Donado, un afrodescendiente imprescindible en la Revolución de Mayo
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Donado, un afrodescendiente imprescindible en la Revolución de Mayo

 

La Revolución de Mayo suele narrarse a través de una galería de próceres cuyos rostros, biografías y trayectorias fueron moldeados por la historiografía clásica argentina durante más de un siglo. Mariano Moreno, Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Cornelio Saavedra o Juan José Paso forman parte de un panteón cívico construido desde el siglo XIX que privilegió determinadas figuras y determinados relatos. Sin embargo, detrás de aquellos nombres célebres existieron hombres cuya influencia resultó decisiva para el triunfo de la revolución y cuya memoria quedó parcialmente relegada. Uno de ellos fue Agustín Ramón José Donado Bohórquez.

Por Guillermo Carlos Delgado Jordan para NLI

La historia recuerda a Donado como miembro de la Asamblea del Año XIII, colaborador de los revolucionarios de Mayo y administrador de la imprenta que difundió las ideas del nuevo gobierno. Sin embargo, una revisión cuidadosa de la documentación familiar y de los registros sacramentales permite advertir un aspecto prácticamente ausente de la historiografía tradicional: la existencia de una ascendencia materna afrodescendiente que rara vez fue incorporada a los relatos sobre su vida.

La figura de Donado resulta particularmente valiosa porque permite observar dos fenómenos simultáneos. Por un lado, el papel fundamental que desempeñó en la organización material de la Revolución de Mayo. Por otro, los mecanismos mediante los cuales la historiografía argentina tendió a invisibilizar la presencia afrodescendiente en la formación de las élites políticas rioplatenses.

Agustín Donado nació en Buenos Aires en 1768, hijo de Miguel Donado y Olivera, identificado en los registros como español, y de Petrona Bohórquez. Diversas partidas bautismales de los hijos del matrimonio conservadas en los registros parroquiales porteños califican a Petrona como «parda libre». La expresión poseía un significado preciso en el lenguaje jurídico y social del siglo XVIII. El término «parda» era utilizado para designar a personas de ascendencia africana mezclada con otros grupos poblacionales, mientras que la condición de «libre» indicaba que no se encontraba sometida a esclavitud.

Registro de Bautismo del año 1762 correspondiente a Manuel Mariano Joseph, hermano de Agustín Donado, en donde puede leerse claramente «Petrona Bohorques Parda libre»

La constatación documental de este dato resulta particularmente significativa porque las principales biografías de Donado producidas durante los siglos XIX y XX omitieron sistemáticamente cualquier referencia al origen de su madre. La ausencia no parece casual. Como han señalado numerosos estudios sobre la construcción de la memoria nacional argentina, la historiografía liberal tendió a presentar la Revolución de Mayo como una empresa protagonizada casi exclusivamente por hombres blancos de origen europeo, minimizando la participación de indígenas, afrodescendientes y sectores populares.

Buenos Aires clandestina

La Buenos Aires en la que nació Donado distaba mucho de la imagen posterior de una ciudad homogéneamente europea. Durante el siglo XVIII era un puerto periférico del Imperio español cuya economía dependía en gran medida del comercio atlántico y de un intenso tráfico clandestino que burlaba las restricciones impuestas por la Corona. La ciudad constituía además uno de los principales puntos de ingreso de población africana esclavizada hacia el interior sudamericano.

Numerosos trabajos han demostrado que la presencia africana y afrodescendiente en el Río de la Plata colonial fue mucho más importante de lo que suele reconocerse. A fines del período virreinal, los afroporteños constituían una proporción considerable de la población urbana. Eran artesanos, cargadores, lavanderas, músicos, soldados, pequeños comerciantes y trabajadores especializados. También existían numerosos negros y pardos libres integrados a la vida económica y social de la ciudad.

Fue en ese contexto donde se desarrolló la familia Donado Bohórquez.

La imprenta

La importancia histórica de Agustín Donado no provino inicialmente de la política sino de la imprenta. Para comprender su relevancia es necesario recordar que una imprenta en el Río de la Plata de comienzos del siglo XIX equivalía a un recurso estratégico de enorme valor. Buenos Aires carecía de universidades importantes, poseía escasas instituciones culturales y contaba con una circulación limitada de libros y periódicos. La capacidad de imprimir documentos, proclamas, reglamentos y periódicos constituía una herramienta de poder comparable a la posesión de una infraestructura crítica de comunicación en el mundo contemporáneo.

La principal instalación tipográfica de la ciudad era la Imprenta de los Niños Expósitos. Creada a partir de materiales procedentes de antiguas imprentas jesuíticas, fue durante décadas la herramienta fundamental para la difusión de impresos en el Virreinato del Río de la Plata. Por sus prensas circularon periódicos, documentos administrativos, publicaciones religiosas y disposiciones gubernamentales.

Donado ocupó una posición central dentro de esa estructura. Su cercanía con los sectores revolucionarios le permitió convertirse en uno de los hombres de confianza encargados de garantizar el funcionamiento de la imprenta en los años decisivos de la revolución.

La importancia de esta tarea suele ser subestimada. En una época en la que la comunicación dependía de documentos impresos distribuidos a caballo o por correo, controlar la imprenta equivalía a controlar la difusión de las decisiones políticas. Sin imprenta no había proclamas. Sin imprenta no había decretos. Sin imprenta no existía la posibilidad de construir legitimidad para un gobierno revolucionario que buscaba reemplazar a las autoridades virreinales.

Cabildo abierto

El episodio más conocido de la actuación de Donado ocurrió durante los días previos al Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810.

Las invitaciones para participar de aquella reunión debían ser impresas y distribuidas entre los vecinos considerados con derecho a intervenir en el debate sobre el futuro político del virreinato. La tradición historiográfica sostiene que Donado tuvo un papel destacado en la impresión de esas esquelas. Diversos autores han señalado además las sospechas surgidas inmediatamente después de los acontecimientos respecto de la impresión de invitaciones adicionales que habrían favorecido la concurrencia de partidarios de la revolución.

Aunque los detalles continúan siendo objeto de debate entre los historiadores, existe consenso en que Donado se encontraba en una posición estratégica. Su acceso a la imprenta y a la producción material de las invitaciones lo ubicaba en uno de los puntos neurálgicos de la organización revolucionaria.

La cuestión no era menor. La Revolución de Mayo no se decidió únicamente mediante grandes discursos. También dependió de quiénes pudieron ingresar al Cabildo y participar de la votación que terminó cuestionando la continuidad del poder virreinal. En ese aspecto, la labor de Donado fue tan silenciosa como decisiva.

Después de la Revolución

Tras el triunfo de la revolución, la importancia de la imprenta aumentó todavía más. Las nuevas autoridades comprendieron rápidamente que debían explicar sus decisiones a la población y consolidar su legitimidad política. Desde las prensas vinculadas a la administración revolucionaria comenzaron a circular proclamas, reglamentos y periódicos fundamentales para la construcción del nuevo orden político.

La Gazeta de Buenos Ayres, impulsada por Mariano Moreno, se convirtió en la principal voz pública de la revolución. Detrás de los textos y las ideas se encontraba el trabajo cotidiano de quienes garantizaban la existencia material de la imprenta. Entre ellos sobresalía Agustín Donado.

Su trayectoria política continuó durante los años siguientes. Participó de la Asamblea del Año XIII, uno de los cuerpos deliberativos más importantes del período revolucionario, y mantuvo una activa presencia en la vida pública rioplatense. Sin embargo, la memoria histórica terminó privilegiando a figuras más visibles mientras relegaba a quienes habían desempeñado tareas organizativas esenciales.

Sociedad mestiza y diversa

La historia de Donado adquiere una dimensión adicional cuando se la observa desde la perspectiva de sus orígenes familiares y una madre identificada como «parda libre», condición omitida en todas sus biografías. El dato obliga a revisar ciertas interpretaciones tradicionales sobre los protagonistas de la Revolución de Mayo. No porque modifique el papel político de Donado, sino porque demuestra hasta qué punto la sociedad rioplatense era más diversa de lo que durante mucho tiempo se enseñó.

La presencia afrodescendiente no se limitó a los batallones de pardos y morenos ni a los sectores populares. También estuvo presente en familias que alcanzaron posiciones destacadas dentro de la vida económica, cultural y política de Buenos Aires. El caso de Donado constituye un ejemplo particularmente revelador de esa realidad.

Tal vez por eso resulte significativo que la condición de Petrona Bohórquez haya desaparecido casi por completo de las biografías posteriores de su hijo. Como ocurrió con muchos otros protagonistas de la historia argentina, la construcción del relato nacional tendió a simplificar orígenes, borrar complejidades y adaptar las trayectorias personales a una imagen idealizada de los próceres.

Más de dos siglos después, la recuperación de esas huellas documentales permite reconstruir una historia más rica y más cercana a la realidad. Agustín Donado no fue solamente un diputado revolucionario ni únicamente el administrador de una imprenta estratégica. Fue también el descendiente de una sociedad mestiza y diversa que contribuyó decisivamente a la construcción del Río de la Plata revolucionario.

Reconocer esa complejidad no disminuye su figura. Por el contrario, la vuelve más humana, más interesante y más representativa de la verdadera historia de Buenos Aires y de la Revolución de Mayo.

 

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    MINGA

    Del encuentro participamos cincuenta personas vinculadas a la ciencia, la comunicación, el territorio y las experiencias comunitarias. Investigadores, periodistas, brigadistas y activistas de la Comarca Andina del Paralelo 42 —la región donde se tocan Río Negro y Chubut—, atravesada por la ruta 40. Es un jueves de fines de mayo. Hace más frío en Buenos Aires que en Lago Puelo, donde el calor y el color de pasto parecen de primavera. Invitan un pool de organizaciones: Avina con iniciativa BASE, AcercAR, Alimentaris e InnContext. 

    La convocatoria busca recuperar la promesa que se hace la gente de la Comarca durante la emergencia (es decir, los incendios): ¡Tenemos que organizarnos mejor! Pero después del fuego, el impulso de la vida cotidiana se reconstruye desde las ruinas, no queda margen para más reuniones. Quizás, mirar para otro lado le da descanso al desafío colectivo que toca vivir. Pero esta mañana se inventa el tiempo. Desean sentir que esa contención comunitaria que aparece durante la emergencia es real, y que puede fortalecerse más allá de la adrenalina y el estrés.

    Más que el taller de una ong, este encuentro parece una asamblea o, mejor, una minga. Se llama De la información a la acción porque la comunicación ocupará un lugar central, entendida más allá de la difusión o lo periodístico: como vínculo y estrategia para reconstruir una agenda común, socializar las recomendaciones de las instituciones, llegar mejor tanto a las comunidades indígenas y rurales como a los medios locales, nacionales y extranjeros. Todo, para no morir. O dicho en sus palabras: “para aprender a vivir de forma responsable con el amor por la vida como filosofía”.

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    El año 2024 fue bisagra: en Sudamérica hubo más de 346 mil focos de fuego, cuentan Marcos H. Easdale, ingeniero agrónomo, y Santiago Hurgado, Licenciado en Meteorología y Ciencias de la Atmósfera, ambos investigadores del área de Análisis de Sistemas complejos de la Fundación Bariloche. Cómo afectaron a la Comarca:

    • Entre 1999 y 2022 hubo ocho incendios grandes.

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    Momento lúdico: todos de pie, recibiendo postales con ilustraciones de lagos, glaciares, selvas, bosques, huemules, ciervos, zorros colorados, picaflores y otras aves, coihues, lengas, alerces, arrayanes, ríos turquesa, valles y mallines (los humedales del sur). Cada participante levanta su tarjetita y hace match para formar el ecosistema local y así, nuevas rondas de trabajo.

    —¡Anímense a pensar más allá, a crear la botánica fantástica!

    Aprendemos la diferencia entre prevención y preparación: si los incendios ya no se pueden evitar, ¿cómo planificar la respuesta para minimizar los daños? Que un buen cálculo para convivir con la naturaleza es el 3-30-300: ver al menos 3 árboles desde la ventana de tu casa, escuela o trabajo; 30 por ciento de verde en cada barrio y que cada vivienda esté a 300 metros del parque o espacio verde más cercano. Que a la hora de recibir donaciones, lo que se necesita es ropa de trabajo ignífuga y borcegos (aunque la gente, en redes sociales, pida aviones hidrantes). Que una fuente de información segura es el SPLIF (Servicio de Prevención y Lucha contra los Incendios Forestales). Que los brigadistas usan traje amarillo y los bomberos, rojo. Que la prioridad ante la emergencia es salvar, y en este orden: vidas, viviendas, bosque. Que a muchas plantas las llaman “combustible”, según su estructura y grado de inflamabilidad. Que la Comarca es una mezcla de campo y ciudad, que la “interfase” es esa zona entre lo rural y lo urbano, que las “estructuras” son las casas. Que los bomberos apagan las estructuras y los brigadistas, los incendios forestales. Y que aumentó un 15 por ciento la intensidad del viento en febrero: las ráfagas son determinantes en la velocidad de propagación y el comportamiento del fuego.

    VIENTO

    —Cuando evacuamos, yo miraba por el espejo y pensaba ‘esto ya no lo vuelvo a ver’. 

    —A mí me encanta la montaña, pero no la revisito ni en pedo.

    —A mí me quedó como el fantasma del fuego. Miro y digo ‘allá hay un árbol’. Calculo de dónde va a venir el viento. ‘Y si viene para acá qué me va a pasar y si no podé este árbol va a chocar con esta chapa’.

    —Cambió el sonido del viento. Desde la ventana de mi casa el viento se escuchaba como una ola, decías: viene bajando el viento. Ahora que ya no están las copas de los árboles sino puro palo, corre distinto. 

    —Yo vine a vivir acá a los 10 años. Mi familia es de Río Pico, por eso el viento no me asusta. 

    —Cuando pasa el evento y volvés, parece que vivís en zona de guerra entre cenizas, humo constante, helicópteros y campamentos del Ejército.

    HONGOS

    ¿Cómo se desata un incendio forestal? Se suele acusar a los pinos abandonados. A terroristas mapuche. A supuestos refugiados israelíes quieren quedarse con el agua. Hasta a “los hongueros chilenos” que recolectan morillas —hongos gourmet carísimos—, que son nativos de la Patagonia y crecen exponencialmente cuando se incendia un bosque. 

    Pero los humanos no somos los únicos agentes del planeta. La performatividad de la naturaleza también hace lo suyo. Así como ahora nieva en Nueva Orleans, hay huracanes tropicales en el Mediterráneo y los londinenses se mueren de calor, en la Comarca empezaron a caer rayos. La escucha profunda del sonido del rayo irrumpe como otra forma de conocimiento, que avisa a través del cuerpo y desata una telepatía comunitaria.

    El conocimiento que la ciencia construye desde hace más de 50 años se vuelve concreto. Tanto que en la última COP, realizada en la Amazonía brasileña, la protección de los bosques nativos, la lucha contra el fuego y la deforestación ocuparon el centro de la agenda para 2030. En tiempos de negacionismo climático, visibilizar con evidencia el vínculo que existe entre estos incendios, entendidos como eventos extremos, obliga a diseñar nuevas estrategias de prevención, respuesta a la emergencia y recuperación de los paisajes afectados. 

    ¿Qué toca? Aprender a convivir con el fuego. Aceptar que se habita en un lugar con riesgo alto de padecer incendios forestales incontrolables. Que “se trata de una ruptura y no de una crisis” y hay que “diseñar alianzas con las tensiones, no contra las tensiones”, dicen los científicos de la Fundación Patagonia.

    Difícil atravesar el invierno como “los meses de paz”. La población local está sensible e hiperalerta. La percepción del riesgo comunitario activa estrategias para la acción. Por ejemplo, alientan que la prohibición del uso del fuego —incluso para hacer un asado en los parques nacionales— se extienda durante todo el año. Saben que una chispa de la amoladora puede incendiar una ladera, o que salir a tirar las brasas de la cocina, como se hizo toda la vida, puede terminar en un llamado a los bomberos. La sirena cruzando la Comarca, otra forma de conocimiento y telepatía. Igual que las notificaciones del grupo de Whatsapp comunitario con más de 700 vecinos.

    ABRAZAR UN ÁRBOL

    “Vivir en zona de interfase no sólo presenta riesgos, también tiene beneficios. Ayuda a mantener contacto con la naturaleza y sus ritmos, genera microclimas benignos, promueve la salud social al interactuar con vecinos, puede inspirarnos y posiblemente también favorezca la reducción de la contaminación atmosférica y el ruido”, dice el libro Redescubriendo nuestro entorno, de Aldana Matellini y Nicolás Bondel.  

    Cada vez más personas (de afuera) quieren vivir en el bosque “abrazados a una lenga”, exageran los locales. Después de un incendio forestal, las fotos de las revistas de arquitectura y decoración se miran de otra manera. “¿Cómo puede haber premios nacionales de paisajismo que celebran la construcción de casas pegadas a las ramas de los árboles? ¿Cómo se deconstruye ese conservacionismo?”, comentan. Como en todas las regiones del mundo afectadas por los eventos climáticos extremos, queda por delante la compleja tarea de la configuración territorial.

    La emergencia también genera omnipotencia. Cuando el incendio no es en la zona de interfase sino en un parque (lejos de las vidas humanas y de las viviendas), igual muchos vecinos corren a apagar el fuego poniéndose en riesgo y sin herramientas para afrontar física, técnica y emocionalmente la escala del evento.

    PERROS Y HUEMULES

    —A los perros los dejamos en mi casa, tengo un cerco. La orden fue que a último momento, si todo explotaba, los soltaran. Pensábamos que iban a huir hacia el lago. Cuando fue una compañera y los soltó, todos corrieron y se le subieron al auto.

    —Jajajaja.

    —Sí, pensábamos que la villa explotaba. El fuego venía y no se podía hacer nada. Era una cosa bíblica. 

    —El momento más terrible fue la escuela. Se salvó porque fueron todos a mojarla. Dicen que en ese momento no ves nada, ni tus pies. Esa escuelita está en el medio de la cordillera, es muy linda, producen plantas nativas.

    —¿Les dará tiempo a los pájaros?

    —Mi marido trabaja en el Parque Los Alerces, es biólogo. Monitorea la población de huemules. Y se pasó un año diciendo: los huemules van a volver, su conducta es volver al lugar. Y ahora están volviendo. Sólo le falta que aparezcan tres.

    NATIVAS

    En los “meses de paz”, las comunidades indígenas trabajan en la restauración del suelo, podan las plantas para dejar que la vida propia de las raíces hagan lo suyo. En tiempos de adaptación, queda combinar lo mejor de lo ancestral y de lo nuevo.

    Entre las maneras contemporáneas de habitar el bosque sin amenazar el paisaje, una de las recomendaciones es generar las “zonas defendibles”. Como el inicio y la propagación del fuego depende muchísimos de la estructura e inflamabilidad de la vegetación, una alternativa es elegir especies nativas de arbustos, árboles y enredaderas, ubicarlas a cierta distancia entre sí y cuidarlas de manera especial. Ciprés, maitén, notro, retamo, chacay, laura, maqui, zarzaparrilla, parrillita, enredadera clavel de campo, entre otras especies, cuidan el bosque: porque están adaptadas al clima de la Comarca, y no sólo tienen bajo nivel de inflamabilidad sino que necesitan menos agua. El recursero de la bióloga Melisa Blackhall, investigadora del CONICET, también recomienda mantener el pasto cortado y tirar las ramitas secas. Y sí: la transición requiere un presupuesto verde tan enorme como excluyente.

    CORTISOL DE VERANO

    —Estos últimos años los veranos están siendo el cortisol. Agarrémonos que se viene.

    Fernanda Rezzano hace un chiste y lo dice en serio. Ella está al frente de la asociación civil AcercAR. Mientras los tecnofeudales planean mudarse a Marte, Fernanda reunió a ex compañeros de secundario y amigos de amigos, nacidos y criados en la Patagonia, que se fueron a estudiar a otras regiones y eligieron volver. Y quedarse en este lugar que cambia de color en cada estación, está lleno de lagos que reflejan bosques, golondrinas que anidan en el techo de las casas en primavera, el cinchin y su perfume entre vainilla y chocolate, el area natural protegida que es uno de los grandes pulmones de bosque nativo, y una comunidad híbrida, de aquí y de allá, pero que sienten el mismo deseo por el lugar. Trabajan por un desarrollo local sustentable. Fernanda es comunicadora, Paula es diseñadora, Pamela es docente, Tatiana es periodista, Guido matemático, Victoria es médica, Maximiliano es politólogo, Juanjo es contador, Eimí es desarrollóloga, Nehuén es geógrafo, Nicolás es Forestal, Martina es Ambientóloga, Marta es abogada, Guadalupe es obstetra.

    Vistos desde los Objetivos de Desarrollo Sostenible para la agenda 2030, se apropian de los casilleros “resiliencia” y “medidas urgentes para combatir el cambio climático”, en parentesco con acciones de tantas otras regiones en las que confluyen saberes científicos, técnicos, comunitarios y ancestrales. Esto, sin caer en la epistemología de la desregulación: el Estado es responsable, se tiene que encargar. La adaptación necesita financiamiento, sobre todo en las regiones y poblaciones más vulnerables. La Constitución, la Ley General de Ambiente y tantos otros marcos enuncian la responsabilidad oficial de cuidar los territorios.

    Fernanda da clases de educación ambiental. Recorre escuelas. Cuando los chicos dicen ‘no quiero que llegue el verano’, les responde que no tengan miedo, que en los paisajes pasan cosas, que transformamos el entorno pero que eso no necesariamente significa el final. Que un bosque quemado también puede ser el principio de otro paisaje si lo acompañamos.

    La entrada Adaptarse al fuego se publicó primero en Revista Anfibia.

     

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  • El hermano de Adorni volvió a corregir su declaración jurada y ahora dice que tiene menos

     

    Francisco Adorni, el hermano de Manuel, volvió a rectificar su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción. Los nuevos cambios en su patrimonio se presentaron el 8 de junio.

    El diputado provincial había presentado el 19 de mayo una primera rectificación que modificaba la presentación que había realizado a principios de año, al dejar su cargo en el Ministerio de Defensa.

    En esta nueva presentación, Adorni argumenta una menor valuación del 50% de su casa en City Bell. En la documentación anterior afirmaba que el valor fiscal de la propiedad era de 67.500.000 y ahora afirma que es de 52.600.000.

    El hermano de Adorni cambió su declaración jurada y pide a la Legislatura una cochera para que no lo vean entrar

    Además, agregó cinco cajas de ahorro en las que tiene repartido poco más de 2 millones de pesos. Antes sólo había declarado dinero en efectivo.

    Adorni es investigado por el fiscal Guillermo Marijuan por presunto enriquecimiento ilícito tras una denuncia presentada por la diputada nacional Marcela Pagano.

    El fiscal requirió información bancaria, impositiva y patrimonial del funcionario, y al Banco de la Provincia de Buenos Aires, específicamente, datos sobre un crédito.

    En su presentación anterior ante la Oficina Anticorrupción, Adorni declaró una cancelación del crédito hipotecario por un monto de 60.000.000. Esa cancelación se hizo en menos de un año. Esa inconsistencia motivó que el fiscal decidiera imputarlo.

    «No fue una error, fue una omisión que ya fue subsanada. Es algo que le pasa a cualquier ciudadano», dijo el abogado Marcelo Peña, contratado por Adorni, a TN. Además dijo que la cuestión administrativa ya fue subsanada.

     

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