LUZ, CÁMARA… (EMPTY)
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LUZ, CÁMARA… (EMPTY)

Para muchos medios, hoy, no hay otra posibilidad en el horizonte de producción que analizar el «discursito» del presidente. Hablarán de la inexistencia de la autocrítica, la reducción de los ministerios, la falta de precisiones, a quien fue dirigido el mensaje, la inentendible «retención» a las exportaciones con un número fijo (3/4) frente a cada dólar exportado, siendo que ahora quienes venden al extranjero podrán especular  ya que si el dólar sube la retención es menor, analizarán también que los sueldos se licuan frente a la devaluación y que los márgenes de pobreza e indigencia subirán; entre otras tantas cosas.

 O si la línea editorial es más cruda se atacarán las frases armadas tristes y trilladas, la clara tomada de pelo al pueblo, la increíble pluralización del déficit fiscal haciendo responsable al pueblo de decisiones que no toma (en mi casa jamás se gastó más de lo que entró), la epifanía de hablar con el corazón: de hielo, y la apatía natural de su inconexión con el pueblo y con  el contexto real; aunque siempre (todo esto) se arrima más al cinismo que a la negligencia o impericia.

 Y como vivimos en la era del conocimiento a nivel mundial, y la era de la grieta comunicacional a nivel nacional, cada uno de nosotros tiene la posibilidad de buscar la información que requiera o el análisis que les sienta más cómodo. Pues así es como funciona la mayoría, no busca información, sino lo que quiere leer o escuchar. Lo que le sienta bien. Y esto tiene que ver con un tipo de irresponsabilidad alimentada por la incapacidad de responsabilizarse de los adultos que infantilizados prefieren creerse cualquier cosa a tener que enfrentar el malestar que si se acepta puede doler hasta en los huesos.

Y es que la industria del entretenimiento nos preparó a toda una generación de consumidores de emociones falsas para este tipo de reacciones, de comportamientos. La astucia ficticia de no enfrentar el fracaso y, por ende, no hacerse cargo. Las caritas sonrientes, las enojadas y los corazoncitos de las redes sociales son una etapa más en la infantilización de la humanidad, que en Argentina se adquiere con aprecio y lujuriosa necesidad.

Ésta infantilización es la que nos permite colocarnos  en una posición de enfrentamiento, de oposición entre los ciudadanos, que es justamente como los poderosos quieren que nos situemos, y en base a ello subsisten hace un tiempo, estos y los otros.  Allá o acá. Y por las dudas, el medio es la ancha avenida de los tibios.

El discurso, fue un discurso vacío, que no colmó ni un poquito lo que los ciudadanos a pie necesitamos escuchar. Tranquilidad, responsabilidad, seguridad, progreso, crecimiento. Palabras que ni se mencionaron.

Por suerte hoy, vuelve Marce Tinelli a la caja boba.

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  • En Reino Unido se burlan de Milei: «Es un tigre de papel que busca tapar sus fracasos económicos»

     

    En el Reino Unido le restaron importancia al discurso de Javier Milei sobre las Islas Malvinas y lo atribuyeron a los problemas de la economía argentina.

    En una declaración de rigor, el secretario de Defensa británico, Wes Streeting, afirmó que las Malvinas «son británicas» porque los habitantes de los habitantes de las islas «eligen ser británicos». Es el argumento histórico de Londres para mantener la ocupación, aunque se trata de una población implantada.

    Pero Streeting también lanzó una frase más ácida y sugirió que Milei busca tapar los problemas de la gestión subiéndose a la causa Malvinas. «La declaración de Milei nos dice más sobre la política interna en Argentina que sobre las Islas Malvinas», planteó.

    Yo quiero a mi bandera

    Mucho más directo y picante fue el parlamentario laborista James MacCleary, que habló del «fracaso» del gobierno libertario. «Debemos permanecer unidos para rechazar estas amenazas imprudentes y peligrosas de Milei. No es más que un tigre de papel que intenta desviar la atención de sus propios fracasos internos y no nos asusta», sostuvo el parlamentario.

    Por su parte, el canciller británico, Ed Miliband, mantuvo la diplomacia y dijo que «la posición del Reino Unido sobre las Malvinas es inquebrantable». «Las islas son británicas y seguirán siéndolo porque esa es la posición abrumadora de los isleños», señaló.

    Como explicó LPO, el giro total de Milei con el tema Malvinas, luego de cansarse de criticar la política kirchnerista de bloqueo de las actividades petroleras que ahora prometió profundizar, es difícil de escindir de los problemas del plan económico que no logra mejorar la situación de buena parte de los argentinos.

     

  • Milei: «Yo ya tengo mi futuro asegurado, si no ganamos, la sociedad se está suicidando»

     

    Javier Milei dijo que él tiene su futuro asegurado dando conferencias y que si los argentinos no lo votan el año que viene se estarán «suicidando» como sociedad.

    El presidente lanzó esa mirada apocalíptica en el cierre del evento «Vientos de cambio», organizado por la Fundación Libertad y Progreso en el hotel Sheraton de Retiro.

    «No puede ser que nos traguemos todas las mentiras de este conjunto de delincuentes», dijo en otro ataque a los periodistas. «Digo, no porque afecten a mi persona, miren, yo les digo algo: yo voy a seguir haciendo lo que me comprometí, yo ya tengo mi futuro asegurado, es decir, yo haciendo lo que corresponde, estoy asegurando mi futuro. Voy a vivir de dar conferencias, ya no es un problema mío, lo estoy diciendo por los propios argentinos», dijo el presidente.

    «Esta vez, ustedes van a tener las ideas de la libertad, las ideas del progreso, las ideas de la prosperidad. Del otro lado, van a tener el modelo decadente. Y esta vez no solo les vamos a tirar las ideas por la cabeza, sino que además les vamos a tirar los datos. Si no ganamos, es porque como sociedad estamos decidiendo suicidarnos. Ahora, todo lo que estaba a mi alcance y de mi equipo lo estamos haciendo», dijo Milei.

    «Si nosotros no mostramos resultados se hace difícil acompañar», dijo el jefe de Estado, en otro tramo de la conferencia en la que se contradijo de manera atroz.

    En esa línea, Milei remarcó que la ciudadanía necesita constatar mejoras reales para volver a acompañarlo en las urnas, y pidió dar la «batalla cultural».

    «Se necesita la batalla cultural, se necesita el músculo político y la gestión al momento de llegar al poder, porque si no tenemos resultados, también estamos en problemas», dijo.