La merluza es uno de los recursos principales de la economía regional por excelencia del Golfo San Matías y constituye para el pueblo argentino el producto de mar de mayor consumo. La gobernadora Arabela Carreras declaró la Emergencia Pesquera en el Golfo de San Matías por el término de un año, con el objetivo de…
En la localidad de Cervantes está ubicada La Antigua Bodega Patagónica, histórica ex Bodega Glanz, que es un emprendimiento de la familia Banacloy quienes se propusieron reactivar la Bodega cerrada por mas de 20 años y donde vinifican las uvas provenientes de una chacra que la familia posee en la zona. El proyecto está coordinado…
Donald Trump advirtió al alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, que está «jugando con fuego» por cuestionar su política migratoria.
La ciudad capital del Estado de Minnesota sigue conmocionada por la muerte de Alex Pretti, de 37 años, abatido por agentes de la policía fronteriza (CBP), después de que Renee Good, otra estadounidense de la misma edad, muriera a manos de la policía de inmigración (ICE) el pasado 7 de enero.
A pesar que Trump busca calmar la tensa situación, el líder republicano arremetió este contra Frey, quien afirmó el martes en la red social X que «no aplica ni aplicará las leyes federales de inmigración».
El alcalde Demócrata dijo que «el Jefe O’Hara y yo nos reunimos con el Zar Fronterizo Homan y tuvimos una conversación productiva. Reiteré que mi principal petición es que la Operación Metro Surge termine lo antes posible. La seguridad pública funciona mejor cuando se basa en la confianza de la comunidad, no en tácticas que generan miedo o división».
Dejé en claro que Minneapolis no aplica ni aplicará las leyes federales de inmigración y que seguiremos concentrados en mantener seguros a nuestros vecinos y nuestras calles. Los líderes de la ciudad continuarán en conversaciones con el Sr. Homan y su equipo
«Compartí con el Sr. Homan los graves impactos negativos que esta operación ha tenido en Minneapolis y las comunidades aledañas, así como la tensión que ha puesto sobre nuestros oficiales de policía locales», agrego en otro posteo.
«También dejé en claro que Minneapolis no aplica ni aplicará las leyes federales de inmigración y que seguiremos concentrados en mantener seguros a nuestros vecinos y nuestras calles. Los líderes de la ciudad continuarán en conversaciones con el Sr. Homan y su equipo», concluyó.
«¿Podría alguien de su círculo íntimo explicarle que esta afirmación constituye una violación muy grave de la ley y que está jugando con fuego?», reaccionó el líder de la Casa Blanca en su plataforma Truth Social .
«El trabajo de nuestra policía es mantener a la gente segura, no hacer cumplir las leyes federales de inmigración. Quiero que prevengan homicidios, no que persigan a un padre trabajador que contribuye a MPLS y es de Ecuador. Es similar a la política que tenía Rudy en Nueva York. Todos deberían sentirse seguros al llamar al 911», retrucó Frey a la advertencia de Trump.
En Mar del Plata, Milei volvió a subirse a un escenario militante para repetir un libreto cada vez más gastado: guerra cultural, enemigos internos y autosatisfacción ideológica. Lejos de ofrecer respuestas concretas a una Argentina golpeada por el ajuste, el discurso de anoche en la Derecha Fest confirmó que el Presidente prefiere el aplauso identitario antes que la gestión.
Por Roque Pérez para NLI
El mensaje de Milei no tuvo sorpresas. Fue, una vez más, la reafirmación de un relato construido sobre la confrontación permanente. En lugar de hablarle al conjunto de la sociedad, eligió hablarle a los convencidos, reforzando una lógica de “nosotros contra ellos” que ya es marca registrada de su gobierno.
La escena fue elocuente: un Presidente celebrando su propio rumbo frente a un auditorio afín, mientras afuera crecen la pobreza, la recesión, la destrucción del empleo y la incertidumbre económica. La Derecha Fest funcionó como refugio simbólico para un oficialismo que evita dar explicaciones sobre los efectos reales de su programa.
La “batalla cultural” como coartada
El eje central del discurso volvió a ser la llamada “batalla cultural”, presentada como el gran desafío histórico del país. Bajo esa consigna, Milei simplifica la realidad argentina en una lucha moral entre supuestos defensores de la libertad y un enemigo difuso al que llama “la izquierda”, “el estatismo” o “los zurdos”.
Este recurso no es inocente. Convertir la política en una guerra cultural permite desplazar el debate sobre la gestión concreta. No se habla de salarios pulverizados, de jubilaciones recortadas ni del derrumbe del consumo. Se habla de ideas abstractas, de enemigos ideológicos y de un futuro prometido que nunca llega.
La Argentina real, la que no entra en los slogans, quedó completamente ausente del escenario marplatense.
Insultos, amenazas simbólicas y polarización
Uno de los momentos más celebrados por el público fue la reiteración de frases provocadoras y descalificantes hacia quienes no adhieren al proyecto libertario. Expresiones como que “se viene la noche” para determinados sectores no aportan ninguna solución, pero sí alimentan un clima de hostilidad política y social.
Desde la investidura presidencial, este tipo de mensajes no solo degradan el debate público, sino que legitiman la intolerancia como forma de acción política. El adversario deja de ser un actor democrático y pasa a ser un enemigo a derrotar culturalmente.
Mientras tanto, los problemas estructurales siguen sin abordarse.
Liberalismo declamado, realidad omitida
Milei volvió a presentar al liberalismo como una verdad revelada, casi religiosa, que no admite matices ni críticas. El mercado aparece como solución mágica, aun cuando los datos muestran una economía paralizada, caída del poder adquisitivo y mayor desigualdad.
No hubo en el discurso ninguna autocrítica, ni siquiera una mención a los costos sociales del ajuste. Tampoco explicaciones sobre cómo su modelo mejorará la vida de quienes hoy están peor que hace un año. El liberalismo fue invocado como dogma, no como política pública evaluable.
En ese marco, la Derecha Fest operó más como acto de reafirmación emocional que como espacio de rendición de cuentas.
Un presidente cómodo en el escenario, ausente en la gestión
El contraste es cada vez más evidente: Milei se muestra cómodo en actos ideológicos, viajes y eventos militantes, pero esquiva el debate serio sobre los resultados de su gobierno. La épica reemplaza a la política, y el show reemplaza a la gestión.
La Derecha Fest dejó una imagen clara: un Presidente que elige la ovación de su núcleo duro antes que enfrentar la complejidad de un país en crisis. En lugar de construir consensos mínimos para salir adelante, profundiza la división y el enfrentamiento.
El discurso de Milei en Mar del Plata no fue un mensaje para la Argentina, sino para su tribuna. Un acto de fe ideológica que ignora deliberadamente la realidad social y económica. Mientras el país acumula problemas urgentes, el Presidente insiste en la guerra cultural como cortina de humo. Y así, entre aplausos y consignas, la Argentina sigue esperando respuestas.
En un nuevo aniversario del crimen de José Luis Cabezas, FOPEA comparte un texto colaborativo que realizó junto a 25 periodistas para mantener su recuerdo latente y reflexionar sobre lo que su muerte representa para el periodismo argentino. A 25 años del asesinato de Cabezas, 25 periodistas mantienen su recuerdo presente El 25 de enero…
La Municipalidad de Villa Regina y el Movimiento Evita informan que se otorgaron todos los turnos para atención de oftalmología y odontología que los camiones de salud comunitaria brindarán en la ciudad los días viernes 21 y sábado 22 de 9.30 a 16.00. Por lo tanto se les solicita a los vecinos no asistir a…
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