En un acto muy emotivo en la que se destacó el trabajo llevado adelante por los trabajadores de la salud frente a la pandemia, el Intendente Marcelo Orazi acompañó a la Gobernadora Arabela Carreras en la inauguración de las obras de ampliación del hospital de Villa Regina.
Los trabajos permitieron ampliar la red de gases medicinales en los sectores de guardia, emergencia, segundo, tercero y cuarto piso, llegando a duplicar la cantidad de camas con gases: un total de 65, garantizando de esa forma más camas de terapia intensiva y de internación.
“Es un momento muy esperado después de lo transcurrido en estos dos años en este lugar que ha sido el más sensible. Hace unos días estuve aquí en el hospital y el director me comentaba que hace un año exacto se hacían 79 hisopados por día. Hoy ha cambiado muchísimo la situación, el hospital, gracias a la gestión del gobierno de la provincia y de los directivos del hospital”, manifestó Orazi.
Agregó que “lo que estamos inaugurando hoy cambia la realidad del nosocomio que tiene un área de influencia muy grande”.
Entre las obras, en el área de neonatologia se adicionaron dos paneles para camas de terapia intensiva, permitiendo que el sector se transforme en una UTI provisoria.
También se realizaron modificaciones en el área de ginecología y en la sala de máquinas, con el aumento de bocas de servicio por las ampliaciones realizadas y a realizar, se aprobó el cambio de los equipos productores del aire comprimido medicinal y de vacío, renovando y ampliando la potencia en los equipos. Todas las reformas tuvieron una inversión total de $18.889.078.09.
Por su parte, la Gobernadora Carreras indicó que “es una jornada de mucha emoción porque sabemos de la lucha de todo el personal de los hospitales en esta pandemia, por eso este hospital de Regina es un símbolo. Y quiero agradecer la pelea que dieron, es casi indescriptible, porque además de ser una lucha física y profesional, fue una lucha moral, no perder la entereza y al día siguiente estar con todos sus sin sabores, son héroes; yo como ciudadana puse mi vida en manos de ustedes y encontré la respuesta que tenía que encontrar y como Estado queremos acompañar esa proeza”.
Durante el acto también estuvieron presentes el Ministro de Salud Fabián Zgaib, el de Gobierno Rodrigo Buteler, el director del hospital Osvaldo Ruiz Díaz y otros funcionarios provinciales y municipales.
«Los trabajadores de #Salud somos muchos, ahora somos uno», bajo este lema se convoca a la protesta nacional simultanea y autoconvocada que se llevará a cabo #hoy sábado a las 17 hs en el marco de la pandemia de #Covid_19. En #VillaRegina partirán en auto desde el Hospital Publico de Villa Regina pasarán por la…
La Dirección de Deportes de la Municipalidad de Villa Regina informa que los días 27 de noviembre y 11 y 18 de diciembre se realizará la reválida de guardavidas para la temporada 2021/2022. Las inscripciones se encuentran abiertas en la Oficina de Deportes ubicada en Colón 107 o a través del teléfono 2984-651398 de lunes…
Luego de casi cuatro meses de guerra, Donald Trump anunció la firma de un acuerdo de paz de Estados Unidos con Irán, que incluye la apertura del Estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el transporte de petróleo y gas que producen las naciones del Golfo Pérsico.
«El Acuerdo con la República Islámica de Irán está ahora completo. ¡Felicitaciones a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peajes del Estrecho de Ormuz, y, simultáneamente con esto, autorizo la eliminación inmediata del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del Mundo, enciendan sus motores. ¡Dejen fluir el petróleo!», postéo el líder republicano.
El acuerdo también fue confirmado por la televisión iraní que en tono desafiante afirmó que el líder supremo Mochtabá Jameneí dijo que «Estados Unidos no tuvo otra opción mas que aceptar la derrota» y agregó que Washington se comprometió a una inversión de 300 mil millones de dólares para la reconstrucción de Irán.
Según publicó el sitio estadounidense Político, el entendimiento prevé una tregua de 60 días, el levantamiento gradual del bloqueo naval estadounidense sobre puertos iraníes y la reapertura del estrecho al tráfico comercial internacional. Se supone que en esos dos meses se discutirán los temas que no han sido resueltos como que pasará con el desarrollo nuclear iraní y el uranio enriquecido que aún posee y las sanciones económicas que enfrenta.
El acuerdo será formalizado en una ceremonia prevista para el 19 de junio en Suiza, con la presencia de Pakistán, que se lleva un gran triunfo internacional la haber sido el broker del acuerdo que se negoció en Islamabad.
E primer ministro de Pakistán, Shenbaz Sharif, confirmó en redes que «tras intensas conversaciones, nos complace anunciar que el Acuerdo de Paz entre los Estados Unidos de América y la República Islámica de Irán ha sido ALCANZADO. Ambas partes han declarado la terminación inmediata y permanente de las operaciones militares en todos los frentes, incluida Líbano».
Esta última afirmación es relevante porque implica un triunfo de la diplomacia iraní que logró vincular la paz en el Golfo con el cese de hostilidades en el Libano, una decisión que Israel resiste y casó no pocos cruces entre Trump y Netanyahu.
El Acuerdo con la República Islámica de Irán está ahora completo. ¡Felicitaciones a todos! Por la presente, autorizo plenamente la apertura sin peajes del Estrecho de Ormuz, y, simultáneamente con esto, autorizo la eliminación inmediata del bloqueo naval de los Estados Unidos. Barcos del Mundo, enciendan sus motores. ¡Dejen fluir el petróleo!
El líder pakistaní afirmó que «la ceremonia oficial de firma será el viernes, 19 de junio, en Suiza. Nos gustaría agradecer a los Estados Unidos de América y a la República Islámica de Irán por su compromiso en encontrar una solución diplomática al conflicto. También nos gustaría extender nuestro sincero agradecimiento a nuestros hermanos en este esfuerzo de mediación, el gran liderazgo del Estado de Qatar, por su apoyo en alcanzar este acuerdo».
«También agradecería especialmente al liderazgo visionario del Reino de Arabia Saudita y la República de Turquía por sus inmensas contribuciones en este sentido», agregó.
El presidente de Pakistan, Shenbaz Sharif, durante las negociaciones en Islamabad.
Si bien aún no trascendieron los detalles del acuerdo, Político publicó que Irán se comprometió a congelar cualquier avance adicional de su programa nuclear mientras duren las conversaciones, que tendrían un plazo inicial de 60 días. Una concesión menor frente a la posición inicial de Trump y Netanyahu que era la eliminación completa del programa nuclear y la entrega de los más de 400 kilos de uranio enriquecido de grado militar que sigue en manos de la Guardia Republicana.
Como sea, la reapertura del estrecho de Ormuz provocó una inmediata caída de los precios internacionales del crudo y una suba de los mercados de futuro bursátiles, ante la expectativa de una normalización del suministro energético.
El acuerdo incluye conversaciones sobre el alivio de sanciones económicas a Irán. Estados Unidos podría liberar hasta 25.000 millones de dólares en activos iraníes congelados y flexibilizar algunas restricciones sobre las exportaciones de petróleo, aunque esos puntos aún deberán ser ratificados en la negociación final en Suiza,
La ceremonia oficial de firma será el viernes, 19 de junio, en Suiza. Nos gustaría agradecer a los Estados Unidos de América y a la República Islámica de Irán por su compromiso en encontrar una solución diplomática al conflicto. También nos gustaría extender nuestro sincero agradecimiento a nuestros hermanos en este esfuerzo de mediación, el gran liderazgo del Estado de Qatar, por su apoyo en alcanzar este acuerdo
Durante las últimas semanas existieron versiones contradictorias entre Washington y Teherán respecto del grado de avance de las conversaciones, especialmente sobre el control del Estrecho de Ormuz y las condiciones vinculadas al programa nuclear iraní. La negociación estuvo cerca de fracasar tras un reciente ataque israelí contra objetivos vinculados a Hezbollah en Beirut en El Líbano que generó la furia de Trump con Netanyahu.
En ese sentido, uno de los interrogantes del acuerdo gira en torno a la reacción de Israel que rechaza el apartado anunciado por Pakistán sobre la guerra en El Libano y la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel de terrario libanés.
El acuerdo también dejó en una posición de fuerza al presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, que evitó alinearse con Estados Unidos y logró hacer valer su creciente peso internacional.
El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan.
«Subrayo con importancia que, en el proceso hasta el día en que se firmen las firmas, se debe evitar cualquier discurso, provocación y acción que eleve la tensión, y se debe ser cuidadoso contra posibles sabotajes. Agradezco a Pakistán por sus excepcionales esfuerzos de mediación, especialmente a los liderazgos de Estados Unidos e Irán, en la obtención de este resultado. Además, quiero expresar que recibo con aprecio el apoyo proporcionado por Catar y Arabia Saudita a las iniciativas diplomáticas», agregó.
«Como Turquía, continuaremos apoyando todos los esfuerzos dirigidos a establecer la paz, la estabilidad y la tranquilidad en nuestra región, y contribuyendo a soluciones permanentes sobre la base de la diplomacia y el derecho internacional», cerró.
Subrayo con importancia que, en el proceso hasta el día en que se firmen las firmas, se debe evitar cualquier discurso, provocación y acción que eleve la tensión, y se debe ser cuidadoso contra posibles sabotajes.
De concretarse la firma prevista para esta semana, el acuerdo podría poner fin a más de tres meses de conflicto abierto entre Estados Unidos e Irán y reconfigurar el equilibrio político y energético en Medio Oriente. Sin embargo, el éxito del proceso dependerá de las negociaciones posteriores sobre el programa nuclear iraní y del cumplimiento efectivo de los compromisos asumidos por ambas partes.
Pero los mercados financieros estadounidenses ya se preparan para iniciar la semana con subas. Los futuros de los principales índices bursátiles como Dow Jones, del S&P 500 y del Nasdaq mostraban una tendencia positiva.
El optimismo de los inversores está vinculado principalmente a la caída del precio del petróleo. La perspectiva de que el Estrecho de Ormuz vuelva a operar con normalidad redujo los temores sobre interrupciones en el suministro mundial de energía, provocando una fuerte baja del crudo y mejorando el apetito por activos de riesgo.
Es por eso que el acuerdo es clave para Trump frente a las elecciones legislativas de noviembre en Estados Unidos. Desde el inicio de la guerra, la economía norteamericana registró el índice de inflación más alto de los últimos tres años y sufrió una caída del empleo, dos variables determinantes para la suerte electoral del gobierno.
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El Intendente Marcelo Orazi encabezó la entrega de las actas de toma de posesión de los terrenos a cuatro familias que hace más de 5 años habían sido evacuadas por riesgo de derrumbe de un sector de la barda norte. Los lotes están ubicados en el barrio ARA San Juan, sector que cuenta con los…
Hay una historia que pinta de cuerpo y alma al flamante jefe de Gabinete. Corría el año 2009. Diego Santilli acababa de conseguir su primer cargo ejecutivo en el Gobierno porteño: ministro de Espacio Público. El jefe de Gabinete era Horacio Rodríguez Larreta y veía al Colo como un posible competidor para la sucesión de Mauricio Macri. Larreta había centralizado toda la comunicación y la pauta publicitaria en su figura. Era habitual verlo en las pantallas de las estaciones de subte, incluso más que a Macri. Santilli quería hacerse más conocido, pero la orden era dejarlo afuera. Hasta que descubrió que en el contrato de la basura había un fondo destinado a fomentar la ecología y el reciclado. Y se mandó, esquivando el cerco de Larreta. Ahí fue cuando en los cines se vio a Santilli, promoviendo el cuidado del ambiente. Y usó el Ministerio para empezar a promover su propia imagen.
Otros tiempos.
Santilli llega hoy a la jefatura de Gabinete reconvertido al credo de la extrema derecha y con la idea de relanzar el Gobierno de La Libertad Avanza, aceitar los contactos políticos y cimentar su camino a la gobernación bonaerense o a la jefatura de Gobierno porteña, dos destinos que —en su momento— Macri le negó.
Entrador, campechano, Santilli es el prototipo de operador político: un político profesional que destina horas a almuerzos, cafés, y rosca sin mezquinar tiempo. Es todo lo que Milei decía despreciar y, para hacer un salto temporal, Macri como presidente también: los rosqueros eran “los orcos”, que se metían en el barro, y los “elfos” eran la nueva política. Milei trocó esa división en “casta” y “argentinos de bien”. Lo que queda claro: Santilli es alguien que sabe meterse en el barro de la política. Y ambos presidentes lo necesitaron.
Durante bastante tiempo, en las usinas de LLA, gastaron a Santilli por acompañar desde el discurso sin nada a cambio. Era, para bosses trolls como El Gordo Dan, un cero a la izquierda, un arribista. Pero todo cambió el año pasado cuando logró ir tercero en la boleta bonaerense —después de Karen Reichardt— como parte de un acuerdo entre LLA y el PRO que negoció Cristian Ritondo (otro personaje importante en la vida política de Santilli). Luego vinieron las revelaciones del pago de Fred Machado a José Luis Espert y “El Profe”, al que Milei —sin escuchar las advertencias— le había dado la cabeza de la boleta, se cayó.
Entonces Karina Milei eligió a Santilli para que encabezara la campaña. No se privó de nada: hizo spots diciendo “para votar al Colorado, marcá al Pelado”, fue al programa del Gordo Dan y se comprometió a pelarse si ganaba la elección. Finalmente, con la victoria bajo el brazo, se cortó un poco el pelo en los estudios de Carajo. Ese rapado fue como su bautismo: ya era un mileísta más.
Cuando lo nombraron ministro de Interior, comenzó a acumular poder internamente, pese a que Adorni le hacía la marca personal (al principio, quería estar en todos los encuentros que el nuevo ministro tenía con los gobernadores). De hecho, cuando lo nombraron, le recortaron funciones a su ministerio para que tuviera poco manejo de áreas con caja.
Pero todo esto fue lo que se vio públicamente. Detrás hubo horas y más horas de trabajo de artesano para construir relaciones personales de confianza con los principales actores de LLA. De rosca, vamos. Fue construyendo un lugar que pocos tienen: puede hablar con Karina Milei y con Santiago Caputo, además de con el presidente. Ese fue su principal valor: al elegirlo, ningún sector de la interna oficialista resigna nada.
¿Cómo lo hizo?
Cuando Milei asumió como presidente, Santilli era diputado. A diferencia de otros dirigentes del PRO, giró su discurso público hacia la prédica anticasta y comenzó a tuitear como el más libertario. Al punto de que los compañeros de bancada PRO lo gastaban: “El Colo se sobregiró”, decían. El Colo, más bien, leyó los tiempos.
Junto con Cristian Ritondo se convirtió en uno de los dirigentes que más trabajó para tender puentes entre amarillos y violetas. Con extensa experiencia parlamentaria, los dos trabajaron más que los mileístas para que se aprobara la Ley Bases. Hicieron la mayoría de los acuerdos luego de la gaffe de Oscar Zago —entonces jefe de bloque— que terminó con la caída de la primera Ley Ómnibus.
Hubo una suerte de división de frentes con Ritondo: mientras el jefe de la bancada PRO estableció una relación cercana con Santiago Caputo, Santilli fue por el karinismo. El Colo cimentó sus vínculos con los Menem: primero fueron cenas con Lule y con Darío Wasserman, titular del Banco Nación y marido de Pilar Ramírez, la lugarteniente porteña de la secretaria general de la Presidencia. De esas cenas empezó a participar la hermanísima. Y luego Santilli comenzó a compartir comidas mano a mano con ella. Ninguno de esos encuentros se filtró a la prensa, algo que ayudó a construir una relación de confianza mucho antes incluso de asumir un cargo en el gabinete. Fueron dos años de construir vínculos. Sobre esa construcción llegó Santilli al lugar donde está hoy. Convergieron la astucia del Colo con la tendencia del gobierno a incendiarse: siempre Santilli aparece para apagarles el fuego. Un operador sonriente, dispuesto y útil. Así fue, también, como se ganó un lugar en la mesa política del Gobierno.
La primera negociación electoral de la que tuvo que participar fue con Sebastián Pareja, hombre duro de la hermanísima, que lo relegó al tercer lugar en la lista con la idea de esconderlo. Es el contrincante de Santilli por la gobernación bonaerense. Salvo que el Colo dé un giro y vuelva a su primer amor: la jefatura de Gobierno porteña (algo que por ahora niega).
Peronista y millonario
De chico la pasaba mal por ser pelirrojo. Un compañero grandote “como King Kong” lo jodía todos los días: “Fideos con tuco, fideos con tuco”. Hasta que El Colo le dio una buena patada en la entrepierna. No fue la única vez que su color del pelo fue el protagonista: una vez, con otros amigos traviesos del colegio, tiraron huevos e intentaron huir. Pero el cura del colegio lo cazó al vuelo después de correrlos tres cuadras. Le gritó: “Dejá de correr, Santilli, que vos sos colorado y ya te reconocí”. Estuvo un año entero sin recreo.
Hijo de una familia acomodada de Palermo, Santilli se fue y volvió de la casa paterna hasta los 32 años. Se recibió de contador público en la UBA y después hizo posgrados afuera: Marketing en Berkeley; Mercados de Futuros y Opciones en el Instituto de Industrias Futuras en Washington, y Administración y Gestión Pública en la Escuela de Administración Pública de París. Terminó su ciclo en el exterior trabajando como broker en el World Trade Center: lo recordó en una entrevista que le hice hace tiempo: “Había comenzado a funcionar el mercado de opciones y futuros (Commodity Futures Trading Commission) y era uno de los mercados más volátiles con los que las empresas se financiaban. Me fui a operar en las Torres Gemelas, en el pit, el recinto de transacciones. Es igual que en las películas. Me iba bien porque estaba acostumbrado a la volatilidad argentina”.
Su jefe de ese entonces murió en el atentado del 11 de septiembre. “Para entonces era director del Banco Ciudad. Llegué a mi despacho y tenía un televisor chiquito, de 14 pulgadas, detrás de una puerta de madera. Entonces, vengo entrando y veo una torre incendiada y un avión que se estrella contra la segunda. Y digo: ‘No me acuerdo de esta película. No la vi esta’. Y después me di cuenta que estaban transmitiendo en vivo. No lo podía creer. Era donde había laburado”, cuenta Santilli.
Volvió a la Argentina en 1994 y se reinsertó en el peronismo. De nuevo, Santilli: “Me acuerdo que me llamó la atención cuando iba a Ciencias Económicas en la UBA que no veía representado al peronismo. Era todo Franja Morada. Ahí me puse a militar en la Juventud Peronista. Me metí a hacer lo que hace todo el mundo cuando empieza: militar en la Unidad Básica, repartir volantes, alguna pintada en algún paredón que en ese momento eran grandes. Ahora, cada vez quedan menos. No era bueno como letrista. Tal vez con algún blanqueado anduve bien, pero como letrista no era bueno”.
En política tuvo ayuda de su padre, Hugo Santilli, dirigente peronista y de River Plate. Fue uno de los doce que apoyaron a Carlos Saúl Menem para derrotar a Antonio Cafiero en la interna. Menem recompensó a Hugo Santilli con la presidencia del Banco Nación. Pero Santilli se terminó yendo, principalmente por sus diferencias con Domingo Cavallo. En la Capital, el padre de El Colo peleó contra Carlos Grosso, pero perdieron con el peso que sumó Franco Macri. Era un peronista histórico: trabajó para el tercer gobierno de Juan Domingo Perón, en el ministerio de Bienestar Social. Se peleó con José Lopez Rega y tuvieron que huir a Córdoba con toda la familia.
También el paso de Santilli padre por la presidencia de River dejó historias que marcan al Colo. En una oportunidad, en la cancha de Ferro, el entonces presidente del club le pidió al comisario que bajara a unos hinchas que estaban colgados moviendo el alambrado y los oficiales le respondieron: “Señor, ese es su hijo”.
“Una vez, mi viejo se iba en una gira – recuerda el Colo – me dio la llave del despacho para buscarle algo y veo quince remeras. Pensé que eran para regalar. Nos llevamos una remera cada uno y nos fuimos a jugar a la plaza Chile con mi hermano. Cuando fue a la gira no estaban las remeras y casi se arma un lío con Adidas, hasta que mamá nos vio. Eran las de los jugadores”.
Del menemismo al PRO
En los noventa, cuando volvió a la Argentina, mezcla de yuppie y dirigente peronista —muy en la vibra del menemismo—, Santilli se metió de cabeza en el PJ comandado por Miguel Ángel Toma, que fue su padre político y el de Ritondo. Se sumaron a la campaña de “Palito” Ortega presidente (allí Santilli coincidió tanto con Sergio Massa, como con Jorge Capitanich y Horacio Rodríguez Larreta).
A mediados de los noventa Santilli recaló en la dirección de Migraciones, a cargo de Hugo Franco. Luego fue al Instituto de Previsión Social de Buenos Aires, nombrado por el entonces gobernador Carlos Ruckauf junto a Larreta. Desembarcó allí de la mano de Gustavo Béliz. Fue entonces cuando conoció a su primera esposa, la periodista Nancy Pazos, quien apuntaló su carrera política; con ella tuvo tres hijos. Desde 2014 está en pareja con la ex modelo y empresaria Analía Maiorana.
En 2003, la dupla Ritondo-Santilli acompañó a Daniel Scioli como candidato a jefe de gobierno porteño, pero Néstor Kirchner se llevó a Scioli como compañero de fórmula. Allí se encontró con un límite dentro del PJ porteño: Alberto Fernández.Recordó: “Fueron épocas durísimas. Entró a Diputados a reemplazar a Daniel Scioli, que se va y deja una vacante. Era muy duro: rodeaban el Congreso, las sesiones era difícil que sucedieran, estaban las asambleas. Ahí conozco bastante a Eduardo Duhalde, tengo una relación mucho más importante. Él era presidente y yo secretario de la comisión de Presupuesto. Un montón de temas me tocó trabajarlos con él”.
Fueron los años en que empezaron a tomar cuerpo los proyectos políticos de Néstor Kirchner y Mauricio Macri. Entonces Santilli eligió e hizo su movimiento: “Ahí tenés un grupo del peronismo que va a buscarlo a Kirchner para ser candidato a presidente. Ese grupo lo comandaba Alberto Fernández, que tenía una enemistad manifiesta sobre mi persona. No sé por qué. Será porque le gané la interna en la Ciudad. Entonces, dije: ‘Acá no tengo ninguna posibilidad de construir y de crecer’. Y ahí fui a buscarlo a Mauricio. Él tenía valores más parecidos a los míos que los del kirchnerismo.”
Así se sumó a un partido naciente llamado Compromiso para el Cambio, junto con Ritondo y Juan Pablo Schiavi. Conoció a Macri, con el que realmente nunca terminó de llevarse bien. Fueron épocas de Santilli desarrollando su muñeca política como vicepresidente primero de la Legislatura. Eran comunes los “acuerdos de los Diegos”, por Santilli y el entonces jefe del bloque kirchnerista, Diego Kravetz.
Pero Santilli quería llegar a un cargo ejecutivo y lo logró en 2009, cuando Macri lo nombró ministro de Espacio Público, cargo que luego tuvo que dejar para ser senador. Mientras tanto, intentó hacerse más conocido y empapeló la ciudad con portadas del libro para chicos Familia Verde, que publicó en 2014, para reforzar su perfil ecologista. “Me gustaría ser el Al Gore de Macri, por su trabajo con el ambiente”, me decía en esa época. De nuevo, otros tiempos.
La relación con Rodríguez Larreta, que era tirante, mejoró mucho. Al punto que conformaron una fórmula para ganarle a Gabriela Michetti en la interna PRO. Lo acompañó como vicejefe en dos gestiones. La segunda le cerró la posibilidad de ser candidato a jefe de Gobierno, porque la Constitución porteña impide presentarse después de dos mandatos, ya sea como jefe o vicejefe.
Espiado por el uno
Cerrado su sueño de ser jefe de Gobierno, Santilli se volcó a la provincia de Buenos Aires. En 2023 compitió por la gobernación, pero Macri y Patricia Bullrich apoyaron a Néstor Grindetti, que le ganó la interna. Era la segunda vez que Macri lo dejaba fuera de competencia.
El punto de no retorno con Macri fue cuando se conoció que el grupo de espías llamado “Super Mario Bross” había tenido como uno de sus objetivos a Santilli. Uno de los agentes involucrados en el espionaje ilegal era Alan Ruiz, que fue grabado sin su conocimiento hablando sobre el Colorado: “El uno le bajó el dedo a Santilli. Santilli gastó 1.600.000 de dólares el año pasado. Y no usa tarjeta de crédito. Es un narco. No hay forma que tenga… No, no. Me refiero a la operatoria. No hay forma que justifique el nivel de vida que tiene. Se fue con su pareja a Dubái. Se fue con las hijas de la pareja nueva, con la suegra, con la mujer. Se fue con dos amigos. Pagó 260 mil dólares, así de una, el hotel, el avión. O sea, tiene un nivel de vida que no da con lo que gana nadie”.
Ruiz también mencionaba una mudanza de la suegra de Santilli desde Pompeya a un departamento en la calle República Árabe Siria, en una de las zonas más elegantes del territorio porteño. “Le metimos un flaco de una empresa de limpieza”, se jactó.
Santilli se presentó como querellante contra los espías de Macri en 2020. El macrismo intentó vender que habían sido “cuentapropistas”, que espiaban y extorsionaban sin seguir órdenes de sus superiores. Ya separada de Santilli, Nancy Pazos nunca lo creyó: “Cuando Macri mandó a espiar a mis hijos fue mi límite, y queda clarísimo que no eran cuentapropistas”. Santilli y su familia fueron espiados desde julio de 2018, con seguimientos a los integrantes. Anotaban a donde iba, en qué auto se movía y con quienes se juntaba. En código, le decían a Santilli “el objetivo pibe”. Ruiz les decía que era por una causa por enriquecimiento ilícito, pero Santilli no tenía ninguna.
Lo máximo que llegó a tener fue una aparición de offshores en las investigaciones internacionales conocidas como Panamá y Paradise Papers. Ahí se mencionaron 14 cuentas vinculadas a su familia. Santilli explicó que dos eran de su hermano, una era una vieja empresa que tuvo con Nancy Pazos (vendía quesos y dulces) radicada en la Argentina que cerró en 2014 y la única que seguía siendo de él era Sanfor Investment SA.
De hecho, en su declaración jurada de 2020, declaró un patrimonio total de $17.955.421 ante las autoridades porteñas. Señaló que tenía el 50 por ciento de Sanfor Investment SA (el resto es de su padre y su hermano), que se dedica al desarrollo inmobiliario y la construcción.
Después del espionaje, no es raro que la relación con Macri no sea del todo buena. Santilli no le pidió permiso ni para ser ministro del Interior de Milei, ni para ser jefe de Gabinete. Sí lo llamó antes de asumir, porque buscará tender puentes para una alianza del PRO y LLA en 2027. “Pero no es empleado de Macri”, aclaran en su entorno.
Cuatro días después de asumir como Jefe de Gabinete de Milei, Santilli dio una entrevista con La Nación donde dejó en claro su lejanía con el partido amarillo: “Yo soy del proyecto del Presidente, quiero que reelija, quiénes son los candidatos de PRO es un tema de PRO”.
Quien también puso en duda la honestidad de Santilli y su patrimonio fue el propio Presidente. En enero de 2023 además de insultarlo, decía que tenía que “explicar su estilo de vida”. En mayo de 2023, Milei dijo: “Yo no tengo la culpa si Juntos por el Cargo tiene un pésimo candidato, horrible, como el caso de Santilli, que es un engendro que estaba en Capital y lo pasaron a Provincia. La gente se da cuenta cómo se mueve por los negocios cierta parte de la política y es lógico que tenga ese rechazo”. Algunos meses más tarde, tuiteó: “No hay nadie que no diga que (Santilli) es un corrupto”, y reafirmó que es quien “se pagaba la fiesta de cumpleaños con la tuya” y que integraba “un pantano de corrupción, delincuencia, y vínculos con el crimen organizado, manejada por los mismos de siempre hace décadas”.
De ahí, a nombrarlo ministro del Interior en noviembre del año pasado y ahora, jefe de Gabinete. Otro salto más en una carrera que ya acumula varios partidos y varios gobiernos.