|

LOS SOLDADITOS DEL PLOMO

Ayer en conferencia de prensa, el presidente Mauricio Macri anunció que romperá por decreto (683/2018) el consenso democrático sobre el accionar de las Fuerzas Armadas (FFAA) y volverá a propiciarles tareas de seguridad interior. En un contexto económico delicado y una situación social compleja donde se avecinan “meses tormentosos”, así lo definió el jefe de gabinete Marcos Peña, no es alocado pensar en ajuste y represión, con la gente siendo el puente entre los fatídicos y costumbristas términos.

El planteo del presidente fue claro, sostener las funciones principales de las fuerzas tal como las conocemos y además agregar nuevas misiones, el punto que hace erupción en el consciente social es la  colaboración con la seguridad interior, esto rompe uno de los acuerdos fundamentales del periodo democrático de los argentinos, que desde el ‘83  tiene que ver con sostener el principio de demarcación que separa la defensa nacional para las fuerzas armadas y seguridad interior para las fuerzas de seguridad federal y policías provinciales. Este principio se ve corrompido de manera autoritarismo.

«Este proceso de modernización va a iniciarse con una nueva directiva de política de defensa nacional. Es importante que puedan colaborar con la seguridad  interior, brindando apoyo logístico en la zona de frontera, así como también interviniendo frente a la protección de eventos de carácter estratégicos», afirmó Macri sin aclarar cuáles serían esos eventos estratégicos, lo que abre una puerta a una libre interpretación en distintas situaciones que pueden, o no, ser catalogadas como eventos estratégicos. El abuso a un suspiro de distancia.

No hay que ser un gran memorioso para recordar lo que pasó en el país cuando las FFAA tuvieron libertad de accionar en asuntos de seguridad interior. El pueblo al igual que la oposición y otros dirigentes exigen que el debate se dé en el congreso y no en la mesa chica. «Sabemos q es necesario avanzar en un debate genuino sobre la reforma del sistema de defensa de nuestro país, que nos permita reflexionar sobre la función de nuestras FFAA», dijo el presidente quien como toda la raza política Argentina tiene el don de no ser esclavo de sus palabras.

En febrero de este año Temer, Presidente de Brasil, intervino militarmente Rio de Janeiro con la excusa de enfrentar el delito común, al que calificó como “una metástasis que se desparrama por el país y amenaza la tranquilidad de la población”. La firma de un decreto de este tipo es la primera desde el fin de la dictadura en 1985 y puso a militares del  ejército a cargo de la policía, bomberos y los servicios de inteligencia del estado de Río. La política neoliberalista del presidente brasilero es admirada y es reflejo para el gobierno nacional. Preocupa, inquieta y atemoriza; que en esta línea, la de defensa nacional; también sigamos los pasos de la doctrina Temer.

Difunde esta nota

Publicaciones Similares

  • Formosa informó dos nuevos contagios de coronavirus

    «En las últimas 24 horas se han diagnosticado dos casos positivos a coronavirus. Se trata de un hombre de 63 años que se encontraba aislado en el Hospital Interdistrital número 8 y una joven de 16 años, esta asintomática», informó el ministro de Gobierno provincial, Jorge González, en la lectura del reporte diario de situación. Según…

    Difunde esta nota
  • La CGT y los empresarios quieren postergar la reforma laboral para marzo

     

    Las asociaciones patronales y la CGT llegaron a una coincidencia inesperada: lo ideal sería que la reforma laboral pase para marzo, para poder tratarla con tranquilidad en las sesiones ordinarias del Congreso. Son demasiados los puntos importantes que siguen en el aire.

    El titular de la CAME, Ricardo Diab, reclamó la semana pasada al gobierno modificaciones nada menos que en uno de los artículos que definen el espíritu del proyecto, el de la ultraactividad de los convenios colectivos.

    Explicó que la eliminación de esa cláusula implicaría «la caída de los convenios laborales y empezar de nuevo a reformularlos» para que «después, lógicamente, el Estado lo homologue o no». «Sabemos que hay muchos convenios que seguramente están muy desactualizados, pero en el caso nuestro lo actualizamos continuamente y no tenemos conflicto alguno, no vemos necesidad de tener que darle baja y empezar todo de nuevo», argumentó.

    Diab comentó en ese reportaje que también reclamaban cambios al gobierno en otros cinco artículos de la ley y que esperaban respuesta sobre esas solicitudes.

    Fuentes de la CGT deslizaron a LPO que esos pedidos de los empresarios podrían colocarlos en la misma senda, en la búsqueda de posponer el debate de la reforma para las sesiones ordinarias. Para las patronales, dicen en Azopardo, no sería confiable un tratamiento exprés de la reforma porque desataría una ola de litigios judiciales.

    Caputo le avisó a Patricia que no piensa quitar el capítulo de Ganancias de la reforma laboral

    En efecto, los sindicalistas y los opositores del Congreso ya se preparan para impugnar en la Justicia los aspectos más polémicos d ela reforma y por esto Patricia Bullrich se jactó ante los senadores que el Gobierno ya tenía el compromiso de «los camariatas» del fuero laboral, que rechazarán las impugnaciones a la norma.

    Para las asociaciones empresarias no sería confiable un tratamiento exprés de la reforma laboral porque desataría una ola de litigios judiciales.

    La opción de llevar la discusión a las sesiones ordinarias no es descabellada para los dirigentes gremiales porque, según deslizó un senador peronista, «admiten que hay cosas que se podrían conversar con el Gobierno». Pero, además, los senadores dialoguistas tampoco se sienten cómodos con el apresuramiento de Patricia Bullrich por darle media sanción al proyecto la semana que viene.

    El secretario de Trabajo, Julio Cordero.

    Una senadora dialoguista anticipó a LPO que no estará este martes en la reunión con la jefa de bloque libertario y los presidentes de las bancadas aliadas. «Ya hicimos nuestros planteos para los cambios y hasta que no nos respondan no vamos a ir», hizo saber a sus interlocutores.

    El itinerario que fijó Bullrich parece demasiado ajustado: este martes la esperan sus pares del Senado, a excepción de los líderes de los bloques peronistas, en las oficinas de la UCR para que conteste si Diego Santilli y Luis Toto Caputo aceptan las modificaciones formuladas. Y para el miércoles, la exministra de Seguridad deberá llevar el saldo de su conversación con los senadores a la mesa política del gobierno.

    Sabemos que hay muchos convenios que seguramente están muy desactualizados, pero en el caso nuestro lo actualizamos continuamente y no tenemos conflicto alguno, no vemos necesidad de tener que darle baja y empezar todo de nuevo.

    Los gobernadores, por su parte, tienen reservada la sala del CFI también el miércoles. El peronismo espera el resultado de ese encuentro para saber cuántas voluntades puede juntar en recinto para frenar la reforma o, en todo caso, si cuenta con fuerza suficiente para retacear el quórum.

    José Mayans cuenta con un piso de 28 legisladores, si todos están alineados en medio de tensiones y diferencias internas cada vez más agudas, y solo puede bloquear las intenciones del oficialismo si se pliegan los senadores que responden a los gobernadores.

    El formoseño habría sido claro con los enviados de los gobernadores que se acercaron para pedirle ayuda por la emergencia ígnea en la Patagonia. «Ustedes vienen a pedir solidaridad para conseguir 20 mil millones por los incendios pero le regalan a Milei 12 mil millones con la reforma laboral», habría respondido.

    Como sea, también hay legisladores del oficialismo que observan con preocupación la reforma laboral, por sus inconsistencias técnicas y la debilidad con que nacería si se promulga sin un debate profundo entre los sindicatos y las patronales. 

     

    Difunde esta nota
  • ‘Carnaval de los animales’: la música y el teatro se unen para contar una divertida historia

    En el marco del ‘Mes de la Niñez’, la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Villa Regina propone disfrutar de la obra de teatro ‘Carnaval de los animales’, una obra clásica de Saint-Saëns interpretada por el Trío de Cámara de la Fundación Cultural Patagonia. La presentación será el sábado 7 a las 17 horas…

    Difunde esta nota
  • |

    LETRA -E-

    Las transformaciones dentro del lenguaje como en la naturaleza misma, son inevitables, considerar nulo el uso de la E como género neutro es como mínimo poner al utilitarismo conservador adentro de una caja académica, caja engalanada por la monarquía endocéntrica española. En la cual no me siento reflejado. El lenguaje como todo sistema vivo evoluciona…

    Difunde esta nota
  • Los héroes de la cruzada viril

     

    Hayden Davis, el creador de $LIBRA, encaja a la perfección en el arquetipo cryptobro: joven, verborrágico, vendedor antes que técnico, y con esa mezcla de Silicon Valley y chamuyo motivacional que promete “libertad”. En la criptoestafa aparece como la cara visible de una operación que se presentó como oportunidad y terminó en desastre. Si hubiera que buscar un personaje, Davis podría ser el Rasputín de la era blockchain: alguien que viene de un universo religioso y opaco, se presenta como intérprete del “futuro” y se vuelve influyente por proximidad al poder. Esa proximidad fue la que le permitió llevar a cabo la primera cryptoestfa presidencial del mundo.

    Performance, agresividad y promesa de ascenso individual: así se arman estas nuevas masculinidades. Desde ahí se vuelve posible pasar del caso $LIBRA a una pregunta de fondo: qué tipo de varón —y qué política— se celebra en el ecosistema libertario.

    ***

    Un hombre musculoso, exitoso, siempre ganador: el chad. Ese es el modelo que sobrevuela la manósfera, el submundo digital de donde sale buena parte del vocabulario y las fantasías de los influencers de la extrema derecha. En el ecosistema del presidente Javier Milei, estos perfiles abundan: cuentas de X (ex Twitter) con más de 50.000 seguidores, caracterizadas por un tono agresivo y virulento, que monetizan el odio a través de suscripciones mensuales y buscan la bendición final de Milei en forma de reposteo. Ese léxico —chads, perdedores, dominantes, sometidos— se volvió habitual en la discursividad de las redes de la derecha radical argentina y global.

    Originariamente, la manósfera se conformó a través de una serie de intercambios online entre distintos usuarios con una postura que reproduce la filosofía red pill, inspirada en la película Matrix. Su objetivo es ilustrar la toma de conciencia sobre la realidad del sistema: apela a dejar de ser engañado por los avances del feminismo y descubrir la información que ese sistema te oculta.

    Esta manósfera es producto de la interacción entre los usuarios que son parte y que constantemente alimentan el imaginario de cómo se deben estructurar las relaciones entre los géneros y qué rol deben ocupar las mujeres y los hombres. Por un lado, la manósfera se enoja con la “realidad del sistema y con el feminismo” que hace que los hombres dejen de ser elegidos por las mujeres y por el sistema. Por otro, ensaya un modelo de “hombre ideal”, mucho más recargado, que sí tiene posibilidades de éxito (material y con las minas) porque, claro, estas son lógicas heterosexuales.

    Los principales usuarios que participan de estos espacios son los denominados Incels (célibes involuntarios) que se encuentran asociados con la incapacidad del ejercicio de una masculinidad alpha dominante que es la que logra encuentros sexuales con mujeres. Según estos usuarios, esa masculinidad se construye con base en la predominancia de aspectos físicos atractivos, dominantes y seguros (en términos materiales), lo que asegura la posibilidad de estar en el 30% superior que se “queda con las mujeres”, “medidas” en una escala del 0 al 10.

    Muchos de estos usuarios se autoperciben “sin chances” para entablar una relación sexoafectiva, y desde la privacidad de sus hogares exultan el odio y el desprecio al sistema que “no les da la chance” de poder relacionarse. Y desde esta misma privacidad, es que maceran un tipo de hombre aspiracional. Un tipo de quijada marcada, el cuerpo bien trabajado, exitoso con las mujeres y el mundo material: Un chad. Se trata de un role model o modelo a seguir que se construye diariamente a cuenta gotas de sangre, sudor y lágrimas. Más sangre y sudor. Los chads no lloran. La sangre, fruto de la pasión por desarrollarse y ser exitoso. El modelo es un hombre de negocios al fiel estilo “Lobo de Wall Street”. El sudor, únicamente del gimnasio. Porque, ya que estamos, no se piensa en el trabajo físico al estilo obrero, eso es de negro. Este sudor tiene que provenir de la dedicación por el cuerpo, no como daño colateral de un trabajo forzoso.  

    Lo que te hace ser un chad es básicamente ser un hombre con poder, de poder y en el poder (lo que se conoce como “virilidad hegemónica”). Además de tener rasgos físicos hegemónicos y ejercer una dominación a través de los insultos, agravios y la humillación hacia el “otro” inferior a vos.

    Para la manosfera, el Presidente tilda casi todas las casillas del chad: poder político, mucho pelo, quijada marcada, ojos color zafiro y una gran altura —aunque sea potenciada por una tarima—. Además, se dedica a humillar a los “kukas tirapiedras” en público, por lo que su séquito de influencers lo lee como un “verdadero chad”. El día que asumió la presidencia fue, para ellos, la coronación oficial.

    A Milei le gusta mucho hablar sobre el ano masculino.  Adrián Melo indagó en Anfibia sobre esa performatividad hetero-hegemónica que el Presidente encarna en su discursividad al referirse muy detalladamente al asunto y su impulso viril por “cerrárselos a todos”. Y en el contexto de una crisis de la masculinidad, no es de extrañar que sea necesaria esta reafirmación viril. 

    Esta crisis de la masculinidad se conforma en dos aristas. Por un lado, la crisis material y por otro la crisis de sentido. En el contexto de un neoliberalismo galopante, con la retirada del estado y la intervención pública en la vida privada, las exigencias hacia el individuo (masculino) son extremadamente forzosas. Nicolás Pontaquarto y Ariel Sánchez, del Instituto de Masculinidades y Cambio Social, hablan de una “autoexclusión” producto de la incapacidad de alcanzar los mandatos que estructuran el género, y que, en esta línea, convierten a los sujetos en sujetos elegibles. 

    Este fenómeno es nuevo. Se trata de una “autoexclusión” de los que no se consideran elegibles. La hiperconectividad nos muestra todo el tiempo lo que los demás tienen y uno no. Existe una suerte de checklist de las cosas que hay que tener para ser. No se da, entonces, una exclusión causada por un otro (aunque la misma aún esté presente también). Es el mismo sujeto que se baja. La socialización en redes sociales alimenta y recrudece los estándares de elegibilidad y promueve la autoexclusión. 

    ***

    Se han conformado espacios de socialización que comprenden a la masculinidad como “en la mira”, repletos de hombres que se sienten atacados por los avances que supusieron las olas feministas. Allí surge la manósfera.

    La explosión del caso $Libra, en Argentina, terminó de dar visibilidad a una nueva identidad dentro de la manosfera: los cryptobros. Cuyo origen se puede rastrear luego de la popularización de la cryptomoneda Bitcoin en 2009. Con el desarrollo de la tecnología blockchain y nuevas billeteras digitales, se fueron creando nuevas cryptos y se fue democratizando el acceso a invertir. Lo que antes estaba reservado para un selecto grupo de nerds, se habilitó para el resto, que se agrupó debatiendo sobre las formas de invertir y cómo hacerlo. Al igual que con la manosfera, estos intercambios se dieron en distintos foros de internet como: Reddit, 4chan, Twitter, además de la plataforma de YouTube, que fue un espacio para “educar en inversión”.

    El caso $Libra puso en la escena mediática-digital las nuevas herramientas de la economía digital, con sus riesgos, márgenes de error y engaños que se tejen a su alrededor. Los gurúes de las finanzas digitales, mientras se abren una Monster Mango Loco, concentran dentro de sus características las mismas que sostienen el nuevo sistema de mercado financiero e idiosincrático del neoliberalismo: un marcado desprecio a cualquier tipo de intervención estatal en la vida individual, la promoción de cryptoactivos sumamente volátiles, y la tendencia al riesgo, propia del sujeto financiarizado que la extrema derecha propone como salida de la crisis de la masculinidad. 

    Los cryptobros logran acceder al mundo de las finanzas de Silicon Valley mientras terminan una partida del call of duty y sin la necesidad de levantarse de su silla gamer. Esto, además, se complementa con una ritualización de la vida diaria que es la clave del éxito. Levantarte a las 5 am, leer a las 6 am, mirar el mercado a las 7 am, darte un baño de hielo a las 8 am y salir para el gym a las 9:30.

    Desde esta representación es que los influencers digitales arman el modelo de éxito que luego es vendido en sus redes sociales. Autos caros, relojes grandes y vistosos, “mentalidad de tiburón”, perseverancia estoica, programación esquemática de la vida diaria y conocimiento por encima de la media para invertir. 

    Sin embargo, aún hay una tensión entre estos influencers cryptos y los que son propios del ecosistema del presidente Javier Milei. Estos últimos son críticos de estas comunidades y en sus discursividades se encuentra la conformación de un “otro” al que ellos catalogan de “manijeros” o con poco conocimiento. Aquí marcan la distancia en la calidad de su conocimiento en contraparte a la de estos cryptobros poco serios.

    Ese fue el mensaje circulante durante la explosión del caso $Libra, en el que también fue evidente la gimnasia para desligar al presidente Javier Milei de su responsabilidad en la difusión de una criptomoneda que abruptamente perdió su valor dejando a miles de inversores con pérdidas. Se teorizó sobre un hackeo a la cuenta presidencial y cuando el relato fue insostenible, se procedió a separar los tipos de comunidades en “técnicos” de los “manijeros”.

    Así como se conformó   la “manósfera”, es posible pensar en una “cryptosfera” en la que se aglutina este ideal del éxito masculino. Que se materializa en las nuevas herramientas de la economía digital y las redes sociales. Así la cryptosfera define el éxito y cómo alcanzarlo.

    En este contexto, la extrema derecha carga al individuo de toda responsabilidad por su desarrollo personal, pero además le añade ciertos requisitos que debe cumplir para ser un hombre. Estos requisitos son indispensables para su constitución como hombre(s) y refuerzan la avanzada individualista en la sociedad al atomizar al ser humano nuevamente. 

    La construcción desde los influencers de Javier Milei y del propio presidente como un modelo a seguir que concentra estas características, supone que estos ideales de la masculinidad se potencien desde el sillón de Rivadavia. Tradicionalmente la investidura presidencial fue una referencia de modelo a seguir. En esta línea, la representación de la masculinidad que se imprime desde la figura del Presidente Milei presenta características nuevas, propias del contexto de esta nueva fase del capitalismo. Por primera vez, el presidente no es esposo ni padre. Legitima a la figura del varón roto y solo, a la búsqueda de un nuevo modelo de éxito y desarrollo personal, que ya no están ni en la familia, ni los hijos ni el trabajo. Un individualismo que subsume al sujeto masculino a pensar sólo en él.

    Ante este escenario tan hostil en el que nos encontramos, se vuelve indispensable proponer una perspectiva e imaginar qué tipo de masculinidad queremos como sociedad. Además de encontrar la forma que permita la sociedad permita concebir al estado como el verdadero garante de las instancias de desarrollo humano y que de manera igualitaria anule y cancele la carga de ser, alojada en los requisitos para el “éxito” y la “elegibilidad”.

    La entrada Los héroes de la cruzada viril se publicó primero en Revista Anfibia.

     

    Difunde esta nota