Hay palabras que se retraen, que se niegan, porque tienen demasiado significado para nuestros oídos cansados de palabras.
José Saramago
¿Cuánto vale una palabra? El valor de una letra que se atreve a unirse a otra… Quizás se forme una palabra con dos letras, y entonces aparece un ah. Sí, el asombro que refleja esta interjección, o la simple expresión de una emoción…
Entonces, desglosamos los entretejidos semánticos del valor, y encontramos una fuerza que empuja hacia una acción, o a un intrépido coraje. Pero, el valor de cambio, y lo que cuesta en dinero un objeto o hasta una frase, cambia el sentido de esta palabra. ¿Nada se pierde, todo se compra?
Si uno empezara a jugar con las letras del valor, encontraríamos un anagrama oculto… Y es ahí que se filtra la palabra volar… ¿Cómo puedo volar sin valor? ¿De dónde saco las alas para enfrentarme al miedo del decir distinto?
Vivimos en el frenetismo de las incertidumbres, y es allí en donde el valor se acongoja en el silencio de los poderes absolutos y los imanes digitales. Poder decir con valor lo que no está de moda, lo que no vende, ni compra, ni suma, ni gana. Y si el número se transforma en letra, tal vez sea porque las mutaciones del mercado global padecen de un calentamiento de lo mismo.
¿Buscar la palabra justa para agradar? No lo creo, y por ello tomamos un atajo y seguimos por los senderos de: la reformulación de la belleza, las fisuras de la verdad, los laberintos del argumento, la consistencia de lo infinito, los subterfugios del amor, las contradicciones de la propia contradicción…Y llegamos al desierto de las equivocaciones que, en realidad, son oportunidades. Es el error tropezando con otro error para caerse, y desde el piso gritar: ¿hay alguien ahí?
¿Cómo desprenderse del contexto y de las condiciones para crear otra palabra, otra frase, otra historia? Aglomeraciones de la repetición reproducidas por informativos compulsivos de lo urgente, voraz información que vende palabras a través de los hechos, agolpando indiferentes miradas que se pierden en un pestañar.
Imagen de portada: Did You Hear What I Said, Mike Davis.
El Gobierno nacional modificó por Decreto de Necesidad y Urgencia la Ley de Migraciones e incorporó nuevas causales para impedir el ingreso, cancelar residencias y expulsar extranjeros del país. Bajo el argumento de combatir los «mensajes de odio» contra los argentinos y proteger los símbolos patrios, el DNU 681/2026 introduce conceptos amplios cuya interpretación queda en manos del Estado, abriendo interrogantes sobre sus alcances y el impacto que podría tener sobre la libertad de expresión y los derechos de la población migrante.
Por Ignacio Álvez Alcorta para NLI
El Gobierno amplía las causales para impedir el ingreso y expulsar extranjeros
Con el DNU 681/2026, publicado este jueves en el Boletín Oficial, el gobierno de Milei volvió a modificar la Ley de Migraciones Nº 25.871 mediante un decreto de necesidad y urgencia, profundizando el endurecimiento de la política migratoria iniciado meses atrás. La norma incorpora un nuevo inciso al artículo 29 de la ley, que establece las causales para impedir el ingreso al país, y otro al artículo 62, referido a la cancelación de residencias ya otorgadas. A partir de ahora, podrán rechazarse solicitudes de ingreso o dejar sin efecto residencias cuando el Estado considere que un extranjero incurrió en determinadas conductas vinculadas con discursos de odio o actos contra los símbolos nacionales.
El nuevo texto establece que no podrán ingresar ni permanecer en la Argentina quienes hayan dirigido mensajes de odio en forma oral o escrita, quienes inciten a la violencia contra el pueblo argentino o contra un ciudadano argentino por motivos de nacionalidad, quienes participen en actos de ultraje contra los símbolos patrios nacionales o quienes inciten a cometer cualquiera de esas acciones. Paralelamente, el decreto modifica el artículo 63 para establecer que la cancelación de la residencia por estas nuevas causales podrá derivar en la obligación de abandonar el país o directamente en la expulsión, según determine la autoridad migratoria.
Conceptos abiertos que dejan amplios márgenes de interpretación
Aunque el decreto incorpora una cláusula que aclara que no podrán considerarse comprendidas las expresiones de disenso ideológico ni la crítica política, académica o ciudadana, la redacción deja numerosos interrogantes abiertos que probablemente terminarán siendo objeto de discusión judicial.
El primero de ellos es que la norma no define qué constituye exactamente un «mensaje de odio». No se establecen parámetros objetivos ni se remite a una tipificación penal específica. Tampoco se determina qué características debe reunir una manifestación para ser considerada incitación a la violencia contra los argentinos. Esa ausencia de definiciones deja un margen de interpretación muy amplio para la Dirección Nacional de Migraciones y, eventualmente, para los tribunales.
Otro aspecto que permanece en una verdadera nebulosa jurídica es el concepto de «ultraje a los símbolos patrios». El decreto no enumera conductas concretas ni explica si el ultraje debe encontrarse previamente acreditado mediante una sentencia judicial o si bastará con una valoración administrativa. No queda claro, por ejemplo, si una intervención artística, una protesta pública, una performance, la quema de una bandera o una publicación en redes sociales podrían ser consideradas comprendidas dentro de esa figura, ya que el texto evita cualquier precisión.
La misma incertidumbre aparece respecto de la prueba. El DNU no explica quién determinará que una persona emitió mensajes de odio ni cuál será el estándar probatorio exigido. Tampoco establece si será necesaria una condena penal previa, una resolución judicial, un expediente administrativo o simplemente informes elaborados por organismos estatales. En consecuencia, queda abierta la discusión sobre cuáles serán las garantías de defensa para los extranjeros alcanzados por la medida.
Entre la libertad de expresión y las facultades discrecionales del Estado
El propio decreto intenta anticiparse a esas objeciones al sostener que la medida no afecta la libertad de expresión, ya que excluye expresamente el disenso ideológico y la crítica política. Sin embargo, la delimitación entre una crítica protegida constitucionalmente y un supuesto mensaje de odio aparece como uno de los puntos más delicados de toda la reforma.
La dificultad radica en que la decisión sobre dónde termina una opinión política y dónde comienza una conducta que habilite la expulsión quedará inicialmente en manos de la administración pública. Esa amplitud interpretativa podría derivar en cuestionamientos sobre el alcance de las facultades discrecionales del Estado y sobre el respeto de los principios de legalidad y seguridad jurídica.
A ello se suma que la norma tampoco distingue si los hechos deben haber ocurrido dentro del territorio argentino o en el extranjero. La redacción permitiría, en principio, considerar publicaciones realizadas fuera del país o manifestaciones efectuadas años antes del ingreso, sin que el decreto establezca límites temporales ni criterios para valorar la gravedad de cada caso.
Una nueva vuelta de tuerca en la política migratoria de Milei
La modificación se inscribe dentro del endurecimiento de la política migratoria impulsada por la administración libertaria durante el último año. Desde la llegada de Milei a la Casa Rosada, el Ejecutivo avanzó mediante distintos decretos sobre el régimen migratorio, restringiendo derechos y ampliando las facultades de la Dirección Nacional de Migraciones, una estrategia que ya generó presentaciones judiciales y cuestionamientos por parte de organismos especializados en derechos humanos y asociaciones de migrantes.
Con el DNU 681/2026, el Gobierno vuelve a recurrir al mecanismo del decreto para introducir modificaciones en una ley sancionada por el Congreso. Más allá del argumento oficial de proteger a los argentinos frente a expresiones violentas o discriminatorias, la incorporación de conceptos jurídicos abiertos y la ausencia de precisiones sobre su aplicación concreta anticipan un escenario de fuerte debate constitucional. El verdadero alcance de estas nuevas facultades dependerá, probablemente, de cómo las aplique la autoridad migratoria y de las decisiones que adopten los tribunales cuando comiencen a llegar los primeros casos.
Cómo si fuera parte de la identidad reginense, está ahí, se sostiene en el cielo, antigravitacional. Señal olfativa vigente. Nos acompaña todos los días del año, cómo el indio Comahue. Inamovible. Parte de nuestra historia. La ciudad se tiñe de un espeso gris por largas horas de nuestras vidas. Poluta todo el día. Visible de…
La Municipalidad de Villa Regina informa que debido a las medidas sanitarias extraordinarias anunciadas por el Ministerio de Salud de Río Negro a las que adhiere la Municipalidad de Villa Regina se suspenden los siguientes eventos: -3° Fecha del Campeonato Patagónico de Motocross -3° Fecha del Rally Regional -16° Trekking al Indio Comahue -‘Mundo Boca…
El abrazo que Javier Milei le dio a Santiago Caputo en el balcón de la Rosada fue interpretado por Las Fuerzas del Cielo como un gesto deliberado del presidente a ese sector para las listas del año que viene.
El gesto confirma el buen momento del asesor estrella con Milei, que decidió mantenerlo a salvo en la cima del poder libertario pese a la interna que tiene con Karina Milei y los Menem.
Caputo tuvo que sobrevivir dos momentos claves contra el avance de Karina. El primero fue luego de las elecciones de octubre del año pasado, cuando se impuso la estrategia de la hermana del presidente y La Libertad Avanza triunfó en todo el país.
Se especulaba entonces o bien con una salida de Caputo del gobierno o al menos con un avance de Karina sobre las áreas calientes que controla el líder de Las Fuerzas del Cielo, como la SIDE, ARCA e YPF.
El otro momento fue la designación de Juan Bautista Mahiques en el ministerio de Justicia que, junto a la salida del caputista Sebastián Amerio de esa cartera, hacía suponer una nueva embestida del ala karinista.
Pero fue entonces cuando Milei acentuó su relación personal con Caputo y no sólo le mantuvo todos los cargos, sino que le volvió a dar el rol de consultor permanente, si bien las decisiones políticas recaen en Karina.
El propio Caputo subió una imagen artística del abrazo en el balcón, que fue viralizado por las milicias digitales de Las Fuerzas del Cielo.
El entusiasmo no se queda en el gesto: los caputistas interpretan que van a tener los lugares en las listas que Karina, los Menem y Sebastián Pareja les negaron en 2025.
«Nos necesitan adentro porque si no, no llegamos», advirtieron ante LPO en Las Fuerzas del Cielo.
La presidenta interina de Bolivia, Jeanine Áñez, promulgó finalmente este domingo la ley sancionada que establece que las elecciones generales se realizarán el 6 de septiembre próximo, después de que el parlamento con mayoría opositora advirtiera que lo haría si la mandataria se negaba. Áñez sostuvo que “nunca” tuvo interés en prorrogar su gestión. “De…