Ayer por la tarde lxs trabajadores de La Reginense tuvieron una reunión con el intendente de la ciudad Marcelo Orazi, quien los recibió en el municipio. En esta oportunidad los obreros de la sidrera estuvieron representados por Juan Caniupán, Alicia Monsalve y Sergio Gallardo. En un encuentro productivo el mandatario se comprometió con respecto al pago que se efectuaría este viernes y también a mejorar el diálogo y mantener una relación más directa con los trabajadores.
Gentileza Juan Canupán
“La confianza de la gente está quebrada, y es imposible recuperarla con tanto manoseo, el compromiso del intendente es de tratar de mejorar el diálogo con los trabajadores, de tener una llegada más directa con la gente”, cuenta Caniupán.
“Mediante el diálogo pudimos aclarar algunas situaciones que pasaron en la temporada, aprovechamos a dejar en claro que nosotros queremos que se nos pague todo nuestro sueldo, que lo que sucedió la semana pasada con Santivañez y Perez no había sido consultado a los trabajadores, ese monto propuesto no resuelve nada. Pedimos que se eleve la suma del depósito que plantean hacer el día viernes”, le dejaron en claro lxs trabajadores al intendente.
Durante la semana recibieron los módulos alimenticios que habían prometido desde el Concejo Deliberante.
“Nosotros dejamos bien en claro que acá el primer compromiso que hay que cumplir es con la gente. Si bien lo mejor que podemos tener es nuestra fuente laboral, tampoco queremos esto, si trabajamos queremos cobrar por nuestro trabajo como se debe. Es lo mínimo que uno espera como trabajador” expresaron los trabajadores por medio de Caniupán quién tomó la posta una vez que las relaciones con el sindicato de obreros empacadores de la fruta se quebró.
La búsqueda de lo que le corresponde se ha dado de manera independiente ya que los obreros se consideran desafiliados y autónomos, debido a que el sindicato mediante su delegado y el ex interventor les han ocasionado más problemas que soluciones en este último tiempo, siempre pergeniando resoluciones a espaldas de lxs trabajadores.
“A esta altura estamos totalmente desconfiados de lo que puede llegar a suceder, va a ser un trabajo difícil recuperar la confianza de la gente y si siguen con actitudes de resolución por encima de la gente no va a suceder. Y así sería muy difícil llevar adelante otra reactivación”, agregó Caniupán en entrevista con #LaTapa.
Este viernes lxs trabajadores deberían recibir en sus cuentas sueldo un pago parcial de sus haberes, y están a la espera de que el monto sea más elevado de lo que se les ha informado.
La emisión monetaria creció aunque el Gobierno sostenga lo contrario. No lo hizo por financiamiento directo del déficit, sino por tres canales concretos que aumentaron la cantidad de dinero en la economía.
El primero fue la compra de divisas. El Banco Central emitió pesos para adquirir dólares y acumular reservas. En muchos casos, esos dólares ya estaban dentro del sistema financiero local, por ejemplo a partir del blanqueo, pero al comprarlos el Central igual expandió la cantidad de pesos en circulación.
El segundo canal fue la transferencia de utilidades del Banco Central al Tesoro. Las devaluaciones generan ganancias contables en el balance del BCRA. Cuando esas utilidades se giran al Tesoro, implican emisión monetaria, aunque no aparezcan como financiamiento directo del gasto.
El tercero fue el pago de intereses de la deuda en pesos. El crecimiento de los plazos fijos está asociado al aumento de la deuda pública. Los bancos pagan intereses a los depositantes con rendimientos que provienen, en gran parte, de títulos del Tesoro. Esos intereses se capitalizan y aumentan los saldos monetarios.
A esto se sumó un cambio en la estructura financiera. El Gobierno reemplazó los pasivos remunerados del Banco Central por deuda del Tesoro. Eso permitió canalizar los pesos hacia el financiamiento del sector público desde el sistema bancario. En términos contables, reduce la emisión directa del BCRA, pero no elimina la liquidez existente en el sistema.
El gobierno libertario, de forma muy acertada, dejó de emir deuda del Banco Central, por lo que los bancos pasaron de tener acvos del Banco Central a tener bonos del gobierno. Mágicamente apareció el mercado de pesos. Las colocaciones de deuda en pesos, otrora imposibles de rollear (refinanciar), pasaron a encontrar un abundante fondeo. Se terminó desde entonces el modelo de «emisión permanente» en el que Argentina estaba sumida desde el 2002.
Este conjunto de mecanismos fue ordenado en documento de trabajo del economista del Centro Cultural de la Cooperación (CCC), Estanislao Malic. Malic cuestiona la idea instalada de que «no hubo emisión». Según este economista, la emisión no debe medirse por la impresión de billetes sino por el crecimiento de los agregados monetarios, que efectivamente aumentaron en este período.
«La emisión monetaria no equivale a imprimir billetes. La emisión es el aumento de saldos en las cuentas bancarias originado por el Banco Central. O sea, la población tiene más cantidad de depósitos en los bancos (cajas de ahorro y cuentas corrientes) porque lo decide el Banco Central. Los billetes físicos solo se imprimen cuando los depositantes deciden retirar ese dinero por caja o cajero automático. En términos económicos, lo relevante es el aumento de los saldos contables», explica Malic.
«El período reciente muestra una expansión monetaria significativa, observable en las estadísticas públicas del Banco Central, especialmente al analizar la evolución de los agregados monetarios (M0, M1, M2 y M3)», agrega este economista.
Malic, explica uno de los cambios centrales del actual modelo: «El gobierno libertario, de forma muy acertada, dejó de emitir deuda del Banco Central, por lo que los bancos pasaron de tener activos del Banco Central a tener bonos del gobierno. Mágicamente apareció el mercado de pesos. Las colocaciones de deuda en pesos, otrora imposibles de rollear (refinanciar), pasaron a encontrar un abundante fondeo. Se terminó desde entonces el modelo de «emisión permanente» en el que Argentina estaba sumida desde el 2002″.
Pero de manera contra intuitiva, Malic no atribuye el actual repunte de la inflación a este crecimiento de la base monetaria, sino que pone en duda el vínculo mecánico entre emisión e inflación. Malic retoma la tradición de Marcelo Diamand para plantear que la inflación en Argentina responde principalmente a la restricción externa. Es decir, a la falta estructural de dólares en relación con el nivel de actividad económica.
Y sostiene que la dinámica actual confirma ese análisis. Los relevamientos de las consultoras que siguen la inflación ubican la inflación de marzo en en la zona del 3%, confirmando que la suba de precios se instaló en un escalón meas alto. Los alimentos explican buena parte de la aceleración: carnes y lácteos aportaron cerca del 75% de la inflación semanal en marzo. Es un dato clave porque refleja presión en la inflación núcleo, no en los regulados.
Malic retoma la tradición de Marcelo Diamand para plantear que la inflación en Argentina responde principalmente a la restricción externa. Es decir, a la falta estructural de dólares en relación con el nivel de actividad económica.
El segundo componente es la corrección de precios regulados. Pero no es un ajuste neutro. El esquema que implementó el Gobierno combina dos factores: por un lado, el costo de la energía se lleva a valores internacionales; por el otro, en transporte y distribución se fijaron mecanismos de actualización automática que corren por encima de la inflación. Eso introduce un componente inercial adicional: tarifas que indexan hacia adelante.
El tercer factor, y el más relevante en el margen, son los combustibles. La suba del petróleo a nivel internacional, que volvió a ubicarse en niveles de los 100 dólares el barril, recalienta toda la estructura de costos. Pero el punto clave es que el traslado a surtidor todavía es parcial. Las estimaciones del mercado muestran que el pase a precios no está completo.
Según distintos escenarios de consultoras, cada 10% de aumento en combustibles agrega entre 0,3 y 0,5 puntos de inflación mensual, y el traslado total pendiente podría implicar subas mucho mayores, incluso por encima del 20%. Eso implica algo central: parte de la inflación futura ya está determinada por aumentos que todavía no se terminaron de trasladar.
Además, el impacto de los combustibles no es solo directo. Tiene efecto de segunda ronda. Aumenta costos logísticos, transporte, distribución y producción. Es un insumo transversal que se filtra en toda la economía.
Según distintos escenarios de consultoras, cada 10% de aumento en combustibles agrega entre 0,3 y 0,5 puntos de inflación mensual, y el traslado total pendiente podría implicar subas mucho mayores, incluso por encima del 20%. Eso implica algo central: parte de la inflación futura ya está determinada por aumentos que todavía no se terminaron de trasladar.
En este contexto, no hubo un cambio reciente en la emisión que explique esta aceleración. La expansión monetaria es previa y sostenida. Lo que explica la inflación actual es otra cosa:alimentos con presión propia, tarifas con indexación por encima de la inflación, energía a precios internacionales, y una inercia que se refuerza con estos mecanismos.
Ese cuadro encaja con lo que plantea Malic, en línea con Diamand: la inflación en Argentina responde a la restricción externa y a la dinámica de costos. Y en ese marco aparece el punto más interesante del trabajo: cuando los precios suben por estos factores, el sistema necesita más dinero para funcionar. Es decir, la emisión acompaña a la inflación. No la explica.
La relación entre inflación y emisión es la inversa. En economías con inflación, el aumento de precios genera la necesidad de más dinero para sostener el nivel de actividad. El Estado gasta más en términos nominales, los bancos expanden crédito y los intereses crecen. Es decir, en muchos casos la inflación impulsa la emisión y no al revés. El debate, entonces, no es solo si hubo emisión, que la hubo, sino qué rol cumple en la dinámica inflacionaria. Y ahí es donde el diagnóstico oficial choca contra sus límites.
El último martes se realizó una reunión convocada por referentes de la Agencia para la Prevención y Asistencia del Abuso de Sustancias y de las Adicciones (APASA) de la que participaron la Secretaria de Desarrollo Social de la Municipalidad de Villa Regina Luisa Ibarra y la Directora de Promoción Social Adriana Torres. El encuentro tuvo…
Luis «Toto» Caputo quiere pagar con un bono las deudas que tiene el Estado con las empresas de la construcción por las pocas obras públicas que el gobierno de Javier Milei continuó.
El discurso libertario contra la obra pública fue explotado por Milei en las campañas electorales, pero algunas pocas -sin mucho criterio- continuaron. Milei dejó abandonadas la mayoría de las obras en marcha que heredó del gobierno de Alberto Fernández, pero continuaron algunos trabajos de mejoras de la red ferroviaria y algunos pocos tramos de rutas, que tenían asignados créditos de la CAF, que el gobierno tiene que reponer.
Caputo incluso habilitó pequeñas obras de manera clandestina en municipios fines al gobierno, como revelaron a LPO intendentes del interior bonaerense: a esos jefes municipales se les pidió que no pusieran carteles de obra para no quedarse sin el discurso del combate a la obra pública, una delirante bandera de Milei.
Los pagos de esas obras se venían cumpliendo pero la feroz baja de la recaudación, que en febrero rozó el diez por ciento, dejó a Economía sin fondos. Una situación que podría extenderse hasta mayo, como reveló LPO.
Ahora el ministro de Economía se encontró con un escenario en el que no tiene plata para pagar las deudas que acumula con las empresas y al mismo tiempo las necesita para reactivar la economía, que está ingresando en una peligrosa estanflación. «El problema de Caputo es que la caída de la recaudación es bestial y la única manera de sostener el superávit es patear todos los gatos del Estado que pueda», explicó a LPO un técnico en Presupuesto.
Caputo convocó a los empresarios de la Cámara de la Construcción para ofrecerles una suerte de Bopreal, de la obra pública para candelar las deudas.
Por eso Caputo convocó a los empresarios de Camarco para la semana que viene para ofrecerles una suerte de Bopreal de la obra pública. Los Bopreal son los títulos de deuda que el gobierno emitió para pagar la deuda comercial con importadores acumulada hasta diciembre de 2023.
Como el gobierno es promercado, la idea del bono que será lanzado en el mercado secundario es que sea aceptado de manera voluntaria por los empresarios. Sin embargo, entre los constructores de Camarco ya hay un clima de rechazo total.
La desconfianza es entendible: entre los empresarios se preguntan quién va a querer un bono de la vilipendiada obra pública argentina. Más aún después de que el propio Caputo, además del propio Milei, dijera que la obra pública es un «curro» de la política.
Esta mañana, el Intendente Marcelo Orazi hizo entrega de presentes a Mabel Sanhueza y Virginia Barresi, quienes se jubilaron hace unos días después de muchos años prestando servicios en la Municipalidad de Villa Regina. Mabel se desempeñaba en el Departamento de Compras y Virginia lo hacía en el área de Tesorería. El Intendente Orazi les…
ESCRIBE: FACUNDO FAJARDO “Cada uno llevaba una pata de oveja. El camino serpenteaba entre playas y acantilados. Subidas y bajadas, pasando por antiguos cauces de ríos. Costaba mantener el equilibrio con el viento del estrecho y canto rodado en los pies. Eran las tres o las cuatro de la tarde. En media hora el sol…
El Departamento de Bromatología de la Municipalidad de Villa Regina solicita a los comerciantes reforzar las medidas de prevención establecidas en los protocolos respectivos en el marco de la pandemia COVID-19. Al respecto, recuerda la importancia de respetar en los diferentes locales el uso obligatorio de tapabocas, el distanciamiento social de 2 metros y la…
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