La XVI Fiesta del Inmigrante, segunda de carácter provincial, tuvo su cierre en la noche del domingo con la danza y música de las distintas colectividades y la presentación de Mauro Guiretti.
El polideportivo Cumelen se vistió de los colores representativos de los países que fueron parte de la celebración: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Cuba, Estados Unidos, Italia, Medio Oriente y Venezuela, a los que se sumó el stand del Mundo de los niños.
La gastronomía y los tragos típicos de cada lugar fueron parte importante del festejo que reunió a las familias respetando los protocolos establecidos.
El Intendente Marcelo Orazi recorrió nuevamente los stands, oportunidad en la que nuevamente les agradeció a los participantes por ser parte de la celebración y por la responsabilidad con la que aplicaron los protocolos.
En la parte final de la Fiesta se hizo entrega del premio al stand de Bolivia, que resultó el elegido por el jurado.
La Directora de Cultura Silvia Alvarado agradeció y felicitó a las colectividades participantes, además de destacar el trabajo realizado en forma previa y durante el desarrollo de la Fiesta.
Karina Milei ya no descarta de plano la idea de cerrar un acuerdo electoral con Jorge Macri para competir por la Ciudad de Buenos Aires en 2027.
El abrazo de Javier Milei con el jefe de Gobierno en el Tedeum del 25 de mayo, un año después de negarle el saludo protocolar, y la invitación al Cabildo que le negaron a Patricia Bullrich fueron síntomas de que el clima cambió. Fuentes de ambos espacios confirmaron a LPO que la relación mejoró mucho.
Aunque todavía es muy incipiente para hablar de un acuerdo electoral, no deja de ser un dato político que en la Casa Rosada hayan dejado de descartarlo y que empiecen a aceptar al menos la posibilidad de que se pueda armar un frente con el PRO como se hizo el año pasado en la provincia.
En la Rosada valoran que Jorge dejó de rechazar los proyectos libertarios -como el RIGI que se promulgó este viernes- y muestra un alineamiento total de su discurso con el de Milei, especialmente en temas de seguridad y el fin de los piquetes.
Otro síntoma de que el clima cambió es que los libertarios aflojaron la presión contra Jorge en la Legislatura porteña. Pero lo más claro del giro de la Rosada fue el aval de los Milei para que Toto Caputo firme el pago
con bonos
de la deuda de 800 mil millones a la Ciudad.
Pilar Ramírez
La mejoría en la relación tiene, entre otras explicaciones, el buen diálogo que mantienen el operador macrista Daniel «Tano» Angelici y el presidente del Banco Nación, Darío Wasserman, armador de Karina en la Ciudad y esposo de la jefa del bloque libertario, Pilar Ramírez.
El abrazo de Javier Milei con el jefe de Gobierno en el Tedeum del 25 de mayo, un año después de negarle el saludo protocolar, y la invitación al Cabildo que le negaron a Patricia Bullrich fueron síntomas de que el clima cambió
Fuentes del PRO porteño consultadas por LPO no descartan un acuerdo para 2027 y dicen que una opción podría ser una PASO entre Macri y Ramírez para definir el candidato. En Uspallata no creen que Patricia sea candidata libertaria en la Ciudad y por supuesto descartan completamente a Manuel Adorni.
Un dato central de esta trama es que, según confiaron fuentes del PRO a LPO, Jorge Macri no está de acuerdo con la estrategia de su primo Mauricio de salir a chocar con los Milei y armar un proyecto presidencial alternativo para 2027.
El jefe de gobierno cree que la estrategia de su primo le genera ruido con los libertarios y repite que su prioridad es un acuerdo con Karina para la Ciudad en 2027, por lo que por ahora no está en sus planes buscar un candidato presidencial. Mauricio parece más inclinado a la idea de resucitar Juntos por el Cambio, algo que en la Ciudad no ven viable.
Este ruido ha provocado cierto distanciamiento entre los primos Macri, que espaciaron el diálogo. Además de las estrategias diferentes para 2027, a Jorge no le había gustado que Mauricio se le metiera en la gestión y le exigiera el desplazamiento de leales como César «Tuta» Torres e Ignacio Baistrocchi, a los que sostuvo pero les recortó funciones.
Esta crisis desatada por el coronavirus ha dejado en evidencia varias cosas.Entre otras, que muchas personas quieren ayudar pero no encuentran elespacio, o que somos propensos a no corroborar si la información que tenemosy compartimos es cierta. Algunos de estos temas intentamos abordar conPensaRegina, pero hay algo subyacente que no podemos abordar y que másque…
El laboratorio Richmond informó que concluyó la producción de sus primeras 448.625 dosis de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, a través de su cuenta de la red social Twitter. El laboratorio Richmond informó que concluyó la producción de sus primeras 448.625 dosis de la vacuna Sputnik V contra el coronavirus, a través de…
Hace 11 años —cuando X era Twitter y no una red social tan hostil, expulsiva y aleccionadora como ahora— escribí desde las tripas: «No vamos a levantar la voz?. NOS ESTÁN MATANDO». Estaba envuelta en enojo, pena y furia. La violencia extrema hacia las mujeres, y en ese momento puntual contra las adolescentes, tuvo uno de sus picos máximos cuando Chiara Páez fue asesinada por su novio, Manuel Mansilla, en Rufino, Santa Fe. Chiara tenía 14 años y estaba embarazada de tres meses. Mansilla la mató a golpes y la enterró en la casa de sus abuelos.
Este tuit está escrito. Sucedió. Pero fue azaroso que me haya interpelado a mi de esa forma. Cualquiera podría haber sido la autora de ese posteo: vos, aquella, la otra, la de más allá, la del otro lado. Fue una circunstancia. En menos de un mes, entre ese tuit del 11 de mayo y el miércoles 3 de junio de 2015, organizamos la primera marcha de Ni Una Menos. Ahora, once años después, nos enteramos del femicidio de otra adolescente de 14 años. Entre aquel Ni Una Menos inaugural y hoy contamos 3424 mujeres asesinadas, según La Casa del Encuentro. De esos asesinatos, 3073 fueron femicidios y femicidios vinculados (cuando un hombre mata a una o varias personas con el propósito de causarle sufrimiento, castigar o destruir psíquicamente a una mujer). En estos once años, una mujer fue asesinada cada 30 horas.
Agostina Vega, cordobesa, estuvo desaparecida una semana. Su mamá hizo la denuncia policial horas después de la desaparición. Como suele suceder en estos casos, la fiscalía primero se centró en el círculo más cercano y en la hipótesis de que Agostina podría estar con un noviecito. Recién tres días después se activó la Alerta Sofía. Al cuerpo de Agostina lo encontró la Policía este domingo en un descampado cerca del barrio Ampliación Ferreyra.
Claudio Barrelier, el hasta ahora único acusado por el femicidio, está detenido. El hombre de 33 años había sido denunciado el año pasado por privación ilegítima de la libertad por una mujer que salió corriendo de su casa desnuda y pidiendo ayuda. En mayo de 2025 estuvo detenido solamente 20 días. El fiscal Iván Rodriguez lo dejó libre, fianza de por medio.
Cuando el impacto mediático trasciende los límites de la provincia, la voracidad por el “vivo y directo”, el vértigo, le gana a la información veraz. La audiencia muestra interés por el “caso”, se abren puñados de teorías, análisis, especialistas y opinólogos que desfilan sin parar.
Lo sabemos: casi todas esas teorías se centran en la víctima. Que para su corta edad esto o aquello, que sí hacía videos para TikTok, que las fotos que se tomaba. Hasta se escuchó con tono fuerte y certero a un cronista mencionar detalles de la intimidad de Agostina.
También vale mencionar aquí a esos cronistas de exteriores que, valiéndose de lo que ven, escuchan, preguntan e investigan, valoran la información en off de record y comprenden, como pocos, la prudencia de lo que se informa y cómo.
Pero la carroña mediática está a tiro cuando se trata de una mujer, adolescente, de apenas 14 años como Agostina. Lo mismo sucedió en 2017, por poner sólo un ejemplo, con la joven bonaerense Melina Romero. Melina, la “ fanática de los boliches que abandonó la secundaria”, titulaba el diario de mayor alcance del país, y ampliaba: “Hija de padres separados, dejó de estudiar hace dos años y desde entonces nunca trabajó. Según sus amigos, suele pasarse la mayoría del tiempo en la calle con chicas de su edad o yendo a bailar, tanto al turno matiné como a la noche, con amigos más grandes. En su casa nadie controló jamás sus horarios y más de una vez se peleó con su mamá y desapareció unos días”.
Dos años antes del femicidio de Melina, cuando escribí aquel tuit, las réplicas e intercambios fueron inmediatos. Colegas, compañeras, amigas y desconocidas sugerían ideas, adónde ir, qué hacer, a quiénes y cómo convocar para lograr, primero, el impacto mediático. Allí también se nos abrieron espacios amigables de colegas periodistas, compañeros de profesión y amigos del oficio. Después, hubo que profundizar en los contenidos, reclamos, exigencias, deudas y pendientes. Todo lo organizamos en menos de un mes.
Que vayamos al Puente de la Mujer en Puerto Madero, que estemos vestidas de violeta o de negro, que el horario tenía que ser después de las 17, pero no tan tarde por el frio de junio. Finalmente, lo decidimos: iba a ser en el kilómetro cero del país, frente al Congreso de la Nación.
Desde el 11 de mayo a ese 3 de junio vivimos días frenéticos, intensos. Comenzó a tejerse una red potente, primero de periodistas y comunicadoras, que ya habían participado en un encuentro literario en el Museo de la Lengua, también bajo el lema “Ni Una Menos”, parte de un poema de Susana Chávez, activista mexicana asesinada en Ciudad Juárez.
Todas, una veintena, de diferentes medios, de diversas militancias, formaciones académicas, algunas presentadoras de noticias, escritoras, ensayistas, licenciadas en letras, abogadas, cronistas de exteriores, comenzamos a intercambiar ideas para bajarlas, literalmente, a la calle.
¿Qué íbamos hacer? ¿Qué teníamos para decir? ¿Cuáles eran nuestros reclamos? ¿Qué respuestas tenía el poder político de turno? ¿Qué era aquello que comenzaba a replicarse como #NiunaMenos, basta de femicidios? La respuesta se manifestó la tarde del 3 de junio de 2015 en cada rincón del país.
En todas las provincias, en cada ciudad, en pueblos que jamás habían salido a las calles, como Corral de Bustos, recuerdo; la implosión fue desde el Congreso hasta cada punto del país. O al revés. Lo siento por los porteños.
No pretendo traer una foto sepia de aquella fecha, pero sí recordar que fue un mojón en la historia de los movimientos de mujeres aquí, en la región y en el planeta. Se miraba a la Argentina, este país del fin del mundo. “Vengo del país del #NiUnaMenos” dije una vez ante colegas de otros países de la región. La Argentina era validada, también, por esta nueva ola feminista. Las Tesis llevaron su performance. “Un violador en tu camino”, desde Chile a cada rincón donde los ataques sexuales fueron tema de discusión. El #MeToo, que en 2017 sacudió al mundo cuando dos periodistas revelaron que Harvey Weinstein era, aparte de un exitoso productor de Hollywood, un depredador sexual.
Tuvimos en Argentina aquel Paro Internacional de Mujeres, y después arrasó el #MiraCómoNosPonemos” cuando supimos que Thelma Fardìn, en su adolescencia, había sido abusada sexualmente por el popular actor Juan Darthes.
Y vinieron más marchas, otros paros, imposible recorrerlos todos en un sólo texto.
Pero en los últimos años, la búsqueda de la equidad quiere instalarse como el principal enemigo a vencer. Resulta que para propios y ajenos ese enemigo somos las feministas. Que dónde estamos, por qué reaccionamos, por qué los silencios.
Aquello de «no me siento representada por el feminismo del país» se cuela por la ventana, sin siquiera poder debatir cómo son los feminismos, cuál es el camino de los movimientos de mujeres en la Argentina. ¿Desde qué lugares se lanzan estas pretenciosas afirmaciones casi idénticas y de tan poca profundidad? Desde el poder político, claro. El mismo poder que hoy niega los femicidios y la violencia machista. Que se preocupa por las supuestas falsas denuncias y no dice nada cuando una piba como Agostina, como Chiara, como Melina, aparece asesinada. No hablo sólo del Gobierno. Hablo también de la Justicia. Para muestra, basta la conferencia de prensa que dio ayer el fiscal Raúl Garzón. ¿Nos piden explicaciones a las únicas que nos movilizamos y accionamos contra los femicidios, las violaciones y los abusos? ¿Nos tildan de exageradas? ¿Nos piden que nos calmemos?
Voy a defender mi derecho a estar viva, pero también a enojarme. Y, para eso, tampoco pido permiso ni perdón. El enojo también es una lucha política. Nos vemos, otra vez, el 3 de junio en las calles.
En audiencia pública el día de ayer desde la Legislatura de Neuquén, se presentó el informe “La basura del fracking en Vaca Muerta” que evidencia la larga historia de contaminación e irregularidades cometidas por Comarsa, una de las plantas de tratamiento de residuos más importantes de la Argentina. La empresa COMARSA recurrió en ilegalidades tales…
La revelación de LPO sobre las gestiones reservadas de Pablo Quirno para acelerar la salida de Argentina de la OMS para amortiguar el impacto internacional provocó una reacción inmediata del campo sanitario.
La Federación Sindical de Profesionales de la Salud (Fesprosa) organizó de urgencia un viaje a Ginebra para participar de la Asamblea Mundial de la Salud y denunciar ante el organismo que la decisión de Javier Milei «no representa al pueblo argentino».
Como reveló LPO, el canciller dio instrucciones a los representantes argentinos ante organismos internacionales en Ginebra para hacer lobby y bajar el rechazo diplomático que genera la salida de Argentina de la OMS, en un contexto delicado por el brote internacional de hantavirus.
En respuesta, la presidenta de Fesprosa, María Fernanda Boriotti, viajará a Suiza como integrante de la delegación de la Internacional de Servicios Públicos, la Federación Global de Trabajadores Sanitarios, para entregar una carta dirigida al director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, firmada por más de 3 mil referentes del sistema de salud argentino.
Abandonar la OMS compromete seriamente la capacidad del país para proteger la salud de su población. La cooperación sanitaria internacional salva vidas.
«La voluntad de Argentina va a estar representada en la Asamblea Mundial», afirmó Boriotti en diálogo con LPO y agregó «no lo hará el Estado argentino, sino un conjunto de organizaciones del campo sanitario que elaboraron una carta pública manifestando la voluntad de continuar dentro de la OMS».
Secretario General de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus
Cuando la movida de Cancillería busca morigerar el rechazo del organismo internacional a la retirada de Argentina, el secretario general de la OMS exhortó públicamente al gobierno argentino a suspender la salida del organismo por la crisis sanitaria vinculada al hantavirus, dijeron en la federación gremial.
La Asamblea Mundial de la Salud se realizará entre el 18 y el 23 de mayo en Ginebra y tendrá como telón de fondo el conflicto diplomático abierto por la decisión de Milei de abandonar la OMS siguiendo el alineamiento político con Donald Trump.
En la carta que llevarán a Ginebra, médicos, investigadores, universidades y organizaciones sociales sostienen que la decisión del gobierno fue tomada «sin debate público, sin consulta a la comunidad científica y sin participación de los actores sanitarios».
Romper el vínculo con la OMS no fortalece ninguna soberanía. Debilita la capacidad del Estado para garantizar derechos.
Además, advierten que abandonar la OMS «compromete seriamente la capacidad del país para proteger la salud de su población» y denuncian que la ruptura forma parte de «un proceso más amplio de debilitamiento de la salud pública y desarticulación de capacidades técnicas construidas durante décadas».
«Romper ese vínculo no fortalece ninguna soberanía. Debilita la capacidad del Estado para garantizar derechos», afirma el documento que será presentado ante la Asamblea Mundial.
La nota también remarca que «la cooperación sanitaria internacional salva vidas» y concluye con una frase dirigida directamente al gobierno de Milei: «La Argentina sanitaria no se retira de la OMS».
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