El virus mutó y se transformó en un medio masivo de comunicación que no para de propagarse monotemáticamente.
Un medio masivo de comunicación que está a la espera de un nuevo anónimo contagiado, un nuevo muerto que desfilará por sus indiferentes venas de transmisión de pura catástrofe.
La morbosidad devorando nuestras miradas atrapadas en un mundo en constante alerta. Noticias compulsivas que nos recluyen en un miedo absoluto que nos paraliza, y nos envuelve en un imán de violencia mediática. Nadie nos proteje de su violencia ni de su morbosidad, está en nosotros en permitirles que continuen con ese irrespetuoso e indigno patrón de comunicación.
Y si no es el tema de moda que todos los medios transmiten al unísono, será otro tema que gire nuevamente entre el escándalo y la catástrofe.
¿Habría una posibilidad de poner a los medios masivos y morbosos de comunicación en cuarentena? ¿Habrá alguna regulación que les impida ejercer tanta violencia simbólica? ¿Habrá algún ente autónomo que los regule de alguna forma?
Estamos de acuerdo con la libre expresión, y con la ley de medios, pero cuando la salud emocional o psicológica está en juego por las maneras en que se transmite la información, algún límite en sus formas debe instaurarse.
Hay un ligera brecha para mantener los criterios de realidad y estar informados.Sin embargo, la invasión desmedida y desregulada de los morbosos medios de comunicación masiva está generando un profundo trauma social, por eso está en nosotros a empezar a demarcar los límites entre lo permitido y la violencia.
¿Podremos seguir soportando socialmente tanta calamidad y cacería de urgentes noticias que nos lastiman?
Columnista de LaTapa. Publicó los siguientes librillos o grillos de letras: "A temperatura dos murmúrios", "Espuma brutal" , "O lado oculto do azul"; "Playa nudista para poemas vestidos" (Biblioteca de Las Grutas, único ejemplar y única edición). También, diversos textos en diferentes espacios digitales.
Socorristas en Red lanzó la campaña llamada ‘En un mundo justo las niñas no son madres’, con el objetivo de visibilizar que en la Argentina cada 3 horas una niña de 10 a 14 años es forzada a gestar, parir y criar. “Las queremos vivas de risa, vivas jugando” . NIÑAS, NO MADRES. Socorristas es…
Durante este viernes, sábado y domingo, Regina será escenario de la tercera fecha del Campeonato Regional de Rally denominada ‘Ciudad de Villa Regina’, prueba que contará con 81 corredores. El jueves a las 19 horas se realizará la asignación de los números a los participantes y el viernes a partir de las 11 horas se…
El Intendente Marcelo Orazi visitó el viernes las instalaciones de Amuchen y dialogó con Mabel Barazzutti y Viviana Silenzi, presidente y vicepresidente respectivamente de la institución que trabaja para brindar un espacio de contención y recreación a niños con discapacidad. En la oportunidad, las integrantes de la Comisión Directiva hicieron entrega al Intendente del protocolo…
La Cámara de Diputados sancionó por amplia mayoría (sumó 155 votos a favor, 56 en contra, registró 19 abstenciones y se computaron 25 ausencias) la ley regulatoria de producción de cannabis medicinal y cáñamo industrial. Todos los detalles que tiene la nueva legislación que promete crear un mercado de u$s 500 millones y fomentar más…
Mientras el discurso dominante insiste en culpar al peronismo de todos los males económicos, un repaso histórico frío y ordenado muestra otra cosa: el liberalismo —en sus distintas versiones— fue la política económica más aplicada en la Argentina desde el siglo XIX hasta hoy.
Por Alcides Blanco para NLI
Durante décadas, los voceros del poder económico repitieron que la Argentina “fracasa por culpa del populismo”. Sin embargo, al agrupar y analizar todas las gestiones presidenciales desde 1862 según su orientación económica, los números cuentan una historia muy distinta, y bastante incómoda para el relato oficial.
El liberalismo, el verdadero modelo dominante
Si se agrupan los gobiernos liberales, conservadores y neoliberales —desde el modelo agroexportador del siglo XIX hasta el ultraliberalismo actual— el resultado es contundente: el 46,5 % de las presidencias argentinas respondieron a políticas de mercado, apertura, endeudamiento y ajuste.
Ahí entran los gobiernos oligárquicos de la Generación del ’80, la Década Infame, las dictaduras cívico-militares con ministros formados en el credo del mercado, el menemismo, el macrismo y el experimento extremo que hoy encarna Milei. Casi la mitad de la historia argentina fue gobernada bajo recetas liberales, y es justamente ese período el que dejó como herencia la dependencia externa, la primarización de la economía y la deuda estructural.
El peronismo, mucho menos de lo que dicen
En el otro extremo del discurso hegemónico aparece el peronismo, señalado como si hubiera gobernado “eternamente”. Pero los datos desmienten el mito: los gobiernos peronistas y kirchneristas representan apenas el 25,6 % del total histórico.
Un cuarto de la historia, no más. Ahí se incluyen el peronismo clásico de Juan Domingo Perón, los intentos de reconstrucción productiva tras el desastre neoliberal y el ciclo kirchnerista, que apostó a la industria, el mercado interno, la redistribución del ingreso y la recuperación del rol del Estado.
Paradójicamente, el espacio que menos tiempo gobernó es el que más carga con las culpas, incluso por crisis que estallaron tras largos períodos de liberalismo financiero.
Radicales, desarrollistas y transiciones: el espacio intermedio
El 27,9 % restante corresponde a gobiernos que no encajan del todo en ninguno de los dos polos: radicales, desarrollistas y gestiones de transición. Yrigoyen, Illia, Alfonsín y Frondizi intentaron distintos equilibrios entre Estado y mercado, casi siempre condicionados por estructuras económicas heredadas, presiones externas o golpes de Estado.
No es un dato menor: cada intento de construir un camino propio fue interrumpido o asfixiado, casi siempre en nombre de “ordenar la economía”.
El gráfico que no muestran
Si esta historia se traduce en un gráfico de torta, el resultado es demoledor para el sentido común instalado:
Casi la mitad del círculo pertenece al liberalismo
Apenas un cuarto corresponde al peronismo y al kirchnerismo
El resto se reparte entre modelos mixtos y transiciones frágiles
No hay hegemonía populista. No hay exceso de Estado permanente. Lo que sí hay es una recurrencia sistemática del ajuste como política de fondo.
Una conclusión incómoda
La pregunta ya no es por qué la Argentina tiene problemas estructurales. La pregunta es por qué, después de más de 150 años de liberalismo recurrente, todavía se lo sigue presentando como una novedad salvadora.
Los números no opinan. Pero cuando se los ordena, desmienten el principal mito económico de la Argentina contemporánea.
Listado
Siglo XIX – consolidación del modelo agroexportador
Bartolomé Mitre (1862–1868) Liberal clásico – agroexportador, pro-británico
Desde la Dirección de Obras Públicas de la Municipalidad, en la semana del 7 al 11 de febrero, se llevaron a cabo los siguientes trabajos: Se repararon 200 luminarias en distintos puntos de la ciudad y se realizaron cambio de las mismas, de sodio a tecnología LED en Calle 25 de Mayo. Dentro de las…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.