostituta es quien humaniza al capitalista. Vivian no sólo enamora al príncipe; lo civiliza. Cuando Lewis decide salvar la empresa naviera de James Morse y sostener el trabajo de cientos de obreros, no se vuelve socialista: retrocede al viejo capitalismo burgués, productivo, industrial, con fábricas, máquinas y salarios. Vuelve a la producción industrial. El dinero vuelve a estar al servicio de la producción y no de la especulación.
Por otro lado tenemos al villano, que no es casual. Philip Stuckey, el abogado financiero, es la encarnación del capital salvaje, sin rostro ni escrúpulos que te recuerda rápidamente al 3% de las coimas, el cierre de los fondos para el CONICET, el cierre de escuelas, la quita de alimentos para comedores… La escena donde el abogado intenta violar a Vivian, no es un exceso del guion, es la metáfora brutal y más cercana a la realidad de un sistema que avanza sobre todo lo que no comparte su ideología, incluso sobre los cuerpos. Esa escena se repite a diario cuando se quitan los remedios a los discapacitados o a los jubilados. Cuando Lewis lo expulsa, también expulsa —momentáneamente— a la lógica financiera extrema. Es lo que sucedió en diciembre del 2001 cuando la sociedad toma conciencia y expulsa el gobierno de De la Rua.
Lo importante de este análisis es no idealizar a Hollywood, al contrario, darnos cuenta de que en el corazón mismo del imperio cultural y económico, el capital financiero aparece y es señalado como reprochable. Mientras que la producción y el trabajo conservan un resto de legitimidad moral. El príncipe es bueno porque crea empleo; la Cenicienta es hada porque devuelve sensibilidad a un millonario desalmado. Y acá caemos en la cuenta de que se trata sólo de un simple cuento. Muy difícil que se haga realidad.
Pero hagamos con el cine como enseñó Feinmann: pensar la política donde otros veían sólo entretenimiento. Y por eso esta película sigue siendo incómoda, necesaria y actual. Porque el problema que vio en Mujer bonita en los ’90 es el nuestro en pleno 2025/2026.
Finalizado el plazo de inscripción, desde la organización se confirmó que alrededor de 100 cortometrajes participarán del Festival Regina Audiovisual que tendrá lugar del 17 al 20 de noviembre en nuestra ciudad. “Queremos agradecer a cada uno de los casi 100 cortometrajes que se inscribieron para la primera edición de nuestro festival. Enviaron trabajos desde…
Lxs trabajadores de la Coop. La Reginense, tanto del empaque como los permanentes, vuelven a tomar medidas de fuerza y hacen retención de servicios de manera pacífica (como hace un mes atrás, cuando pararon por dos días). Nucleados en el predio exigen el cumplimiento de la deuda que mantienen con lxs permanentes desde diciembre (desde…
Después de una jornada sofocante y en una madrugada que casi no había traído alivio, un enorme apagón dejó a casi un millón de usuarios sin luz en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, casi al mismo tiempo que el gobierno de Javier Milei oficializaba un nuevo aumento de las tarifas.
Los primeros cortes masivos se empezaron a registrar pasadas las 22, horario en el que el ENRE registraba casi 40 mil usuarios sin suministro. El apagón parece que también afectó al ente porque la web dejó de funcionar hasta las 4 de la mañana, cuando los usuarios sin luz eran
952.036, casi todos de Edesur.
A partir de ese momento, el número comenzó a mejorar y pasadas las 8 de la mañana los usuarios sin luz eran algo menos de 20 mil. Según Edesur, la situación comenzó a normalizarse alrededor de las 4 de la mañana, con lo que miles de porteños sufrieron una noche sofocante sin ventilador ni aire acondicionado.
Edesur informó a la madrugada que «una falla en la Subestación Bosques generó una afectación que alcanza a diferentes subestaciones de Capital Federal y el Conurbano» y avisó que el servicio regresaría en etapas. Para esa hora en las redes se multiplicaban los mensajes de usuarios a los que la empresa no les respondía.
Los reportes indican que el apagón fue masivo en barrios porteños como Recoleta, Villa Crespo, Almagro, Flores, Parque Avellaneda, entre otros. En el Conurbano se sintió fuerte en zonas de Avellaneda, Lomas de Zamora, Esteban Echeverría y Lanús.
Un enorme apagón dejó a casi un millón de usuarios sin luz en la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano, casi al mismo tiempo que el gobierno de Javier Milei oficializaba un nuevo aumento de las tarifas
Para aumentar la bronca de los miles y miles de usuarios que sufrieron el apagón, casi al mismo tiempo se publicó en el Boletín Oficial el nuevo cuadro tarifario de la electricidad que regirá a partir del 1 de enero y que implica un nuevo golpe al bolsillo.
De acuerdo a la información publicada en la resolución del ENRE, a partir de enero el costo de la distribución de Edenor se incrementa un 2,31% respecto de diciembre, mientras que para Edesur la suba alcanza el 2,24%.
El impacto podría ser más fuerte ya que el gobierno también habilitó un incremento del precio mayorista de la energía: el PEE aumenta un 3,88%.
En las redes sociales también hubo burlas para los tuiteros oficialistas, como el Gordo Dan, que en la previa cancherearon con la supuesta falta de cortes de luz que atribuían a la gestión de Milei.
La zona de confort se configura por el consenso, y este consenso se consolida con las decisiones y los objetos. El celular es uno de los objetos que hace a dicha zona de confort, hay consenso en que uno debe tenerlo, he ahí una expresión de la tecnocracia. Si antes, la violencia se enmarcaba en…
El reconocimiento debido no es sólo una cortesía que debemos a los demás: es una necesidad humana vital Charles Taylor La ciencia ha impuesto como debemos vivir. Dicha imposición está centrada en el cuerpo y en la individualidad. El ser humano está atravesado por los mandatos de la neurociencia, la psicología cognitiva y la informatización…
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