Los beneficiarios del IFE con trámite aprobado ya pueden ingresar a la página web de Anses

Los ingresos deberán hacerse por terminación de DNI en la página www.anses.gob.ar con la Clave de la Seguridad Social, y seguir las instrucciones para anotar su número de CBU y cuenta bancaria.

El orden de ingreso será el siguiente: sábado 11, los titulares de DNI terminados en 0 y 1; domingo 12, los beneficiarios de DNI finalizados en 2 y 3; el lunes 13, los terminados en 4 y 5; el martes 14, los finalizados en 6 y 7; y el miércoles 15 deberán ingresar los titulares de los DNI terminados en 8 y 9.

En el caso de aquellas personas que prefieran cobrar por otros medios de pago, la Anses informó que “podrán elegirlos a partir del jueves 16 entrando también en la página web y siguiendo una serie de instrucciones que se darán a conocer esta semana”.

La Anses advirtió que quienes no puedan llegar a inscribirse con CBU en la primera fase de inscripciones del 11 al 15 de abril, podrán hacerlo igualmente en la fase de inscripción para los beneficiarios no bancarizados.

La Administración recordó que los solicitantes están en condiciones de acceder a este beneficio siempre que él o algún miembro de su grupo familiar no perciban ingresos provenientes de un trabajo en relación de dependencia público o privado; o de ser monotributista de categoría “C” o superior, o del régimen de autónomos; o de una prestación de desempleo.

Fuente: Telam

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  • La Cámara Federal de Rosario pide una auditoría por las 8 mil causas cajoneadas

     

    La Cámara Federal de Rosario iniciará una auditoría que explique por qué se detectaron unos 8 mil casos paralizados en juzgados federales de primera instancia, que al no haber sido trasladadas a tiempo a las fiscalías no tuvieron ningún impulso investigativo, lo que puede implicar delitos no esclarecidos y con impunidad hacia sus posibles autores.

    La anomalía llegó a conocimiento de la Procuración General de la Nación, que está a cargo de todos los fiscales federales, luego de que en el Ministerio Público Fiscal de Rosario advirtieran que les cursaban extemporáneamente causas ingresadas a los juzgados federales 3 y 4, en algún caso hasta con seis años de demora. Algo que hizo que se pronunciara sobre esto con preocupación el gobernador de Santa Fe Maximiliano Pullaro. «Acá hay responsabilidades funcionales», declaró.

    El juzgado federal 3 está a cargo de Carlos Vera Barros y el 4 de Marcelo Bailaque, actualmente con prisión domiciliaria acusado por tres delitos en el desempeño de ese cargo considerados hechos de corrupción institucional.

    Detectan ocho mil causas penales paralizadas en los juzgados federales de Rosario

    Frente a esta situación, que dio a conocer LPO, la Cámara Federal de Rosario ordenó este martes a los secretarios de los juzgados 3 y 4 que informen en 48 horas los criterios de actuación utilizados para supervisar la información documentada que explique que esas causas hayan quedado paralizadas.

    La Cámara Federal pide eso para cotejar el número excedente con las cifras que se confeccionaron en mayo de 2024 cuando dejó de tener vigencia el sistema de juicio escrito y comenzó el modelo acusatorio. Entonces los juzgados hicieron un listado de los expedientes que estaban en trámite para una transición hasta que tuvieran sentencia. Eran según fuentes de la Procuración unos 1.180 legajos. Pero ahora aparece una cifra de ocho mil adicionales que son anteriores a esa fecha límite y que no se comunicaron.

    Al mismo tiempo, la Cámara también pidió al Ministerio Público Fiscal que les remita un listado de esas 1.180 causas a fin de contrastarlo con los guarismos de los informes que ahora encargan a los juzgados.

    Pullaro criticó a la justicia federal por las 8 mil causas paralizadas en Rosario

    Esta situación de limbo en el que quedaron esas causas puede deberse a motivos burocráticos que impliquen negligencia pero no intenciones deliberadas de ocultarlos. «Puede haber una mala gestión de los expedientes u otra cosa más grave que se verá», dijo a LPO una fuente de la Cámara Federal. Pero esto ocurre en una jurisdicción donde hay causas penales en curso por expedientes cajoneados sin explicación o hechos que prescribieron por falta de impulso, en especial delitos tributarios, que tienen como infractores a personas de capacidad económica. 

     

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    GERMÁN LANARO: «EL FÚTBOL ME ENSEÑÓ A ESTAR SIEMPRE LISTO»

    El futbolista reginense Germán Lanaro jugador de la U Católica, equipo tricampeón de la liga chilena volvió a jugar luego de una larga recuperación tras la lesión y posterior operación de los ligamentos de una de sus rodillas. Surgido de las inferiores del Círculo Italiano es referente del equipo chileno hace varios años, consiguió 9…

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  • Juez baja su candidatura a gobernador y quiere ser jefe de campaña de Bornoroni

     

    La dinámica con la que se movían los engranajes dentro de la oposición cordobesa hace unos meses cambió, pasó a otra velocidad. No se detuvo, pero no es la misma mecánica que tenían en el primer semestre del año dentro del eje que conducen el diputado libertario Gabriel Bornoroni y el senador Luis Juez.

    Los acercamientos entre la Nación y el gobernador Martín Llaryora a partir de la llegada de Diego Santilli a la jefatura de Gabinete incomodaron el vínculo y pausaron las fotos conjuntas de los referentes de Javier Milei en Córdoba. Por más que el esquema que lidera Bornoroni haga todos los esfuerzos posibles para calmar la ansiedad de sus socios y enfatizar que la relación entre la Rosada y El Panal es «sólo institucional»; en el juecismo no cayó bien que bajen ministros nacionales y destaquen a los funcionarios llaryoristas.

    La semana pasada ocurrió dos veces: Alejandra Monteoliva valoró a su par, Juan Pablo Quinteros -enemigo acérrimo de Juez-; y ‘Toto’ Caputo hizo lo propio con el ultra llaryorista que conduce la cartera de Economía en Córdoba, Guillermo Acosta. Ambos, blancos predilectos del juecismo.

    Dentro de ese contexto, y con el objetivo de tratar de sostener la coalición opositora, algunos se empiezan a apurar porque saben que Llaryora fijará la fecha de la elección provincial en la primera parte del 2027 y podría agarrar a la oposición todavía caminando. 

    «El peronismo cordobés no va a volver al PJ mientras siga colonizado por el kirchnerismo»

    Es el caso, de Juez que, como lo adelantó LPO el verano pasado había decidido enfriar su propia candidatura provincial con tal de derrotar al peronismo. Inercia que en las últimas semanas no vio con la misma intensidad; pero que, aún así, confía en que se pueda bloquear el objetivo de reelección de Llaryora.

    Por lo tanto, un repliegue con una candidatura a la intendencia de la capital cordobesa, como también lo contó este sitio sigue en pie; y ahora suma un ingrediente a la negociación con Bornoroni: convertirse en el jefe de la campaña provincial de la oposición. Un menú tentador detrás del que están otros.

    Aunque no es la única carta en la baraja para el segundo semestre de este 2026. La otra pasa por el armado de la lista de legisladores provinciales. Actualmente, los libertarios no tienen bancas en la Unicameral cordobesa, mientras que el Frente Cívico tiene un activo puñado de siete bancas; origen de duras críticas parlamentarias al cordobesismo.

    Fortalecer esto será un activo para Juez y puede ser un riesgo para Bornoroni. Por lo tanto, en la ecuación, es un condicionante dentro del acuerdo opositor.

    Lo otro que resta dilucidar es si el radical Rodrigo de Loredo entrará o no en el acuerdo. Y aunque hoy es bastante difícil, lo hace más complejo aún la serie de recorridas que Bornoroni viene haciendo por el interior provincial prometiendo la instalación de un candidato propio en todas las localidades. Un fantasma que espanta el acercamiento de intendentes radicales o que, por lo menos, los obliga a negociar bajo presión.

     

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  • Quirno dijo que Argentina es «bioceánica» y reactivó la tensión con Chile

     

    En Chile hay enojo con Pablo Quino luego que dijera en una entrevista que Argentina es un país «bicontinental y bioceánico».  La declaración se produjo luego de la reunión bilateral que tuvo Javier Milei con José Antonio Kast en Santiago en la que firmaron una declaración conjunta en favor de la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes determinado por el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. 

    El concepto utilizado por Quino es muy sensible para la diplomacia chilena porque es tomado como una provocaciones sobre su territorio porque sugiere que posee costas soberanas en los océanos Atlántico y Pacífico.

    El jefe de la diplomacia argentina también planteó que «hay fortalecer su presencia en el Atlántico Sur porque es el camino a la Antártida», como argumento para construir la base integrada en Ushuaia. 

    Milei y Kast se reúnen en Chile en una cumbre de la ultraderecha, pese al escándalo de Cerimedo 

    De esta manera, en Chile recuerdan que el Protocolo de 1893, complementario al Tratado de Límites de 1881, establece que la soberanía argentina se proyecta hacia las costas del Atlántico y la chilena hacia las del Pacífico. El instrumento determina que Chile no puede pretender territorios hacia el Atlántico ni Argentina hacia el Pacífico.

    Si bien no hubo expresión de parte del gobierno de José Antonio Kast, el debate público está encendido y diputados del oficialismo y la oposición presionan para que el presidente chileno tome acciones mas fuertes contra Argentina. 

    Alejandro Riquelme, diputado del partido de Kast, señaló que «rechazo categóricamente las declaraciones del canciller argentino. Argentina puede hablar de integración o corredores bioceánicos, pero eso es muy distinto a hablar de soberanía». 

    Lo preocupante es que ya se está haciendo costumbre que autoridades argentinas intenten reinterpretar, relativizar o directamente cuestionar tratados y acuerdos internacionales que resolvieron estas materias hace décadas. Los tratados no pueden respetarse solamente cuando resultan convenientes

    «Lo preocupante es que ya se está haciendo costumbre que autoridades argentinas intenten reinterpretar, relativizar o directamente cuestionar tratados y acuerdos internacionales que resolvieron estas materias hace décadas. Los tratados no pueden respetarse solamente cuando resultan convenientes», agregó. 

    Por su parte, el diputado oficialista Stephan Schubert y presidente de la comisión de Relaciones Exteriores sostuvo que «lo importante es tener claridad respecto de la intención y de los dichos de la autoridad argentina quienes han precisado que no tiene referencia con el océano Pacífico, por lo tanto es una declaración muy similar a la que nosotros hemos hecho con anterioridad y no tiene afectación respecto del mar chileno». 

    En tanto, el senador de derecha e integrante de la comisión de Relaciones Exterior , Iván Moreira aseguró que «desde hace un tiempo a esta parte hemos visto una verdadera ofensiva del gobierno argentino y nosotros seguimos poniendo la otra mejilla. Ya llegó la hora de tomar decisiones más enérgicas y no seguir avanzando con esta relación que se está convirtiendo en una relación no muy sana». 

    Desde hace un tiempo a esta parte hemos visto una verdadera ofensiva del gobierno argentino y nosotros seguimos poniendo la otra mejilla. Ya llegó la hora de tomar decisiones más enérgicas y no seguir avanzando con esta relación que se está convirtiendo en una relación no muy sana

    «Además, los compromisos y acuerdos que se han tenido con el propio Presidente Milei no se han cumplido. Por ejemplo, el famoso decreto para la derogación de este decreto, en donde, con esta política expansionista de ellos, ahora se quieren aprovechar y es que tendrían con Chile soberanía compartida», añadió. 

    Desde la oposición, el diputado  Raúl Soto indicó que «la política exterior de nuestro país está pecando de ingenuidad y amateurismo, especialmente en la relación bilateral con Argentina. La estrategia geopolítica de Argentina seguirá su curso y seguirá avanzando bajo la mirada permisiva, débil y errática del canciller y del presidente José Antonio Kast». 

    Kast deja en ridículo a Milei y negocia con los ingleses una ruta marítima a las Malvinas

    «La firma de una declaración que favorece los intereses de Argentina en gran medida, creo que fue un error y los hechos posteriores, como esta declaración del canciller declarando Argentina un país bioceánico, dan una muestra fehaciente de aquello», continuó. 

    Lo paradójico es que Quirno abrió este nuevo escenario de tensión cuando había cerrado la crisis que generó las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea, Gustavo Javier Valverde, cuando dijo que el Estrecho de Magallanes es argentino. En este marco, por estas horas se especula con la posibilidad que el país trasandino presente una nota de protesta y convoque al embajador argentino, Jorge Faurie.

     

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  • Sugestivo posteo de Trump con el rey del Reino Unido tras el discurso de Milei

     

    Tras poner en duda el apoyo a Reino Unido en la disputa por la soberanía de Malvinas y hacer que Javier Milei se subiera a la causa, Donald Trump mandó otro mensaje confuso al postear una foto con el rey del Reino Unido.

    Trump hizo el sugestivo posteo junto al Rey Carlos en la Casa Blanca pocas horas después de la cadena nacional en la que Milei concretó la puesta en escena de su giro pro Malvinas, tras pasarse años elogiando a la criminal de guerra Margaret Thatcher.

    La semana pasada, Trump dijo que podría «revisar» su postura sobre Malvinas, en un intento de presión al Reino Unido para aumente su presupuesto de defensa y apoye a Estados Unidos en la guerra con Irán.

    Yo quiero a mi bandera

    Necesitado de cambiar la agenda mediática y tener un eje discursivo nuevo, Santiago Caputo aconsejó a Milei dar un giro total en el tema Malvinas, un mes después de haber criticado a los jugadores de La Scaloneta que reclamaron la soberanía de las islas en el Mundial.

    «En el mundo corren vientos de cambio favorables a nuestro reclamo. Recientemente el presidente Trump declaró que los Estados Unidos están revaluando su posición histórica con relación a Malvinas. Esta amenaza no es inocua. Los Estados Unidos evalúan ese cambio de posición porque saben que en la Argentina tiene un socio confiable, alineado con los valores occidentales, en una posición de relevancia estratégica», se entusiasmó Milei en su discurso por cadena.

    Pero se sabe que Trump no se caracteriza por tener posturas duraderas y pocas horas después posteó una foto con el Rey Carlos, en la que parece reafirmar la alianza histórica con Londres pese a su pelea con el gobierno británico.

    «A esta altura deberíamos tener en cuenta que Trump se ha vuelto un líder poco previsible para tomar en serio sus declaraciones y no las del Departamento de Estado», opinó el analista político Lucas Romero sobre la foto posteada por Trump.

     

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    Los 33 Orientales: la expedición que salió de Buenos Aires y cambió para siempre el destino de Uruguay

     

    El 25 de agosto de 1825, los Treinta y Tres Orientales proclamaron la independencia de la Provincia Oriental y desencadenaron un proceso que terminaría creando Uruguay.

    Por Alcides Blanco para NLI

    El 25 de agosto de 1825, en la pequeña localidad de Florida, una asamblea proclamó la independencia de la Provincia Oriental respecto del Imperio del Brasil y declaró su voluntad de incorporarse a las Provincias Unidas del Río de la Plata. La escena suele ser presentada en la historia uruguaya como uno de los momentos fundacionales de la nación, pero detrás de aquella declaración existe una historia bastante más compleja, en la que aparecen una invasión brasileña, una provincia disputada entre imperios, exiliados orientales organizándose en territorio argentino, una expedición de apenas unas decenas de hombres y una guerra que terminaría modificando definitivamente el mapa del Río de la Plata. La independencia uruguaya, paradójicamente, no nació inicialmente como la separación de la Banda Oriental de las Provincias Unidas, sino como un intento de expulsar al poder brasileño y recuperar una incorporación al espacio rioplatense que, pocos años después, terminaría dando lugar a la creación de un Estado independiente.

    Una provincia atrapada entre dos proyectos

    Para comprender qué ocurrió aquel 25 de agosto hay que retroceder hasta la crisis del orden colonial y la revolución iniciada en 1810. La Banda Oriental se convirtió rápidamente en uno de los territorios más disputados del antiguo Virreinato del Río de la Plata, tanto por su posición estratégica frente a Buenos Aires como por la importancia de sus puertos, sus recursos y su ubicación sobre el estuario. José Gervasio Artigas encabezó desde allí un proyecto político propio, basado en una concepción federal que entró en conflicto tanto con el centralismo porteño como con las pretensiones de las potencias vecinas. La derrota del artiguismo abrió el camino para que los portugueses invadieran el territorio en 1816 y, posteriormente, lo incorporaran al Reino Unido de Portugal, Brasil y Algarve bajo una nueva denominación: la Provincia Cisplatina.

    Cuando Brasil declaró su independencia de Portugal en 1822, la Banda Oriental quedó integrada al nuevo Imperio brasileño. Para una parte importante de los orientales, aquella situación era una ocupación extranjera que debía ser revertida. Sin embargo, el problema tenía una dificultad adicional: la región tampoco constituía un territorio políticamente homogéneo. Existían diferentes proyectos sobre su futuro, desde quienes pretendían recuperar una autonomía propia hasta quienes aspiraban a reincorporarla a las Provincias Unidas. La frontera entre esos proyectos todavía no estaba definida y, en 1825, la idea de una República Oriental del Uruguay independiente todavía no era el resultado inevitable de la historia, sino una posibilidad que surgiría de una guerra y de las negociaciones posteriores.

    En ese contexto apareció Juan Antonio Lavalleja, militar oriental que había participado en las luchas de la década anterior y que se encontraba exiliado en Buenos Aires. Allí comenzó a organizar una expedición destinada a cruzar el Río de la Plata, desembarcar en la Banda Oriental y levantar a la población contra las autoridades brasileñas. El gobierno de Buenos Aires conocía los preparativos y, aunque la relación entre las autoridades porteñas y los expedicionarios fue compleja, el territorio argentino terminó funcionando como plataforma fundamental para aquella operación. Los hombres que partieron no representaban todavía un ejército nacional uruguayo, porque Uruguay todavía no existía como país independiente: eran orientales comprometidos con la recuperación de su territorio y aliados rioplatenses dispuestos a acompañarlos.

    El cruce del río y la campaña de Lavalleja

    La expedición quedó inmortalizada como la de los Treinta y Tres Orientales, aunque la cantidad exacta de integrantes ha sido objeto de discusiones históricas y distintas listas elaboradas posteriormente no siempre coinciden. Lo fundamental no está tanto en la cifra como en lo que aquella pequeña fuerza consiguió desencadenar. Los expedicionarios cruzaron el río desde territorio argentino y desembarcaron en la costa oriental el 19 de abril de 1825, iniciando una campaña que rápidamente consiguió sumar apoyos locales y debilitar la presencia brasileña en diferentes puntos del territorio.

    La famosa bandera de la expedición llevaba una consigna que sintetizaba el proyecto político de aquel momento: “Libertad o muerte”. Pero la libertad que reclamaban no significaba todavía exactamente lo que décadas posteriores interpretarían como independencia nacional. La lucha estaba dirigida contra el dominio brasileño y se vinculaba con la recuperación de la soberanía oriental, mientras la posibilidad de reincorporarse a las Provincias Unidas permanecía abierta. Esa diferencia es fundamental porque permite comprender por qué el episodio del 25 de agosto posee una dimensión histórica más compleja que la de una simple declaración independentista.

    El avance de las fuerzas de Lavalleja permitió convocar una asamblea en Florida, donde se aprobaron las llamadas Leyes Fundamentales. Una de ellas declaró la independencia de la Provincia Oriental respecto del Imperio del Brasil y de cualquier otro poder extranjero; otra estableció la voluntad de reincorporación a las Provincias Unidas del Río de la Plata. La fórmula podía parecer contradictoria desde una mirada posterior, pero en realidad expresaba con bastante precisión la situación política de aquel momento: los orientales se declaraban libres del poder brasileño mientras aspiraban a reconstruir un vínculo político con las provincias rioplatenses.

    La decisión tuvo consecuencias inmediatas. El gobierno de las Provincias Unidas reconoció la incorporación de la Provincia Oriental en octubre de 1825, y Brasil respondió declarando la guerra. El conflicto se prolongaría durante tres años y terminaría involucrando a fuerzas militares de ambos lados en una guerra que ya no podía resolverse solamente en territorio oriental. El Río de la Plata se convirtió nuevamente en escenario de una disputa internacional en la que estaban en juego no solamente las fronteras, sino también el equilibrio regional entre Brasil, las Provincias Unidas y las propias fuerzas orientales.

    La independencia que nadie había planeado de ese modo

    La guerra terminó produciendo un resultado que ninguno de los dos grandes contendientes había buscado originalmente: la creación de un Estado independiente en la Banda Oriental. La intervención diplomática británica fue decisiva para alcanzar un acuerdo que permitiera cerrar el conflicto sin que Brasil aceptara la incorporación definitiva del territorio a las Provincias Unidas ni estas últimas consiguieran convertirlo en una provincia propia. La Convención Preliminar de Paz de 1828 estableció las bases para la independencia de la Provincia Oriental, que finalmente se convertiría en la República Oriental del Uruguay.

    El proceso revela una de las grandes particularidades de la historia rioplatense: Uruguay nació en buena medida como resultado de una disputa entre proyectos regionales que ninguno consiguió imponer completamente. Brasil no pudo conservar la Cisplatina; las Provincias Unidas no pudieron incorporarla; los orientales consiguieron liberarse del dominio brasileño, pero tampoco lograron reconstruir una integración duradera con el espacio rioplatense. Entre esos intereses contrapuestos apareció una solución que transformó a la Banda Oriental en un Estado independiente y modificó el equilibrio político de toda la región.

    Por eso, la fecha del 25 de agosto tiene una importancia que trasciende el calendario uruguayo y también forma parte de la historia argentina. La expedición de Lavalleja salió desde Buenos Aires, muchos de sus protagonistas tenían vínculos políticos y militares con las Provincias Unidas y el conflicto posterior involucró directamente al gobierno de Buenos Aires. La historia de los dos países, en ese momento, todavía no podía escribirse por separado porque ambos formaban parte de un mismo espacio histórico que estaba atravesando el difícil proceso de fragmentación de la antigua estructura virreinal.

    La propia Buenos Aires conserva huellas de aquella conexión. Los Treinta y Tres Orientales no fueron solamente protagonistas de una epopeya uruguaya; fueron también parte de una historia rioplatense en la que las fronteras nacionales todavía estaban en construcción. La separación definitiva entre Argentina y Uruguay sería posterior a la declaración de Florida y surgiría de un proceso diplomático y militar mucho más amplio. En 1825 nadie podía saber exactamente qué país existiría después de aquella guerra.

    Una independencia nacida de una derrota compartida

    Hay una ironía profunda en el origen del Uruguay moderno. La declaración del 25 de agosto de 1825 proclamó la independencia respecto de Brasil, pero simultáneamente expresó la voluntad de unión con las Provincias Unidas. Tres años después, el resultado sería otro: un país independiente de Brasil y también de las Provincias Unidas. La nación uruguaya nació, entonces, no a partir de un único acto fundador perfectamente definido, sino de una cadena de acontecimientos en la que los proyectos políticos fueron modificándose a medida que avanzaban la guerra y la diplomacia.

    Esa complejidad no disminuye el valor histórico de los Treinta y Tres Orientales; por el contrario, permite comprender mejor su verdadera dimensión. No fueron personajes aislados que aparecieron de repente para crear una nación predeterminada por la historia, sino protagonistas de una época en la que las identidades políticas todavía estaban en movimiento. La Banda Oriental había sido parte del Virreinato, territorio artiguista, provincia disputada, dominio portugués y provincia brasileña antes de transformarse en Uruguay. La nación fue el resultado de ese conflicto, no su punto de partida.

    Cada 25 de agosto, Uruguay celebra una independencia que comenzó a construirse con aquellos hombres que cruzaron el río desde territorio argentino bajo una bandera que anunciaba “Libertad o muerte”. Pero la verdadera importancia de aquella jornada reside quizás en todo lo que todavía no estaba decidido. No existía aún el Uruguay que hoy conocemos, ni estaban definitivamente fijadas las fronteras, ni había concluido la guerra que determinaría su nacimiento. Lo que existía era una sociedad oriental intentando recuperar su capacidad de decidir sobre su propio territorio en medio de la disputa entre dos grandes poderes regionales.

    Los Treinta y Tres no cruzaron el río para entrar directamente en la historia de una nación ya existente; cruzaron para abrir una historia cuyo desenlace todavía desconocían. Y esa es justamente la razón por la que el 25 de agosto continúa siendo una fecha tan poderosa: porque recuerda que las naciones no siempre nacen de decisiones tomadas de una vez y para siempre, sino de guerras, proyectos, derrotas, negociaciones y voluntades colectivas que, con el tiempo, terminan dibujando sobre el mapa aquello que las generaciones posteriores llamarán patria.

     

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