13 personas recibieron el viernes los certificados tras haber culminado las capacitaciones brindadas por la Oficina de Empleo de la Municipalidad de Villa Regina.
En esta oportunidad, se trató del curso de auxiliar administrativo contable y se entregó doble certificación a 9 de ellos por haber realizado el curso de Inglés I y atención al público.
El responsable de la Oficina de Empleo Darío Centeno transmitió las felicitaciones del Intendente Marcelo Orazi a los asistentes por haber terminado las capacitaciones, las que les otorgará más herramientas para insertarse en el mercado laboral.
Juan Domingo Perón explicaba que sin ciencia y tecnología propias no hay soberanía, y sin soberanía no hay desarrollo posible. Exactamente a la inversa del proyecto libertario.
Por Walter Onorato para NLI
Hay textos que no envejecen: se actualizan. No porque el tiempo los haya tratado bien, sino porque las contradicciones que describen siguen vigentes —o incluso agravadas—. El capítulo dedicado a la ciencia y la tecnología en Modelo argentino para el proyecto nacional es uno de ellos. Allí, Juan Domingo Perón no sólo reflexiona sobre el desarrollo científico-tecnológico, sino que lo inscribe en una estrategia integral de liberación nacional, enfrentada de manera frontal al dogma liberal y a la dependencia estructural de los países periféricos.
El planteo parte de una definición clave: la tecnología no es neutra. Es poder social cristalizado, acumulable, transferible, comerciable, y por lo tanto, objeto de disputa política. Perón la define como una forma particular de “mercadería” inmaterial que entra en la producción, genera dependencia y condiciona las decisiones soberanas de un país cuando es controlada desde el exterior. Esta caracterización desmonta de raíz la visión tecnocrática que separa ciencia de política: para el peronismo, no hay desarrollo técnico sin proyecto nacional.
Perón escribe con claridad que los países de menor desarrollo relativo no pueden aceptar pasivamente la división internacional del conocimiento. La llamada “internacionalización del saber” —presentada muchas veces como cooperación desinteresada— encubre, en realidad, relaciones asimétricas de dominación. La dependencia tecnológica, advierte, es incluso más difícil de revertir que la financiera o la comercial, porque requiere largos procesos de acumulación, inversión sostenida y planificación estratégica. No se cambia de proveedor como se cambia de banco: se construye capacidad nacional o se profundiza la subordinación.
Este punto es central: sin base científico-tecnológica propia no hay liberación posible. La afirmación no es retórica ni abstracta. Perón la vincula directamente con la capacidad de decidir qué producir, cómo producir y para quién producir. La tecnología importada sin control nacional impone modelos productivos, ritmos de crecimiento y prioridades ajenas al interés popular. Por eso insiste en que toda incorporación tecnológica —sea externa o incluso nacional— debe estar gobernada por criterios políticos claros, orientados al modelo de sociedad que se busca construir.
En este marco, Perón rechaza explícitamente una política científico-tecnológica de tipo liberal. No hay aquí concesiones: la conducción del sistema científico debe estar en manos del Estado, con centralización estratégica y ejecución descentralizada. La ciencia no puede quedar librada al mercado ni a intereses extranjeros, porque su orientación define el perfil productivo del país. No se trata de acumular conocimiento por el conocimiento mismo, sino de identificar aquel saber indispensable para fortalecer el poder nacional de decisión.
El rol del científico y del tecnólogo ocupa un lugar destacado en el texto. Perón exige condiciones materiales y simbólicas para su desarrollo: estabilidad, reconocimiento social, remuneración digna, equipamiento adecuado y, sobre todo, utilidad social del conocimiento producido. Resulta especialmente contundente cuando señala la incoherencia de formar especialistas para luego expulsarlos —por falta de oportunidades— al exilio intelectual. La famosa “fuga de cerebros” no es un fenómeno natural: es una consecuencia directa de modelos dependientes que desprecian el conocimiento propio.
Hay, además, una dimensión ética profundamente peronista en esta concepción. Perón sostiene que el científico debe tener la capacidad de negarse a producir conocimientos que resulten perjudiciales para el país. Esta afirmación rompe con la idea liberal de neutralidad científica y plantea una responsabilidad social del saber, anticipando debates contemporáneos sobre tecnología, ambiente y desarrollo sustentable.
Finalmente, el texto propone incluso la constitucionalización de ciertos principios científico-tecnológicos, entendiendo que el desarrollo nacional no puede quedar sujeto a vaivenes coyunturales ni a gobiernos entreguistas. La ciencia y la tecnología, para Perón, son pilares estructurales del proyecto nacional, al mismo nivel que la industria, el trabajo y la justicia social.
Leído desde el presente, este capítulo funciona como una interpelación directa a las políticas de desfinanciamiento, extranjerización y mercantilización del sistema científico argentino. Frente al ajuste, la precarización y la subordinación tecnológica, Perón ofrece una hoja de ruta clara: planificación, soberanía y poder popular aplicado al conocimiento. No es nostalgia: es vigencia política.
La Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina agradece a los y las artistas que participaron de las intervenciones artísticas durante las jornadas de vacunación COVID-19 desarrolladas viernes y sábado en el Galpón de las Artes. Docentes y alumnos de la Escuela Municipal de Arte ‘Eduardo Andreussi’ estuvieron presentes brindando momentos de música…
Se conformaron dos organizaciones ambientalistas nuevas en la provincia de Río Negro que se suman al encuentro de distintas organizaciones en las Asambleas del Curru Leufu: La Asamblea Ambiental Interpueblos de Chichinales, Villa Regina, Godoy e Ingeniero Huergo y la Asamblea Socioambiental de Valle Medio. Desde sus territorios, se suman a la apuesta de la Iniciativa Popular…
Javier Milei tuvo que ceder ante el reclamo de los gobernadores y liberó 100 mil millones de pesos para apagar el fuego que carcome bosques en la Patagonia.
El presidente tuvo que actuar muy a su pesar, golpeado por el repudio que recibió de parte de los gobernadores por andar paveando con Fátima Florez en Mardel mientras le exigían ayuda.
Su primera intención, como suele hacer con cada envío de fondos, fue negar el envío de partidas. De hecho hasta último momento se la pasó compartiendo posteos en sus redes en las que destacaba la «histórica lucha contra el fuego» de parte del gobierno nacional.
Pero los gobernadores patagónicos, que habían hecho una cumbre anticipada por LPO, le exigían que declarara la emergencia ígnea. Es decir, que mandara plata.
Milei se opuso por un par de días hasta que le pesó el rechazo a sus performances en los teatros marplatenses, que se encadenaron con el Rock del Gato con Fátima y Panic Show en La Derecha Fest.
Además de declarar la emergencia por DNU, el gobierno anunció que el ministerio de Seguridad enviará 100 mil millones para los bomberos.
La resolución establece la asignación de $100.810.319.998,50 destinados a 1.062 asociaciones de bomberos voluntarios de primer grado, con el objetivo de financiar la adquisición de equipamiento, materiales operativos, elementos de protección personal, vestuario técnico y otros insumos esenciales para la lucha contra el fuego y las tareas de protección civil.
A Nacho Torres, el gobernador de Chubut impulsor de la cumbre de patagónicos, le liberaron además 4000 millones en concepto de Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
El día lunes 17 de enero asumirán dos nuevos funcionarios en el Gabinete Municipal. La nueva Directora de Turismo, Profesora María Luján Musso y el nuevo Director de Cultura, Martín Betancourt. El Intendente Marcelo Orazi agradece a Silvia Alvarado y Katerina Iogna por el trabajo y compromiso que han tenido en sus tareas. Convencido que…
A partir de hoy está disponible en toda la provincia, una propuesta destinada a adultos mayores de 60 años, quienes conforman el grupo con mayor vulnerabilidad ante la pandemia del COVID-19. El plan Río Negro +60 busca ayudar y acompañar a los mayores, hasta tanto se extienda el aislamiento social, preventivo y obligatorio. Se proporcionará…
Difunde esta nota
Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.